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El Municipio presentó ante el DPA los requerimientos establecidos en la ley 5292

La Municipalidad de Villa Regina informa que ha presentado en la Superintendencia General del Departamento Provincial de Aguas de la provincia de Río Negro los requerimientos establecidos en la Ley Provincial 5292 para la readecuación tarifaria del servicio de Agua Potable y Desagües Cloacales.

De acuerdo a la legislación indicada, el Departamento Provincial  de Aguas publicará en el Boletín Oficial de la provincia de Río Negro en el mes de  diciembre de este año los índices  de actualización que serán aplicados  en la facturación del Servicio de Agua Potable y Desagües Cloacales conforme a lo establecido en el  contrato de concesión de fecha 15 de noviembre de 2005.

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  • Kicillof invertirá más de 31 mil millones en un sistema para evitar apagones en verano

     

    El gobierno de Axel Kicillof tiene previsto invertir más de 31 mil millones de pesos en la incorporación de un nuevo sistema de almacenamiento de energía en baterías para evitar apagones por picos de consumo por las altas temperaturas durante el verano.

    Según detallaron a LPO desde la Subsecretaría de Energía bonaerense, con esta iniciativa se fortalecerá el sistema eléctrico bonaerense y mejorará la calidad del servicio en zonas estratégicas.

    Concretamente, el proyecto tendrá una inversión estimada de 31.200 millones de pesos, contempla una potencia total de 25 MW y una capacidad de almacenamiento de 125 MWh, que se distribuirán en cuatro nodos estratégicos: Mar del Tuyú, Carmen de Areco, Arrecifes y Capitán Sarmiento.

    En la Provincia señalaron que el proyecto viene a reemplazar lo que fue el Plan Verano, un plan de contingencia donde se instalaban motores de gasoil solo por dos meses para inyectar energía en los momentos de mayor consumo.

    En ese sentido, señalaron que los apagones se venían evitando con los motores de gasoil, pero que ahora, con las baterías, se van a evitar con una tecnología más limpia, menos costosa y fija.

    El inicio de las obras está previsto para el segundo semestre de 2026, mientras que la puesta en operación de los sistemas se proyecta para enero de 2027, planificado para resolver los picos de consumo de energía por las altas temperaturas.

    «La incorporación de esta tecnología permitirá optimizar el uso de la infraestructura eléctrica existente, reducir restricciones en el sistema de transporte, brindar mayor flexibilidad operativa, facilitar la integración de energías renovables y disminuir la utilización de generación térmica de respaldo», señalaron en Energía provincial.

    El programa se financia mediante el Adicional de Costo de Generación Distribuida (ACGD), canalizado a través del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA). Se trata de un esquema que articula la planificación pública, el financiamiento específico y la implementación operativa a través de Buenos Aires Energía S.A. (BAESA).

     

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  • Todo lo que cabe en el fútbol

     

    1. Messi venció al tiempo

    Pobre Oscar Wilde, que murió antes, mucho antes, de que brotara Messi. Pobre él, que escribió El retrato de Dorian Gray y abordó, como pocos, la aventura humana e inhumana de desafiar y de imponerse a la arrogancia de los relojes y de los calendarios. Pobre él y pobres todos quienes imaginaron y narraron, desde la literatura, desde la metafísica o desde donde pudieron, victorias fugaces contra un adversario que espera y no desespera, pero nacieron y partieron sin llegar a ver al 10 argentino engalanando el césped. Messi lo hizo. Hay miles de conjeturas sobre cómo y por qué, pero ninguna suficiente a pesar de los intentos de los entrenadores, los preparadores físicos y los médicos: a los 39 años, volviendo anteúltimo al Mundial campeón de Qatar al que hasta él caracterizó como el último suyo, jugó como nadie en las canchas de los Estados Unidos, destartaló a adversarios una o dos décadas menores, lideró a la Selección Argentina hasta el subcampeonato, metió más goles (8) que en cualquiera de sus aventuras mundialistas previas, vulneró récords soplando como un viento sin resistencias y dejó flotando la sensación de que, más allá de lo que anuncie o no anuncie sobre su porvenir, si se le ocurriera ponerse los pantalones cortos y la ropa celeste y blanca dentro de cuatro o de cuarenta años, no habría modo de contenerlo y se ratificaría como el mejor. Genial, su cuentakilómetros marcó menos distancias que los de casi todos sus colegas, pero siempre llegó más rápido al lugar necesario. O sea que no sólo venció al tiempo sino que se comportó como si fuera su dueño. Y generó eso justo en un tiempo en el que si algo mutó es la idea del tiempo. Esta fase del capitalismo se distingue, entre otros ejes, por la aceleración de cada cosa, en particular de la circulación de las mercancías. Decenas de ensayistas lo estudian, lo escriben y lo caracterizan desde diversas perspectivas. También Messi descompagina o desafía esos esfuerzos intelectuales, a pesar de que las mercancías que incluyen la cara o el nombre de Messi también trepidan. Todo el tiempo en este tiempo todo se va. Y se va muy rápido. Salvo Messi. Por ahí Messi no es Messi: es el tiempo jugando al fútbol.

