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Orazi firmó convenio con el Instituto Crecer

El Intendente  Marcelo Orazi firmó un convenio con el Instituto Crecer que contempla el otorgamiento de becas para capacitaciones destinadas a personas en situación de vulnerabilidad y la posibilidad de acceder a los cursos que brinda la institución tanto a beneficiarios de programas sociales como a no beneficiarios.

En el caso de las becas se otorgarán a personas que la Secretaría de Desarrollo Social estime se les adjudique y quienes resulten beneficiarios podrán elegir entre los siguientes cursos: Secretariado Jurídico Notarial, Auxiliar de Farmacia, Secretariado Ejecutivo y Operador de PC, Administrativo Bancario y Notarial, Auxiliar de Farmacia, Administrativo Bancario y Financiero, Formación de Preceptor – Auxiliar Administrativo – Secretariado Escolar, Secretariado Médico y Hospitalario.

Los beneficiarios de planes sociales tendrán una reducción de la cuota mensual de las capacitaciones y no deberán pagar gastos de inscripción.

En tanto, los no beneficiarios de ningún programa, esto incluye empleados municipales,  tendrán de parte del Instituto Crecer una reducción del 50% del monto de inscripción y el monto de la cuota mensual será de $1.500.

El convenio establece que la Secretaría de Desarrollo Social elaborará el listado de quienes resulten beneficiarios.

El inicio de los cursos y capacitaciones será el 5 de abril.

La firma del convenio contó con la participación de la Secretaria de Desarrollo Social Luisa Ibarra y la representante del Instituto Crecer Miriam Troncoso.

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  • Lemoine quiere crear el ejército digital de Sebastián Pareja y un detector de concejales coimeros

     

    Luego de filtrar la versión de que concejales electos por La Libertad Avanza cobraron 5 mil dólares por voto para levantar la mano con el peronismo en algunos distritos, Lilia Lemoine ahora puso a su abogado Hernán Seivane a armar una base de datos que haga un seguimiento del voto de cada concejal libertario.

    «Esto es un ‘rumor de pasillo’, por ahora», dijo en X la diputada sobre las supuestas coimas. Enseguida, fue cruzada por los tuiteros enlistados en Las Fuerzas del Cielo, que le marcaron que algunos de los concejales que votaron en sintonía con bloques del PJ en el conurbano fueron puestos en las listas por Sebastián Pareja.

    Este nuevo fuego cruzado entre Lilia y los tuiteros de Santiago Caputo, que se suma al cruce reciente de la diputada y el Gordo Dan, forma parte de una estrategia del karinismo de poner a Lemoine a disputarle el territorio digital a los celestiales.

    Lemoine ahora atacó a Bullrich y abonó la teoría que conspiró contra Adorni

    En esa línea fue la reunión que este lunes mantuvieron Sebastián Pareja, Sevaine y dirigentes del norte del Conurbano. Minutos después de ese encuentro, el abogado de Lilia y activo tuitero hizo un extenso posteo en el que salió a apoyar a Pareja y a uno de sus armadores más cuestionados por los celestiales, Ramón «Nene» Vera.

    Algunos piensan que se eligió un presidente por Twitter. Saben que sirve generar contenido para la batalla cultural y distribuirlo en todas las redes. No sirve querer meter a Karina Milei en un cajón de muertos.

    «Algunos piensan que se eligió un presidente por Twitter. Saben que sirve generar contenido para la batalla cultural y distribuirlo en todas las redes. No sirve querer meter a @KarinaMileiOk en un cajón de muertos», dijo el abogado de Lilia, que acusó «una doble moral motivada e influenciada por un par de influencers que buscan romper el espacio liberal».

    El abogado de Lemoine, Hernán Seivene, este lunes con el Nene Vera y Pareja. 

    Decididamente alineado a Pareja, el abogado tuitero de Lemoine comparó al armador de Karina con San Martín: «Sebastián es una persona que escucha y que sabe organizar. ¿Que hubo una derrota en 2025? Sí. ¿O acaso San Martín no perdió la batalla de Cancha Rayada?»

    Un dirigente cercano a Pareja confirmó a LPO que, con los posteos «encendidos» de Lilia y su abogado tuitero, el karinismo busca «que haya alguien que conteste en las redes al ejército digital de Caputo». La contradicción es evidente. Días atrás, Pareja intentó bajarle el precio a la ofensiva digital de los celestiales: «No opinamos de cruces en redes», afirmó.

