La Dirección de Servicios Públicos de la Municipalidad de Villa Regina lleva adelante en estos días un intenso trabajo en las calles rurales.
En principio se ejecutan tareas previas a la repavimentación del kilómetro de Nardini. Para ello se coloca calcáreo y ripio.
Recordemos que el próximo 13 de enero se abrirán los sobres con las ofertas de la licitación pública que puso en marcha la Municipalidad de Villa Regina para ejecutar esa obra.
En los próximos días se llevarán adelante trabajos similares en la calle Juan XXIII.
Además se intensificarán las tareas en las calles rurales de cara al inicio de la temporada de cosecha. Para ello se utilizará la maquinaria adquirida junto a la Cámara de Productores local con los fondos provenientes de las cámaras de transferencia. Recordemos que el acuerdo realizado en su momento estableció que el camión regador y la motoniveladora tenían como destino el mantenimiento de los caminos ubicados en zona rural.
Generosamente fui invitado a escribir en “La Tapa” para expresar algunas reflexiones vinculadas a mi profesión ligada al mundo del derecho. En esta sociedad parece que el abogado “sabe” de todo, y así se opina de todos los temas, y no siempre pero a veces existe absoluta liviandad, preconceptos, prejuicios y desconocimiento. Para no ser…
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Mientras miles de hinchas noruegos recrean en las tribunas el movimiento sincronizado de los antiguos remeros escandinavos, el Mundial volvió a poner bajo los reflectores una de las imágenes más poderosas de la historia de Europa. Detrás de ese festejo viral no hay una coreografía improvisada, sino el recuerdo de una organización social y militar que permitió a los vikingos convertirse en una de las mayores potencias marítimas de la Edad Media.
Por Alcides Blanco para NLI
El fenómeno comenzó como una celebración futbolera, pero rápidamente despertó la curiosidad de millones de espectadores. Cada vez que Noruega consiguió una victoria en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, miles de simpatizantes se sentaron en las tribunas para mover sus cuerpos al unísono simulando el avance de un enorme barco, mientras el grito de «Ro!» («¡Rema!») acompañaba el movimiento colectivo. La imagen recorrió el planeta y muchos la interpretaron simplemente como un homenaje a los vikingos. Sin embargo, detrás de ese gesto existe una historia mucho más profunda que ayuda a comprender cómo una sociedad relativamente pequeña logró dominar buena parte de los mares europeos durante casi tres siglos.
Mucho más que guerreros: los hombres que movían los barcos de Europa
La cultura popular suele presentar a los vikingos como guerreros brutales que desembarcaban para saquear monasterios y aldeas. Aunque esas incursiones existieron, la realidad histórica fue bastante más compleja. Los pueblos escandinavos también fueron comerciantes, exploradores, artesanos y colonizadores, capaces de establecer rutas marítimas desde el Ártico hasta el Mediterráneo y desde Rusia hasta América del Norte cinco siglos antes del viaje de Cristóbal Colón.
Nada de eso habría sido posible sin sus embarcaciones. Los célebres drakkars, técnicamente conocidos como langskip, combinaban la navegación a vela con una extraordinaria capacidad de remo que les permitía desplazarse incluso cuando no había viento, remontar ríos poco profundos y sorprender a sus enemigos desembarcando donde ningún otro barco podía hacerlo.
Contrariamente a una imagen muy difundida por el cine, los hombres que ocupaban los remos no eran esclavos encadenados, como ocurría en algunas galeras del Mediterráneo antiguo. La mayor parte de las tripulaciones estaba integrada por hombres libres, campesinos, pescadores o guerreros que respondían a un jefe local o a un rey y que, además de remar, combatían con espada, lanza o hacha cuando llegaban a tierra.
Aquella organización tenía incluso un carácter institucional. En buena parte de Escandinavia existía el leiðangr, un sistema mediante el cual las comunidades debían aportar barcos, armamento y hombres cuando las autoridades convocaban una expedición militar. Remar era, por lo tanto, parte del deber colectivo y no un castigo reservado para los sectores subordinados.
Eso no significa que la sociedad vikinga estuviera exenta de esclavitud. Los llamados thralls constituían una parte importante de la economía escandinava. Eran personas capturadas durante incursiones en Inglaterra, Irlanda, Escocia o los territorios eslavos y luego utilizadas como mano de obra doméstica o agrícola, o directamente vendidas en los mercados del norte de Europa. Muchos de ellos viajaban en los barcos como mercancía, pero la evidencia arqueológica e histórica indica que no conformaban habitualmente la fuerza principal de remo, ya que una maniobra naval exigía coordinación, entrenamiento y confianza mutua entre todos los integrantes de la tripulación.
