Koisur festejando sus tres años. Junto a “Carne de Rey” (Gral. Roca), “The Moñock” (Plottier), “Hormigas” (Nqn) y “Clavo” (Nqn) – Sábado 26 de Abril 17:00 hs. – Plaza de los Próceres
¿Cómo se organizó esta presentación junto a bandas regionales?
La idea primigenia se me ocurrió en el transcurso de estar trabajando en la Pre-Confluencia y en la Fiesta de la Confluencia de Neuquén, a fines de Enero y principio de Febrero. Muchísimo movimiento en Neuquén y eran jornadas de estar asistiendo, operando, a ocho espectáculos por día. En ese momento estábamos laburando con mi colega el Charito Achares, en el backline. En Neuquén hay un equipo muy competitivo, muy profesional, que son los chicos de “La Toma Récords”, que a su vez son los músicos de “La Estafa Dub”, y hoy por hoy están haciendo “La Estafa Punk”, acaban de sacar un disco también. Por lo general ellos son un equipo muy fuerte, muy sólido, son tres personas, que es el “Chakal” Navarro, que hace la operación del PA, que es lo que escucha el público; después está el Primo, que él hace monitoreo, todo el adentro; y después está el Lucho Ferri, que él hace el stage, propiamente dicho. Y nosotros con el Charito, el trabajo que hacíamos era de backline, ofrecerle los instrumentos y el equipamiento para los músicos que venían a tocar.
En paralelo al trabajo propiamente dicho, yo fui tirando un par de líneas a las bandas que me interesaban, vi cosas super novedosas, los neuquinos la verdad que están en un nivel de profesionalismo para hacer las cosas que está buenísimo. Entonces me traje esa idea para acá. Al primero que le comenté más o menos la idea que me había traído fue Erson, y yo le iba comentando la idea y le brillaban los ojitos a, yo le decía, de esta idea de la Confluencia, estaría bueno hacer como una fecha, acá tipo un Confluir.
Nuestro Festejo de los 3 Años, que básicamente es el hilo conductor de la fecha, del sábado 26 de Abril, la idea justamente fue invitar a bandas que no sean de Regina. Para poner en el escenario propuestas musicales que la gente de Regina no conozca. Entonces es una suerte de que la mayoría de los chicos no han venido a tocar acá, entonces se va a dar un encuentro entre el público que no los conoce y gente que no ha venido a tocar, eso vendría a ser como la idea, la premisa, y son todas bandas que tocan temas propios.
¿Por qué decidieron hacerlo al aire libre?
La idea de hacerlo al aire libre y con entrada libre y gratuita es justamente para que la gente que tenga ganas de ir se acerque y pueda consumir un espectáculo sin más, digamos, para que la cuestión económica no sea por ahí un obstáculo. Entonces empezamos a hacer un par de reuniones, de esto hace como 45 días, con la gente de la Municipalidad, pidiéndole el permiso para ocupar el lugar público que sería la Plaza de los Próceres, de muy buena predisposición ellos nos dieron el ok, y por su parte convocaron a un par de carros gastronómicos y a artesanos para que se pudiera compartir la fecha, para darle incluso un valor un poco más allá de lo meramente artístico. Respecto del sonido y la iluminación lo vamos a hacer con mi colega de Patagonia Backline, el Charito Achares.
¿Cuál es la grilla de presentaciones para mañana?
Lo que tenemos preparado para mañana, va a presentar primero Clavo, que es una banda de punk hardcore un poco extremo, ellos son de Neuquén capital. Después se subirían al escenario Los Hormigas que son de Neuquén capital, entiendo que esta banda cuando los chicos de Cambria tenían la Base Bar, vinieron a tocar, pero hace cosa de 15, 20 años atrás, ellos tuvieron ahí un cambio de integrantes, y de alguna manera el nexo con esa banda es el hermano de Marco Jesús, y en esta cuestión de querer compartir fecha también nos pareció copado compartirlo. Tenemos a Marco que es nuestro guitarrista, si su hermano toca en una banda, está buenísimo poder compartirlo. Después están los chicos de The Moñock, que ellos son de Plottier, el contacto ahí es Tito Carrizo, el cantante. Él también es un técnico que yo me lo encuentro en Neuquén, vamos a trabajar al Casino, a la Expo Plottier, algo en Mood, siempre está Tito. Ellos tenían una complicación de horario porque uno de los integrantes está saliendo muy sobre la hora, así que, si todavía no llegaron, capaz que vamos a tomar nosotros su lugar para esperarlos y para que eso no sea un trajín. Después de The Moñock nos subiríamos nosotros, Koisur de Villa Regina, y van a cerrar los chicos de Carne de Rey, que en particular, a mí, es una de las bandas que más me gusta de la zona, de todo lo que hay para elegir, Carne de Rey es un bandón y ahí participa uno de mis mejores amigos, una de las guitarras es Daniel “El Pelado” Ramírez, es un tipazo, tuvimos proyectos en común, incluso vivimos juntos un tiempo en Neuquén, cuando estuvimos estudiando Saneamiento Ambiental hace 20 años atrás.
No hablaste de costos. ¿Cómo se sostienen parte de los gastos?
Mira, eso es bastante crucial, entender que todos los actores involucrados, arrancando por el sonido y la iluminación de Patagonia Backline, se sumó Roxana Chanqueo, que es una iluminadora de Regina, los chicos de Clavo, los chicos de The Moñock, los chicos de Carne de Rey, Hormigas, y nosotros, no hay plata de por medio. Esto fue apalabrado y cuando los chicos nos devuelvan alguna fecha, va a ser más o menos en las mismas condiciones. No hay plata de por medio por una cuestión de que logramos hacerlo así, y por eso tampoco le queremos poner una entrada para el recital. Porque sucede mucho que, cuando se junta el arte con lo económico, lo económico termina como ensuciando un poco la cuestión artística. Como te digo, a todos los actores involucrados les pareció bien que hiciéramos una cuestión de honor por el hecho de la fecha en sí, y que nosotros, de parte nuestra estamos contentos de festejar este tiempo de ensayos, de juntadas, de encuentros, y que todos tengan ganas de venir hasta acá para participar, también nos parece súper copado, y ojalá también que diversos grupos humanos puedan ver que muchas veces la concreción de las cosas tiene más que ver con hablar y proyectar, y decir las cosas claramente, que simplemente ir en busca de un monto económico.
¿Algo más sobre la fecha de mañana?
Invitarlos a todos, la convocatoria es para la gente que se quiera dar una vuelta a ver una tarde de rock acá en Regina. Son cinco bandas, se pueden traer algo para sentarse, para estar cómodos, porque va a ser un tirón de un par de horas largas. Y un abrigo por si hace frio. Esperemos que esté un poco más lindo que hoy, que está bastante ventoso y nublado. Pero lo hacíamos ahora al aire libre, antes de que llegue el frio, o lo teníamos que pensar ya para Noviembre o Diciembre. Y aprovecho para agradecer a toda la gente que está haciendo posible este evento.
¿Qué es Koisur cómo banda? Y cómo transcurrieron estos 3 años que están celebrando.
