Aunque divididos, en el peronismo ya piensan en la estrategia del año próximo y todo indica que Axel Kicillof se va a inclinar por desdoblar la elección, aunque eso ponga en riesgo su camino a la presidencia.
En contra de lo que le pedía todo el arco peronista, el año pasado el gobernador desdobló la elección con un único argumento: aseguraba que era imposible realizar en la provincia de Buenos Aires una elección simultánea con dos sistemas diferentes (Boleta Única y sistema tradicional).
El año próximo, si finalmente se efectiviza su candidatura a presidente, la lógica indica que Kicillof necesitará del arrastre de los intendentes (que volverán a ser candidatos) y también de legisladores y concejales.
Sin embargo, para lograr una elección simultánea el gobernador deberá volver sobre sus pasos y reconocer que el desdoblamiento de 2025 fue un pretexto para consolidar junto a los intendentes una elección en la provincia en detrimento de la estrategia nacional de Cristina Kirchner.
«Si algo le gusta a Kicillof es tener razón», dicen en el peronismo y aseguran que no va a desdecirse. La postura (muy primaria todavía) que se viene planteando en el peronismo es que el gobernador desdoblará la elección, incluso con una diferencia temporal respecto de la nacional mayor de la que se fijó el año pasado.
Axel Kicillof y Andrés Larroque.
La idea es trabajar con tiempo una campaña ajena a la discusión presidencial y que Kicillof pueda dejar en la provincia un nuevo gobernador que surja de las filas del peronismo. Luego, una vez asegurada la provincia, el gobernador transitará su camino a la Casa Rosada.
La elección de septiembre dejó en claro que la provincia de Buenos Aires puede llevar adelante una elección separada de los comicios nacionales, algo que no había existido en la historia reciente de la provincia.
El triunfo -con una diferencia de 13 puntos respecto de los libertarios- fue quizás el nacimiento de un nuevo esquema electoral en la provincia donde los intendentes pasan a ser soportes imprescindibles de la elección.
En tanto, la discusión sobre cómo se resolverán las candidaturas transitará por otro andarivel. En principio existe un consenso en el peronismo para volver a las PASO. Nadie quiere saber nada con cierres como el de julio del año pasado donde incluso se llegó a cortar la luz de manera quirúrgica en dependencias electorales para ganar tiempo.
Aunque la fecha de la elección la tomará el gobernador el año próximo, el resto de las definiciones electorales deberán tomarse este año. Se sabe que La Libertad Avanza quiere dar la discusión en la Legislatura respecto de implementar la Boleta Única en la provincia, algo que difícilmente genere consensos. En tanto, a diferencia del peronismo, los libertarios no quieren saber nada con el regreso de las primarias. Aseguran que todas las decisiones pasarán por Karina Milei.
El gobierno de Milei puso en marcha la llamada Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina, un nuevo dispositivo estatal destinado a “desmentir mentiras”, “exponer operaciones” y señalar a medios y dirigentes políticos. Presentada como una defensa de la libertad de expresión, la iniciativa ya despertó críticas por su evidente sesgo propagandístico y por el riesgo de que el poder político se arrogue la facultad de definir qué es verdad y qué no.
Por Roque Pérez para NLI
Un nuevo organismo para disciplinar el relato público
A través de un extenso hilo publicado en la red social X, el oficialismo anunció la creación de la Oficina de Respuesta Oficial, un espacio que —según su propia definición— no solo informará, sino que se dedicará activamente a desmentir lo que considere falsedades y operaciones mediáticas.
El texto inaugural sostiene que “informar no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta” y plantea que la democracia no se fortalece tolerando la mentira, sino exponiéndola. En la práctica, el Gobierno decidió sumar una voz oficial permanente para intervenir en el debate público, marcar errores, señalar responsables y fijar una versión autorizada de los hechos desde el Estado.
La paradoja es evidente: en nombre de la libertad de expresión, el Ejecutivo crea un organismo específico para corregir discursos ajenos.