El verdadero significado del remo sincronizado
Remar en un barco vikingo implicaba mucho más que realizar un esfuerzo físico. Cada hombre ocupaba un lugar determinado dentro de la embarcación, cuidaba sus armas, colaboraba con el mantenimiento del barco y compartía responsabilidades con el resto de la tripulación. La supervivencia dependía de que todos mantuvieran exactamente el mismo ritmo.
Una descoordinación podía hacer perder velocidad, dificultar una maniobra o incluso comprometer el éxito de un combate. Por esa razón, la sincronización del remo terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más fuertes de la cultura escandinava: el individuo sólo alcanzaba su máximo potencial cuando trabajaba junto al grupo.
Ese mismo concepto parece haber inspirado el festejo que hoy identifica a los hinchas noruegos. En lugar de exaltar la violencia asociada al imaginario vikingo, el «remo» pone el acento en la cooperación, la disciplina y el esfuerzo compartido, valores que también explican el sorprendente crecimiento deportivo de una selección que, liderada por Erling Haaland, logró convertirse en una de las revelaciones del Mundial.
Del drakkar a las tribunas: un símbolo que sobrevivió mil años
Quizás allí radique el verdadero éxito de esta celebración. En una época en la que buena parte de los rituales futboleros nacen para las redes sociales y desaparecen pocos meses después, el «remo vikingo» consiguió conectar una competencia global con una tradición que hunde sus raíces hace más de un milenio.
¡NORUEGA ENLOQUECIÓ!
90 mil personas recibieron a su selección tras el Mundial.
El príncipe de Noruega tocó el tambor y toda la ciudad hizo el “remo noruego”. IMPRESIONANTE pic.twitter.com/n0rqK9NbCK
— José Ramón Fernández (@joserra_espn) July 13, 2026
Los miles de noruegos que hoy simulan impulsar un barco desde las tribunas no representan a esclavos obligados a remar, sino a aquellas tripulaciones de hombres libres que hicieron posible una de las mayores expansiones marítimas de la Edad Media. El Mundial 2026 terminó transformando ese viejo símbolo de navegación en una metáfora deportiva: ningún barco llega lejos si cada remero avanza por su cuenta, del mismo modo que ningún equipo puede aspirar a la gloria sin una idea colectiva que marque el ritmo de todos.
Javier Milei descolocó a su propio gobierno y a los argentinos tras dejar en manos de Lionel Scaloni y los jugadores de la Selección la decisión de si habrá feriado nacional este lunes para festejar el subcampeonato del Mundial.
«Dada la inquietud sobre los festejos por el logro alcanzado por la Selección Argentina, comunico a la población que, en función de lo que decidan los Jugadores y el Cuerpo Técnico respecto al día para celebrar, el mismo será declararado feriado nacional», tuiteó el presidente.
En el propio gobierno entraron en un estado de confusión por la falta de decisión del presidente, que dejó en manos de terceros la decisión de si habrá feriado en el país y sin siquiera especificar una fecha.
En el gobierno tienen el dato de que la selección arribará a la Argentina este lunes luego de las 17. Decretar un feriado vespertino, para luego del cierre de los bancos, sería un suceso inédito para la historia argentina, tanto como decretarlo para celebrar un subcampeonato.
El único feriado nacional decretado en relación con un Mundial de fútbol fue el martes 20 de diciembre de 2022, cuando el gobierno de Alberto Fernández decretó el feriado para recibir a los campeones de Qatar, en la movilización más multitudinaria de la historia argentina que convocó a millones de personas en la Ciudad y alrededores.
En el caso de los subcampeonatos (como en Italia 1990 o Brasil 2014), aunque el plantel fue recibido por miles de hinchas e incluso por autoridades nacionales en el predio de la AFA o la Casa Rosada, no hubo feriado nacional.
Ahora, la confusión en el gobierno, que rápidamente se trasladó a los trabajadores y empresarios, es si se habrá feriado el lunes o el martes.
El anuncio de Milei se da días después de que trató a los jugadores de «imprudentes» por mostrar la bandera de las Malvinas en la cancha en la que vencieron a Inglaterra por las semifinales.
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