La Corte contra Milei

La Corte contra Milei

 

La Corte Suprema le provocó al gobierno una fuerte derrota política con el fallo a favor de las universidades que pone en jaque el superávit fiscal sagrado de Toto Caputo. La jugada que le vendió Martín Menem a Milei para dormir el fallo no funcionó y le suma a Economía otro obstáculo en medio de la suba del dólar y el golpazo del MSCI, que declaró a Argentina en standalone. En la Rosada ya dieron por caído a Adorni, que se iría este fin de semana. La Rosada analiza reinstaurar las colectoras y los gobernadores esperan a diciembre para decidir si acuerdan con Milei para las elecciones de 2027.

Ignacio Fidanza: La Corte Suprema acaba de salir por la puerta grande de su oficialismo de estos dos años y medio, con un fallo que va a tener impacto directo en el plan económico, convalidó la Ley de Financiamiento Universitario. Atrás de esto hay una historia de la pelea en lo más alto del poder. Muy interesante. Esto es A sangre fría. Hoy es jueves 25 de junio.

Ignacio Fidanza: Bueno, la historia es así. Hacia finales del año pasado, Santilli y Santiago Caputo acordaron con Yacobitti una reformulación de la Ley de Financiamiento Universitario para ajustarla, digamos, a las pautas presupuestarias que bajaba Toto Caputo. Esto hay que recordar que en ese momento fue el momento de mayor debilidad de Santiago Caputo, porque venían de ganar la elección con la teoría de los Menem.

La teoría en el sentido de con candidatos propios y Menem se mete y dice no, yo tengo una propuesta mejor. Tengo vínculo con la Corte. Y yo puedo hacer que cajoneen este este fallo de manera eterna. Le pagamos 850.000 palos en el 26 a la universidad y este ajuste de, digamos, de la ley como la solución de fondo, lo tratamos con el presupuesto que se trata ahora, hacia fin de año. Y lo metemos en el 27. Y bueno, en el medio ¿qué pasó? Pusieron el ministro de Justicia Mahiques y entraron en una negociación con la Corte. Es cierto, hay un vínculo muy directo entre los Menem, Mahiques y Rosatti, el presidente de la Corte. Y la justicia les sacó todo lo que querían. Como 100, 200 jueces y entre ellos el hijo de Rosatti. El hijo de Rosatti, se votó y asumió la semana pasada o la anterior. Fue el primer juez en asumir de los nuevos y ahora le sacaron el fallo en contra.

Javier Laquidara: Y a la par los rectores consiguieron un aumento en simultáneo del 24% en una cuota 21 y otro de tres que el Gobierno decía bueno, le damos esto porque la Corte nos va a dar una mano y los rectores estuvieron vivos y dijeron no vamos a bajar el reclamo en la Corte, por más que acordemos esta paritaria. Y a la semana, diez días les sale el fallo, de doble derrota.

Ignacio Fidanza: Es que yo entiendo que ese acuerdo es esto que decía Menem, decir le damos 850 mil palos y yo garantizo que la Corte me cajonea el fallo. Y claro, la Corte le dijo nombrame a los jueces, la universidad le dijo dame la guita y la Corte después de todo eso dijo «Bueno, ya está todo esto, te fallo en contra». Es terrible.

Javier Laquidara: Aparte hay un pacto no escrito de que no se metía con el plan económico y se metió, lo que coincide con junio, que es un mes terrible para las arcas.

Luciana Glezer: Usualmente deficitario, fue los meses que de hecho el gobierno mostró déficit fiscal por el pago de aguinaldos en el sector público nacional. Pasa que viene con las cuentas cada vez más complicadas. La caída de la recaudación no se detiene Y una vez más, más allá del factor estacional, en este caso positivo que tuvo mayo por el pago de ganancias, las empresas.

Ignacio Fidanza: Es increíble lo que estamos viviendo, porque el gobierno no para de generarse crisis. La de Adorni, que le hizo perder a Milei entre 10 y 20 puntos y que le pone en crisis el proyecto más seguro que tenían, que hay un triunfo en primera vuelta para la reelección. El hoy está en torno a los 35, que es más o menos la base electoral del peronismo. Con cualquier cosa, con Frankenstein, con cualquier cosa, Y entonces, si esto digamos, se mantiene en estas condiciones, hay segunda vuelta y la segunda vuelta, como vimos en Latinoamérica, es una moneda en el aire. Han ganado los candidatos de la derecha, pero por diferencias ínfimas. En ese marco ahora hay una versión muy fuerte de que tal vez este fin de semana lo sacan Adorni porque lo intervinieron por todos lados.

Javier Laquidara: Y le tiene frenado el Congreso, paralizada la gestión por cómo es como jefe de Gabinete. Tuvieron que poner un vocero nuevo que todavía no habló porque él no podía hablar más. Y ahora en el Congreso no hay sesión. En el Senado no hubo sesión porque lo interpelan. Entonces lo que se anota como un triunfo, que no lo bajaron. En realidad, los peronistas están festejando que no hay sesión.

Ignacio Fidanza: Exactamente, los peronistas son muy hijos de puta para el tiempismo Entonces en medio de su desorden absoluto, hay una línea conductora que con el tema Adorni, que consiste en estirar el tema, no definirlo como sería ejecutarlo con una moción de censura, protestar y escrachar a los aliados. Decir «miren, Adorni sigue por culpa del PRO, por los gobernadores» y que el tema siga y siga y siga. Y vos ve que no dan la vida por la moción de censura, es más, hay un montón de peronistas, nosotros lo contamos, que dicen no votemos la moción de censura porque Milei se va a victimizar, nos va a acusar de golpista y encima le resolvemos el quilombo.

Entonces, como está afectando la gestión, me decía un funcionario me contó una decisión importantísima que tiene, muy importante, no lo voy escrachar acá, pero es una decisión de política económica que sería tapa de los diarios y hace cuatro meses que no la puede ejecutar porque no logra sentarse con Adorni. Y él depende del jefe de Gabinete. Adorni tiene a Meme de segunda, que viene del PRO. Pero Meme no define política, entonces es como que tiene una persona, la Jefatura de Gabinete, que quedó ahí de segunda virtual. ¿Cómo se llama Meme?

Javier Laquidara: Aimé Vázquez.

Ignacio Fidanza: Bueno, hoy es la jefa de Gabinete, pero no tiene decisión política. ¿Entonces, qué pasa? La llama el secretario de no sé qué cosa, que depende de Jefatura de Gabinete, lo llama Adorni y está prendido fuego y con la cabeza en otro lado y atiende Meme y dice bueno, listo, déjame que lo vea, lo consulto y ahí queda. Y entonces está toda la gestión que depende de Jefatura de Gabinete, entrando en un embudo. Y esto más lo del Congreso, lleva a que en el gobierno haya mucha gente que independientemente de la pelea política, no podemos seguir con Adorni, no funciona el Gobierno. Y ahí empiezan los nombres. La situación es la siguiente el nombre hay como hace rato más fuerte el candidato natural hoy en la Rosada es Quirno. Ahora, ¿cuál es el problema con Quirno? Nosotros lo contamos. Había logrado seducir a Karina Milei.

