Pablo Moyano se presentará en el Juzgado de Lomas de Zamora

El secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, se presentará hoy a las 11 en el Juzgado de Lomas de Zamora para declarar en el marco de la causa que investiga el accionar de agentes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno del ex presidente Mauricio Macri.

Así lo confirmó a Télam el abogado de Moyano, Daniel Llermanos, quien precisó que el secretario general de los camioneros, Hugo Moyano «no se presentará hoy» por cuestiones de prevención frente a la pandemia de coronavirus.

Hugo y Pablo Moyano integran la lista de sindicalistas, políticos y periodistas que habrían sido espiados por la AFI durante la gestión de Gustavo Arribas, en el gobierno macrista.

Ambos dirigentes sindicales del gremio de los camioneros fueron citados al juzgado federal de Lomas de Zamora, a cargo del magistrado Federico Villena, para declarar en la causa que investiga el accionar de agentes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante la gestión de Cambiemos.

El desfile de presuntas víctimas comenzó la semana pasada con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y siguió con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quienes solicitaron ser tenidos por querellantes luego de que se les exhibieran fotos, videos y audios que darían cuenta de que fueron espiados.

La semana pasada, el juzgado federal de Lomas de Zamora pospuso para hoy las declaraciones de Hugo y Pablo Moyano, quienes habían sido citados el viernes pasado para ser informados de la causa.

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • |

    ECLIPSE TOTAL DE URNA

    A veces creo que la gente piensa que el pensamiento crítico es un pensamiento inteligente pero en general veo que es un ejercicio intelectual que se alimenta de sus propias debilidades. No estarán leyendo una suerte de horóscopo político que replican solapando un supuesto pensamiento propio? Se replica o se piensa? Criticar no es un…

    Difunde esta nota
  • | |

    ETAPAS 2023: LA FINAL

    Son 8 los finalistas de los PREMIOS ETAPAS 2023. Las disciplinas representadas en esta final son: arquería, karate, fútbol, basquet, gimnasia, patín, telas y tenis. Fueron más de 11.000 votos los que se realizaron en la primera instancia.  Juan Martín Amado, Agustina García, Agustina Castro, Caterine Pino, Nara Gonzalez, Sofía Palacios, Sofía Fernetich Tulli y Josefina Lira son…

    Difunde esta nota
  • Vuelven a la cancha la Liga de Fútbol Femenino y Futsal

    La Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina informa que este fin de semana se retoma la actividad de las Ligas de Fútbol Femenino y Futsal, según el siguiente cronograma: Fútbol femenino (sábado 17) 13 horas: Las Inter vs. Las Botis 14 horas: Santa Rita vs. Alto Valle 15 horas: Las Queens vs….

    Difunde esta nota
  • «DISFRUTO CUANDO LAS PERSONAS SE DIVIERTEN»

    Nicolás Ferreyra, es nacido en la ciudad de Villa Regina, tuvo que recorrer muchos kilómetros y disciplinas para convertirse (hace ya un lustro) en el «Mago Niko». A  los 18 años (hoy 33) conoció a unos chicos de Allen que hacían malabares, la actividad le llamó la atención y los allenses lo invitaron a entrenar….

    Difunde esta nota
  • Vinculan a Sturzenegger con el desembarco de Scatturice en Gimnasia, que ahora le hace un guiño a las SAD

     

    Cuatro días antes del trascendental clásico con Estudiantes por la semifinal de la Liga, el plantel de Gimnasia decidió hacer un paro por deudas salariales que exponían la crisis financiera del club. Ese mismo 4 de diciembre asumió Carlos Anacleto la presidencia.

    Semanas después, la nueva comisión directiva levantó inhibiciones de jugadores, lanzó un mega proyecto de remodelación del estadio y anunció el desembarco de los nuevos main sponsors del club: Oca y Flybondi.

    Generó turbulencias en el mundo Gimnasia la llegada de las empresas que controla Leonardo Scatturice, empresario de fuertes vínculos con funcionarios de Javier Milei, y uno de los nexos que tiene el Gobierno con la administración Trump.

    El vínculo entre Gimnasia y Scatturice será hasta febrero de 2027 y redunda en un desembolso de 400 mil dólares para la institución.

    Para dirigentes que integraron listas competidoras a Anacleto, no hay dudas de que detrás de la llegada de Scatturice está Federico Sturzenegger, socio de Gimnasia que no pudo votar en las últimas elecciones del club en noviembre por tener una deuda de poco más de 100 mil pesos de su cuota societaria.

