La ONG Amigos del Río con el apoyo de la municipalidad de Fernandez Oro lograron recuperar 48 hectáreas con acceso a 6 kilómetros de costa al río Negro que se encontraban usurpadas por empresas privadas que hace más de dos décadas se habían apropiado de tierras de dominio público.
Un grupo de vecinos nucleados en una ONG llamada Amigos del Río impulsó la iniciativa para recuperar el acceso libre a las costas del río Negro en su ciudad Fernandez Oro, de este modo y en conjunto con la municipalidad recuperaron más de 48 hectáreas de naturaleza pura que comprenden por ejemplo 13 kilómetros de sendero, ubicado a 4 km de la ruta provincial 65 y a 2 de la 22, se accede por la calle La Criollita (la de la YPF) que se encontraba cerrada debido a que una empresa que posee tierras en sus inmediaciones había decidido cortar el acceso. «Presentamos el proyecto en septiembre del año pasado (el 688/22) y se aprobó lo de ‘paseo costero ecológico y viveros municipales’ para recuperar el lugar», cuenta Pablo Fica referente de la ONG.
Esa misma empresa había rellenado con toneladas de basura un brazo del río Negro, un arroyo de 1,5 km de extensión y unos 30 metros de ancho que se encontraba sin agua a causa de obstáculos de tierra que habían depositado en lugares estratégicos, lo cual le permitió extender sus propiedades sobre tierras de dominio público e impedir que 25.000 personas tengan acceso a las costas.
El Paseo Costero Ecológico, así se llamó el proyecto presentado en el Concejo Deliberante local, brinda a la comunidad un espacio de recreación y esparcimiento, como así también el cuidado de la vegetación existente en el área, cumpliendo con objetivos sociales, ecológicos y turísticos de la ciudad. El crecimiento de Fernandez Oro es notable, no sólo en cuanto al número de habitantes, sino también en sus dimensiones por lo cual el Paseo es socialmente necesario.
“Creemos que la lucha organizada y consciente emprendida por un grupo de orenses para restablecer la soberanía sobre nuestro río Negro constituye la manifestación más plenamente cultural que existe. Le exigimos a la empresa Zoppi Constructora que devuelva nuestras costas sobre el Río que nos pertenece a todos”, presagia un posteo en su IG allá por inicios de año y así fue. Hoy las costas volvieron a ser de la gente de Fernandez Oro. Porque la queja pública en redes es válida pero después hay que ser consecuente y honrar el reclamo yendo a más. Como lo hizo Pablo Fica, un ex policía que luego de un accidente grave se reinventó y empezó a trabajar en acciones concretas y beneficiosas para todos sus conciudadanos.
Luego del accidente, en rehabilitación y con mucho tiempo libre Fica buscaba actividades para no deprimirse y en un momento se enteró que empresas locales arrojaban basura en el río Negro y eso lo movilizó ya que él suele hacer actividades en el río: “Soy fanático del medio ambiente, me capacité mucho y como a la vez estudié diseño visual, decidí crear una página Amigos de Río con la idea de generar contenidos sobre los problemas ambientales en la región. Empezamos a crecer, mi intervención en la Radio De Oro nos facilitó todo. Iniciamos con mi núcleo familiar y amigos en enero de 2022, todo a pulmón», comenta el referente de la ong.
Pablo FicaGisella Quiroga
El municipio realizó los trabajos de apertura de la Calle La Criollita para arribar hasta las costas del río Negro. Donde antes había una playa privada hoy puede acceder toda la ciudad. «El logro más grande fue la apertura del camino, en conjunto con vecinos. Somos más de 30 personas trabajando voluntariamente y con pasión «, expresa lleno de orgullo.
SLAPP: HOSTIGAMIENTO Y ACOSO JUDICIAL INFUNDADO
SLAPP es un acrónimo que significa, por sus siglas en inglés, demanda estratégica contra la participación pública. ¿Qué significa esto? Muchas veces empresas o políticos quieren ocultar sus acciones, ya sea porque son ilegales o porque perjudican a la gente. No quieren que ningún periodista o activista revele información o accionares que los comprometan, o bien como este caso en el que se han apoderado de tierras públicas con acceso al margen del río Negro. Así que, para mantener el silencio, inventan algo infundado para generar acciones legales a quien los haya denunciado públicamente, con el objetivo de que dejen de investigar o de informar.