    Pareja le baja el precio a la rebelión tuitera: «No opinamos de cruces en redes»

    Ahora han revisado esa idea y cerca de Pareja quieren armar su propio ejército de trolls. «Es darle armas digitales a la territorialidad», intentó intelectualizar otro dirigente de Pareja, que vaticinó: «Sí la territorialidad agarra algo de fuerza en lo digital, es el certificado de defunción de Las Fuerzas del Cielo».

    Lo que no entiende Lilia, Pareja y los Menem es que atrás de Santiago hay una máquina de trolls, pero también muchos militantes orgánicos que no le responde a nadie y simplemente se sienten parte de ese espacio.

    «Porque si no es un monólogo de ataques y reproches», agregó. Pero no está fácil. Cerca de Pareja recuerdan como una experiencia «fallida» el sello de «Los Inquebrantables», que los Menem habían promovido con un perfil beligerante en X para polemizar con los seguidores de Caputo y terminó desvaneciéndose.

    «Lo que no entiende Lilia, Pareja y los Menem es que atrás de Santiago hay una máquina de trolls, pero también muchos militantes orgánicos que no le responde a nadie y simplemente se sienten parte de ese espacio», explicó a LPO un dirigente de las Fuerzas del Cielo. 

    Pero como Lemoine es Lemoine, en medio de sus peleas con el Gordo Dan, hizo correr la versión que «concejales que entraron por La Libertad Avanza ahora votan los proyectos kirchneristas y se dan vuelta por plata». Lo curioso es que esas listas las armó Pareja, a quien Lemoine supuestamente defiende.

    Acaso ajeno a esos detalles, el abogado Seivane expuso el caso de la concejal de Morón, Alejandra Liquitay: «baja, da quorum, habilita un aumento del 30% de tasas… y después vota en contra para la tribuna. Una coreografía perfecta. ¿Casualidad?», dijo.

    Traductor te Ama, un destacado tuitero de Las Fuerzas del Cielo, aprovechó para cruzarlo: «El abogado de Lilia Lemoine dice que la concejal Alejandra Liquitay (LLA) habría aceptado algo para bajar y dar quórum para habilitar un aumento de tasas. Liquitay fue puesta por Ariel Diwan que fue puesto por Mantequilla Pareja», posteó.

    Pareja, Karina y Santilli en el acto de Suipacha.

    Frente a esa discusión, cerca de Lemoine intentaron corregir el rumbo y aclararon que la intención de la base de datos para controlar el voto de los concejales de LLA es «más que nada desenmascarar a los del PRO que votan con los intendentes peronistas».

    Una acusación que acaso se contradice con la decisión de Karina Milei de invitar a Diego Santilli, que sigue afiliado al PRO, al acto que La Libertad Avanza organizó este fin de semana en Suipacha.

    La presencia de Santilli incomodó a algunos dirigentes de Pareja que tienen en sus municipios a dirigentes que responden al ministro del Interior, que buscan disputarle la candidatura a la intendencia en 2027.

    Pero más grande fue la bronca -contra el propio Pareja, que fue el organizador- porque en la actividad ni siquiera sirvieron café. «El break del mediodía eran los food trucks que estaban afuera y era todo garpar. Acá solo Adorni la pasa bien», se quejó un dirigente que estuvo en Suipacha, que habló de un acto «auto celebratorio para mostrarle a los del PRO que el armado es de LLA».

     

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  • Asueto administrativo para el 24 y 31 de diciembre

    A través del Decreto 179/21, la Municipalidad de Villa Regina declara asueto administrativo los días viernes 24 y 31 de diciembre con motivo de celebrarse las tradicionales fiestas de Navidad y Año Nuevo, garantizándose las guardias necesarias para la atención de los servicios esenciales. Difunde esta nota

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    Intercargo: Milei quiere privatizar una empresa que gana plata y que vale más que lo que pide por ella

     

    Mientras el Gobierno avanza con su agenda de privatizaciones, crecen las críticas por el caso Intercargo: una firma estatal superavitaria que, lejos de ser una carga fiscal, genera ingresos propios y hoy queda en la mira del ajuste. Especialistas advierten inconsistencias económicas y políticas detrás de la decisión.

