Desde la Dirección de Obras Públicas de la Municipalidad, en la semana del 7 al 11 de febrero, se llevaron a cabo los siguientes trabajos:
Se repararon 200 luminarias en distintos puntos de la ciudad y se realizaron cambio de las mismas, de sodio a tecnología LED en Calle 25 de Mayo.
Dentro de las tareas de remodelación en Plaza Belgrano, se están construyendo bancos en el Corralón Municipal, que luego serán trasladados.
Se trabajó en el tapado de baches con cemento calcáreo en: Avenida Mitre, calle Almirante Brown, calle rural Dino Gaspari (km de Kaulum) y calle Pampa.
Además, se acondicionó para el bacheo con asfalto caliente, la calle Onas, el puente de Pioneros y Arroyo del Salado y Avenida Cipolletti esquina Juan XXIII.
Se reparó el puente de la calle rural N° 18.
Se construyó el contrapiso para bomba de agua en el edificio de Obras Públicas.
Se colocó el cartel de obra en construcción, del puesto policial en Barrio Mitre.
Se reparó vereda en Barrio Padre Gardín por rotura de caño.
Se realizaron tareas de limpieza en bocas de tormenta de distintos puntos de la localidad, en conjunto con el departamento de Defensa Civil.
Se avanzó con el recambio de parrillas en la Isla 58.
La historia de Manuel Adorni ya no se parece solamente a una investigación patrimonial. Se parece, sobre todo, a un cuento. Un muñeco de madera que aseguraba decir siempre la verdad, un Gepetto dispuesto a defenderlo contra cualquier evidencia, un misterioso pendrive convertido en cofre del tesoro y una enorme ballena esperando al final del camino. La diferencia es que Carlo Collodi escribía ficción. La política argentina, a veces, parece empeñada en superarla.
Por Tomás Palazzo para NLI
Hay una razón por la que Pinocho sigue siendo uno de los personajes más universales de la literatura. Su historia no habla simplemente de un niño de madera que miente, sino de la imposibilidad de sostener una mentira indefinidamente. Cada engaño deja una marca visible. Cada intento de explicar una contradicción genera una nueva contradicción. La nariz crece porque la realidad termina imponiéndose sobre el relato.
Manuel Adorni parece haber encontrado una versión del siglo XXI para esa vieja metáfora. En lugar de una nariz de madera, apareció un pendrive. No cualquier pendrive: según explicó en televisión, allí permanecieron guardados durante años más de medio millón de dólares en Bitcoin, un patrimonio que definió como un «trofeo» y que no había sido incorporado a sus declaraciones patrimoniales hasta que la investigación judicial y periodística comenzó a exponer inconsistencias difíciles de explicar.
La imagen es poderosa por sí sola. Mientras el personaje insiste en que siempre dijo la verdad, la memoria USB termina ocupando el lugar que en el cuento ocupaba la nariz. Allí se almacenan archivos, movimientos, operaciones, declaraciones rectificativas y explicaciones sucesivas que modifican las anteriores. Ya no se trata solamente de una discusión contable sino de un problema narrativo: la historia original dejó de ser suficiente para explicar la realidad.
Durante meses, el jefe de Gabinete sostuvo que su patrimonio estaba debidamente declarado y que las denuncias respondían a operaciones políticas. Sin embargo, con el avance de la investigación comenzaron a conocerse compras inmobiliarias, refacciones de alto valor, viajes, operaciones con criptomonedas y finalmente la existencia de activos que no habían sido declarados oportunamente y que luego fueron incorporados mediante declaraciones rectificativas aprovechando el nuevo régimen de regularización fiscal impulsado por el propio Gobierno.
La paradoja política resulta inevitable. La administración de Milei llegó al poder prometiendo una superioridad moral sobre la denominada «casta», presentándose como el gobierno que venía a terminar con los privilegios, las maniobras oscuras y la opacidad patrimonial de los funcionarios públicos. Sin embargo, uno de sus hombres más importantes terminó admitiendo la existencia de cientos de miles de dólares no declarados mientras argumentaba que se trataba de una situación habitual entre los argentinos.
Allí aparece otro personaje del cuento.
Gepetto.
