Escándalo en Chaco: la Policía se quiso robar 9 kilos de cocaína en una quema de droga

Escándalo en Chaco: la Policía se quiso robar 9 kilos de cocaína en una quema de droga

 

La policía del gobernador chaqueño Leandro Zdero quedó envuelta en medio de una crisis inédita luego de que un grupo de policías se quisiera robar 9 kilos de cocaína que iban a ser incinerados en la primera quema de drogas de la fuerza local.

El ministro de Seguridad de la provincia, Hugo Matkovich, estuvo semanas atrás con Patricia Bullrich en el traspaso de mando con Alejandra Monteoliva y elogió a la actual senadora justamente por la pelea contra el narcotráfico.

«Su gestión dejó un rumbo claro: combatir al narcotráfico, enfrentar al crimen organizado y garantizar que en la Argentina el que las hace, las paga», dijo Matkovich tras reunirse con Bullrich.

Pocos días después la policía que depende de él protagonizó un escándalo digno de un capítulo de Los Simpson, cuando fueron captados por las cámaras de la TV local mientras querían hacer pasar ladrillos de yeso por la cocaína que debían incinerar.

En el caso interviene la jueza federal Zunilda Niremperger, que ya procesó a siete policías implicados en el escándalo, con una prisión preventiva por 100 días.

Ellos son el comisario Rubén Héctor César Alegre; el subcomisario Franco Andrés Ramírez; el oficial principal Lucas Exequiel Martínez; el sargento Gustavo Jesús Acosta; los cabos primeros Juan Nicolás Almirón Núñez y Gustavo Andrés Quizama; y el cabo Néstor Ariel Urne Cantero.

Los siete policías fueron procesados por los delitos de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravado por el número de partícipes y la calidad de funcionarios públicos encargados de la prevención y persecución de justamente este tipo de delitos.

Bullrich junto al ministro de Seguridad de Chaco, Hugo Matkovich.

Un ex diputado peronista dijo a LPO que aún para el historial de la policía chaqueña esto fue demasiado. «La cana siempre separó un poco de falopa en los procedimientos y luego se los » plantan» a algunos narcos si les fracasa algún procedimiento, pero esto ya fue demasiado, se bandearon totalmente», reconoció el ex legislador.

Fuentes de Chaco aseguraron a LPO que, como parte de la ruta de marihuana de Paraguay, en Castelli ya metieron preso al fiscal antinarco porque tenía 200 kilos de la droga. 

 

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  • Machado llegó a Oslo pero no hubo presencia de ningún funcionario de Trump

     

    Tras una fuerte incertidumbre, María Corina Machado llegó a Oslo para recibir el premio Nobel de la Paz. Si bien no logró participar de la ceremonia por no llegar a tiempo, la líder opositora de Venezuela pudo pisar suelo noruego y tendrá una agenda formal durante todo el jueves y el viernes. 

    Machado carga con  once meses en la clandestinidad y aproximadamente 12 años sin salir de Venezuela en un contexto de feroz persecución de parte del régimen de Nicolás Maduro que no la dejó participar de las fraudulentas elecciones de 2024 y amenaza con meterla presa. 

    Según informó el Wall Street Journal, la líder opositora se tomó un barco hasta Curazao para tomarse un avión a Oslo en una salida que indican que fue de alto riesgo. 

    En la previa de su llegada y con los rumores instalados respecto de su llegada, María Corina envió un audio en el que confirma que se subió al avión y dijo que «estoy muy feliz y muy feliz de decir que no llegaré en el momento de la ceremonia, pero iré a Oslo y estoy en camino a Oslo ahora. Sé que hay cientos de venezolanos de diferentes partes del mundo que pudieron llegar a tu ciudad, que están ahora mismo en Oslo, al igual que mi familia, mi equipo, tantos colegas».

    En plena incertidumbre, Machado viaja a Oslo pero no llegará a tiempo para recibir el Nobel

    «Dado que este es un premio para todos los venezolanos, creo que será recibido por ellos y pronto, cuando llegue, podré abrazar a mi familia y a mis hijos que no he visto en dos años, y a tantos venezolanos y noruegos que sé que comparten nuestro esfuerzo. Muchas gracias y nos veremos pronto», continuó.

    El presidente del Comité Nobel Noruego, Jørgen Watne Frydnes, señaló que informará cuanto antes del programa en Oslo el viernes de Machado, que por ahora tenía previsto acudir al Parlamento noruego y reunirse con el primer ministro del país nórdico, Jonas Gahr Støre, con quien iba a dar la rueda de prensa que se perdió el martes.

