En adhesión a la Resolución N° 6157 del Ministerio de Salud, la Municipalidad de Villa Regina extiende las medidas sanitarias destinadas a contener los contagios de COVID-19 hasta el 3 de septiembre inclusive.
Circulación
La restricción a la circulación de las personas será entre las 2:00 de domingo a jueves, y la 3:00 los días viernes, sábado y vísperas de feriado, hasta las 6:00 del día siguiente.
Quedan exceptuadas de la medida de restricción a la circulación nocturna:
*Las personas incluidas en el Artículo 20º del Decreto Nacional Nº 287/21
*Los trabajadores de farmacias y estaciones de servicio para el expendio de combustibles.
*Las personas que estén asistiendo o regresando a sus hogares procedentes de locales gastronómicos, casinos y bingos con comprobante de reserva o consumo, siempre que se encuentren dentro del lapso estipulado.
*Las personas afectadas al desarrollo de las actividades de cines, teatros, museos, salas de espectáculos de centros culturales y al público asistente, dentro del lapso temporal autorizado.
Habilitaciones
*Las reuniones sociales en domicilios particulares de hasta 10 personas. Si el domicilio contare con espacio al aire libre y la reunión se realizare en el mismo, la concurrencia podrá alcanzar hasta 20 personas.
*Las actividades y reuniones sociales en espacios públicos al aire libre de hasta 200 personas.
*Los locales gastronómicos podrán funcionar durante el horario de circulación habilitado. En todos los casos se permite un máximo del 70% del aforo en relación con la capacidad máxima habilitada, con adecuada y constante ventilación y con estricta sujeción a los protocolos aprobados. Los propietarios, empleados y aquellos clientes que se encontraren en esos establecimientos a la hora de cierre dispuesta, dispondrán de hasta 60 minutos adicionales para retirarse de los mismos y llegar a sus domicilios de residencia dentro de ese lapso, debiendo acreditar tal circunstancia mediante comprobante de consumo o similar. Deberá priorizarse la utilización de espacios al aire libre.
*Los locales comerciales de cualquier rubro podrán funcionar respetando el horario de circulación habilitado.
*Las farmacias y estaciones de servicio -únicamente para el expendio de combustibles- podrán funcionar durante las 24 horas.
*La realización de actos públicos y protocolares, aniversarios y fiestas populares, sin aglomeración de personas y respetando el distanciamiento social.
*La práctica deportiva en espacios públicos y privados cerrados con el 70% del aforo.
*La realización de eventos, encuentros y competencias deportivas, profesionales o amateurs, podrá realizarse con público asistente hasta un 50% del aforo máximo, evitando toda aglomeración de personas.
*La realización de eventos religiosos en lugares cerrados, en los que deberá observarse, como máximo, un 70% de aforo.
*Las clases presenciales y ensayos de actividades artísticas, individuales o en grupos reducidos de hasta 10 personas con sistema de “burbujas”, según protocolo y con un aforo máximo del 70% del espacio donde se realizan.
*La apertura de bibliotecas con entrega de libros y las salas de lectura de las bibliotecas con máximo de aforo de hasta el 70% de su capacidad.
*La realización de actividades en cines, teatros, museos, salas de espectáculos de centros culturales o salones de eventos a los efectos del desarrollo de artes escénicas o actividades culturales, durante el horario de circulación habilitado. En todos los casos se permite un 70% de aforo. Los empleados y las personas que se encontraren en dichos establecimientos a la hora de cierre dispuesta, dispondrán de hasta 60 minutos adicionales para retirarse de los mismos y llegar a sus domicilios de residencia dentro de ese lapso, debiendo acreditar tal circunstancia mediante tickets de acceso al espectáculo.
*La actividad de casinos y bingos podrá funcionar de acuerdo al horario de circulación habilitado, con un aforo máximo del 70% del espacio disponible. Los empleados y aquellos clientes que se encontraren en esos establecimientos a la hora de cierre dispuesta, dispondrán de hasta 60 minutos adicionales para retirarse de los mismos y llegar a sus domicilios de residencia dentro de ese lapso, debiendo acreditar tal circunstancia mediante comprobante de consumo o similar.
*La apertura de salones de eventos con un aforo máximo del 70% del espacio disponible, o un máximo de 200 personas, con adecuada y constante ventilación y con estricta sujeción a los protocolos aprobados.