El Centro Europeo para la Libertad de Prensa y Medios de Comunicación define más formalmente un SLAPP como «un pleito presentado por sujetos poderosos (por ejemplo, una corporación, un cargo público, un empresario de alto perfil) contra individuos u organizaciones no gubernamentales que hayan expresado una posición crítica sobre una cuestión sustantiva de cierto interés político o importancia social». El término y el concepto aplican perfectamente a lo que han sufrido funcionarios municipales y Pablo Fica referente de la ONG.
“Una nueva forma de censura y de creación de miedo en autoridades y vecinos que trabajaron en la recuperación de casi 50 hectáreas en la localidad rionegrina de General Fernández Oro con demandas infundadas o exageradas y otras formas legales de intimidación iniciadas por una corporación comercial que se vio afectada por la recuperación de las costas sobre el río Negro en la ciudad Patagónica de Fernández Oro contra funcionarios y vecinos defensores de los derechos ambientales. Sin duda que recuperar el río para el pueblo transmite un mensaje incómodo a los poderosos”, explican los Amigos del río en uno de sus posteos.
No solo se recuperaron 48 hectáreas, también se recuperaron 270.000 árboles, un gran bosque, 6km de costas sobre el Río Negro y un espacio de gran diversidad y esto claramente es un mensaje incómodo a los poderosos que en lugares como ese solo ven negocios inmobiliarios.
Recordemos, que dos empresas privadas hace décadas habían avanzado sobre zonas de ribera de dominio público, colocando cercos sobre estas tierras que le pertenecen a los vecinos y vecinas orenses apropiándose de más de 25 hectáreas.
La justicia local ordenó a la empresa Zoppi constructora a retirar los rellenos con basura que había depositado en un arroyo del río. La Dra. Fernández, titular del Juzgado de Falta de General Fernández Oro, llevó adelante una investigación de los cuestionados rellenos dentro de un cauce natural de agua dulce en la zona costera próxima al Paseo Costero Ecológico de Fernandez Oro donde ordenó el cese de tareas de relleno en un arroyo del río Negro y procedió a aplicar una multa a finales del 2022 por contaminación y otra por incumplimiento de la empresa ante la obligación de mitigar los daños ocasionados al ecosistema de casi el 60% de costas que posee la localidad.
Se analiza involucrar a la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro para que anule la concesión minera por la violación al Código Minero de Río Negro, ya que quedó probado ante la justicia la responsabilidad del titular de esta cantera que causó un daño al ambiente y la comunidad de General Fernández Oro.
También se abrió una nueva investigación, en este caso desde el área de Comercio porque dicha empresa posee una concesión minera sobre tierra fiscales para desarrollar una cantera de categoría 3 y la misma no cuenta con habilitación comercial.
El Municipio de General Fernández Oro y la ONG Amigos del Río ya comenzaron a trabajar en la restauración de la circulación de agua del arroyo. Es la primera vez en el Alto Valle que se lleva adelante un deslinde administrativo por personal del Departamento Provincial de Agua, poniendo fin a la usurpación por parte de privados de las tierras de dominio público.
El Código de Agua de la Provincia de Río Negro permitió en diciembre del 2022 el ingreso a este lugar y en Julio del 2023 el DPA fijó la “Línea de Ribera” sobre este arroyo según lo estipulado por la Ley 2952. Por este motivo, en los últimos días se retiraron uno de los tres terraplenes artificiales que privados ejecutaron sobre este brazo del río Negro.
A su vez se trabaja en la prohibición y multas de los depósitos de material y basura sobre los cursos de agua que impliquen taponados, terraplenados o cualquier otra obra o acción que signifique el entorpecimiento del curso de agua, respetando siempre el ancho y la cota natural de los mismos.
Un gran ejemplo de participación ciudadana activa que con el apoyo de vecinos, vecinas y la pata política, más un buen uso de las redes sociales para comunicar, generar sentido de pertenencia y apropiación del proyecto; lograron recuperar un espacio, que más allá de sus dimensiones, era plenamente de la comunidad local y no de unos pocos privados.
La Legislatura de la Ciudad aprobó dejar sin efecto durante el primer semestre de 2026 la obligación de pago del Impuesto Inmobiliario y Tasa Retributiva de los Servicios de Alumbrado, Barrido, Limpieza, Mantenimiento y Conservación de Sumideros a hoteles y restaurantes.
