¿Marketing político? ¿Respuesta al clamor popular?
Nuevamente el Ejecutivo se encuentra en el centro de la polémica al presentar el proyecto de reforma del “Régimen penal Juvenil”.
Pero antes de preguntarse si dicho proyecto enmarcado en el programaJusticia 2020 es “correcto” o no, deberíamos hacer foco en otras cuestiones.
Como siempre, el pilar fundamental de toda “sociedad civilizada” es la educación, que a su vez debe ser garantizada por el Estado; si como solución al alto índice delictivo de menores se propone criminalizar sectores de la sociedad, se estaría apelando en simples palabras a un “exterminio provisorio” de la problemática.
No debemos olvidar que el poder punitivo del Estado criminaliza con mucha más fuerza los sectores económicos más vulnerables, que a su vez, son los que carecen de posibilidades. La solución siempre es la educación y la existencia de reales oportunidades de crecimiento social, laboral, económico, etc.
¿Es más fácil criminalizar, detener, realizar un proceso, lograr una condena y “ver que sucede en el medio”, para responder ante el clamor popular frente a la inseguridad? ¿No es más eficiente y respetuoso de los derechos, lograr una educación de alta calidad, ofreciendo oportunidades a todos los estratos sociales?
Con un fuerte discurso político y social que se desprende del odio hacia los demás, se proponen estas “soluciones rápidas” que lamentablemente tienen un fuerte consenso social y que se retroalimentan por el mismo sentimiento de desprecio instaurado entre nosotros.
Pero al fin y al cabo, es lo que el gobierno de turno realmente quiere…
De la mano de toda esta ausencia, se encuentra el espacio para «políticas criminales» que no son de las más acertadas. La criminalización de los menores no es la solución a un problema que tiene como raíz la falta de factores socio-educativos que merecen y necesitan proyectos profundos, a largo plazo, alcanzando el rango de «políticas de Estado».
En medio del escándalo por créditos hipotecarios otorgados a dirigentes libertarios, salió a la luz un dato que vuelve a poner en discusión el uso del Banco Nación: Carolina Píparo canceló una deuda cercana a los 50 mil dólares apenas iniciado el gobierno de Milei.
Por Celina Fraticiangi para NLI
La revelación no es menor ni aislada. Según datos oficiales de la Central de Deudores del Banco Central, la dirigente Carolina Píparo registraba compromisos financieros por alrededor de 60 mil dólares que se redujeron prácticamente a cero en diciembre de 2023, justo cuando asumió Javier Milei.
Aunque cancelar deudas no constituye un delito en sí mismo, el timing del movimiento financiero encendió alertas en un contexto ya atravesado por denuncias sobre supuestos beneficios para funcionarios del oficialismo.
Un dato que se suma al escándalo del Banco Nación
El caso de Píparo no aparece en el vacío. Forma parte de una polémica mayor vinculada a los denominados créditos hipotecarios “VIP” otorgados a dirigentes de La Libertad Avanza, que generaron cuestionamientos sobre posibles privilegios en el acceso al financiamiento estatal.
La información surge de registros públicos procesados por herramientas que permiten visualizar la evolución de las deudas de funcionarios. Allí fue donde comenzaron a detectarse movimientos llamativos en cuentas de dirigentes oficialistas, entre ellos el abrupto saneamiento financiero de Píparo.
Lo que profundiza el conflicto es que, lejos de mantenerse al margen, Píparo fue designada como directora del Banco Nación, es decir, pasó a ocupar un rol clave dentro de la misma institución que hoy está bajo sospecha.
De deudora a garante de “transparencia”
El contraste resulta difícil de ignorar. La dirigente, con formación en trabajo social y trayectoria política, quedó al frente de una entidad financiera de peso sin experiencia técnica específica en el sector bancario, lo que ya había generado críticas previas.
Ahora, el foco se traslada a su situación patrimonial: cancelar una deuda significativa justo en el inicio de una gestión que hoy es investigada por posibles beneficios financieros a funcionarios abre interrogantes inevitables.
Porque el punto no es únicamente si la operación fue legal —que lo es—, sino si existieron condiciones privilegiadas, acceso diferencial al crédito o información anticipada que expliquen la rapidez del saneamiento.
El modelo libertario bajo la lupa
Este episodio vuelve a alimentar una discusión más amplia sobre el funcionamiento del gobierno de Milei: un esquema que prometía terminar con los privilegios de la “casta” pero que acumula cuestionamientos por prácticas que parecen reproducirlos.
La combinación de funcionarios beneficiados, movimientos financieros sospechosos y designaciones en organismos clave configura un escenario que, lejos de disipar dudas, las profundiza.
En definitiva, el caso Píparo no es un hecho aislado sino una pieza más en un rompecabezas que empieza a mostrar patrones. Y en política, cuando los patrones se repiten, dejan de ser casualidad.
El Intendente Marcelo Orazi se reunió en Buenos Aires con el Gerente General del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA) Alejandro Hoc con quien analizó el avance de los proyectos presentados por el Municipio ante el organismo nacional. En la oportunidad el Intendente estuvo acompañado del Senador Nacional Alberto Weretilneck y el secretario…
El 15 de abril del 2013 el Concejo Deliberante (CD) de Villa Regina sancionó la ORDENANZA Nº: 023/2013, donde expresa que nuestra ciudad debe disponer de hogares o refugios transitorios para mujeres que sufren violencia de género, que se debe brindar una propuesta con base normativa en una ordenanza, y que por tanto trasciende la…
Vecinos de Manuel Adorni en Caballito aseguran que el jefe de Gabinete utiliza un auto oficial para que su personal doméstico haga las compras del supermercado.
