A partir de las 19,30 horas de hoy se desarrollará el acto en el que se entregarán los certificados a quienes en diciembre pasado realizaron el curso de embalado de fruta organizado por la Oficina de Empleo de la Municipalidad de Villa Regina.
En total fueron 123 las personas que se capacitaron aunque, en el marco del protocolo establecido por COVID-19, esta tarde se llevará a cabo la primera entrega, la cual se completará mañana jueves.
Este fin de semana se realizará la 3ra edición de la Feria de Emprendedores Reginenses, nuevamente el lugar de encuentro será el predio de Los Gansos Restó ubicado en AV. Mitre al fondo. El sábado 23 y domingo 24 a partir de las 17 hs y hasta las 24 hs más de 50 emprendedores locales…
El Intendente Marcelo Orazi junto al presidente del Concejo Deliberante Edgardo Vega participaron el viernes de la presentación de la 50° edición de la Vuelta de la Manzana “Premio Gobierno de Río Negro”, la tradicional prueba de rally que se correrá entre el 22 y el 24 de octubre. También estuvieron presentes la Gobernadora Arabela…
El campo esta parado sobre la super cosecha de soja y no tiene ganas de liquidar más allá de lo indispensable para operar el negocio. Les molesta el dólar atrasado o las retenciones altas, que son las dos caras de la misma discusión.
Toto Caputo necesita de manera cada vez más desesperada que liquiden para pagar los vencimientos de deuda. Por eso, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, intentó convencerlos con una exposición en Washington: con menos brecha cambiaria, menos retenciones, buen precio internacional y un tipo de cambio más ordenado, al productor le conviene vender la soja ahora.
Werning desplegó esos argumentos en un cuadro prolijo, de esos que cierran perfecto en una presentación. Pero en el campo miran otra cosa. Miran lo que queda después de pagar alquileres, insumos, deudas y la campaña siguiente. Y ahí los números no cierran tan fácil.
La discusión no es menor porque toca el corazón del modelo. El Gobierno necesita que la cosecha liquide dólares, sostenga el precio de la divisa y alimente las reservas. El campo responde que una cosa es el precio teórico y otra muy distinta el resultado económico. En esa diferencia se trabó la soja. Y por eso, detrás de la discusión técnica, asoma una pelea mucho más concreta: si el sector más competitivo del país no ve negocio, los dólares que espera la Casa Rosada pueden tardar bastante más de lo que dicen los PowerPoint oficiales.
El gráfico del Banco Central tiene una parte cierta. Werning mostró que, descontadas las retenciones y valuado al tipo de cambio paralelo, el precio doméstico que recibe hoy el productor está entre los más altos del gobierno de Milei. La explicación oficial se apoya en cuatro puntos: retenciones más bajas, del 26 por ciento contra el 33 por ciento previo; menor brecha cambiaria; un tipo de cambio más unificado; y una soja en torno de los 420/427 dólares la tonelada. La conclusión: el productor recibe más dólares efectivos que antes.
En el campo responden que esa cuenta está bien hecha y mal contada. Germán Iturriza, consultor y hombre escuchado en el sector, lo resumió con crudeza. Dijo que un productor puede mirar esos gráficos y reírse, no porque sean falsos sino porque muestran apenas una parte de la película. «Hoy el precio que recibe un productor, tanto en pesos como en dólares, está afectado por situaciones locales. Está todo bien con la parte internacional, con que la macro esté sin brecha o con una brecha muy chica, pero lo que te está pasando es que el resultado de la operación no te está rindiendo en términos económicos», explicó.
Hoy el precio que recibe un productor, tanto en pesos como en dólares, está afectado por situaciones locales. Está todo bien con la parte internacional, con que la macro esté sin brecha o con una brecha muy chica, pero lo que te está pasando es que el resultado de la operación no te está rindiendo en términos económicos.
Iturriza puso el dedo donde más duele. Sostuvo que desde noviembre la inflación en pesos siguió subiendo, con una columna cercana al 15 por ciento desde las elecciones, mientras el tipo de cambio nominal quedó retrasado. Entonces el productor ve que Chicago marca 427 dólares y la soja local ronda los 430, pero cuando hace la cuenta de bolsillo descubre que el negocio no cierra. «Hoy el productor está vendiendo una soja a 420.000 cuando podía haber vendido a 500.000 en noviembre. Eso tiene un impacto muy grande para pagar alquileres, para pagar insumos», dijo. No discute el precio de pizarra. Discute la renta que queda después del recorrido.
