En la tarde noche de este miércoles quedaron habilitados los siete aparatos para la realización de actividad física en el Paseo del Arroyo, además de cuatro nuevas luces LED que se agregan a las existentes en ese sector de la ciudad.
Además se puso en marcha el recambio de la luminaria al sistema LED de 18 luces altas en la calle Libertad. Este trabajo contempla a la totalidad del tendido eléctrico ubicado sobre esa arteria (luces altas y globas), donde también se llevan adelante las tareas en el marco de la construcción de pavimento, bicisenda y boulevard.
El Intendente Marcelo Orazi recorrió ayer ambos sectores.
La Municipalidad de Villa Regina solicita a los vecinos el cuidado de estos bienes públicos.
OLA DE CALOR EN LA PERLA DEL VALLE Rio Negro estuvo ayer entre las provincias con las temperaturas más elevadas del país. La ola de calor arribó, y se quedará unos días más. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), San Antonio Oeste obtuvo la máxima de la provincia donde la temperatura alcanzó los 43,5°….
Los gobernadores Maximiliano Pullaro, Martín Llaryora y Rogelio Frigerio le hicieron un gesto al círculo rojo y acordaron una medida conjunta para amortiguar el impacto del tarifazo energético sobre las industrias de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.
El tema del costo energético fue uno de los reclamos de la Unión Industrial Argentina en el acto por el Día de la Industria a la que el gobierno libertario vació y no mandó a ningún funcionario. La tirantez dejó a la entidad al borde de la ruptura.
Tras el choque, las tres provincias anunciaro que financiarán en ocho cuotas los cargos retroactivos correspondientes al Mercado Eléctrico Mayorista que deben afrontar los Grandes Usuarios de la Distribuidora, conocidos como GUDI. El beneficio será voluntario y alcanzará a las empresas que adhieran al mecanismo.
«Esto es posible porque ninguna de las tres provincias privatizó la energía», explicó un alto funcionario santafesino a LPO. En efecto, el mecanismo se instrumentará a través de la EPE de Santa Fe, EPEC de Córdoba y Enersa de Entre Ríos, las distribuidoras que permanecen bajo control provincial.
Las empresas eléctricas emitirán una nota de crédito por la totalidad del cargo que debería pagar cada industria al vencimiento original. A partir del mes siguiente, incorporarán en las facturas las notas de débito correspondientes a cada una de las ocho cuotas.
Por ejemplo, en septiembre vencen cargos correspondientes al consumo de junio. La distribuidora dejará sin efecto ese pago mediante una nota de crédito y comenzará a cobrarlo en ocho cuotas mensuales desde octubre, explicaron desde Economía de Santa Fe.
Pullaro en el acto por el Día de la Industria
A su vez, el costo financiero quedará a cargo de las provincias. Como las distribuidoras deben pagarle de contado a Cammesa por la energía consumida, los tesoros provinciales cubrirán el descalce mediante una asistencia financiera reembolsable a sus respectivas empresas eléctricas.
La decisión marca una diferencia básica con el gobierno de Milei: Pullaro, Llaryora y Frigerio utilizarán recursos propios para sostener a las industrias y el tejido productivo de sus provincias, en esta oportunidad, para afrontar el fuerte incrementode tarifas eléctrica dispuesta por Cammesa.
«Las tres provincias brindarán asistencia financiera para que las industrias alcanzadas puedan pagar en cuotas los cargos correspondientes al Mercado Eléctrico Mayorista», anunció Pullaro. El gobernador sostuvo que la medida busca dar previsibilidad al ecosistema productivo.
Esto es posible porque ninguna de las tres provincias privatizó la energía. Las tres provincias brindarán asistencia financiera para que las industrias alcanzadas puedan pagar en cuotas los cargos correspondientes al Mercado Eléctrico Mayorista
Los gobernadores de la Región Centro venían reclamándole al gobierno nacional una solución para los grandes consumidores industriales. Ante la falta de una respuesta de la Casa Rosada, resolvieron avanzar con un esquema propio para aliviar la situación financiera de las fábricas y contener el impacto del tarifazo sobre la producción y el empleo.
En paralelo, Pullaro aprovechó el acto por el Día de la Industria en la Unión Industrial de Santa Fe para profundizar sus diferencias con Milei: «para este Gobierno, la industria es el principal aliado, porque genera valor agregado y empleo», afirmó el gobernador, que advirtió que una fábrica que cierra no puede reemplazarse porque detrás existen años de inversión, conocimiento acumulado y puestos de trabajo.
