En la reunión que mantuvo el intendente, Marcelo Orazi con los Jefes de la Policía en la jornada de ayer, se delinearon distintas cuestiones para fortalecer un trabajo en conjunto, que garantice mayor seguridad para los y las vecinas de la ciudad.
Mejorar el sistema de comunicación entre el ciudadano y la policía, realizar más patrullajes y reactivar los corredores seguros, fueron los ejes planteados para trabajar a partir de ahora.
Esta mañana, Orazi, se acercó a la Comisaría 5ta, dejando a disposición de la misma, una línea telefónica que funciona sin riesgo de sufrir robos de cables, ya que cuenta con sistema satelital.
En los próximos días, se hará entrega del mismo aparato en la Comisaría 35 de nuestra ciudad.
Milei firmó esta semana un decreto que endurece las condiciones de empresas chinas para participar en licitaciones del Estados argentino, se supone un gesto a Donald Trump a quien el presidente argentino espera cruzarse en la cumbre de Davos. Pero el gobierno libertario podría terminar mordiéndose la cola por esta decisión.
A mitad de año se vence el swap por USD 18.000 millones que la Argentina tiene con China y que explican buena parte de las reservas del país. El swap por USD 20.00O con Estados Unidos que se anunció en la campaña, nunca se concretó.
Con un agravante: si China decide no renovar ese acuerdo, la Argentina debería pagar a mitad de año entre USD 2.750 millones y USD 5.000 millones, de un tramo que se activó. La diferencia responde a la opacidad de la actual gestión del Banco Central para mostrar sus números.
En el mercado saben que el BCRA tiene activado un tramo del swap por 35.000 millones de yuanes, equivalentes a USD 4.844 millones. Los vencimientos están concentrados entre junio y julio: 21.000 millones de yuanes en junio y 14.000 millones en julio. No hay dólares para enfrentar ese pago. Sin acuerdo, el escenario es default técnico con China.
El riesgo va más allá del vínculo bilateral. El swap con China tiene cláusula de cross default. Si la Argentina no paga, también cae el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. El país volvería a quedar marcado como defaulteador serial, justo cuando el Gobierno intenta vender normalidad financiera.
Este es el mismo swap que Xi Jinping decidió renovarle a Milei el 14 de junio de 2024, en un gesto de «paciencia oriental», porque hasta ese momento el libertario insultaba en cuanto foro internacional se cruzaba a la potencia asiática. China sabía que la Argentina no podía pagar y decidió prorrogar el vencimiento por dos años, hasta junio de 2026.
A mitad de año se vence el swap por USD 18.000 millones que la Argentina tiene con China y que explican buena parte de las reservas del país. El swap por USD 20.00O con Estados Unidos que se anunció en la campaña, nunca se concretó.
Milei acordó dejar de insultar a China y cumplió, pero no cumplió con otras cláusulas no escritas que se negociaron en ese momento. La más importante: encabezar una visita de Estado a China. El gobierno libertario fue pateando esa visita y luego la «canjeó» por una vista encabezada por Karina y buena parte del gabinete, que tampoco concretó.
En junio de este año Milei se vuelve a encontrar así el mismo desafío financiero y geopolítico. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, le reclamó públicamente al gobierno libertario que cancele el swap con China. Pero romper con la potencia asiáitica como acreedor estratégico cuesta los USD 20.000 millones que prometió Estados Unidos.
Cuando en 2024, Xi Jinping le concedió la primer prorroga a Milei pidió dos cosas concretas. La primera es política: una visita presidencial. Milei aceptó viajar y hasta lo contó públicamente. Después dijo que iría Karina Milei. Tampoco ocurrió. El viaje a China se suspendió y fue reemplazado por una gira a Miami, con el Presidente como figura central del America Business Forum y la C-PAC, bajo la mirada atenta de Donald Trump.
La segunda condición fue reactivar las represas de Santa Cruz, la obra de infraestructura más importante que China financia fuera de su territorio. Por una serie de incumplimientos hay que firmar la Addenda 12, un paso que se demora desde la gestión de Sergio Massa.
