La visita a la granja ‘La Soñada’ fue todo un éxito. La propuesta de la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina se desarrolló el sábado pasado, donde 20 personas disfrutaron del recorrido guiado a través de la granja. Niños y niñas conocieron a los animales y, con el cuidado que corresponde, pudieron…
La escena se repite cada vez con más frecuencia y expone una realidad alarmante. Este mediodía, estudiantes que intentaban viajar con el boleto estudiantil secundario en la línea 8 recibieron una respuesta tan contundente como preocupante: «No hay más secundario», les dijo el chofer del interno 722. A partir de allí, los jóvenes quedaron ante una disyuntiva imposible: pagar una tarifa que muchos no pueden afrontar o descender de la unidad y perder la posibilidad de llegar a la escuela o retornar a sus hogares.
Por Tomás Palazzo para NLI
El episodio no aparece como un hecho aislado. Según denuncian usuarios y familias, situaciones similares comienzan a multiplicarse en distintas líneas de transporte, en un contexto marcado por el aumento permanente de los combustibles, la crisis financiera que atraviesa el sector y la reducción de la asistencia estatal. Sin embargo, detrás de cada estudiante obligado a pagar o a bajarse de un colectivo existe una pregunta de fondo: ¿quién debe garantizar el acceso a la educación, las empresas privadas o el Estado?
Cuando la crisis la pagan los estudiantes
El boleto estudiantil no es un beneficio comercial ni una concesión graciosa de las empresas. Se trata de una herramienta destinada a garantizar el acceso a la educación pública, evitando que el costo del transporte se transforme en una barrera para miles de familias trabajadoras.
Cuando una empresa decide desconocer ese derecho o limitar su aplicación, el impacto no recae sobre balances empresariales ni sobre funcionarios. Lo sufren directamente los estudiantes. Cada viaje que deja de estar cubierto implica un gasto adicional para hogares que ya enfrentan aumentos constantes en alimentos, tarifas, alquileres y servicios.
La consecuencia es tan sencilla como brutal: estudiar se vuelve más caro. Y cuando la educación pública comienza a incorporar costos que antes estaban garantizados por políticas estatales, quienes terminan pagando son los sectores populares.
La situación remite inevitablemente a una larga historia de luchas estudiantiles. El reclamo por el boleto estudiantil forma parte de una tradición de organización juvenil que tuvo uno de sus capítulos más trágicos durante la dictadura con la recordada Noche de los Lápices, cuando estudiantes secundarios fueron secuestrados, torturados y desaparecidos tras participar, entre otras reivindicaciones, de la defensa de ese derecho. Por eso, cada retroceso en esta materia tiene una carga simbólica que trasciende la discusión económica.
El Estado se corre y los derechos quedan a merced de privados
La situación también expone una tendencia cada vez más visible durante la gestión de Milei: la retirada del Estado de áreas sensibles y la transferencia de responsabilidades públicas hacia actores privados.
Desde NLI ya habíamos advertido sobre este fenómeno el pasado 26 de mayo, cuando se conoció la eliminación de compensaciones para los pasajes gratuitos de personas con discapacidad, en una decisión que no tuvo la trascendencia necesaria ni la dimensión esperada, oculta tras el mando de discusiones internas o Declaracines Juradas no presentadas. En aquel caso, el Gobierno dejó de financiar una política pública y trasladó la carga económica a las empresas, convirtiéndolas de hecho en administradoras de un derecho que debería estar garantizado por el Estado.
Ahora el mecanismo parece repetirse. Mientras el transporte enfrenta aumentos de costos y problemas de financiamiento, los controles estatales brillan por su ausencia y los usuarios quedan atrapados en el medio. En lugar de garantizar el cumplimiento efectivo de los derechos adquiridos, el Gobierno parece optar por correrse y dejar que cada empresa resuelva la situación como considere conveniente.
El resultado es previsible: cuando los números no cierran, quienes primero sufren las consecuencias son los sectores más vulnerables.
Un nuevo golpe contra la educación pública
La negativa a reconocer el boleto estudiantil no puede analizarse únicamente como un conflicto de transporte. También constituye un nuevo capítulo en el deterioro de las condiciones de acceso a la educación pública.