En la historia de Carlo Collodi, el viejo carpintero construye a Pinocho con paciencia y amor, convencido de que algún día se convertirá en un niño de verdad. En esta versión política, Milei parece decidido a defender a su criatura incluso cuando el propio relato comienza a resquebrajarse. Las críticas son calificadas como operaciones, las investigaciones como persecuciones y las contradicciones como simples malentendidos administrativos. Pero ni siquiera Gepetto podía impedir que la nariz creciera cuando el muñeco elegía el camino de la mentira.
La filosofía siempre distinguió entre la verdad y la verosimilitud. Una mentira bien contada puede parecer verdadera durante mucho tiempo, hasta que los hechos empiezan a acumularse. Aristóteles sostenía que la coherencia es una condición indispensable de la verdad: un relato que necesita corregirse permanentemente termina revelando sus propias fisuras. En política ocurre exactamente lo mismo. No es una sola explicación la que genera desconfianza, sino la necesidad constante de reemplazarla por otra.
Cada nueva versión agrega un nuevo archivo al pendrive. Primero fue la defensa absoluta. Después aparecieron las criptomonedas. Luego llegaron las rectificaciones patrimoniales. Más tarde la explicación del «trofeo». Finalmente la apelación al régimen de Inocencia Fiscal impulsado por el propio oficialismo. El dispositivo ya no guarda solamente bitcoins: almacena una cronología completa de justificaciones que fueron modificándose a medida que avanzaban las preguntas.
Y entonces aparece la ballena.
En el cuento original, Pinocho termina dentro del enorme animal marino después de una larga cadena de errores. No es un castigo divino sino la consecuencia de sus propias decisiones. La ballena de Adorni podría ser su propio relato, una construcción que fue creciendo hasta volverse imposible de controlar. Cada nueva declaración intenta explicar la anterior y, al hacerlo, crea una nueva incógnita. No hay persecución capaz de fabricar esas contradicciones; nacen del propio discurso.
Queda un último personaje por ingresar a escena.
El hada madrina.
En la literatura aparece para ofrecer una oportunidad de redención, pero sólo cuando el protagonista decide abandonar el engaño. En la Argentina ese papel quedará reservado para Comodoro Py, el lamentable lugar donde las verdades no importan y que avergüenzan a una Justicia. Quedará por verse si Lijo (viajecito a París mediante) acepta interpretar al hada madrina o si, por el contrario, decide que la madera siga siendo madera. Una cosa distingue a los cuentos de la realidad: en la vida pública las narices no siempre crecen, pero los patrimonios sí.
Porque existe una sentencia que no depende de ningún tribunal. La confianza pública se construye sobre la coherencia entre lo que un funcionario dice y lo que termina admitiendo cuando las evidencias aparecen. Carlo Collodi escribió que Pinocho sólo pudo convertirse en un niño verdadero cuando dejó de mentir. La política argentina ofrece una versión distinta del cuento: un muñeco cuya nariz ya no es de madera sino un pendrive repleto de archivos, un Gepetto que insiste en defenderlo y una ballena hecha de contradicciones que amenaza con tragarse una historia que pretendía ser perfecta.
Porque en los cuentos las narices crecen. En la vida pública, a veces, lo que crece son las explicaciones. Y cuando eso ocurre, la metáfora deja de ser literatura para convertirse en noticia.
Marcas que se reconvierten para evitar los sellos negros. Danone, Nesquik, Bimbo y La Serenísima son algunas que modificaron el contenido de ciertos productos para así no tener el octógono. Crece el cumplimiento en góndolas. Una barrita de cereal, un alfajor de arroz, un pote de queso untable “light” nunca fueron garantía, pero desde que…
La biblioteca al aire libre en la Isla 58 ha tenido una gran recepción por parte de quienes se acercan al balneario municipal a disfrutar de un entorno natural único. Este espacio brinda la posibilidad de sumergirse en el placer de la lectura pero además ofrece distintas propuestas para toda la familia. La Dirección de…
Mauricio Macri desembarcó este viernes en Santa Fe con la gira nacional «El Próximo Paso» que busca reposicionar al PRO, reflotar Juntos por el Cambio y discutir el armado político de cara a 2027.
El ex presidente fue recibido por el santafesino Maximiliano Pullaro con quien recorrió obras públicas financiadas por la provincia y más tarde se sumó el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio.
Macri ratificó el respaldo del PRO al rumbo, pero dejó frases envenenadas a los hermanos Milei: «la sociedad puede perdonar errores, pero el quiebre moral no lo perdona nunca», una frase brutal en medio de la crisis que desató Adorni que sigue socavando al gobierno nacional.