    Gimnasia dio de baja del padrón a Sturzenegger por no pagar la cuota y no podrá votar en las elecciones del club

    Genera discordia en la interna de Gimnasia el nombre del ministro libertario a partir de su visión privatista. «Soy de Gimnasia y si no traemos capitales, no sé dónde estamos. La AFA tiene que adaptarse», dijo Sturzenegger en medio de la discusión sobre las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) que empuja el Gobierno.

    «En la campaña Anacleto siempre lo quiso esconder a Sturzenegger, pero ahora se le está haciendo difícil», dijo a LPO una voz opositora a la actual conducción del club.

    La nueva CD de Gimnasia con el empresario Carlos Anacleto al frente y el ex ministro de Scioli Ricardo Casal como vice.

    Empresario del rubro de los cerámicos, Anacleto mantiene una estrecha relación con el ministro de Modernización. Incluso, fue quien lo invitó a ver un partido en el palco de la platea de Gimnasia, episodio recordado por la batería de insultos que el por entonces asesor de Milei recibió de los plateistas.

     Como vice segundo de Anacleto aparece Ricardo Casal, otrora ministro plenipotenciario de Justicia y Seguridad bonaerense durante la gestión de Daniel Scioli, otra de las espadas del gobierno libertario en su cruzada por instalar las SAD. 

    Como vice primera de la nueva conducción del «Lobo» está Josefina Paz Gaskin, funcionaria del Ministerio de Seguridad nacional.

    Como vice segundo de Anacleto aparece Ricardo Casal, otrora ministro plenipotenciario de Justicia y Seguridad bonaerense durante la gestión de Daniel Scioli, otra de las espadas del gobierno libertario en su cruzada por instalar las SAD.

    En agosto de 2024, Casal fue parte de las reuniones del grupo Brizzo, bautizado así por el hotel de lujo de la capital bonaerense donde socios de Gimnasia bocetearon un proyecto de fideicomiso de administración para abrir el fútbol del club a capitales privados.

     Frente a Claudio «Chiqui» Tapia, Anacleto propuso un esquema «mixto» inspirado en la Bundesliga (fútbol alemán), donde se abre la puerta a la expansión de la injerencia de privados en el manejo del futbol de los clubes 

    El proyecto, bien visto por Sturzenegger, fue desestimado por la pasada gestión de Mariano Cowen, donde algunas voces definieron la iniciativa como un paso previo para las SAD.

    Pero, ahora, un esquema de ese tenor intenta reflotar la comisión directiva que integra Casal. Eso lo puso de manifiesto Anacleto en la reciente reunión del Comité Ejecutivo de la Liga Profesional.

    Frente a Claudio «Chiqui» Tapia, Anacleto propuso un esquema «mixto» inspirado en la Bundesliga (fútbol alemán), donde se abre la puerta a la expansión de la injerencia de privados en el manejo del futbol de los clubes, aunque conservando la incidencia mayoritaria de los socios en las decisiones de las instituciones.

    Verón tuvo que vender a su mejor jugador para cubrir el rojo de la aventura con Foster Gillett

    Trascendió que la respuesta de Tapia a Anacleto fue que, de tener un proyecto, que lo presente formalmente para debatirlo.

    Antes de exponer su propuesta, Anacleto salió a aclarar que rechaza las SAD. Pero en Gimnasia hay quienes creen que esa iniciativa llega con auspicios del Gobierno para volver a poner en debate la privatización de los clubes.

    Eso, luego de los cruces que tuvo el año pasado Tapia con el presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, que empujó el desembarco fuerte de capitales privados a partir de un acuerdo con el magnate Foster Gillett que finalmente fracasó.

    Pero Gillett no solo había explorado un desembarco en La Plata con Estudiantes; también mantuvo charlas con Anacleto. 

     

    Difunde esta nota
  • |

    Confesores imperdonables

     

    Los grandes contrastes entre los curas que influyeron en Isabel de Castilla y en la vida cotidiana de moros, judíos y cristianos.

    Y tú sin perjudicar a nadie y esposao
    Que la ley de extradición te pille
    confesao.
    – J. Sabina, Con un par

    Por Silvina Belén para NLI ·

    Llegar confesado al último suspiro era una aspiración que antaño compartían nobles y plebeyos españoles. Hoy mismo, si corriéramos algún riesgo de importancia pero igual decidiésemos tirarnos a la pileta, cualquier español podría decirnos, como Joaquín, “Que te pille confesado” casi automáticamente. El reflejo de la tradición de paladines de la cristiandad no desaparece así como así.

    Recibir el perdón divino con regularidad a través de un confesor era necesidad acuciante para el cristiano viejo. Ni qué decir para los monarcas. Y si se trataba de doña Isabel de Castilla, la reina a la que en el colegio conocíamos como Isabel  la Católica, la necesidad se multiplicaba al infinito. Sin confesor no había torrejas, ni alhajas a donar, ni colones que le hicieran la historia.

