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¿Por qué “somos lo que comemos”?

Por Marina Ardenghi

Lic. en Química
Health Coach

Somos un cuerpo físico (además de mental y espiritual), cuyo funcionamiento responde en gran parte a lo que incorporamos, a esas sustancias y componentes (nutrientes) que vienen de nuestra alimentación. Ese determinado funcionamiento: bueno, regular o malo, depende (en conjunto con otras variables) de las características de eso que entra en él.

Somos lo que comemos porque cuando elegimos comer alimentos saludables, incorporamos nutrientes esenciales que consiguen un buen desarrollo de las funciones vitales (de nutrición, de relación y de reproducción). Esto es, que nuestro cuerpo, nuestros órganos funcionen correctamente, que la enfermedad esté ausente.

Somos lo que comemos porque cuando elegimos comer alimentos saludables, incorporamos nutrientes esenciales que consiguen un buen desarrollo de las funciones vitales»…

Si elegimos comer ‘productos alimenticios’ ultraprocesados, basados en unos pocos ingredientes alimenticios y muchos aditivos, estamos incorporando sustancias como conservantes, colorantes, mejoradores de sabor, etcétera, que lejos de ser nutritivas, engañan nuestra sensación de hambre y de saciedad, y ‘hacen agua’ a la hora de nutrirnos; estos productos generan un desbalance nutricional, no promueven una buena salud ni un buen desempeño (o desarrollo?) de las funciones ya mencionadas/nombradas.

Cuando nuestra forma de comer tiene una gran proporción de productos basados en harina refinada, azúcar blanca, grasas saturadas más aditivos, se minimiza la ingesta de verdaderos alimentos que nos complementan.

Los bizcochitos de grasa/galletitas/snacks fritos nos dan grasas saturadas, que aumentan el colesterol, harinas refinadas que inflaman nuestros intestinos, sal y azúcar que no colaboran ni con nuestra presión ni con la obtención de energía duradera, eliminación de toxinas, funcionamiento renal, y algunas “cositas” más.

Consumiéndolos aumentan las posibilidades de problemas cardiovasculares, obesidad, diabetes, por citar sólo algunas cuestiones.

Por otro lado, las verduras de hoja ofrecen minerales (hierro, potasio), vitaminas (A, K, C), ácido fólico (previene malformaciones en el feto), fibra dietaria (estimulante intestinal), luteína (flavonoide gran antioxidante), son alcalinizantes (facilitan la neutralización y eliminación de toxinas asociadas a la inflamación), ¡Etcétera!

Consumiéndolas incorporamos sus beneficios, y respondemos en función a éstos. Sumamos posibilidades de mantener un buen estado de salud.

Sosteniendo una alimentación variada, equilibrada, eligiendo conscientemente qué comer podemos ser sanos«…

Sosteniendo una alimentación variada, equilibrada, eligiendo conscientemente qué comer podemos ser sanos, evitar las inflamaciones y sentirnos livianos, estar tranquilos y felices porque el ánimo responde también al estado físico y luego/entonces, lograr ser lo que más nos guste.

Sí, si estamos atentos a qué comemos, estamos atentos a nuestro cuerpo, y si lo hacemos de manera saludable, podemos estar sanos, con la mente clara y el físico dispuesto.

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    En menos de 72 horas, la relación transatlántica cambió de naturaleza y todo parece indicar que los ucranianos han perdido la guerra. El 12 de febrero de 2025, el flamante secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, dio inicio a las negociaciones de paz en Ucrania. Ya desde un comienzo cedió ante las dos principales exigencias de Moscú: la no adhesión de Kiev a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la ratificación de las “nuevas realidades territoriales”, es decir, la anexión de cuatro regiones ucranianas a Rusia, así como también de Crimea. Al día siguiente, tras una larga conversación telefónica con Vladimir Putin, el presidente Donald Trump anunció su intención de reunirse con su par ruso en Arabia Saudita –sin los ucranianos ni los europeos– y expresó su deseo de que pronto se organicen elecciones en Ucrania. Finalmente, el 14 de febrero, en un discurso pronunciado en una conferencia en Munich, el vicepresidente estadounidense, más que abordar la cuestión ucraniana, reprochó a los dirigentes europeos el hecho de que deshonraran las aspiraciones de sus propios pueblos restringiendo la libertad de expresión en las redes sociales o anulando las elecciones en Rumania por supuestas injerencias rusas (1).

