La distribuidora Edersa anunció un corte de energía para mañana martes 26 en Villa Regina que, afectará, entre otras, la calle donde se encuentra el edificio central de la Municipalidad de Villa Regina (Avenida Rivadavia 220). Por esta razón la atención al público relacionada con el cobro de tasas y trámites que impliquen la utilización del sistema eléctrico comenzará a partir de las 8,30 horas.
La interrupción del suministro eléctrico, según lo informado por la empresa, se debe a obras de mantenimiento en redes de media tensión. Se extenderá desde las 6,30 y hasta las 8,30 horas y alcanzará las calles Rivadavia, Pueyrredón, Balcarce, Sarmiento, Güemes, 11 de septiembre y Santa Flora Oeste.
Este domingo a las 17hs se realizó en la plaza de los próceres de Villa Regina la marcha convocada por LALCEC (Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer) en adhesión al mes mundial de la concientización de la prevención del cáncer de mamas. La institución también invitó a decorar con el color rosa los frentes…
La interna del gobierno por el rumbo económico pasó a jugar en la superficie. El dato de inflación expuso una fisura entre Javier Milei y Luis Caputo. Y en ese ruido, Federico Sturzenegger encontró terreno fértil para moverse.
El contraste fue inmediato y quedó plasmado en redes. Caputo salió primero. Publicó un hilo técnico en el que culpó a la guerra de Medio Oriente por la suba de combustibles, pero insistió que la inflación núcleo, excluyendo carnes, se mantuvo en 2,5% y que el proceso de desinflación sigue en pie.
Horas después, Milei eligió otro registro. «El dato es malo. No nos gusta», escribió. No hubo guiños al ministro. No hubo respaldo explícito.
La diferencia no es solo de tono. En un gobierno donde la comunicación suele estar alineada, la divergencia llamó la atención. Cuando se conoció el dato, Sturzenegger le dijo a Milei que eso no podía pasar y que la suba de la inflación era culpa de Caputo y de su socio y presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Las diferencias de tono entre Milei y su ministro de Economeia son cada vez más evidentes. Días antes de conocerse el dato de inflación, en la Bolsa de Comercio, Caputo prometió que comenzaban «los mejores dieciocho meses de la historia argentina». Un mensaje que pocos economistas comparten. Esa misma noche, en la Televisión Pública Milei pidió paciencia. Habló de un proceso más largo. Dos discursos para un mismo momento.
Federico suma puntos cada vez que Toto queda expuesto.
En ese desacople se metió Sturzenegger, que como nunca vio la oportunidad de cobrarse viejas cuentas con su colega del macrismo. Tiene historia con Caputo. Y no es menor. Ambos chocaron en el gobierno de Mauricio Macri por las metas de inflación y el control del dólar. Aquella disputa terminó con la salida de Sturzenegger del Banco Central y dejó una marca en el ministro desregulador.
Hoy, ese rencor encuentra una ventana. Sturzenegger se posiciona como el técnico confiable ante Washington. Su paso por el MIT le abre puertas. En el Fondo lo escuchan. En conversaciones privadas, Sturzenegger se adjudica haber destrabado el acuerdo con el FMI, que venía demorado desde enero.
No parece casualidad que al anunciar el acuerdo en Washington, la titular del FMI, Kristalina Georgieva, haya subrayado la suba de la inflación como un tema negativo. «Vamos a tratar el dato de la inflación en la reunión con Caputo», dijo Georgieva a la prensa.
«Federico suma puntos cada vez que Toto queda expuesto», afirmó a LPO un funcionario que conoce bien la dinámica del área económica.
De hecho Sturzenegger empezó a moverse con más intensidad en los últimos días. Mas allá del cerco mediático que impuso Karina Milei a los funcionarios del Gobierno, el ministro desrelugador multiplicó los contactos con periodistas de confianza. Llama, comenta, baja línea. Nunca en público. Pero busca instalar su mirada y, al mismo tiempo, marcar diferencias con el enfoque del Palacio de Hacienda sin exponerse directamente.
La industria textil es el cuarto mercado con mayor impacto negativo en el cambio climático por debajo de la alimentación, el sector inmobiliario y los transportes. La industria textil es responsable del 20% del desperdicio de agua en el mundo y del 8% de los gases de efecto invernadero, según la Organización de las Naciones…
Gran parte de la labor política es interpretar a la sociedad en su conjunto, sus deseos y sus aspiraciones para buscar representarla. Esto lleva en algún punto a preguntarnos ¿qué es lo que quiere la sociedad? ¿Quiere artefactos en cuotas o quiere un dólar barato para poder viajar al exterior? ¿Quiere estabilidad cambiaria e inflación…
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a quedar en el centro de la polémica tras conocerse un nuevo viaje familiar a Bariloche en el que habría gastado más de 6.000 dólares solo en alojamiento en un hotel de lujo, en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que ya lo tiene bajo la lupa.
Por Roque Pérez para NLI
Otro capítulo de gastos en dólares
Según la información difundida por la agencia Noticias Argentinas, el funcionario realizó una escapada junto a su familia durante un fin de semana largo, pocos meses después de asumir funciones, y se hospedó en el exclusivo hotel Llao Llao, uno de los más caros del país.
El dato más llamativo es que solo el costo de la habitación habría superado los 6.000 dólares, sin incluir pasajes aéreos ni consumos dentro del hotel, que suelen tener valores elevados.
Este nuevo episodio vuelve a exponer una contradicción cada vez más difícil de sostener: el discurso de austeridad del gobierno de Milei frente a los gastos personales de sus principales funcionarios.
Lujo en medio del ajuste
El hotel elegido por Adorni no es un destino cualquiera. Se trata de un símbolo del turismo premium en la Patagonia, frecuentado por empresarios y figuras de alto poder adquisitivo.
En ese contexto, el viaje generó fuertes cuestionamientos políticos, sobre todo porque ocurre en un escenario económico marcado por el ajuste, la caída del poder adquisitivo y el recorte del gasto público que impulsa Milei.
La imagen es difícil de disimular: mientras se le exige sacrificio a la población, un funcionario clave del gobierno aparece vinculado a consumos en dólares en uno de los hoteles más exclusivos del país.
Una causa judicial que se agrava
El viaje a Bariloche no es un hecho aislado. Forma parte de una serie de movimientos que ya están siendo investigados por la Justicia en una causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Días atrás, se confirmó que Adorni también viajó a Aruba con su familia en primera clase, con pasajes que costaron unos 5.800 dólares en total, mientras se analizan los gastos de alojamiento en un resort all inclusive.
En ese marco, el fiscal federal Gerardo Pollicita ordenó levantar el secreto fiscal y bancario del funcionario para rastrear el origen de los fondos utilizados en estos viajes.
El problema político que crece
El caso empieza a tener un impacto político más amplio. No solo por el contraste con el relato oficial, sino porque cada nuevo viaje conocido amplía las dudas sobre la consistencia entre los ingresos declarados y el nivel de gastos.
Además, estas revelaciones contradicen declaraciones previas del propio Adorni, quien había minimizado sus viajes personales, lo que suma un nuevo elemento de desgaste en la escena pública.
En un gobierno que hizo de la “casta” su principal bandera discursiva, el escándalo golpea en un punto sensible: la credibilidad.
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.