La emblemática sala del cine teatro Círculo Italiano fue el escenario de una nueva presentación de la Orquesta Filarmónica de Río Negro, con el estreno del concierto para trompeta y orquesta de Guillo Espel. Este concierto tuvo como solista al reconocido músico Fernando Ciancio, trompetista solista de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires y ganador…
El viernes 1 de octubre a las 10 horas la escritora reginense Yanina Vertúa presentará su libro ‘Amor predestinado’, actividad que cuenta con el auspicio de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina. La presentación tendrá lugar en la confitería del Club Social Colonia. ‘Amor predestinado’ presenta uno de esos amores que…
El capocómico sobre el escenario toma a la vedette anónima, decorada con corpiño y colaless, el conchero de piedras plateadas brillantes. Un vestuario escaso. Rutilante. Ella mira hacia el frente. Él le pide “Dese vuelta”. Ella obedece. Queda de espaldas al público. Nunca sabremos su nombre. Su rostro, vedado para la audiencia. Y él, entonces, en lugar de hablarle a ella, le habla a su cola. “¿Cómo anda? Dice que anda muy bien. Miren y aplaudan este pastelito (se oyen aplausos). Parece el Canal de Suez pero más rellenito”.
Entre la burla, la exasperante cosificación y el destrato, la escena expresa un humor desconcertante. Es el teatro El Nacional; la serie no identifica a aquel hombre. Son los años 70.
Apreciamos la secuencia medio siglo después, muchas luchas y resignificaciones mediante, con otra sensibilidad de época. Aunque a algunas personas, de chicas, aquel tipo de imágenes ya nos daban rechazo al verlas en la TV de los 80 y 90. El capocómico, visto en el primer capítulo de la serie Moria, ejerce una dominación chabacana que no escandaliza a nadie, allí, en aquella escena de teatro de revista. La cámara se corre del escenario, mira de frente al público. Vemos muchas, demasiadas parejas heterosexuales en las butacas de aquel show erótico mezclado en este caso con bromas asquerosas. Eso corre por nuestra cuenta, no lo enfatiza la dirección; pero en su mirada no subrayada, siembra un germen, una potencia ante quien quiera repensar o recordar lo que nos era dado. En uno de los planos siguientes, un hombre se toca por encima del pantalón. El director se detiene, apenas, en aquel acto. Agradecemos que el detalle no se escinde y que se muestra; incluso luego de haber asistido al homenaje que hizo el año pasado el Teatro Nacional Cervantes, reivindicatoria del glam, los astutos monólogos humorísticos y la potencia de la crítica política del género. Es de celebrar que por apenas unos segundos, reiteramos, ese goce puramente masculino entre la institución matrimonial presente, se haga explícito. Primer guiño de que este relato no será ingenuo. Ni celebratorio per sé, aunque tampoco, claro, condenatorio.
Porque sobre la misma tabla, escaleras amplias con surcos de pequeñas luces, bajan mujeres esbeltas, cargan tacos, corsets, brillos y plumas sobre sus cuerpos hegemónicos. Moria entre ellas. En los primeros planos de la serie que acaba de estrenar Netflix, su director, Javier Van de Couter toma decisiones que marcarán el rumbo con coherencia.
Máquinas contemporáneas de hacer personas culo
Ya sabemos que a través de ciertos íconos aflora y se retroalimenta la sinuosa tensión entre lo social y lo personal, los códigos de cada época, modas, sobreentendidos y rebeliones. Moria concentra en sí misma todo lo que impone cada época que ella atraviesa y, al mismo tiempo, lo que es plausible de transgredir. Ahí radica su particularidad radical expuesta en la serie. Tendencia y subversión, sentido común y desvío de prácticas por fuera de lo considerado correcto. Por detrás de las reglas que casi todos aceptan. Todo en una misma persona; la absorción pop del desvío creativo. Un sujeto mainstream y de culto.
