El Intendente Marcelo Orazi destacó la firma del convenio entre la Gobernadora Arabela Carreras y el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación para la refacción y puesta en valor del edificio histórico ‘La Reginense’. La obra se enmarca en el programa ’50 Destinos Turísticos’ del gobierno nacional e incluye una inversión total de $89 millones para el financiamiento de tres obras turísticas de la provincia. En Regina se proyecta la refacción de la bodega Cooperativa La Reginense, con una superficie cubierta de 1.350 m2 aproximadamente, integrándose a la trama existente, y contribuyendo a ordenar el entorno urbano. El edificio principal del Museo se integrará, en esta primera etapa, con los dos edificios existentes laterales los que, en un futuro, serán reciclados en el marco del plan de transformación productiva de la Cooperativa, con funciones complementarias al Museo turístico. La intervención comprende la refacción del subsuelo, planta baja y entrepiso del sector de piletones, y la reconstrucción del sector destinado a Sala de exposiciones y servicios. “Es un anuncio sumamente importante porque se trata de una iniciativa en la que confluye lo productivo y lo turístico, que es la impronta que pretendemos tenga nuestra ciudad. La nueva tendencia a nivel provincial es fortalecer destinos incipientes con productos de cercanía, de naturaleza y al aire libre y en esa línea vamos”, manifestó el Intendente.
El Intendente Marcelo Orazi acompañará hoy martes a la Gobernadora Arabela Carreras en el acto de jura de la Ministra de Turismo y Deportes Martha Vélez y del Secretario de Estado de Cultura Ariel Ávalos. La actividad se desarrollará a partir de las 11 en Los Gansos Restó de nuestra ciudad, ubicado sobre calle Mitre….
Europa avanzó con una restricción que en la práctica deja afuera de sus importaciones al biodiesel argentino que se produce en polo agroindustrial de Santa Fe. La decisión de clasificar a la soja como materia prima de «alto riesgo ambiental» implica una exclusión del biocombustible local del sistema europeo de energías renovables y amenaza con recortar exportaciones por unos USD 390 millones anuales.
El impacto encendió alarmas en la provincia donde se concentra el 80% de la producción y el gobernador Maximiliano Pullaro se reunió de urgencia con ministro de Relaciones Exteriores Pablo Quirno para evaluar una estrategia que incluye escalar el conflicto a la Organización Mundial del Comercio.
Es que la Comisión Europea incluyó a la soja dentro de las materias primas con «alto riesgo de cambio indirecto del uso del suelo» (ILUC por sus siglas en inglés), una categoría que aunque suene ambiental termina funcionando como una barrera paraarancelaria. Como consecuencia, el biodiesel elaborado con aceite de soja deja de computar como energía renovable dentro de la UE, lo que lo vuelve inviable para ese mercado.
La Comisión Europea incluyó a la soja dentro de las materias primas con «alto riesgo de cambio indirecto del uso del suelo» (ILUC por sus siglas en inglés), una categoría que aunque suene ambiental termina funcionando como una barrera paraarancelaria
En ese marco, Pullaro llevó el planteo a la Cancillería. En una reunión en Buenos Aires con Pablo Quirno, el gobernador entregó un dossier técnico elaborado por el Ministerio de Desarrollo Productivo que busca respaldar la posición argentina frente a Bruselas.
El documento reúne evidencia científica, productiva y económica y, según explicó el ministro Gustavo Puccini, «refuta la posición de la UE de considerar a la soja un insumo de alto riesgo».
Según detallaron fuentes provinciales, el informe será incorporado a la presentación que la Cancillería realizará la próxima semana en Europa, en un intento por frenar el endurecimiento de las restricciones y evitar el cierre definitivo del mercado para el biodiesel argentino.
El punto es que ese criterio es duramente cuestionado por Argentina. Los argumentos de la provincia de Santa Fe sostienen que el concepto de ILUC no se basa en impactos medibles sino en modelos teóricos con altos niveles de incertidumbre:
«No existe evidencia científica verificable que demuestre una relación causal entre la producción de biodiesel de soja en Argentina y cambios indirectos en el uso del suelo», advierte el informe.
