Villa Regina fue sede del encuentro de la Mesa Regional de Género y Diversidad del Alto Valle Este que reunió a referentes provinciales y de los municipios de la zona.
La Secretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad Luisa Ibarra y la responsable del Área Mujer y Diversidad Fabiola Parra participaron de la reunión.
Se brindó información detallada a los Municipios sobre los programas “Recrearte”, “Emprender”, “Desarrollo Local”, “Mujeres Emprendedoras”, “Ideas vinculadas”, asistencia, líneas de créditos y capacitaciones disponibles, impulsando la creación de grupos de trabajo y asociación cooperativa para fomentar las oportunidades económicas.
Participaron referentes de la Secretaría de Coordinación de Políticas Públicas con Perspectiva de Género y Diversidad del Ministerio de Gobierno y Comunidad, de la Secretaría de Igualdad de género SAT, de la Agencia CREAR y de Chichinales, Cervantes, Godoy y Mainqué, quienes compartieron experiencias, articularon abordajes y líneas de trabajo para impulsar los proyectos de vida autónomos.
A seis meses de iniciada la concesión del estadio mundialista José María Minella de Mar del Plata, la empresa controlante, Minella Stadium, no avanzó con ninguna de las obras significativas previstas en el pliego. Por eso, en la oposición proliferan los pedidos de informes reclamando respuestas que aún no llegan de la gestión local.
Eso, en medio de escándalos de corrupción e investigaciones de negociados que salpican a la compañía que, como única oferente, ganó la licitación promovida por la gestión municipal al mando de Guillermo Montenegro el año pasado.
La socia mayoritaria de Minella Stadium, la brasileña Revee, tiene a su grupo controlante, REAG investigado en el «Caso Banco Master», catalogado como el mayor fraude bancario en la historia de Brasil.
Por eso, el 15 de enero pasado el Banco Central de Brasil ordenó la liquidación de REAG. Un día antes, el titular de REAG, João Carlos Mansur, renunció como presidente del Consejo de Administración de Revee.
Con la salida de Mansur, Revee buscó desprenderse del escándalo y garantizó que sus proyectos siguen en pie. Pero sus acciones se derrumbaron desde revelado el Caso Banco Master, en noviembre pasado, pocos días después de firmarse el contrato de concesión del Minella, que hoy sigue presentando el mismo estado de deterioro que motivó su entrega a privados.
La socia mayoritaria de Minella Stadium, la brasileña Revee, tiene a su grupo controlante, REAG investigado en el «Caso Banco Master», catalogado como el mayor fraude bancario en la historia de Brasil.
En paralelo, el proceso de licitación para concesionar el estadio mundialista también fue vinculado con la causa Sur Finanzas relativa a lavado de activos. Por ese caso, se hicieron allanamientos en oficinas municipales por las que la oposición pidió detalles.
Sin embargo, la mayoría oficialista en el Concejo mandó al archivo el proyecto del bloque Acción Marplatense/MDF relativos a los allanamientos.
«La licitación del estadio solo es un allanamiento, citaciones a declarar y una investigación penal que no sabemos como va a terminar», dijo por aquel entonces el concejal Gustavo Pulti y acusó: «El Mundialista fue entregado a cambio de nada».
En Mar del Plata advierten que los escándalos nacionales e internacionales que tocan a la empresa quemaron los planes originales de financiamiento de Minella Stadium que, al momento, solo colocó algunos metros de alambrado a pesar de facturar por una serie de recitales en el polideportivo.
Días atrás, el bloque de Unión por la Patria presentó un nuevo pedido de informes con relación a la concesión, pero por lo pronto no existe información alguna por parte del municipio, hoy a cargo del interino Agustín Neme.
En el ámbito político marplatense hay quienes no dudan que los escándalos nacionales e internacionales que tocan a la empresa quemaron los planes originales de financiamiento de Minella Stadium que, al momento, solo colocó algunos metros de alambrado a pesar de facturar por una serie de recitales en el polideportivo.
Render con las obras previstas por Minella Stadium. En seis meses, solo pusieron unos metros de alambres.
Fuentes al tanto del tema, hablan de sondeos desesperados de inversores chinos. Sin embargo, voces conocedoras del rubro ven muy poco factible esa alternativa.
Es que, al momento de hacer cuentas, ven que, para amortizar una inversión del orden de los 20 millones de dólares, es necesario un masterplan de eventos, recitales y competencias deportivas que no se ajusta a la dinámica y el caudal de espectadores que históricamente brindó Mar del Plata.
