Con la llegada de los reactivos al hospital Artémides Zatti de Viedma, la provincia ya está en condiciones de comenzar a realizar los análisis para detectar el Coronavirus en pacientes rionegrinos.
De esta manera el laboratorio del hospital realizará los test reforzando el diagnóstico de COVID-19, como parte del programa de descentralización en 35 laboratorios dispuesto por el Ministerio de Salud de la Nación. La novedad fue anunciada por la Gobernadora Arabela Carreras en sus redes sociales.
Este paso importante para la provincia permitirá agilizar el proceso de diagnóstico y dar respuesta de la mejor forma al virus en Río Negro.
Hasta el momento, las muestras de hisopados se enviaban al Instituto Malbrán y los resultados podían demorar entre 48 a 96 horas e incluso más. Con la llegada de los reactivos y la habilitación del hospital Zatti el proceso se acelera y los resultados se podrán conocer en menor tiempo.
Además, desde la provincia se trabaja en la validación del Hospital Ramón Carrillo de Bariloche para la realización de análisis.
Cabe remarcar que, durante el fin de semana, personal del Instituto Malbrán visitó el hospital Zatti con el fin de brindar la validación final del gabinete de bioseguridad del Laboratorio de Energía Molecular, y a través de pruebas y mediciones, comprobaron que el laboratorio cumple con todas las normas correspondientes para comenzar a realizar el diagnóstico.
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A veces creo que la gente piensa que el pensamiento crítico es un pensamiento inteligente pero en general veo que es un ejercicio intelectual que se alimenta de sus propias debilidades. No estarán leyendo una suerte de horóscopo político que replican solapando un supuesto pensamiento propio? Se replica o se piensa? Criticar no es un…
Miles de militantes, dirigentes políticos, organizaciones sociales y sindicales participaron este sábado del multitudinario banderazo realizado en Parque Lezama para reclamar la libertad de Cristina Fernández de Kirchner y denunciar lo que el kirchnerismo considera una proscripción política impulsada por sectores del Poder Judicial. La convocatoria, realizada en el Día de la Bandera, se convirtió en una de las mayores demostraciones de fuerza del espacio político que conduce la ex presidenta desde que cumple prisión domiciliaria.
Por Bruno A. Monteverde para NLI
El acto tuvo como principal orador a Máximo Kirchner, quien habló ante una plaza colmada de banderas argentinas y pancartas con la consigna «Cristina Libre». El diputado nacional sostuvo que la situación judicial de la ex mandataria no puede separarse de la disputa política que atraviesa el país y volvió a denunciar la existencia de mecanismos destinados a impedir su participación plena en la vida política argentina.
La movilización se realizó en Parque Lezama luego de que las actividades que venían desarrollándose frente al domicilio donde Cristina cumple arresto domiciliario generaran tensiones con la Justicia. La propia dirigencia kirchnerista había decidido trasladar la convocatoria para evitar nuevas controversias y concentrar allí el reclamo político.
Una demostración de fuerza política
Desde horas antes del comienzo del acto comenzaron a llegar columnas de distintas provincias, agrupaciones juveniles, sindicatos y organizaciones barriales. El paisaje estuvo dominado por banderas argentinas, insignias peronistas y carteles que exigían la liberación de la ex presidenta.
Durante su discurso, Máximo Kirchner insistió en que la situación de Cristina excede una cuestión individual y representa, según su mirada, una disputa más amplia sobre la calidad democrática del país. El dirigente también cuestionó a quienes dentro del propio peronismo relativizan el reclamo por la libertad de la ex mandataria y reclamó una postura más firme frente a lo que definió como una proscripción política.
La intervención del líder de La Cámpora fue seguida por cánticos contra Milei y contra los sectores judiciales señalados por el kirchnerismo como responsables de la condena que mantiene a Cristina bajo arresto domiciliario.
El reclamo que busca instalarse en la agenda
El banderazo no fue un hecho aislado. Durante los últimos meses el reclamo por la libertad de Cristina se convirtió en uno de los ejes centrales de la militancia kirchnerista y de buena parte del peronismo alineado con la ex presidenta. La consigna busca instalar la discusión sobre las condiciones de detención y sobre la posibilidad de que la dirigente vuelva a tener un rol político más activo.