No existe evidencia científica verificable que demuestre una relación causal entre la producción de biodiesel de soja en Argentina y cambios indirectos en el uso del suelo
El documento señala que las sospechas europeas no tienen sustento real porque la superficie sembrada con soja en el país se mantiene estable o incluso en retroceso desde hace más de una década.
En Santa Fe, por ejemplo, los datos muestran que la proporción de bosques se mantuvo prácticamente sin cambios entre 2008 y 2024, lo que refuerza la idea de que no hubo expansión sobre áreas de alto valor ambiental.
Otro de los cuestionamientos apunta a lo que consideran un sesgo metodológico. Mientras la UE penaliza a la soja importada por un supuesto riesgo ambiental, mantiene fuera de esa categoría a cultivos producidos dentro del propio bloque, como la colza y esa discriminación vulnera los principios del comercio internacional.
El mercado europeo es el más importante para la exportación de del biocombustible. Entre 2018 y 2025, el 97% de la venta de biodiesel tuvieron como destino la UE, llegando al 100% el último año y la restricción pone a la industria en la cornisa
El mercado europeo es el más importante para la exportación de del biocombustible. Entre 2018 y 2025, el 97% de la venta de biodiesel tuvieron como destino la UE, llegando al 100% el último año y la restricción pone a la industria en la cornisa.
En Santa Fe se concentra el polo industrial del biodiesel donde se fabrica el 80% de la producción y genera una red de empresas que incluye puertos, aceiteras, plantas químicas y logística. El valor promedio de la producción en los últimos cinco años supera los 1.100 millones de dólares anuales, lo que da dimensión del impacto potencial.
A eso se suma el efecto fiscal y laboral. Solo por la caída del comercio con Europa, la provincia podría perder más de USD 100 millones en recaudación. En paralelo, están en riesgo casi 2.000 puestos de trabajo entre empleos directos, indirectos e inducidos, en un sector que se caracteriza por altos niveles de formalidad y salarios por encima del promedio.
En Santa Fe advierten que el impacto puede ir más allá del biodiésel. La clasificación de la soja como insumo de «alto riesgo ILUC» podría extenderse a toda la cadena de valor y complicar la exportación al mercado europeo de otros productos como aceite, harina y poroto. «No se trata solo de un biocombustible, sino de un complejo exportador estratégico», señaló Pullaro.
En ese contexto, el Gobierno nacional y la provincia comenzaron a coordinar una respuesta diplomática. No es la primera vez que Argentina enfrenta a la Unión Europea por el biodiesel y en 2016 la OMC ya había obligado a reabrir el mercado europeo.
Con gran emoción y un importante número de participantes, se desarroló una nueva edición de la Bajada de Canoas, uniendo las localidades de Ingeniero Huergo y Regina.Como cada año, fue organizada por la Dirección de Deportes, a cargo del profesor, Damián Álvarez y contó con la destacada participación del grupo Valkirias Rosas. Ellas llevan adelante…
Un equipo internacional de investigadores logró recuperar 42 páginas perdidas de uno de los manuscritos más antiguos del Nuevo Testamento, en un descubrimiento que no sólo impacta en la historia religiosa, sino también en la comprensión de cómo se formaron los textos bíblicos tal como hoy se conocen.
Por Alcides Blanco para NLI
Foto: Damianos Kasotakis
Un manuscrito destruido… y reconstruido siglos después
El hallazgo gira en torno al llamado Codex H, un manuscrito del siglo VI que contiene las cartas de Pablo. Este documento fue desarmado en la Edad Media, cuando sus páginas fueron reutilizadas como material para encuadernar otros libros en el monasterio de Gran Lavra, en el Monte Athos, Grecia.
Esa práctica —reciclar textos antiguos— era habitual en tiempos donde el pergamino era un recurso escaso. El resultado fue la dispersión del manuscrito: sus fragmentos quedaron repartidos en bibliotecas de distintos países europeos, desde Italia hasta Rusia.
Durante siglos, esas páginas parecían definitivamente perdidas.