Durante mi adolescencia, sin análisis, sin pensarlo mucho ni en estos términos, Moria nos daba impresión. Nos olía a cómplice acrítica del patriarcado (sin que usáramos esas palabras) por sus participaciones en las películas de Olmedo y Porcel; tiempos de pleno auge de éxito y dinero gracias a la exhibición de su cuerpo (al mismo tiempo, con mis amigas queríamos ser modelos de pasarelas criadas a lechuga, sin cuestionarlas). En estos días pregunté a personas de diversas generaciones y ocupaciones qué imagen habían tenido de Moria. Una amiga me dijo que con compañeras de grado jugaban a desfilar como vedettes frente a un jurado de varones que les otorgaban una calificación, como en los concursos de Miss Universo. Aunque fueran niñas que aún no sabían de dónde venían los bebés. A sus siete años, mi amiga conocía una canción que Moria cantaba en TV en su programa Monumental Moria. En la serie, Sofía Gala canta un fragmento de aquel personaje “La pantera de Mataderos” («Yo soy la Rita de Mataderos, la que a los hombres saca el sombrero… ¡Chiribín, chiribín, pam, pam!») vestida super sexy y con un moño enorme en el pelo, allí ella era la capocómica.
También, en el recreo, jugaban a V Invasión extraterrestre. “Era la TV ATP de la época. Además, digamos todo, existían cuatro canales”. Fuera de capital las opciones se reducían a dos.
Un ahijado gay, que se dedica a la comedia musical y ronda los veintipico me dice que a Moria la conoció porque entre sus 9 y 11 años, en casa de sus abuelos miraban Bailando por un sueño, programa del prime time donde ella era jurado; él desconocía su pasado en el teatro.
Otras y otros confesaron haberla asociado a la dictadura. El aire de sospecha se diluyó con los años, cuando se volvió ícono de la comunidad LGTB (ella les ha dicho que no son “marginalidad” sino ““Margenialidad”) y luego armó Playa Franca.
Cada generación tiene su propia Moria. Y la serie, a su modo, las junta.
Sin ir a acontecimientos tan conocidos, la serie revela -no es spoiler, aparece al principio- una escena entre “la rubia” Susana Gimenez y la morocha Moria Casán de auténtica sororidad antes, de que la palabra estuviera al uso. Ambas, para cerrar un show, debían bailar con Porcel y Olmedo, respectivamente. Susana había dicho estar harta de que el “el Gordo” se zarpara. Moria lo ve, advierte los gestos desubicados, y hace cambio de parejas: va a bailar con él y desplaza a la rubia para, enseguida, por fuera del guión, terminar bailando junto a ella. Sublime click de rescate; cómplice, gracioso, de cofradía. Potenció, quizá, aquello de que si no se puede cambiar el sistema se lo puede trastocar, o alterar, desde adentro.
La Moria vanguardista se vanagloria de que en la firma de su primer contrato incluyó una cláusula que prohibía que “le tocaran el culo”. Moria ya no quería ser solo vedette, sino algo no apto para mujeres: quería ser capocómica. Y lo logró.
En el capítulo dos la voz over dice que desea verse en pasado, presente y futuro. A eso nos convoca el personaje y la historia social que se cuela en la suya. Los tiempos cambian, a su modo, y con sus matices. Hoy nos indigna ver situaciones como la del capocómico, la vedette y el Canal de Suez, pero esas formas no se han ido. Todavía existen, se bailan y se celebran masivamente. Ante mi prejuicio inicial por aquellos malos recuerdos televisivos, reveo las canciones que muchas bailamos y se oyen en el subte, el la calle, en ciertas discos: sustituyen el sustantivo persona o mujer por “culos”, desde Becky G a Maluma (campeón de los culos homofóbicos, celebratorio de los heteronormativos como metonimia, y como literalidad en sus videos y en sus shows; pagué la entrada para ir a su último recital en Argentina). Por ejemplo, junto Carin León en el tema “Según quién”, cantan:
“Ahora tengo un culo inédito Que se lleva to’ lo’ méritos ‘Tá conmigo porque quiere Tú estaba’ por la de crédito”
Naty Natasha acusa: “probaste con otro culito”. En “De respuesta” dicen Luar La L y Jon Z, precisamente tener “otro culo de respuesta” cuando ella no le contesta los mensajes. Miles de ejemplos donde el varón está feliz porque tiene más “culos” (o sea mujeres, curiosamente) desde que lo dejaron; o se va del boliche con “un culo”. Nunca la palabra mujer, chica… ni siquiera gata. Canciones que ocupan primeros puestos entre los más escuchados de Spotify, en pleno pico del trap y otros géneros de la música urbana; año 2026.