Frente a eso, también surgen interrogantes sobre el proceso licitatorio en sí. En la oposición hablan de una licitación «a medida» de Revee. Como sea, también se cuestiona al municipio por no facilitar el texto del contrato entre la empresa Minella Stadium y la Municipalidad.
«Ese contrato de concesión es el que estipula todas las obligaciones de las partes, lo reclamamos varias veces en el Concejo Deliberante y no lo muestran. Es un contrato que debería ser público, teniendo en cuenta que es la concesión más grande de la historia de Mar del Plata», dijo a LPO el concejal de AM/MDF Horacio Taccone. «Si no lo quieren mostrar es porque algo están ocultando. Es grave», alertó.
Por estos días, en Mar del Plata el debate por el Minella se cruza con la pelea entre el municipio y la Provincia por el control de Punta Mogotes. Este lunes, el gobierno de Axel Kicillof anunció que haría el traspaso de ese balneario a la comuna, una vez que se efectúe la licitación para su renovación.
La gestión municipal, que había abierto una instancia judicial por este tema, rechazó ese plan de la Provincia.
Cerca del axelista Pulti advierten que la propuesta del gobierno de Kicillof le daría el control al municipio más rápido que por la vía judicial que inició Montenegro. Por eso, en el proceder de la gestión PRO ven la intención de hacer con Punta Mogotes lo mismo que con el estadio mundialista, otorgarlo en concesión a privados.
Su discurso comenzó con agradecimientos, tanto a las autoridades municipales, provinciales y nacionales, como a los vecinos y vecinas, por el constante apoyo y acompañamiento. Brindó detalles de las obras y trabajos realizados durante la primera etapa de su gestión, destacando la labor y el compromiso de todos los involucrados. En relación al complejo escenario,…
El desplazamiento de Carlos Frugoni, funcionario del Ministerio de Economía, por ocultar propiedades en Estados Unidos abre una pregunta incómoda que el oficialismo evita responder: ¿por qué a algunos los echan y a otros, con situaciones similares, los sostienen?
Por Roque Pérez para NLI
La salida de Frugoni se produjo luego de que se confirmara que tenía al menos siete u ocho inmuebles en Florida sin declarar ante los organismos argentinos, además de sociedades en el exterior utilizadas para adquirirlos. El caso no fue menor: se trata de un funcionario clave en el área de infraestructura, bajo la órbita directa del ministro Luis Caputo.
El escándalo que terminó en despido
La investigación periodística reveló que Frugoni omitió incluir en sus declaraciones juradas propiedades valuadas entre 140.000 y 310.000 dólares cada una, muchas de ellas adquiridas a través de firmas registradas en Delaware, una jurisdicción conocida por su opacidad.
El propio funcionario terminó admitiendo la irregularidad. Reconoció que no había declarado esos bienes y aseguró que se trataba de un “error” que estaba intentando corregir.
Pero el daño ya estaba hecho. La normativa argentina es clara: todo funcionario debe declarar la totalidad de su patrimonio, tanto en el país como en el exterior, y la omisión puede configurar delitos como enriquecimiento ilícito u omisión maliciosa.
En ese contexto, el Gobierno decidió avanzar con su salida. Una decisión que, en apariencia, busca mostrar firmeza frente a la corrupción.
La incómoda comparación con Adorni
Sin embargo, el caso abre una contradicción evidente. Porque mientras Frugoni fue eyectado, Manuel Adorni sigue en su cargo pese a estar bajo cuestionamientos patrimoniales y judiciales similares, tal como ya trascendió en distintas investigaciones públicas.
La comparación no es menor: ambos casos giran en torno a inconsistencias en declaraciones juradas, patrimonio no declarado o bajo sospecha, y posibles irregularidades en el manejo de bienes.
Entonces, la pregunta es inevitable: ¿por qué a Frugoni sí y a Adorni no?
Discrecionalidad, relato y costo político
La respuesta parece menos jurídica que política. Frugoni era un funcionario técnico, prescindible dentro del esquema de poder. Adorni, en cambio, es una figura central en la comunicación del gobierno de Milei, con exposición mediática diaria y rol estratégico en la construcción del relato oficial.
En otras palabras, no todos los funcionarios valen lo mismo dentro del dispositivo político.
El gobierno intenta instalar una narrativa de “tolerancia cero” frente a irregularidades, pero los hechos muestran otra cosa: la vara cambia según el peso político del implicado.
Un problema más profundo
El caso Frugoni no es un hecho aislado. Se inscribe en una serie de episodios que golpean el discurso de transparencia de la actual gestión, especialmente en áreas sensibles como la obra pública y la administración de recursos.
La utilización de sociedades en el exterior, la omisión de bienes y las inconsistencias patrimoniales no son meros tecnicismos: son señales de posibles circuitos de opacidad que contradicen el discurso anticasta.