    «Quiero aprovechar tu pregunta para dar las gracias a todos aquellos hombres y mujeres que arriesgaron sus vidas para que yo pudiera estar aquí hoy. Algún día podré contártelo, porque ahora mismo no quiero ponerlos en peligro», dijo Machado ante del encuentro. 

    En su discurso de aceptación del premio leído  por su hija, Machado dedicó el galardón a todo el pueblo de Venezuela y aseguró que este pronto presenciará el regreso a casa de los opositores exiliados. 

    Quiero aprovechar tu pregunta para dar las gracias a todos aquellos hombres y mujeres que arriesgaron sus vidas para que yo pudiera estar aquí hoy. Algún día podré contártelo, porque ahora mismo no quiero ponerlos en peligro

    «Venezuela volverá a respirar. Abriremos las puertas de las cárceles y veremos salir al sol a miles de inocentes que fueron encarcelados injustamente», afirmó, y prometió estar entonces en el puente Simón Bolívar, en la frontera con Colombia, donde una vez lloró «entre los miles que se iban, para recibirlos de vuelta», dijo.

    Machado con Jonas Gahr Støre, primer ministro de Noruega.

    Poco antes, en su intervención Frydnes instó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a aceptar los resultados electorales de 2024 y a renunciar a su cargo  para sentar las bases «hacia una transición pacífica a la democracia en el país, al ser ésa la voluntad del pueblo venezolano». 

    Un dato llamativo por estas horas es la ausencia de funcionarios de relevancia de la Administración Trump, tanto en la recepción de la llegada de Machado como de la agenda planificada para estos días en Noruega. 

    Sierra Maestra en Oslo

    LPO reveló en exclusivo que la Casa Blanca no confía en la capacidad y fortalezas de la actual oposición venezolana porque un cambio de régimen que los incluya requeriría de la permanencia de militares estadounidenses como respaldo, un escenario que Trump rechaza.

    Por eso, crece la hipótesis de una transición interna con figuras del chavismo como Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez o Vladimir Padrino López, que controla las Fuerzas Armadas Bolivarianas. 

     

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    Dos años de Milei: promesas, contradicciones y el saldo real

     

    El Milei de campaña vs el Milei presidente.

    Por Roque Pérez para NLI

    A dos años de la asunción de Milei, lo que prometió en campaña y lo que hizo en la práctica muestran un contraste cada vez más nítido: estabilización macro con fuertes costos sociales, contradicciones entre discurso y gestión, y un clima político crecientemente hostil hacia la prensa, el sindicalismo y organizaciones sociales.


    Promesas vs. realidad

    En la campaña de 2023, Milei prometió dolarizar, cerrar el Banco Central, eliminar impuestos, y reducir el Estado a su mínima expresión. Dos años después, ninguna de esas promesas estructurales se concretó del modo en que él las había presentado.

    La dolarización quedó postergada, el Banco Central sigue operando (con cambios en su funcionamiento, pero lejos de su eliminación) y el sistema tributario continúa prácticamente intacto salvo ajustes orientados al reordenamiento fiscal. La brecha entre lo que Milei aseguraba durante la campaña y lo que su propio gobierno admite hoy es una de las marcas más visibles de sus primeros dos años.

    En paralelo, el gobierno destaca la desaceleración inflacionaria respecto de 2024 y principios de 2025. Sin embargo, esa baja (si la hay realmente) se sostiene sobre ajustes muy agresivos: caída del salario real, recortes en programas sociales, eliminación de subsidios en áreas sensibles y un deterioro del consumo difícil de revertir en el corto plazo.


    Autoritarismo y prensa

    Otro eje central del balance es el avance de una lógica persecutoria contra periodistas, medios y voces críticas.

    Gremios de prensa, organismos locales de derechos humanos y asociaciones profesionales han documentado hostigamientos, controles discrecionales, campañas de desprestigio desde cuentas oficiales y trabas al acceso a la información pública. A esto se suman insultos presidenciales en redes, habilitación simbólica para ataques digitales y el uso del aparato comunicacional estatal para estigmatizar a comunicadores críticos.

    El resultado es un clima hostil hacia la prensa, en el que el propio gobierno parece entender la crítica como un ataque político y no como parte del funcionamiento democrático. Para amplios sectores del periodismo y la academia, esta dinámica configura un intento de disciplinamiento.