Tecnología del siglo XXI para leer lo invisible
La recuperación fue posible gracias a técnicas avanzadas de imágenes multiespectrales, capaces de detectar restos de tinta invisibles al ojo humano. Los investigadores identificaron lo que llaman “texto fantasma”: marcas dejadas por la tinta en páginas enfrentadas, como una especie de eco del original.
A partir de esas huellas, lograron reconstruir digitalmente las páginas desaparecidas. Además, estudios de datación por radiocarbono confirmaron que el pergamino pertenece efectivamente al siglo VI.
El resultado no es menor: cada página sobreviviente permitió recuperar múltiples páginas perdidas, ampliando considerablemente el conocimiento sobre el manuscrito original.
Qué dicen las páginas recuperadas
Aunque los textos recuperados corresponden a pasajes ya conocidos de las cartas paulinas, el valor del hallazgo no está en “nuevos versículos”, sino en algo mucho más profundo: cómo se leía, organizaba y transmitía el Nuevo Testamento en sus primeros siglos.
Entre los descubrimientos más relevantes aparecen:
Listas de capítulos muy diferentes a las actuales
Correcciones y anotaciones hechas por escribas
Evidencias del uso cotidiano del texto, con marcas y comentarios
Esto demuestra que la Biblia no fue un texto fijo desde el inicio, sino un corpus en construcción, intervenido por generaciones de lectores y copistas.
Los copistas también escribían historia
Uno de los aspectos más reveladores del estudio es la dimensión humana detrás del manuscrito. Lejos de ser un objeto sagrado intocable, el texto era trabajado activamente: los escribas corregían errores, agregaban notas e incluso dejaban oraciones o ejercicios de escritura en los márgenes.
Es decir, el Nuevo Testamento era también un espacio de práctica, aprendizaje y devoción cotidiana.
Este dato rompe con la idea de una transmisión perfecta e inalterada. Por el contrario, muestra que la historia del cristianismo está atravesada por decisiones humanas, interpretaciones y cambios.
Una pieza clave para entender la Biblia
Los especialistas coinciden en que el descubrimiento es “monumental”, no por cambiar el contenido del Nuevo Testamento, sino por aportar evidencia concreta sobre su evolución.
En particular, el Codex H permite observar un momento clave: cuando los textos cristianos comenzaban a organizarse en una forma más cercana a la Biblia actual, entre los siglos IV y VI.
En ese sentido, el hallazgo no reescribe la Biblia, pero sí reescribe la historia de cómo se construyó.
Entre la fe y la historia
El descubrimiento vuelve a poner sobre la mesa una tensión que atraviesa siglos: la diferencia entre el texto religioso como objeto de fe y como documento histórico.
Lo que surge de estos estudios no invalida creencias, pero sí aporta un dato incómodo para las lecturas más rígidas: los textos sagrados tienen historia, y esa historia está llena de intervenciones humanas.
Entender eso no los vuelve menos relevantes. Al contrario, los vuelve más complejos, más ricos… y profundamente humanos.
Una expedición científica volvió a poner en el centro del mapa a la Isla de los Estados, un territorio clave para entender cómo se construyeron —y cómo se disputan— las fronteras argentinas en el Atlántico Sur. Entre restos de naufragios, viejos aserraderos y huellas humanas, emerge una historia profunda que conecta directamente con Malvinas.
Por Amparo Lestienne para NLI
Relevamiento de restos de embarcación en Bahía Franklin, en la Isla de los Estados.
En el extremo más inhóspito del territorio argentino, allí donde el mar se vuelve hostil y el viento parece no dar tregua, la Isla de los Estados vuelve a hablar. No lo hace a través de documentos oficiales ni discursos políticos, sino mediante restos materiales: cadenas corroídas, balas, estructuras olvidadas y huellas de una vida que fue decisiva para la historia nacional. Esa es la materia prima con la que un equipo del CONICET y la Universidad de Buenos Aires intenta reconstruir un pasado que, lejos de ser anecdótico, resulta central para comprender la cuestión Malvinas.
Investigadores argentinos llevaron adelante la primera campaña arqueológica histórica sistemática en la isla, un territorio al que solo se accede tras atravesar las aguas violentas del estrecho de Le Maire. El objetivo fue claro: reconstruir el papel estratégico que este enclave tuvo en el siglo XIX como soporte logístico, económico y soberano del proyecto argentino en las Islas Malvinas .