Quién está a cargo y cómo funciona
La Oficina de Respuesta Oficial depende de la Dirección Nacional de Comunicación Digital, que ya administra las cuentas oficiales de la Casa Rosada y de la Oficina del Presidente. Al frente de ese esquema se encuentra Juan Pablo Carreira, conocido en redes como Juan Doe, un militante libertario digital con llegada directa al núcleo duro del poder y alineado con el asesor presidencial Santiago Caputo.
No se trata de un organismo técnico ni autónomo, sino de una estructura política de comunicación centralizada, con lógica de confrontación permanente y fuerte impronta ideológica. Desde allí se decidirá qué publicación es una “operación”, qué dato es “mentira” y qué medio merece ser desmentido públicamente por el Estado.
Clarín, el primer blanco del nuevo “desmentidor oficial”
El debut práctico de la Oficina no tardó en llegar y tuvo como protagonista al Grupo Clarín. En su primera intervención pública, el organismo acusó al diario de publicar información falsa sobre el programa Volver al Trabajo y celebró que el medio hubiera “borrado” una nota tras la respuesta oficial.
Lo cierto es que Clarín no eliminó el artículo, sino que modificó su título, algo habitual en portales digitales. Sin embargo, la Oficina utilizó el episodio para exhibirse como árbitro de la verdad y para marcar territorio frente a uno de los actores centrales del sistema mediático argentino.
El mensaje fue claro: a partir de ahora, el Gobierno no solo responderá políticamente, sino que dictará correcciones públicas desde una cuenta estatal.
El Estado como Ministerio de la Verdad
Las críticas no tardaron en aparecer. Desde distintos sectores se advirtió que el Estado no debe fabricar la verdad, ni convertirse en juez de lo que puede o no circular en el debate público. La comparación con el Ministerio de la Verdad de la novela 1984 no es exagerada: un poder central que corrige relatos, señala desvíos y reescribe versiones en tiempo real.
Resulta llamativo que un gobierno que se autodefine como defensor del libre mercado y enemigo de la intervención estatal haya creado un organismo específico para intervenir en el mercado de ideas. La libertad de expresión, bajo este esquema, deja de ser un derecho amplio y pasa a estar condicionada por la respuesta oficial.
Más propaganda que información
Lejos de limitarse a ofrecer datos verificables, la Oficina nace con una misión explícitamente política: exponer enemigos, desacreditar voces críticas y consolidar un relato oficial. No se trata de un área de prensa tradicional, sino de un dispositivo de combate comunicacional permanente.
En la Argentina de Milei, la verdad ya no se discute únicamente entre periodistas, fuentes y ciudadanos. Ahora también se administra desde una cuenta verificada del Estado, con tono doctrinario y vocación de disciplinamiento simbólico.
Como en toda distopía moderna, la consigna es simple: la mentira no será lo que falte a la verdad, sino todo aquello que no coincida con la versión oficial. Y si queda alguna duda, siempre habrá una Oficina dispuesta a aclararla.
La caravana por la república que se va a realizar en distintas ciudades de la Argentina este sábado. En nuestra ciudad la concejala Paillapí adhirió a la convocatoria desde su perfl de facebook y recibió el repudio de la organización Frente Patria Grande-Nueva Mayoría que fue lo que le dio visibilidad, también lo hizo luego…
Funcionarios y personal de distintas áreas, además de profesores de la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina participaron el jueves de la capacitación en el marco del programa Deporte Social, inclusión y contención ‘Dispositivo de prevención e intervención a través de la actividad física y el deporte como herramienta de Inclusión’ de…
En una semana de intenso trabajo, el Intendente Marcelo Orazi, junto a otros intendentes de la región, se reunieron con distintos Ministerios de Nación, para gestionar acciones en conjunto para nuestra ciudad. Se lograron concretar numerosas obras, en lo que refiere a infraestructura y fuimos recibidos por el Ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, quién se…
Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado un ataque preventivo y de gran alcance sobre objetivos nucleares iraníes, pero la respuesta de la República Islámica, que incluyó el lanzamiento de misiles a territorio israelí y a bases estadounidenses en la región pone a Medio Oriente al borde de una guerra total.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que la operación «Rugido de León» perseguía un objetivo de máxima: acabar con la «amenaza existencial» que suponen los ayatolás para su país, es decir, un cambio de régimen en Irán. Sin embargo, la represalia iraní no se hizo esperar y golpeó en simultáneo a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait y Jordania, donde EEUU tiene desplegadas bases militares.