La impunidad es total
De mínima nadie dudaría de su velocidad mental –“lengua karateca”- impecable a sus 80 años. Una labia comparable, ya se dijo, a la elocuencia creativa de Maradona. Y agrego, en el plano literario un parentesco de locuacidad como la del escritor argentino Rodolfo Fogwill, performer en cada una de sus puestas en escena, despotricador contra los negocios culturales y sus popes. Aunque ella no horada tanto a la industria, su operación es distinta. No le pedimos más -a las deidades se les piden cosas, por eso aclaro esta excepción-. No lo necesitamos por lo ya expuesto: la suya parece ser la estrategia de la dinamita calculada, la conciencia de su bien de cambio para trastocar el propio ecosistema a medida de sus necesidades, sembrando un surco para quienes puedan verlo, para quienes vinieron y vendrán. Incluso, en esta larguísima era gerontofóbica, qué más rebeldía que esta serie, y como ella dice -niega que le preocupe la edad- esta “vigencia”.
La dirección de la serie tiene otros guiños. Al toque de arrancar oímos “¿Cómo se cuenta una vida?”. Subrepticia, se asume como versión, y se agradece la honestidad ante la versión oficial. ¿Cómo serían otras? A partir de esa puesta en abismo creemos todo, aunque el registro visual a veces se apegue a lo onírico, plasmando en imágenes de luces y fantasía que buscan transmitir sensaciones en un ir y venir acompasado con las acciones realistas. El juego estético es el del compás, el del vaivén de la relación sensual, del coqueteo del cortejo y el sexo. Por momentos la vida, en la serie, es un set explícito. Por ejemplo, vemos a Moria, sólo con un giro de cámara, ir de un salto desde la Facultad de Derecho al teatro; una ráfaga como transición.
Corriéndose de los vicios habituales de las biopics autorizadas, la serie recurre a dosificados claroscuros de rigor para cumplir con el mandato de la ficción biográfica. Cuando ya estamos por agobiarnos de tanto oír la palabra “yo”, de las sentencias bravuconas y autocelebratorias como “lo único que me va a golpear a mí es el éxito”, vemos que, mostración de la mostra, ya la ha golpeado un novio. Cuando oímos máximas que van desde su oda a la propia inmortalidad –“cuando me muera voy a resucitar al cuarto día”- vemos, en una escena a contraluz que la aísla sobre un fondo difuso, decir que tuvo dos embarazos indeseados y se los tuvo “que sacar”. Escena sobria que, potente, da cuenta del momento de soledad y desamparo de la superheroína.
El tono no victimizante roza por momentos la omnipotencia; convive con aspectos que, digamos, pueden cortar cualquier tipo de identificación y empatía, clave para las prerrogativas necesarias en el avance y funcionamiento de la narrativa.
La impunidad es total. Lo que en otros sería pura soberbia (“Soy la One”, la autodenominación poco humilde de deidad “la santa de las tetas”, “una Difunta Correa”) y frivolidad (“detesto el sufrimiento”) en la construcción de sí misma, en ella es una fibra protectora donde todo es festejado, con exención de probables desagrados. Donde en otros sería odiosa petulancia trepadora o de abuso de poder (ensañarse desde lugares de superioridad como lo es la conducción de un Talk show, o la condición de jurado en un concurso) o pura crueldad, cuando destella su veneno en forma de insultos o cuando hace un chiste terrible a su hija Sofía Gala y ella no se ríe, llora. La misma crueldad que convierte, por su énfasis en la pronunciación de la “í”, un insulto común en uno degradante: “Ridícula”. Que nos da mucha gracia (si no nos toca).
Jugar a la casita, dirigir a las muñecas
La serie construye un mundo alterno con su código metatextual: es consciente de quien lo cuenta y juega con esa posición. El mundo Moria Casán también, y esto, desde ya, implica un lenguaje corporal, un léxico, y además, en este caso una mirada canchera y superada sobre aquel territorio. Y esa actitud de siempre para adelante, de nunca menos. Moria crea y recrea un campo semántico repleto de frases mantras, imágenes memes, imperativos salvadores, pequeñas venganzas dañinas en potencia, consuelos justos al expresar emociones de un clima de época -de nuevo la época- donde la matriz cultural cotidiana es la de la autoayuda. Los imperativos clasificatorios que nos diagnostican vía Instagram y Tik Tok nuestro grado de empoderamiento, sumisión, “toxicidad”, etcétera. En ese contexto, los memes de Moria son efluvios positivos. Nos dan el consuelo del ingenio; nos regalan la frase para la réplica perfecta en una atmósfera cultural que pide, aun por fuera del haterismo y los trolls, cierta malicia, mucha ironía y vitalidad.