La iniciativa, impulsada por el legislador Matías Lammens, busca «dar alivio al sector turístico, cuya recuperación puede generar un impacto transversal en un amplio conjunto de sectores del sistema productivo y laboral».
«El modelo económico nacional ya produjo en la Ciudad el cierre de 2500 empresas y la destrucción de 14 mil puestos de trabajo. En ese contexto de desastre para las PyMEs porteñas, el Turismo, una de las principales actividades económicas de la Ciudad, se viene derrumbando desde hace dos años», dijo Lammens.
En su intervención, también mencionó que el turismo internacional registra una caída interanual del 18% en territorio porteño en 2025. «Esta iniciativa no resuelve el fondo de la crisis pero va a generar un alivio imprescindible para el sector» sostuvo el ex ministro de turismo.
Y agregó: «Esperamos que el gobierno nacional deje de mirar para otro lado y también brinde algún tipo de apoyo concreto y material a esta actividad que genera un millón de puestos de trabajo en todo el país y es clave para la economía nacional».
La actividad en restaurantes tradicionales en la Ciudad reflejó una retracción muy importante: el índice de volumen físico (que remite a la cantidad de cubiertos vendidos) promedió 161,3 puntos entre enero y agosto, con una caída del 2,1% frente al año anterior y un retroceso del 15,1% en relación con 2023.
Este beneficio surge como respuesta al contexto crítico que atraviesa el turismo en la Ciudad de Buenos Aires. Durante el primer semestre del 2025, las pernoctaciones alcanzaron un total de 3.998.701, lo que representa una caída del 6,3% respecto al mismo período de 2024 y una potente disminución acumulada del 19,7% en comparación con 2023. En cuanto a la tasa de ocupación de plazas, el promedio semestral se ubicó en 41,4%, registrando una baja del 5,9% interanual y una contracción del 18,8% respecto a 2023.
Por su parte, la actividad en restaurantes tradicionales en la Ciudad también reflejó una retracción muy importante: el índice de volumen físico (que remite a la cantidad de cubiertos vendidos) promedió 161,3 puntos entre enero y agosto, con una caída del 2,1% frente al año anterior y un retroceso del 15,1% en relación con 2023.
La iniciativa de exención del ABL incluye a servicios de restaurantes y cantinas con y sin espectáculo; de expendio de bebidas en bares; de expendio de comidas y bebidas en establecimiento con servicio de mesa y/o en mostrador; de expendio de helados; de alojamiento en hoteles, hosterías y residenciales similares, excepto por hora, que incluyen o no servicio de restaurante al público, según se detalla.
En Viedma, el Intendente Marcelo Orazi fue recibido por la Gobernadora Arabela Carreras en Casa de Gobierno, oportunidad en la que repasaron las obras y las iniciativas que se llevan adelante entre la Provincia y el Municipio y los proyectos en carpeta. De esta manera, el Intendente y la Gobernadora dieron continuidad al diálogo que…
El río Negro está revuelto y los pescadores ya están en la costa eligiendo la carnada. Lectura del escenario político reginense de cara a las elecciones 2023, DESTITUIR ES UNA DECISIÓN POLÍTICA Como había anticipado no se dio lugar a la procedencia del #JuicioPolítico al intendente Orazi. Sin que le suelten la mano desde provincia…
La semana pasada estuvo en Villa Regina la trabajadora social María Isabel Peña, integrante de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) perteneciente al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Junto a la Secretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad de Villa Regina Luisa Ibarra y a la Directora de Acción Social…
Los Caminos del Vino fue la propuesta innovadora del programa de esta edición vendimial, organizada por la Municipalidad de Villa Regina, con una globa que exhibió la producción de más de una docena de bodegas de toda la provincia y ofreció, además, la posibilidad de degustación, compra de vinos y hasta de una delicada copa…
Carlos vive hace treinta años en el Impenetrable. Su vida entera. Aquí, en el paraje Los Rosales, está todo lo que tiene. Su casa. Su campo. Su familia. Sofía, la fotógrafa de nuestro equipo, lo convence de ser el primer modelo para una sesión de fotos poco común.