El dato que más inquieta al mercado es otro y también lo subrayó Iturriza. Al 15 de abril, con datos oficiales de la Secretaría, se había vendido menos de 5 millones de toneladas de soja sobre una cosecha esperada de 49 a 50 millones. Es decir, alrededor del 10 por ciento. Ese número vale más que cualquier discurso porque el productor vota con la venta. Si el negocio fuera tan atractivo como dice el Banco Central, la soja ya estaría saliendo.
Lejos de una negativa general a vender, el campo está mostrando una conducta bastante más selectiva. Sale fuerte con maíz, con girasol y con lo que queda de trigo, pero retiene la soja hasta el último minuto. Ahí aparece otro dato que rompe el relato oficial sobre una supuesta especulación abstracta. En maíz ya se vendieron 23 millones de toneladas contra 13 millones del año pasado. Son 10 millones más. En girasol, las declaraciones juradas llegaron a 1 millón de toneladas contra apenas 60.000 toneladas a la misma semana del año pasado. El trigo también muestra buenas ventas, aunque algo por debajo en términos porcentuales. La señal es clarísima: el campo no se sienta arriba de todo. Se sienta arriba de la soja.
La explicación que circula en las rutas, en las cooperativas y en las mesas de comercialización es muy argentina. Muchos productores esperan una mejora de condiciones. Una baja adicional de retenciones. Un dólar soja con otro nombre. Un incentivo.
Iturriza recordó que el propio Gobierno fue cambiando las reglas durante el año pasado, urgido por los dólares: primero bajó a 26, luego volvió a 33, después regresó a 26 con la promesa de permanencia y más tarde ensayó retención cero para la chicharrita en septiembre, una ventana que se cerró rápido por presión de Estados Unidos. Con ese antecedente, el productor supone que si espera puede conseguir algo mejor.
Lejos de una negativa general a vender, el campo está mostrando una conducta bastante más selectiva. Sale fuerte con maíz, con girasol y con lo que queda de trigo, pero retiene la soja hasta el último minuto.
Ese comportamiento además complica otro eslabón delicado: la molienda. Las plantas están trayendo soja paraguaya con régimen de importación temporal, algo que no es nuevo, pero sienten la falta de mercadería local. En el último trimestre de 2025 la molienda había tenido un impulso excepcional por los derechos de exportación en cero, con un volumen de ventas inédito para esa parte del año. Ahora el esquema volvió a su lógica tradicional: el productor guarda la soja hasta el borde y aprovecha la fortaleza de otros cultivos. En el sector explican que la pata local no está empujando y que eso le pone arena al engranaje industrial.
El problema más serio, sin embargo, no está en esta cosecha sino en la próxima. Iturriza advirtió que la nueva campaña «viene muy complicada» porque la urea subió entre 50% y 60%, el gasoil también pegó un salto fuerte y eso impacta de lleno en las labores. El productor arrastra costos hundidos, ve precios en pesos a la baja y, cuando proyecta la siembra de trigo o maíz, encuentra márgenes negativos o muy ajustados. La escena se repite en las zonas productivas: incluso los más eficientes están viendo que con este tipo de cambio y el futuro que descuenta el mercado, los números no dan.
Ahí aparece la falla estructural del razonamiento oficial. El Gobierno mejoró un precio relativo pero empeoró el negocio total. En el Excel del Banco Central puede verse un ingreso mejor medido en dólares efectivos. En el bolsillo del productor aparece otra cosa: inflación en pesos, costos dolarizados, fertilizantes más caros por la guerra, gasoil en alza y una rentabilidad que se achica.
En el entorno rural agregan otro dato de color que no es menor. El productor medio no funciona como un financista sofisticado que liquida y se refugia en fondos comunes de inversión. Cobra en pesos, paga en pesos y, si le sobra algo, compra dólares.
Por eso la pelea con Werning excede un cuadro del Banco Central. Lo que el Gobierno presenta como una demostración de normalidad, el campo lo ve como una verdad parcial que tapa el problema de fondo. El gráfico puede mostrar cuánto recibe hoy el productor en dólares. No dice cuánto gana y si le conviene vender.
