La Secretaría de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina continuó esta semana con los trabajos para mejorar el caudal de captación de agua en las bombas. En este caso se llevaron adelante tareas de dragado en la entrada del río Negro para alimentar el filtro y, de esta manera, aumentar el caudal en la boca toma de la planta de General Enrique Godoy.
Por otro lado quedó en funcionamiento una bomba que incrementará el abastecimiento al sistema de bombeo, a partir del trabajo realizado por el Director de Obras Sanitarias Daniel Paravano junto al personal de mecánicos de bomba.
Esto se suma a lo realizado en la boca toma de la planta de bombeo de la Avenida Juan XXIII con el mismo objetivo.
El secretario de Obras y Servicios Francisco Lucero explicó que la tarea apunta a que “pueda ingresar mayor caudal a la toma donde están las bombas que impulsan el agua a la planta potabilizadora, de esta manera nos estamos adelantando a la situación que no sólo nosotros vamos a tener con la emergencia hídrica que se anunció desde la AIC”.
Lucero aclaró que, más allá de estos trabajos, “será fundamental la colaboración de los vecinos en el uso racional del agua”.
“Las declaraciones de Gallardo están en línea con lo que queremos hacer nosotros. Estamos definiendo los protocolos necesarios para que vuelvan los entrenamientos” dijo el funcionario en Radio La Red (AM 910). Durante la semana, en declaraciones radiales, el entrenador ‘millonario’ había manifestado la urgente necesidad de reactivar el regreso de los jugadores a las…
El 30 de julio de 1863 nacía Henry Ford, uno de los industriales más influyentes de la historia. Aunque suele recordárselo como el fundador de una de las automotrices más importantes del mundo, su verdadero legado fue haber transformado la forma de producir bienes a escala masiva, modificando la economía, las relaciones laborales y el desarrollo de las sociedades industriales durante más de un siglo.
Por Redacción de NLI
Pocas personas lograron modificar la vida cotidiana de millones de seres humanos como Henry Ford. Cuando nació, en una granja del estado de Michigan, Estados Unidos, el automóvil era apenas una curiosidad mecánica reservada para inventores y sectores adinerados. Viajar largas distancias seguía dependiendo, en buena medida, de caballos y ferrocarriles, mientras que la fabricación industrial conservaba métodos relativamente artesanales que hacían de casi cualquier producto un bien costoso y de difícil acceso.
Ford comprendió que el verdadero negocio no consistía únicamente en fabricar un automóvil mejor que los demás, sino en producirlo de una manera completamente diferente. Su gran innovación no fue el vehículo en sí mismo, sino la organización del trabajo. A comienzos del siglo XX perfeccionó el sistema de producción en cadena, donde cada trabajador realizaba una tarea específica dentro de un proceso continuo que permitía fabricar enormes cantidades de unidades en mucho menos tiempo. Aquella transformación redujo costos, aceleró la producción y permitió que bienes antes considerados de lujo comenzaran a llegar a sectores medios y trabajadores.
La llamada «producción fordista» se convirtió rápidamente en un modelo imitado por industrias de todo el mundo. Electrodomésticos, maquinaria agrícola, alimentos, productos textiles y prácticamente cualquier actividad manufacturera incorporó principios derivados de aquella organización del trabajo. Más que un empresario exitoso, Ford terminó convirtiéndose en uno de los arquitectos del capitalismo industrial moderno.
Mucho más que un fabricante de automóviles
El éxito del Ford T, lanzado en 1908, suele resumirse mediante una cifra impactante: más de quince millones de unidades producidas durante casi dos décadas. Pero detrás de ese récord existía una idea mucho más ambiciosa. Ford sostenía que un trabajador debía poder comprar aquello mismo que ayudaba a fabricar. Esa lógica lo llevó a adoptar decisiones que sorprendieron incluso a otros empresarios de su época.
En 1914 anunció un salario diario de cinco dólares para buena parte de sus empleados, una remuneración considerablemente superior al promedio industrial de entonces. La medida generó enorme repercusión internacional. Algunos la interpretaron como un gesto progresista destinado a mejorar las condiciones laborales, mientras otros señalaron que también respondía a una estrategia empresarial para reducir la rotación de personal y aumentar la productividad. Ambas explicaciones probablemente contengan parte de la verdad.