    Semanas antes, Trump había lanzado una ofensiva comercial al aumentar los aranceles a las importaciones de Canadá, México y la Unión Europea, y también había expresado sus intenciones anexionistas sobre Groenlandia (2). Sin embargo, de ahora en adelante, ya no se trata tan sólo de manipular a sus “aliados” para que compren más armas o para equilibrar la balanza comercial. Al declarar que Estados Unidos no les concedería garantías de seguridad ni a Ucrania ni a las tropas europeas que pudieran desplegarse para hacer cumplir un eventual alto el fuego, Trump inevitablemente sembró dudas sobre la solidaridad estadounidense en caso de un ataque al territorio de un miembro de la OTAN. Sin su contrapartida de seguridad, el vínculo transatlántico se parecería más bien a una completa relación de dependencia.

    No obstante, desde 2022, Estados Unidos ha “invertido” un promedio de 35.300 millones de dólares por año en Ucrania (3). Mucho más que los 3.000 a 5.000 millones de dólares que Washington destinó cada año a Israel antes del ataque del 7 de octubre de 2023 y el equivalente a casi la mitad de los gastos militares anuales para Afganistán entre 2001 y 2019 –un esfuerzo para financiar una ocupación militar y operaciones directas–. El nivel de apoyo a Ucrania se sitúa, por lo tanto, en algún punto intermedio entre la ayuda brindada a un aliado histórico en Medio Oriente y el compromiso de una intervención directa en el campo de batalla en su propio nombre. Pero a Trump poco le importa todo eso: la guerra en Ucrania no es la de Estados Unidos, sino la de su antiguo rival Joseph Biden…

    Errores de cálculo

    Evidentemente, la magnitud de la ayuda occidental llevó a Kiev a cometer un error y la alentó a rechazar la negociación. En la primavera boreal de 2022, incluso antes de que Occidente le proporcionara su apoyo militar, la resistencia ucraniana podía enorgullecerse de haber frustrado la operación de cambio de régimen fomentada por el Kremlin y de haber minimizado las pérdidas territoriales. Después de cuatro semanas de combates, los beligerantes estaban cerca de llegar a un acuerdo. En Estambul, Kiev aceptó un estatus de neutralidad –es decir, renunció a adherirse a la Alianza Atlántica– y confirmó su intención de no dotarse de armas nucleares. A cambio, buscaba conseguir la retirada voluntaria de Moscú de los territorios que había ocupado desde el 24 de febrero. Sin embargo, Kiev necesitaba garantía de seguridad por parte de los líderes occidentales, quienes se la negaron. Boris Johnson se convirtió en el portavoz de la posición occidental durante una visita a la calle Bankova, sede de la Presidencia ucraniana. El Primer Ministro británico afirmó que nunca firmaría un acuerdo con Putin. Por eso, lo que ofrecían no eran garantías, sino armas (4).

    Europa deberá pagar la reconstrucción de Ucrania y, al mismo tiempo, afrontar los costos de su seguridad.

    Por un tiempo fue posible creer que dicha apuesta resultaría exitosa. Tras una primera contraofensiva, en noviembre de 2022, Kiev recuperó la ciudad de Jersón, ubicada en la orilla derecha del río Dnieper. Se desató la euforia. La palabra “negociaciones” se volvió tabú. No alinearse con los objetivos ucranianos –es decir, recuperar por la fuerza las fronteras de 1991– equivalía a firmar un pacto con el diablo. Los grandes medios de comunicación occidentales respaldaron el decreto ucraniano de octubre de 2022 que prohibía las negociaciones con Putin, a quien buscaban llevar ante la justicia internacional por crímenes de guerra (5).

    Sin embargo, la segunda contraofensiva ucraniana de junio de 2023 resultó en una derrota. En los medios de prensa, los estadounidenses expresaron su descontento: Kiev habría escatimado demasiado sus hombres para privilegiar ataques tácticos dispersos a lo largo del frente en lugar de enviar soldados en masa a los campos de minas rusos con la esperanza de traspasar las defensas del adversario y cortar el puente terrestre entre Rusia y Crimea (6). Bajo la presión de Washington, Kiev redujo la edad de reclutamiento de 27 a 25 años en abril de 2024, pero en diciembre se negó a bajarla a los 18 años. Así, la apuesta hecha en base a las exhortaciones occidentales fracasó trágicamente. Tanto el costo humano –cientos de miles de muertos y heridos– como los sacrificios exigidos a la sociedad fueron en vano (7).

