La Dirección de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Municipalidad de Villa Regina pone en marcha una campaña de forestación para plantar 1000 árboles en la ciudad.
Por esta razón se convoca a las juntas vecinales, instituciones, entidades intermedias y vecinos en general a acercarse a la oficina de la Dirección, Fray Luis Beltrán 218, para solicitar estacas de sauce llorón o podos de rosas.
Al respecto, el Director de Ambiente y Desarrollo Sustentable Hugo Curzel manifestó que “los árboles juegan un papel esencial en la conservación del medio ambiente por sus múltiples funciones en el ciclo de la naturaleza”.
Además destacó la importancia de hacer partícipes de esta campaña a los vecinos, a través de las juntas vecinales o distintas instituciones porque, sostuvo, “las acciones individuales y comunitarias contribuyen a lograr una mejor calidad ambiental”.
La trama oculta detrás de las elecciones en Río Negro. Mientras el país digiere los resultados de las legislativas de medio término, en Río Negro, el tablero político parece haber movido fichas con una estrategia mucho más compleja de lo que aparenta. ¿Fue una elección al servicio de la provincia o una jugada maestra pensada…
El Intendente Marcelo Orazi encabezó esta mañana una reunión de gabinete en la que participaron sus cinco secretarios: Guillermo Carricavur de Gobierno, Ariel Oliveros de Coordinación, Luisa Ibarra de Desarrollo Social, Francisco Lucero de Obras y Servicios y Mirta Sánchez de Economía y Finanzas. En el encuentro se analizaron las distintas gestiones desarrolladas durante la…
La Municipalidad de Villa Regina informa que, de acuerdo a lo comunicado desde el Movimiento Evita, quedan sin efecto los turnos otorgados para mañana sábado para la atención oftalmológica y odontológica de los camiones sanitarios. Según se indicó, la suspensión de la campaña de salud comunitaria se debe a las medidas de restricción de circulación…
El capital emprendedor volvió a acelerarse en Argentina. Después de un 2025 marcado por rondas más frecuentes pero de menor tamaño, las startups locales ya captaron más de USD 400 millones en los primeros cinco meses de 2026, una cifra que supera ampliamente los USD 270 millones registrados durante todo el año pasado.
Los datos surgen del informe Panorama del Capital Emprendedor Argentino 2026 elaborado por Arcap, la cámara que reúne a los fondos de venture capital del país. El reporte muestra que, pese a un contexto global todavía desafiante para la industria tecnológica, el ecosistema local recuperó dinamismo y volvió a atraer capital internacional.
Para Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, el renovado interés de los fondos extranjeros tiene una explicación clara. Según sostuvo, las startups argentinas que nacen hoy ya no están pensadas para el mercado local sino para competir globalmente desde el primer día, una característica que vuelve a poner al país en el radar de Silicon Valley.
«Dentro del ecosistema emprendedor, las startups de biotecnología lideraron la captación de fondos, seguidas muy de cerca por las fintech. Para entender este fenómeno y el interés de Silicon Valley, hay que mirar el ADN de estos proyectos: las empresas que nacen hoy en Argentina se diseñan desde el primer día para exportar y competir globalmente», explicó.
El ejecutivo agregó que el principal diferencial sigue siendo el capital humano. «El talento argentino destaca en el mundo por su flexibilidad, resiliencia y capacidad de adaptación», afirmó. Según su visión, esa combinación entre empresas globales y recursos humanos calificados explica por qué los inversores internacionales volvieron a mirar al ecosistema local luego de varios años de menor actividad.
El talento argentino destaca en el mundo por su flexibilidad, resiliencia y capacidad de adaptación.
La paradoja de 2025 fue que hubo más operaciones, pero menos dinero. Durante ese año se concretaron 73 transacciones, aunque el monto total quedó por debajo de los USD 422 millones registrados en 2024.
La explicación está en el perfil de las empresas financiadas. Más de la mitad de las rondas correspondieron a startups en etapa pre-seed y casi nueve de cada diez operaciones fueron inferiores a USD 5 millones. En otras palabras, ingresaron más emprendedores al circuito de financiamiento, aunque con tickets más pequeños.
Marcelo Cavazzoli de Lemon.
Según explicó el director ejecutivo de Arcap, Diego Páez Solchaga, se trató de una dinámica típica de la industria de venture capital, donde las empresas más jóvenes reciben montos reducidos y las grandes rondas suelen concentrarse en compañías más desarrolladas.
Aun así, el mercado siguió mostrando una fuerte concentración. Las nueve rondas más grandes representaron el 75,7 por ciento de toda la inversión realizada en el país durante 2025. Entre las compañías destacadas aparecieron Ualá, Mendel, Lemon, Remitee y N5 Now.
Ese fenómeno ayuda a entender por qué 2026 arrancó con tanta fuerza. Buena parte de los más de USD 400 millones captados hasta ahora corresponde a empresas más maduras que continúan ampliando rondas iniciadas en años anteriores.
El informe también muestra cambios estructurales dentro del ecosistema. Por segundo año consecutivo, la biotecnología desplazó a las fintech como el sector con mayor actividad.
La otra señal que entusiasma al mercado es el regreso de los fondos internacionales. En los últimos meses reaparecieron inversores de Silicon Valley y comenzaron a concretarse nuevas operaciones de salida para quienes habían ingresado en etapas tempranas. Entre los casos recientes aparecen Humand, que recibió inversión de Goodwater Capital, y Skyloom, donde se concretó una salida para Draper Cygnus.
