El Intendente Marcelo Orazi reiteró su pedido ante Vialidad Nacional por el estado de la ruta nacional 22 en el tramo comprendido en el ejido de Villa Regina.
En una nota elevada al Jefe del Distrito Río Negro del organismo nacional Gustavo Casas, el Intendente le realizó dos solicitudes. Por un lado, el recambio de alrededor de 150 luminarias que no funcionan en el trayecto mencionado, lo cual, expresó Orazi, reviste un riesgo a la seguridad de quienes transitan por la Autovía.
Por otro lado, el mantenimiento y/o reparación de la cinta asfáltica que presenta desniveles y ondulaciones, fundamentalmente en la intersección de la ruta y calle Pioneros, donde está ubicado el semáforo. “Le menciono que dado el importante deterioro que presenta ha causado accidentes en ese punto estratégico de la ciudad”, indicó el jefe comunal en la nota.
Recordemos que estos temas fueron planteados por Orazi en diciembre pasado en la audiencia que mantuvo con Casas en Viedma.
El Director de Ambiente y Desarrollo Sustentable Hugo Curzel participó el sábado de la entrega de certificados de la capacitación de guardias ambientales que se desarrolló desde el 23 de septiembre y durante todo el mes de octubre. El cierre se llevó a cabo en la Estación de Piscicultura de Villa Regina. La iniciativa de…
La Municipalidad de Villa Regina adhiere a la Resolución N° 6723 del Ministerio de Salud de Río Negro que dispuso habilitar la circulación de personas sin restricciones horarias a partir de hoy y hasta el 1 de octubre. La medida, según se indicó, responde a la mejora registrada en la situación epidemiológica, que se suma…
La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina invita a disfrutar del último encuentro del ‘Cine en mi barrio’ con la proyección de la película ‘El príncipe olvidado’, según el siguiente cronograma: *Viernes 26: Isla 58 *Sábado 27: La Unión La convocatoria en ambos casos es a las 21 horas. Difunde esta nota
Socorristas en Red es una red de activistas feministas que se viene organizando desde el año 2012 para dar información y acompañar a mujeres y personas con capacidad de gestar en su decisión de abortar para que lo hagan de manera segura, acompañada y cuidada. La Red forma parte de la campaña por el derecho…
Luis Caputo insiste en que el «riesgo kuka» vale cero y que las chances de un regreso del peronismo son prácticamente inexistentes. Sin embargo, en Wall Street ya empezaron a ponerle precio a otro escenario. Los seguros contra default de la deuda argentina muestran una diferencia cada vez más marcada entre las coberturas que vencen antes y después de las elecciones presidenciales de 2027, una señal de que el mercado empieza a cubrirse frente a un eventual cambio político o, incluso, frente a las dudas sobre la propia sustentabilidad del programa económico actual.
Los credit default swaps (CDS), los seguros que se utilizan para cubrirse ante un incumplimiento de deuda, se transformaron en uno de los principales termómetros de la incertidumbre financiera argentina. Aunque la referencia más utilizada es el CDS a cinco años, en el mercado comenzaron a mirar con especial atención la diferencia entre los contratos a uno y dos años, porque permiten medir específicamente el riesgo asociado al período electoral.
Actualmente, el spread entre ambas coberturas supera los 270 puntos básicos. Mientras el seguro a un año opera en torno a los 238 puntos básicos, el CDS a dos años salta a 509 puntos. En términos simples, los inversores pagan más del doble para cubrirse frente a un evento de default posterior a las elecciones presidenciales.
La diferencia es particularmente llamativa porque en otros países ese tipo de spreads suele ubicarse entre 20 y 60 puntos básicos. En Argentina, en cambio, la curva financiera empieza a mostrar un quiebre cada vez más pronunciado justamente a partir del horizonte electoral de 2027.
En el mercado reconocen que esa lógica ya empezó a reflejarse también en los bonos soberanos. Los títulos más largos, cuyos vencimientos quedan por fuera del actual mandato presidencial, vienen ofreciendo tasas sensiblemente más altas que aquellos que vencen antes de las elecciones. Esa diferencia de rendimientos funciona como una «prima política» que el mercado exige para asumir el riesgo de largo plazo.
El consultor financiero Javier Peralta viene advirtiendo que bonos como los AL30 y GD30 muestran una mayor volatilidad justamente porque quedan expuestos al escenario posterior a 2027. «El mercado está empezando a ponerle precio al riesgo político de largo plazo», explica. Según detalla, el diferencial de tasas entre bonos que vencen antes y después de las elecciones ronda actualmente el 3 por ciento, una cifra que en términos financieros equivale a unos 300 puntos básicos y que, en la práctica, convalida la misma señal que muestran hoy los CDS.
Peralta sostiene que ahí aparece el negocio para los inversores más agresivos: asumir hoy un mayor nivel de incertidumbre a cambio de capturar rendimientos más elevados si el escenario termina estabilizándose y la deuda efectivamente se paga. Pero detrás de esa apuesta también aparece una señal incómoda para el Gobierno: el mercado ya no da por garantizada la continuidad sin sobresaltos del actual esquema económico.
Sin embargo, algunos economistas sostienen que la lectura de los CDS no necesariamente implica que los inversores estén apostando únicamente a una derrota electoral del oficialismo. Desde el Centro Cultural de la Cooperación advierten que el problema también puede ser la propia sustentabilidad financiera del modelo económico de Javier Milei, incluso en un escenario donde el Presidente logre sostener el poder más allá de 2027.