La convocatoria de este sábado tuvo además un fuerte componente simbólico. En el Día de la Bandera, los organizadores buscaron vincular el reclamo con una defensa de la democracia y de la soberanía popular, presentando la situación de Cristina como una cuestión que trasciende las fronteras partidarias.
Al caer la tarde, Parque Lezama seguía colmado de militantes que cantaban consignas en apoyo a la ex mandataria. La imagen de una plaza repleta y la centralidad que volvió a adquirir Máximo Kirchner dejaron un mensaje político claro: pese al intento de apartarla de la escena pública, Cristina continúa siendo el principal factor de movilización del kirchnerismo y una figura decisiva dentro del peronismo argentino.
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Péru se prepara una noche larga. Los boca de urna ubican a Keiko Fujimori en primer lugar pero con un margen mínimo de distancia sobre Roberto Sánchez y dentro del margen de error.
Ipsos ubica a la candidata de derecha arriba con 50,7 contra 49,3 del postulante de la izquierda que busca agrupar al antifujimorismo para llegar al gobierno.
En el conteo oficial empezó lentamente con Keiko en primer lugar pero la paridad entre los dos candidatos auguran un proceso que tardará unos días en confirmar al ganador.
LPO publicó que la consultora Rubikon ubica en la previa a Keiko con 43,2 por ciento de los votos contra 40,1 de Roberto Sánchez, 11,3 de voto blanco y 5,3 de indecisos.
Rubikon sostiene que «con un volumen importante de indecisos y una diferencia entre candidatos que se mantiene dentro del margen de error, el escenario continúa abierto. Ambos postulantes presentan niveles elevados de rechazo, configurando una elección más vinculada a la lógica del «mal menor» que a adhesiones fuertes o identidades políticas consolidadas.
Roberto Sánchez.
«Si bien Keiko muestra una ventaja relativa en algunos indicadores de favorabilidad, ésta no resulta lo suficientemente amplia como para considerar la contienda definida», agrega.
Keiko Fujimori va por su cuarta intención de llegar a la presidencia con el desafío de superar la mayoría social antifujimorista que se impuso con Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynsky y Pedro Castillo en 2011, 2016 y 2021.
Por su parte, Roberto Sánchez busca representar el sector andino rural en una reivindicación de la figura de Pedro Castillo que está detenido por intentar un golpe de estado. Ese clivaje, campo-ciudad se expresa con contundencia en en esta segunda vuelta.
En la campaña de Sánchez reconocen que Keiko tiene más chances de victoria pero en un escenario de extrema paridad.
Victoria Villarruel se comunicó con Patricia Bullrich este jueves, cuando la senadora volvió a su despacho en el Congreso después de la mesa política en Casa Rosada, y le avisó que abriría el recinto para la interpelación a Manuel Adorni.
«El jueves va a haber sesión y que se vote lo que se tenga que votar, lo de Adorni es insostenible», le habría dicho la Vicepresidenta.
Bullrich saboreó la revancha contra Karina, que la sometió a una foto de cumpleaños con el jefe de Gabinete que no le había gustado nada y tardó más de 5 horas en divulgarse por X. «Lo van a destrozar», pronosticó a LPO un libertario que no se compadecía demasiado.
Villarruel ya había recibido en mayo una carta formal de José Mayans, presidente del interbloque peronista, para citar al jefe de Gabinete. El formoseño, además, apuró a Bullrich en una comisión de Labor Parlamentaria el mismo mes y la ex ministra dijo que consultaría en Balcarce 50.
Esa evasiva hizo estallar a Mayans. «No es que se presenta cuando él quiere, sino que es una obligación establecida por la Constitución Nacional, no nos tomen por tontos», retrucó el senador.
Ahora, el formoseño, Anabel Fernández Sagasti, Juliana di Tullio, Martín Soria, Fernando Salino, Mariano Recalde, Wado De Pedro y Jorge Capitanich presentaron un proyecto de resolución para citar al jefe de Gabinete, interpelarlo y votar una moción de censura, o sea, removerlo del cargo en los términos previstos por el artículo 101 de la Carta Magna.