    2. Lo que brilla en el planeta

    En el cosmos de la pelota, Messi es como nadie pero un trazo del Mundial fue su cielo de superestrellas. El gran Manuel Vázquez Montalbán, catalán y devoto de las canchas, caracterizó a la edad que siguió al retiro de Diego Maradona como una religión en busca de un Dios (así tituló una de sus obras). Como murió en 2003, se perdió al nuevo Dios (Vázquez Montalbán definía al fútbol como “la mayor religión laica» de esta época), pero en ese trabajo ya desmenuzó razones y sinrazones sobre la construcción del fútbol como un territorio que, si no localiza dioses, suele parir héroes. El francés Kylian Mbappé acaba de conseguir lo que nadie: ser dos veces consecutivas goleador de un Mundial. Ahora convirtió 10. Apila 22 en tres campeonatos, otra cifra máxima para cualquier individuo que haya latido alguna vez. Más que Messi, lo que, en alguna dimensión, es más que un Dios, aunque la música de Mbappé resuene como solista y no como director de orquesta. El noruego Erling Haaland mandó 7 bolas a la red en cinco presentaciones ratificando, en su primer mundial y a sus flamantes 26 años, que quizás no sea un dios del fútbol pero sí un dios del gol. La competición entre Messi, Mbappé, Haaland y otros muy buenos futbolistas con alta contundencia como los ingleses Jude Bellingham y Harry Kane, el brasileño Vinicius (que no deslumbró más porque su Brasil, en confusiones ya largas, no deslumbró nada) y el también francés Ousmane Dembelé operó como otro foco magnético. «”Los héroes se van pero las leyendas perduran», sentenciaba Alfredo Di Stéfano, que fue argentino entero, español bastante, genio, leyenda y héroe. Habrá que ver qué le toca a cada uno de los que titilan en el presente.

    3. El triunfo del estilo

    España no anota un solo apellido en esa nómina de personajes fulgurantes. Y es el campeón. Campeón después de someter al anterior campeón en una final en la que, además de su superioridad, evidenció un modo de concebir al fútbol. Difícil detectar una edificación así. Si, a través de los decenios, el apelativo futbolero de España era La Furia porque exhibía mucha más rusticidad energizada que sutileza, desde el desembarco en el Barcelona del neerlandés Johan Cruyff como jugador y como director técnico (¿hay alguien en los archivos del fútbol que esté encima de él en la suma de ambos oficios?) y su continuidad conceptual en ese club con Pep Guardiola, el sello fue radicalmente otro. España gana o pierde con la propiedad de la pelota y la sacralización del pase como cultos innegociables. Con artistas como Iniesta, Xavi y Busquets cinceló su primer título mundial en Sudáfrica 2010. Con intérpretes menos maravillosos pero irrompibles en la idea, con el centromedio Rodri como estandarte merced a su manejo maestro de la geometría que une a dos arcos, heredó ese legado y lo coronó. Quizás España no fabrique delanteros que resuelvan por sí un duelo bravo (aunque Mikel Oyarzábal contribuyó con cinco goles y Ferrán Torres embocó el de la final), pero lo compensa con la paciencia para que nunca se le diluya el camino. A Lamine Yamal, de 19 años y zurdo extremo derecho, le quedará el futuro para escalar a los pedestales de los héroes, algo que un cuerpo lastimado le restringió en cierta medida durante esta ocasión. La continuidad de un estilo fulgura en un Mundial que insinúa no haber saldado novedades tácticas fundacionales (“todos jugamos bastante parecido”, susurra, mientras concluye su labor, un miembro del cuerpo técnico argentino). La continuidad de un estilo es muchísimo en una edad en la que, adentro y afuera de los campos, se desdibujan identidades de un cachetazo. Y la persistencia de una convicción, ni hablar.