Javier Laquidara: El amor nació en Canadá.

Ignacio Fidanza: Y se afianzó en Israel.

Javier Laquidara: Claro. Y bueno, el tema de Quirno es que sabe jugar a dos bandas, el Twitter se lo maneja Santiago, dicen. Por eso es picante.

Ignacio Fidanza: Él rindió el Twitter.

Javier Laquidara: Si.

Ignacio Fidanza: Las fuerzas del cielo, cuando tenían la hegemonía del poder, exigían a los ministros «Entrégame el tuit».

Javier Laquidara: A Toto le metieron a Felipe Núñez.

Ignacio Fidanza: Entonces hay ministros que aceptaban y ministros que no. Este gobierno es muy increíble porque muchas cosas empiezan y terminan en Twitter. Hubo un quiebre de este amor. Hubo un episodio que resquebrajó el amor entre Quirno y Karina, que fue el caso Rufus, porque cuando Martín Menem lanza esa boludez y se confunde de cuenta y tuitea como si fuera Rufus, pero era él y lo deschavan.

Javier Laquidara: Pero había un video de Oría que decía que no fue.

Ignacio Fidanza: Nunca se conoció, entre todas las boludeces de que le hacen decir a Milei. Pero en ese episodio que estalla la guerra abierta…

Javier Laquidara: Entre Santiago y Menem.

Ignacio Fidanza: En ese momento Quirno tuiteó a favor de Las Fuerzas del Cielo en contra de Rufus. Y eso fue un quiebre, porque acá nosotros lo dijimos, un realineamiento inmediato. Karina dijo «Che, este que se hacía el equilibrado es de Santiago», como todo el mundo sabe que es Toto Caputo. Punto. No hace falta más que ver todas las concesiones y cosas que ganan los Neuss. O sea, todo Caputo al final del día es el tío y se sientan y arreglan. Y Quirno es de Toto Caputo. Toto Caputo está un poco celoso de que el otro sea jefe Gabinete, pero en el trade off gana. Es mejor que sea Quirno que por supuesto Sturzenegger.

Javier Laquidara: O Menem.

Ignacio Fidanza: O Menem, que quiere. Entonces eso es lo que está demorando la designación de Quirno. Karina dice «pierdo el jefe de gabinete, no me jodan, este de Santiago y Adorni era a mío. Ahí surge lo de Santilli como opción. Que es de Karina, pero tiene buen diálogo con Santiago Caputo. Y ahí está la discusión.

Javier Laquidara: Digamos que llegó al ministerio del Interior por lo mismo, porque no querían poner a nadie que fuera de nadie. Al final pusieron a Santilli para que no se enoje nadie.

Ignacio Fidanza: Y ahí está la discusión. Después me contaron que Sturzenegger está completamente loco.

Luciana Glezer: Desde que escribe poemas de amor casi eróticos, plagios básicamente creo que sí. Con la ultraactividad que tiene el Congreso pasa desapercibido Sturzenegger, que estuvo hablando de estas sociedades que se van a conformar sin persona físicas en el Congreso de la Nación y se quedó dormido en un momento de la reunión de comisión, planchado.

Ignacio Fidanza: Pero a mí me contaron una reunión que fueron unos funcionarios de una empresa pública a presentar un plan de ajuste y reestructuración y que encima los resultados habían dejado ganancias. Y Sturzenegger interrumpe al que estaba a cargo de la empresa y le dice «¿Y por qué no te la quedas vos?». «¿Cómo yo?». «Sí, quédatela». Y otro de los directores dice «¿Pero ¿cuál sería la lógica si te estamos diciendo que hay una ganancia de no sé cuántos palos verdes que vamos a aportar al tesoro»? «Y no porque nosotros tenemos acá una definición que no queremos que haya empresas públicas».

Luciana Glezer: Se está matando Sturzenegger con el titular de la Aduana, Andrés Véliz, que está recogiendo el guante y la demanda de los peritos mercantes, los despachantes de Aduana que tienen una formación técnica y han hecho una carrera para validar justamente su función. Y ahora con esto de la desregulación armaron una figura que puede ser cualquiera que se llama declarante, que claramente está atentando contra los puestos de laburo de los técnicos históricos de la Aduana. Pero para avanzar y para eliminar la figura de declarante, tienen que volver atrás con las desregulaciones de Sturzenegger que habilitaba el courier, con lo cual también puede dificultar estas compras que se hace en puerta a puerta por la medida para eliminar esa figura, con lo cual hay una tensión muy fuerte en la Aduana.

Ignacio Fidanza: Y te cuento algo, porque esto es algo que, como vos, Luciana, venimos observando de manera muy aguda nosotros en nuestra charla, que es las contradicciones que tiene el programa económico. El gobierno metió una norma que vos podés comprar afuera hasta cinco envíos por año. Bueno, muy bien, esa norma en la realidad no existe, porque vos podés hacer 20 envíos por Amazon en este año o más y te llegan. ¿Entonces, cómo funciona esto? Aparentemente Amazon tiene como una lotería de CUIT y te va cambiando el cuit sin que vos te enteres.

Luciana Glezer: Van cambiando los cuits y se han detectado compras a nombre de Eva Perón, de Juan Domingo Perón.

Ignacio Fidanza: Pero lo hace Amazon, o sea están truchando con la nuestra.

Luciana Glezer: Una vez que pusiste tu cuenta en Amazon, cualquiera que compre le puede caer.

Ignacio Fidanza: Bueno, pero esto es un debate interno en el gobierno y le dijeron a Sturzenegger y a Toto Caputo «¿por qué no sacan esta pelotudez de los cinco envíos? Lo dejan libre. ¿No somos libertarios?». Vos cuando pasas 400 dólares te empiezan a cobrar más impuestos y hay como una, ¿cómo se llama esto que te ponen los seguros?

Javier Laquidara: La franquicia.

Ignacio Fidanza: La franquicia, sube la franquicia. Sturzenegger por ejemplo desreguló todos los y no des reguló el correo, entonces hizo mierda el correo del Estado y habilitó a todos los couriers. Y ahora están sacando una norma para equiparar eso un año y medio después.

Luciana Glezer: Dinámicas esquizofrénicas, si vemos en todo el ejercicio de la gestión económica marchas y contramarchas, sentidos y contrasentidos permanentes de mente permanentemente, incluso en simultáneo, porque uno puede decir bueno, voy a enmendar lo que apresuradamente avancé sin consideración ciertas consecuencias, pero ni siquiera es a posteriori. Quizás en la misma jugada, lo que estamos viendo con el dólar lo deja correr por un lado, pero después despliega toda una cantidad de mecanismos para que no le suba. Esto da cuenta de que, por supuesto, la gestión del programa económico está caminando por una cornisa.

Ignacio Fidanza: El cepo. Vos detectaste cómo es esto del cepo que le metieron que a los fondos.