Koisur es un grupo o una banda de rock alternativo que combina dentro de sus composiciones otros estilos musicales como el bossa nova, el tango, el jazz, el metal. Dentro de la banda somos Lini Herrera en la voz principal, Marco Jesús en guitarra y coros, Erson Olate en batería y percusión, Dave Cabeza en batería y percusión y yo Damián Carrasco en el bajo y coros. Estamos cumpliendo tres años, nosotros los primeros ensayos los tuvimos ahí los últimos domingos del mes de Abril de 2022. El primer año transcurrió compartiendo domingos, tocando y afianzando los covers que cada integrante sugería. El segundo año básicamente fue de integrantes que se fueron al tiempo que otros llegaron, se estabilizó así la formación actual y desembocamos en la producción de las primeras canciones propias. El tercer año que es el que acabamos de cumplir, se basó en dejar atrás los covers para centrarnos directamente en nuestras músicas, comenzando con la dinámica de componer la música que queríamos tocar, trayendo la real sonoridad original que nos representan como grupo artístico, mientras continuaba consolidándose el grupo humano. La idea para el cuarto año, luego de concretar este recital del 3° Aniversario, es plasmar de manera lo más profesional que se pueda esta primera tanda de canciones para darle forma así a nuestro primer material de estudio.
Sos consciente, lo hemos charlado muchas veces, que uno de los problemas de las bandas es justamente entre el tercer y el cuarto año.
Claro, mira nosotros para llevar tres años de ensayo y producción musical la verdad que hemos salido más bien poco, yo contabilizaba el otro día y tocadas en público tenemos siete u ocho, no es mucho, pero porque hay mucho disfrute en el ensayo. La cuestión de los domingos (días de ensayo), esta cuestión de llevar una base nueva, de decir arreglemos este tema o no me cierra esto, la cuestión de que el ensayo sea nutritivo por ahí te saca la carga de estar planificando un recital, porque cuando estás saliendo mucho a tocar focalizas en ese playlist de 12 o 14 temas y a veces no salís de ahí, si bien es un laburo bastante redundante porque tenés que ensayar mucho lo que le vas a presentar al público. En cambio, esta situación más del laboratorio sonoro que se va proponiendo en los ensayos hace que sea muy nutritivo y como decir, bueno, no están dadas las condiciones. Seamos realistas, hace cosas de dos años, quizá tres, que no hay muchas posibilidades para tocar acá, más ahora que lugares como Kuyén cerraron, que en Binarius, si bien es un lugar reducido, los chicos (Leandro y Jackie) tienen la mejor de las ondas, también dejaron de hacer espectáculos. Entonces hacer nuestro Aniversario al aire libre básicamente se justifica porque no hay lugares reales donde llevar a estas bandas a tocar, porque es la realidad, no hay lugar, entonces lo hacíamos al aire libre o directamente no hacíamos nada.
En Koisur, conviven músicos de distintas edades o generaciones.
Exactamente, tenemos un arco de edades en la banda que es, Lini y Erson están en los 25 más o menos, Dave ya está caminando los 30 y con Marcos, el guitarrista, ya pasamos los 40. Pero todos coincidimos en una cuestión, que, si no están dadas, esta es una frase típica, si para ir a tocar a un lugar, las condiciones son menores que en la sala de ensayo, nos quedamos ensayando.
Sabíamos que ensayan mucho y no se presentan frecuentemente. Así que mañana es una gran oportunidad para escucharlos en vivo. ¿Podríamos compartir algún tema de ustedes?
Sí, totalmente. Es un instrumental titulado Ataxia.
Prepara la mudanza. Avanza. Teje un escenario enroscado con un polígono en el centro abyecto. Hay un cajón rojo al costadito, medio en el fonto. Y una minúscula ventanita por donde Chiflete se filtra… Chiflete nació en lo crudo del invierno, sabe de sabayones y tripas gordas revueltas en un estupendo guiso de lentejas. Chiflete…
El teléfono está sobre la mesa de la oficina que Gabriel Bornoroni tiene a 50 metros de Plaza España, en el corazón de Nueva Córdoba, el bastión del voto libertario en Córdoba. El teléfono no deja de vibrar: «Hay muchos pedidos de reuniones y estoy haciendo todo; me estoy juntando con todos los que me piden reuniones porque en la charla vos podés encontrar a la persona verdadera y también te da la posibilidad de poder planificar el futuro con esa persona», dice. Luego dará pistas de ese futuro que «planifica» y en el que no descarta un acuerdo con el schiarettismo, esa vieja guardia del peronismo que tan bien se lleva con el círculo rojo cordobés.
-¿Considerás que el bloque de LLA está consolidado? ¿O el viaje a China fue una muestra de que puede haber fugas?
-Es un bloque completamente consolidado, somos equipo, colaboramos mutuamente entre nosotros y tenemos un claro objetivo: estamos para llevar adelante la reforma que envía el Presidente Milei, y ahí hay una claridad y un alineamiento absoluto.
-¿Cuáles son las prioridades legislativas de este año al margen de la reforma laboral?
-La prioridad es la que envía el Presidente. Cuando el Presidente envía la ley, esa ley es prioridad porque el Presidente, que es nuestro líder, está marcando una Argentina distinta.
En un momento en que se necesitaba consolidar el rumbo, algunos bloques prácticamente terminaron siendo, no voy a utilizar la palabra golpista, pero institucionalmente incorrectos y no colaboraron con la Argentina. Pusieron la mayor cantidad de obstáculos para que las cosas salgan mal. Por suerte tenemos un Presidente que tiene mucho huevo.
-¿Qué aprendiste del año pasado, cuando tuvieron tantas derrotas legislativas, de la construcción de consensos y mayorías?
-Aprendí que en un momento en que se necesitaba consolidar el rumbo, algunos bloques prácticamente terminaron siendo, no voy a utilizar la palabra golpista, pero institucionalmente incorrectos y no colaboraron con la Argentina. Pusieron la mayor cantidad de obstáculos para que las cosas salgan mal. Por suerte tenemos un Presidente que tiene mucho huevo, entonces salimos de esa coyuntura. Pero se portaron muy mal en el momento que la Argentina necesitaba que la política muestre unidad.
-¿Identificabas a estos sectores con el kirchnerismo o también hubo sectores de los gobernadores?
-Sí hubo del sector del medio, que se hace llamar del medio; y del kirchnerismo, siempre. Pero sin los del medio, el kirchnerismo no tiene la potencia que creen tener.
Ahora, ¿por qué el kirchnerismo tiene la potencia que tiene? Porque colaboran con ellos los del medio.
-¿Y que estrategia tenés ahora, ya con esta primera minoría, para ese sector del medio?
-Lo que siempre hicimos: mucho diálogo. Votaron al presidente Milei, el Presidente hace un plan y envía al Congreso las leyes para ese plan. Es el plan que votó el pueblo y deberían acompañarlo. Tengo la expectativa de que los diputados del medio acompañen, que sigan llevando adelante su idea, pero acompañen lo que los argentinos hemos votado. Los argentinos hemos pedido que se hagan reformas porque nos cansamos de vivir en la miseria cuando somos un país que históricamente fue potencia y por culpa de nuestros dirigentes políticos estamos en la miseria.
-En ese marco, la pregunta es si la reforma laboral que impulsa Milei es en sí misma una generadora de empleo; o bien el empleo privado está vinculado al desarrollo económico.