Mientras esperamos que lleguen los suyos, recorremos el quebrachal y le preguntamos cuánto sabe sobre este árbol que nos interesa: “Sé que su madera es conocida por su dureza y que siempre se utilizó para los rieles del ferrocarril”, nos dice Carlos.
Le contamos entonces lo que poco se sabe: que del interior de los troncos del quebracho también se extrae el tanino que usan las curtiembres. Este extracto vegetal aporta al cuero firmeza, cuerpo y su aroma característico. El proceso es lento, casi artesanal, pero el resultado se nota: un cuero que resiste el tiempo, mejora con los años y acepta ceras y tintes como si fueran parte de su esencia. Luego se vende a la marroquinería o a marcas de moda de alta gama en el exterior. Ese polvo rojizo que sale del monte chaqueño se exporta desde el puerto de Buenos Aires hacía unos cincuenta países.
La fotógrafa, que es de Buenos Aires, saca un par de zapatos que su padre compró en Italia. Brillan. La suela se ve de excelente calidad. Se los muestra a Carlos, que pasa los dedos por el cuero fresco y suelta con ironía: “Ideal para recorrer el monte”. Entonces llega la familia en una camioneta vieja, que estacionan sobre el terreno seco. Bajan padre, madre, abuelo, cuñado y hermana. Y después de conversar con Sofía aceptan también sumarse a las fotos.
Usamos una silla de madera resquebrajada y la ubicamos en lo que sería el patio de su casa: monte chaqueño de suelo árido rodeados de especies nativas. Carlos se quita las alpargatas e intenta calzarse uno de los zapatos italianos en el pie izquierdo. Aprieta. Lo fuerza. No le entra. Su madre, Eve, busca una media fina y le dice que lo intente de nuevo. Se escuchan voces agitadas: “¡Entra, entra!”. Entonces sí, se arremanga el pantalón verde musgo y, con gracia, levanta varias veces las piernas luciendo los zapatos. Ya posa. Su familia lo mira entre risas mientras se preparan para el resto de las fotos.
“¿Quién sigue?”, dice Sofía.
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El paraje Los Rosales está a 80 kilómetros de Resistencia, 900 de Buenos Aires y 11.000 del Piemonte italiano. Estamos en el corazón del Gran Chaco argentino, una región que forma parte del Chaco Americano, el segundo pulmón verde más importante de Sudamérica después de la Amazonía. Este territorio se extiende por más de un millón de kilómetros cuadrados entre Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil y alberga uno de los bosques secos más grandes y diversos del planeta. Pero también es una de las regiones más amenazadas. En las últimas dos décadas, más de trece millones de hectáreas de bosque fueron arrasadas, una superficie equivalente a la de Francia y España juntas.
Aquí crece el quebracho colorado, una especie nativa que solo vive en este bosque seco. Es un árbol de crecimiento lento que alcanza su madurez entre los veinte y cincuenta años. Su tronco es de madera dura y sostiene el verdor de la copa brindando abundante sombra. Siempre fue una especie nativa demandada por el valor de su madera, pero también por el tanino, que alimenta a grandes marcas de la industria textil.
Al recorrer las rutas chaqueñas, es usual ver camiones cargados de madera. Muchos se dirigen por la ruta nacional 16, camino a las localidades de Puerto Tirol y La Escondida, donde se encuentran las dos grandes industrias de procesamiento de tanino de extracto vegetal: Unitan, de capitales nacionales; Indunor, del grupo italiano Silvateam, que tiene sedes en Estados Unidos, China, Perú y Brasil. Las plantas industriales de ambas compañías ocupan una amplia porción de los pueblos del interior chaqueño, acumulando a cielo abierto toneladas de troncos de quebracho colorado que se extienden por aproximadamente quince cuadras y muchos de ellos provienen de desmontes ilegales.
Matías Mastrangelo, investigador del CONICET y experto en esta ecorregión explica que el modelo económico agroindustrial no solo degrada el monte sino que también genera desmonte, dos procesos que van de la mano pero que son diferentes. “La degradación es producto de la tala – dice Mastrangelo -es decir, cortar árboles con motosierra; y la deforestación se hace con topadoras y cadenas tirando todo el monte abajo”. Luego, marca hasta donde llega el daño: “En este ecosistema ya no existen montes nativos intactos, todos presentan algún grado de degradación. Proteger y restaurar la cobertura forestal resulta fundamental, de lo contrario, los suelos se degradan y el proceso de desertificación se acelera”.
