El Intendente Marcelo Orazi entregó los premios a los tres equipos que completaron el podio de la Liga Municipal de Fútbol Femenino organizada por la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina.
Los premios correspondieron a: Las Perlas (campeón), Las Inter (subcampeón) y Botineras (tercer puesto).
En la oportunidad estuvo acompañado por el Director de Deportes Damián Álvarez.
Orazi felicitó a las referentes de los equipos por el logro obtenido y agradeció su participación en el campeonato.
Durante su visita a Mar del Plata este viernes, Axel Kicillof denunció que el desmantelamiento del histórico complejo hotelero de Chapadmalal por parte del gobierno de Javier Milei entraña posibles negocios inmobiliarios.
«Me parece que, como (Milei) ha hecho con todo, marcha a un negocio inmobiliario», dijo el gobernador tras cerrar el Congreso del Trabajo en la ciudad balnearia, donde también se refirió al conflicto abierto que mantiene con el municipio local por el control del balneario de Punta Mogotes.
Sobre la decisión de la administración libertaria de ir por una concesión a 30 años de los hoteles construídos durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón para destinados al turismo social, Kicillof dijo: «La onda viene de demolición y destrucción».
«Vaya a saber qué quieren hacer, vendérselo a quién, hacer un negocio privado», agregó. En ese sentido, el gobernador planteó el traspaso del predio a la Provincia, ratificando lo dicho esta semana por su ministro de Producción Augusto Costa.
Si el Gobierno nacional, por ineptitud y desinterés, no se puede ocupar de algo que es patrimonio de Mar del Plata, de la provincia, de la historia argentina, charlemos de cómo nos lo transfieren
«No vamos a permitir que rematen nuestra historia ni que conviertan un derecho en el negocio de unos pocos inmobiliarios», había señalado Costa.
En esa línea, Kicillof dijo: «Si el Gobierno nacional, por ineptitud y desinterés, no se puede ocupar de algo que es patrimonio de Mar del Plata, de la provincia, de la historia argentina, charlemos de cómo nos lo transfieren y vemos cómo hacemos para conservar fuentes de trabajo y ponerlo a funcionar».
Esta semana, el gobierno de Milei oficializó el pase a disponibilidad de los 76 trabajadores de las unidades turísticas de Chapadmalal y Embalse (Córdoba).
En ATE Mar del Plata advirtieron que esta determinación va más allá de la fuente laboral y también atenta habitacionalmente a decenas de familias de empleados que desde hace más de 20 años viven en pabellones del predio.
Como contó LPO, desde febrero de 2025 el gobierno de Milei aceleró el proceso para desprenderse de estas unidades turísticas. Primero, los complejos salieron de la órbita de la Secretaría de Turismo a cargo de Daniel Scioli. Este año, Manuel Adorni anunció que la intención es concesionarlos.
Frente a eso, proliferaron proyectos para evitar que el predio sea entregado a privados. Una de las iniciativas vino del propio radicalismo que, en Mar del Plata, articula con los libertarios dentro del esquema del oficialismo municipal.
Maximiliano Abad impulsa que el complejo pase a la órbita de la Universidad Nacional de Mar del Plata para hacer allí un campus universitario. La iniciativa desató cortocircuitos en el Concejo entre libertarios y radicales.
Desde el kirchnerismo, Fernando Raverta presentó en el Senado bonaerense un proyecto de ley para que la Provincia recupere la titularidad de dominio y asuma la administración de la Unidad Turística Chapadmalal para sostener el turismo social.
El año pasado, el axelista Gustavo Pulti había presentado un proyecto en la Cámara baja provincial para preservar el patrimonio público del complejo y el turismo social.
Ahora, directamente Kicillof salió a pedir por el control de los hoteles.
Martín y Lule Menem quedaron expuestos ante la tropa libertaria, después de que Santiago Caputo les deschavara la cuenta Rufus que se dedicaba a hostigar a sus adversarios internos como el propio asesor, el ministro de Economía Toto Caputo y la senadora Patricia Bullrich.
El escándalo obligó al propio Milei a defender a Menem con un argumento tan inconsistente -«le armaron una operación»-, que la palabra presidencial quedó afectada no ya frente a la sociedad en general, si no frente a las propias bases libertarias.
Sin embargo, los primos que expandieron su influencia en el gobierno bajo la protección de Karina Milei no parecen preocupados por revisar su torpe estrategia digital. «Son indolentes», lo definió un diputado oficialista preocupado por la agudización de la interna con las Fuerzas del Cielo.
El cálculo de los riojanos es que, efectivamente, la pelea va a continuar. En el Salón Pasos Perdidos del Congreso, comentaron a LPO que ambos esperan «una blitzkrieg de Caputo y las Fuerzas del Cielo».
