La Dirección de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Municipalidad de Villa Regina informa que recientemente incorporó una nueva profesional veterinaria con el objetivo de aumentar el número de castraciones caninas y felinas que se realizan actualmente.
La profesional realizará las cirugías los días miércoles en el polideportivo Cumelen y en primera instancia se atenderá a quienes ya tienen un turno programado.
Al mismo tiempo se aclara que en ningún momento estuvo interrumpido este programa que es de gran importancia para la gestión municipal ya que, entre otros beneficios, es el método más efectivo para disminuir la sobrepoblación de perros y gatos.
La Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad de Villa Regina informa a la comunidad que, por ningún motivo y/o circunstancia, desde el área se comunican telefónicamente para solicitar datos personales (CBU, número de cuenta bancaria, entre otros). Cualquier requerimiento que deba realizarse se canaliza en forma personalizada a través de los trabajadores sociales de…
La Municipalidad de Villa Regina recuerda que durante este sábado 5 y domingo 6 de junio regirá en el ejido municipal el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) N° 334 del Presidente Alberto Fernández. De acuerdo a lo establecido en el mismo, la circulación estará permitida entre las 6 y las 18 horas. Difunde esta…
Horacio Rodríguez Larreta reaparecerá el lunes en el programa de Carlos Pagni en LN+ para relanzar su candidatura a jefe de gobierno.
El ex PRO, que gobernó la Ciudad desde 2015 hasta 2023, ya había hecho públicas sus intenciones para volver a competir en territorio porteño.
Por eso fue candidato el año pasado a legislador porteño, una faceta que todavía no lo tuvo como protagonista por el extenso receso estival del parlamento capitalino.
La reaparición de Larreta se da en momentos en que corren versiones de un acercamiento de posiciones con el macrismo. «No le peguen a Horacio», habría dicho el propio Mauricio Macri según adelantó La Nación.
Lo que busca el presidente del PRO es evitar recomponer en el diezmado partido amarillo ante su temor a que los libertarios le arrebaten la Ciudad que controla desde hace casi 20 años.
El Gobierno ordenó retirar una histórica imagen de Juan Domingo Perón y Eva Perón de la Casa Rosada y ya analiza reemplazarla por otras figuras, entre ellas Lionel Messi. La decisión, impulsada por Karina Milei, vuelve a encender la polémica por la “batalla cultural” libertaria.
Por Roque Pérez para NLI
La escena es tan simbólica como provocadora. En pleno corazón de la Casa Rosada, el gobierno de Milei decidió descolgar un cuadro de Juan Domingo Perón y Eva Perón, dos de las figuras más representativas de la historia política argentina. La orden partió de la Secretaría General de la Presidencia, encabezada por Karina Milei.
La explicación oficial y las dudas
Según la versión oficial, el retiro del cuadro responde a “problemas estructurales” en la obra, que habría sido enviada a restauración junto a otras piezas retiradas del mismo sector.
La imagen en cuestión no era menor: se trataba de una réplica del histórico óleo pintado en 1948 por Numa Ayrinhac, que muestra a Perón con la banda presidencial junto a Evita, una obra que incluso sobrevivió a la persecución simbólica del peronismo tras el golpe de 1955.
Pero la explicación técnica convive con un contexto político evidente. La decisión se inscribe en una serie de medidas impulsadas por el oficialismo que apuntan a reconfigurar la iconografía estatal, como ya ocurrió con el cambio de nombre del Salón de las Mujeres o el retiro de imágenes de figuras históricas vinculadas al peronismo.
Del peronismo a Messi: la nueva estética oficial
Lo más llamativo no es solo lo que se sacó, sino lo que podría venir. Entre las opciones que analiza el Gobierno para ocupar el espacio vacío aparecen próceres tradicionales… pero también un nombre inesperado: Lionel Messi.
Sí, el capitán de la Selección campeona del mundo podría reemplazar a Perón y Evita en uno de los edificios más emblemáticos del país. La sola posibilidad grafica el rumbo simbólico que busca imprimir el oficialismo: desplazar referencias políticas históricas y reemplazarlas por íconos “neutrales” o populares.
Una decisión que no es aislada
El retiro del cuadro no ocurre en el vacío. Forma parte de una política más amplia que desde el inicio de la gestión Milei apunta a disputar el sentido de la historia y los símbolos nacionales.
En ese marco, la figura de Karina Milei —considerada la persona de mayor influencia dentro del gobierno— vuelve a quedar en el centro de la escena, no solo por la decisión administrativa sino por su peso en la orientación política del oficialismo.
La disputa por la memoria
Más allá de los argumentos técnicos, la medida reabre una discusión profunda: ¿qué lugar ocupan Perón y Evita en la identidad argentina actual?
La remoción de su imagen de la Casa Rosada no es un hecho menor ni meramente decorativo. Se trata de una decisión cargada de sentido político que, para muchos, evoca etapas de la historia en las que se intentó borrar la simbología peronista del espacio público.