El Gobierno ofrece una salida mínima: reactivar sólo la represa Jorge Cepernic, la más chica. Pero hasta ese paso es jabonoso. El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal anunció el ingreso de USD 136 millones desde China para reactivar la obra. Las empresas consideran que se trata de una cifra insuficiente incluso para reiniciar los trabajos. Pero lo más curioso es que ninguna autoridad del gobierno nacional ratificó el anuncio del gobernador.
Milei ofrece -supuestamente- como gesto a China, reactivar sólo la represa Jorge Cepernic, la más chica. El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, anunció el ingreso de USD 136 millones desde China para reactivar la obra, pero ninguna autoridad del gobierno nacional ratificó el anuncio del gobernador.
Durante este año la Argentina enfrenta un calendario de vencimientos desafiante. La economía argentina necesita unos 50.000 millones de dólares para atravesar 2026 de manera ordenada. Esta estimación surge de combinar las necesidades de financiamiento externo derivadas de la cuenta corriente, la cuenta capital y los vencimientos de deuda, junto con el objetivo de recomponer reservas, resume un informe de la consultora MAP Latam.
El principal acreedor en términos de pagos programados es el Fondo Monetario Internacional. Según el cronograma oficial del organismo, a lo largo de 2026 la Argentina debe afrontar compromisos por más de 4.400 millones de DEG, que incluyen cargos, recargos e intereses trimestrales, junto con amortizaciones de capital del programa EFF en septiembre y diciembre. Medidos en dólares, esos pagos representan una carga relevante y persistente, que se extiende durante todo el año y no se agota en una sola fecha.
El presidente de China, Xi Jinping.
A ese frente se suma la deuda con acreedores privados, producto de los bonos surgidos de la reestructuración de 2020 de Martín Guzmán. En enero el Tesoro transpiró fuerte para cumplir con un primer vencimiento de USD 4.300 millones, correspondiente a capital e intereses de Globales y Bonares. Luego, el calendario continúa con pagos semestrales de intereses y amortizaciones parciales en julio, que si bien están fragmentados por instrumento, que en conjunto rondan los USD 6.000.
Además de FMI y bonos, el Estado mantiene compromisos en dólares con organismos multilaterales como el BID, el Banco Mundial y la CAF. Aunque estos vencimientos no siempre aparecen desagregados en un solo cuadro público, forman parte del flujo total de pagos externos del año y se concentran también en moneda dura. Esos vencimientos suman USD 3.000 millones a lo largo del año.
Es sobre ese esquema exigente que se monta el capítulo adicional de China. El vencimiento del tramo activado del swap, equivalente a unos USD 5.000 millones, agrega casi un 25% extra sobre un calendario que ya es pesado por sí mismo.
Lejos de ser un marino británico al servicio del Imperio, Enrique Jones fue un comerciante y capitán dedicado a la actividad privada, protestante de origen, que se integró plenamente a la sociedad porteña tras la Revolución. Casado dos veces en Buenos Aires, dedicado a la pesca lobera y al comercio marítimo en la Patagonia y el Atlántico Sur, su nombre quedó ligado a Malvinas por un documento clave de 1813 que hoy incomoda al relato colonial británico.
Por Guillermo Carlos Delgado Jordan para NLI
Un inglés común, no un agente imperial
Enrique Libanus Jones —también citado como Henry Jones en documentos de época— no fue un oficial de la Corona ni un aventurero enviado por Londres, sino un comerciante privado que se declaró nacido en Londres (aunque algunos investigadores lo dan nacido en Gales), hijo legítimo de William (Guillermo) Jones y Mary (María) Tildesley o Tisley, de religión protestante, como él mismo declaró formalmente ante la Iglesia Católica en Buenos Aires en 1817.