    4. Fútbol es fútbol

    En el meneado devenir de las relaciones entre fútbol y política institucional (sobre el poder económico —el poder real y menos mutable— siempre es mucho más difícil encontrar ecos, precisamente por la dimensión y la inmutabilidad de ese poder), pocos acontecimientos percudieron como este Mundial. Y tal vez eso ocurrió a causa de un cierto cambio de matriz. A mediados de los sesenta, el científico social Jean Meynaud acuñó la expresión “apoliticismo deportivo” para designar certeramente cómo la negación de los lazos entre la política y el deporte configuraba una forma de posicionarse políticamente. “No mezclemos las aguas”, proclamaron en mil discursos los dirigentes de federaciones diversas y de la FIFA, por supuesto, haciendo política. Pero transcurre una etapa de menos maquillajes. El Mundial se escenificó básicamente en Estados Unidos, con su presidente Donald Trump, arquetipo del fin de algunos disfraces formales, con alto protagonismo en la ceremonia de cierre o imponiendo la anulación de una tarjeta roja para un jugador yanqui. Su maridaje político con Gianni Infantino, suizo y mandamás de la FIFA, tampoco emerge disimulado. Nada garantiza nada para ambos, sobre todo para Trump. “La capacidad del fútbol para ocultar problemas sociales, neutralizar conflictos políticos o trasladar automáticamente los éxitos deportivos al plano gubernamental es, en el mejor de los casos, muy limitada y, en muchos casos, prácticamente nula”, abrevió el sociólogo argentino Alejo Levoratti, especializado en deportes, extendiendo lo que hace rato convergen los estudios sociales del fútbol y que desvanece otras líneas que sugieren o sugirieron que el fútbol es un moderno opio de los pueblos. El fútbol puede parecerse o diferenciarse del mundo y del Mundial porque constituye lo que otro sociólogo, el francés Pierre Bourdieu, denomina un ámbito de “autonomía relativa”. El mítico director técnico serbio Vujadin Boskov lo manifestaba más corto: “Fútbol es fútbol”.

    5. Las Malvinas son argentinas

    De todos los cruces políticos que ligaron al Mundial con la Argentina, ninguno tronó con la fuerza de la sábana con la proclama “Las Malvinas son argentinas” que mostraron algunos futbolistas argentinos. La exhibición ocurrió después de dos hechos también potentes: el primero, la acción combinada de la FIFA y del gobierno argentino para que Malvinas no gravitara en la escena de la semifinal con Inglaterra; el segundo, la más épica de las actuaciones de la Selección, ese 2-1 sudado durante un segundo tiempo inolvidable, con dos goles agónicos y con Messi transfiriéndole a los rivales la sensación conmovedora de que esa tarde no le cabía la derrota. Más allá de que la portación de la sábana reinstaló con vigor al derecho argentino sobre las islas en el corazón de la escena política y periodística, la propia sábana es todo un dato: la confeccionaron unas poquitas personas y se la lanzaron desde la tribuna a los jugadores. De otra manera y con todas las salvedades del caso, la acción puede ser pensada desde una célebre categoría de Antonio Gramsci: la generó la sociedad civil y no la sociedad política. ¿Vale el ejemplo para medir los límites que hoy manifiesta la sociedad política para representar y encabezar lo que late en la sociedad? El presidente argentino, Javier Milei, y uno de sus predecesores, Mauricio Macri (además, en la Fundación FIFA), la jugada no les gustó nada. ¿Cómo analizar el rol del presidente de la AFA, Claudio Tapia, tan antagonista de algunas empresas de medios y tan afianzado en su espacio específico? Gramsci no se ocupó demasiado del fútbol, salvo en un artículo de 1918 en el que, palabras más o menos, evaluó que “el fútbol es el reino de la lealtad ejercida al aire libre”. La frase ya suena extraña para el deporte de alto rendimiento pero acaso retrata cómo unos muchachos que brillan con la pelota se comportaron leales a un sentimiento popular gracias a una sábana que decía lo que había que decir.

    6. Los ricos

    El Mundial albergado principalmente por el país que timonea el imperio más poderoso de los últimos siglos corroboró que al fútbol de élite lo miran en los estadios sólo las élites. “Precios pornográficos” fue la calificación que, con justeza, les estamparon voces múltiples a los precios de las entradas. La pornografía económica no se circunscribió a las entradas. Ir a un Mundial es un proyecto precioso, pero cada cuatro inviernos es más inaccesible para las masas cada vez más empobrecidas. Eso abarca a los públicos de muchas geografías y a los de los Estados Unidos, México y Canadá, sedes de esta cita, donde, con los matices de cada caso, se reproduce esa lógica. Verdad añadida: la pasión argentina permitió historias de gente que fantaseó y ejecutó delirios encantadores para llegar a los estadios, pero son transgresiones frente a lo dominante. ¿De quién es el fútbol, entonces? Y, asumiendo los alcances del fútbol, preguntarse de quién es el fútbol, ¿no es preguntarse de quién es la vida?