Según el texto, se necesita una mayoría absoluta del total de los miembros para una interpelación y el mismo número para removerlo, pero en cada una de las cámaras. Es decir, la mitad más uno de los senadores: 37 voluntades.
José Mayans, presidente del bloque peronista.
El peronismo cuenta con 25, más los tres de Convicción Federal, Carolina Moisés, Guillermo Andrada y Sandra Mendoza. Un senador del norte dijo a LPO que computaba como votos por la afirmativa los de José María Carambia y Natalia Gadano, los dos santacruceños que han alternado apoyos y rechazos a las iniciativas de Javier Milei.
Con todo, el primer testeo de los opositores indica que hay 30 votos de su lado y todavía están a siete de lograr la media sanción de una moción de censura. «Tenemos hasta el miércoles para juntar más votos», dijo un legislador de UP.
Bullrich, que le dijo en la cara al vocero que lo suyo era «una omisión ética» en vez de un error, simula ante Karina Milei haberse quedado sin margen para frenar la bronca peronista. Hasta se excusa en el pedido de citación de Martín Göerling Lara, el jefe de la bancada del PRO, y el comunicado de la UCR reclamando «explicaciones claras e inmediatas».
El jueves va a haber sesión y que se vote lo que se tenga que votar, lo de Adorni es insostenible.
Pero al mismo tiempo, conversa con los aliados, menos enfáticos en sus críticas a Adorni pero determinantes a la hora de votar en el recinto. En ese grupo se ubican Carlos «Camau» Espínola, Alejandra Vigo, Flavia Royón, Julieta Corroza, Beatriz Ávila y los dos misioneros. Con esos siete, alcanzarían el número necesario.
Es una incógnita si los 10 de la UCR y los tres del PRO se unirán a la oposición o no. Como informó LPO, Mauricio Macri instruyó a sus diputados más fieles a aprobar la interpelación, animado tal vez por el encono que le produjo que Milei lo plantara ante el plato de milanesas a fines de 2025, cuando el Presidente se levantó de la mesa para echar a Guillermo Francos y ascender a Adorni. Y en efecto, el jefe del macrismo en la Cámara Alta es Göerling, uno de los que pidió que concurra el funcionario.
A diferencia de las sesiones más adversas de 2025 para el gobierno, cuando Mayans podía prevalecer en casi todos los temas con apenas 34 legisladores y Villarruel se movía sin línea ni fuerza para detenerlo, esta vez la vice jugó decididamente en tándem con Bullrich, Mayans y los aliados.
Los peronistas se ilusionan con que alguno de esos 13 senadores, entre los que se cuenta Edith Terenzi, la senadora que responde a Nacho Torres, también podría plegarse contra Bullrich, sin contar que las dudas para bancar a Adorni calan hasta dentro del bloque de LLA. Además de la ex ministra, también se abstuvo en la votación de la jueza María Verónica Michelli la chaqueña Silvana Schneider, ex titular de la cartera de Economía del gobierno de Leandro Zdero, todo un mensaje de un gobernador subordinado a Karina.
Para colmo, Bullrich empieza a ganarse la simpatía de senadores libertarios que, de a poco, se animan a discutir la línea impuesta por la hermana presidencial y los primos Martín y Lule Menem. Desde Belén Montes de Oca hasta Francisco Paoltroni, un legislador verborrágico, enérgico y peregrino que ya vituperó a Villarruel y Santiago Caputo y ahora encuentra contención en la jefa de bloque, hay un sexteto que cultiva un perfil propio y reniega de la mala praxis política oficial.
Eduardo Vischi, Camau Espínola y Göerling.
Sin embargo, la senadora dosifica sus estocadas contra el gobierno y deja que el peronismo avance por un lado y la vice por el otro. A diferencia de las sesiones más adversas de 2025 para el gobierno, cuando Mayans podía prevalecer en casi todos los temas con apenas 34 legisladores y Villarruel se movía sin línea ni fuerza para detenerlo, esta vez la vice jugó decididamente en tándem con Bullrich, Mayans y los aliados.
El desenlace de Adorni todavía es una incógnita pero los senadores ya sacaron pasaje para volver a Buenos Aires después del partido de Argentina contra Argelia, en su primera presentación en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
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