La distribuidora Edersa anunció un corte de energía para mañana martes 26 en Villa Regina que, afectará, entre otras, la calle donde se encuentra el edificio central de la Municipalidad de Villa Regina (Avenida Rivadavia 220). Por esta razón la atención al público relacionada con el cobro de tasas y trámites que impliquen la utilización del sistema eléctrico comenzará a partir de las 8,30 horas.
La interrupción del suministro eléctrico, según lo informado por la empresa, se debe a obras de mantenimiento en redes de media tensión. Se extenderá desde las 6,30 y hasta las 8,30 horas y alcanzará las calles Rivadavia, Pueyrredón, Balcarce, Sarmiento, Güemes, 11 de septiembre y Santa Flora Oeste.
El Intendente Marcelo Orazi confirmó cambios en el gabinete municipal a partir de octubre. Lo hizo luego de encabezar una reunión de gabinete junto a sus Secretarios: de Gobierno Guillermo Carricavur; de Coordinación Ariel Oliveros; de Obras y Servicios Francisco Lucero y de Desarrollo Social Luisa Ibarra; además de la Directora de Economía y Finanzas…
El Slack llega a Villa Regina de la mano de innovadores, de curiosos; hace cinco años Polo Alencastre, trajo consigo desde Neuquén una cinta e invitó a sus amigos a la plaza a conocer el Slack. “Hace 5 año miraba como caminaban la cuerda y no entendía cómo podían dar dos pasos seguidos, ninguno de…
‘Puerta a la Vida’ es un espacio de abordaje integral de las adicciones que depende de la Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad y es integrante además de la red CRAIA (Centros Rionegrinos de Abordaje Integral de las Adicciones) de la provincia que pertenece a APASA (Agencia para la Prevención y Asistencia del Abuso…
Extractos de la investigación de la profesora e historiadora reginense Silvia Zanini presentada en las Primeras Jornadas de Historia del Delito en la Patagonia, organizadas por el GEHiSo y las Facultades de Humanidades y de Derecho y Ciencias Sociales (UNCo), General Roca. La policía local Para esta naciente colonia el gobierno del Territorio envió una…
El cierre de “Reloj de Arena”, el ciclo que Liliana López Foresi conducía desde hacía casi cinco años en Radio 10, dejó mucho más que nostalgia entre sus oyentes. La decisión, comunicada apenas días antes del último programa, abrió interrogantes sobre el rumbo de los medios de comunicación y sobre los límites que hoy parecen imponerse a las voces críticas en la radio argentina.
Por Roque Pérez para NLI
La propia periodista confirmó el final con un mensaje cargado de dignidad y melancolía. “Hoy navegaremos por última vez el navío de #RelojDeArena”, escribió en sus redes, en una despedida donde evitó cualquier tono victimista y eligió apoyarse en una frase de Silvio Rodríguez para describir el momento: “Soy mujer de buenos encuentros, y todavía mejores despedidas”. El mensaje contrastó con la brusquedad con la que, según contó al aire, le informaron el levantamiento del programa: apenas tres días antes y “cortita y al pie”.
Lo llamativo del caso es que no se trataba de un ciclo marginal ni de bajo impacto. “Reloj de Arena” había conseguido consolidarse dentro de la programación dominical de Radio 10, acumulando reconocimientos y una audiencia fiel. Incluso había sido distinguido con el Premio Argentores en la categoría Editorial radial.
Una voz incómoda en tiempos de uniformidad
En su despedida, López Foresi dejó frases que sonaron tanto a balance profesional como a crítica velada hacia la lógica empresarial que domina gran parte de los medios. “No despreciamos al pueblo”, sostuvo, reivindicando un periodismo que apuesta a elevar la discusión pública en lugar de rebajarla para perseguir clics, escándalos o gritos televisivos. También recordó que detrás de los grandes grupos mediáticos existe una estructura de poder económico que condiciona contenidos, agendas y márgenes de libertad.
No es un detalle menor. En una época donde la comunicación política parece reducida a operaciones permanentes, slogans y provocaciones diseñadas para redes sociales, “Reloj de Arena” conservaba una lógica distinta: editoriales largas, análisis históricos, referencias culturales y una mirada profundamente crítica sobre el deterioro democrático y social argentino. Su salida del aire no puede separarse del clima general que atraviesa hoy al periodismo.
La propia trayectoria de López Foresi explica parte de esa incomodidad. La periodista arrastra décadas de enfrentamientos con estructuras de poder político y mediático. Desde los años noventa denunció censuras y presiones vinculadas a los grandes grupos de comunicación, y en los últimos años mantuvo una posición abiertamente crítica frente al modelo económico actual.
Así fue el cierre tras el inexplicable levantamiento del programa de @LiliLopezForesi en @Radio10 luego de casi 5 años en el aire y cuando se encontraba primera en audiencia en su horario, siendo #RelojDeArena uno de los programas más escuchados de la emisora. pic.twitter.com/JQcGJjJy7O
El vaciamiento silencioso de los espacios críticos
El final del programa también impacta por el contexto general de la radiofonía argentina. Mientras crecen formatos cada vez más veloces, superficiales y orientados al impacto inmediato, los espacios de reflexión política profunda empiezan a desaparecer de las grillas o quedan relegados a horarios marginales. El levantamiento de “Reloj de Arena” parece encajar en esa tendencia.
Durante su último envío, López Foresi eligió no convertir la despedida en un escándalo. Habló de puertos, barcos y despedidas, utilizando metáforas para evitar una confrontación directa. Pero debajo de esa elegancia quedó flotando una pregunta inevitable: ¿por qué levantar un programa exitoso y reconocido sin explicaciones públicas claras?
La ausencia de precisiones alimentó versiones y malestar entre oyentes y colegas. Más aún en un contexto donde muchas voces periodísticas críticas denuncian reducción de espacios, presiones económicas y creciente concentración mediática. La salida de López Foresi no parece un episodio aislado sino parte de un fenómeno más amplio: la dificultad creciente para sostener discursos que no encajen en la lógica dominante.
El adiós de “Reloj de Arena” deja así una sensación extraña. No solo porque desaparece uno de los pocos programas radiales que todavía apostaban a la palabra pausada y al análisis complejo, sino porque ocurre en un momento político donde el debate público parece cada vez más condicionado por operaciones, algoritmos y obediencias empresariales. Y en ese paisaje, el silencio alrededor de la salida de Liliana López Foresi dice casi tanto como sus propias palabras de despedida.
Hoy por la mañana, el juez Álvaro Meynet dictó sentencia, informó que el ginecólogo Leandro Javier Rodriguez Lastra fue declarado culpable penalmente del delito de incumplimiento de sus deberes de funcionario público y posteriormente expresó en función del artículo 86 del código penal cuando un aborto se considera no punible. También resaltó que Rodríguez Lastra…
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