    7. Lo verdadero

    El Mundial certificó que el fútbol es el espectáculo central de una existencia en la que todo se espectaculariza. Está emplazado en el pico más alto de la intersección entre la industria del espectáculo, la industria del entretenimiento y la industria de la comunicación. El gol de Ferrán Torres al Dibu Martínez ranqueará encumbrado entre los acontecimientos humanos que más humanos observaron a la vez y, sobre todo, se multiplicará como secuencia extraída del tiempo para reiterarse y reiterarse hasta adquirir autonomía del propio partido en el que sucedió. El Mundial concebido para que sólo lo respiren de cerca los ricos acaparó audiencias inéditas entre los no ricos. Nada indica que, con la acumulación de nuevos y antiguos hábitos para ver/consumir, la espiral ascendente del fútbol se detenga. Lugar donde ser con otros y con otras, pertenencia compartida en un universo en el que las pertenencias colectivas no atraviesan sus horas doradas, arraigo popular hondo capitalizado por los dueños de la Tierra (y de las corporaciones más que comunicacionales), el fútbol en vivo parece funcionar como lo que el periodista Marcelo Gantman denomina “el último refugio de lo verdadero”. Una contraposición a la hegemonía de la virtualidad y al paso avasallante de las inteligencias artificiales. El Negro Fontanarrosa lo pintó como nadie en su cuento “La observación de los pájaros”: “Se lava las manos, se mira en el espejo. Tiene más de mil nuevas canas en las sienes. Hay dos arrugas novedosas y profundas en la frente. Las ojeras se han tornado más oscuras. Uno ha envejecido cinco años otra vez, igual que siempre. Todo por un clásico, apenas. Un partido de fútbol, simplemente”. Una experiencia real que engloba y conforma a la realidad de millones.

    8. La sobrenarración

    En Buenos Aires, con frío y con humedades, todavía desovillando por qué la Selección casi no soltó ni un tiro al arco que defendía Unai Simón, Julián interpeló a su padre: “¿Cuántas palabras se habrán dicho en los medios por cada minuto que jugó la Selección y por cada minuto del Mundial?”. El padre decodificó rápido que la consulta resultaba retórica, imposible para las matemáticas. ¿Cuántas palabras?, ¿cuántas imágenes?, ¿cuánta pantalla más pantalla más pantalla?, ¿cuánto streaming?, ¿cuánto cronista de celular?, ¿cuántas expresiones de viejo periodismo y de actual no sólo periodismo?, ¿cuánta afirmación en las redes sociales digitales?, ¿cuánta teoría conspiradora aferrada a una nada expuesta como algo?, ¿cuánta imagen ni de los córners ni de los penales sino de individuos que se fotografían y difunden dónde y cómo y con quién ven tal partido?, ¿cuánta imagen de quienes acuden privilegiadamente a los estadios y esparcen su rostro, su cuerpo, su camiseta, su sonrisa —siempre sonrisa— para avisarle, vaya a saber a quién, que están ahí o, directamente, que existen porque el documento que verifica la existencia es colgar una foto en las redes? Fútbol es fútbol, pero, en simultáneo, un pretexto para reproducir los procederes de costumbre, sólo que el espacio amplificador y legitimador del fútbol y del Mundial torna al “yo estoy acá” un “yo estoy acá” especial. Si la vida es un gran relato, el fútbol sobresale como relato entre los relatos. 

    9. Diego

    En los estadios gigantes donde hubo minorías y en las callecitas perdidas de la argentinidad anónima, Maradona. En los banderazos y en las canciones, Maradona. “Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo”, versificó alguien entre la multitud para que la multitud lo validara con la garganta. Enamorado como tantos del camino desplegado por la Selección de Lionel Scaloni, un ingeniero que llevó a babuchas a su hija menor en los tributos a la Selección que crecieron a los lados del Obelisco lo resumió con entereza ideológica y con los hombros fatigados: “Malvinas, el Diego, esta Selección: la patria”. La idea de patria, tan baqueteada, se repone como nunca en los mundiales —aunque juega el fútbol de un país y no el país— y Diego es la condensación de esa idea. El fútbol se empecina, confrontando con parte de las rutas narrativas preeminentes, en presentarse con un pasado, con un afincamiento en el origen. Lo patentan las hinchadas de los clubes, lo fortalecen las alusiones a Diego en tantas circunstancias que son posteriores o ya muy posteriores a Diego. Y hay otra zona de participación de Maradona en un Mundial disputado cuando se arriman los seis años de su muerte: las rebeliones. Maradona funge como un estandarte latente que antagoniza con los que “roban el fútbol”, como los bautizaron Ángel y María Cappa. Cuando los argentinos amarraron el trapo malvinense, miles repitieron “como el Diego”. Cuando Cuti Romero recogió su medalla y no saludó a Trump, otros miles aseveraron “como el Diego”. Cuando el español Borja Iglesias satisfizo la formalidad pero descerrajó objeciones, otros más elogiaron “como el Diego”. Cuando los iraníes se quejaron por el trato discriminatorio del gobierno de Trump, retumbó “como el Diego”. Cuando el árbitro somalí retornó a su casa y denunció que lo habían retenido y rechazado los oficiales migratorios, alguien tipeó “como el Diego”. Durante el Mundial, el investigador argentino Lucas Zalduendo sacó el libro La selección de los valientes, con las trayectorias de futbolistas insumisos, que ya va requiriendo un segundo volumen con este Mundial. Sus protagonistas son como el Diego.