    Como lógica consecuencia, durante el mismo período, Rusia experimentó una suerte inversa. El inicio de su “operación militar especial” resultó un fiasco. Los servicios de inteligencia rusos sobrestimaron los apoyos con los que contarían tanto por parte de la población como dentro de las élites ucranianas. El Ejército se estancó en los barrios periféricos de la capital ucraniana y fracasó en su intento de tomar el control del país. El Kremlin decidió entonces concentrar su dispositivo militar en el Donbass y Crimea. Concebida inicialmente como una expedición relámpago, la guerra fue cambiando de escala y de naturaleza. La movilización forzada decretada en septiembre de 2022 provocó una ola de protestas y exilios.

    Atrapada en su propia guerra, Rusia agravó su situación en materia de seguridad. Su “operación militar especial” tenía como objetivo, por un lado, prevenir que Ucrania se rearmara –antes de que Kiev recuperara por la fuerza las regiones separatistas prorrusas– y, por otro lado, poner un freno a la expansión de la OTAN hacia el Este. No obstante, unos meses después del inicio del conflicto, Rusia enardeció el patriotismo de un adversario que recibía un flujo continuo de armas y que contaba con el respaldo de una Alianza Atlántica reforzada con dos nuevos miembros: Suecia y Finlandia, que limitan con la zona ártica, estratégica para Moscú. Los dirigentes europeos reforzaron los batallones enviados al flanco oriental de la alianza, incluida Francia, que hasta entonces se oponía a una presencia permanente. La fuerza de reacción rápida de la OTAN cuadruplicó su número de efectivos; también continuó la construcción de la nueva base antimisiles estadounidense en Polonia, en donde los norteamericanos elevaron su presencia militar a 10.000 soldados. Lejos de calmarse, en Rusia las preocupaciones respecto de la seguridad se intensificaron por no haber previsto la fuerza y la unidad de la reacción occidental. Empero, al apostar por la consolidación de sus defensas detrás del Dnieper, Rusia logró estabilizar el frente. Los avances territoriales, como la toma de Bajmut en mayo de 2023, se consiguieron a costa del sacrificio de numerosas tropas, en un país ya golpeado por su crisis demográfica.

    El Presidente estadounidense parece elevar a Rusia al rango de nueva aliada.

    Si bien Rusia mostró debilidades militares, la resiliencia de su economía resultó sorprendente. El Banco Central había acumulado suficientes reservas para asumir una confrontación financiera con Occidente. Logró sostener eficazmente el rublo y salvar su sistema bancario a pesar del congelamiento de sus activos en Europa y Estados Unidos. En cuanto a las sanciones energéticas, terminaron volviéndose en contra de los propios impulsores europeos: el aumento de los precios del gas compensó la pérdida de los volúmenes enviados al Viejo Continente, dando tiempo a Rusia para reorientar sus exportaciones de hidrocarburos hacia Asia (8). El fracaso de la estrategia de aislamiento se volvió evidente porque, si bien Moscú se vio obligada a recurrir a “Estados parias”, como Corea del Norte o Irán, para obtener armas o soldados, la realidad es que no le faltaron socios económicos interesados en sus descuentos energéticos. Los países que forman el núcleo del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) vieron con preocupación la ofensiva punitiva financiera de Washington contra uno de sus miembros y profundizaron de forma preventiva su cooperación para reducir el uso del dólar en sus intercambios. En 2024, BRICS acogió a cinco miembros nuevos, entre los que destacan los Emiratos Árabes Unidos, un actor clave en las nuevas rutas del petróleo ruso (véase el artículo de págs. 12-14).

    ¿Acercamiento al hermano menor?

    Al elegir negociar cara a cara con Moscú, Trump le ofrece una vía de escape al Kremlin. El Presidente estadounidense parece elevar a Rusia al rango de nueva aliada. Las concesiones, por ahora sólo verbales, resultan vertiginosas: reanudación de las negociaciones sobre el desarme, promesa de reincorporación al G7 y, a largo plazo, levantamiento de las sanciones. Aunque el Presidente estadounidense trate de morigerar estas promesas en las próximas semanas, la solidaridad transatlántica parece estar ya profundamente deteriorada.