Los líderes de los países árabes apelan a la prudencia para evitar una escalada aún mayor. Saben que la República Islámica, adversaria de muchos de ellos por cuestiones religiosas -el versus entre sunitas y chiitas dentro del islam- y geopolíticas -el pacto que mantienen con Washington-, puede redoblar los ataques a través de lo que queda de sus milicias aliadas en Yemen, Irak y Líbano para presionar a Netanyahu y Donald Trump.
Se trata de un escenario inquietante que podría llevarse puesta la delicada estabilidad de Medio Oriente. «Estamos frente al ascenso de un nuevo hegemón, o aspirante a hegemón, que es Israel. Eso hace que países que antes no eran aliados puedan llegar a coincidir en diferentes aspectos. Pero un nuevo ataque de EEUU podría implicar una profundización de la respuesta iraní, y eso tensaría más aún la relación con los países del Golfo, que es lo que quiere EEUU: que vean a Irán como un enemigo con el que es imposible cooperar», dijo a LPO Said Chaya, director del Núcleo de Estudios de Medio Oriente de la Universidad Austral.
El ataque a las monarquías del Golfo puede leerse también como una jugada de Teherán para volver a la mesa de negociaciones sobre su programa nuclear en Ginebra la próxima semana. «Por eso involucra a los países de la región, para que ellos generen una suerte de presión indirecta sobre Israel y EEUU. No veo un derrumbamiento del régimen en el corto plazo», sostuvo el experto.
Estamos frente al ascenso de un nuevo hegemón, o aspirante a hegemón, que es Israel. Eso hace que países que antes no eran aliados puedan llegar a coincidir en diferentes aspectos. Pero un nuevo ataque de EEUU podría implicar una profundización de la respuesta iraní, y eso tensaría más aún la relación con los países del Golfo, que es lo que quiere EEUU: que vean a Irán como un enemigo con el que es imposible cooperar
Los enfrentamientos directos habían quedado en pausa tras la llamada guerra de los 12 días, en junio pasado, cuando EEUU e Israel mataron a altos mandos militares y científicos nucleares iraníes y destruyeron parcialmente su programa de misiles e instalaciones atómicas. Las cosas se calmaron y hasta se reanudaron las rondas de conversaciones, la última el jueves de esta semana, de la que participó el yerno de Trump, Jared Kushner, con la mediación clave de Omán.
Pero el acercamiento duró poco y las protestas en Irán contra el líder supremo Alí Jamenei y el presidente Masoud Pezeshkian a raíz de la situación económica y la falta de libertades civiles y políticas terminarían por envalentonar a la administración republicana. El propio Trump había amenazado con descabezar a la cúpula chiita si continuaba la masacre de manifestantes, y esta tarde prometió inmunidad total a la Guardia Revolucionaria Islámica -el brazo armado del régimen- a cambio de su rendición.
Mohamed Bin Salman, monarca de Arabia Saudita.
Es que una eventual extensión de las hostilidades asusta a más de uno en la zona. Como explicó Ignacio Rullansky, profesor de Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella, «los países árabes no quieren estar en la línea de fuego ni entrar directamente en guerra, y temen que se desestabilicen sus propias sociedades». «Los del Golfo son regímenes autoritarios, durante la primavera árabe tuvieron mucho temor a que la ola de revueltas les llegara», aseguró el especialista.
Irán no cuenta ya con las milicias en la región como para encarar una guerra total. Cuenta con ellos para hacer daño. Probablemente, lo único que le queda al régimen iraní sea pactar algún tipo de transición ordenada.
Pese a las protestas diplomáticas por los ataques iraníes, los países de la región buscan evitar que Teherán cierre el paso por el estrecho de Ormuz, crucial en el comercio global de petróleo y gas natural licuado (algo que afecta a los exportadores del Golfo), mientras Omán pide retomar las negociaciones para rebajar la tensión. Irán no muestra sus cartas aún y tampoco se confirma el destino de Jamenei.