Desde 2007 en Argentina rige la Ley 26.331 de Protección de Bosques Nativos, que estipula distintos niveles de conservación. Establece que las provincias deben definir qué bosques (montes) tienen alto valor de protección y deben conservarse, cuáles tienen valor de conservación medio y pueden aprovecharse de forma sostenible, y qué montes tienen bajo valor de conservación y pueden desmontarse para sembrar cultivos o pasturas. Para eso se definieron tres colores que funcionan como un semáforo: Las zonas rojas (Categoría I) son áreas donde está prohibido desmontar. En las zonas amarillas (Categoría II) se permite un aprovechamiento forestal controlado, como la tala regulada con motosierra, y finalmente en las zonas verdes (Categoría III), se autoriza el cambio de uso del suelo para actividades agroindustriales, siempre con los permisos oficiales correspondientes. Sin embargo, en la provincia del Chaco, esta ley no se cumple:
Según datos del Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques Nativos, entre 2010 y 2023, la deforestación promedio en el Gran Chaco argentino fue de 183 mil hectáreas por año ( 1.830 km²) superficie equivalente a nueve ciudades de Buenos Aires, la que cuenta con un total de 200 km2. Riccardo “Dardo” Tiddi, físico y técnico en imágenes satelitales, trabajó durante muchos años en el Impenetrable analizando el avance de la deforestación, y asegura: «El Chaco es una minería de árboles. Esos troncos, los rollizos que se ven ingresar a las fábricas de tanino o de carbón, son como piedras que salen de la montaña».
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Hace días que recorremos el monte. Viajamos desde Buenos Aires hasta Resistencia, la capital provincial, y luego manejamos unas siete horas más hasta llegar al corazón del Impenetrable. En el camino pasamos por la ciudad de Castelli y recogimos a Natay. No nos conocíamos en persona, aunque habíamos hablado varias veces a la distancia. En su mochila lleva lo esencial: mucha agua, frutas y algo de comida.
Natay es guardaparque. Nos cuenta que cada vez que viaja desde su casa hasta el parque provincial donde trabaja, se cruza con desmontes que no deberían existir. Los reconoce al instante: la topadora en marcha, los troncos apilados como cadáveres. Es imposible ocultarlos. Siempre lo hace: apenas los ve, da aviso a las autoridades y a los organismos provinciales de control. También lo hace ahora cuando nos encontramos con uno cerca de Fuerte Esperanza, en el noroeste chaqueño. Es una zona de protección media donde, según la ley, se permite la tala controlada con motosierra, siempre con permisos de aprovechamiento forestal otorgados por la provincia. “Existe una normativa vigente que prohíbe el cambio de uso del suelo” nos dice Natay “pero la presión agropecuaria y la especulación inmobiliaria son tan fuertes que harían falta políticas de Estado firmes, que hoy no existen”.
Frenamos a unos metros de las topadoras. Natay camina confiada hacia donde están. Con amabilidad les pregunta a los changos si saben de quién es el campo y si son tierras del Estado o privadas. Casi nunca lo saben. Los desmontes los suelen hacer trabajadores jornaleros no registrados, con salarios bajos. Aquí la necesidad de trabajo es grande, y las reglas del mercado las imponen los productores forestales, las tanineras y el sector agropecuario.
En algunas zonas del Impenetrable se permite la tala de árboles, pero sólo bajo ciertos criterios. Si se realiza de manera legal, el productor debe contar con un permiso de aprovechamiento forestal otorgado por la Dirección Provincial de Bosques. Para obtenerlo, se exige contratar a un ingeniero forestal independiente que elabore un inventario detallado y determine cuántas especies nativas pueden extraerse del monte. Luego, la Dirección revisa el informe y, si todo está en regla, emite la autorización.
En los papeles, el procedimiento parece riguroso; en la práctica, el control es débil. Con frecuencia se tala más de lo permitido, y se sobrepasa la capacidad del bosque para regenerarse. El productor forestal paga a la Dirección Provincial de Bosques ciertos derechos de uso y se queda con la madera, que luego vende a distintas empresas, entre ellas las tanineras.