Pero un libertario erudito -que los hay- advirtió que «los Menem solo tienen una Línea Maginot», en referencia a la estrategia que el ministro de Defensa francés, André Maginot, propuso para defenderse del avance de Alemania. La «guerra relámpago» de los alemanes estragó rápidamente las fortificaciones que los galos construyeron durante seis años.
Los riojanos no pierden la calma, aunque saben que Santiago Caputo controla YPF, la SIDE y ARCA, acredita relaciones con gobernadores y un sector de Comodoro Py. «Que vengan», dicen en su entorno.
Pero los riojanos no pierden la calma, aunque saben que el asesor controla YPF, la SIDE y ARCA, acredita relaciones con gobernadores y un sector de Comodoro Py. «Que vengan», dicen en su entorno.
Los Menem están envalentonados por la hegemonía interna que lograron en el gobierno de Milei y el volumen que sumaron con las incorporación de Diego Santilli, pieza clave para conseguir los votos que les faltan en Diputados. Poder real al que se suma la alianza tejida con el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, que aceitó el desembarcó de Juan Bautista Mahiques en el Ministerio de Justicia.
El jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni.
Pero no son pocos los funcionarios y dirigentes del oficialismo que observan con preocupación la escalada de la interna que dificulta al gobierno instalar una narrativa más positiva y lo mantiene bajo la tensión de los escándalos que se suceden, en muchos casos alimentados por la propia dinámica caníbal de los libertarios.
Menem intentó no perder la calma durante los momentos más álgidos de la sesión de este miércoles e, incluso, sobreactuó el tono canchero que cultiva para esconder el nerviosismo. En más de una ocasión, apeló al término «dipu» para pedirles amablemente a los legisladores opositores que cerraran sus discursos sin insumir más tiempo o no se engancharan en discusiones que podían agudizar la confrontación.
En efecto, recurrió a esas dos sílabas como apócope informal para pedirle a Juan Marino que culmine su cuestión de privilegio al final de la jornada pero, antes, lo hizo para rogarle a Horacio Pietragalla que volviera a su banca, cuando salió disparado para ir a buscar al tucumano Gerardo Huessen, quien desde la otra punta del recinto lanzaba improperios inaudibles contra el kirchnerismo después que Rodoldo Tailhade se quejara por las condiciones de detención de Cristina Kirchner en comparación con las que se conceden a los genocidas y los narcos, tal como informó LPO.
De hecho, Pietragalla cruzó todo el hemiciclo hasta la bancada libertaria junto con Javier Andrade y otros compañeros de su bloque pero Huessen se escondió detrás de los cortinados. O sea, la calidez de Menem hasta fue ociosa porque no había chances de trifulca.
Otro momento destacado por una diputada opositora que repara en los detalles se produjo cuando Menem decidió interrumpir abruptamente el discurso de cierre de Gabriel Bornoroni, antes de la votación de la ley Hojarasca. «Me corta rápido el micrófono a mí», dijo el cordobés, entre risas, pero marcando que no había finalizado su discurso.
Ayer en conferencia de prensa, el presidente Mauricio Macri anunció que romperá por decreto (683/2018) el consenso democrático sobre el accionar de las Fuerzas Armadas (FFAA) y volverá a propiciarles tareas de seguridad interior. En un contexto económico delicado y una situación social compleja donde se avecinan “meses tormentosos”, así lo definió el jefe de…
A veces los chicos vuelven de la escuela con una escarapela pegada al guardapolvo y una pregunta enorme: “¿Qué pasó el 25 de Mayo?”. Y muchos padres sienten que responder eso no es tan fácil como repetir que “se formó el primer gobierno patrio”. Porque detrás de esa frase hay personas, miedos, discusiones, hambre, peleas de poder y, sobre todo, una idea muy sencilla que puede explicarse a cualquier niño: hubo un momento en que un grupo de personas decidió que quería empezar a gobernarse a sí mismo.
Por Alcides Blanco para NLI
Para entenderlo con chicos pequeños sirve imaginar algo cercano. Supongamos que en una escuela el director desaparece de un día para otro y nadie sabe quién debe tomar las decisiones. Los maestros se reúnen, los padres discuten y algunos alumnos empiezan a preguntar quién manda ahora. Algo parecido ocurrió en 1810, pero en un territorio enorme que todavía no era Argentina.