    Por Celina Fraticiangi para NLI

    La ofensiva privatizadora de Milei sumó un nuevo capítulo con Intercargo, la empresa estatal que presta servicios de rampa en aeropuertos y que, paradójicamente, no solo no da pérdidas sino que registra superávit operativo. En ese contexto, empiezan a multiplicarse las voces que cuestionan el sentido económico —y también político— de desprenderse de una firma rentable.

    El punto más contundente lo sintetizó el periodista económico Andrés Lerner, quien señaló que la compañía “podría comprarse a sí misma”, en alusión a su capacidad financiera y a la inconsistencia de vender un activo que genera recursos genuinos.

    Una privatización difícil de justificar

    El caso Intercargo expone una de las principales contradicciones del modelo económico actual: no se trata de una empresa deficitaria ni de un “agujero negro” del Estado, como suele argumentarse para justificar privatizaciones. Por el contrario, es una firma que funciona, que presta un servicio estratégico en el sistema aerocomercial y que además deja saldo positivo.

    Esa realidad abre una pregunta incómoda: si el objetivo es reducir el déficit, ¿por qué vender una empresa que aporta ingresos? La respuesta, para muchos analistas, no está en la eficiencia sino en la lógica ideológica del Gobierno, que busca achicar el Estado incluso en áreas donde su presencia es rentable.

    El negocio detrás del desguace

    La discusión no es menor. Intercargo opera en un sector clave: el manejo de equipajes, asistencia en tierra y logística aeroportuaria, un servicio esencial para el funcionamiento del transporte aéreo. En ese marco, su eventual privatización implicaría transferir a manos privadas un negocio ya consolidado y con rentabilidad asegurada.

    Además, la apertura del mercado aerocomercial y la desregulación impulsada por Milei ya venían anticipando este escenario: menos Estado, más competencia privada y un corrimiento deliberado de empresas públicas del centro de la actividad.

    Superávit, pero igual en venta

    El dato central que incomoda al relato oficial es que Intercargo no encaja en el discurso clásico de “empresa pública ineficiente”. Muy por el contrario, su condición de superavitaria la convierte en una rareza dentro del universo estatal… y al mismo tiempo en un botín atractivo.

    De ahí surge la frase que resume la polémica: “podría comprarse a sí misma”, una forma de señalar que la operación no responde a una necesidad económica sino a una decisión política.

    Privatizar por definición, no por necesidad

    Lo que está en juego, entonces, es más profundo que una simple venta. Es un modelo de país. La decisión de avanzar sobre Intercargo revela que el criterio no es corregir desequilibrios sino reconfigurar el rol del Estado, incluso cuando eso implique desprenderse de activos rentables.

    En ese marco, la privatización deja de ser una herramienta puntual para convertirse en un fin en sí mismo. Y allí es donde aparecen las mayores resistencias: no solo por lo que se pierde en términos económicos, sino por lo que significa en términos de soberanía y control de sectores estratégicos.

    Porque cuando una empresa que funciona, gana plata y cumple un rol clave entra en la lista de venta, la discusión ya no es contable. Es política.

     

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  • Rezo por vos

     

    A Jorge. 
    Porque desde el primer momento una imagen atesorada del papa Francisco ofició de pasado y de futuro, avivó el fuego o la familiaridad y nos unió en un rezo permanente: en hacerlo por el otro; en rezar por vos

    Uno

    Semanas después de la muerte del papa Franscisco y de la entronización de León XIV en el Vaticano cabe preguntarnos: ¿de quiénes fuimos contemporáneos? Lo cual sería otro modo de interrogar: ¿con quiénes compartimos la vida? Hemos sido coetáneos de los doce años de papado de Francisco. Juventud y generación resultan palabras esquivas, por momentos hasta estiradas (¿acaso alguien ya es contemporáneo y no es joven?) o sobregiradas. Pero allí donde siguen teniendo vigencia o fuerza puede decirse: una generación ha despedido al papa Francisco.

