Río Negro empieza a realizar análisis para detectar coronavirus

Con la llegada de los reactivos al hospital Artémides Zatti de Viedma, la provincia ya está en condiciones de comenzar a realizar los análisis para detectar el Coronavirus en pacientes rionegrinos.

De esta manera el laboratorio del hospital realizará los test reforzando el diagnóstico de COVID-19, como parte del programa de descentralización en 35 laboratorios dispuesto por el Ministerio de Salud de la Nación. La novedad fue anunciada por la Gobernadora Arabela Carreras en sus redes sociales.

Este paso importante para la provincia permitirá agilizar el proceso de diagnóstico y dar respuesta de la mejor forma al virus en Río Negro.

Hasta el momento, las muestras de hisopados se enviaban al  Instituto Malbrán y los resultados podían demorar entre 48 a 96 horas e incluso más. Con la llegada de los reactivos y la habilitación del hospital Zatti el proceso se acelera y los resultados se podrán conocer en menor tiempo. 

Además, desde la provincia se trabaja en la validación del Hospital Ramón Carrillo de Bariloche para la realización de análisis.

Cabe remarcar que, durante el fin de semana, personal del Instituto Malbrán visitó el hospital Zatti con el fin de  brindar la validación final del gabinete de bioseguridad del Laboratorio de Energía Molecular, y a través de pruebas y mediciones, comprobaron que el laboratorio cumple con todas las normas correspondientes para  comenzar a realizar el diagnóstico.

Fuente: Rionegro.gov.ar

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    “Años atrás renunciaban todos los implicados”: Villarruel volvió a golpear al Gobierno y expuso otra interna explosiva

     

    Otro round entre Milei y la Vice.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a tensar la relación con Milei y abrió un nuevo frente de conflicto dentro del oficialismo. Esta vez apuntó directamente contra el Ministerio de Defensa por la compra de un avión “en mal estado” para la Fuerza Aérea y lanzó una frase demoledora: “Años atrás renunciaban todos los implicados”. La declaración no sólo dejó expuesta la gravedad de la denuncia, sino también el nivel de ruptura política dentro del propio gobierno libertario.

    La frase cayó como una bomba en un contexto donde la interna entre Milei y Villarruel ya dejó de ser un rumor de pasillos para convertirse en una guerra pública y permanente. Desde hace meses, la vicepresidenta viene marcando diferencias con el rumbo del gobierno, cuestionando decisiones presupuestarias, políticas de Defensa y hasta el funcionamiento del Senado bajo presión de la Casa Rosada.

    Según trascendió, el eje del nuevo conflicto es la adquisición de una aeronave para la Fuerza Aérea que habría presentado severos problemas técnicos. Villarruel no sólo cuestionó la operación sino también el silencio oficial frente al escándalo. En sus declaraciones dejó entrever que existe un nivel de irresponsabilidad institucional incompatible con la gravedad del hecho.

    La guerra interna ya es inocultable

    El vínculo entre Milei y Villarruel atraviesa uno de sus peores momentos desde que asumieron. La vicepresidenta pasó de ser una figura central del armado libertario a convertirse en una dirigente cada vez más aislada por el núcleo duro del oficialismo. En distintos episodios recientes, funcionarios cercanos a Milei la acusaron de “desalinearse” del Gobierno e incluso deslizaron operaciones para empujar su salida política.

    Villarruel, sin embargo, eligió responder públicamente y endurecer su postura. La crítica por el avión militar no fue un hecho aislado: también cuestionó la situación salarial de las Fuerzas Armadas y denunció el deterioro de la obra social militar. En otras palabras, expuso una crisis estructural en el área de Defensa mientras el Gobierno insiste con el ajuste sobre el Estado y los trabajadores.

    La escena es políticamente incómoda para Milei. Porque la crítica no proviene de la oposición ni de sectores sindicales o universitarios, sino de su propia vicepresidenta. Y porque Villarruel toca un tema especialmente sensible para el universo ideológico libertario: las Fuerzas Armadas y el aparato de Defensa.

    Un gobierno atravesado por las disputas de poder

    Detrás del episodio aparece también la pelea por el control político del oficialismo. Desde comienzos de 2026 la relación entre la Casa Rosada y Villarruel se degradó aceleradamente. Hubo cruces por el presupuesto del Senado, acusaciones cruzadas de “traición”, diferencias por proyectos legislativos y una creciente campaña de desgaste impulsada desde sectores cercanos al Presidente.