Luciana Glezer: Fondos de inversión. Estamos hablando, ya digo, inversores calificados. No para entender lo que no son los fondos de inversión, donde uno entra por las billeteras virtuales o por un banco comercial. Son inversiones más voluminosas donde parte de esas inversiones un fondo de inversión, vos vas al fondo de inversión, por ejemplo, vamos a dar un caso, Banco de Valores, que es una banca mayorista y ese tiene una apuesta en un fondo de inversión, no con la cartera de sus clientes, donde el 25% del fondo está en activos de afuera. Si están en activos extranjeros, ese fondo queda inmediatamente suspendido.

Ignacio Fidanza: Pero la clave es que si está en activos extranjeros

Luciana Glezer: 25% en dólares.

Ignacio Fidanza: Te meten un cepo.

Luciana Glezer: Suspendido, queda suspendido.

Ignacio Fidanza: Y digo algo más, si vos con dólar que compras en homebanking, que es el dólar que liberaron, el dólar oficial. Si vos compras dólar oficial con homebanking no podés comprar activos en dólares, por ejemplo bonos del Tesoro o acciones de Wall Street. Un cepo hay sobre eso.

Luciana Glezer: Tampoco puedes operar en los financieros. Hay restricciones cruzadas en todos los segmentos.

Ignacio Fidanza: Claro, por 90 días. Vos fíjate en la época de Massa vos podías comprar bonos del tesoro. Entonces estos tipos liberan el cepo para compra de dólares. Pero te pusieron ese coso entonces. Entiendo que una parte de la desconfianza de Wall Street tiene que ver con eso, que es lo que le remacha todo el tempo Cavallo, que le dice «tenés que liberar todo el cepo», basta con todo este manicomio.

Luciana Glezer: Pero hay que subrayar esta medida porque suspende fondos de inversión que estaban activos, no es menor. Y ha pasado por debajo del radar periodístico en el marco de la calificación del MSCI y que deja Argentina en el último lugar del ranking standalone. Está absolutamente atado a esto. Y cuando decimos esquizo es esquizo, ¿porque cuál es la razón para suspender un fondo de inversión de características? El temor a una salida masiva, digo, lo suspende para no tener una salida masiva y eso contradice la declaración del ministro que desde Entre Ríos dijo «hay dólares para todos.».

Ignacio Fidanza: Si hay dólares para todos, ¿por qué sube el dólar? Porque ellos en la teoría de ellos, que yo la respeto muchísimo, que los precios suben en relación a la demanda y la escasez, ¿no es cierto?

Luciana Glezer: Claro, por la ley de oferta y demanda, si sube porque hay una mayor demanda.

Ignacio Fidanza: Entonces si sube el dólar es porque hay escasez. Si sube ese bien. Pero Caputo dice que sobran. Entonces contradice un poco la teoría.

Javier Laquidara: Lo que decíamos además es que no termina de bajar el riesgo país porque el mercado no le termina de creer a Milei que va a reelegir.

Ignacio Fidanza: Bueno, eso es clave. Vos tenés ahí el tema de los gobernadores. El Gobierno está tratando de ver cómo hace equilibrio en una delgada línea, que es habilitar la reelección de gobernadores aliados a cambio de que apoyen la reelección de Milei. Ahora muchos de esos gobernadores son de otra fuerza, por ejemplo, el peronismo. Entonces ahora están con una idea muy novedosa, porque es un momento de creatividad, que consiste en lo siguiente: ahí en la mesa política, decir bueno, hagamos esto, le decimos ponele a Jaldo, el gobernador de Tucumán, que es muy amigo de ellos. Jaldo, nosotros te ponemos un candidato medio tonto o medio así que le falta fuerza.

Javier Laquidara: Sin votos.

Ignacio Fidanza: Un candidato flojo y después vos nos ayudas en octubre. ¿Ahora, cómo hace Jaldo para ayudarlos en octubre si él es del partido peronista que va a ir con un candidato? Bueno, dicen habilitemos las colectoras de nuevo y quieren meter las colectoras en la reforma política que elimine además las PASO.

Javier Laquidara: Es el proceso inverso al del 2011 que eliminó la colectora y puso la PASO. Es como volver quince años.

Ignacio Fidanza: Pero fíjate qué complicado. O sea, Jaldo debería poner sus candidatos a diputados nacionales y candidatos a senadores nacionales. Tucumán elige tres senadores nacionales, en una boleta colgada de la candidatura presidencial de Milei y en frente hay una boleta del partido peronista o como se llame en ese momento.

Javier Laquidara: ¿Te acordás que en la provincia era así? Bruera me acuerdo que repartía boleta con De Narváez en su momento. Se enojaba Kirchner.

Ignacio Fidanza: Pero lo hacía por abajo.

Javier Laquidara: Sí, por abajo.

Ignacio Fidanza: Esto es por arriba de la mesa, digamos. Es la institucionalización de eso.

Javier Laquidara: De la trampa.

Ignacio Fidanza: Sí, no sé si trampa, pero de ingeniería compleja.

Javier Laquidara: Y los gobernadores además están esperando a ver qué hacen con Milei. Algunos dicen de esperar hasta diciembre para ver si acuerdan o no. Los peronistas quieren jugar en contra, obviamente, pero algunos, como Jaldo, prefieren que le presenten al payaso Muralito, dicen ellos. Hay otros como Jorge Macri, que quieren llegar a un acuerdo electoral, otros prefieren que por lo menos Milei no les presentes candidato, que ya pasó eso en algunas provincias.

Ignacio Fidanza: Es que el dato político es que los gobernadores están viendo que acá el plan económico no está claro si va a remontar o no respecto a la gente y Milei no está claro en qué situación política llega respecto a los quilombos que tiene con Adorni más interna. Entonces dicen «esperemos». Esperemos hasta diciembre para definir, porque por ahí vale menos o por ahí vale más si vale más. Bueno, vamos, un acuerdo electoral, busquemos cómo nos colgamos y si vale menos, vamos nosotros. Entonces es verdad, tenés tres lotes. Porque además acá la otra definición de fondo que hay en este momento político es: donde en provincia, donde haya una lista de Milei y otra lista de neo PRO o lo que sea, digamos, de otra expresión de centroderecha, el peronismo puede ganar porque se divide la oferta de centro derecha. Entonces esto pone en riesgo y obliga a gobernadores como Orrego, como Frigerio, a decir «che, tenemos que ir un acuerdo con Milei, porque puede ganar el peronismo». O lo mismo Río Negro.

Javier Laquidara: Nacho Torres.

Ignacio Fidanza: Lo mismo Neuquén o lo mismo Nacho Torres, en Chubut.

Javier Laquidara: Jorge también.

Ignacio Fidanza: Jorge. Eso es muy divertido. Jorge hoy está enfrentado con Macri porque Jorge quiere acordar y Macri quiere ir con lista propia. Y Jorge dice «pero la puta madre». O sea, cuando yo quería enfrentarlo, vos querías acordar y ahora que quiero acordar vos querés enfrentarlo.