Sus definiciones como “el decorado se calla” son latigazo consolatorio y arma retórica letal. Una herramienta a mano para defendernos o proponer interpretaciones en nuestro cotidiano híbrido y convivencial entre la calles, las redes y el Whatsapp.
Yo no me borro, yo me reseteo. Para atrás ni para tomar impulso, siempre para adelante.Soy una constructora de mi propia realidad, el resto es utilería. No tengo edad, tengo vida. Yo no soy una diva, soy una oruga que se transforma todo el tiempo.
Decenas más: fórmulas irónicas para sobrevivir algún mal trago y contraatacar o reír. Moria es una pieza de autoayuda disponible, nunca ingenua, y eso funciona como réplica a la apuesta estética de la serie. Su halo de autoridad se confunde, gracias al carisma y al humor, en horizontalidad, como expone el capítulo donde, en Paraguay, la privan de su libertad y las reclusas la celebran. Reina y proletaria a la vez. No nos colgamos ni de su culo ni de sus tetas, sino, con nuestra reescritura cotidiana, a las útiles puñaladas de su ingenio. Gana la hipérbole, porque la retórica de Moria nunca se queda a mitad de camino.
La estética de la serie responde a la magnificencia con recursos similares pero con dosificación: no esperemos una emulación del cine de Paolo Sorrentino. Pero tampoco un tono realista, ni imágenes de archivo full documental. Moria, redundamos, excede las dimensiones habituales. “Mostra”. “Monumental”, “Obelisco con tetas”. Por eso en la serie reverbera armónico y coherente el recurso de «desacople de escala», aquello que pasa cuando el espacio cambia y de pronto se muestra una escenografía, e interviene un personaje en su tamaño “real”. O no, porque no sabemos, ¿cuál es el tamaño real de la narradora creadora de su propio relato?
El artificio de la historia oficial se confiesa con gracia y creatividad; se ríe de sí mismo. Además del registro por momentos fantasioso más que fantástico, y surreal -ella nadando entre sábanas de seda, y otros que remiten al líquido amniótico, por ejemplo. Con el recurso de la Moria directora de un show de sus propias marionetas -así podemos juzgarlo-, el escenario y sus personajes son obra tensa y chispeante entre protagonista y realizador. El territorio de la ciudad a lo largo de los capítulos aparece, de manera esporádica, como maqueta y funciona como leit motiv. Maquetas como esas que con dedicación construyen las estudiantes de arquitectura o en la escuela los alumnos torpes de primaria, con cartón para emular los mitos fundantes: la casa de Tucumán, el Cabildo. Y también como las nenas cuando jugamos a las muñecas y a la casita. Y allí, en aquel decorado, aparece la propia Moria: y mira enorme, desde arriba. Como supervisando. Nos sentimos controlados, ¿o avalados para creer su propia ficción?.
A veces la maqueta es su propia casa y la vemos observar a sus diminutas Morias del pasado a través de la ventana, al mismo nivel: Sofía Gala, Griselda Siciliani o Cecilia Roth actuando las etapas de su vida. Se mete, enorme, en su propia intimidad representada.
Y cuando Moria observa a sus diminutas Morias vuelve la pregunta, la duda y la aseveración. Ella mueve los hilos de su propia historia. Y quizá, como hizo con su hábitat del espectáculo desde el comienzo de su carrera, subvierte y juega con las reglas dadas, y con las propias. En su grandilocuencia existencial, en su andar estridente, la serie propone un camino de fantasía, fantástico, un juego ético y estético, entre luchar y ceder, encajar y reinventar.