    Estas declaraciones podrían cerrar la era geopolítica que comenzó en 1949. Tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos creó la Alianza Atlántica para imponer su influencia a la mitad de Europa, mientras que la otra mitad se alineaba primero con el bloque soviético y luego se unía al Pacto de Varsovia en 1955. Sin embargo, a fines de la década de 1980, el último líder soviético, Mijail Gorbachov, al frente de un país agotado por la carrera armamentista, se comprometió con una serie de concesiones unilaterales y desordenadas: aceptó la reunificación de Alemania y su adhesión a la OTAN sin obtener garantías escritas sobre la no expansión de la alianza occidental en Europa del Este. De este modo, el antiguo instrumento de seguridad sobrevivió a la Guerra Fría, y la Unión Europea, al expandirse, permaneció firmemente vinculada a Washington. Aunque en 1989 y 1990 se llegó a considerar por un momento la posibilidad de implementar un nuevo sistema de seguridad, no surgió ninguno alternativo tras la disolución de la URSS en 1991. Si bien el conflicto ruso-ucraniano tiene en parte su origen en esta oportunidad perdida, su resolución negociada está provocando una reconciliación ruso-estadounidense a espaldas de Europa.

    En Munich, el vicepresidente James David Vance incluso señaló una nueva dirección estratégica de Estados Unidos: “A Putin no le interesa ser el hermano menor en una coalición con China” (9). ¿Se trata del regreso a la estrategia de triangulación que había puesto en marcha el presidente estadounidense Richard Nixon en 1971 al acercarse al “hermano menor” (en ese entonces, China) para aislar mejor al enemigo principal (la URSS)? Si este es el “plan”, Trump tendrá dificultades para romper el eje Rusia-China. Pekín, si bien se molestó por el hecho consumado de la invasión rusa y le ha reprochado a Moscú su abuso de la amenaza nuclear, no le ha retirado su apoyo. China suministra de manera discreta tecnologías necesarias para el complejo militar-industrial ruso, al mismo tiempo que profundiza su cooperación militar con Moscú. Aunque desequilibrada, esta relación se basa en una fuerte frustración compartida respecto de un orden internacional dominado por Estados Unidos desde el final de la Guerra Fría.

    ¿Y Europa?… Europa se encuentra en la peor situación posible: ya debilitada por la crisis energética que ella misma provocó al renunciar –a petición de Washington– al gas ruso barato y pronto golpeada también por la guerra comercial decretada por la Casa Blanca, ahora se ve obligada a gestionar en soledad las consecuencias del revés occidental en Ucrania. Mientras la confrontación con Rusia alcanza un nivel incandescente y sus arsenales se han vaciado en favor de Kiev, Europa se prepara para aumentar de forma urgente su gasto militar, lo que implica comprar armamento estadounidense. Washington le exigía un “reparto de la carga” de la financiación de la alianza. Ahora la carga es doble: pagar la reconstrucción de Ucrania (que, a esta altura, Rusia deja de buena gana en manos de la Unión Europea) y, al mismo tiempo, asumir su propia seguridad. El gasto parece simplemente inasumible para los presupuestos europeos y augura nuevas divisiones.

    1. Benoît Bréville, “Liquidación electoral”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, enero de 2025.
    2. Philippe Descamps, “Affoler la meute”, Le Monde diplomatique, París, febrero de 2025.
    3. “Ukraine support tracker”, Kiel Institute for the World, 2024.
    4. Samuel Charap y Sergueï Radchenko, “¿Podría haber terminado la guerra en Ucrania?”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, julio de 2024. Volodimir Zelensky se esfuerza en negar el papel que habría desempeñado así Johnson; véase también Shaun Walker, “Zelensky rejects claim Boris Johnson talked him out of 2022 peace deal”, The Guardian, Londres, 12 de febrero de 2025.
    5. Véase, por ejemplo, “Soutenir l’Ukraine pour assurer la paix”, Le Monde diplomatique, 10 de enero de 2023.
    6. Alex Horton y John Hudson, “US intelligence says Ukraine will fail to meet offensive’s key goal”, The Washington Post, 17 de agosto de 2023.
    7. Hélène Richard, “Ucrania, una sociedad dividida por la guerra”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, noviembre de 2023.
    8. Hélène Richard, “Sanciones de doble filo”, Le Monde diplomatique, noviembre de 2022.
    9. Bojan Pancevski y Alexander Ward, “Vance wields threat of sanctions, military action to push Putin into Ukraine deal”, The Wall Street Journal, Nueva York, 14 de febrero de 2025.