    10. La identidad

    Campeón mundial con Argentina en 1986, Jorge Valdano apoyó el alma entre los dedos para que, en su columna del domingo de la final en el diario El País, floreciera lo que emblematiza esta Selección: “Es el producto de un país que hizo del deporte una expresión cabal de su manera de ser. Hay más de 12 mil clubes sociales en Argentina enclavados en cada barrio, en cada pueblo. Son mucho más que un lugar de encuentro entre gente de distinta procedencia. En esos clubes, generalmente polideportivos, se ayuda a construir comunidad porque el deporte, y muy especialmente el fútbol, integra. Es ahí donde se aprende el oficio, porque hay un conocimiento popular acumulado por años de amor al fútbol. Los jugadores que hoy defienden la camiseta de la Selección juegan en clubes de primer nivel europeo. Pero antes de llegar hasta allí pasaron por aquella escuela de convivencia donde recogieron, desde la primera infancia, una pasión que, llegado el caso, se convierte en rabia competitiva. Cuando las cosas no salen, cuando los partidos se complican, el fútbol deja de ser un juego para convertirse en una obligación sentimental que nos representa”.

    Juego industrializado, cooptado en la esfera de las decisiones por aquellos que conciben a sociedades y a la naturaleza como un manjar para comer sin repartir, nudo de las transformaciones tecnológicas que modifican drásticamente las subjetividades, el fútbol se esmera en defenderse. Como si un primitivismo hermoso o un salvajismo necesario le reaparecieran para resistir que lo demuelan. Se nota en eso que percibe Valdano: hasta en un Mundial, los que pisan cada yuyo vibran, lloran y saltan igual que en el potrero que les inauguró lo que son. Lo que son: cualquiera del montón que no llegó ahí pero está ahí porque esos cracks están ahí. También en esa clave habita el secreto. Y, si no, que lo charlen con dos chiquitos que, en este instante, en una placita embarrada, abriendo sus vacaciones de invierno, intercambian pelotazos tenaces enfundados en camisetas que son celestes y blancas. Uno hace jueguitos pero el viento o la conversación o la falta de entrenamiento le frenan el intento luego de siete toques. El otro lo enfoca y, mientras va por su oportunidad, le grita: “¿Quién te creés que sos? ¿Messi?”.

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  • Escala la tensión de Rebord con Marini y amenaza con destapar los negocios de Misiones

     

    Tomás Rebord escala la tensión con Augusto Marini y amenaza con destapar los negocios que tiene el empresario libertario con el poder de Misiones.

    La semana pasada, el conductor estrella de Blender denunció que Marini despidió a todo su equipo de producción y puso en duda la continuidad de su programa Hay Algo Ahí.

    Este lunes Rebord anunció en sus redes que Blender lo notificó judicialmente para que se apersonara «a hacer el programa antes conocido como ‘Hay Algo Ahí’ el día de hoy».

    «Fuimos ayer, con una escribana, y constatamos que no había ni cámaras, ni sonido, ni personal para poder salir al aire, como consta en la CD que les mandé. Son los problemas que suelen aparecer cuando despedís a todo el personal de un día para el otro (básicamente no podes hacer el programa)», dijo Rebord.

    «Aunque sigo en mi periodo ultra-secreto-vacacional (expresamente acordado desde marzo) aclaro públicamente que no tengo ningún problema en salir hoy mismo al aire a las 21 horas de manera remota, tal como habíamos acordado para ocasiones especiales a modo de gesto de buena fe por el difícil momento que atraviesan como medio», explicó el conductor.

    «Espero que me contacte el personal técnico y productores asignados a tal fin. Ojalá para entonces puedan resolver los problemas de sonido que está teniendo Mauro Szeta», dijo en referencia al programa que lo antecedía este lunes.

    Augusto Marini

    Luego, Rebord lanzó una picante advertencia contra el propio Marini y sus vínculos con el poder misionero. «Voy a hacer un especial sobre la provincia de Misiones, su esquema productivo y sistema de financiamiento. ¡Les va a encantar! Espero su mensaje para coordinar», chicaneó Rebord.

    Marini, que también es dueño del ultralibertario Carajo, compró la totalidad de Blender en 2025 y tomó el control del canal, que a partir comenzó un lento declive hasta la crisis que estalló el jueves pasado. Mientras tanto, el empresario empezó a crecer y meterse en negocios con el Estado, como la provisión de material ferroviario a Trenes Argentinos por el que acaba de quedarse con un contrato millonario.

    En el sector dicen que su inversión en el streaming fue una forma de acercarse al poder político, primero vía Santiago Caputo y luego los Menem. Pero también le sirvió para acercarse a otros espacios políticos, tanto que acaba de quedarse con la concesión del Canal de la Ciudad. La situación de Blender por ahora no se replica en Carajo, que tiene menos vistas, por lo que en el primer canal creen que Marini no quiere irritar a sus amigos del gobierno.

