La Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina informa que el próximo domingo 25 se jugará la sexta fecha de la Liga de Fútbol Femenino según el siguiente cronograma:
El Intendente Marcelo Orazi recibió el viernes al equipo ‘La Perla del Valle’ que fue subcampeón del Segundo Torneo Deportivo de Inclusión del Comahue de Goalball que se disputó el 5 y 6 de noviembre en el polideportivo Cumelen de nuestra ciudad. En la oportunidad el Intendente los felicitó por el puesto logrado y por…
La Dirección de Turismo y la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina informan que la propuesta denominada ‘Bicicleteada rural’ se reprograma para el viernes 29 a partir de las 19 horas. Se mantendrá el circuito previsto inicialmente, con punto de encuentro en la Oficina de Turismo y una recorrida por el entorno…
La Secretaria de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina inicio el trabajo de colocación de un paño de hormigón con badén lateral en el primer paso a nivel de barrio El Sauce lo que evitará la acumulación de agua los días de lluvia. En tal sentido se informa a los vecinos que…
El despido abrupto del director del Hospital del Bicentenario en Ituzaingó desató fuertes tensiones internas en La Libertad Avanza y acusaciones a la cúpula del Pami de mantener acuerdos con el municipio peronista a cargo de los Descalzo.
En los últimos días, mientras transcurría sus vacaciones, Santiago Cerneaz fue notificado de su desplazamiento como director de ese hospital bajo la órbita de la obra social de los jubilados.
El despido desató la furia del coordinador libertario local, el concejal Hugo Equiza, quien había sugerido a Cerneaz para ese cargo, en septiembre pasado, con el auspicio de generar un cambio en el funcionamiento del nosocomio.
«No se nota que haya una voluntad real de cambiar de manera estructural organismos atravesados por corrupción, falta de transparencia y clientelismo», dijo Equiza a elDiarioAR tras conocerse el desplazamiento de Cerneaz.
La situación que se vive en el hospital es preocupante. Hay prácticamente más guardias de seguridad que médicos y siguen agregando guardias «invisibles», las cuales el director echado no aceptó validar
Para el concejal y referente libertario de Ituzaingó la caída en desgracia de Cerneaz está ligada con el despido de «ñoquis» dentro del hospital, uno de los cuales fue reestablecido en el cargo por una resolución del propio titular del Pami, Esteban Leguizamo, a pocos días de registrarse el despido.
«La situación que se vive en el hospital es preocupante. Hay prácticamente más guardias de seguridad que médicos y siguen agregando guardias «invisibles», las cuales el director echado no aceptó validar», dijo Equiza a LPO.
En esa línea, denunció la persistencia «ñoquis» bancados «por el director Leguizamo y su gerente Roberto Armagno». Frente a eso, sostuvo que existe una estructura interna de mando en el hospital que incluye al municipio de Alberto y Pablo Descalzo.
«Evidentemente hay acuerdo entre las autoridades del Pami y el peronismo provincial y camporismo para seguir «trabajando» juntos en el Instituto, podemos nombrarlos como «los mismos de siempre» que siguen como siempre y mas empoderados aún por las autoridades libertarias», acusó Equiza.
Al defender al director desplazado, el concejal libertario dijo que en los últimos meses el hospital había sumado servicios y que se había inaugurado un ala que estaba cerrada. «Lo echan por querer hacer las cosas bien», sostuvo.
En lugar de Cerneaz, Leguizamo nombró a Christian Varela, un médico que los libertarios de Ituzaingó asocian al peronismo de los Descalzo y al que le endilgan una cercanía con el ex ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia.
Cerca de Equiza también asocian esta movida al viceministro de Salud Guido Giana, que llegó a ese cargo a través del ministro Mario Lugones, uno de los dueños del Sanatorio Guemes, donde Giana oficiaba de director administrativo.
De linaje PRO, Giana es cercano al referente amarillo en Ituzaingó, Gastón Di Castelnuovo, al que cerca de Equiza ven como un adversario directo en la pelea por la candidatura a la intendencia en 2027.