     

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  • El gobierno de Santa Fe cree que una banda pretendía matar a Pullaro con fusiles de alto poder

     

    Investigadores fiscales y policiales de Santa Fe encontraron hace dos semanas un arsenal de armas largas, algunas con capacidad de perforar superficies blindadas, enterradas en un campo de Roldán, a 25 kilómetros de Rosario.

    Esas armas poderosas de posesión inusual en el campo civil están vinculadas a la organización criminal Los Menores que conduce el prófugo Matías Gazzani.

    Los investigadores del área de la Agencia de Inteligencia del gobierno de Santa Fe están convencidos, por información que aseguran haber recibido de tres vías diferentes, que el propósito de los grupos delictivos que asoman detrás de estos fusiles de alto poder de fuego era producir un atentado contra Maximiliano Pullaro.

    Esa convicción fue creciendo en las últimas dos semanas en el entorno de los investigadores que este viernes al mediodía concretaron allanamientos derivados de ese primer evento. «Para nosotros es cien por ciento seguro que preparaban un ataque» dijo a LPO uno de los principales investigadores del caso.

    El procedimiento que dio con las armas no tiene antecedentes en Rosario. Fueron tres allanamientos en cadena contra grupos en conexión con la Banda de Los Menores que asomó fuerte en la escena criminal local con el asesinato del ex líder de la hinchada de Rosario Central Andrés Pillín Bracamonte el 9 de noviembre de 2024.

    Autoridades fiscales y provinciales advierten que esa organización tiene aspiraciones de controlar el fenómeno criminal en la ciudad, desplazando a otros grupos que solían tener la supremacía, en especial la llamada Banda de Los Monos, que desde 2024 sufrieron la eliminación en una escalada de al menos una decena de referentes.

    El allanamiento más importante se dio en un campo de Roldán. Fue en la calle Madre Teresa al 700. Ese predio está a la vuelta de un importante referente de Los Menores llamado Enzo Benítez que está prófugo con pedido de captura y fue detectado tanto en España como en Portugal.

    Un rebrote de violencia en Rosario se asocia al ocaso de Los Monos

    En ese campo se encontraron las armas tras un trabajo con máquinas retroexcavadoras que había demandado antes la limpieza y el alisado del terreno.

    Uno de los miembros del equipo que trabajó allí le dijo a LPO que el grupo se movió con máquinas detectoras de metales. Lo principal para el hallazgo fue que en un momento uno de los buscadores encontró tras el alisado con una pala mecánica evidencia de tierra blanda y removida.

    El detector marcó allí una señal muy débil. Se comenzó una excavación que a los cuatro metros de profundidad tocó una losa de cemento. Al romper esa losa se encontró un tanque de agua de plástico retromoldeado. Adentro de ese tanque estaban las armas.

    Entre lo que se encontró había pistolas calibre 9 milímetros y calibre 40 y fusiles de alto poder de fuego.

    En conferencia de prensa funcionarios del gobierno de Pullaro mencionaron cuatro fusiles, uno de ellos tipo AK 47 y un AR-15, de fabricación china y estadounidense, calibres 5.56 y .223. Se secuestraron seis pistolas, escopetas y más de 800 cartuchos de distinto tipo.

    Fuentes que estuvieron en los procedimientos le dijeron a LPO que los insumos informativos de inteligencia que permitieron llegar a estas armas incluían referencias inequívocas a atentar contra la vida de Pullaro.

    «Los que tenían esas armas no solamente saben de su poderío sino que dicen para qué las tienen. Hablan de la capacidad de perforar lo blindado. Las balas encontradas pueden dispararse desde los fusiles enterrados y eran perforantes con núcleo de acero, atraviesan un chaleco antibala, un casco balístico y un vehículo blindado convencional», dijo a LPO un agente del grupo que participó de las pesquisas.

     Fuentes que estuvieron en los procedimientos le dijeron a LPO que los insumos informativos de inteligencia que permitieron llegar a estas armas incluían referencias inequívocas a atentar contra la vida de Pullaro. 

    Y agregó: «Están hechas de tungsteno que es un metal de alta densidad y dureza que perfora blindaje y se usa militarmente por su capacidad de penetración».

    Tras los allanamientos hubo una conferencia de prensa en la que participaron la subsecretaria de Inteligencia Criminal de Santa Fe Virginia Villar, el fiscal de Rosario Matías Merlo, el fiscal de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva Patricio Saldutti y el jefe de la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales, Maximiliano Bertolotti.