Cuando la Selección Argentina enfrente el próximo viernes a Cabo Verde por un pase a los octavos de final del Mundial, no solo se cruzará con una de las grandes revelaciones del torneo. También se medirá con un país cuyo nombre aparece en uno de los documentos más trascendentales de la historia de América y, por extensión, de la propia Argentina. Mucho antes de que existieran nuestro país, Brasil o cualquiera de los actuales Estados sudamericanos, unas pequeñas islas frente a la costa occidental de África sirvieron como punto de referencia para dividir el mundo.
Por Alcides Blanco para NLI
La historia de la conformación territorial argentina comienza, en buena medida, con una línea imaginaria que el papa Alejandro VI ordenó trazar en 1493 y que debía medirse desde las islas de Cabo Verde. Aquella decisión, plasmada en la bula Inter Caetera, marcaría durante siglos la geografía política del continente y sería el antecedente directo del Tratado de Tordesillas, uno de los acuerdos diplomáticos más influyentes de la historia moderna.
Una línea imaginaria que cambió el mapa de América
Tras el primer viaje de Cristóbal Colón, Castilla y Portugal disputaban el control de las nuevas tierras descubiertas en el Atlántico. Para evitar un conflicto abierto, los Reyes Católicos recurrieron al papa Alejandro VI, quien emitió la bula Inter Caetera el 4 de mayo de 1493.
El documento establecía una línea de norte a sur ubicada 100 leguas al oeste de las islas Azores y de Cabo Verde. Todo lo que se descubriera al oeste correspondería a Castilla; lo situado al este quedaría para Portugal. Aunque la ubicación exacta de esa línea sigue siendo discutida por los historiadores debido a las distintas formas de medir las leguas y a que Azores y Cabo Verde no comparten el mismo meridiano, el principio político quedó establecido: el océano Atlántico sería dividido utilizando a Cabo Verde como referencia geográfica.
Portugal consideró insuficiente esa delimitación y exigió renegociarla. Apenas un año más tarde, ambas coronas firmaron el Tratado de Tordesillas, desplazando la línea hasta 370 leguas al oeste de Cabo Verde. Ese cambio resultó decisivo: permitió que la futura costa brasileña quedara dentro de la esfera portuguesa mientras el resto de la mayor parte de Sudamérica permanecía bajo dominio castellano. Sin esa modificación probablemente hoy Brasil hablaría español, o incluso podría no existir como el país que conocemos.
Para la futura Argentina, aquellas decisiones tuvieron consecuencias enormes. Los territorios que luego integrarían el Virreinato del Río de la Plata y, más tarde, las Provincias Unidas y la República Argentina, quedaron comprendidos dentro del espacio jurídico adjudicado a la Corona de Castilla, sobre el cual se apoyaría posteriormente el principio del uti possidetis juris utilizado durante las independencias americanas, una doctrina del derecho internacional que establece que los nuevos Estados independientes conservan las fronteras administrativas que tenían cuando eran colonias.
Las pequeñas islas que terminaron entrando en la historia argentina
El archipiélago de Cabo Verde está formado por diez islas volcánicas ubicadas a unos 600 kilómetros de la costa africana. Cuando los navegantes portugueses llegaron allí hacia 1456 encontraron un territorio deshabitado, sin población permanente. Poco después comenzó su colonización y las islas se transformaron rápidamente en un importante centro de abastecimiento para las expediciones atlánticas y en uno de los principales puertos del comercio esclavista portugués entre África, América y Europa.
Durante siglos, Cabo Verde permaneció bajo dominio portugués y recién alcanzó su independencia el 5 de julio de 1975, luego de un largo proceso anticolonial impulsado junto con Guinea-Bisáu por el Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC).
Actualmente es una de las democracias más estables del continente africano y una economía que ha logrado destacarse por su desarrollo institucional, el turismo y los servicios, pese a la escasez de recursos naturales.
Aunque la relación entre Argentina y Cabo Verde nunca fue particularmente intensa, existen algunos vínculos interesantes. Durante fines del siglo XIX y buena parte del siglo XX llegaron al país pequeños contingentes de inmigrantes caboverdianos, muchos de ellos marinos y trabajadores portuarios que se radicaron principalmente en Ensenada, Dock Sud y Mar del Plata. Con el tiempo formaron una de las comunidades afrodescendientes organizadas más importantes del país, conservando tradiciones culturales que aún hoy perduran en asociaciones civiles y centros culturales.
Paradójicamente, muchos argentinos desconocen esa presencia histórica mientras sí conocen a Cabo Verde únicamente por su selección de fútbol.
El viernes, cuando el árbitro dé inicio al partido entre Argentina y Cabo Verde, se enfrentarán dos países separados por más de nueve mil kilómetros de océano. Sin embargo, mucho antes de que existiera la camiseta albiceleste o la nación caboverdiana, aquellas islas africanas ya figuraban en el documento que comenzó a delinear el mapa político del continente donde nacería la Argentina. En cierto modo, la historia de nuestro territorio también empezó midiendo distancias desde Cabo Verde.
Villa Regina se prepara para disfrutar de los 97 años de su fundación. Y para un festejo largamente esperado se ha diagramado una grilla de actividades que contempla espectáculos artísticos, deporte, gastronomía, música y, por supuesto, el homenaje a nuestros primeros pobladores. Esta mañana, el Intendente Marcelo Orazi encabezó la conferencia de prensa en la…
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