En la mañana de hoy, en la vereda del Paseo del Arroyo, se encontraron bolsas de basura rotas y se pueden observar varias jeringas usadas entre otra tanta suciedad.
Se pide suma responsabilidad a los vecinos y que este tipo de elementos como jeringas, agujas, vidrios rotos, etc, sean descartados con las medidas de precaución adecuadas ya que no sólo representan un gran riesgo para los agentes municipales que deben recogerlos sino también para todos los ciudadanos.
Por otro lado, en la Dirección de Ambiente y Desarrollo Sustentable se depositaron una gran cantidad de botellas de vidrio vacías, en la entrada de la misma.
Les pedimos a todos los reginenses que dejen sus residuos en los lugares que corresponde y no en sitios que no están habilitados.
¡Entre todos podemos colaborar y tener una ciudad limpia!
En un nuevo aniversario del crimen de José Luis Cabezas, FOPEA comparte un texto colaborativo que realizó junto a 25 periodistas para mantener su recuerdo latente y reflexionar sobre lo que su muerte representa para el periodismo argentino. A 25 años del asesinato de Cabezas, 25 periodistas mantienen su recuerdo presente El 25 de enero…
El artículo detalla cómo la organización Red Atlas, influenciada por el ideario de Ayn Rand y financiada por magnates como los Koch y Adelson, ha fomentado el ultraliberalismo en Latinoamérica. A travès de think tanks y apoyo de EE. UU., propaga valores neoliberales y desregulación, influyendo en políticas y gobiernos, como el de Mauricio Macri en Argentina. La Red, criticada por promover un capitalismo sin democracia, ha sido clave en el giro político de la región, rechazando regulaciones estatales y promoviendo un mercado sin restricciones.
La Secretaría de Industria y Comercio abrió una investigación por presunto dumping en lavarropas importados desde China. Aunque el expediente se apoya en datos técnicos sólidos, la decisión despierta una pregunta inevitable: ¿protección de la industria nacional o señal política hacia Estados Unidos en medio de la presión de Donald Trump para aislar a Beijing?
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
El Gobierno nacional dispuso la apertura de una investigación antidumping contra las importaciones de lavarropas de origen chino, a partir de un pedido de la empresa Drean S.A.. La medida, formalizada a través de la resolución 10/2026 del Ministerio de Economía, se apoya en informes técnicos que detectan precios artificialmente bajos y una amenaza concreta de daño a la producción local.
Sin embargo, en el contexto político actual, la decisión no puede leerse de manera aislada ni ingenua. Mucho menos cuando proviene de una administración que ha demostrado escaso interés en defender la industria nacional y que ha hecho del alineamiento automático con Estados Unidos una de sus banderas internacionales.
Dumping probado y una amenaza en ascenso
Desde el punto de vista técnico, el expediente es consistente. La Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) determinó la existencia de un margen de dumping del 10,43 % en las exportaciones chinas de lavarropas hacia la Argentina. En términos simples, los productos ingresan al país a precios más bajos que los considerados normales, incluso por debajo de los valores del propio mercado chino.
Al mismo tiempo, la CNCE aclaró que todavía no existe un daño importante consumado a la industria nacional. Las dificultades atravesadas por la empresa solicitante se explican, en buena medida, por la caída del consumo interno y no exclusivamente por el ingreso de importaciones.
El problema aparece cuando se observa la dinámica reciente. China pasó de representar el 50 % del total importado en 2022 al 66 % en 2024, y durante los primeros nueve meses de 2025 los envíos hacia la Argentina se dispararon un 590 %. La amenaza ya no es teórica: es estadística.
Precios bajos, stocks acumulados y presión futura
China no es un actor más en el comercio global. Concentra casi la mitad de las exportaciones mundiales de lavarropas, posee una capacidad productiva descomunal y enfrenta medidas antidumping en otros mercados relevantes. En ese contexto, la Argentina aparece como un destino cada vez más atractivo para colocar excedentes a bajo precio.