Javier Laquidara: Lo curioso es que en el gobierno que siempre estuvieron enfrentados, Santiago quería acordar y Lule no. Ahora dijeron no, bueno, vamos a hacer todos lo mismo porque si no Milei no reelige. Están diciendo hagamos la misma, acordemos.

Ignacio Fidanza: Claro, porque además vos ves lo que está pasando a nivel regional y decís, bueno, si están ganando candidatos de derecha, outsiders de derecha, pero también el otro dato político es que la izquierda crece a la par. Vos tenés en Perú y en Colombi. Cuando arrancó la elección, Petro estaba muerto, iba a salir 4.º y puso un candidato bien de izquierda, izquierda dura y terminó cabeza a cabeza. Y en Perú el outsider, que es el de izquierda, porque Keiko es como la 4.ª vez que se presenta y también de la nada llegó a 50 puntos. Entonces acá, en un balotaje, por eso volvemos al inicio de la charla, en un balotaje de gobierno… y bueno, hay que ver qué pasa si uno mira la región.

Javier Laquidara: Y el peronismo que se está matando, pero muchos dicen bueno, el año que viene tenés chance de ganar, te encuadras.

Ignacio Fidanza: Mira, para mí lo más probable sería que el candidato sea Kicillof, porque es el que más mide por lejos y que acuerde con Cristina. Y que Cristina en el final le saque todo lo que pueda. Y que vayan con ese candidato. Y entonces el peronismo va con una expresión de centro izquierda, izquierda. Y es eso, clarito, anti Milei, anti modelo de Milei. Yo vi una encuesta, te la pasé de Hugo Haime, de Tucumán, de la semana pasada. Me impresionó un dato: 38% de los tucumanos piden un cambio total del modelo. Total. Hay un 12% que dice hay que cambiar algunas cosas, pero un 38 total me parece altísimo. O sea, tener 40% de los tucumanos que dicen yo quiero todo lo contrario. Entonces ahí es donde me parece que lo lógico sería que terminen confluyendo en torno a Kicillof. Después hay otros que tienen un análisis, digamos, muy sesgado por el odio a Kicillof, porque hay mucho odio en el peronismo y el kirchnerismo, o resistencia, que dice que va a haber cuatro listas. Que es Milei, Macri/Patricia Bullrich Y en el peronismo un candidato kirchnerista y Kicillof. Entonces vamos a un escenario de cuatro listas. No sé.

Luciana Glezer: Y el peronismo Parque Norte dónde se ubica ahí, en esa oferta.

Ignacio Fidanza: Bueno, yo creo que el peronismo de Parque Norte, si lo arman, el peronismo de Parque Norte es…

Luciana Glezer: PEF. Peronismo con equilibrio fiscal o peronismo federal.

Ignacio Fidanza: Sos muy mala. PEF. El peronismo PEF está en un ejercicio de hacer un peronismo moderno. Centro, extremo centro, tipo Macron. Así, extremo centro. Yo creo que está jodido. ¿Sabes por qué? Por esto que veo que pasa en el mundo. No porque ellos hagan algo mal, sino mira lo que dice Macri. Esto es muy interesante. ¿Qué está diciendo Macri? Macri dice «acá hay que armar un candidato de derecha racional». Milei es derecha irracional, derecha loca, trastornada. Entonces él dice hagamos un candidato de derecha racional que va el balotaje contra Milei y la gente lo va a elegir. Pero yo creo que se equivoca Macri porque, eh, para mí van a elegir Milei, anti Milei, Derecha, izquierda. Entonces no hay. Y además son reformulaciones de la ancha vereda, avenida del Medio.

Luciana Glezer: Pero eso de Mauricio Macri es también lo que expresan los empresarios del Círculo Rojo, que ya su sueño y su deseo es continuar con el modelo económico. Sin Javier Milei.

Ignacio Fidanza: Totalmente. Pero vos fíjate: el círculo rojo casi siempre se equivoca, casi siempre. Jugó, por ejemplo, todo a Patricia. Entonces me parece que una cosa es lo que quieren y otra cosa es lo que ocurre. Pero lo que yo digo es un espacio para una construcción de centro de extremo centro, como sería el peronismo de Parque Norte. Me parece interesante si termina en una negociación con el candidato. Ahora, si eso quiere ser una expresión electoral independiente, creo que corre un riesgo muy alto de que le pase lo mismo que a Provincias Unida, que desapareció.

Javier Laquidara: Y al final eso funcional al rival.

Ignacio Fidanza: Porque además es como que hay matices que a nivel provincial te podés permitir que a nivel nacional no, porque hay una expresión así en una provincia va, se mete, mete cuatro o cinco legislador, un par de intendentes. Ahora a nivel país es muy difícil que haya espacio en la cancha y además si hay un balotaje. O sea, yo creo que si el peronismo no se divide está en el balotaje.

Javier Laquidara: Sí, porque si Tiene 35, 30 y pico ya está. Si Milei no llega a 45.

Ignacio Fidanza: Entonces ahí es donde digo, ¿cuál es el negocio de Cristina de un peronismo dividido que ponga en riesgo el ingreso al balotaje. Porque ahí sí, si son cuatro, ojo. Yo creo que la idea está de Macri, en realidad la única posibilidad de tener alguna chance es que el peronismo vaya dividido.

Javier Laquidara: Y que el candidato de centro se meta en el balotaje con 20 puntos.

Ignacio Fidanza: A mí me decía Olmos, cuando yo le preguntaba por esto de la posibilidad de que el peronismo vaya a un acuerdo con Larreta en la Ciudad para que Larreta después mejore en el balotaje. Toda esa teoría de Larreta. Y él me decía vos fijate Larreta si va a una interna con Jorge Macri, pierde. Y si va una interna, ponele que nuestro candidato sea Santoro, pierde. Entonces él lo que está pidiendo es que nosotros acordemos con él, pero sin en una interna para después ver si le gana a Jorge. O sea, todo el sistema político tiene que trabajar para él. Y me dice «eso en política no pasa».

 

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    Precariedad laboral, corrupción y mitos  

     

    Verdades y fantasías en torno al trabajo precario y la corrupción en obras públicas faraónicas que por más de un siglo atraviesan el imaginario histórico argentino.

    Por Silvina Belén para NLI ·

    Cada vez que la precarización laboral se agiganta, como ahora, asoma un viejo informe sobre el estado de las clases obreras en el interior de la república: el que Bialet Massé le presentó a principios del siglo pasado, en 1904, a Julio A. Roca y Joaquín V. González, presidente y ministro del interior, respectivamente, ese año.

    Del interés por el apabullante informe suele pasarse a exaltar la figura de su autor, prácticamente convertida en mito tras los sucesivos redescubrimientos del texto de la investigación que realizó con tanto celo –un disgusto para los rancios González y Roca, seguramente, que se la habían encomendado- como sacrificios para su osamenta.

    Incluso, a fines de los noventa, un historiador tan poco convencional como Javier Trímboli decidió emprender el mismo camino que casi cien años atrás había recorrido Juan Bialet Massé para realizar su trabajo. Trímboli plasmó su experiencia en el libro Mil novecientos cuatro. Por el camino de Bialet Massé (1999), que publicó Colihue en la colección “Puñaladas, ensayos de punta” que dirigía nada menos que Horacio González.