De acuerdo al registro realizado por el Observatorio “Ahora que sí nos ven”, del 1 de enero al 30 de abril de 2023 se registraron 99 femicidios, 87 femicidios íntimos de mujeres y 12 femicidios vinculados en nuestro país. Desde el Observatorio de las Violencias de Género «Ahora Que Sí Nos Ven» dieron a conocer…
El complejo metalmecánico de Córdoba sigue con señales de alerta por las consecuencias del modelo económico de Javier Milei sobre la economía real.
Ahora, las fábricas de maquinaria agrícola produjeron más durante el segundo trimestre del año, impulsadas por una cosecha récord y la reaparición del crédito, pero ese mayor nivel de actividad no se tradujo en mayores ingresos. Por el contrario, las empresas venden más unidades, facturan menos y comenzaron a ajustar el empleo.
La radiografía surge del último Monitor Estadístico elaborado por la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y Agrocomponentes (AFAMAC), junto con la consultora Economic Trends, y encendió luces amarillas tanto entre los industriales como en el Centro Cívico cordobés.
Los números muestran una paradoja difícil de ignorar. Mientras la producción de maquinaria agrícola aumentó 15,9% respecto del mismo trimestre de 2025, la facturación en el mercado interno cayó 11,9% a precios corrientes y las exportaciones retrocedieron 14,8%. Es decir, el incremento del volumen fabricado no alcanzó para compensar la pérdida de rentabilidad que atraviesa el sector.
Detrás de ese fenómeno aparece una combinación conocida por los industriales: costos dolarizados, atraso cambiario para exportar, precios internacionales menos favorables y una demanda que, aunque volvió a financiarse, todavía no logra sostener márgenes razonables para toda la cadena. Es el combo por caídas en la facturación del mercado interno, retrocesos en las exportaciones y niveles de utilización de capacidad instalada que permanecen por debajo de los registrados un año atrás.
El impacto resulta todavía más severo entre los fabricantes de agrocomponentes. Allí la producción se desplomó 27,1% interanual y el empleo cayó 3,2%. En el conjunto del complejo metalmecánico vinculado a la maquinaria agrícola, la plantilla laboral se redujo 1,2%, una señal que comienza a preocupar en una provincia donde la industria representa uno de los principales motores económicos.
La preocupación de Llaryora
La maquinaria agrícola constituye uno de los pilares industriales de ciudades como San Francisco, Marcos Juárez, Bell Ville o Villa María, donde la actividad tiene un fuerte peso económico y político y es el enclave de los «farmer», grupo electoral clave para el cordobesismo. Cuando al peronismo le fue mal en la capital provincial, los «farmer» lo sostuvieron en el gobierno.
En el Gobierno provincial observan que el deterioro de la rentabilidad puede terminar erosionando un entramado de pequeñas y medianas empresas que, hasta ahora, había logrado sostenerse pese al ajuste nacional, como pasó con Metalfor.
La inquietud aparece además en medio del delicado equilibrio que Llaryora intenta mantener con la Casa Rosada. El gobernador necesita preservar el canal de diálogo con Javier Milei para garantizar asistencia financiera y recursos para la provincia, mientras procura evitar que el enfriamiento de la economía golpee el empleo industrial, uno de los principales activos de su gestión.
El desempeño de la maquinaria agrícola refleja también las contradicciones que atraviesa el agro argentino. La cosecha récord y la reducción parcial de las retenciones mejoraron el nivel de actividad, pero todavía no alcanzan para recomponer completamente la rentabilidad de productores e industriales.
Durante la última Exposición Rural de Palermo, Milei volvió a prometer la eliminación definitiva de las retenciones, aunque condicionó esa decisión a una mejora de los ingresos fiscales provenientes de la minería y la energía. Para la industria metalmecánica, sin embargo, ese horizonte todavía luce lejano.
Mientras tanto, las fábricas trabajan por debajo de su potencial. Según AFAMAC, las empresas de maquinaria agrícola utilizan apenas el 68,4% de su capacidad instalada, casi ocho puntos menos que un año atrás, mientras que las firmas de agrocomponentes apenas alcanzan el 59%.
El intento de suicidio y el suicidio consumado son significativos problemas de salud a nivel mundial, siendo este último una de las causas más frecuentes de muerte en adolescentes y adultos jóvenes. Hay varios factores que impiden su detección, y por ende, ejercer una adecuada prevención, estos son: Estigma social y silencios. Dificultad en la…
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