El área Mujer y Diversidad de la Municipalidad de Villa Regina informa que 20 personas se ven beneficiadas con la implementación del programa ‘Potenciar trabajo’ que alcanza a mujeres en situación de violencia y del colectivo LGBT.
Para llevar adelante este programa, el Municipio firmó un convenio de cooperación con el área de Políticas de Género y Diversidad Sexual de Nación con la finalidad de llevar adelante proyectos socio-productivos, socio-laborales y/o socio-comunitarios. Esto significa garantizar un ingreso de base generando una salida laboral.
El modelo extractivista se impone a la fuerza, Rio Negro no está exento de este tipo de políticas antidemocráticas. Las empresas demandan y los gobiernos cumplen. La sociedad defiende el medio ambiente. Para construir el oleoducto y el puerto exportador en Punta Colorada, el Estado provincial se vio obligado a derogar la Ley 3.308 que…
Tras censurar la reunión informativa del proyecto SPRINT que iba a realizar la investigadora Virginia Aparicio sobre los resultados del mapeo biológico humano en pueblos fumigados de la provincia de Buenos Aires, el INTA decidió intempestivamente suspender todas las actividades que involucran al SPRINT en su capítulo argentino, ante la gravedad de los datos que…
El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, sostuvo que «siempre hay opciones para hacer más estricto el aislamiento» en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) ante el crecimiento de casos de coronavirus, pero pidió «no apresurarse». «Estamos tomando las medidas una vez que tenemos bien desarrollado el marco de diagnóstico, que implica no sólo la…
Es la interna de la interna. La cúpula del gabinete de Axel Kicillof está atravesada por fuertes peleas que empezaron a emerger a la superficie en los últimos días. El eje central de los enfrentamientos es el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, que empezó a chocar con el «ala técnica» del kicillofismo que acompañan al gobernador desde sus épocas de ministro.
Pero la pelea más dura de Bianco es con el otro ministro político de Kicillof, el ex camporista Andrés «Cuervo» Larroque, ministro de Desarrollo Social. Tras su ruptura con Máximo Kirchner, el Cuervo fue una pieza clave en el armado político del gobernador toda vez que contaba con el know how sobre la estructura de La Cámpora.
Los motivos de la pelea con varios, pero el principal es que Bianco está decidido a quedarse con el Organismo de Niñez y Adolescencia, un área que controla Larroque a través de Andrea Cáceres. La funcionaria es de Necochea y su nombre viene sonando fuerte para quedarse con las riendas del Puerto Quequén, una terminal que no tiene autoridades definidas tras la salida de la massista Jimena López.
Si Cáceres finalmente logra desembarcar en Quequén, el Cuervo quiere ubicar en Niñez a su hermana, la ex diputada Mariana Larroque. LPO consultó a fuentes del entorno de Larroque, quienes no confirmaron los roces con Bianco, aunque tampoco los negaron.
Son varios los motivos de la pelea de Bianco con Larroque, pero el principal es que el ministro de Gobierno de Kicillof está decidido a quedarse con el Organismo de Niñez y Adolescencia, un área que controla el Cuervo a través de Andrea Cáceres.
En la interna del gabinete, Bianco le viene avisando a Larroque que peleará por el organismo de Niñez y Adolescencia. El Cuervo busca defender ese área porque forma parte de la estructura central de su ministerio.
Pero los choques con Bianco también se dan con los ministros con perfil técnico, los axelistas de paladar negro, que conocen al gobernador de las épocas de militancia en Económicas de la UBA. Integran ese grupo Augusto Costa (Producción), Agustina Vila (Secretaria General) y Pablo López (Economía). También Federico Thea, presidente del Tribunal de Cuentas y uno de los candidatos de Kicillof a integrar la Corte bonaerense. Vila y López son muy cercanos y forman parte del círculo de mayor confianza del gobernador.
Agustina Vila y Pablo López.
Las diferencias son múltiples. Bianco -que al inicio del gobierno de Kicillof era su mano derecha y jefe de Gabinete- chocó con Vila por temas de gabinete y luego en las negociaciones iniciales en el PJ bonaerense, cuando el axelismo tuvo que elegir dos apoderados.
La bronca de Bianco con López es que el ministro de Hacienda no le gira fondos para algunas áreas de su ministerio. Mientras que Thea sostiene que el ministro de Gobierno le boicotea su camino a la Corte Suprema bonaerense.