No podemos ignorar que las pruebas de mérito, incluso las justas, son de una gran crueldad para los que fracasan, sobre todo porque este fracaso es necesario para el funcionamiento del mérito y la igualdad de oportunidades François Dubet Hay un darwinismo social que nos hace considerar a los más aptos como el eslabón del…
Omar Perotti mandó a hacer una encuesta en las cinco principales ciudades de Santa Fe para definir si vuelve a competir por la gobernación. El ex gobernador se tienta con un escenario de tercios, pero mantiene el plan B de presentarse como candidato a diputado provincial, con la idea de armar un bloque de al menos diez legisladores propios.
En Santa Fe, la disputa será entre el frente Unidos de Pullaro, La Libertad Avanza y el peronismo. Con la alianza de Pullaro y los libertarios compitiendo por el mismo electorado, el peronismo, que está muy desordenado, igual cree que tal vez tenga una ventana para volver al poder.
Sin embargo, el principal problema está puertas adentro. El peronismo santafesino está hiperfragmentado y el único factor común es la desconfianza. En el entorno de Perotti se quejan que varios dirigentes que hoy se muestran como alternativa, construyen su posicionamiento criticando su pasada gestión, pese a que muchos de ellos fueron parte del gobierno de Alberto Fernández, al que responsabilizan por haberle recortado recursos a la provincia durante sus cuatro años de mandato.
En el entorno de Perotti se quejan de que varios dirigentes que hoy se muestran como alternativa construyen su posicionamiento criticando su gestión, pese a que muchos de ellos fueron parte del gobierno nacional de Alberto Fernández, al que responsabilizan por haberle recortado recursos a la provincia durante los cuatro años.
Pero los buenos números de Perotti lo volvieron a ubicar en las conversaciones de un armado nacional del peronismo, donde se discute la necesidad de hacer una buena elección en Córdoba y Santa Fe si se quiere ganarle a Milei en el 2027.
Mientras tanto, el ex gobernador tiene un plan B: ser candidato a diputado provincial. Con la nueva constitución que eliminó la mayoría automática, en su equipo creen que podría construir un bloque potente para disputar la presidencia de la Cámara.
El jefe del bloque peronista, Germán Martínez.
En esa fragmentación aparecen otros aspirantes. El ex ministro de Transporte, Diego Giuliano, cercano a Sergio Massa, es impulsado por un grupo de dirigentes que sostienen que el próximo candidato del PJ debe surgir del sur provincial. En esa misma línea se mueve Germán Martínez, jefe del bloque peronista en Diputados y referente del espacio de Agustín Rossi.
Ambos sectores, además, empujan la candidatura de Juan Monteverde en Rosario. En ese esquema, advierten que una postulación de Perotti a la gobernación podría ser «refractaria» en la ciudad y complicarle al dirigente de Ciudad Futura la pelea por la intendencia.
La incógnita sigue siendo Marcelo Lewandowski. El senador nacional analiza volver a competir por la gobernación, aunque dentro del peronismo algunos intentan convencerlo de pelear la interna en Rosario con Monteverde.
Otro que asoma es el intendente de Pérez, Pablo Corsalini, que gobierna desde hace una década y se muestra con ambición provincial. Este martes participó del reclamo de intendentes en el Ministerio de Economía por el recorte de recursos: «Ya no solo sostenemos nuestras localidades, nos toca sostener al país frente a gobiernos provinciales cómplices del ajuste», lanzó tras un encuentro con Axel Kicillof.
La incógnita sigue siendo Marcelo Lewandowski. El senador nacional analiza volver a competir por la gobernación, aunque dentro del peronismo algunos intentan convencerlo de pelear la interna en Rosario con Monteverde para recuperar el caudal que supo construir en la ciudad y darle volumen al peronismo en las PASO.
Intendentes nucleados en «Vamos», el espacio que comanda Pablo Corsalini
En 2023, Lewandowski superó los 500 mil votos, pero cayó ante una elección implacable de Pullaro. En la elección constituyente del año pasado fue por afuera del PJ en una alianza con el ex socialista Rubén Giustiniani y el resultado fue una catástrofe. «Es una oportunidad para que vuelva a su territorio», dicen en el PJ.
En ese escenario complicado, Perotti espera los números de la encuesta para tomar una decisión.
El Intendente Marcelo Orazi y el Ministro de Gobierno y Comunidad de Río Negro Rodrigo Buteler se hicieron presentes en la primera jornada del programa ‘Comunidad en Municipios’ que se desarrolla en Regina. La actividad comenzó pasadas las 9 horas en el polideportivo Cumelen, donde los equipos de trabajo del Registro de la Propiedad Inmueble,…
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