-Me remito a la historia nuestra, tenemos un 45% de desocupados, la actual ley no está funcionando. Hay un miedo de los empleadores que terminan poniendo en negro a sus empleados, haciendo un injerto que es lo que tiene que solucionar la ley.
La modernización laboral va a dar la posibilidad de que muchas pymes que hoy no están contratando, vuelvan a contratar. Y eso creo que es lo más importante, darle las herramientas tanto al empleador como al empleado para que vuelvan a estar dentro del sistema y no se estén escondiendo del sistema.
La ley le tiene que dar las posibilidades al empleador y al trabajador para que ese 45% de trabajadores que están en negro ingresen en blanco. La ley tiene que acompañar y por eso se llama modernización.
-En los últimos dos años en Córdoba hubo una pérdida de empleos de unos 11.000 puestos de trabajo de calidad, en blanco, y unas 3.500 unidades productivas de todo tipo cerraron. ¿Vos garantizás que la «modernización» es la herramienta para que se recuperen esos puestos de calidad?
-La modernización laboral va a dar la posibilidad de que muchas pymes que hoy no están contratando, vuelvan a contratar. Y eso creo que es lo más importante, darle las herramientas tanto al empleador como al empleado para que vuelvan a estar dentro del sistema y no se estén escondiendo del sistema. Eso va a generar los puestos de trabajo.
-¿Vos ya te sentís el candidato a gobernador de un polo no peronista en Córdoba?
-No. La Libertad Avanza va a presentar candidato a gobernador, sin lugar a dudas.
Pero eso es una decisión del presidente Milei y de Karina Milei. Nosotros estamos trabajando para poder darle, en el caso de Córdoba, las herramientas necesarias a los votantes para que elijan un gobernador que sea libertario.
-¿Cuál es el armado no peronista que Bornoroni, como jefe de la Libertad Avanza en Córdoba, proyecta, imagina, quisiera?
-De este lado van a estar todos los que quieran una Córdoba distinta a la de este gobierno. Acá tenemos un ciclo terminado y lo estamos viendo todos.
Schiaretti y Llaryora son completamente distintos. Es demasiado pronto para hablar de una alianza con Schiaretti, pero van a tener lugar todos los que quieran abrazar la idea de libertad del Presidente.
-Decís que todos los que estén alineados con la idea de la libertad van a estar en este frente opositor al «peronismo que está gobernando».¿Hay lugar en este frente de la Libertad Avanza para sectores peronistas que hoy no están gobernando pero que gobernaron, como el schiarettismo?
-Todos los que abracen la idea de la libertad, no importa del partido que vengan, van a tener un lugar acá. Están todos incluidos.
-¿Hacés una diferenciación política entre Schiaretti y Llaryora?
-Sí, son completamente distintos.
-¿Y vos harías una alianza con Schiaretti?
-Es demasiado prematuro estar hablando de alianzas de ese calibre. Yo sí te digo esto: van a tener lugar todos los que quieran abrazar la idea de libertad del Presidente.
-Hacia afuera se ve que hay un acuerdo de LLA con el Frente Cívico de Luis Juez y con sectores PRO de Patricia Bullrich ¿Hay posibilidad de un acuerdo con el resto del PRO?
-Los que utilizan un sello partidario para ser funcionales al llaryorismo, y lo digo bien, llaryorismo, con ese sector obviamente no vamos a trabajar.
-¿Cuál es el análisis sobre todo del radicalismo en Córdoba y la posibilidad de que converjan?
-Aspiramos a abrirle las puertas a todos los que quieran abrazar la idea de la libertad. Quiero dar claridad: el que se quiera sumar tiene las puertas abiertas. Con Luis Juez vengo trabajando y cada día nos llevamos mejor. Con Rodrigo (de Loredo) hace mucho que no hablo, pero con los radicales hablo con todos.
Con Luis Juez vengo trabajando y cada día nos llevamos mejor. Con Rodrigo (de Loredo) hace mucho que no hablo, pero con los radicales hablo con todos.
-Juez perdió tres elecciones de gobernador. De Loredo perdió dos elecciones de intendente consecutivas. En la estrategia electoral, ¿creés que esas dos candidaturas están agotadas?
-Ellos fueron candidatos en otros momentos. En cada elección hay un momento histórico. Ahora, sin lugar a dudas, el ciclo está terminado: va a haber un cambio de gobierno. Y lo va a representar La Libertad.
-En los últimos años la oposición de Córdoba tuvo como principal escollo que a nivel nacional el jefe de esa espacio, concretamente Mauricio Macri, terminó jugando siempre a favor del peronismo, concretamente para Schiaretti. ¿Esta vez va a ser distinto?
-Milei ama a Córdoba. Y los cordobeses lo aman a él.
-Pero son dos cosas distintas.
-Y si ama a Córdoba, seguramente va a querer un cambio de gobierno.
-¿No hay margen de una negociación como la que hubo entre Macri y Schiaretti?
-Va a querer que Córdoba tenga un gobierno como se merece. Como hace él, que baja impuestos, baja gastos, baja ñoquis, baja ministerios. Eso es lo que quiere. Y eso lo puede representar un nuevo gobierno.
Porque este gobierno tiene la posibilidad de hacerlo y no lo está haciendo. Ahí vamos a este nuevo gobierno.
-¿Cómo definís políticamente a Luis Juez?
-Un aliado.
-¿Cómo definís políticamente a Rodrigo de Loredo?
-No hablo con él desde hace mucho tiempo.
Milei va a querer que Córdoba tenga un gobierno como se merece. Como hace él, que baja impuestos, baja gastos, baja ñoquis, baja ministerios.
-¿En qué puntos ves que estamos ante un fin de ciclo del peronismo en Córdoba?
-En la carga impositiva, en la seguridad y en las formas.¿Y por qué digo las formas? (Y voy a llegar hasta acá). Vemos el refreshing que le han hecho al Gobierno provincial y quiénes son las cabezas que han puesto. Ahí estamos viendo hacia dónde está apuntando el Gobierno provincial.
-¿Cuál es tu análisis respecto de la gestión de Daniel Passerini?
-La ciudad está en la misma sintonía que la provincia. Está muy descuidada, Passerini no está cumpliendo con los objetivos por los cuales llegó a la Intendencia.
-¿Tu candidatura a gobernador está atada al éxito económico de Milei? ¿O va por una cuerda separada?
-Las candidaturas de la Libertad de Avanza van a estar atadas a lo que decida el presidente Milei y Karina Milei pase lo que pase. Si le va bien al Gobierno, que le va a ir fantástico, o si no le va tan bien, siempre va a ser una decisión del Presidente y de Karina.
La paralización de la modernización del Tanque Argentino Mediano y la compra de vehículos Stryker usados a Estados Unidos no es un hecho aislado: es una definición política que resigna industria nacional, transferencia tecnológica y autonomía estratégica en nombre del alineamiento automático con Washington.
Por la Redacción de NLI
La política de Defensa del gobierno de Milei volvió a encender alarmas. Mientras se congela el desarrollo y la actualización del histórico Tanque Argentino Mediano (TAM), se avanza en la adquisición de blindados Stryker usados provenientes del Ejército de Estados Unidos. La ecuación es simple y preocupante: menos industria nacional, menos trabajo argentino y más dependencia externa.