    Y a nosotros, entre maestras, profes de historia con secretas simpatías por el generalísimo con ínfulas imperiales –y aferrado al cirio-, dueños de bares y restaurantes, curas ibéricos, días de la raza más todos los etcéteras  imaginables, también nos hicieron la historia, la historia en la que Isabel quedaba fuera de cualquiera de las iniquidades que algún descreído pudiese referirnos acerca de la cristiandad peninsular de aquellos tiempos y de los que pronto les seguirían.

    Acostumbrados como estamos a los desengaños, bien podríamos soportar un inventario de las agachadas -que no fueron pocas- de la reina, igual que sobrellevamos las desilusiones cromáticas con French y Beruti,  o Cornelio Saavedra y otros tantos que, con halo de patriotismo finalmente desmentido, nos precedieron en estas latitudes que por siglos le dieron riqueza a España gracias al buen olfato atribuido a la ilustre esposa de Fernando de Aragón.

    Pero como doña Isabel también soportó arduos pesares y tuvo sus virtudes, despistes y grandezas, solamente vamos a enfocarnos en las alegrías, amarguras y desaciertos que experimentó con sus confesores, dado que siendo “La Católica” el punto no carece de interés e, incluso, de una pizca de justicia para con la chismografía histórica que cultivan las anteojudas comadres de biblioteca, gracias a quienes sabemos, por ejemplo, hasta qué punto la reina odiaba al ajo, pecado culinario peninsular si los hubiera.

    Biografías, historia del periodo y datos afines pueden hallarse con facilidad en enciclopedias tradicionales, Wikipedia o a través de la ubicua IA. Lo singular y menos registrado es todo aquello que relaciona a estos confesores entre sí, la reina, el poder y la tan mentada cultura de moros, judíos y cristianos.

    Para no zozobrar con el asunto de los confesores, hay que partir asociando el renombrado año 1492 no a Colón y el Puerto de Palos de Moguer –como tan popular como erróneamente se suele denominar al Puerto de Palos de La Frontera-  sino a Granada, con pausa obligatoria para evocar a Washington Irving y sus Cuentos de la Alhambra (La Alhambra: conjunto de cuentos y bosquejos sobre moros y españoles, 1832), digresión más que justificada para ambientar la mente.

    Feminismo regio y conquista

    Ya desde los tiempos de princesa doña Isabel  era mujer de carácter y armas tomar. A su capellán de esa etapa, Alonso de Coca, lo envió tanto a Aragón como a Francia para que conociese en persona a los dos principales nobles que la pretendían: Fernando de Aragón y el duque de Guyena. Debía informarle Coca sobre virtudes y defectos de sus posibles maridos. Era exigente y no iba a decidirse así como así. Ella misma evaluaría  luego atractivos personales y conveniencias políticas.

    Su primer confesor fue fray Mortero (Alonso de Burgos), antisemita jurado e irascible cura que introdujo la Inquisición en Castilla y León. El segundo, nada menos que el  más afamado y cruel de los inquisidores, fray Tomás de Torquemada. Durante años consentido por Isabel, cuando la Inquisición había llegado a su cenit de terrorismo recaudatorio, lo nombraron inquisidor general y la católica cambió de confesor.

     Y a partir de aquí, más allá de los devaneos con el santo oficio, comienza lo interesante.

    Fray Hernando de Talavera, prior desde 1470 de Nuestra Señora del Prado, en Valladolid –lugar de residencia de la corte en la época-,  pasó a ser desde 1474 el nuevo confesor. En las antípodas de sus predecesores, no veía con buenos ojos la Inquisición ni se lo consideraba un fanático al estilo de Torquemada. Atravesó desde 1475 junto a Isabel y Fernando la Guerra de Sucesión de Castilla que en 1479 terminó con los tires y aflojes en favor de la Católica y ostracismo de la Beltraneja.

    Hernando, con un talento para la economía que lo había convertido en un ministro de hacienda de facto, contribuyó a financiar la obsesión de la reina con la conquista de Granada, ciudad que se creía la mejor fortificada del mundo. Esa guerra, con su largo sitio, exigía recursos que la habilidad de Talavera conseguía con su don para las finanzas regias unido a un celo administrativo ejemplar.

    Merodeando las arcas también andaba Colón, a quien Hernando de Talavera llevaba cortito aunque, con intuición similar a la de Isabel, finalmente apoyó. Por muchos años el confesor, consejero y ministro de hecho de varias carteras lo fue todo para la reina. Mientras, los astros se conjugaban para que el año 1492 fuera un punto de convergencia inigualable.