    La oposición misionera viene hace tiempo haciendo foco en la relación de Marini con el oficialismo local, cuyo jefe político hace casi tres décadas es Carlos Rovira.

    La diputada provincial de Misiones, la radical Rosa Kurtz, presentó en las últimas horas un pedido de informes para que el gobierno misionero explique la contratación de AlegraMed, la app de telemedicina de Marini que es utilizada por el sistema de salud pública local.

    La iniciativa está paralizada en la comisión de Salud Pública de la Legislatura y puso el ojo sobre el contrato multimillonario ejecutado a través de la Fundación Parque de la Salud. La oposición sospecha que la empresa de Marini percibiría cerca de 9 dólares por cada usuario registrado, lo que, en base a los 350.000 inscriptos, representaría una cifra estimada en más de 3,1 millones de dólares financiados con recursos públicos fuera de los controles habituales del Ministerio de Salud.

     

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  • Colapsados

     

    Esta crónica fue publicada originalmente en Efecto Cocuyo.

    Jennifer Hidalgo solo puede pensar en su sobrina Yanieska, que está apenas viva y con las piernas inertes sobre una camilla de la Unidad de Emergencias del Hospital Domingo Luciani, en lo alto de El Llanito. No reflexiona sobre el terremoto que devastó el país, destrozó su casa y mató al menos a tres miembros de su familia en La Guaira, a 30 km de Caracas. No se concentra en ella misma y en la pérdida de todas sus pertenencias. Su mente solo gira en torno de Yanieska y en su propia incapacidad para costear los insumos que le piden en el centro hospitalario para curarla.

    La crisis de suministros y materiales médicos es dolorosamente palpable tras el doblete sísmico registrado el 24 de junio de 2026 en Venezuela. Tan solo en abril de este año el presidente de la Federación Médica Venezolana (FVM), Douglas León Natera, había advertido sobre el desabastecimiento en hospitales del país, cuya disponibilidad de recursos no superaba el 10 % en la mayoría de los casos.

    “Están colapsados. No tienen casi nada. Uno tiene que traer las cosas. Me pidieron bacitracina, gerdex para los puntos, gasas… me pidieron que trajera hasta los analgésicos. No puedo comprar nada de eso, no tengo nada. Ella quedó tapiada y la encontraron en la madrugada. No siente las piernas, le tomaron puntos en los glúteos, está desnuda, no tiene ropa, ella tampoco tiene nada”, explicó Hidalgo a Efecto Cocuyo, en las afuera de la Unidad de Emergencia del Domingo Luciani.

    Yanieska Galvis, de 24 años, sufrió varias lesiones tras quedar atrapada en los escombros del edificio Opppe 30, perteneciente a la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), que se desplomó la noche del miércoles en La Guaira. La joven fue hallada por Protección Civil en horas de la madrugada y trasladada hasta el hospital ubicado en el municipio Sucre del Área Metropolitana de Caracas.

    “Por la situación como está, todo colapsado, me dijeron que ya me la podía llevar. Creo que necesitan el espacio. Ella no se puede mover, pero me dijeron que me la tenía que llevar. Lo único que pido es una ambulancia que me traslade a La Guaira o alguien que me ayude a llevarla. Un transporte, que lo demás lo resuelvo yo”, dijo Hidalgo.

    No es la única que ha alertado sobre la falta de insumos dentro del Domingo Luciani en la jornada. Un enfermero del hospital, que no quiso ser identificado por seguridad, contó a Efecto Cocuyo que se requieren con urgencia gasas, tapabocas, obturadores, guantes, pañales, bisturí, gorros, batas para cirujanos, llaves de tres vías y batas para los pacientes:

    “De ahí para adelante, necesitamos todo con los que nos puedan apoyar”, expresó. Usuarios han publicado en redes sociales listas de solicitud que incluyen jelcos de adultos (varios), solución 0,9%, solución 45% sin dextrosa, solución ringer, pañales para adultos, omeprazol ampollas, dipirona, ketoprofeno, diclofenac, electrodos pediátricos y sábanas descartables. La situación se repite en otras instituciones, como el Hospital General Dr. Miguel Pérez Carreño y el Hospital Ana Francisca Pérez de León.

    Un par de días antes del terremoto, el doctor Natera pidió nuevamente transparencia sobre la distribución de 71 toneladas de medicamentos entregadas por Estados Unidos a Venezuela durante febrero de 2026. Este jueves, las consecuencias de la opacidad gubernamental se pagan en los pasillos de los centros hospitalarios de toda Caracas.