La CNCE detectó además que los lavarropas chinos ingresaron al país a precios inferiores a los nacionales, incluso luego de su nacionalización. Esa subvaloración presiona directamente sobre la industria local, que compite en condiciones claramente desiguales.
Más inquietante aún es otro dato del informe: más del 60 % de los lavarropas importados desde China en 2025 no se vendieron, sino que quedaron acumulados como stock. Esto sugiere una presión latente sobre el mercado interno, con riesgo de caída de precios y deterioro de la producción nacional en el corto plazo.
Milei, Trump y el trasfondo geopolítico
Hasta aquí, los datos técnicos. Pero la política nunca es neutra.
La apertura de la investigación se produce en un momento en el que Donald Trump vuelve a presionar a terceros países para que limiten su vínculo comercial con China, y cuando el Gobierno argentino busca respaldo externo, financiamiento y aval político. En ese marco, activar un expediente antidumping contra China resulta funcional: no implica ruptura ni sanción inmediata, pero envía una señal clara.
La paradoja es evidente. Un Gobierno que promueve la apertura importadora, la desregulación y el repliegue del Estado termina habilitando una herramienta clásica de defensa del mercado interno. No lo hace desde un discurso industrialista ni desde la protección del empleo, sino desde una combinación de obligación técnica y conveniencia política.
La pregunta que queda flotando es incómoda: si el caso no involucrara a China, y si no existiera este contexto geopolítico, ¿la investigación se habría abierto igual? La experiencia reciente invita a dudar.
Buen fin de semana para nuestros embajadores deportivos. En Motocross Pablo Galletta tuvo una destacada actuación en el inicio de campeonato Sur de la República que tuvo su primer fecha en el Motocross club Neuquén, el piloto reginense obtuvo el 3er puesto en la categoría MX1. Por otro lado, Manu Navarro sigue de racha positiva…
El superávit comercial de diciembre volvió a ubicarse por encima de lo que se esperaba y coronó un 2025 con saldo externo positivo por USD 11.286 millones. No es un número aislado: fueron veinticinco meses consecutivos de superávit y un acumulado de USD 31.248 millones, aún con un fuerte rebote de importaciones.
Durante 2025, las exportaciones totalizaron USD 87.077 millones, con un crecimiento interanual del 9,3%, impulsado casi exclusivamente por cantidades que saltaron un 10%, en un contexto de precios levemente a la baja con caídas del 0,6%.
Las importaciones, en cambio, subieron con fuerza: USD 75.790 millones, un salto del 24,7% interanual, explicado por una recomposición de volúmenes del 30,5% que comprimió el excedente comercial respecto de 2024, pero no lo eliminó.
Diciembre condensó esa dinámica. Las exportaciones sumaron USD 7.448 millones, un crecimiento del 5,7% interanual y las importaciones USD 5.556 millones, un 3,5% en relación al año pasado. El resultado fue un superávit mensual de USD 1.892 millones, USD 211 millones más que en diciembre del año anterior.
El dato clave aparece cuando se mira la composición. Los bienes energéticos explicaron el 47,2% del superávit comercial de diciembre y el 69,2% de todo el 2025. No es una exageración: sin energía, el excedente se achica de manera dramática. Es la foto de la nueva estructura económica que empieza a insinuar la Argentina, gracias a Vaca Muerta.
El dato clave aparece cuando se mira la composición. Los bienes energéticos explicaron el 47,2% del superávit comercial de diciembre y el 69,2% de todo el 2025. No es una exageración: sin energía, el excedente se achica de manera dramática. Es la foto de la nueva estructura económica que empieza a insinuar la Argentina, gracias a Vaca Muerta.
La balanza energética cerró 2025 con un superávit récord de USD 7.815 millones, el más alto del que se tenga registro. Las exportaciones energéticas alcanzaron USD 11.086 millones, un alza del 12,8% interanual, mientras que las importaciones se redujeron a USD 3.271 millones, un derrumbe del18%.