    Contradicciones entre discurso y gestión

    Milei llegó con un programa anarcocapitalista de manual: privatizaciones masivas, eliminación de organismos públicos y desregulación absoluta. En la práctica, gran parte de esas reformas chocaron con límites legales, técnicos, judiciales y políticos.

    Mientras el discurso oficial insiste en un desmantelamiento del Estado, el gobierno debió negociar con organismos internacionales, administrar deuda, sostener estructuras básicas y —en algunos casos— retroceder en medidas que generaron resistencia institucional.

    Lo mismo ocurrió en el plano laboral: los intentos de flexibilización y recorte de derechos generaron fortísima oposición, con movilizaciones y advertencias sobre un retroceso histórico. La confrontación fue parte del método de gestión, lo que tensionó aún más la gobernabilidad cotidiana.


    Economía y política fiscal

    El gobierno exhibe como logro la reducción del déficit, el reordenamiento fiscal y una baja de la inflación respecto de sus picos anteriores. También destaca un proceso de retorno parcial a mercados financieros.

    Pero estos avances conviven con un panorama social deteriorado: pobreza en crecimiento, empleo formal estancado, caída del poder adquisitivo y pérdida de cobertura en áreas como salud, educación y políticas de cuidados.

    La sostenibilidad del esquema fiscal depende, además, de variables externas —precios internacionales, clima político regional, la disponibilidad de financiamiento— y de la capacidad del propio gobierno para avanzar en reformas que hoy encuentran resistencias en el Congreso y en la calle.


    Qué significa este segundo aniversario

    A dos años de su llegada, Milei gobierna con mayor presencia legislativa que en su inicio, pero también con más polarización, más resistencia social y una institucionalidad más tensionada.

    El oficialismo celebra avances económicos y el reordenamiento macro; la oposición, en cambio, advierte sobre un modelo regresivo que sacrifica cohesión social, derechos laborales, libertad de prensa y acceso a servicios esenciales.

    Lo que queda claro es que el proyecto libertario original se transformó en un híbrido: radical en el discurso, pragmático y limitado en su ejecución, y fuertemente conflictivo en su vínculo con actores sociales y con la prensa.

     

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  • Culminó otra jornada de Fútbol Femenino en Villa Regina

    Organizado por la Dirección de Deportes del Municipio, se llevó a cabo la 9º Fecha de la Liga Municipal de Fútbol Femenino en nuestra localidad. En el día de ayer, domingo 3 de noviembre, en las canchas que tiene el predio Banco Nación, ubicadas en la intersección de Juan XXIII y Lisandro de La Torre,…

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  • Milei explicó por qué no compra reservas: «Si el Banco Central compra dólares, sube la inflación»

     

    Javier Milei dio una charla de mas de una hora para

    explicar en detalle por qué su gobierno no acumula reservas. Fue una inusual ventana al pensamiento presidencial, que fue soslayado por la mayoría de los medios. Pero bien mirado fue fascinante porque puso en escena una batalla íntima. Un choque entre el dogma libertario y el pragmatismo de quien gobierna. 

    El hilo conductor fue claro: Milei no quiere que el Banco Central compre dólares porque eso empuja el tipo de cambio y, cuando sube el dólar, suben los precios. Ese es el corazón del asunto. El problema es que su manual libertario no puede explicar ese pase inmediato del dólar al resto de los precios. Ahí nace el choque entre el dogma y el Milei que gobierna.

    Ahí aparecen el Banco Central, las bandas, el «pisar» el tipo de cambio y, después, largas excursiones teóricas para justificar lo que hace el Estado que él mismo dijo que iba a destruir. 

    Barclays durísimo con Caputo: Argentina no crece, las reservas están peor que antes de Milei y la deuda aumentó 

    En el inicio de su charla en el evento de El Cronista de este miércoles, reconoció algo central: un superávit no es la panacea contra la inflación. Lo dijo sin rodeos, asumiendo límites que su propia escuela teórica suele negar. «Podríamos haber hecho el ajuste fiscal, poner las cuentas en orden, y podría haber habido igual una hiperinflación». Es una frase clave porque reconoce que la inflación no es en todos los casos un fenómeno monetario. 

    En cada tramo de su exposición, Milei fue cambiando de piel. El Milei economista arrancó la charla defendiendo su idea de que no existe un «tipo de cambio de equilibrio». Citó su propia teoría de sistemas y la incapacidad de los economistas para resolver el «vector» que determina precios relativos: 

    «Por lo tanto, cualquier apreciación que hagan sobre el tipo de cambio es una tontería», afirmó y bautizó como «oráculos de Delfos» a los economistas y consultoras que reclaman una devaluación o piden acumular reservas. 