    El asedio a Granada, máquina de fagocitar maravedíes reales, en 1491 había agotado la paciencia y la economía castellanas, pero también los víveres de los árabes que resistían intramuros. Alimentar a una población que había crecido exponencialmente en pocos años se hacía misión imposible. Unas y otras desgracias invitaban a la negociación, que terminó dándose en noviembre.

    Los famélicos mandamases moros estaban dispuestos a rendirse si les daban plazo y condiciones dignas. En secretas negociaciones con el rey Boabdil se llegó a un acuerdo que conjuntamente firmaron, como siempre, Isabel y Fernando, que sabía que con su esposa el patriarcado era una quimera.

    El acuerdo capitular garantizaba tolerancia, respeto y libertades para  los habitantes de la ciudad, en línea con el pensamiento nada inquisitorial de Hernando, que estuvo, por supuesto, en Granada cuando el 6 enero de 1492 los reyes católicos hicieron su entrada triunfal, con abrazo al malogrado Boabdil incluido.

    Cambio de confesor y desgracias en cadena

    Isabel cumplió el sueño de enseñorearse en Granada al tiempo que le decía adiós a su confesor, que pasó  a ser administrador apostólico del nuevo reino a la espera de la bula papal que lo nombraría al año siguiente primer arzobispo de Granada. Sin Hernando, la sombra negra del Cardenal Cisneros comenzaba así a asomar sobre la espiritualidad de la reina

    La estrategia de conversión del flamante arzobispo excluía la coacción,  el acoso y la violencia. Hacía un esfuerzo por conocer la cultura del pueblo vencido, dominar su lengua, dialogar y persuadir. Ansiaba solamente conversiones voluntarias, sinceras e incruentas. Su oposición a que los inquisidores pisaran Granada terminaría costándole muy cara.

    El nuevo confesor de Isabel, fray Francisco Jiménez de Cisneros, consideraba inaceptable el método blando de Hernando de Talavera. Quería que con los moros se hiciera lo mismo que con los judíos, a los que se había esquilmado y desterrado o convertido para después acusarlos de herejía, torturarlos, confiscarle los bienes y,  a la postre, encarcelarlos, ejecutarlos o quemarlos vivos en auto de fe.

    La diferencia radicaba en que con los judíos no se había hecho ningún acuerdo ni firmado tratado alguno. Pero con los moros los reyes católicos habían empeñado su palabra.  No obstante, Cisneros, que ya había mostrado un extremismo sin par a lo largo de su carrera eclesiástica, unas obcecaciones insanas y todo el talante de fanático que pudiera imaginarse, avanzaba con su plan.

    Con el privilegio de la cercanía del confesor, Cisneros acicateaba a Isabel. Encontró el primer resquicio formal en los “elches”, renegados de la religión cristiana, que a su juicio no estaban amparados por el tratado que comprometía a los reyes. Convenció así a los monarcas para que le abrieran la primera puerta hacia la cadena de iniquidades que iría llevando a cabo en Granada y otras ciudades cercanas.

    Isabel, golpeada por la muerte de sus hijos  Juan e Isabel,  su nieto Miguel y la locura de Juana, flaqueaba. Cayó enferma. En tanto, Cisneros seguía adelante con su proyecto: diezmaba Andalucía y zahería a Hernando de Talavera. En circular oprobio, la reina había retornado al yugo espiritual de iniciales confesores fanáticos y crueles.

    Sin haber podido honrar plenamente la palabra empeñada, en parte seguramente por las malas artes dialécticas de su último confesor, Isabel falleció a los cincuenta y tres años, en 1504. Su muerte profundizó las desgracias del equilibrado Talavera: contra toda coherencia, le cayó encima la Inquisición, que no pudiendo apresarlo a él sin más trámite, le encarceló a sus parientes cercanos. Fue la primera acusación a un Arzobispo de la que se tuviera noticia. Los denuestos del cardenal Cisneros, que aspiraba a ser inquisidor general con el apoyo del rey Fernando, habían dado fruto.

    Aunque parezca mentira, no pocos historiadores coinciden en afirmar que el agua y el aceite, es decir: Hernando de Talavera y Francisco Jiménez de Cisneros, fueron los confesores predilectos y más queridos de Isabel. Hasta Pedro Miguel Lamet, autor de Yo te absuelvo, majestad –libro recomendado para entusiastas del tema-, afirma, al referirse al deceso de la reina y a ellos, que “no pudieron encontrarse junto a su lecho de muerte ninguno de sus dos confesores predilectos”.  En fin…




     

    Difunde esta nota