Un enclave clave en la geopolítica del siglo XIX
Lejos de ser un territorio marginal, la Isla de los Estados fue durante el siglo XIX un nodo central en la arquitectura territorial argentina. En tiempos de Luis Vernet, primer comandante político y militar argentino en Malvinas, la isla funcionó como base de aprovisionamiento de recursos, especialmente madera, indispensable para sostener la colonia en el archipiélago .
Ese vínculo no era casual. Ambas islas integraban un mismo sistema de ocupación y circulación en el Atlántico Sur, en el que la Isla de los Estados operaba como retaguardia económica y logística. Desde allí partían recursos, trabajadores y rutas comerciales que conectaban con Malvinas, consolidando una presencia efectiva del Estado argentino en la región.
La arqueología, en este sentido, no solo recupera objetos: permite reconstruir circuitos de producción, redes de intercambio y dinámicas sociales que evidencian una ocupación concreta y organizada del territorio. Según los investigadores, el cruce entre documentación histórica y hallazgos materiales busca precisamente demostrar cómo funcionaba esa red en la práctica .
Restos materiales, memoria y soberanía
La expedición relevó faros, presidios, asentamientos, naufragios y estructuras productivas, todos elementos que hablan de una ocupación sostenida en el tiempo . Entre los hallazgos se destacan restos de embarcaciones, objetos cotidianos y vestigios de actividades económicas como la explotación de recursos marinos y forestales.
Pero el valor de estos descubrimientos no es únicamente científico. También es profundamente político: cada objeto encontrado constituye una evidencia material de la presencia argentina en un territorio clave del Atlántico Sur, en un contexto histórico atravesado por disputas de soberanía.
En ese sentido, la investigación se inscribe en una línea de trabajo más amplia que busca fortalecer la memoria histórica y la conciencia territorial, especialmente en relación con Malvinas. No se trata solo de mirar el pasado, sino de entender cómo ese pasado sigue operando en el presente.
Restos de cadenas atribuibles a un naufragio en San Juan Salvamento.
Una isla con historia milenaria y disputas modernas
Aunque el foco de la expedición está puesto en la etapa posterior a la llegada europea, la isla tiene una historia mucho más antigua. Estudios previos han demostrado la presencia de pueblos canoeros hace al menos tres mil años, lo que da cuenta de una ocupación humana prolongada en el tiempo .
Con la expansión colonial y luego con la formación del Estado argentino, la isla adquirió un nuevo significado. Fue explorada, explotada y habitada en distintos momentos, integrándose formalmente a la estructura administrativa de Malvinas durante la gobernación de Vernet en 1829 .
Sin embargo, tras la ocupación británica de las islas en 1833, ese entramado territorial se vio interrumpido. La Isla de los Estados, como otras posiciones estratégicas, quedó relegada, aunque nunca perdió su valor geopolítico ni su carga simbólica.
Ciencia, territorio y disputa
Lo que esta expedición pone en evidencia es algo más profundo que un conjunto de hallazgos arqueológicos: la ciencia también es una herramienta de soberanía. Al reconstruir con precisión cómo funcionaban estos espacios en el siglo XIX, los investigadores aportan elementos concretos para comprender —y sostener— los reclamos argentinos en el Atlántico Sur.
En un contexto donde la disputa por Malvinas sigue vigente, la recuperación de estas historias adquiere una dimensión estratégica. No se trata de nostalgia ni de romanticismo, sino de documentar con rigor científico una presencia histórica que muchas veces fue invisibilizada o fragmentada.
Así, en medio del viento austral y las aguas embravecidas, la Isla de los Estados deja de ser un punto perdido en el mapa para convertirse en lo que siempre fue: una pieza clave en la construcción —y en la disputa— de la soberanía argentina.
Por Resolución del Ministerio de Salud de Río Negro se establecieron medidas sanitarias restrictivas y extraordinarias en Cipolletti a partir de las 8 del jueves 23 de abril de 2020. Las medidas (que se enumeran en la Resolución anexa) se prolongarán hasta las 24 horas del día 30 de abril próximo, y están fundamentadas en…
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