El TAM no es un simple vehículo militar, señala el periodista Walter Onorato. Es uno de los desarrollos más emblemáticos de la industria de defensa argentina, fruto de un esquema mixto que combinó ingeniería local con aportes tecnológicos extranjeros, permitiendo durante décadas sostener capacidades propias de producción, mantenimiento y modernización. La actualización del sistema no sólo implicaba mejorar la flota, sino preservar conocimiento acumulado y una cadena industrial estratégica.
Sin embargo, bajo la actual gestión, ese proceso quedó virtualmente paralizado. Las restricciones presupuestarias y administrativas impactaron de lleno en la operatividad: incluso la compra de insumos básicos para mantenimiento se vio afectada, dejando unidades fuera de servicio. No fue la obsolescencia lo que frenó al TAM, sino decisiones políticas concretas.
En paralelo, el entonces ministro de Defensa Luis Petri firmó una carta de intención para adquirir vehículos Stryker a Estados Unidos. El anuncio, realizado en el Pentágono, dejó en evidencia que la operación excede lo técnico y se inscribe en un alineamiento geopolítico explícito.
Los Stryker son vehículos diseñados para transporte de tropas y operaciones de movilidad táctica. No reemplazan al TAM, no cumplen la misma función y, además, llegan usados, con menor vida útil y mayores costos de mantenimiento. Según trascendió, la operación implicó alrededor de 100 millones de dólares por 27 unidades, una cifra significativa si se considera que se trata de material ya utilizado en conflictos como Irak y Afganistán.
El contraste con otras alternativas regionales resulta elocuente. El blindado Guaraní, desarrollado en Brasil, ofrecía unidades nuevas, posibilidad de transferencia tecnológica y participación de componentes argentinos en su fabricación. Además de resultar más conveniente desde el punto de vista industrial, fortalecía la integración regional. Aun así, fue descartado.
Como señala Walter Onorato en EnOrsai, la decisión de abandonar la modernización del TAM y optar por Stryker usados implica resignar una cadena industrial propia y profundizar la dependencia externa, incluso pagando más por menos. No se trata solamente de una compra militar: es un modelo de país.
La llegada de las primeras unidades fue presentada como un avance en la modernización del Ejército. Sin embargo, los límites son claros: no son anfibios —una característica clave en un país atravesado por ríos—, no generan producción local y no transfieren tecnología. La supuesta modernización no impacta en la industria argentina ni fortalece capacidades estratégicas propias.
La paradoja es evidente. Mientras se justifica el ajuste con el argumento de la austeridad, se desmantela un proyecto nacional y se desembolsan millones de dólares en equipamiento usado importado. El recorte cae sobre la producción argentina; la billetera se abre para compras externas alineadas con la agenda de Washington.
Este episodio se inscribe en un marco más amplio que incluye la compra de aviones F-16 y el acercamiento a la OTAN. La defensa deja de pensarse como política de Estado con perspectiva soberana y pasa a funcionar como señal ideológica de alineamiento automático.
La pregunta de fondo es inevitable: ¿qué autonomía estratégica puede sostener un país que abandona sus propios desarrollos para depender de material usado importado?
Lo que está en juego no es solamente un sistema de armas. Es el modelo de desarrollo. Y en ese terreno, el gobierno de Milei vuelve a elegir dependencia antes que soberanía.
Este cambio histórico es de una magnitud difícilmente imaginable, pero está ocurriendo y vemos las señales. (…) Esto es demasiado grande. Es una locura. No tengo palabras. Curtis Yarvin1
La magnitud de los desplazamientos actuales es grandiosa Informe Valdai 20252
Ahora bien, este no es el final. Ni siquiera es el principio del final. Pero es, quizás, el final del principio. —Winston Churchill3
Tucker Carlson: ¿Cuánto tiempo nos queda antes de que Rusia utilice armas nucleares contra Europa? ¿Dos años? Serguéi Karaganov: Menos que eso, un año.4
I. Entre ayer y mañana
El viernes 25 de febrero del 2022, al día siguiente de la invasión rusa a Ucrania, comencé a escribir un texto publicado en Anfibia en abril de ese año: “Westfalia murió en Ucrania”.5 En sus últimas líneas afirmé, a propósito de la invasión rusa y la agravación del conflicto con Occidente, que se trataba de “definir quienes serán los Amos del mundo en el siglo XXI y en qué tipo de servidumbre viviremos los pueblos”. Las páginas que siguen acá, suscitadas por la incursión imperial estadounidense en Caracas y las intenciones explícitas de Donald Trump sobre Groenlandia, son la continuación de aquellas de 2022. Veamos qué ideas del futuro tienen, por un lado, los neoreaccionarios estadounidenses6, que postulan un horizonte “neowestfaliano”7 y, por otro, los expertos rusos, que hablan de un porvenir “prewestfaliano”8. Dos ideas que se presentan como opuestas pero recubren una mirada común sobre el proceso actual.
Si la batalla de El Alamein fue, según Churchill, el fin del comienzo, un punto de inflexión en la Segunda Guerra Mundial, lo que ocurre desde la anexión de Crimea hasta la captura de Maduro —o la eventual conquista de Groenlandia—, pasando por la invasión a Ucrania, constituye una acelerada sucesión de puntos de inflexión que exteriorizan el comienzo de un cambio que el trumpismo, ver el exergo, y el putinismo conciben como una mutación epocal en la Historia, similar por su profundidad a la disolución del mundo antiguo europeo y el surgimiento del moderno en los siglos XVII-XVIII. Reconocer esa significación implica introducir en lo obvio lo históricamente in-audito, lo “sin palabras”, como dice el ideólogo y bloguero trumpista Curtis Yarvin. Es medir la densidad de lo que se da a ver sólo como transparente ante ojos acostumbrados a la rutinaria conducta imperialo-colonialista de Estados Unidos y de Rusia.
Hay una acelerada sucesión de puntos de inflexión que exteriorizan el comienzo de un cambio que el trumpismo y el putinismo conciben como una mutación epocal en la Historia.
Lo obvio
Primero, Estados Unidos violó por enésima vez la soberanía de otro país. Segundo, capturaron a Maduro, “presidente” gracias a un gigantesco fraude. Tercero, dejaron en el poder a su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, que debe su puesto al mismo fraude, mientras que su hermano Jorge, ahora número dos del poder político, es un amigo cercano de Richard Grenell, asesor de Donald Trump. Cuarto, según el presidente de EE.UU, el objeto de la operación es tutelar a Venezuela y gestionar su petróleo. Quinto, ningunearon a la oposición liberal, victoriosa en la elección falseada por Maduro. Sexto, salvo para los presos liberados y sus familias, la alegría de los oponentes a Maduro en el país y de los casi 9 millones de exiliados duró un día: la realidad le otorgó una sólida consistencia a la ausencia de toda referencia a los derechos humanos y a la democracia en la justificación trumpista de la incursión.