    Un hospital colapsado

    El Domingo Luciani está tan colapsado que los médicos gestionan la identificación mediante listas escritas a mano pegadas en las paredes exteriores, donde la gente intenta ubicar a sus seres queridos. Profesionales jóvenes corren de un lado a otro en los pasillos, intentando atender a las decenas de pacientes que llegan de todas partes de Caracas y La Guaira. Afuera, las víctimas de otros accidentes se mezclan con los familiares de los heridos durante los dos terremotos.

    Algunos grupos de voluntarios ofrecen comida entre las filas de personas que se aglomeran en la entrada de la Unidad de Emergencias, otros reparten café y agua fría en diminutos vasos desechables.

    En los pasillos algunos integrantes del personal del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) murmuran que hacen falta doctores y enfermeros. La deserción del personal de salud resulta evidente.

    El 20 de enero de este año la vicepresidenta del Colegio de Enfermería del Distrito Capital, Naucela Gudiño, advirtió que al menos 60% de enfermeras desertaron de los centros de salud públicos debido a los bajos salarios del sector. No hay registros oficiales que indiquen cuantas trabajan actualmente dentro del Hospital Domingo Luciani.

    Eduardo Rodríguez, de 65 años y artesano de profesión, ingresó al centro de salud el 24 de junio en la tarde con una herida en la cabeza que requirió 20 puntos. Pocos minutos antes la pared de la casa de su vecino se había desplomado en El Carmen, Barrio Unión, mientras él intentaba correr calle abajo. El muro le cayó encima y algunas personas de la comunidad lo trasladaron rápidamente para que recibiera atención médica.

    “Me dieron de alta hoy al mediodía. Me pidieron la resonancia y la tuve que hacer fuera, pero las placas me la hicieron en el hospital. Cuando me vine todavía estaban trayendo gente. Hoy ese hospital está colapsado. Hay muchos médicos jóvenes, pero eficaces. Casi todos son médicos muy jóvenes. También enfermeras, pero ya no dan abasto. Les falta gente”, contó Rodríguez.

    Incapacidad para responder

    En su informe anual de 2025, la ONG Provea alertó que el sistema sanitario público en Venezuela opera con una “reducción cercana a 80% de sus capacidades de atención” y que 94,6% de los venezolanos sigue dependiendo exclusivamente de él para atenderse. El 24 de junio el Ministerio de Salud activó la red hospitalaria en todo el país con mayor prioridad y centros habilitados en Distrito Capital, La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón

    Este 25 de junio la situación en lo alto de El Llanito requiere de atención inmediata. Familias provenientes de La Guaira se preguntan cómo podrán pagar insumos cuando han perdido sus hogares y recursos en tan solo una noche. Con los depósitos vacíos y sin un stock mínimo de reserva estratégica para catástrofes, el Domingo Luciani no tiene cómo responder de forma completa a todas las víctimas que ingresan a sus instalaciones.

    “Se nos notan las costuras. Todo lo que se estuvo tapando con un dedo durante años ahora se destapó y en el peor de los escenarios. No esperábamos esto y obviamente no estábamos preparados. Sabemos que mucha gente allá afuera quedó sin nada. Dependemos de la solidaridad de los que puedan enviarnos algo, de los que puedan apoyar así sea con poco. No debería ser así, deberíamos poder responder. Pero esta es nuestra realidad. Nuestra realidad es que necesitamos demasiada ayuda”, afirmó el enfermero que pidió proteger su identidad.

    Maurilina Guzmán, actual directora general del hospital, indicó en entrevista para un medio televisivo que se estaba ofreciendo atención con un equipo “redoblado de profesionales”, pero no especificó cuántos están activos. Autoridades del Luciani no se han pronunciado al respecto y las cifras de los heridos o fallecidos en el centro tampoco han sido publicadas por ningún ente. De acuerdo con reportes oficiales, hasta la fecha se registran 188 fallecidos y más de 1.500 heridos en todo el territorio nacional.

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  • LAS GRUTAS SIEMPRE ESTUVO CERCA

    El balneario Las Grutas prepara su temporada de verano 2018. En la provincia de Rio Negro, los destinos de mar más fuertes también comenzaron su movimiento. El Cóndor en Viedma, ya inauguró su temporada y demuestra un crecimiento en su oferta turística con una manera distinta de pensar en el turista. Playas Doradas ésta temporada…

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  • La Corte confirmó el decomiso de los bienes de Cristina y el kirchnerismo dice que es una «venganza»

     

    Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti dejaron firme este jueves el cálculo de $685.000 millones para la ejecución del decomiso de los bienes de Cristina Kirchner, Lázaro Báez y otros condenados en la causa Vialidad. 

    El proceso incluye más de 100 inmuebles sujetos a embargo y subasta. Aunque todavía no se precisaron con exactitud cuáles serían esas propiedades, se calcula que alrededor de 20 pertenecerían a Máximo y Florencia Kirchner, incluyendo el Hotel Los Sauces. 