Y cuando la reacción del Estado es selectiva, el problema se agrava.
La pregunta que queda abierta
El desplazamiento de Frugoni podría haber sido un gesto de institucionalidad. Pero pierde fuerza cuando no se aplica el mismo criterio a todos.
Porque en política, tan importante como sancionar es hacerlo sin discrecionalidad. Y hoy, la sensación que queda es otra: no hay una política anticorrupción, sino una administración del costo político de cada escándalo.
Mercedes Jara Tracchia ministra de Educación y Derechos Humanos confirmó que, «por ahora, en Río Negro se mantiene la presencialidad cuidada» en el dictado de clases. La titular de la cartera educativa afirmó “en la Provincia vamos a seguir con esta presencialidad cuidada, con un protocolo construido con UnTER y aprobado por las autoridades sanitarias,…
“Cuando los maestros y los chicos cuidan su escuela, cuando la limpian, cuando la dejan preparada para el otro día entonces no hace falta hablar de ecología cuando uno cuida el lugar que habita, ya está«. Juan Carlos Videla, Ex director del Instituto Roberto Themis Speroni. City Bell, Bs. As. Estas son palabras con las…
La causa Malvinas se volvió un tema central en la agenda del gobierno. La tensión de Donald Trump con Inglaterra por la falta de apoyo en la guerra contra Irán hizo crecer rumores vinculados con cambios profundos promovidos por Estados Unidos en su relación con la OTAN, entre ellos, una revisión respecto de la disputa por las Islas Malvinas.
Esta versión, publicada por la agencia Reuters con base a un correo electrónico del Pentágono al que tuvo acceso, generó una respuesta de Reino Unido que exacerbó a los libertarios en un giro inédito si se comparan las declaraciones de funcionarios del gobierno y del propio Milei que dijo admirar a Margaret Thatcher y contradijo la posición histórica de Argentina al manifestar que «los isleños tienen que ser argentinos, cuando lo deseen».
Este sábado, Estados Unidos aclaró que mantendrá la neutralidad en el diferendo pero nada de esto calmó la retórica del gobierno en medio de la crisis económica, el repunte de la inflación y las causas que rodean al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El canciller Pablo Quirno fue el primero en salir en defensa de la soberanía de las islas con largo posteo que resumen el planteo histórico con la diplomacia que el mismo gobierno había abandonado. Milei lo compartió con su habitual grito de guerra virtual.
Quienes fueron más allá fueron las milicias digitales. El director de Comunicaciones del Gobierno, el tuitero Juan Doe compartió una publicación del periodista inglés Pierce Morgan que planteaba de una forma irónica que «si el presidente Trump quiere arrebatarle las Islas Malvinas a Gran Bretaña, entonces nosotros debemos reclamar los Estados Unidos. Manera perfecta de celebrar el 250 aniversario de la Independencia Americana. El rey Carlos puede anunciarlo al Congreso la próxima semana».
Doe escribió sin rodeos: «Ya están los inglesitos culo roto diciendo que si Trump le devuelve las Malvinas a Argentina, ellos tienen que invadir Estados Unidos JAJAJAJAJA SE IMAGINAN? Los ingleses contra los americanos no pudieron ni cuando tenían mejores armas, imaginense ahora que EEUU tiene TODO».
En esa línea, apareció el ex ministro de Defensa Luis Petri que en una suerte de defensa de su paso por el gabinete dijo que «en Defensa estamos recuperando capacidades militares concretas: F-16, Stryker y P-3 Orión. Bajo el liderazgo del Presidente Milei fortalecemos nuestra alianza estratégica con EE.UU. e Israel y con un sistema de defensa moderno. Con una diplomacia fuerte e inteligente vamos a recuperar nuestras Islas Malvinas!».
Pareciera haber una certeza dentro del gobierno vinculado a que la alianza con Trump (y para Petri, también con Netanhayu) será clave para avanzar en el reclamo de la isla cuando en realidad el líder norteamericano está tensionando con la OTAN para reforzar su posición de poder interna con Europa.
Cabe recordar que el tema Malvinas siempre ha sido un punto débil de la gestión libertaria que ha sido acusada por «traición a la patria» por diferentes organizaciones de veteranos a raíz de lo que en el mundo de la diplomacia se conoce como «la Doctrina Plaza», destinada a suavizar el tono del reclamo malvinero a cambio de un mayor intercambio comercial.