Durante los últimos meses, estudiantes, docentes y universidades protagonizaron múltiples reclamos frente a recortes presupuestarios, pérdida salarial y reducción de programas de asistencia. Ahora, a ese escenario se suma la incertidumbre sobre una herramienta fundamental para que miles de jóvenes puedan asistir a clases.
Detrás de cada estudiante obligado a pagar un pasaje que antes estaba cubierto existe una definición política. Porque cuando el Estado abandona su rol de garante y permite que derechos básicos queden sujetos a la capacidad económica de empresas privadas, lo que está en discusión ya no es solamente una tarifa de colectivo. Lo que está en juego es la igualdad de oportunidades.
Y una vez más, quienes terminan soportando el peso del ajuste son aquellos que menos tienen y más necesitan de la presencia estatal para ejercer derechos que deberían estar fuera de cualquier discusión.
El piloto rionegrino ya está en Concepción y va por su primer podio en la 2da fecha de la competencia. Este fin de semana se corre la segunda fecha del Top Race V6, el autódromo de Concepción del Uruguay recibirá a los pilotos los días 15 y 16. Los motores vuelven a rugir a más…
El Intendente Marcelo Orazi y el presidente del Concejo Deliberante Edgardo Vega se reunieron con los integrantes de la Asociación Volantes de General Roca y Federación 11 Jorge “Goyo” Martínez y Raúl Ginóbili con el fin de ultimar detalles del Rally Ciudad de Villa Regina a disputarse el 23, 24 y 25 del corriente mes.La…
La aparición de cadaver de un socio de Martín Menem dejó a la cúpula del gobierno en un estado de shock, mientras se investigan las causas del deceso.
El fallecido es el venezolano Daniel Antonio Osorio Peñaloza, que como anticipó Clarín fue encontrado muerto este domingo en su domicilio en Almagro.
Osorio figuraba como director suplente de la firma Gen Tech Argentina SA, la firma de suplementos deportivos creada por Martín Menem. Además era socio de Menem en la empresa Insulow SRL.
Gentech es una de las proveedoras de la droguería Suizo Argentina, que comercializa sus productos y recibió un contrato de 27 mil millones de pesos de la Angencia Nacional de Discapacidad (Andis) cuando estaba a cargo el procesado Diego Spagnuolo. De hecho, en tribunales se comenta que aparecería mencionada en uno de los audios del ex funcionario.
Spagnuolo, agregan las fuentes, ya le mando a decir al Gobierno que lo ayudan o se vuelve arrepentido y cuenta todo lo que sabe.
Como sea, allegados al presidente de la Cámara de Diputados explicaron a LPO la secuencia oficial de la muerte de su socio. Menem le escribió el sábado a la tarde dos veces y el gerente no le contestó, por lo que se quedó preocupado.
El colombiano, que tenía llave del departamento, encontró a Osorio muerto en la cama y se puso a llorar. Antes que el SAME y la policía llegó Martín Menem a la escena. Sus colaboradores dijeron a LPO que llegó rápido porque fue en moto.
Al día siguiente, como seguía sin contestar, Menem le pidió a un amigo colombiano que también es gerente General en la empresa que fuera a ver qué pasaba en el en el piso 8 de la calle Díaz Vélez.
El colombiano, que tenía llave del departamento, encontró a Osorio muerto en la cama y se puso a llorar. Antes que el SAME y la policía llegó Martín Menem a la escena. Sus colaboradores dijeron a LPO que llegó rápido porque fue en moto.
En el entorno de Menem dijeron que están investigando fiscalía y juez y la primera versión de las causas del deceso es de un edema pulmonar, una causa extraña para un joven de 46 años que vende suplementos deportivos. Por eso se analizan otras causas posibles.
El informe se presentará el 9 de junio, desde las 17:00hs, en una audiencia pública desde la Legislatura de Neuquén. “La basura del fracking en Vaca Muerta” evidencia la historia de contaminación e irregularidades de uno de los basureros petroleros más importantes de Argentina: Comarsa. La Izquierda Diario, el Observatorio Petrolero Sur y Taller Ecologista analizaron 1182…
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.