    La vicepresidenta intenta construir un perfil propio y diferenciarse de algunas decisiones de Milei, especialmente aquellas vinculadas al ajuste extremo y a la gestión interna del Estado. En paralelo, el mileísmo duro busca disciplinarla y reducir su margen de autonomía.

    La consecuencia es un oficialismo cada vez más fracturado, con ministros enfrentados, operaciones mediáticas cruzadas y funcionarios que se desautorizan públicamente. En cualquier otro gobierno, una denuncia de este tenor sobre equipamiento militar habría derivado en investigaciones internas inmediatas. Pero en la administración libertaria parece imponerse otra lógica: negar, minimizar o desplazar el foco hacia la pelea política.

    Mientras tanto, Villarruel eligió dejar una frase que resonó fuerte dentro y fuera del Gobierno: “Por mucho menos renunciaban todos los implicados”. Una definición que no sólo cuestiona una compra puntual, sino que instala la idea de un Estado manejado con improvisación, internas permanentes y ausencia total de responsabilidad política.

     

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  • La Legislatura porteña debate una ampliación presupuestaria y confirma el fracaso de la pauta inflacionaria de Milei

     

    La Legislatura comenzará a tratar una ampliación presupuestaria que confirma el fracaso de la pauta inflacionaria de Milei. Por el momento el gobierno de Jorge Macri corrió la meta al 27%.

    «En el mes de abril la inflación acumulada superará la estimación anual establecida inicialmente en el presupuesto aprobado por la Legislatura para el corriente año», dice la nota que Jorge Macri envió al parlamento porteño.

    Para establecer la cifra anual de inflación, la Ciudad se basa en el cálculo de Nación. El problema para Jorge Macri es que, a diferencia de Milei, debe pedir autorización a la Legislatura para readecuar y redestinar partidas presupuestarias.

    En el presupuesto que envió al Congreso, Toto Caputo calculó 10,1% de inflación anual, una cifra que con el 8,9% acumulado hasta marzo ya es imposible de conseguir.

    Una empresa vinculada a Nicky Caputo se impuso a Boldt en la pelea por los parquímetros

    Por eso, el gobierno envió a la Legislatura una ampliación de 2,6 billones de pesos. El expediente tendrá acompañamiento del PRO, sus aliados y el bloque libertario.

    Los aumentos salariales de los empleados públicos suelen estar atados a la ampliación presupuestaria. Hasta 2024 era casi una tradición que todos los espacios políticos acompañaran el pedido del Ejecutivo.

    Sin embargo, en los últimos años se acabó la mayoría automática para esa cuestión. De hecho, en el peronismo no acompañarán el proyecto y tampoco lo hará la izquierda.

    «Sea sinceridad o sea sincericidio, la ampliación presupuestaria de Jorge Macri ya refleja el fracaso del plan de Milei», twitteó Claudia Neira del bloque peronista. El PJ reclama que además de la ampliación, el gobierno deje de cobrarle Ingresos Brutos a los monotributistas.

    Los libertarios lograron que la Legislatura discuta los proyectos del RIGI y la Inocencia Fiscal en la Ciudad, dos polémicas iniciativas que rechazan la mayoría de las fuerzas. Es una incógnita si el oficialismo logrará conseguir los votos.

     

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  • La Mediterránea advierte que el campo ganaría menos plata que con Alberto

     

    Por momentos, el Gobierno de Javier Milei se entusiasma con una narrativa que suena irresistible: la campaña agrícola 2025/26 cerraría con una de las mejores cosechas de la historia, con más de 110 millones de toneladas entre soja y maíz. 

    En la Casa Rosada repiten el número como si fuera un salvoconducto hacia la reelección presidencial. Pero debajo de ese volumen impactante asoma una pregunta incómoda: ¿cuánto de esa cosecha récord se traduce realmente en rentabilidad?

    El dato no surge de un paper opositor ni de una entidad rural en pie de guerra. Al contrario. Proviene de un informe de la Fundación Mediterránea, con la firma de Juan Manuel Garzón -exfuncionario del propio Milei- y Franco Artusso. Es decir, números incómodos que nacen dentro del propio ecosistema técnico que suele orbitar el círculo rojo cordobés.