    El sociólogo húngaro Karl Mannheim, en un texto ya clásico sobre las generaciones, organizaba que esta dimensión no es tanto una edad compartida o una cronología específica, sino, más bien, la experiencia de compartir hitos comunes. Hay pocas cosas en este momento que tengamos en común. Lo común está en la boca de muchos, aunque en la vida de pocos. Es algo escurridizo. En parte, por eso, la insistencia en la generación (y digo eso que puedo llamar “mi” generación —reminiscencias del filosísimo título del libro de Mauro Libertella, El invierno con mi generación—). Apuro una lista: una generación que no llegó a ver a Charly García en recitales históricos como los de Serú Girán (escuchados a posteriori), que tampoco llegó a ver los goles de Maradona (o eran muy pequeños para recordarlos) y ni hablar de líderes como Eva Perón o maestros como Borges, fallecidos en otro siglo y recuperados por Youtube. La contemporaneidad, entonces, ¿cómo se nos juega? Hemos tenido la experiencia de estar vivos mientras Francisco fue Papa. La experiencia nos tocó. No todo lo vimos por TV: vivimos en tiempo real un papado que cambió la historia. Y la nuestra.

    Fuimos contemporáneos de Francisco. Un lujo, un milagro, una gracia. 

    Dos

    ¿Qué es la Argentina? Una “y”. La “y” que junta a la civilización con la barbarie. La “y” que junta al peronismo con el antiperonismo. Francisco fue Francisco y Bergoglio. En 2013, sin esperarlo o inesperadamente, escuchamos su nombre. ¡El Papa argentino! El bautismo papal de quien venía de la orden jesuita: Francisco. El primero. El primer Papa en elegir el nombre del santo de los pobres. Hermano Sol, hermana Luna. Franciscano por adopción y porteñísimo por herencia. “Bergoglio tenía el physique du rol de una porteñidad casi extinguida”, escribió Martín Rodríguez.

    Inciensos, guitarreadas, mates, Vox Dei, Padre Mugica, hermanas francesas, peregrinación a Luján, escuelas parroquiales. Tiempos violentos, tiempos de paz. La Iglesia argentina estaba a punto de convertirse en universal. Como la teoría de los camellos borgeana: porque fue el más argentino, Bergoglio pudo ser el más universal. En un viaje, digamos, cargado de la política de entonces y atravesada por la distancia con el kirchnerismo, por las acusaciones sobre su actuación en la dictadura, por los miramientos sobre los efectos que tendría su figura en la posibilidad de ampliación de leyes de derechos sexuales. 

    Ni tibio, ni relativista. Fue porteñísimo, dijimos. Hijo de trabajadores, galante, hincha, conversador, asertivo, culto, corajudo, cristiano.

    En Francisco, no todo es política.

    Tres

    Lavar los pies de los presos un jueves santo, usar los zapatos sencillos de siempre, velar por un cuarto sin estridencias, participar en un documental rodeado de “distintos”, seguir con firmeza el cumplimiento doctrinario. Más que culto a la pobreza: austeridad. Tras el papado de Benedicto XVI, le habló a la juventud, a los divorciados, a los migrantes. Francisco abrió las puertas de (y a) una Iglesia del siglo XXI. Aunque, más aún, volvió al origen de la Iglesia, a lo que tenemos en común: nuestra humanidad.

    Cuatro

    Un Papa periférico (sobre estas periferias escribió Verónica Giménez Béliveau). Llegó desde la periferia —la Argentina, el sur— e incluyó a las periferias de la Iglesia. Más que una “revolución” —en parte muy resistida por sectores conservadores—, Francisco encarnó un tono, una manera, una vida. Fue, para una generación, un periférico.

    Franciso nunca pudo volver a la Argentina.

    Francisco agrandó la Argentina.

    Las dos afirmaciones son ciertas: un país achicado por años de grieta y de polarización. El mejor Francisco no es tibio, dijimos, ni tampoco catch all. Guardó la voz del Papa. Guardó la fuerza de su voz. Una religión de la otredad. En palabras de Pablo Semán, “era más ‘moderado’, pero al mismo tiempo más profundo”.

    Un vigía de algo movedizo (y, otra vez, generacional). No exactamente equivalente a una “identidad” ni peronista ni disidente (aunque coqueteaba lo suficiente con estos términos). Los auténticos líderes ocupan un lugar que no se encuadra en el medio o, mucho menos, en el centro. Es la equidistancia. Se le suele llamar grandeza, también.

    Cinco

    A través de Francisco volvemos a amar una parte de nuestra patria: díscola, para adelante, de acción, corajuda, indómita y obediente. Nos recordarán en el mundo por este Papa. 