    Cada vez que ustedes tengan a un oráculo de Delfos llamando a la devaluación, yo les preguntaría por qué quieren favorecer a un conjunto de delincuentes que no quieren competir, para empobrecer a la mayoría de los argentinos.

    «Cada vez que ustedes tengan a un oráculo de Delfos llamando a la devaluación, yo les preguntaría por qué quieren favorecer a un conjunto de delincuentes que no quieren competir, para empobrecer a la mayoría de los argentinos», dijo, calcando los argumentos económicos del kirchnerismo.

     Milei presidente explicó que no acumula reservas porque hacerlo obligaría al Banco Central a emitir pesos para comprar dólares, y esa emisión haría subir los precios. «Si el Banco Central sale a comprar dólares, aumenta la cantidad de dinero y eso genera inflación. Es decir, el impuesto a los pobres», explicó. 

    En ese gesto está la fractura: el economista puede sostener que el dólar es un precio más; el presidente sabe que, en la Argentina, es el precio madre. Por eso Milei no quiere que el Central compre reservas: porque cada dólar adicional puede generar un tipo de cambio más alto y, con él, un nuevo salto de precios. Es un razonamiento pragmático que lo obliga a hacer justo lo contrario de lo que dictan sus manuales. 

    El Milei economista rechaza toda intervención del Estado. El presidente, en cambio, se aferra a las bandas cambiarias para mantener controlada la volatilidad: «Las bandas están para ponerle un límite a la volatilidad», dijo. Es decir: el libertario administra el precio del dólar con las mismas herramientas que usaban los gobiernos que él acusa de «socialistas». 

    Ahí también aparece un punto de contacto con el kirchnerismo: la idea de que el tipo de cambio es una variable política que puede y debe ser administrada.

     La explicación teórica que dio para justificarlo fue un laberinto de referencias a «vectores», «modelos de equilibrio general» y «precios relativos», con apelaciones a «lo cóncavo» y lo «convexo». Una tentativa de convertir el control en teoría. En la práctica, se trata de un dólar pisado. 

    Pero hubo otro punto de contacto fuerte con el kirchnerismo: Milei presidente fue muy explícito al subestimar la necesidad de acumular reservas.  «Si yo tengo rollover, ¿qué es eso de tener que acumular reservas para pagar? Si los intereses los pago con equilibrio fiscal y la deuda la rolleo en el mercado, ¿de qué están hablando?». 

    El argumento es simple: mientras el mercado refinancie, no hace falta acumular dólares, porque no hay nada que pagar, y los intereses se cubren con superávit. Excepto, que Milei necesitó dos rescates externos de USD 20 mil millones cada uno -FMI y Tesoro – para sobrevivir al último año.

    Si yo tengo rollover, ¿qué es eso de tener que acumular reservas para pagar? Si los intereses los pago con equilibrio fiscal y la deuda la rolleo en el mercado, ¿de qué están hablando?» El argumento es simple: mientras el mercado refinancie, no hace falta acumular dólares, porque no hay nada que pagar.

    «Los que me están pidiendo que compre reservas me están pidiendo que arruine la vida a los argentinos. ¿Nos parece justo comprar artificialmente un seguro arruinando a los que menos tienen?», afirmó. Ese registro, de justicia social, de advertencia sobre el costo de la inflación en los pobres, la idea de un conjunto por sobre lo individual, lo acercó, una vez más, a la retórica kirchnerista  

    Milei puso así sobre la mesa que la acumulación de reservas garantizada por una devaluación pulveriza ingresos en pesos, por lo tanto a los asalariados. Pero tampoco ocultó que el modelo de dólar barato destruye el empleo. «Tiene un efecto distributivo, si. Bueno, discutamos eso», propuso el presidente economista. El problema es que el componente distributivo no protagoniza ninguna narrativa. 

    «La destrucción de empleo es parte de la reconversión productiva. Hay sectores que van a desaparecer, pero otros van a surgir», afirmó, retomando la línea neoliberal clásica.  

    Sobre el final lo envolvió en una reflexión casi metafísica: «Los países tienen vida infinita», dijo. Una afirmación muy discutible. La historia reciente está llena de países que dejaron de existir. Einstein decía que  «Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo». 

     

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