Oír lo in-audito
Al explicitar que fue por el petróleo y otros intereses económicos, Trump inutilizó un antes usual y justificado argumento antiimperialista: “dicen que vinieron a restaurar la democracia, pero en realidad a colonizar y saquear”. Esta vez, ni una palabra sobre la democracia y los derechos humanos. Ese silencio sorprendió. Los griegos, recuerda el filósofo alemán Hans-Georg Gadamer, llamaban a esa sorpresa un atopon: lo a-tópico, algo que no encaja en los esquemas habituales, pero, afirmaba Platón, de esa incompatibilidad que paraliza la inteligibilidad de lo que sucede, debemos hacer una invitación a profundizar el conocimiento. Lo inaudito no es sólo lo asombroso, es lo in-audito, lo no-oído. Intentemos transformarlo en auditus.
Trump inutilizó un antes usual y justificado argumento antiimperialista: “dicen que vinieron a restaurar la democracia, pero en realidad a colonizar y saquear”. Esta vez, ni una palabra sobre la democracia y los derechos humanos.
Una interrogación susceptible de provocar una respuesta que sí se escuche es: ¿de qué estrategia política es síntoma ese silencio asombroso? El atropello al derecho internacional en Caracas es evidente, se ve, pero silencia la verdadera novedad: la ausencia de la referencia a la restauración de la democracia. Entonces, a pesar de lo evidente, no es en Caracas, sino en Estados Unidos, en su lógica política, que se produjo el cambio.
Una lectura schmittiana de la Doctrina Don-roe
La ausencia de la palabra “democracia” es un agujero a través del cual se percibe lo que subyace tras la violación de la soberanía venezolana: el descomunal proyecto de desmantelamiento del sistema democrático en los propios Estados Unidos y su reemplazo por una monarquía tecnológica y absoluta. Desde hace una veintena de años, Curtis Yarvin y sus amigos están pensando la “Ilustración oscura”9: clausurar la era de la democracia porque esta no asegura el poder; el presidente de Estados Unidos debe ser un monarca que domine la tecnología como un especialista de Silicon Valley y que gestione el país como un CEO en su empresa, para lo cual hace falta eliminar la representación política y poner de rodillas al Deep State, ese Estado profundo consistente en el Congreso, las Universidades, la burocracia, las instituciones internacionales, las embajadas. Algunos de sus textos son proféticos. El 17 de enero de 2022, un mes antes de la invasión rusa, en su texto “Una nueva política exterior para Europa”, que lleva el asombroso subtítulo “Démosle a Rusia vía libre en el continente”, definió lo que debería ser la estrategia estadounidense si Trump regresaba al poder en el 2024: “El destino de Rusia es hoy restaurar el orden en Europa. Puesto que Estados Unidos es más fuerte que Rusia, Trump tiene que hacerle saber a Putin que realmente está de acuerdo con que lo haga. Hay una sola manera de transmitir sin ambigüedades este mensaje: retirarse de Europa”.
El atropello al derecho internacional en Caracas es evidente, pero silencia la verdadera novedad: la ausencia de la referencia a la restauración de la democracia. Es en Estados Unidos, en su lógica política, donde se produjo un cambio.
¿Por qué y para qué Estados Unidos debe “retirarse de Europa”? Mientras que Trump ignora la frontera, cada vez más porosa, entre la derecha radical y el nazismo —y a veces, incluso, la cruza—, el fantasma de Carl Schmitt —destacado teórico nazi del derecho y la política— pasea en los escritos de la constelación trumpista sugeriendo un aire de familia con el magnate. Uno de sus libros, El nomos de la Tierra, inspiró a Yarvin una lectura schmittiana de la Doctrina Monroe que, siempre modesto, Donald Trump rebautizó Donroe. Se trata, dice Yarvin, de tomar en cuenta lo que esa doctrina establece como conducta hacia el resto del continente, pero también hacia Europa. Esa doble orientación es la que guía hoy a Trump y esclarece lo que está sucediendo. Elaborada en 1823 por el presidente Monroe, la doctrina postula que las potencias europeas no tienen que intervenir en la política del continente: “América para los americanos” —léase América para los Estados Unidos—. En contrapartida, EE.UU. no se inmiscuirá en los asuntos europeos. Hoy, después de 80 años de presencia en Europa, garantizando la seguridad del Viejo Mundo, la operación para retirarse tiene tres direcciones.
Primeramente, Estados Unidos reconoce como legítimo cualquier poder que, de facto, controle un país. Con una condición: que ese poder no atente contra sus intereses. Yarvin ejemplifica este principio: a Estados Unidos le debe tener sin cuidado quién dirige Francia, ya sean comunistas, extrema derecha o Putin. Pero Trump necesita comprar vino francés. Si Francia pasa a ser provincia rusa y Putin deja que sigan haciendo vino, no habría nada que objetar; pero si reemplaza todos los viñedos para fabricar vodka, afectará los intereses de EE.UU. y el conflicto será inevitable.
Estas ideas pertenecen a la entrevista ya mencionada de abril de 2025. Para entenderlas hoy, en enero del 2026, ¿sería descabellado leer “Delcy Rodríguez” y “petróleo” en lugar de “Putin” y “viñedos”? El tenor de las conversaciones de la vice de Maduro con Marco Rubio y con el propio Trump, así como, luego de las amenazas a Gustavo Petro, el llamado telefónico de este a con el presidente de Estados Unidos, muestran que Yarvin anunciaba ya la política de la Casa Blanca y que tanto la venezolana como el presidente de Colombia tomaron nota.
En segundo lugar, se obtendría gracias al dominio ruso sobre Europa, el retorno a los valores políticos y morales tradicionales. Francia, Alemania o España volverán a ser la Francia, la Alemania y la España que fueron antes del período abierto por la Revolución francesa en 1789. La convergencia con el Kremlin no podría ser más ideal: el poder será monárquico; los hombres, de nuevo hombres; y las mujeres, madres y esposas.
Estados Unidos encarna un descomunal proyecto de desmantelamiento del sistema democrático y su reemplazo por una monarquía tecnológica y absoluta.
Finalmente, los Estados sin capacidad para hacer la guerra —o sea, sin capacidad de ser soberanos— deben desaparecer y ser colonizados o recolonizados. Lo que ocurra en Europa en ese plano es asunto de los europeos y Estados Unidos no tiene que intervenir. Redistribución y apropiación de espacios y recursos.
La retirada de Europa, explica Yarvin, significa que EE.UU. desmantela su imperio, imitando lo que Mijaíl Gorbachov hizo en Europa del este. Los Estados Unidos serían nada más que una monarquía, extendida al resto del continente, así como Rusia lo intenta hacer con su entorno. Pero eso, concluye Yarvin, constituirá el paso del mundo unipolar al multipolar. Sin embargo, el bloguero seguramente comprende que, a largo alcance, su multipolaridad será como la que sueña Putin: eternos conflictos más o menos calientes entre los pocos imperios que ya existen y que habrán absorbido a los Estados más débiles. En la mira: Venezuela, México y Groenlandia para Estados Unidos, Europa para Rusia, Taiwán para China y que el resto de Asia que se lo disputen India, China y Rusia.
