El Intendente Marcelo Orazi y la Secretaria de Estado de Seguridad y Justicia de Río Negro Betiana Minor recorrieron el inmueble donde próximamente funcionará la Comisaría de la Familia, donde se llevan adelante trabajos de pintura para su puesta en marcha.
Recordemos que en los próximos días la Comisaría de la Familia atenderá en Ingeniero Bonoli 91, espacio que fue cedido en comodato por el Poder Judicial a la Secretaría de Seguridad y Justicia provincial. De esta manera contará con un espacio de mayores dimensiones y comodidad para la atención de cuestiones relacionadas a la violencia de género y familia.
En el lugar también habrá una oficina de atención de la SENAF.
Desde el Municipio de Villa Regina, lamentamos el fallecimiento del exintendente, Carlos Vazzana. Un duro golpe para la comunidad que supo acompañar a “Carlitos” en sus distintas funciones dentro de la ciudad. Hacemos llegar a su familia, amigos y allegados, nuestro más sentido pésame. Difunde esta nota
Al primer minuto de discurso el Presidente de la Nación ya había hecho mención a la “herencia recibida”, de manera directa fue la primera y la única vez que lo hizo, pero durante la hora y pico de desarrollo esbozó varias analogías tácitas sobre esa construcción. En varias oportunidades enfrentó al bloque opositor, los miró…
El fin de semana del día de la independencia se comenzó a dar forma a algo que se viene gestando hace un tiempo, y a paso firme se instala en nuestra ciudad. Al pie del indio Comahue se realizó con éxito la segunda práctica de Highline, subgénero del Slackline, en Regina. Sobre el cañadón con…
Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado un ataque preventivo y de gran alcance sobre objetivos nucleares iraníes, pero la respuesta de la República Islámica, que incluyó el lanzamiento de misiles a territorio israelí y a bases estadounidenses en la región pone a Medio Oriente al borde de una guerra total.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que la operación «Rugido de León» perseguía un objetivo de máxima: acabar con la «amenaza existencial» que suponen los ayatolás para su país, es decir, un cambio de régimen en Irán. Sin embargo, la represalia iraní no se hizo esperar y golpeó en simultáneo a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait y Jordania, donde EEUU tiene desplegadas bases militares.
Los líderes de los países árabes apelan a la prudencia para evitar una escalada aún mayor. Saben que la República Islámica, adversaria de muchos de ellos por cuestiones religiosas -el versus entre sunitas y chiitas dentro del islam- y geopolíticas -el pacto que mantienen con Washington-, puede redoblar los ataques a través de lo que queda de sus milicias aliadas en Yemen, Irak y Líbano para presionar a Netanyahu y Donald Trump.
Se trata de un escenario inquietante que podría llevarse puesta la delicada estabilidad de Medio Oriente. «Estamos frente al ascenso de un nuevo hegemón, o aspirante a hegemón, que es Israel. Eso hace que países que antes no eran aliados puedan llegar a coincidir en diferentes aspectos. Pero un nuevo ataque de EEUU podría implicar una profundización de la respuesta iraní, y eso tensaría más aún la relación con los países del Golfo, que es lo que quiere EEUU: que vean a Irán como un enemigo con el que es imposible cooperar», dijo a LPO Said Chaya, director del Núcleo de Estudios de Medio Oriente de la Universidad Austral.
El ataque a las monarquías del Golfo puede leerse también como una jugada de Teherán para volver a la mesa de negociaciones sobre su programa nuclear en Ginebra la próxima semana. «Por eso involucra a los países de la región, para que ellos generen una suerte de presión indirecta sobre Israel y EEUU. No veo un derrumbamiento del régimen en el corto plazo», sostuvo el experto.
Estamos frente al ascenso de un nuevo hegemón, o aspirante a hegemón, que es Israel. Eso hace que países que antes no eran aliados puedan llegar a coincidir en diferentes aspectos. Pero un nuevo ataque de EEUU podría implicar una profundización de la respuesta iraní, y eso tensaría más aún la relación con los países del Golfo, que es lo que quiere EEUU: que vean a Irán como un enemigo con el que es imposible cooperar
Los enfrentamientos directos habían quedado en pausa tras la llamada guerra de los 12 días, en junio pasado, cuando EEUU e Israel mataron a altos mandos militares y científicos nucleares iraníes y destruyeron parcialmente su programa de misiles e instalaciones atómicas. Las cosas se calmaron y hasta se reanudaron las rondas de conversaciones, la última el jueves de esta semana, de la que participó el yerno de Trump, Jared Kushner, con la mediación clave de Omán.
Pero el acercamiento duró poco y las protestas en Irán contra el líder supremo Alí Jamenei y el presidente Masoud Pezeshkian a raíz de la situación económica y la falta de libertades civiles y políticas terminarían por envalentonar a la administración republicana. El propio Trump había amenazado con descabezar a la cúpula chiita si continuaba la masacre de manifestantes, y esta tarde prometió inmunidad total a la Guardia Revolucionaria Islámica -el brazo armado del régimen- a cambio de su rendición.