    El historiador –fallecido tempranamente en 2025- ya en ese momento finisecular olfateaba la defunción de la política que hoy, por desgracia, debemos dar por consumada. Así, en la Presentación de su libro, Javier Trímboli decía que la obra giraría en torno a esa sospecha fúnebre y al homenaje que pretendía rendirle a Bialet Massé como hombre político.

    Se refería, claro, a la faceta de político humanista que el autor del informe había mostrado a sus cincuenta y ocho años, no así a la trayectoria de empresario e inversor que este médico catalán había forjado por décadas codo a codo con la voraz élite cordobesa que reunía a personajes como Miguel Juárez Celman y Félix Funes, amigo de Bialet el primero y socio el segundo.

    Este derrotero tuvo su pico más alto en fama, controversias y mito en torno al Dique San Roque, su construcción, financiamiento, puesta en marcha e intrigas palaciegas, muchas de las que hasta hoy permanecen en una obscuridad histórica teñida de polémicas entre entusiastas y detractores de la obra que dirigió el ingeniero Carlos Cassaffousth, otra figura mitificada por los panegiristas del dique.

    El Horno “La Primera Argentina”

    Quienes hayan visitado San Roque como turistas seguramente habrán escuchado de boca de los guías diferentes versiones de la historia del viejo dique, todas con Bialet y Cassaffousth como héroes trágicos, adelantados a su época, envidiados, víctimas de la injusticia que los empobreció y llevó a prisión con la ayuda del peritaje de un “falso” ingeniero –el villano Federico Stavelius en el relato-.

    De los tres apellidos principales relacionados con la construcción, Funes, Bialet Massé y Cassaffousth –el cuarto sería Dumesnil-, el menos mentado es Funes[i], que eludió la cárcel por fueros parlamentarios. Del legendario empobrecimiento de don Juan, se sabe que duró casi nada: recompró en remate, a precio módico, sus antiguas posesiones, quizá con un “canuto” atesorado.

    El mote de “falso ingeniero” colgado como Sambenito a Stavelius, se sabe que nació del tecnicismo legal que salvó a los encarcelados y motivó la indignada renuncia del gobernador cordobés de turno: Stavelius no había revalidado su legítimo título de ingeniero obtenido en Suecia, su país de origen. No hubo, claro, ni revisión de su peritaje ni mucho menos uno nuevo…

    Se habla aún de la perfidia inglesa que, con malas artes e influencia, hizo caer en desgracia a los constructores por haber usado cales hidráulicas cordobesas y no cemento portland. Pero los préstamos para financiar el costo de la obra vinieron de las islas. Haber impuesto su portland sin necesidad de complejas venganzas, por lógica, hubiese sido muy sencillo para los ingleses.

    Una revisión asequible de la historia del dique es la de Lázaro Llorens, “Viejo Dique San Roque: el monumento a la corrupción de Roca y Juárez Celman”, artículo publicado en 2019. Por el contrario, la más amplia, mistificadora y encendida defensa de la obra y sus responsables en todos los aspectos puede leerse en el libro La historia del Dique San Roque (1985), de Luis Rodolfo Frías –disponible en PDF-, que el autor dedica “A la memoria venerable de mi abuelo materno Senador de la República Don Augusto Manuel Funes.”.

    Los muñones del dique de 1890 todavía pueden verse con aguas bajas del lago San Roque. Se dice que resistieron la dinamita. Para algunos esta imagen es símbolo de calidad indiscutible; para otros, vestigio de corrupción inocultable. A ciento cincuenta metros hay otro paredón, el del dique nuevo, de 1944, hecho a puro portland y con el embudo gigante que le valió el sobrenombre.

    Juan Bialet Massé

    Los biógrafos de Bialet Massé todavía no han logrado reconstruir totalmente su historia de vida ni aclarar cómo fueron sus últimos años en España y los primeros en Argentina, cómo a pesar de haberse cambiado el nombre para entrar al país –presumen los investigadores una interdicción política en la península- logró hacer valer su título de médico y hasta dónde llegó su responsabilidad o participación en los beneficios espurios, incluyendo negocios inmobiliarios relacionados, que los Juárez, Roca y Funes le sacaron a la construcción del dique. Misterios aún sobran.

    Volviendo al  informe, motivo principal de sus cíclicas reapariciones, también hay misterios y un halo de leyenda. El contenido, por supuesto, conserva su valor incuestionable. Sin embargo, el que González y Roca se lo hayan encomendado a un hombre de cincuenta y ocho años, avanzada edad para la época, no deja de llamar la atención. Al respecto, un lapidario crítico como Llorens reflexiona:

    Luego del culebrón del dique San Roque, el médico catalán siguió manteniendo estrechos lazos económicos con el “Zorro” Roca. Así fue que en 1904, durante su segunda presidencia, fue el mismísimo Roca quien contrató a Bialet Massé para que confeccionara su famoso informe “El Estado de las Clases Obreras en el Interior de la República Argentina”. Informe con el que el constructor del dique fallido, se compró la buena opinión a todo el progresismo local. A pesar de haber vivido siempre comiendo de la mano de la oligarquía más agria de la República Argentina.

    Tal vez Bialet Massé, previendo sospechas como esta, se apresuró a aclararles a los funcionarios que haría el informe ad honorem. Y así fue: en lo formal no hubo honorarios. Sin embargo, la suma que finalmente se le otorgó en concepto de viáticos, gastos de preparación y edición[ii] del informe fue de 25.000 pesos, una friolera para 1904, podría decirse.

    A más de un siglo y con tantos ceros quitados de por medio, solo puede hacerse una comparación apelando al respaldo oro del peso en la época. Gramo más, gramo menos, serían unos once kilos de oro aproximadamente lo que el estado invirtió en gastos para un informe al que ni quienes lo encargaron le dieron importancia ni lo hicieron valer políticamente para legislar[iii] en favor de la mejora de las condiciones de trabajo en el país.

    El esposo catalán de Zulema Laprida, hija del célebre Narciso, falleció en Buenos Aires en 1907 sin apuros económicos. Se llevó a la tumba no pocos secretos y dejó los mitos que se asocian a su apellido: el del hombre que a caballo y bajo la lluvia descubrió el milagro de las piedras calizas cordobesas, y el del mártir del progreso y defensor de la dignidad del trabajador, que le escupió las verdades del sufrimiento obrero en la cara a funcionarios venales de alto rango.

    Si valiese definir sencillamente el mito como unión de ínfima verdad y mucha fantasía, habría que considerar si Juan Bialet Massé forma parte o no de nuestra mitología histórica, de todo aquello que nos gustaría creer sin vacilaciones ni peros.


    [i] Félix Funes, concuñado de Juárez Celman y Julio A. Roca.

    [ii] Informe sobre el estado de las clases obreras en el interior de la República Argentina, Buenos Aires, Imprenta y Casa Editora de Adolfo Grau, 1904.