Esos funcionarios «técnicos» conforman con Kicillof un grupo al que Bianco nunca pudo ingresar. El ministro ganó protagonismo durante la campaña de 2019 por ser el dueño del Clio con el que recorrieron la provincia, pero nunca pudo ser parte del grupo con perfil técnico, los más valorados por Kicillof.
El kicillofista Thea sostiene que Carli Bianco le boicotea su camino a la Corte Suprema bonaerense.
Probablemente, para que todo el gabinete recuerde la importancia de su rol en esa campaña, Bianco todavía tiene el Clio estacionado en los patios de Casa de Gobierno y hasta lo usa para llegar a algunos actos del peronismo.
Pero pese a ser supuestamente el hombre político de Kicillof, el ministro de Gobierno no le ahorra problemas en ese frente al gobernador. LPO reveló que Bianco jugó fuerte durante el cierre de listas del año pasado para quedar como primer diputado por la ciudad de La Plata en un desafío al intendente Julio Alak, que buscaba sintetizar una lista de unidad donde confluyera el kirchnerismo, el axelismo y el massismo.
El Clío de Carli Bianco estacionado en los patios de la Casa de Gobierno bonaerense.
Sus declaraciones públicas son recordadas, no por los cuestionamientos al gobierno de Javier Milei, sino por las durísimas críticas hacia el interior del peronismo. El año pasado dijo varias veces que los legisladores del peronismo debían aprobar «sin chistar» los proyectos del Ejecutivo.
Este martes, Bianco volvió a generar malestar hacia dentro del peronismo. Dijo en una entrevista con Infobae que el peronismo está fragmentado y con problemas en la conducción, como si esa descripción no incluyera a Kicillof, gobernador de la provincia más grande, presidente del PJ bonaerense y candidato a presidente. Cuando le preguntaron si cree que Cristina Kirchner no conduce más el peronismo, Bianco fue contundente: «Cristina es uno de los sectores que tiene el peronismo fragmentado en Argentina».
El peronismo está fragmentado y con falta de conducción. Cristina es uno de los sectores que tiene el peronismo fragmentado en Argentina.
En La Cámpora lo comparan con Manuel Adorni y aseguran que tiene que nombrar a Cristina para desviar la atención ante el paro de docentes, estatales y judiciales del próximo lunes, un conflicto que como ministro de Gobierno le pega de lleno. «Durante el gobierno de Kicillof, los estatales perdieron 34% de su salario. Por eso Chiche Bianco (sic) tiene que distraer y hablar de Cristina», dijo a LPO un referente de la agrupación kirchnerista.
La diputada nacional Teresa García le pidió a Bianco que guarde silencio. «Hay miles que hoy se han quedado sin trabajo y sin salud», dijo en las redes y siguió: «No sé si se enteró que la Conducción está presa, proscripta, y con restricción inhumana».
A partir del pedido realizado al municipio reginense por el Juzgado Civil, Comercial y de Minería N° 1, donde la Justicia pide conocer la situación dominial de las tierras de la barda norte en las que se encuentra el monumento al Indio Comahue, la capilla Santa Teresita y el Aero Club reginense; se volvió a…
El gobierno logró después de la medianoche la aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados por 135 votos contra 115, luego de conseguir el apoyo de los gobernadores Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz, además de los bloques aliados del PRO, la UCR y las bancadas más pequeñas.
De hecho, los catamarqueños Fernanda Ávila, Sebastián Nóblega y Fernando Monguillot se dieron el lujo de votar en contra de la norma porque el oficialismo estaba sobrado en número, gracias a los tres salteños, los cuatro misioneros, los dos tucumanos que se pronunciaron a favor -el tercero, Javier Noguera, no estuvo para la votación- y los tres cordobeses que se ausentaron. Incluso, Martín Llaryora pudo instrumentar no solo el faltazo de Juan Schiaretti, Alejandra Torres e Ignacio García Aresca sino también el reparto para que Carlos Gutiérrez vote como los libertarios y Juan Brugge con el lote opositor.
Durante la votación en particular, el Título I se aprobó también por una holgada mayoría y sin la incorporación del artículo Galperín que reclamaba el PRO, mientras que el Título II, correspondiente al FAL, salió por 130 voluntades por la afirmativa, 117 por la negativa y las abstenciones de Lourdes Arrieta, Karina Banfi y el rionegrino Sergio Capozzi.