    Los datos -plasmados en el informe «Rentabilidad agrícola 2018-2026: márgenes ajustados, volúmenes récord y una carga tributaria que no afloja»- dibujan un escenario de contrastes. El maíz podría alcanzar un récord histórico de 67 millones de toneladas, mientras que la soja se mantendría en torno a los 48 millones. A simple vista, el agro vuelve a ser la locomotora. Pero cuando se mira la rentabilidad por hectárea, el cuadro cambia drásticamente.

    Salvar el proyecto, soltar a Milei

    El problema no es la producción, sino el margen. En el primer trimestre de 2026, los números empezaron a deteriorarse. Los ingresos cayeron en términos reales, empujados por la baja del precio del maíz, mientras que los costos -especialmente el gasoil y los fertilizantes- subieron entre 6% y 8%. El resultado: «márgenes en retroceso después de una recuperación parcial durante 2025». 

    El dato más sensible es que, incluso con buenos rindes, producir granos dejó de ser negocio en algunas regiones. En la zona extrapampeana, los productores que alquilan campos directamente operan a pérdida: -78 dólares por hectárea. En la zona núcleo, el corazón productivo del país, los arrendatarios apenas raspan el equilibrio con márgenes de 26 dólares. Solo los propietarios logran sostener números positivos, aunque lejos de los niveles de años anteriores.

    Incluso con buenos rindes, producir granos dejó de ser negocio en algunas regiones. En la zona extrapampeana, los productores que alquilan campos directamente operan a pérdida: -78 dólares por hectárea. En la zona núcleo, el corazón productivo del país, los arrendatarios apenas raspan el equilibrio con márgenes de 26 dólares. Solo los propietarios logran sostener números positivos.

    Es un escenario que relativiza el optimismo oficial. Porque la «cosecha récord» convive con una ecuación económica cada vez más ajustada. Y en Córdoba, la rentabilidad derrama en la dinámica política, particularmente en el interior, bastiones de Milei en las últimas tres elecciones. El factor que termina de tensar el cuadro es la estructura impositiva. 

    En los últimos doce meses, el Estado se quedó con el 55% del excedente económico en la zona núcleo y con el 76% en la extrapampeana. En otras palabras, en las regiones menos productivas, tres de cada cuatro dólares generados por el campo terminan en manos del fisco.

    Y ahí aparece otro contraste que incomoda al relato libertario. Mientras el Gobierno despliega el «cotillón» de la baja de algunos impuestos nacionales -con anuncios segmentados y reducción de alícuotas en tributos puntuales-, el corazón de la presión fiscal sobre el agro sigue prácticamente intacto. 

    Las retenciones, el impuesto más distorsivo según el propio Milei en campaña, continúan explicando la mayor parte de la carga tributaria efectiva.

    El informe de la Mediterránea también explica que el peso de los Derechos de Exportación es clave para entender la distorsión. A diferencia de otros impuestos, no se ajustan a la rentabilidad: se aplican sobre el ingreso bruto. Eso genera una paradoja que incomoda incluso a economistas cercanos al oficialismo: cuando los márgenes caen, la presión fiscal efectiva sube.

    Es el tipo de inconsistencia que el propio Milei había prometido eliminar durante la campaña, cuando hablaba de «dinamitar» el sistema impositivo y terminar con tributos que castigan la producción. Por ahora, esa promesa convive con una realidad más pragmática: la necesidad de sostener la recaudación.

    En 2021 y 2022, los derechos de exportación sobre la soja eran del 33%, más altos que los actualmente vigentes (24%). Sin embargo, los precios internacionales de los granos eran excepcionalmente elevados (efecto postpandemia y guerra en Ucrania), lo que generaba mayores excedentes económicos.

    El contraste con el período 2021-2022 es elocuente. En esos años, con precios internacionales en niveles excepcionales, los márgenes eran mucho más altos y la carga tributaria relativa, más baja, incluso con retenciones más elevadas. Hoy ocurre lo contrario: menores precios, mayores costos y una presión fiscal que pesa más.

    El informe lo precisa así: «En 2021 y 2022, los derechos de exportación sobre la soja eran del 33%, más altos que los actualmente vigentes (24%). Sin embargo, los precios internacionales de los granos eran excepcionalmente elevados (efecto postpandemia y guerra en Ucrania), lo que generaba mayores excedentes económicos». No son años cualquiera, sino los de Alberto Fernández en la Casa Rosada. 