Del Atlántico Norte al sur del mundo
Para comienzos de la década de 1810, Jones ya estaba instalado en Buenos Aires y participaba activamente del circuito marítimo y comercial del Atlántico Sur, especialmente en la pesca de lobos marinos, una actividad lucrativa en la época por el valor del cuero y la grasa.
Era propietario y capitán del bergantín El Rastrero, una nave de uso comercial, típica de la navegación lobera. En 1812, El Rastrero realizó un viaje exitoso a bahía San José, en la actual Península Valdés, de donde regresó con miles de cueros de lobo marino. Ese antecedente explica el paso siguiente.
El documento de 1813 y el vínculo con Malvinas
El 30 de enero de 1813, Enrique Jones presentó una solicitud formal ante el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata para que su bergantín pudiera dirigirse a las Islas Malvinas y las costas del sur con fines de pesca lobera.
Estos barcos eran típicos del comercio marítimo de fines del siglo XVIII y principios del XIX: de vela, relativamente pequeños, rápidos y maniobrables, adecuados para faenas en costas agrestes y abiertas como las de la Patagonia y el Atlántico Sur, alejadas de rutas comerciales regulares.
El dato es central: Jones pidió permiso, reconoció autoridad y actuó dentro del marco administrativo del Estado rioplatense. No navegó “por su cuenta” ni bajo respaldo británico.
Ese documento, conservado en el Archivo General de la Nación, es una de las pruebas históricas más incómodas para el discurso colonial posterior: un súbdito británico solicitando autorización a Buenos Aires para operar en Malvinas, veinte años antes de la ocupación militar inglesa de 1833.
Comerciante
Toda la trayectoria conocida de Jones lo muestra como un empresario marítimo, no como un actor político ni militar. Tras sus viajes con El Rastrero, continuó participando en emprendimientos comerciales vinculados a la Patagonia, incluso asociándose con otros comerciantes del período.
Algunas de sus expediciones terminaron en naufragios y pérdidas, algo habitual en una actividad riesgosa y sin respaldo estatal. Aun así, su figura aparece reiteradamente en documentos locales, lo que refuerza su condición de vecino conocido y tolerado por las autoridades.
La continuidad de la actividad económica de Enrique Jones después de 1813 puede seguirse con bastante precisión en los registros del período. En 1814, su nombre aparece asociado al naufragio de la goleta Bella Elisa (o Lovely Eliza) en el golfo San Jorge, cuando la nave se dirigía hacia la Patagonia en una nueva expedición vinculada a la pesca de lobos marinos, un episodio que ilustra tanto la persistencia de Jones en el negocio como los riesgos extremos de esa navegación. Lejos de retirarse, en 1815 volvió a emprender viajes comerciales, esta vez en sociedad con otros comerciantes, entre ellos Carleton Allsopp, operando embarcaciones como el bergantín Antílope en tareas combinadas de pesca y transporte marítimo.
Al año siguiente, en 1816, amplió aún más el alcance de sus operaciones, participando en expediciones que incluían el traslado de caballos y peones a la Patagonia para la captura de ganado cimarrón, una actividad complementaria destinada a abastecer y sostener las tripulaciones de los buques loberos. En ese mismo entramado de negocios, Jones se integró en sociedades comerciales con otros empresarios y colonos de la región, entre ellos Luis Vernet, figura que años más tarde tendría un rol central en los intentos de colonización y regulación de la pesca en las Islas Malvinas, lo que vuelve a situar a Jones dentro de un circuito económico plenamente inserto en la órbita rioplatense y previo a cualquier pretensión británica sobre el archipiélago.
La conversión religiosa y el arraigo porteño
El 11 de abril de 1817, Enrique Jones firmó un acto de reconciliación con la Iglesia Católica Romana en la entonces Catedral de Buenos Aires. Allí declaró:
ser protestante,
haber nacido en Londres,
ser hijo legítimo de Guillermo Jones y María Tildesley.
El motivo era claro y habitual en la época: contraer matrimonio con una mujer católica porteña.