El santafesino cuestionó tanto al populismo como a las posiciones que proponen «liberalizarlo todo y dejar que el mercado regule». «No creo en ninguno de los dos», sostuvo Pullaro, que reclamó un modelo de desarrollo basado en mejores rutas, infraestructura energética, financiamiento y políticas públicas que acompañen al sector privado.
El gesto contrastó con la decisión de Milei de vaciar el acto de la Unión Industrial Argentina, donde no participó ningún funcionario nacional de primera línea. Mientras la Casa Rosada profundiza la apertura económica y el ajuste sobre la producción, Pullaro buscó mostrarse junto a los empresarios y reivindicó una identidad productivista: «Para generar igualdad, no hay que distribuir plata; hay que generar desarrollo productivo».
ALIVIO PARA EL SECTOR INDUSTRIALLos gobiernos de Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe acordaron una medida conjunta para seguir acompañando a quienes producen, invierten y generan trabajo en la región.Las tres provincias brindarán asistencia financiera para que las industrias…
La Directora de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina Silvia Alvarado acompañó la presentación del libro de Yanina Vertúa ‘Amor predestinado’ que se realizó este viernes en la confitería del Club Social Colonia. En la oportunidad, Alvarado resaltó que “desde Cultura pregonamos la cantidad y calidad de artistas que tenemos en la ciudad, por…
Los bailes de los clubes de barrio fueron una tradición argentina que reunió música, familias, jóvenes y comunidad durante décadas. Una mirada a aquella vida social.
Por Alcides Blanco para NLI
Hubo un tiempo en que para salir un sábado a la noche no hacía falta conocer la cartelera de una discoteca, reservar una mesa ni cruzar media ciudad buscando el lugar de moda. En buena parte de la Argentina, alcanzaba con caminar unas pocas cuadras hasta el club del barrio, donde podía haber baile, orquesta, buffet, pista, rifas, juegos, partidos, reuniones y, sobre todo, gente conocida. Durante décadas, esas instituciones fueron mucho más que espacios deportivos: funcionaron como verdaderos centros comunitarios en los que distintas generaciones compartían buena parte de su tiempo libre. En los años 60 y 70, los grandes bailes de carnaval y las fiestas organizadas por clubes llegaron a convocar multitudes, con artistas populares, orquestas y precios accesibles.
El sábado empezaba mucho antes del baile
La preparación para el baile también formaba parte del ritual. Había que decidir qué ponerse, arreglarse un poco más de lo habitual y, en el caso de los adolescentes, negociar con los padres la hora de regreso. Para muchos jóvenes, el club era además uno de los pocos lugares donde podían encontrarse con amigos y compañeros fuera de la escuela, el trabajo o la familia. La pista se convertía así en un territorio de sociabilidad donde se cruzaban generaciones y grupos que durante la semana tenían rutinas completamente diferentes. En algunos barrios, además, el baile estaba directamente vinculado con la identidad de la institución: el club organizaba la fiesta, vendía las entradas, contrataba a los músicos y convertía sus instalaciones deportivas en un salón de celebraciones.
La escena podía ser muy sencilla: mesas alrededor de la pista, familias conversando, parejas jóvenes esperando que empezara la música y chicos que entraban y salían del salón. En otros casos, especialmente cuando llegaban artistas reconocidos, el acontecimiento adquiría una dimensión mucho mayor. Boca Juniors, Vélez Sarsfield, San Lorenzo y otros clubes fueron escenario de grandes bailes populares, en los que podían presentarse figuras de enorme convocatoria. En los años 60 tuvieron presencia artistas como Los Cinco Latinos y Los Gatos, mientras que durante los 70 los bailes de clubes porteños llegaron a reunir a figuras como Sandro, Palito Ortega, Leonardo Favio y Joan Manuel Serrat.
La música también contaba la transformación de una sociedad que estaba cambiando rápidamente. El tango seguía presente, pero convivía con la música tropical, el folklore, el pop y el naciente rock nacional. En una misma década podían coexistir una orquesta de tango, una banda de música tropical y un conjunto juvenil que tocaba canciones eléctricas. Esa mezcla no era solamente musical: expresaba el encuentro entre generaciones y la incorporación de nuevas formas de vestirse, bailar y relacionarse. El baile era uno de los lugares donde los cambios culturales podían verse en vivo, sin necesidad de que nadie los explicara.