    Hasta la AFA despidió a Francisco. Y en el video subrayaban: el don de jugar en equipo. Estuvimos más cerca del cielo. Gracias, papa Francisco. Los diarios del mundo han escrito “Argentina”, incluso en ocasión de la entronización de León XIV. Grabamos en roca nuestro país en el nervio espiritual de Occidente.

    Seis

    Francisco fue Francisco. Un manto común para la manta corta de la política (que los gestos, que las fotos, que el chiquitaje). Un periférico en un fleje irreductible: las hizo todas a su modo, a su tiempo, en su enunciación. Fue, como un acto de fe, tan humano y más que humano.

    Siete

    El escritor español Javier Cercas fue convocado para un libro especial, El loco de Dios en el fin del mundo, en torno a su compañía al papa Francisco en un viaje a Mongolia. Leemos: “El hecho es elocuente: el concepto de «periferia» es capital en el pensamiento de Francisco. Durante un discurso pronunciado ante los cardenales reunidos en precónclave el 9 de marzo de 2013, cuatro días antes de que lo eligieran Papa, Francisco afirmó que «la Iglesia está llamada a salir de sí misma e ir hacia las periferias, no solo las geográficas sino también las existenciales: las del pecado, las del dolor, las de la injusticia, las de la ignorancia y prescindencia religiosa, las del pensamiento, las de toda miseria». A esas dos periferias, la geográfica —los centros alejados de la metrópoli— y la religiosa —los lugares donde Dios es un Dios ausente, un Deus absconditus—, Francisco aún añadiría una tercera: la periferia social, el lugar de los desheredados de la tierra. Esa triple periferia es el núcleo de la Iglesia de Francisco. «Si la Iglesia se desentiende de los pobres», declaró en 2020, «deja de ser la Iglesia de Jesús y revive las viejas tentaciones de convertirse en una élite intelectual o moral». Así que, para Francisco, la Iglesia debe alejarse del centro, de Roma y el Vaticano y la pompa y circunstancia de la burocracia eclesiástica. Hay dos imágenes opuestas de la Iglesia, proclama este Papa de intemperie y extrarradio, «la Iglesia evangelizadora que sale de sí, o la Iglesia mundana que vive en sí, de sí, para sí». La segunda imagen es catastrófica, piensa Francisco; la primera, redentora: por eso Francisco, que alguna vez quiso ser misionero, reivindica el ímpetu misionero de la Iglesia, su vocación de «ir al encuentro del otro en las periferias, que son lugares, pero sobre todo personas necesitadas»”.

    Ocho

    Nos sentimos menos solos los doce años en que un argentino se convirtió en Francisco y guardó algo que merecía la pena ser guardado. Una fuerza. Algo que es más grande que esta despedida, que cualquier despedida, que cualquier operación o exaltación sectorizada sobre “una parte” del Papa. Exaltar “una parte” para hablar más de cada quien que del Papa. Qué época imposible, por momentos. Llena de ego, falta de pudor. ¡Pero Charly vive! Y algo nuevo tiene que nacer. Siempre.

    Nueve

    “Y esto no lo olviden, para rezar bien debemos rezar como somos, no maquillados, no maquillar el alma para rezar: ‘Señor, yo soy así’. Ir al Señor como somos, con las cosas bellas, y con las cosas feas, que nadie conoce, pero que nosotros conocemos en el interior”, señaló Francisco.

    La oración es un acto de silencio y de guarda. A contracorriente. Contracultural en serio. 

    Diez

    Los papados, dicen los que saben, tienen alternancia. El de Benedicto XVI fue breve en más de un sentido. ¿Después de Francisco puede haber otro Francisco? Eso rompería cierta regla entre profundidades y transiciones. Pero, a la vez, ¿la época resiste otro papado transicional? Lo instituyente, lo instituido. ¿Quién fue el papa Francisco? Una revolución sobria, un líder epocal, un Papa imposible de olvidar en el papado siguiente. Un punto de encuentro generacional.

    Se fueron, con poquísima diferencia, dos guardianes del siglo XX —el papa Francisco y el Pepe Mujica—. Estamos más a la intemperie. Nos quedan el misterio, la historia, las instituciones. Y la pregunta por Leon XIV. ¿Dos Papas en uno? Continuará.

    La entrada Rezo por vos se publicó primero en Revista Anfibia.

     

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