Al momento de someterse a consideración el Título III, volvió a suscitarse un intenso debate por el traspaso de fuero laboral a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires. No obstante, el bloque de LLA reunió 135 votos positivos, la oposición alcanzó 110 negativos y hubo cinco abstenciones, correspondientes a los radicales Martín Lousteau, Mariela Coletta, Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán, junto a los lilitos Maximiliano Ferraro y Mónica Frade.
Uno de los aliados que votó a favor tanto en general como en particular le dijo a LPO que el gobernador de su provincia fundamentó sus instrucciones para que respalde la ley con argumentos temerarios. «No te pares adelante del auto que viene a 200 kilómetros por hora, dejalo pasar y que choque solo», habría sido el resumen.
La lectura de ese cacique provincial es que «lamentablemente hay que dejar que los libertarios avancen». «El argentino vota bien cuando le va mal y vota mal cuando le va bien», presumió ante su mano derecha en el Congreso.
Tal como anticipó LPO, la ausencia de los diputados cordobeses Schiaretti, Torres y García Aresca restó fuerzas a una oposición que se desgranó irremediablemente, pese a que Llaryora había comprometido su apoyo a la CGT, pero tampoco asistieron el riojano Sergio Casas y el fueguino Agustín Tita por Fuerza Patria.
Vancsik, Herrera Ahuad, Giudici, Vega y Fernández.
Aunque en la última reunión de bloque de la bancada peronista se evaluaron acciones que impidieran o entorpecieran el avance de la sesión de este jueves, el despliegue de los legisladores liderados por Germán Martínez no pudo superar siquiera la voluntad mayoritaria de los libertarios y sus aliados para imponer su propio plan de labor. Al inicio de la tarde, Paula Penacca, Agustín Rossi, Cecilia Moreau, Carlos Castagneto, Lorena Pokoik y Germán Martínez llegaron a piquetearle el estrado a Martín Menem, que sorteó el sitio con la serenidad de contar con los votos suficientes.
En medio del desorden, la santafecina Florencia Carignano aprovechó la batahola contra el titular de la Cámara Baja para arrancarle los cables a los micrófonos y los módem de los taquígrafos.
Por su parte, el exsecretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, llevó hasta las narices del riojano una cadena, para resumir el significado de la ley en discusión con la metáfora de la esclavitud.
Diputados kirchneristas rodean a Menem.
La tensión parecía inmanejable pero, con astucia, Menem concedió a Hugo Yasky la oportunidad de realizar un homenaje a Beto Pianelli, el reconocido dirigente gremial del sindicato del subte que falleció el pasado 29 de enero, y el alboroto se diluyó.
Si bien la jornada continuó casi sin zozobra, a excepción de los cruces entre los kirchneristas y los peronistas que dieron quórum, el peronista rionegrino Marcelo Mango sacó de la galera a las 21:18 una moción para que regrese a la comisión el proyecto de ley y se revise su constitucionalidad. Mango aprovechó que el recinto estaba semivacío, porque los libertarios se habían ido a cenar, y Luis Petri, al mando de la sesión, se apuró a mensajear en el grupito de WhatsApp a sus colegas de bloque para que retornen.
Menem y los suyos llegaron con los justo para superar la cantidad de votos del peronismo, que pretendía dinamitar la sesión con la vuelta a comisión. Mango había argumentado que había «un vicio de nulidad absoluta por el artículo 52 de la Constitución», que establece que por los aspectos tributarios del proyecto correspondía su ingreso por la Cámara de Diputados.
El peronista rionegrino Marcelo Mango sacó de la galera una moción para que regrese a la comisión el proyecto de ley y se revise su constitucionalidad. Aprovechó que el recinto estaba semivacío, porque los libertarios se habían ido a cenar, y Luis Petri, al mando de la sesión, se apuró a mensajear en el grupito de WhatsApp a sus colegas de bloque para que retornen.
Sin embargo, el secretario parlamentario, Adrián Pagán, dijo que la moción no podía hacerse porque requería quórum, con 129 legisladores sentados a sus bancas, y desde el peronismo contestaron entonces que la sesión debía declararse caída. La exradical macrista Silvana Giudici pidió la palabra para darle tiempo a la tropa oficialista para llegar a sus bancas, hasta que Menem habilitó la votación de la moción de Mango y consideró que el resultado arrojó un rechazo a mano alzada.
La propia Giudici planteó una moción de orden para que se vote en media hora el proyecto de ley en general y, aunque su iniciativa prevaleció, retiró su propuesta después de una reunión con todos los presidentes de bloque. La oposición se había quedado sin recursos para frenar la reforma.
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