    [iii] “Su presentación, en 1904, no fue bien recibida y la Ley Nacional de Trabajo que originara este relevamiento, tampoco llegó a ser sancionada.”: https://proyectobialet.com/bio/.

     

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    HONGOS TUCUMANOS DEGRADAN COLILLAS DE CIGARRILLOS

    El objetivo es degradar los contaminantes y reducir el principal desecho del mundo que afecta al ambiente, la salud humana y tarda 25 años en descomponerse. Científicos argentinos investigan el tratamiento de colillas de cigarrillos para eliminar su toxicidad a partir del uso de dos tipos de hongos provenientes de las Yungas de Tucumán. El…

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  • El fusilador oculto de Operación Masacre

     

    La puerta del chalet se llena de policías. Son casi las once de la noche del sábado 9 de junio de 1956 y el jefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires, el teniente coronel (R.) Desiderio Fernández Suárez –47 años, alto, moreno, de bigote corto, pantalones claros y chaquetilla color verde oliva–, grita ante el 4519 de Hipólito Yrigoyen, localidad de Florida, partido de Vicente López:

    –¡¿Dónde está Tanco?! 

    Fernández Suárez lleva seis meses como jefe policial y es la segunda vez que participa de un operativo. El 23 de febrero, cuando una explosión en la sede de Fabricaciones Militares de Villa Martelli puso en alerta a toda su fuerza, salió en auto desde su casa en Núñez 2546, en Belgrano, y llegó solo a la zona de la explosión. Al bajar vio a una pareja, los detuvo y acusó de “sabotaje peronista”. Ellos dijeron que sólo estaban ahí para “hacer el amor”. Masticando bronca, los dejó ir. 

    Pero esta noche confía en que será diferente: se está gestando un levantamiento militar peronista, liderado por los generales Juan José Valle y Raúl Tanco. Los sublevados buscan derrocar a Aramburu y garantizar el regreso de Perón, exiliado en Panamá desde el golpe de la Revolución Libertadora. Ya hay enfrentamientos en Campo de Mayo, la Escuela de Mecánica del Ejército, los Regimientos 7 de La Plata y 2 de Palermo. También en Viedma, Rosario, Rafaela, Santa Rosa. 

    –¡¿Dónde está Tanco?! –vuelve a gritar.

    Fernández Suárez fuerza la puerta y sorprende al dueño de casa. Un pelotón de oficiales se abre detrás suyo. Horacio di Chiano, un electricista de 50 años, los recibe con una bolsa de agua caliente en la mano que había preparado para su mujer, ya acostada. Con él está su vecino, Miguel Ángel Giunta, un zapatero de 29. No hay señales de Tanco ni de ningún levantamiento militar. 

    Desiderio saca su revólver calibre 45 y lo apoya en la garganta de Giunta.

    –No te hagas el piola y levantá las manos. 

    Los oficiales suben a di Chiano y Giunta a un móvil de la comisaría de Florida. Afuera también hay un colectivo rojo de la línea 19 de Vicente López que la policía secuestró en el camino. Fernández Suárez no entiende. La información de un encuentro de militantes peronistas en esta dirección le llegó a través del Servicio de Inteligencia de la Policía Bonaerense (SIPBA), creado cinco meses atrás para desplegar agentes de información encubiertos en fábricas, talleres y sindicatos. “Son los ojos y oídos de la jefatura en la provincia en lo que respecta al movimiento gremial y la actividad subversiva”, había explicado el jefe policial en una entrevista. Y los resultados eran buenos: el 17 de abril habían detenido a dos militantes comunistas en Trenque Lauquen por repartir folletos.

    Un levantamiento militar como el de esta noche no se le podía escapar. Hasta que hay señales claras: del pasillo al costado derecho del chalet dos personas salen corriendo. Desiderio y sus policías entran, mientras otros policías persiguen a los fugitivos. Agazapados, mezclados entre un grupo más numeroso de hombres que se había juntado a escuchar por radio una pelea de box en el Luna Park, algunos militantes esperaban novedades sobre el levantamiento. El jefe policial irrumpe y los detiene a todos. Los sube al colectivo. Cuando ve a Juan Carlos Livraga, de 24 años, Fernández Suárez lo golpea en el estómago con la culata de su pistola.

    –¿Así que vos ibas a hacer la revolución? ¿Con esa facha?

    Otros dos hombres son apresados más tarde cuando llegan al mismo PH. En total son doce.  Los trasladan a la Unidad Regional de San Martín, a cargo del inspector mayor Rodolfo Rodríguez Moreno. Desiderio viaja a La Plata, donde lo espera el general e interventor de la provincia, Emilio Augusto Bonnecarrére. A las 0.30 –ya es 10 de junio– la radio oficial transmite la Ley Marcial. A las 4.47 el vicepresidente Isaac Rojas comunica que el alzamiento peronista fue neutralizado. 

    Fernández Suárez llama a Rodríguez Moreno.

    –A esos detenidos de San Martín ¡que los lleven a un descampado y los fusilen!

    Esa misma madrugada, en un basural de la localidad de José León Suarez, en el cruce de lo que hoy es la calle 9 de julio y avenida Márquez, la policía asesina a cinco de los detenidos: Carlos Lizaso, Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Mario Brion y Vicente Rodríguez. El resto –Livraga, Di Chiano, Giunta, Norberto Gavino, Rogelio Díaz, Julio Troxler y Reinaldo Benavídez–, se salvan porque escaparon o porque sólo fueron malheridos.

    Fernández Suárez sale fortalecido del operativo. Comparte un acto con Aramburu y declara en una revista: “El buen policía tiene a mano todos los recursos legales necesarios para esclarecer un hecho o descubrir un delito sin acudir a la violencia”. 

    Cinco meses después, el 18 de diciembre de 1956, el periodista y escritor Rodolfo Walsh, frente a un vaso de cerveza en un bar de La Plata, escucha en voz de un amigo:

    –Hay un fusilado que vive.

    ***

    El Círculo Militar de avenida Santa Fe 750 hierve esta media mañana del viernes 12 de octubre de 1945. Más de trescientos oficiales del Ejército y la Marina gritan. Sus voces se superponen, los rangos que no se respetan. El capitán Fernández Suárez –con 37 años– lanza una temeraria propuesta ante el presidente de la mutual de oficiales, el almirante Héctor Vernengo Lima.

    –¡Hay que matar a Perón!

    Nacido en 1908 en Villa Mercedes, San Luis, Desiderio se convirtió en antiperonista hacia 1940, tras conocer a Perón como profesor en la Escuela de Guerra y en la de Alta Montaña. Lo veía “como un peligro para el país”, según lo recuerda el diario La Nación.  

    Y con apenas 22 años, Fernández Suárez ya había rechazado a otro líder popular. Siendo cadete, el 6 de septiembre de 1930 se sumó a la columna de unos 600 estudiantes y 900 soldados que marcharon hacia Plaza de Mayo contra Hipólito Yrigoyen. Partieron desde el Colegio Militar de San Martín, a 4 kilómetros del basural de José León Suárez, el de los fusilamientos del 56. La protesta la encabezó José Félix Uriburu, quien derrocaría al líder de la Unión Cívica Radical.