Mohamed Bin Salman, monarca de Arabia Saudita.
Es que una eventual extensión de las hostilidades asusta a más de uno en la zona. Como explicó Ignacio Rullansky, profesor de Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella, «los países árabes no quieren estar en la línea de fuego ni entrar directamente en guerra, y temen que se desestabilicen sus propias sociedades». «Los del Golfo son regímenes autoritarios, durante la primavera árabe tuvieron mucho temor a que la ola de revueltas les llegara», aseguró el especialista.
Irán no cuenta ya con las milicias en la región como para encarar una guerra total. Cuenta con ellos para hacer daño. Probablemente, lo único que le queda al régimen iraní sea pactar algún tipo de transición ordenada.
Pese a las protestas diplomáticas por los ataques iraníes, los países de la región buscan evitar que Teherán cierre el paso por el estrecho de Ormuz, crucial en el comercio global de petróleo y gas natural licuado (algo que afecta a los exportadores del Golfo), mientras Omán pide retomar las negociaciones para rebajar la tensión. Irán no muestra sus cartas aún y tampoco se confirma el destino de Jamenei.
«Irán no cuenta ya con las milicias en la región como para encarar una guerra total. Cuenta con ellos para hacer daño. Probablemente, lo único que le queda al régimen iraní sea pactar algún tipo de transición ordenada. Un poco parecido a lo que ocurre en Venezuela, donde parte del régimen se sostiene, pero de una forma más desradicalizada, alineándose a Trump y la promesa de acercamiento a Occidente y democratización», apuntó Rullansky.
Por otra parte, el Magister en Estudios de Medio Oriente, Sur de Asia y Africa de Columbia University, Kevin Ary Levin, planteó que «tenemos dos grandes caminos por delante. Uno es la idea de que estemos al principio de una guerra prolongada, en la cual Estados Unidos e Israel intenten vincularse con fuerzas internas dentro de Irán para propiciar un cambio de régimen como forma de destrabar esta crisis».
El segundo camino, continuó Levin, «que hoy creo que es el más probable es que se vuelva la mesa de negociaciones con menos distancia entre la postura de Irán por un lado y la postura de Estados Unidos por otra. Israel parece que hace tiempo entiende que solo el colapso del régimen de los ayatolás va a garantizar su seguridad, pero Estados Unidos no está en esa página, al menos no todavía y si Irán ofrece buenos incentivos van a volver a la mesa de negociación con la presión agregada de los ataques y la posible la muerte de la Jamenei».
«Esto puede dar una renovada fuerza para que Irán demuestre ahora una flexibilidad enorme entendiendo que hubo un ataque fuerte en su territorio que parece ser potencialmente el primero de varios», añadió.
Trump con Benjamín Netanhayu.
Ary Levin no cree que «Irán tenga espacio para salir de esto a través de milicias en la región. Sí tiene la posibilidad de defender la estructura interna del régimen porque Estados Unidos no está en condiciones de hacer más que un ataque aéreo. Esta guerra es impopular al interior de su propia población y Trump creo que lo sabe muy bien. Con lo cual lo máximo que pueden hacer es hacer ataques aéreos puntuales y ofrecer apoyo a los ataques israelíes».
Israel parece que hace tiempo entiende que solo el colapso del régimen de los ayatolás va a garantizar su seguridad, pero Estados Unidos no está en esa página, al menos no todavía y si Irán ofrece buenos incentivos van a volver a la mesa de negociación con la presión agregada de los ataques y la posible la muerte de la Jamenei
«Entonces creo que la salida a Irán fuera de resistir y avanzar hacia una guerra de características de una guerra de desgaste es volver a la mesa de negociaciones y ofrecer nuevas concesiones relacionadas con su programa de misiles y también su programa de enriquecimiento de uranio», remarcó.
Por último, Kevin Ary Levin dijo que «Netanyahu se está acercando a un momento electoral que va a ser a fines de octubre en Israel. Los números no le están dando bien. Hay un fenómeno demostrado de que en circunstancias de guerra la popularidad de Netanyahu aumenta. El votante israelí se vuelve más conservador y elige a los candidatos que tienen experiencia demostrada en guerra, esto también le ofrece a Netanyahu la posibilidad de posicionarse como el arquitecto de un nuevo orden en la región y creo que dentro de poco vamos a empezar a ver encuestas que demuestran un crecimiento del Likud»
Trump se lanzó a una campaña agresiva sin el apoyo del Senado y con su popularidad a la baja, mientras Netanyahu se adentra en un año electoral donde medirá entre los israelíes los resultados de la guerra en Gaza y su promesa de tumbar el régimen de los ayatolás e Irán, en plena convulsión interna, arriesga el destino de la República Islámica.
Escala la disputa por el control del Puerto Quequén, la principal boca de salida de los cereales de la provincia. Con la partida al Congreso de la massista Jimena López en diciembre, los intereses cruzados por la sucesión recrudecieron al transcurrir ya casi tres meses de interinato del dirigente de Uatre, Marcelo Carrillo.