«El mercado parece asumir que el esquema puede llegar relativamente estable hasta las elecciones, pero no necesariamente que sea sostenible en el largo plazo», señalan desde el CCC. Según esa mirada, la curva de los seguros contra default no sólo refleja dudas políticas, sino también crecientes interrogantes sobre la capacidad futura de acumular reservas y sostener los pagos de deuda.
El mercado parece asumir que el esquema puede llegar relativamente estable hasta las elecciones, pero no necesariamente que sea sostenible en el largo plazo
En ese marco, sostienen que el mercado empieza a mostrar dudas sobre la consistencia financiera del programa económico en el mediano plazo. «Persisten interrogantes sobre cómo el Gobierno sostendrá en los próximos años los pagos de deuda, la necesidad de dólares y el creciente peso de los compromisos financieros». Según esa mirada, la suba de los seguros contra default refleja justamente esa incertidumbre estructural que empieza a filtrarse en los precios de mercado.
A eso se suma otro dato que empieza a generar ruido entre operadores y analistas: incluso en plena liquidación del agro, momento donde históricamente ingresan más divisas, las reservas muestran un comportamiento prácticamente estancado. Parte de los dólares que compra el Banco Central vuelven rápidamente a salir por otros canales, ya sea vía pagos financieros o formación de activos externos.
En definitiva, detrás del discurso oficial sobre la «confianza de los mercados», empieza a aparecer una señal bastante menos cómoda para el Gobierno. Los inversores todavía acompañan el esquema económico de Milei, pero cada vez pagan más caro cubrirse para el período posterior a las elecciones. El mensaje de fondo es claro: el mercado puede creer que el modelo llega a 2027, pero ya no muestra la misma certeza sobre lo que ocurre después. Y en Wall Street, cuando empiezan a subir los seguros contra default, es porque alguien ya empezó a desconfiar del relato de estabilidad eterna que intenta vender Caputo.
La aprobación de Javier Milei cayó en abril a su nivel más bajo desde que asumió la presidencia, según el último informe de Latam Pulse Argentina elaborado en conjunto por la consultora brasileña Atlas Intel y la agencia Bloomberg.
El sondeo indica que sólo el 35,5% de los argentinos aprueba su gestión, mientras que el 63% la desaprueba, consolidando una tendencia descendente sostenida desde fines de 2025, cuando el respaldo rondaba el 44%.
El deterioro es más marcado entre las mujeres, donde solo el 25,4% mantiene una opinión favorable del mandatario, y en los sectores de menores ingresos, donde la desaprobación alcanza el 82,4% entre quienes perciben menos de $630.000 mensuales.
En la misma línea, la evaluación general del gobierno también empeoró: el 59,3% califica la gestión como mala o muy mala, frente a apenas un 30,6% que la considera buena o excelente.
La encuesta también refleja que el 74% considera que el mercado laboral está en mal estado, el 68% evalúa negativamente la economía general del país y el 58% asegura que la situación económica de su hogar es mala. Consultado sobre la proyección a futuro, el 56% cree que la economía empeorará en los próximos seis meses y el 49% anticipa un deterioro en la situación de su familia.
En paralelo, la percepción sobre la inflación reciente alcanzó los 31,7 puntos, mostrando que la presión de precios sigue golpeando y el 55,2% prevé reducir la compra de bienes duraderos en los próximos meses.
El sondeo indica que sólo el 35,5% de los argentinos aprueba su gestión, mientras que el 63% la desaprueba, consolidando una tendencia descendente sostenida desde fines de 2025, cuando el respaldo rondaba el 44%
Cuando se consulta sobre los principales problemas del país, la corrupción aparece en el primer lugar con el 50,3%, seguida por el desempleo (38,5%), la inflación (35,9%) y la situación económica general (32,6%). Además, el 62% considera probable o muy probable que en los próximos seis meses se revelen grandes fraudes o esquemas de corrupción.
Por otra parte, una de las sorpresas de la encuesta es que la diputada del FIT, Myriam Bregman es la figura política con mejor imagen del país con 47 por ciento de imagen positiva y 46 de negativa, un fenómeno que se repite en otras encuestas.
Myriam Bregman es la figura política con mejor imagen del país con 47 por ciento de imagen positiva y 46 de negativa, un fenómeno que se repite en otras encuestas.
Por debajo de la líder de troskista aparecen el gobernador Axel Kicillof (46), Cristina Kirchner (41), Patricia Bullrich (37) y Javier Milei (36). En efecto, Bregman es la única dirigente de todo el arco político argentino que tiene más imagen positiva que negativa.
Atlas Intel también incluye un apartado económico micro que revela una creciente precarización social. La mitad de los argentinos declara contar con una fuente de ingreso adicional, y entre ellos, el 60% afirma que lo hace simplemente para llegar a fin de mes. A su vez, el 58% redujo su consumo y casi el 33% recurrió al endeudamiento, especialmente en los sectores de menores ingresos y entre jóvenes de 16 a 34 años.
En ese aspecto, entre quienes se endeudaron, el 82,8% lo hizo para comprar alimentos, el 60,7% para cubrir servicios básicos y el 45% para pagar deudas anteriores, lo que refleja una situación de sobreendeudamiento estructural con la tarjeta de crédito sigue siendo la herramienta más utilizada, seguida por préstamos de billeteras virtuales y bancarios.
Por último, el informe concluye con un dato contundente: más de la mitad de la población reconoce que sus ingresos no alcanzan. El 27% asegura que debe ajustar gastos mes a mes para subsistir, otro 27% además genera deudas, y solo el 23% afirma que puede cubrir sus gastos y ahorrar.
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