Llegado a ese punto de la entrevista, los universitarios que dialogaban con Yarvin le hicieron notar que la soberanía militar era un punto importante para Schmitt y los schmittianos. Yarvin respondió: “El nomos de la Tierra”. Sobreentendido: el nomos10, la ley o el orden westfaliano que debía regir la apropiación y distribución de los espacios y recursos, pero que colapsó puesto que el derecho público europeo fue incapaz de prevenir guerras totales. Y agregó: “Bueno, ahí está la pregunta: ¿cuál es el nuevo nomos de la Tierra? Es una pregunta que sigue sin respuesta”. La interrogación es actual: si “Westfalia murió en Ucrania”, ¿cuál es, después de Caracas, el nuevo nomos en ese futuro que los neoreaccionarios llaman “neowestfaliano”?
En “Una nueva política exterior para Europa”, Yarvin había ofrecido un esbozo: ese mundo será neowestfaliano porque allí “no hay estados títeres ni países falsos; cada nación es independiente: existe por su propia fuerza. Si esa fuerza falla, la nación desaparece”.
El proyecto trumputiniano
Hay usinas donde se está tratando de prever cómo funcionará un mundo “post westfaliano” que ya dan por seguro. Rusia posee una, el Club Valdai. Pero allí la pregunta sin respuesta ha sido reformulada: no es “¿cuál será el nuevo nomos?” sino “¿cómo vivir sinnomos, sin orden, sin ley?”. En el informe Valdai 2018, la pregunta está presente. En el texto se perciben por lo menos cuatro coincidencias con los neoreaccionarios. En primer lugar, el diagnóstico general: “Este escenario de crisis aguda conduce no tanto a un nuevo equilibrio de poder, como a un reinicio completo de las instituciones, el poder, los modos de producción y las relaciones internacionales”. En marzo 2025, la muy conservadora Heritage Foundation, el laboratorio de ideas de extrema derecha del gobierno húngaro Mathias Corvinus Collegium y el ultraconservador think tank polaco Ordo Iuris presentaron en la Casa Blanca un proyecto precisamente titulado El Gran Reinicio (The Great Reset). Yarvin postuló ya en 2008 un reinicio completo del orden social por medio de “la liquidación de la democracia, la Constitución y el Estado de derecho” y la posterior transferencia de poder a un “CEO en jefe”.11 Coincide no sólo la palabra “reinicio”, sino también su contenido. El objetivo del Great Reset presentado a la Casa Blanca es esterilizar políticamente a la Unión Europea —y a través de ella al conjunto de instituciones que regulan el orden internacional— transformándola en una mera agencia de servicios. Según el informe Valdai, “las instituciones internacionales están destinadas a convertirse en empresas de servicios”. En segundo lugar, el documento del reinicio prevé que las Naciones Unidas, cuya misión es “mantener la paz”, pueda desaparecer y dar paso a “inestables asociaciones regionales”. Valdai plantea esta perspectiva sin definirse en contra de ella, lo que suena como un deseo, compartido por todos los que orbitan alrededor de Trump. Yarvin, por ejemplo, propone cerrar todas las embajadas de su país y utilizar Zoom para comunicarse. Detrás de esta perspectiva, tercera coincidencia, se halla un rasgo común a las grandes potencias y cada vez con mayor incidencia: hoy, afirma Valdai, “el proceso más importante es la nacionalización de las decisiones” sin tener en cuenta los intereses de otras partes. En ese sentido, Rusia y Estados Unidos se comportan de la misma manera.
Más allá del despotismo
El despotismo implicaba que el monarca podía transgredir sus propias leyes; pero estas, en los papeles, existían. Tener que transgredirlas es una molestia innecesaria, decreta hoy Trumputin. Ambos prefieren un mundo sin reglas: ni éticas ni jurídicas.
El “reinicio” postulado por Rusia no es el cambio de los principios de regulación existentes por otros, sino la eliminación de todo principio. Dice el informe de 2018 del Club Valdai:
“La competencia por estar ‘del lado correcto de la historia’ —cuya política es la más demandada por la comunidad internacional— perderá su sentido. Simplemente no habrá un ‘lado correcto’. Más bien, cambiará constantemente. La característica más importante del mundo emergente será la ausencia de nociones éticas universales sobre lo que es justo (‘lo correcto’) en el orden de los distintos Estados y sobre la legitimidad de sus gobernantes. (…) La eticidad dejará definitivamente de ser un criterio en las decisiones políticas. (…) La ética no puede ser universal ni estar desvinculada de la cultura y las tradiciones de cada sociedad”.
Estados Unidos reconoce como legítimo cualquier poder que, de facto, controle un país. Con una condición: que ese poder no atente contra sus intereses.
Hay que medir el alcance de este pensamiento: como el racismo es una tradición en Estados Unidos, si un policía mata a un ciudadano negro inocente o agrede a pacíficos inmigrantes, no existe ningún imperativo moral que permita evaluar esa conducta. Si la violencia ilegítima es parte de la cultura estatal argentina, ¿en nombre de qué principio humanista y universal se condenaría la tortura? (¿será por eso que la URSS y Cuba impidieron en su momento que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU discuta y condene a la dictadura de Videla?). Puesto que en Rusia la persecución por ideas es un hábito, es éticamente irreprochable arrestar en 2020 a Nikita Uvárov, 14 años, incomunicarlo durante un año, negarle toda información a su madre y condenarlo a 5 años de prisión. Su delito: haber diagramado en Minecraft, un juego video, el edificio regional de la Seguridad. Claro, hubo un elemento agravante: durante la perquisición encontraron en su biblioteca un libro del príncipe Kropotkin, el padre del anarquismo ruso del siglo XIX. Pero el Club Valdai lo había previsto:
“En lo que respecta a la vida interna de un Estado, la desaparición de las pretensiones de subordinarlo a una ética universal puede incluso ser beneficiosa”.
Resumiendo: “es improbable que se construya un nuevo orden en un mundo diverso e interconectado”. La dirección es la opuesta: “La evolución del entorno internacional está conduciendo a un escenario diferente, uno que hasta ahora ha permanecido al margen del debate. Un mundo sin polos: un orden caótico y en rápida evolución, una guerra de todos contra todos, acompañada del declive de las instituciones tradicionales”.
La segunda muerte de Hobbes
Todos contra todos: el autor del Leviatán se está agitando vanamente en su tumba. Horrorizado por las guerras civiles que azotaban Europa en los siglos XVI y XVII, inmortalizó la frase latina Homo homini lupus, pero no para considerar “beneficioso” el estado natural en el que “el hombre es un lobo para el hombre”, sino para modificarlo, instaurando un nomos, un orden fundado en un contrato social. Así nació, bajo su pluma, la concepción moderna de la política que los Sans-culottes parisinos impusieron por la fuerza un 14 de julio de 1789.
En lugar de la ley
Yarvin se pregunta por el nomos en un futuro neowestfaliano. Los expertos del Kremlin prefieren prever un retorno a la etapa prewestfaliana, algo que por otra parte no les entusiasma porque podría, según ellos, acompañarse por la conjunción de dos polos (EE.UU. y China), que releguen a Rusia, y no bajo un nomos civilizado, sino en un todos contra todos, dejándola en la actual situación de Europa, sitiada entre dos polos. Yarvin les respondería que “hay que saber lo que querés”, como lo hizo cuando sus interlocutores le señalaron que si su multilateralismo es retirarse de Afganistán, el resultado es que los talibanes permanezcan en el poder.