Once años después de la muerte de Alberto Nisman, el expediente judicial sigue sin una sola prueba concreta que permita sostener la hipótesis de homicidio. Sin embargo, el caso fue utilizado como una herramienta política decisiva para erosionar al kirchnerismo, legitimar operaciones mediáticas y construir un relato funcional al avance de la derecha en la Argentina. Lejos de la verdad judicial, lo que se consolidó fue una ficción útil al poder real.
Por Roque Pérez para NLI
Un expediente sin pruebas, pero con relato
Desde la madrugada del 18 de enero de 2015, cuando Nisman fue hallado muerto en el baño de su departamento de Puerto Madero, la causa estuvo atravesada por una anomalía central: no existe prueba material directa que indique la participación de terceros en su muerte. No hay registros de ingreso forzado, no hay signos de lucha, no hay rastros de otra persona en la escena y no hay evidencia científica concluyente que demuestre un asesinato.
A lo largo de los años, peritajes oficiales y de parte confirmaron datos incómodos para el relato instalado: la puerta estaba cerrada desde adentro, el arma pertenecía a un colaborador cercano y no se detectaron huellas de terceros en el departamento. Incluso el análisis de las comunicaciones, movimientos y contexto personal de Nisman mostró un cuadro de aislamiento, presión política, desgaste profesional y un fracaso procesal inminente.
La denuncia que el fiscal había presentado días antes contra Cristina Fernández de Kirchner por el Memorándum con Irán carecía de sustento jurídico y no había sido acompañada por pruebas nuevas ni consistentes. En términos judiciales, se trataba de una acusación endeble, destinada a naufragar en los tribunales.
La operación: cuando la política reemplazó a la justicia
Lo que siguió fue una construcción perfectamente sincronizada. Antes de que avanzara la investigación, el sistema mediático concentrado decretó el veredicto: “lo mataron”. Editoriales, tapas, móviles en vivo y opinadores seriales instalaron una certeza sin respaldo probatorio, mientras sectores del Poder Judicial se alineaban para sostener esa hipótesis contra toda evidencia.
La llamada “marcha del silencio” fue el punto de inflexión simbólico: jueces, fiscales y dirigentes opositores marchando bajo consignas ambiguas, no para exigir verdad, sino para consolidar un clima destituyente. El expediente pasó a segundo plano; lo central era el impacto político.
Con el tiempo, la causa fue desplazada de los fueros ordinarios a Comodoro Py, se forzaron cambios de carátula y se promovieron pericias orientadas a confirmar una hipótesis previa. La investigación dejó de buscar qué pasó y pasó a buscar cómo justificar un asesinato sin pruebas.
El trampolín de la derecha y el silencio posterior
El “caso Nisman” funcionó como un dispositivo de legitimación política. Sirvió para criminalizar al kirchnerismo, para presentar a la dirigencia popular como capaz de cualquier cosa y para justificar un clima de persecución judicial que luego se profundizó con el lawfare. No es casual que muchos de los protagonistas mediáticos y judiciales de aquella operación terminaran alineados con el macrismo primero y con el actual experimento ultraderechista después.
Once años después, el contraste es brutal: no hay responsables condenados, no hay pruebas nuevas, no hay avances reales, pero el relato sigue siendo repetido como dogma por los mismos sectores que se beneficiaron políticamente de su instalación. Cuando el expediente no sirve para condenar, se lo usa para estigmatizar.
La muerte de Nisman fue una tragedia personal y familiar. La utilización política de esa muerte fue una tragedia institucional. Convertir un suicidio en una épica conspirativa no fue un error: fue una decisión consciente del entramado político-mediático-judicial que necesitaba un mártir para empujar a la Argentina hacia la derecha.
Once años después, la verdad judicial sigue siendo clara, aunque incómoda: no hay pruebas de asesinato. Lo que sí hubo —y sigue habiendo— es una operación de poder que convirtió una muerte en una herramienta política.
El domingo 12 a partir de las 19 horas se llevará a cabo una nueva edición de la Feria ReEmprender en la Plaza Primeros Pobladores. Allí, artesanos y pequeños emprendedores podrán exponer sus productos y generar espacios de intercambio y promoción. Difunde esta nota
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.