En este caso no hubo aprovechamiento alguno. Dos topadoras atadas con una cadena arrasaron aproximadamente 3.000 hectáreas.
Seguimos viaje. Natay permanece atenta al teléfono, esperando una respuesta a su denuncia. Mientras tanto nos cuenta que el problema no es sólo la posesión de la tierra. Los camiones que transportan la madera deben circular con una guía autorizada que especifica qué especies cargan, cuántas toneladas trasladan, de dónde salen y hacia dónde se dirigen. Ese control debería ser realizado por personal estatal en distintos puestos de la ruta, pero muchas veces no alcanza el personal, no hay supervisión suficiente o los camiones esquivan los controles.
El Impenetrable es un territorio demasiado extenso para fiscalizar. Abarca una superficie equivalente a doscientas veces la Ciudad de Buenos Aires. Hay trabajadores honestos, pero falta personal y también persiste una fuerte corrupción del Estado provincial chaqueño
La causa judicial conocida como “La mafia del desmonte”, presentada por la Asociación de Argentina de Abogados Ambientalistas, le permitió a Matías Mastrángelo acceder a 120 mil guías forestales donde se revela que en los últimos años, gran parte de la madera se transporta sin la documentación correspondiente. Muchas de esas guías también están “infladas”: declaran volúmenes mayores a los que pueden extraerse de las zonas habilitadas para la tala. Rastrear el recorrido del quebracho, desde su tala en el monte chaqueño hasta la producción del extracto de tanino vegetal en las plantas tanineras y su exportación a distintos países del mundo requiere unir fuerzas y tejer redes con distintos actores que, desde hace años, investigan, denuncian y promueven buenas prácticas ambientales.
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Para reconstruir cómo el tanino se utiliza en la confección de camperas, zapatos, billeteras, sombreros, zapatillas o tapizados de autos de alta gama, recurrimos al equipo holandés SOMO: Centro de Investigación sobre Empresas Multinacionales, quienes investigan los impactos y los factores que propician el poder corporativo injustificado . Ellos siguieron la ruta del tanino y señalaron que el polvo rojizo llega al puerto del Río de la Plata para luego distribuirse a distintos países, donde conecta curtiembres con marroquineras que abastecen a grandes compañías y marcas internacionales. Marcas como Timberland, CAT, Dr. Martens, Wolverine o incluso la línea de ropa de cuero de H&M, por ejemplo, fueron producidas por Golden Chang Shoes, una empresa de calzado con sede en Bangladesh. En 2024, esta compañía compró productos para el curtido y acabado del cuero elaborados con tanino de quebracho a la empresa estadounidense Tannin Corporation, que a su vez adquirió el tanino a la firma argentina Unitan. En su sitio web, Tannin Corporation se presenta como una “línea de productos sostenibles a nivel mundial”.
Los chaqueños contratados para talar el quebracho colorado, muy probablemente no han escuchado de estas marcas de ropa, ni lo fundamental que es el tanino para la industria internacional de la moda.
En Sudamérica, la principal compradora del tanino de quebracho colorado es la curtiembre y suelera mexicana Suelas Wyny. En su página de internet ostenta un catálogo de cueros de varios colores y una fábrica “omnipotente”, destacando que es la más grande de la región. Suelas Wyny abastece a K.H. Exports, una de las mayores exportadoras de cuero de la India, donde trabajan hasta 11 millones de personas. Entre sus clientes se encuentran Coach, Cole Haan, Michael Kors, Tory Burch y Prada, Ralph Lauren, H&M y Genesco.
La agroindustria y las tanineras tienen el poder suficiente para presionar al gobierno y habilitar los permisos especiales que desembocan en mayor deforestación. En los papeles se habla de “aprovechamiento forestal”, incluso cuando la madera proviene de desmontes ilegales y se comercializa de todos modos. Desmienten estudios científicos, tanto nacionales como internacionales. No respetan la ley y contribuyen a invisibilizar un ecosistema tan importante como el Gran Chaco Argentino, para así avanzar y sostener negocios concentrados que afectan a los más pobres: según datos del INDEC, el Chaco tiene un índice de pobreza cercano al 80 %. Algunos de los científicos consultados para esta investigación señalan que, mientras no se refuercen las leyes en la Unión Europea, principal compradora de materias primas del sur, la deforestación seguirá profundizándose.