Macri ratificó el respaldo del PRO al rumbo, pero dejó frases envenenadas a los hermanos Milei: «la sociedad puede perdonar errores, pero el quiebre moral no lo perdona nunca»
«Estamos apoyando a este gobierno con una generosidad que nunca se vio», dijo Macri con frialdad y recordó que apoya el ordenamiento económico y la necesidad del equilibrio fiscal, aunque advirtió que por sí solo no alcanza para garantizar el crecimiento.
«El ordenamiento económico no puede estar en el aire», dijo. A partir de allí, el ex presidente desplegó una defensa cerrada del sistema institucional y a la Justicia como uno de los pilares centrales para generar confianza e inversiones.
«Más importantes que el presidente, que los gobernadores o que el Congreso son los jueces que garantizan que se cumpla la Constitución Nacional», señaló. En ese momento, aprovechó para criticar la escandalosa sesión en el Senado para designar jueces.
«Más importantes que el presidente, que los gobernadores o que el Congreso son los jueces que garantizan que se cumpla la Constitución Nacional»
«Vimos cosas que no deberían suceder. Anuncios sobre la Justicia que después se corrigen y se vuelven atrás. Eso daña. Si se daña la Justicia se daña la confianza», afirmó. Macri insistió en que los magistrados deben ser designados respetando los mecanismos institucionales y pidió «no manosear nuestro sistema judicial».
Para que no queden dudas y que el mensaje llegue a quien debía llegar, el ex presidente recordó que la confianza es el insumo básico para atraer inversiones y generar empleo de calidad. «Estamos todos intentando que a la gente le mejore su calidad de vida y eso viene de tener un proyecto propio de crecimiento», agregó.
El ex presidente también dejó un mensaje sobre los límites del liderazgo político. Sin mencionar a Milei, apeló a una comparación futbolera con Juan Román Riquelme para advertir que ningún dirigente puede ubicarse por encima de las instituciones:
«Hace algunos años llegó al club alguien que confundió el amor de la gente con creerse más importante que Boca», dijo en referencia al presidente xeneize. «Nadie tiene que creer que es más importante que las instituciones», remató.
La defensa de la obra pública fue otro de los puntos de contacto con Pullaro. La recorrida por proyectos financiados por la provincia funcionó como una forma de contrastar con la decisión del gobierno nacional de paralizar gran parte de las inversiones en infraestructura.
Karina Milei lanzó una escuela de dirigentes para la ciudad de Buenos Aires, pero corrió a Adorni y dejó a Patricia Bullrich afuera del lanzamiento.
Adorni fue nombrado en enero como director de la escuela de dirigentes cuando era el principal candidato para la jefatura de gobierno porteña.
Los escándalos vinculados a su patrimonio truncaron la carrera política del ex vocero y ahora los libertarios impulsan a Pilar Ramírez para competir en 2027.
Tampoco estuvo Patricia Bullrich, otra de las postulantes naturales en el distrito. Karina le había prometido la candidatura en diciembre, luego cambió de opinión y se la prometió a Adorni. Cuando quiso volver a prometérsela a Patricia ya era tarde.
A pesar de la foto donde simularon buena onda días, la hermana presidencial está furiosa con Patricia. Y por eso decidió dejarla afuera de la inauguración.
Bullrich se animó a desafiar dos veces a Karina en un mes, primero con el pedido de la declaración jurada de Manuel Adorni de manera pública y luego con el apoyo al pliego de la cuñada de Hugo Alconada Mon, María Verónica Michelli.
El plan de estudios de la escuela incluye charlas de Federico Sturzenegger y Toto Caputo, a los que se sumarían otras estrellas del gabinete libertario. Sin embargo, la intención de Karina es otra.
«Es importante tener la escuela para que nosotros podamos llevar las ideas de Javier Milei a todos lados», dijo la hermana presidencial antes de firmar un pizarrón azul de con una palabra que bien podría haber ilustrado la tapa del libro Sinceramente de Cristina Kirchner.
El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, sostuvo que «siempre hay opciones para hacer más estricto el aislamiento» en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) ante el crecimiento de casos de coronavirus, pero pidió «no apresurarse». «Estamos tomando las medidas una vez que tenemos bien desarrollado el marco de diagnóstico, que implica no sólo la…
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.