    El pedido de Fernández Suárez por la cabeza de Perón se conjugaba con  un clima de rechazo generalizado. Flotaba en el aire “la sensación de que el país se había salido de cauce y que la institución armada tenía que decidir qué hacer con eso”, describe Jorge Abelardo Ramos en La Era del Peronismo

    Los militares antiperonistas lograron finalmente que el 9 de octubre de 1945 Perón renunciara y fuera detenido en la isla Martín García. No esperaban, sin embargo, la movilización popular del 17 en la Plaza de Mayo. Entonces Fernández Suárez tuvo el primer traspié en su vida militar. 

    Haber pedido la cabeza de Perón le costó caro: el 9 de mayo de 1946 lo arrestaron por seis meses y pasó a retiro obligatorio. En ese mismo año, Walsh traducía su primera novela policial, de Irish William, con un título sugestivo para lo que vendría después: Lo que la noche nos revela.

    ***

    Traje gris, camisa blanca y corbata negra, bigote prolijo y peinado engominado, Fernández Suárez se sienta en su oficina en el Departamento Central de la Policía frente a un periodista del Noticiario Bonaerense. Acaba de asumir como jefe –el 20 de diciembre de 1955– y ya purgó a 1445 oficiales subalternos y personal de tropa. Faltan seis meses para la Operación Masacre. Ante la cámara que lo filma en blanco y negro dice:

    –Queremos hacer una policía humana, una policía que esté dedicada exclusivamente a la lucha contra la delincuencia, que tenga un profundo respeto por los derechos individuales. La policía está en franco tren de transformación. Doce años de dictadura no se pueden cambiar en tres meses.

    La Libertadora le permitió a Fernández Suárez salir del ostracismo que vivió durante el peronismo, donde se refugió en la actividad privada. Según aparece su apellido en los diarios de la época, vendió ganado en Florida: ofrecía, por ejemplo, “3 novillos prom. 243 kgs. a 240 mls.”. O también, “15 vacas prom. 308 kgs. a 205 mls”. 

    Con su pareja tuvo tres hijos: Carlos, Mario y Oscar Alberto. Uno de ellos seguirá la carrera militar y será detenido siendo subteniente en 1959 por Arturo Frondizi. Luego llegarán nietos y bisnietos. 

    La suerte le empezó a cambiar el 16 de junio de 1955, cuando la Aviación Naval bombardeó la Plaza de Mayo y dejó 300 muertos y 1.200 heridos. Un hilo invisible conecta a Fernández Suárez con Walsh: compartían un sentimiento nacionalista y antiperonista y el escritor había soñado con ser aviador, aunque volcó su pasión al papel: el 21 de diciembre del 55 publicó la crónica 2-02-no vuelve, donde describe la audacia de los pilotos bombarderos. Años después llegó a escribir un borrador de cuento titulado El aviador y la bomba, contado desde la perspectiva de uno de los pilotos golpistas.

    Con Aramburu en el poder, el 17 de octubre de 1955, Fernández Suárez es designado jefe de personal en el Ministerio de Educación. Su primera medida fue alentar a los empleados a denunciar irregularidades de la anterior gestión. Pero el 13 de noviembre ya es nombrado subjefe de la Policía. Y un mes después asume la jefatura. Un decreto del 13 de enero del 56 lo reincorpora al Ejército, lo asciende «al grado inmediato» y lo vuelve a pasar a retiro como teniente coronel. Aramburu y Rojas destacan que había sido sancionado «por razones políticas» durante la “dictadura imperante”. En el 58 –ya después de los fusilamientos– lo reincorporan al servicio activo con fecha retroactiva al 19 de enero de 1949 y lo promueven a coronel.

    ***

    –¡Encontré al hombre que mordió al perro!

    El 20 de diciembre de 1956, dos días después de escuchar que hay un “fusilado que vive”, Walsh consiguió la denuncia de Livraga y la llevó con excitación a la editorial Hachette, donde trabajaba su compañera Enriqueta Muñiz, una periodista de 22 años. Con ella empezaría a investigar la Operación Masacre: lo que descubren los periodistas es que la Ley Marcial comenzó a regir un día después de las detenciones, o sea que fueron fusilados ilegales.

    Walsh tenía un “topo” en la policía de Fernández Suárez. El contacto era Jorge Doglia, jefe de la División Judicial. Le permitirá revelar los fusilamientos, pero también torturas en las comisarías a cargo del jefe de la Policía.

    Walsh y Enriqueta trabajan juntos y rápido. El 23 de diciembre, en el semanario Propósitos publican la primicia de la denuncia de Livraga. No la firman, pero es un ataque a Fernández Súarez: el “fusilado que vive” confiesa allí que la policía intentó asesinarlo en un descampado antes de la Ley Marcial. El dato es contundente: días después, una Junta Consultiva provincial de legisladores convoca al jefe de la Policía. Lo arrinconan con preguntas sobre varios hechos del 9 y 10 de junio en distintas comisarías: fusilamientos, torturas con picanas, palizas de sus oficiales. 

    –Aquí hay cargos –se defiende Desiderio–. Pero no hay pruebas.

    La pareja de periodistas continúa investigando. Suman sobrevivientes y expedientes. Walsh empieza a firmar con sus iniciales: RJW. Dos notas en el diario Revolución Nacional, ocho en la revista Mayoría, otras tres en el semanario Azul y Blanco. El coronel tiene quien le escriba: las crónicas apuntan directamente a su responsabilidad en la masacre. El nombre de Walsh circula rápido en la jefatura de policía. Sus notas quedan archivadas en el  SIPBA.

    –¿Quién carajo es? –pregunta Fernández Suárez. 

    Manda a sus oficiales a detenerlo, pero terminan levantando a un reportero con las mismas iniciales. También van a su casa en La Plata, pero no lo encuentran: Walsh vive en otro lado y con identidad falsa –Francisco Freyre–, aunque firma las notas con su nombre para que Fernández Suárez sepa que no va a parar.

    El último cruce entre ambos –del que se tenga registro– fue el 13 de enero de 1965, nueve años después de la primera nota en Propósitos y ocho de la publicación de Operación Masacre como libro. Desiderio manda una carta al diario Crónica para –otra vez– desligarse de la responsabilidad de la masacre. Walsh le contesta en el mismo diario:

    –Los descargos de Fernández Suárez son los mismos que pulvericé hace ocho años y que lo llevaron al completo silencio.

    ***

    A partir de los 60, con la Libertadora fuera del poder, Fernández Suárez cambia de piel. Funda una empresa inmobiliaria y financiera junto a militares y ex funcionarios. Durante el gobierno de J. M. Guido es detenido acusado de una supuesta “conspiración” y “rebeldía”. 

    En 1964 aparece como proveedor del Estado en servicios de seguridad. El 17 de septiembre del mismo año participa con Aramburu y Rojas de una celebración por  el aniversario del golpe a Perón. Según la crónica del evento, apenas llenaron la Plaza Libertad del barrio de Recoleta. 