En diciembre, esa foto se repitió en miniatura. El sector energético aportó un superávit de USD 893 millones, con exportaciones por USD 1.067 millones y compras externas limitadas a USD 174 millones. Esos números explican por qué, aun con importaciones totales creciendo en bienes de capital, consumo y vehículos, el frente externo cerró con más holgura.
Siguiendo esta línea, la consultora ACM proyecta para 2026 unescenario base con exportaciones por encima de USD 90.000 millones e importaciones en torno a USD 80.000 millones, lo que permitiría un saldo comercial menor al de 2025. Sin embargo, desde ACM remarcan que en ese esquema, el sector energético aparece como soporte estructural.
Ese cambio tiene una explicación concreta y material. Vaca Muerta opera en niveles récord. La producción total de petróleo ronda los 550 mil barriles diarios y las exportaciones alcanzan los 180 mil barriles por día. Pero no es sólo volumen exportado, también es sustitución de importaciones y generación neta de dólares en una economía históricamente condicionada por la restricción externa.
Vaca Muerta opera en niveles récord. La producción total de petróleo ronda los 550 mil barriles diarios y las exportaciones alcanzan los 180 mil barriles por día. Pero no es sólo volumen exportado, también es sustitución de importaciones y generación neta de dólares en una economía históricamente condicionada por la restricción externa.
La historia no empieza ahora. Antes de la recuperación del control estatal de YPF en 2012, la Argentina enfrentaba una caída sostenida de la producción de hidrocarburos y un salto explosivo de las importaciones. En 2003, el país gastaba unos USD 550 millones en compras externas de combustibles. En 2012, esa cifra superó los USD 10.200 millones. En 2011, la balanza energética ya mostraba un déficit cercano a los USD 3.000 millones, el primero desde la década del 80.
La caída sostenida de la producción de petróleo y gas había empujado un aumento acelerado de las importaciones de combustibles, que hacia 2011 ya generaban un déficit energético cercano a los USD 3.000 millones y obligaban a gastar más de USD 10.000 millones anuales en traer gasoil, naftas y GNL del exterior.
El gasoducto de Vaca Muerta.
Esa sangría fue la que llevó a Cristina Kirchner a tomar la decisión de expropiar en 2012 la mayoría de YPF en manos de la española Repsol. Poco después, ya con Miguel Galuccio como presidente y CEO, se anunció la decisión de desarrollar Vaca Muerta, frente al escepticismo de la industrial que creía que el yacimiento estaba «sobrevalorado».
El acuerdo con Chevron marcó el punto de quiebre. Permitió financiar la etapa inicial, incorporar tecnología y acelerar la curva de aprendizaje del shale, lo que revirtió la tendencia declinante de la producción y sentó las bases del salto posterior en petróleo y gas.
Ese cambio productivo, sin embargo, no alcanzaba por sí solo. Producir más sin capacidad de transporte mantenía el cuello de botella y el drenaje de divisas. Por eso, el paso siguiente fue la obra de infraestructura que permitió monetizar el recurso: llevar el gas desde Neuquén al centro del país y reemplazar importaciones caras.
Con la asunción de Milei y la liberación de las exportaciones, el yacimiento empezó a crecer fuerte. Se exportaba petróleo y gas, pero al mismo tiempo el gasoducto Néstor Kirchner, construido en el anterior gobierno, permitía el abastecimiento intermo. Durante años, el país importó GNL a precios internacionales mientras tenía gas en Neuquén. Por eso, cada barco que no llega hoy es superávit automático.
Se conformaron dos organizaciones ambientalistas nuevas en la provincia de Río Negro que se suman al encuentro de distintas organizaciones en las Asambleas del Curru Leufu: La Asamblea Ambiental Interpueblos de Chichinales, Villa Regina, Godoy e Ingeniero Huergo y la Asamblea Socioambiental de Valle Medio. Desde sus territorios, se suman a la apuesta de la Iniciativa Popular…
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.