«Irán no cuenta ya con las milicias en la región como para encarar una guerra total. Cuenta con ellos para hacer daño. Probablemente, lo único que le queda al régimen iraní sea pactar algún tipo de transición ordenada. Un poco parecido a lo que ocurre en Venezuela, donde parte del régimen se sostiene, pero de una forma más desradicalizada, alineándose a Trump y la promesa de acercamiento a Occidente y democratización», apuntó Rullansky.
Por otra parte, el Magister en Estudios de Medio Oriente, Sur de Asia y Africa de Columbia University, Kevin Ary Levin, planteó que «tenemos dos grandes caminos por delante. Uno es la idea de que estemos al principio de una guerra prolongada, en la cual Estados Unidos e Israel intenten vincularse con fuerzas internas dentro de Irán para propiciar un cambio de régimen como forma de destrabar esta crisis».
El segundo camino, continuó Levin, «que hoy creo que es el más probable es que se vuelva la mesa de negociaciones con menos distancia entre la postura de Irán por un lado y la postura de Estados Unidos por otra. Israel parece que hace tiempo entiende que solo el colapso del régimen de los ayatolás va a garantizar su seguridad, pero Estados Unidos no está en esa página, al menos no todavía y si Irán ofrece buenos incentivos van a volver a la mesa de negociación con la presión agregada de los ataques y la posible la muerte de la Jamenei».
«Esto puede dar una renovada fuerza para que Irán demuestre ahora una flexibilidad enorme entendiendo que hubo un ataque fuerte en su territorio que parece ser potencialmente el primero de varios», añadió.
Trump con Benjamín Netanhayu.
Ary Levin no cree que «Irán tenga espacio para salir de esto a través de milicias en la región. Sí tiene la posibilidad de defender la estructura interna del régimen porque Estados Unidos no está en condiciones de hacer más que un ataque aéreo. Esta guerra es impopular al interior de su propia población y Trump creo que lo sabe muy bien. Con lo cual lo máximo que pueden hacer es hacer ataques aéreos puntuales y ofrecer apoyo a los ataques israelíes».
Israel parece que hace tiempo entiende que solo el colapso del régimen de los ayatolás va a garantizar su seguridad, pero Estados Unidos no está en esa página, al menos no todavía y si Irán ofrece buenos incentivos van a volver a la mesa de negociación con la presión agregada de los ataques y la posible la muerte de la Jamenei
«Entonces creo que la salida a Irán fuera de resistir y avanzar hacia una guerra de características de una guerra de desgaste es volver a la mesa de negociaciones y ofrecer nuevas concesiones relacionadas con su programa de misiles y también su programa de enriquecimiento de uranio», remarcó.
Por último, Kevin Ary Levin dijo que «Netanyahu se está acercando a un momento electoral que va a ser a fines de octubre en Israel. Los números no le están dando bien. Hay un fenómeno demostrado de que en circunstancias de guerra la popularidad de Netanyahu aumenta. El votante israelí se vuelve más conservador y elige a los candidatos que tienen experiencia demostrada en guerra, esto también le ofrece a Netanyahu la posibilidad de posicionarse como el arquitecto de un nuevo orden en la región y creo que dentro de poco vamos a empezar a ver encuestas que demuestran un crecimiento del Likud»
Trump se lanzó a una campaña agresiva sin el apoyo del Senado y con su popularidad a la baja, mientras Netanyahu se adentra en un año electoral donde medirá entre los israelíes los resultados de la guerra en Gaza y su promesa de tumbar el régimen de los ayatolás e Irán, en plena convulsión interna, arriesga el destino de la República Islámica.
La Municipalidad de Villa Regina informa que ha presentado en la Superintendencia General del Departamento Provincial de Aguas de la provincia de Río Negro los requerimientos establecidos en la Ley Provincial 5292 para la readecuación tarifaria del servicio de Agua Potable y Desagües Cloacales. De acuerdo a la legislación indicada, el Departamento Provincial de Aguas…