Dentro del consorcio portuario señalaron a LPO que Carrillo avanzó con fuertes cambios en el organigrama, barriendo con parte de los funcionarios designados por López. A la par, hizo nombramientos que agitaron la interna del puerto.
En ese contexto crece la incertidumbre sobre la licitación del elevador de granos que hace 34 años maneja Terminal Quequén, grupo integrado por las agroexportadoras Viterra, Cofco y Bunge, con la participación accionaria de entidades como la Sociedad Rural Argentina, CRA y la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, entre otras.
Hace cuatro años que ese grupo opera con concesiones prorrogadas. En 2024, el gobierno de Kicillof anunció su decisión de licitar esa terminal.
Sin embargo, aún no hay fecha para el llamado y fuentes del puerto sostienen que, cuando expire la prórroga vigente, se otorgará otra a Terminal Quequén. Eso, en medio de la controversia desatada por el derrumbe en enero de un silo de la terminal, hecho que desató acusaciones por falta de inversión.
Se habla de al menos 15 funcionarios que no seguirán y de un proceso de nombramientos de reemplazantes a tono con el nuevo formato de conducción.
Mientras tanto, la interna del puerto es un hervidero. En los últimos días, varios funcionarios designados por la massista López recibieron cartas documento en las que se les notificaba el cese de los contratos.
«Echar a compañeros no es una buena señal», dijo a LPO una fuente del arco peronista necochense, al tanto de estos movimientos en el puerto por parte de Carrillo, hombre alineado a José Voytenco en Uatre y esposo de la ex diputada Natalia Sánchez Jáuregui, del ala del Partido Fe que reporta a Kicillof.
Se habla de al menos 15 funcionarios que no seguirán y de un proceso de nombramientos de reemplazantes a tono con el nuevo formato de conducción.
En ese punto, en Quequén ven jugando fuerte otra vez al intendente de Necochea, Arturo Rojas, que presidió el consorcio portuario durante la gestión de María Eugenia Vidal, en su etapa dentro de Cambiemos.
Ahora alineado a Axel Kicillof, Rojas aparece en el lote de interesados por tener injerencia en un puerto por donde, el mes pasado, salieron más de 1.200.000 toneladas de cereales.
El nombre que suena como candidato de Rojas para el puerto es el de Ernesto Povilaitis, su mano derecha y actual secretario de Legal y Técnica del municipio.
Curiosamente, Povilaitis es la voz cantante del municipio en su litigio judicial con las exportadoras del puerto por el cobro de la tasa portuaria que la gestión Rojas aplicó bajo bandera de usar esos recursos para el arreglo de las calles por donde transitan los camiones que van al puerto.
En diciembre último, la Justicia hizo lugar a una cautelar pedida por las terminales contra el cobro de esa tasa quee hoy permanece frenada. Sin embargo, cerca del municipio aseguran que está próximo a anunciarse un acuerdo por ese tema con las exportadoras.
En Quequén ven que ese acuerdo puede comprender fronteras más amplias y hablan de un consenso entre Rojas y Uatre, vía Carrillo.
El nombre que suena como candidato de Rojas para el puerto es el de Ernesto Povilaitis, su mano derecha y actual secretario de Legal y Técnica del municipio.
Esta semana, ambos encabezaron el acto de aniversario del puerto y se mostraron en sintonía. Eso llamó la atención en quienes recuerdan cuestionamientos puertas adentro de Carrillo a Rojas, ambos con cantera en el armado político-gremial del ex líder de Uatre, Gerónimo «Momo» Venegas.
En Necochea ven que esa cercanía va a decantar en una estructura de manejo en Quequén, más allá del nombre de quien presida el consorcio. Algunos no descartan que Carrillo persista en ese lugar.
No obstante, es un lugar codiciado. «Está todo el mundo pidiendo el manejo del puerto», dijo a LPO una voz al tanto de la interna.
«Las exportadoras no quieren licitar y están especulando con la continuidad de las prorrogas hasta 2028», dijo una fuente del puerto en alusión a las exportadoras
Es ahí donde el massismo no se resigna a la idea inicial de diciembre pasado de sostener esa plaza para el Frente Renovador. Pero en el entramado portuario dicen que ese espacio ya tuvo su cupo con Mónica Litza en Dock Sud.
En paralelo, LPO también contó de las versiones que posicionan en Quequén a Andrea Cáceres, necochense alineada al Cuervo Larroque que hoy está en Niñez y Adolescencia.
Es en ese panorama donde, antes de mitad de año, expira la última prórroga por 180 días que le dieron a Terminal Quequén y hay quienes no dudan de una nueva prórroga.
«No quieren licitar y están especulando con la continuidad de las prorrogas hasta 2028», dijo una fuente del puerto en alusión a las exportadoras, que rechazan el capítulo económico del pliego borrador que circula desde agosto pasado.
En Día del Planeta Sin Bolsas de Plásticos les presentamos una solución desarrollada hace tiempo para «no tener el problema de las bolsas de plástico».
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