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Adela se coloca una campera de cuero de la marca española Massimo Dutti. Está frente al único quebracho colorado que queda en medio de un desmonte, en la ciudad de Castelli, puerta del Impenetrable, donde la protección del monte es baja por ley. Recuesta su cabeza sobre el tronco y posa. En medio de la sesión, comentamos que ninguna de nosotras podría costear una prenda de esa marca, que sabemos utiliza tanino extraído del monte chaqueño para su confección.
Adela es Qom y militante por los derechos indígenas. Vive aquí desde siempre con su marido y sus dos hijos. Aunque su rol social es muy activo, frente a la cámara se muestra algo rígida. La ayudamos diciéndole que es normal, que siempre es difícil posar para una foto. Luego de caminar entre el desmonte y probar varias tomas, la fotógrafa finalmente obtiene la imagen que buscaba para esta crónica.
Más tarde, nos acompaña hasta la maderera de Ramón, quien también vive en la ciudad. Él nos dice: “Hasta hace 15 años esto era solamente monte. Es increíble cómo avanzaron las topadoras”. Para las madereras que trabajan de forma sustentable y en pequeña escala, convivir con las grandes industrias tanineras es cada vez más difícil. “Nosotros solo llevamos lo que necesitamos, no acopiamos como lo hacen esas industrias.”, asegura Ramón.
Muchas de las maderas que compran las tanineras provienen de desmontes ilegales. Hace algunos años, la Dirección Provincial de Bosques creó una autorización especial que permite comercializar los árboles derribados por las topadoras como consecuencia de una “limpieza” ilegal del suelo.
Gonzalo Riaño, presidente del Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias (IIFA) de la provincia, explica en una entrevista online que, cuando detectan un desmonte ilegal, realizan el allanamiento y secuestran las topadoras. “Si no se retira rápido la madera que queda en el monte, corre el riesgo de incendiarse – dice Riaño – por eso permitimos su venta mediante autorizaciones especiales, porque dejarla abandonada genera un daño ambiental mayor. Es por esta razón que muchas veces se firman convenios para darle un buen uso, y las tanineras la compran”.
Los datos oficiales de la Dirección de Bosques del Chaco – el organismo que entrega los permisos – registran que en 2019 se otorgaron 38 autorizaciones especiales que cubrían unas 6.700 hectáreas. Entre 2020 y 2024, la cifra se disparó a 365 permisos: diez veces más.
Las tanineras consumen aproximadamente 200.000 toneladas de quebracho colorado cada año. En el marco de la causa llamada “La mafia del desmonte”, el Ministerio Público Fiscal reveló que hay 40.000 toneladas de desmonte ilegal habilitado por autorizaciones especiales y otras 40.000 toneladas de tierras fiscales, sin control de guías de transporte forestal. El investigador Mastrángelo sostiene así que las 80.000 toneladas, que representan un 40% del desmonte para tanino, son de desmonte realizado en forma ilegal.
No obstante, las tanineras – la argentina y la italiana – declaran públicamente que el tanino que exportan a más de cincuenta países se obtiene de forma sustentable y no de árboles provenientes de zonas donde la tala está prohibida. Tras varios pedidos de entrevista, ambas empresas respondieron por correo electrónico solicitando que enviáramos las preguntas por escrito.
Aseguraron contar con un plan de reforestación, aunque no proporcionaron datos concretos sobre su implementación. Al momento de describir su política ambiental en el monte chaqueño, Ariel López Mato, presidente de la taninera UNITAN la mayor exportadora del país, respondió en el mail: “No conocemos ninguna petrolera que devuelva el petróleo a la tierra ni ninguna empresa automotriz o de computadoras o celulares que devuelva los minerales a la tierra”.
En esa comparación, las tanineras dejan al desnudo su lógica minera de uso del bosque nativo: la de un recurso que extraen en el presente, sin preocuparse por reponerlo para que haya en el futuro, porque cuando pronto se agote ya se habrán ido a otra parte.
*From European Runway to Rainforest Ruin: The Chaco Crisis, investigación apoyada por Journalismfund Europe https://www.journalismfund.eu/ organización sin ánimo de lucro fundada en 1998 en Bruselas para fortalecer la democracia apoyando el periodismo de investigación transfronterizo, conectando donantes y periodistas sin comprometer su independencia.