En aquel tiempo estas tierras pertenecían al Reino de España. No existía la Argentina como país independiente. Desde muy lejos, un rey español decidía qué se hacía, qué se comerciaba y quién tenía autoridad. Ese rey era Fernando VII. Pero en Europa ocurrió algo inesperado: el emperador francés Napoleón invadió España y el rey quedó preso. De pronto apareció una pregunta gigantesca: si el rey ya no podía gobernar, ¿quién debía hacerlo?
Esa duda abrió una puerta histórica. En Buenos Aires muchos empezaron a pensar que las decisiones no podían seguir dependiendo de funcionarios enviados desde España. Comerciantes, abogados, militares y vecinos importantes discutían si había llegado el momento de que el pueblo tomara parte en el gobierno. No todos querían independencia inmediata. Algunos todavía juraban lealtad al rey cautivo. Pero otros ya imaginaban un camino nuevo.
Para explicárselo a un chico sirve decirlo así: durante muchos años las reglas venían “de afuera”, y un grupo de personas empezó a preguntarse si no era mejor decidirlas acá.
La semana que cambió todo
La famosa “Semana de Mayo” fue, en realidad, una serie de días llenos de tensión. No fue un acto escolar prolijo como suele verse en los dibujos. Llovía, había rumores, discusiones en las calles y mucho nerviosismo. Buenos Aires era una ciudad pequeña, con calles de tierra, faroles y casas bajas, pero durante esos días parecía hervir.
El virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros era la máxima autoridad española en el Río de la Plata. Sin embargo, muchos vecinos ya no confiaban en él. Entonces se convocó a un Cabildo Abierto, una reunión extraordinaria donde algunos representantes debatieron qué hacer. Allí se discutió algo revolucionario para la época: si el poder podía volver al pueblo cuando el rey no estaba.
El 25 de Mayo de 1810, después de varios días de discusiones y presiones populares, se anunció la formación de la Primera Junta. Era un nuevo gobierno integrado por criollos, es decir, personas nacidas en América y un par de españoles que compartían sus ideas. Entre ellos estaban Cornelio Saavedra, Mariano Moreno y Manuel Belgrano. No era todavía la independencia definitiva —eso llegaría recién en 1816—, pero sí el comienzo de un proceso que cambió la historia.
A un niño puede explicársele con una imagen simple: fue el momento en que mucha gente dijo “queremos empezar a decidir nuestro propio destino”.
Los próceres también eran personas
A veces la historia escolar convierte a los próceres en estatuas sin emociones. Pero eran personas reales. Belgrano no era solamente el que unos años después iba a crear la bandera: era alguien preocupado por la educación y por la pobreza. Moreno escribía textos apasionados y discutía fuerte con quienes pensaban distinto. Saavedra tenía más poder militar y una mirada más moderada. No eran héroes perfectos que siempre coincidían; eran seres humanos tratando de resolver una situación difícil.
Eso también puede ser importante para contarles a los chicos: la historia no la hacen personajes mágicos sino personas comunes tomando decisiones en momentos complicados.
Y hay otro dato clave para transmitir. El 25 de Mayo no fue obra de “unos pocos iluminados”. En las calles había vendedores, esclavos africanos, mujeres que repartían cintas, soldados, trabajadores y vecinos atentos a lo que ocurría. Muchas veces la historia oficial dejó afuera a esas personas, pero también formaron parte del nacimiento de la patria.
Una revolución que todavía genera preguntas
Más de dos siglos después, el 25 de Mayo sigue siendo una fecha viva porque habla de algo que nunca termina de resolverse: quién tiene el poder y para quién gobierna. La Revolución de Mayo abrió discusiones sobre la libertad, la representación política y la soberanía que todavía atraviesan a la Argentina actual.
Por eso, quizás la mejor manera de explicárselo a un hijo no sea repetir fechas de memoria sino contarle que hubo hombres y mujeres que empezaron a imaginar un lugar donde las decisiones importantes pudieran tomarse acá y no desde un reino lejano.
Y tal vez ahí aparezca la idea más profunda de todas: que la patria no nació de un día perfecto ni de un manual escolar, sino de personas que se animaron a preguntarse si podían construir algo distinto.
¿Qué pasaría si las manos desaparecen y las sombras de los aplausos continúan aplaudiendo? ¿Qué pasaría si la piedra del aplauso ve como las manos se esconden para siempre? Es así que comenzó a suceder, primero fueron los dedos, quienes retenidos en la mismísima nebulosa digital, y sin darse cuenta, iban borrando de a poco…
Son un total de 900 mil dosis que llegan al país y forman parte de las dosis cuyo principio activo fue producido en la Argentina y luego enviado a México para su fraccionamiento y envasado, y que arribó el último lunes proveniente de Estados Unidos, se informó oficialmente. El Plan de Vacunación diseñado por el…
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