    Bertolotti contó entonces que el primer allanamiento se hizo en el barrio 7 de Septiembre, la base de Los Menores en Rosario, en una vivienda donde secuestraron 10 millones de pesos en efectivo. Los otros fueron en las localidades de Ibarlucea y el aludido de Roldán donde aparecieron las armas bajo tierra.

    Luego circuló en el Ministerio Público de la Acusación y en otras dependencias públicas y de prensa información de origen gubernamental que luego fue eliminada. Allí se enunciaba la idea de que esas armas se usarían contra el gobernador.

    En ese texto se aludía a dos asuntos. El primero era que el operativo fue para desmantelar a grupos que responden a presos de alto perfil del módulo de alta seguridad de la cárcel de Piñero, reclusos que por su peligrosidad tienen requisas permanentes, no pueden tener visitas íntimas, la comunicación con su familia o abogado es a través de un blindex.

    El segundo asunto es una de las principales hipótesis, que la banda quería intentar matar al gobernador Maximiliano Pullaro utilizando las armas de guerra. Ese texto desapareció pero cobra sentido porque en las consultas de este medio a altos ámbitos del gobierno santafesino y de los investigadores esos planteos se promueven con énfasis.

     Los allanamientos encadenados desde el 2 de marzo que terminaron con el hallazgo de los fusiles de alto poder de fuego están fuertemente relacionados con el grupo Los Menores, según fuentes de la investigación. 

    Fuentes muy próximas a Pullaro indican que el gobierno avizora un reflujo de violencia meses antes de que en noviembre se inaugure la cárcel de máxima seguridad que se construye en Piñero, a 15 kilómetros de Rosario, para 1.152 reclusos en 24 pabellones donde el diseño está pensado para reforzar el aislamiento y el control de los internos de alto perfil criminal.

    «Antes de que se inicien los traslados esperamos que haya agite en la calle. Estamos preparados», le dijo a LPO un miembro del gabinete provincial.

    Los allanamientos encadenados desde el 2 de marzo que terminaron con el hallazgo de los fusiles de alto poder de fuego están fuertemente relacionados con el grupo Los Menores, según fuentes de la investigación.

     En el gabinete de seguridad de Pullaro indican que tiene lógica que se haya insinuado planes para atentar contra el gobernador frente a la inauguración inminente de una cárcel de duras condiciones de aislamiento 

    El campo en Roldán es contiguo al de Enzo «Gordo» Benítez, que tiene captura recomendada. Benítez aparece en una foto tomada en Pinamar junto al líder de Los Menores, el también prófugo Matías Gazzani, y en la que se ven también Lisandro «Limón» Contreras y el policía Jonatan Garraza.

    Por las armas halladas, este jueves fueron imputados Rodrigo Capelletti y Lautaro Noriega como miembros de la asociación ilícita en el rol de custodios de las armas y gestores de negocios inmobiliarios. Los acusó el fiscal de Rosario Ignacio Hueso.

    Rodrigo es hermano de Andrés «Colo» Capeletti, detenido en julio pasado por Gendarmería Nacional como integrante de Los Menores, por el que la provincia ofrecía 20 millones de pesos de recompensa.

     No tenemos otra opción más que enfrentar a la criminalidad compleja pero tampoco otra pretensión. Nos comprometimos a eso al asumir 

    La otra vivienda donde se encontraron centenares de balas calibre 9 milímetros está cerca del cruce de las rutas 34 y A012, en jurisdicción de Ibarlucea. Es un predio con una casa con pileta con quincho más dos cabañas en el mismo predio.

    Según los investigadores, pertenece a un familiar de Mauri Ayala, un comercializador de drogas de la zona oeste de Rosario detenido en junio del año pasado que está conectado con la organización liderada por Gazzani. El campo de Ibarlucea es del tío de Gisela P que es la pareja de Mauri Ayala.

    Dos días después del mega operativo cayó detenido Alexis «Chami» Mendoza, sindicado de «alta peligrosidad» por los investigadores, que lo enrolan en Los Menores. 

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    En el gabinete de seguridad de Pullaro indican que tiene lógica que se haya insinuado planes para atentar contra el gobernador frente a la inauguración inminente de una cárcel de duras condiciones de aislamiento y las detenciones de miembros de esta organización criminal que tomó posiciones de supremacía.

    «No tenemos otra opción más que enfrentar a la criminalidad compleja pero tampoco otra pretensión. Nos comprometimos a eso al asumir», le dijo Pullaro hace dos meses a LPO.

     

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