    A eso se suma otro elemento que empieza a preocupar en el sector: el financiamiento. Si parte de los insumos se paga con crédito -un escenario cada vez más frecuente-, los márgenes se deterioran aún más. En ese caso, incluso los arrendatarios de la zona núcleo entrarían en terreno negativo.

    La conclusión es menos épica que el relato oficial. La campaña 2025/26 puede ser récord en volumen, pero no necesariamente en rentabilidad. Y eso tiene implicancias políticas y económicas.

    Para el Gobierno, el agro sigue siendo una fuente clave de dólares en un contexto de fragilidad externa. Pero si los márgenes siguen comprimidos, la capacidad de reinversión del sector se reduce, y con ella, el potencial de crecimiento futuro.

    En el fondo, el modelo enfrenta una tensión clásica de la economía argentina: la necesidad fiscal versus la competitividad productiva. Por ahora, la balanza sigue inclinándose hacia el primer lado.La pregunta que empieza a circular en el mercado es si el «veranito» de la cosecha récord alcanzará para tapar ese desequilibrio. O si, por el contrario, terminará exponiéndolo con más crudeza.

     

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  • Corte de energía programado para mañana en Regina

    La distribuidora Edersa anunció un corte de energía para mañana martes 26 en Villa Regina que, afectará, entre otras, la calle donde se encuentra el edificio central de la Municipalidad de Villa Regina (Avenida Rivadavia 220). Por esta razón la atención al público relacionada con el cobro de tasas y trámites que impliquen la utilización…

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  • Una senadora de Pareja perdió un cargo clave en la Legislatura por no conectarse a tiempo a Zoom

     

    María Luz Bambaci, una senadora que responde a Sebastián Pareja, no pudo asumir al frente de la comisión de Asuntos Constitucionales porque no logró conectarse a tiempo al zoom con los senadores. El cargo quedó para Sergio Vargas, un senador aliado al peronismo.

    Bambaci había llegado a un acuerdo con Verónica Magario para ser vice de la poderosa comisión por la que circulan todos los pliegos judiciales. Sin embargo, cuando llegó la hora de constituir la comisión, la senadora no estaba conectada. Según algunas versiones, los senadores esperaron unos minutos, y como Bambaci no aparecía decidieron constituir la comisión con Vargas como vice.

    Malena y una diputada de Axel se quedaron con las comisiones de Reforma Política en la Legislatura

    Desde el lado de la senadora libertaria aseguran que la historia fue otra. Dicen que Bambaci siempre estuvo conectada, pero que al momento de conformar la comisión le informaron que ese cargo quedaría para Vargas. «Fue una maniobra del peronismo», dicen.

    Pese a que el Senado no sesionó en lo que va del año, los senadores evitan llegar hasta sus despachos de La Plata y participan de las reuniones de comisión a través de videollamadas, un formato que se utilizó en la pandemia, pero que hoy deja lugar a la controversia.

    Desde el entorno de la senadora sostienen que Bambaci siempre estuvo conectada a la sesión y remarcan que en todo caso la vicepresidencia de la comisión debería haber quedado para el senador libertario Gonzalo Cabezas. Eso explica -dicen- que fue un acuerdo dentro del peronismo.

    El Senado difundió una foto de la pantalla donde se puede ver a tres senadores conectados. Allí están Guillermo Montenegro, Juan Manuel Rico Zini y María Luz, que aparece con la cámara apagada. Fuentes de la Cámara Alta desestiman esa foto como prueba toda vez que aseguran que no fue del momento en que se constituyó la comisión.

    Bambaci tiene un armado libertario en el sur de la provincia. Es muy cercana a Sebastián Pareja a quien conoció cuando ambos trabajaban para Emilio Monzó y Sebastián García de Luca. A pesar de que responde a Pareja mantiene puentes abiertos con Patricia Bullrich con quien trabajó durante los primeros años del gobierno libertario. 

     

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  • Concurso ‘Día mundial del reciclaje’

    La Dirección de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Municipalidad de Villa Regina puso en marcha el concurso ‘Día mundial del reciclaje’ destinado a niños y niñas de hasta 13 años. Los interesados en participar deberán realizar manualidades utilizando materiales reciclados (papel, cartón, latas, etc) y luego enviar fotos del proceso y su terminación a…

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