El club como segunda casa
El fenómeno no apareció de la nada. Los clubes de barrio se habían consolidado durante las décadas anteriores como organizaciones sociales profundamente arraigadas en los barrios populares y de clase media, vinculadas al deporte, la educación física, las actividades culturales y la vida comunitaria. Investigaciones sobre la historia de estas instituciones destacan precisamente su papel en la formación de la cultura popular argentina durante las décadas de 1930 y 1940.
Por eso el club podía ser, para una familia, una especie de segunda casa. Allí se jugaba al fútbol, al básquet o al baby fútbol, se practicaba gimnasia, se organizaban campeonatos de cartas, se festejaban cumpleaños y se realizaban reuniones sociales. También estaban el buffet, el salón, las comisiones de vecinos y las actividades de las distintas categorías deportivas. En algunos lugares había biblioteca, teatro o cine. La institución pertenecía al barrio porque el barrio participaba activamente de su funcionamiento, una diferencia importante respecto de buena parte de los espacios de entretenimiento posteriores, cada vez más organizados alrededor del consumo.
Los bailes tenían además una dimensión económica. Para muchos clubes, las fiestas constituían una fuente de ingresos que permitía financiar actividades deportivas y mantener las instalaciones. No era extraño que una noche de gran convocatoria sirviera para recaudar fondos destinados a comprar equipamiento, reparar el techo del gimnasio o sostener alguna disciplina infantil. El espectáculo y la vida comunitaria se mezclaban entonces de una manera que hoy puede resultar extraña: la diversión del sábado podía contribuir a pagar el funcionamiento cotidiano de una institución del barrio.
Hacia fines de los 70 y durante las décadas siguientes, ese mundo comenzó a transformarse. Las nuevas formas de entretenimiento, la expansión de las discotecas, los cambios en las pautas de consumo y las modificaciones en la vida urbana fueron quitándole centralidad a los grandes bailes de club. Una mirada retrospectiva sobre aquella época señala justamente que hasta los años 70 los clubes podían concentrar una vida social intensa que luego comenzó a fragmentarse.
La desaparición de aquellos bailes no significó solamente el reemplazo de un tipo de música por otro. También representó la pérdida progresiva de un espacio de encuentro territorial, donde era posible conocer a personas de distintas edades sin que existiera necesariamente una finalidad comercial detrás. El club seguía siendo club, pero algunas de las funciones sociales que había concentrado comenzaron a repartirse entre gimnasios, centros comerciales, discotecas, restaurantes, televisión y, mucho después, las nuevas formas de comunicación digital.
Quizás por eso, cuando alguien recuerda aquellos sábados de baile, no está evocando únicamente una canción o una pista. Está recordando una forma de vivir el barrio. La entrada podía costar poco, la orquesta podía tocar durante horas y alguien podía terminar la noche sentado en una mesa conversando con personas que conocía desde hacía años. En tiempos en que buena parte del entretenimiento se consume de manera individual y a través de una pantalla, aquellos salones representan una experiencia diferente: la de una comunidad que se reunía físicamente para divertirse, encontrarse y, de paso, sostener la institución que consideraba propia.
Los clubes de barrio todavía existen y muchos continúan cumpliendo funciones sociales fundamentales. Lo que cambió fue el lugar que ocupan dentro de la vida cotidiana. Aquellas pistas de baile llenas durante los sábados y carnavales forman parte de una Argentina que ya no existe de la misma manera, pero que dejó una huella profunda en la memoria de varias generaciones. Y quizá la mejor forma de entender aquellos bailes no sea preguntarse solamente qué música sonaba, sino qué clase de sociedad necesitaba reunirse en un club para bailar hasta la madrugada.
Dentro de la lógica de como enfocan los medios tradicionales al deporte esta nota de opinión tendría mayor sentido una vez finalizada la Copa Mundial FIBA 2019 realizada en China, ya que a la mayoría les gusta opinar con el diario del lunes -una vez puesto el resultado se acomoda el discurso– no obstante desde…
Un día del periodista que tiene poco de festejo y mucho de reflexión para quienes ejercemos la profesión, para quienes hacemos periodismo, de distintos géneros y por distintos medios. Pero también para la sociedad misma que es quien subvalora la pluralidad de voces que provienen principalmente de medios alternativos y consume lo que le sirven…
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