    Sin embargo, dirigentes del kirchnerismo cuestionaron el fallo de la Corte Suprema. «Es una vergüenza: por un lado la Justicia la sobreseyó en dos instancias por enriquecimiento por el tema de la DDJJ y, por otro, la misma Justicia la decomisa», dijo una legisladora cercana a Cristina.

    En ese sentido, desde el entorno de la ex presidenta explicaron a LPO que «el decomiso debe probar que la cosa es producto del delito pero acá no hay prueba y además fue sobreseída por el tema bienes». En el kirchnerismo hablan de una «venganza» de la Corte a la que buscaron hacerle juicio político durante el gobierno de Alberto Fernández.

    Fuentes judiciales dijeron a LPO que tanto Cristina como su hijo, el diputado Máximo Kirchner, intentaron sin éxito que la Corte Suprema no rechazara el recurso presentado por los abogados Carlos Beraldi y Ari Llernovoy, basándose en el artículo 280 del Código Procesal, la misma jugada a la que apelaron los supremos cuando dejaron firme su condena a prisión.

    El kirchnerismo denuncia que Cristina tiene condiciones de detención más duras que genocidas 

    Allegados a la ex presidenta dijeron a LPO que «en la primera causa donde se analizó el patrimonio de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner se investigaron las declaraciones juradas del matrimonio entre 1994 y 2003 pero el juez federal Julián Ercolini sobreseyó al entonces presidente y a su esposa y el fiscal Eduardo Taiano no apeló la sentencia». 

    «La segunda oportunidad estuvo a cargo del juez federal Rodolfo Canicoba Corral, la denuncia la realizó el presidente de la Asociación Anticorrupción, Ricardo Monner Sans, a raíz de investigaciones periodísticas que señalaban irregularidades en las declaraciones juradas de los Kirchner entre 2005 y 2007 pero, en 2008, el magistrado desestimó la denuncia por inexistencia de delito», agregaron.

    Rosenkrantz, Rosatti y Lorenzetti.

    Luego de eso, el fiscal Manuel Garrido apeló la resolución de Canicoba Corral por considerarlo un acto «infundado y prematuro» y porque halló «inconsistencias e incongruencias» en las presentaciones. «La Cámara declaró mal concedido el recurso de apelación, la causa dejó de mostrar avances y casi cuatro años más tarde, después de la muerte del ex presidente Kirchner, Canicoba Corral sobreseyó a Cristina, que ya había iniciado su segundo mandato», recordaron.

    El Tribunal Oral Federal (TOF) N° 2, presidido por Rodrigo Giménez Uriburu, había estipulado el decomiso por perjuicio al Estado en $84.835 millones pero habilitó la posibilidad de que el monto fuese ajustado cuando la sentencia quedara firme.

    Para calcular la suma de dinero, intervinieron peritos de la Corte, las defensas y el Ministerio Público. La cifra final es resultado de la actualización por el IPC del Indec, entre noviembre de 2022 y mayo de 2025. Los abogados de Cristina trataron de desactivar esta resolución y rechazaron esa metodología pero no pudieron torcer la voluntad de la Corte.

    El decomiso incluye más de 100 inmuebles sujetos a embargo y subasta. Se calcula que alrededor de 20 pertenecerían a Máximo y Florencia Kirchner, incluyendo el Hotel Los Sauces.

    El fallo fue suscripto por los tres magistrados pero Rosatti y Rosenkrantz hicieron suyos los argumentos del voto de Lorenzetti. «El recurso extraordinario, cuya denegación originó esta queja, es inadmisible (art. 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación)», dice en los considerandos del pronunciamiento, y agrega: «se desestima la presentación directa».

    El rafaelino incluyó en su voto una cita a una resolución tomada por él mismo, Rosatti y los ex jueces Juan Carlos Maqueda y Elena Highton de Nolasco, en un fallo anterior. «Cabe poner de relieve -a fin de evitar interpretaciones erróneas acerca del alcance de los fallos de la Corte Suprema- que la desestimación de un recurso extraordinario mediante la aplicación de dicha norma no importa confirmar ni afirmar la justicia o el acierto de la decisión recurrida», argumentó.

    Es una vergüenza: por un lado la Justicia la sobreseyó en dos instancias por enriquecimiento por el tema de las DDJJ y, por otro, la misma Justicia la decomisa.

    Un camarista deslizó ante LPO que ahora se abre un período indeterminado para la concreción del decomiso de bienes, que supone el pasaje hacia «la ejecución integral» contra Cristina. La imposibilidad de fijar un plazo con precisión también se debe, según la fuente, a la intervención de la UIF en tanto la investigación buscó determinar la existencia de lavado.

    Acaso por decoro, dirigentes del kirchnerismo no precisaban al cierre de esta nota cuáles eran los bienes que la Justicia le decomisaba a Cristina.

     

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