    En 1970, el mismo año en que secuestran a Aramburu, funda otra compañía de seguridad e investigaciones: POL-PAR, con sedes en Capital Federal y La Plata. En el ‘76 crea otra empresa: S.P. 

    Entrada la última dictadura, su rastro se pierde.

    ***

    No la encuentra. Después de cebar unos mates dulces, Berta Josefa Carranza –72 años, petisa, pullover de lana celeste, la cara redonda, el pelo corto, lacio, con algunas canas– se para con dificultad de la silla y camina despacio hacia un sillón mullido para buscar algo. Es un jueves de mayo de 2026 y en la casa de los Carranza, en el barrio obrero de Boulogne, la luz entra limpia por la ventana. Berta busca detrás de un mueble, dentro de una carpeta. Pero no. La hoja amarillenta escrita a máquina que dice que su padre, Nicolás Carranza, uno de los cinco fusilados por Fernández Suarez, fundó una sociedad de fomento para su barrio en 1954, no aparece. 

    –Le dije varias veces que tiene que ser más organizada con esos papeles –se queja Majo Carranza, hija de Berta y nieta de Nicolás, mientras la ayuda a buscar. 

    –Acá está –dice Berta y saca la hojita de una bolsa. –Tiene su firma.

    Es de las pocas cosas que le quedan de su papá. Tenía 2 años cuando el 11 de junio de 1956 –dos días después de los fusilamientos– su madre recibió a Fernández Suárez en esta misma casa, en la esquina de Guayaquil y –ahora– pasaje Carranza. El jefe policial había llegado para buscar la libreta de enrolamiento de Carranza “por un trámite en La Plata”. Le dijo que desconocía su paradero y apuró a la mujer a buscar el documento de su esposo. 

    Mientras esperaba, Fernández Suárez se cruzó en el pequeño comedor a Elena, de entonces 12 años, la hija mayor de la familia. Parado frente a un retrato del recién fusilado, el jefe de la bonaerense le preguntó: “¿Ese era tu papá?”.

    –Nunca nadie fue preso. Nunca alguien pagó por esto –retoma Berta en 2026–. Porque hubiéramos podido hacer algunas cosas, cuando había otros compañeros vivos.

    El 24 de abril de 1957 la Corte Suprema de Justicia –tras un largo derrotero de la denuncia del “fusilado que vive”– falló que el expediente debía pasar a la justicia militar. Los responsables fueron absueltos. “Dejó para siempre impune la masacre de José León Suárez”, escribió Walsh. 

    El 17 de junio de 2026, 70 años después, el Juzgado Federal N°2 de San Martín a cargo de Alicia Vence comenzará un juicio de recuperación histórica. Berta y su hija Majo, junto al resto de los familiares de los asesinados, acusan al Estado por delitos de lesa humanidad. Mencionan el rol de Aramburu, Rojas y Fernández Suárez. Es probable que en el proceso de su testimonio el sobreviviente Livraga, que vive en Estados Unidos. 

    Según una fuente con acceso a la causa, un familiar de Aramburu llamó al juzgado para averiguar el estado del expediente.

    –En los noventa aún estaba vivo el sorete de Desiderio –recuerda Berta–. Queríamos iniciarle un juicio en la provincia. Recién nos armábamos como comisión de familiares de los fusilados, pero no salió.

    Sobre la mesa hay ejemplares de Operación Masacre e Historia de una investigación, el diario personal que escribió Enriqueta Muñiz, mientras colaboraba con Walsh. En una pared verde cuelga una enorme bandera de Boca Juniors. En otra, un cuadro del Che Guevara. En un rincón hay cuatro tanques de oxígeno. Son de Berta.

    –Desde que soy bebé, vi toda la lucha de mi vieja y el resto de los familiares por mantener viva la memoria de lo que pasó –dice Majo, de 40 años–. Y también cómo muchos se fueron yendo de a poco. Como nieta, siempre hablo con los más jóvenes. En escuelas, universidades. Pero es tarea de la militancia mantener vivo ese legado. Para que la historia no se repita.

    Berta asiente y mira su celular. Le llega un mensaje. Alguien encontró el aviso necrológico de Fernández Súarez que se publicó en el diario La Nación el 10 abril de 2001. 

    Hace zoom en la imagen.

    FERNANDEZ SUAREZ, Desiderio Argentino, Cnl. (R), q.e.p.d., falleció el 9-4-2001. – Sus hijos Carlos, Mario y Oscar, sus hijas políticas, sus nietos, bisnietos, su sobrino Marcelo Fernández y Sra. Hilda Rodríguez participan su fallecimiento y ruegan una oración en su memoria.

    –Esto está buenísimo –dice Berta. La sonrisa socarrona.

    –¿Qué está buenísimo? –le pregunta Majo.

    –Saber que este hijo de puta está muerto.

    ***

    El 10 de febrero de este año, vía decreto 97, el presidente Javier Milei designó en un importante cargo a un familiar directo del cerebro de Operación Masacre. 

    Leandro Fernández Suárez, nieto del teniente coronel de la Libertadora, hijo de su hijo Oscar Alberto, es hoy embajador en México. 

    Diplomático de carrera –ingresó al servicio exterior en 1993– fue ascendido por Alberto Fernández. Pero en los últimos años se ganó la confianza de Karina Milei por su rol diplomático en Miami. 

    El embajador aparece en fotos recientes sosteniéndole un paraguas a Milei en un día de lluvia.

    No aceptó hacer declaraciones para esta nota. 

    ***

    Abajo. Más abajo. En el tercer subsuelo del Cementerio de la Chacarita, dentro del Mausoleo de las Fuerzas Armadas, los nichos de generales y militares se amuran en la pared gris. 

    Los pasillos son anchos, la luz de algunas lamparitas rebota en el mármol frío. 

    La placa 1117 sólo dice “Cnel. Desiderio Fernández Suárez”. 

    Una bandera argentina envuelve su cajón marrón, junto a un florero vacío. 

    –No lo vienen a ver mucho –dice un encargado de overol azul.

    Nadie fuera de su familia lo despidió cuando murió a los 92 años el 9 de abril de 2001. Ni los Aramburu, ni los Rojas, ni otros apellidos mandaron condolencias. Sólo el diario La Nación sacó aquel recuadro recordando su muerte, cuatro días después. Un familiar del exjefe de la policía comentó allí que Fernández Suárez “nunca se arrepintió de nada”. 

    –Acá hay mucha historia enterrada –retoma el encargado –Tenés desde coroneles que lucharon por la independencia hasta soldados de Malvinas.

    Pero el nicho de Fernández Suárez no tiene flores, ni una descripción que lo recuerde. Apenas una chapa dorada con su nombre y rango. A dos metros, los restos de los exdictadores Juan Carlos Onganía y Roberto Viola.

    Fernandez Suárez descansa en un osario de lesa humanidad. Desde el 2016 nadie paga los costos de mantención de su nicho. La deuda es de 460 mil pesos.

    La entrada El fusilador oculto de Operación Masacre se publicó primero en Revista Anfibia.

     

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