Sinteticemos. Los neowestfaliano buscan un revisionismo de lo acordado en 1648, en nombre de los actuales intereses estadounidenses: un país es soberano mientras que no moleste a Estados Unidos o mientras que los Estados Unidos no lo necesite. Los prewestfalianos plantean un retorno al todos contra todos anterior a 1648.
El Club Valdai, cuya temática en 2025 fue “El mundo policéntrico: instrucciones para establecerlo”, unificó la perspectiva de ambos: “Lo que parecía irremediablemente arcaico vuelve a ser relevante”.
La concepción que los neoreaccionarios occidentales y los hombres que dirigen Rusia tienen del futuro está sintetizada en el elocuente título del Informe Valdai 2025: El Doctor Caos, o cómo dejar de tener miedo y amar el desorden.
Caos, el antónimo del nomos. Hay que amar lo sin ley.
II. Entre ayer, hoy y mañana
Groenlandia, ¿un test de omnipotencia?
Si el imperialismo estadounidense ya copia al ruso cuando deja de fingir o de disfrazar sus fechorías, si amenaza a sus vecinos, Canadá y México, o le anuncia a sus aliados que va a robarles territorios como Groenlandia, ¿de qué realidad es síntoma este último dislate? ¿Es porque considera que ya no tiene nada que lo detenga?
Si Trump está dispuesto a romper la OTAN ocupando Groenlandia, ¿es porque la convergencia con Putin llegó tan lejos que, como lo preveía Yarvin y ahora lo afirma Karaganov, está decidido a entregarle Europa? ¿Y entregarla a cambio de qué? Si el presidente de Estados Unidos justifica el fusilamiento sin causas de una ciudadana de su propio país por la policía, ¿es por qué desaparecieron no sólo sus enemigos externos potencialmente capaces de ponerle un freno, sino los enemigos susceptibles de enfrentar con éxito todo despotismoya sea doméstico o internacional?
¿Ya está todo jugado? ¿El mundo será como Yarvin y Valdai lo predicen y como Ucrania, Gaza, Venezuela y Mineápolis lo están experimentando?
Irán y la “falacia naturalista”
¿O será que el levantamiento popular en Irán nos está diciendo que en la historia, el tradicional no va más con el que el croupier en el casino previene que “la suerte está echada, no se aceptan más apuestas”, no es más que una estéril ilusión de políticos autistas?
Jacques-Alain Miller los retrató explicando por qué Lacan afirmaba que los canallas son inanalizables: “Sin escrúpulos, sin decencia. Sin vacilaciones, sin carencias. El hombre de acero, el canalla perfecto, inquebrantable, cerrado en sí mismo, ‘un bloque tranquilo aquí abajo caído de algún oscuro desastre’. El esplendor del canalla, el resplandor maléfico que le es propio, le viene de no tener alteridad: el canalla no admite ni al Otro con mayúscula, que no es más que ficción, ni a los demás, que no valen nada”.12
Están los que se rigen por un determinismo teológico, afirmando conducir bajo la dirección inmediata de Dios. El 14 de marzo de 1936, delante de una multitud inmensa, Hitler declaraba: “Yo avanzo con la certeza de un sonámbulo por el camino trazado para mí por la Providencia”.13 Más modesto, Putin retomó una frase de un militar del siglo XVIII: “Rusia está dirigida directamente por Dios”. Yarvin es ateo, pero al igual que Nick Land, reza en el altar de la alta tecnología. Todos los recién nombrados están convencidos de que el “libre arbitrio” es el monopolio de Dios o de la high-tech y ellos sus lugartenientes. Para eterno disgusto de estas legiones del Cielo o de Silicon Valley, los humanos —aun cuando no sean quizás antropológicamente totalmente alérgicos al “sin ley”— son frecuentemente tan atrevidos que, incluso sin negarle ese poder de libre arbitrio a la divinidad, dan vuelta la fórmula y prefieren practicar el arbitrio libre (Kant escribió sobre esa inversión). Porque la libertad es un a priori y lo otro es lo que en filosofía se denomina la “falacia naturalista”: deducir del ser, el deber ser.
La chorra
Un genio nuestro Discépolo: “Cuídense porque anda suelta / Si los cacha los da vuelta / No les da tiempo a rajar”. En la historia, la que “anda suelta” es la masa que roe, se ilusiona y “una buena mañana da un empujón el camarada y, ¡patapún!, el ídolo se viene a tierra”.14 “No me dio tiempo a rajar” pudo haber pensado Nicolas II, último zar de Rusia: el 19 de septiembre de 1905 comienza la huelga de los tipógrafos de Moscú; el 7 de octubre arranca la de los ferroviarios; el 12, huelga general en el Imperio; el 13, se reúne el Soviet de diputados obreros de San Petersburgo; y el 17 se publica el Manifiesto Imperial que anuncia el fin jurídico de la Autocracia ilimitada y su transformación en Monarquía constitucional. En menos de un mes, los que “no valen nada” desmoronaron lo que había tomado tres siglos en consolidarse. Y sólo doce años más tarde, el protegido por el Cielo, venerado como una divinidad desde el siglo XVII, pagaba con su vida y la de su familia, incluyendo hijos e hijas menores, el habérsela creído.
“Cuídense porque anda suelta” y su fugacidad es ineluctable.
El sendero no está prescripto
Quienes piden que “amemos la ausencia de nomos” porque sería la libertad absoluta y hay que adaptarse a ella, deberían saber que los puede sorprender la contingenciadevenida en ley, en un nomos regularmente “amado” por aquellos a los que se les niega la ley.
Los poetas tienen razón —“caminante, no hay camino / se hace camino al andar”, decía Antonio Machado— y, a veces, los filósofos de la política también: todavía bajo la impresión de la derrota de la revolución obrera parisina en junio de 1848 y en plena noche zarista, contra Hegel y criticado por Marx, Aleksandr Herzen escribe en 1849 las palabras fundadoras del populismo ruso:
“El sendero no está prescripto. Si la humanidad caminase derecho hacia un resultado ya conocido, no habría historia sino lógica. No hay libretto. Si lo hubiese, la historia perdería todo su interés. No hay por delante ni límites ni caminos trazados.15
“No hay caminos trazados” significa también que hoy la contingencia no puede ser idéntica a las anteriores, a riesgo de desestimar las experiencias, en particular las del siglo XX. Hoy, cuando los nostálgicos de las eras imperiales, neoreaccionarios, imperialistas, libertarios como Yarvin y Land o think tanks como Valdai tienen el viento en popa, no se los puede enfrentar con políticas inspiradas en esquemas habituales.
El tiempo escasea. El 15 de enero de este año, Serguei Karaganov, uno de los hombres de la administración Putin con mayor influencia en materia de relaciones internacionales, eligió nada menos que el programa de TV de Tucker Carlson, emblema de la extrema derecha estadounidense, para declarar que (a) “Europa es hoy el peor enemigo”; (b) probablemente antes de un año “Rusia estará obligada a hacerla desaparecer del mapa”; (c) Rusia está convencida de que EE.UU., después de haber salvado a Europa del nazismo (¡hasta ahora Rusia se atribuía ese papel!), esta vez no intervendrá; y (d) China debe moderar sus ambiciones para compartir la hegemonía mundial “con Estados Unidos, India y Rusia”.16
Cuando las alianzas son tan inestables que la OTAN puede congelarse en Groenlandia, mientras que Rusia considera plausible un acuerdo chino-estadounidense que la relegue al vasallaje y Trump con los CEO del petróleo se acomodan con lo que queda del chavismo, las nuevas líneas divisorias que ya hace tiempo dejaron de separar a sistemas socioeconómicos antagónicos, se hacen en 2026 definitivamente visibles.