La llegada de la familia Adorni al departamento de Miró al 500 revolucionó al barrio. Como contó LPO, la zona, una de las más tranquilas de la Ciudad, se llenó de policías en las últimas horas. Las fuerzas de seguridad buscan resguardar al jefe de Gabinete de las clases públicas que organizan docentes para reclamar la aplicación de la Ley de Financiamiento universitario.
Mucho antes de que la noticia del departamento del ex vocero llegara a los medios, la presencia del funcionario había llamado la atención de sus vecinos.
«Siempre están el auto que usa Adorni y el auto de su custodia. También hay otro que usan las empleadas para hacer las compras», le dijo a LPO un vecino del barrio.
La normativa argentina establece que los vehículos son para uso exclusivo para las actividades oficiales de los funcionarios. De hecho, tras asumir como jefe de Gabinete en diciembre de 2025, Adorni revocó todos los permisos para utilizar vehículos de la flota oficial, una medida que fue publicitada por el propio ex vocero.
Sin embargo, de los 78 automóviles que posee la flota de la jefatura de Gabinete, Adorni tenía dos a su disposición.
La Cámara Federal de San Martín dejó sin efecto los procesamientos contra tres militantes acusados por el escrache a la casa de José Luis Espert y dictó la falta de mérito. El fallo cuestiona con dureza a la jueza Sandra Arroyo Salgado y desarma una causa que había sido presentada como un caso de gravedad institucional.
Por Ramiro C. Ferrante para NLI
La Cámara Federal de San Martín resolvió revocar los procesamientos dictados contra Eva Mieri, Alexia Abaigar e Iván Díaz Bianchi, los tres militantes acusados por el escrache realizado en 2025 frente al domicilio de José Luis Espert. En su lugar, los jueces dictaron la falta de mérito, lo que implica que, hasta el momento, no hay pruebas suficientes para sostener las acusaciones penales.
La decisión judicial representa un giro significativo en una causa que había sido inflada mediática y políticamente, y que había derivado incluso en detenciones con fuerte impacto público. Según surge del fallo, las imputaciones no lograron ser acreditadas y los hechos no encuadran en los delitos graves que se pretendían aplicar.
Un fallo que desarma la hipótesis de “sedición”
Los camaristas Néstor Barral y Alberto Lugones fueron contundentes: no existió una organización destinada a imponer ideas por la fuerza, ni se configuraron los delitos de atentado al orden público o incitación al odio que había impulsado el juzgado de primera instancia.
En ese sentido, el fallo advierte que las acciones dirigidas contra Espert no alcanzan para poner en riesgo la estabilidad institucional ni la tranquilidad social, desmontando así el argumento central de la acusación.
Tampoco se probó la existencia de una asociación ilícita ni la intención de generar violencia política organizada, elementos que habían sido utilizados para justificar imputaciones de extrema gravedad.
Duras críticas a Arroyo Salgado
Uno de los puntos más relevantes de la resolución es el fuerte cuestionamiento a la actuación de la jueza Sandra Arroyo Salgado, a quien la Cámara le reprochó haber excedido el objeto procesal y avanzar con interpretaciones forzadas.
Los jueces señalaron que la magistrada amplió indebidamente el alcance de la investigación y utilizó figuras penales desproporcionadas para los hechos analizados.
Además, el fallo deja entrever críticas al tratamiento mediático inicial del caso, que acompañó la construcción de una narrativa judicial de alto impacto antes de contar con pruebas sólidas.
El origen del caso: un escrache político
El episodio ocurrió en junio de 2025, cuando un grupo de manifestantes realizó un escrache frente a la vivienda de Espert, colocando un pasacalle, panfletos y arrojando excremento en la vereda.
El hecho se produjo pocos días después de que el propio dirigente libertario realizara declaraciones insultantes contra Florencia Kirchner en un ámbito público, lo que generó repudio inmediato.
Desde el inicio, la defensa de los acusados sostuvo que se trataba de una acción política simbólica, sin violencia ni afectación de bienes, y que su criminalización implicaba un avance sobre el derecho a la protesta.
De “terrorismo” a falta de mérito
La causa había escalado rápidamente con acusaciones que incluían delitos como atentado contra el orden público, amenazas agravadas e incitación al odio, figuras que incluso suelen aplicarse en contextos de extrema gravedad institucional.
Sin embargo, la Cámara desmontó esa construcción: no hubo pruebas de que los hechos encuadraran en esos tipos penales, ni de que existiera un peligro real derivado de la protesta.
El contraste entre la imputación original y la resolución final expone una dinámica cada vez más frecuente en el actual contexto político: la utilización del aparato judicial para disciplinar la protesta social y luego su desarticulación en instancias superiores.
Un mensaje político-judicial
Más allá de la situación procesal de los imputados, el fallo deja un mensaje claro: no todo conflicto político puede ser traducido en delito penal, y menos aún mediante interpretaciones expansivas que vulneren garantías básicas.
En un clima atravesado por la polarización y la persecución selectiva, la resolución de la Cámara Federal de San Martín funciona como un límite —al menos parcial— a los intentos de judicializar la militancia.
La causa seguirá abierta, pero con un dato central ya establecido: las acusaciones que pretendían convertir un escrache en un caso de gravedad institucional no pudieron sostenerse ante el mínimo rigor jurídico.
¿Qué es eso que sos? Eso que es innegable en vos, eso que no se puede enajenar de tu persona y se disfruta plenamente. Se vive con naturalidad y fluidez. Se siente propio. Hay cosas que hacemos que nos muestran, a ojo crudo, quienes somos. Cuando estas haciendo algo, por ejemplo, que te abstrae completamente…
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