El 1.º de mayo de 1817, Jones se casó con Bonifacia Falcón Martínez Fontes, su primera esposa. Este paso marca un punto de inflexión: Jones deja de ser solo un comerciante extranjero y se integra formalmente a la sociedad local.
Tras quedar viudo, Enrique Jones volvió a casarse, esta vez con María Isabel de Elía Warnes, también porteña. Con ella tuvo descendencia en Buenos Aires que llega hasta nuestros días, consolidando su arraigo definitivo.
Este dato es clave para entender su figura: Jones no regresó a Inglaterra, no fue un aventurero ocasional y no actuó como emisario de ningún poder colonial. Su vida familiar, su descendencia y sus vínculos sociales quedaron en el Río de la Plata.
Tal vez nacido en Londres, británico sin dudas, reconoció al Estado argentino en formación, se convirtió al catolicismo para casarse, formó familia en Buenos Aires y desarrolló su actividad económica bajo reglas locales.
Cuando Gran Bretaña ocupó Malvinas en 1833, Enrique Jones llevaba años de vida porteña, matrimonios locales y descendencia argentina. Su pedido de 1813 queda así como una prueba documental previa, incómoda y concreta, de que las islas eran administradas desde Buenos Aires y reconocidas como tales incluso por súbditos británicos.
Fuentes y bibliografía consultadas
Archivo General de la Nación (Argentina) Solicitud presentada por Enrique (Henry) Jones ante el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata para que el bergantín El Rastrero pueda dirigirse a las Islas Malvinas y costas del sur con fines de pesca lobera, 30 de enero de 1813.
Registros parroquiales de Buenos Aires
Harambour, Alberto Lobos, pieles y capitales. La economía lobera en el Atlántico Sur (siglos XVIII y XIX). Publicaciones académicas sobre la explotación lobera en Patagonia y el Atlántico Sur.
Destéfani, Laurio H. Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur: antecedentes históricos y jurídicos. Análisis documental sobre la administración rioplatense previa a 1833.
Bonicatto, Carolina; Canclini, Arnoldo Estudios sobre comerciantes y navegantes extranjeros en Buenos Aires durante el período revolucionario.
CONICET – Repositorio Digital Trabajos académicos sobre la pesca lobera, comerciantes británicos y circuitos económicos en la Patagonia oriental y el Atlántico Sur durante las primeras décadas del siglo XIX.
Observatorio Malvinas – Universidad Nacional de Lanús Compilaciones documentales y análisis históricos sobre soberanía argentina en Malvinas y antecedentes administrativos previos a la ocupación británica de 1833.
La Municipalidad de Villa Regina adhiere a la Resolución N° 6526 del Ministerio de Salud de Río Negro que extiende las medidas sanitarias destinadas a contener los contagios de COVID-19 hasta el 17 de septiembre. Circulación La restricción a la circulación de las personas será entre las 2:00 de domingo a jueves, y la 3:00…
El Intendente Marcelo Orazi acompañará hoy martes a la Gobernadora Arabela Carreras en el acto de jura de la Ministra de Turismo y Deportes Martha Vélez y del Secretario de Estado de Cultura Ariel Ávalos. La actividad se desarrollará a partir de las 11 en Los Gansos Restó de nuestra ciudad, ubicado sobre calle Mitre….
En el mundo de la política argentina, hay figuras icónicas que han dejado una huella imborrable en la historia del país. Uno de esos personajes es Juan Domingo Perón, quien gobernó Argentina en tres ocasiones y dejó un legado político y social de gran relevancia. En contraste, encontramos a Javier Milei, un economista y político…
Se realizó el lanzamiento oficial de la FIESTA PROVINCIAL DE LA VENDIMIA en la Oficina de Turismo de Villa Regina, con la presencia del Intendente Marcelo Orazi, el Director de Vitivinicultura, Marcelo Miras, la Directora de Turismo, María Luján Musso, el Director de Deportes, Damián Álvarez, y el Director de Cultura, Mario Ormeño. La fiesta…
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.