Y en ese contraste, la posible irrupción de Messi —ídolo indiscutido pero ajeno a la política— funciona como un signo de época: la sustitución de la memoria política por la lógica del espectáculo y la despolitización simbólica del Estado.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dejó una frase que rápidamente se volvió símbolo de algo más profundo que un simple error: al referirse a la guerra de Guerra de Malvinas, la ubicó “allá por el ochenta y pico”, sin poder precisar el año exacto. No se trata de una trivia ni de un dato menor: hablamos de 1982, uno de los hitos más dolorosos y determinantes de la historia argentina reciente.
Por Roque Pérez para NLI
La escena, ocurrida hoy en el marco del 2 de abril, no sólo generó incomodidad. Encendió una alarma concreta sobre el nivel de formación de quienes hoy ocupan los cargos más altos del Estado. Porque no es lo mismo un furcio en una charla informal que una imprecisión histórica desde la presidencia de la Cámara baja.
Una seguidilla de papelones que ya no sorprende
Lo de Menem no es un hecho aislado. Por el contrario, se inscribe en una cadena de errores que empieza a configurar un patrón dentro del gobierno de Javier Milei: dirigentes que exhiben una preocupante falta de conocimientos básicos en historia, política internacional y cultura general.
Uno de los casos más resonantes de los últimos días fue el de la diputada Juliana Santillán, quien aseguró haberse reunido con el “embajador de Checoslovaquia”. El problema es que Checoslovaquia dejó de existir hace más de tres décadas, tras su división en República Checa y Eslovaquia.
El dato no es anecdótico: Santillán preside la Comisión de Relaciones Exteriores. Es decir, tiene entre sus responsabilidades centrales el vínculo diplomático con otros países. El error, en ese contexto, adquiere una gravedad institucional evidente.
Pero no es el único caso. En distintos niveles del oficialismo se repiten declaraciones erráticas, confusiones históricas y fallas conceptuales que, acumuladas, empiezan a delinear una imagen de improvisación estructural más que de simples deslices individuales.
Malvinas: memoria, soberanía y responsabilidad
La Guerra de Malvinas no admite aproximaciones vagas. No es “ochenta y pico”. Es 1982. Es dictadura, es jóvenes soldados enviados al frío extremo, y es también el inicio del fin del régimen. Es, además, una causa de soberanía que atraviesa generaciones y gobiernos.
Desde la ocupación británica de 1833, la Argentina sostiene un reclamo histórico que se convirtió en política de Estado. Cada 2 de abril no es una formalidad: es memoria, identidad y respeto. Por eso, la liviandad con la que se la menciona desde un cargo institucional no puede leerse como un simple error.
El mito del outsider y la realidad del desconocimiento
El gobierno de Milei construyó gran parte de su identidad sobre la idea del “outsider”, del dirigente ajeno a la política tradicional. Sin embargo, esa narrativa empieza a mostrar su contracara: la falta de formación en áreas clave para la gestión pública.
Porque gestionar el Estado no es opinar en televisión ni viralizar consignas en redes. Requiere conocimiento, preparación y una comprensión básica de la historia y del mundo. Cuando eso falta, lo que aparece no es frescura ni renovación, sino improvisación.
En ese sentido, los episodios de Menem y Santillán no son excepciones: son síntomas de un modelo que privilegió la exposición mediática por sobre la idoneidad.
Entre la ignorancia y el desprecio
Hay una pregunta incómoda que sobrevuela estos episodios: ¿es ignorancia o es desinterés? Porque ambas opciones son problemáticas, pero implican cosas distintas. La primera habla de falta de preparación; la segunda, de algo más grave: desprecio por la historia y por lo que representa.
Cuando un presidente de la Cámara de Diputados no puede ubicar en el tiempo la guerra de Malvinas, no solo queda expuesto él. Se expone la calidad institucional de todo un gobierno.
Y cuando una diputada que maneja relaciones exteriores confunde países que dejaron de existir hace más de 30 años, el problema deja de ser anecdótico.
Un gobierno que subestima la historia
Tal vez lo más preocupante no sea el error en sí, sino lo que revela: una dirigencia que parece no dimensionar el peso de la historia argentina. Que habla de soberanía sin precisión, de diplomacia sin rigor y de memoria sin conocimiento.
En política, los símbolos importan. Y Malvinas es uno de los más profundos que tiene el país. Reducirlo a un “ochenta y pico” no es solo un error: es una señal de época. Una en la que el poder parece cada vez más desconectado de la historia que debería representar.
En el marco de la campaña de forestación impulsada por la Dirección de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Municipalidad de Villa Regina, se comenzó con la distribución de las estacas de sauce llorón y de podos de rosas a juntas vecinales e instituciones de la ciudad. En la mañana de este jueves, el Secretario…
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