Estamos en un momento en el que Milei y el mileísmo están en modo Galtieri, es decir, centrando sus expectativas en un apoyo estadounidense y buscando transmitir a la sociedad de que Estados Unidos apoyaría a la Argentina en un sentido que se traduciría en la posibilidad de recuperación de el ejercicio de soberanía sobre Malvinas por parte de de la Argentina
En este marco, el ex secretario de Malvinas Guillermo Carmona, dijo a LPO «estamos en un momento en el que Milei y el mileísmo están en modo Galtieri, es decir, centrando sus expectativas en un apoyo estadounidense y buscando transmitir a la sociedad de que Estados Unidos apoyaría a la Argentina en un sentido que se traduciría en la posibilidad de recuperación de el ejercicio de soberanía sobre Malvinas por parte de de la Argentina».
El dirigente mendocino planteó que «esta situación recuerda a las expectativas que puso la dictadura cívico-militar a partir de una errónea evaluación del escenario internacional y de las posiciones estadounidenses durante la guerra de Malvinas, lo cual habla de lecciones no aprendidas y un riesgo enorme de que se puedan, en función de esas expectativas, sacrificar construcciones de apoyos internacionales y de construcción de una política de estado sobre la cuestión Malvinas».
Para Carmona «esto se ha venido gestando en un proceso, ya venían instalando desde el gobierno, e incluso desde algunas expresiones no mileístas esta expectativa de que Trump podía decidir romper con el Reino Unido y crear condiciones para que Argentina recupere el control de Malvinas. Esta tentación de utiliza esta situación coincide con un escenario muy crítico para el gobierno, en lo económico, en lo social, en las cuestiones vinculadas a la corrupción, y me parece que han intentado aprovechar esta operación de Trump para apretar a Keir Starmer, para intentar utilizarlo en en con objetivos de política interna».
«Esto no significa que no haya en este momento de desorden internacional o que no existan posibilidades y oportunidades para la Argentina. Yo considero que cuando hay situaciones de statu quo, es más difícil avanzar en la cuestión Malvinas que en los momentos en que se producen algún tipo de quiebres, y, por lo tanto, me parece que la Argentina tiene que buscar aprovechar las fisuras que se produzcan, por ejemplo, entre Estados Unidos y Gran Bretaña, pero sin caer en posiciones ingenuas, y mucho menos en posiciones que estén destinadas al consumo interno dentro dentro del país», puntualizó.
El ex funcionario detalló que «la filtración de un documento del Pentágono es altamente probable que sea una operación de Trump para poner en una situación de de señalamiento y exigencia a los a los países europeos en relación con el conflicto en Medio Oriente. Hay que tener en cuenta que lo que se comunica en ese supuesto memo no se ajusta a la realidad de la posición de Estados Unidos en relación con la cuestión Malvinas».
Por otra parte, Carmona afirmó que quieren «disimular los graves problemas que tiene el gobierno y apunta a buscar darle alguna justificación a un alineamiento absolutamente inconveniente para la Argentina en el actual escenario internacional. No solamente de buscar disimular una una situación crítica al interior del gobierno y en la situación general que está viviendo la la sociedad argentina, sino también un intento de mostrar algún beneficio de una relación con Estados Unidos que hasta hasta el momento solo le ha servido a Milei con el apoyo de Trump en medio de la campaña de la elección del año pasado».
Quieren disimular los graves problemas que tiene el gobierno y apunta a buscar darle alguna justificación a un alineamiento absolutamente inconveniente para la Argentina en el actual escenario internacional.
Por último, Guillermo Carmona destacó que «por primera vez, el canciller Quirno publica en Twitter una declaración de rechazo de las afirmaciones británicas, que evidentemente ha sido redactado por el equipo de la cancillería ajustándose al canon que se sigue en relación con la cuestión Malvinas. ¿Por qué lo hace ayer y no lo hicieron antes ni Mondino, Werthein o Quirno desde que asumió? Han considerado una habilitación a fijar una posición de rechazo a partir de la operación que lanza el gobierno de Estados Unidos en torno a la a la cuestión de este supuesto cambio de posición estadounidense. A ese punto llega el nivel de alineamiento del gobierno de Milei».
«Esto lo deberían haber hecho desde diciembre de 2023, cuando asumió durante la presencia de el vicecanciller británico de ese momento que era David Rutley o cuando estuvo David Cameron en Malvinas. Creo que hay una pose malvinera que tiene mucho dignitativo de los caminos que transitó la dictadura durante la guerra de Malvinas, fundamentalmente porque hay una lectura del escenario internacional y de las posiciones del gobierno de Estados Unidos que no se ajustan a una adecuada evaluación de lo que está pasando en el mundo y lo que está pasando fundamentalmente en en Estados Unidos», concluyó.
Keir Starmer, premier británico.
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