Es la hora de repensar de qué lado cada uno se sitúa, con quien tiene más afinidades, quién es el enemigo irreconciliable de la generosidad, de la solidaridad, del humanismo.
Argentina, ¿satrapía o renovación ética de la política?
Llaman la atención algunas de las frases pronunciadas por Javier Milei hoy en Davos, ante una sala semivacía. “Estoy aquí, frente a ustedes, para decirles de modo categórico que Maquiavelo ha muerto”. Pelearse con el Florentino, a quinientos años de su muerte física, si dejamos de lado la vulgarización adulterante del pensamiento del autor del El Príncipe —como las habladurías sobre su supuesta paternidad de “el fin justifica los medios”— es reivindicar la idea que es el Cielo quien debe zanjar las cuestiones políticas. Una reivindicación que es también una de las piezas angulares de la ideología oficial rusa. Las frases del presidente sobre “la degradación moral” de Europa y la necesidad de volver a los valores tradicionales coinciden literalmente con los discursos de las autoridades rusas.
Su alineamiento sin ninguna reserva con Trump sobre Venezuela sólo se puede leer como su adhesión a la negación del derecho. Sin embargo, cuando los conflictos internacionales se desatan por la hegemonía imperial en un mundo futuro sin ley, la cuestión nacional es cómo ser país y no satrapía de un imperio, mientras que la otra cuestión existencial, para los pueblos, es cómo ser sin ser esclavos.
Porque los criterios de las alianzas internacionales han cambiado, los principios que presiden a la constitución de frentes políticos en cada país no pueden seguir siendo lo que eran hace veinte o treinta años. Hace falta identificar las nuevas líneas divisorias y los aliados, pensar nuevas consignas, nuevos objetivos, nuevas formas de hacer política, aunque choque con lo acostumbrado.
Pero de nada sirve gritar contra el nazismo o denostar al imperialismo o vociferar contra la izquierda si no se comprende que los judíos asesinados por Hamas, los palestinos masacrados por Netanyahu, los opositores muertos en las cárceles de Maduro, Renee Nicole Good —fusilada por un matón uniformado de Trump— o los cientos de miles de ucranianos que perdieron la vida por las ambiciones imperiales de Putin y los suyos exigen repensar quién es parte de cada uno de los polos del binomio amigo-enemigo: tomar en cuenta, por un lado, que todos los victimarios de las tragedias citadas comparten una concepción bastante similar del poder, aunque se disputan territorios y recursos o, en el caso de las potencias, la hegemonía mundial; por otro, considerar que, como en Minneapolis, el conflicto principal, por su propia lógica, se expande, una vez más, desde lo internacional hacia el interior de cada nación. El poder se vuelve contra su propio pueblo.
Intentar escapar en Argentina a este desplazamiento supone algunas condiciones indispensables. El cambio epocal exige abrir o intensificar el diálogo entre quienes tienen en común el rechazar la división del mundo en imperios hegemónicos y naciones vasallas. Dialogar significa abandonar la ambición de poseer la última palabra (o sea, de creerse Dios) para elaborar un espacio común de perspectivas: “La apertura hacia el otro implica, pues, el reconocimiento de que debo estar dispuesto a dejar valer en mí algo contra mí”.17 Los ataques conjuntos contra la democracia no están disociados ni de las frustraciones, en primer lugar, económicas, de una parte considerable de la sociedad, ni de las desprolijidades de los que consiguen encarnar las esperanzas. Aunque sea una perogrullada, es necesario repetirlo: sin un proyecto económico que tenga en cuenta a los más vulnerables, a los trabajadores y a la clase media que hoy intentan destruir, el valor de la democracia seguirá bajando y en vasos comunicantes subirá el de los aprendices de brujos, algo que llevó nuestro país a experimentar su noche más siniestra. La reorientación de la política económica tiene que ir de la mano con la batalla cultural: reivindicar la política, la división de poderes, el rol del Congreso.
Y definir una ética. Hacer política, no en nombre del pueblo, sino con el pueblo.
Curtis Yarvin, “Entrevista”. Última consulta: 7/01/2026. Yarvin es un ideólogo muy influyente en los círculos intelectuales trumpistas; su pensamiento es una referencia para poderosos actores de la política norteamericana como Peter Thiel y J.D.Vance. ︎
Frase pronunciada por Winston Churchill en la Sociedad Internacional Churchill el 10 de noviembre de 1942, tras la crucial victoria aliada en la batalla de El Alamein. ︎
La Paz de Westfalia en 1648 estableció un nuevo orden europeo fundado en el respeto de la soberanía nacional y sentó las bases del derecho internacional. ︎
En referencia a los reaccionarios que ambicionaban restaurar el absolutismo a principios del siglo XIX. ︎
C. Yarvin, “A new foreign policy for Europe. Give Russia a free hand on the Continent.”, Gray Mirrorr. Última consulta: 12/01/2026. ︎
Zhizn’ v osyopaiushchmsia mire (La vida en un mundo que se desmorona), Club Valdai, Octubre 2018, p.23. ︎
Dark Enlightenment: formula acuñada en 2012 por Nick Land, influente pensador británico, abanderado del anti igualitarismo y del poshumanismo. Libertario, rechaza la democracia y aboga por la desregulación total del orden actual. En 1998 abandonó su cátedra en Warwick y se autoexilió en Shangai. ︎
Nomos, en griego, la ley, la costumbre, los derechos. Un orden establecido por los seres humanos o por la divinidad. ︎
J. A. Miller, “La tendresse des terroristes. Troisième Lettre” (2001). Última consulta 18/I/2026. ︎
Citado por Ian Kershaw en su monumental biografía del jefe nazi: Hitler, Paris, Flammarion, 1999 (edición original en inglés, 1998), t,1 , p.838. ︎
Hegel, (referencia a El sobrino de Rameau, de Diderot), Fenomenología del Espíritu, traducción de W.Roces y R.Guerra, revisada por Gustavo Leyva, FCE, México 2003, p,321. Citado por J.-A.Miller, art, cit. ︎
A. Herzen, De l’autre rive, Ginebra, 1870, pp. 46-47. ︎
En un emotivo acto, el Intendente Marcelo Orazi, junto al Director de Deportes, Damián Álvarez, y la Asociación Civil de Fútbol Femenino de Río Negro y Neuquén, se celebró la entrega de los certificados del curso de arbitraje municipal de Fútbol. Más de 135 personas de ciudades de ambas provincias, participaron de la capacitación que…
La política es la ciencia que se ocupa de lo bueno y lo justo para todos Aristóteles En la época en que vivimos la visión del concepto griego de política se ha degradado, ahora, ¿porqué? Para situarnos en perspectiva, debemos advertir desde qué lugar uno habla cuando habla. Para ello, podremos acercarnos a la Hermenéutica,…