Lo cierto es que Ford entendió antes que muchos de sus contemporáneos que la expansión de la producción masiva requería también la existencia de un mercado de consumo capaz de absorber esa creciente cantidad de bienes. De poco servía fabricar millones de automóviles si la mayoría de la población jamás podría adquirir uno.
Un modelo admirado… y también cuestionado
La influencia de Ford fue tan grande que el término «fordismo» trascendió ampliamente a la industria automotriz. Economistas, sociólogos e historiadores utilizan esa palabra para describir un modelo económico basado en la producción en serie, los salarios relativamente elevados, el consumo de masas y una fuerte organización industrial.
Sin embargo, el sistema también recibió numerosas críticas. La división extrema de las tareas convirtió a muchos trabajadores en ejecutores de movimientos repetitivos durante largas jornadas, reduciendo su autonomía y transformando el trabajo en una actividad cada vez más mecanizada. Intelectuales como Antonio Gramsci o Harry Braverman analizaron durante el siglo XX las consecuencias sociales de ese modelo, señalando que la extraordinaria eficiencia productiva tenía como contracara una creciente estandarización de la vida laboral.
Paradójicamente, muchas de esas discusiones reaparecen hoy con la expansión de la inteligencia artificial y la automatización. Si hace un siglo el debate giraba alrededor de la cinta transportadora y la fábrica moderna, ahora las preguntas se trasladan hacia los algoritmos, los robots y las plataformas digitales. La tecnología cambió, pero la discusión sobre cómo organizar el trabajo continúa plenamente vigente.
Una herencia que todavía define la economía mundial
Más de cien años después de la consolidación del modelo fordista, gran parte de la economía sigue organizada sobre principios desarrollados durante aquella etapa. Las cadenas globales de producción, la logística internacional y buena parte de la industria contemporánea continúan utilizando métodos que encuentran sus raíces en las innovaciones impulsadas por Ford a comienzos del siglo pasado.
Sin embargo, el contexto actual también obliga a revisar algunos de esos paradigmas. La producción personalizada, la fabricación mediante impresoras 3D, la robotización y la inteligencia artificial están dando lugar a sistemas mucho más flexibles que cuestionan algunos de los fundamentos del modelo clásico de producción en masa.
Para países como Argentina, cuya industrialización estuvo profundamente influida por el desarrollo manufacturero del siglo XX, comprender la figura de Henry Ford implica mucho más que recordar al fundador de una empresa automotriz. Significa entender el origen de un sistema productivo que moldeó fábricas, ciudades, relaciones laborales y políticas económicas durante generaciones enteras.
El hombre que imaginó una nueva forma de producir
Henry Ford murió en 1947, pero las ideas que impulsó siguen presentes en buena parte del mundo industrial. Sus métodos permitieron democratizar el acceso a bienes que antes eran inaccesibles, aunque también abrieron debates sobre la organización del trabajo que todavía permanecen sin resolver.
A 156 años de su nacimiento, la figura de Ford continúa ofreciendo una enseñanza que trasciende a la industria automotriz: las grandes transformaciones históricas no siempre nacen de inventar un producto revolucionario. A veces, el verdadero cambio consiste en encontrar una manera completamente nueva de producirlo.
Cristina Kirchner contrató a los abogados de Lula y prepara un reclamo ante Naciones Unidas. La ex presidenta busca revertir las condenas por la Causa Vialidad.
Cristina sumó a Rafael Valim y Javier Borrego. Valim es especialista en Lawfare y participó de la defensa de Lula en la causa Lava Jato.
La condena a Cristina tiene dos partes que su defensa busca dar vuelta. Una es la prisión y la otra la inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Uno de los puntos fuertes de la estrategia del presidente brasileño fue lograr una condena contra la justicia brasileña en Comité de Derechos Humanos de la ONU. En Naciones Unidas consideraron que los derechos de Lula habían sido violados por el juez Sergio Moro.
Si bien la resolución favorable de la ONU llegó casi un año después de que el Supremo Tribunal de Brasil anulara las penas contra Lula, sirvió para darle visibilidad mundial al caso.
Cerca de Cristina reconocen que el litigio puede llevar varios años, pero confían en que la presentación en Naciones Unidas mejora la situación de la ex presidenta ante la justicia argentina.
Borrego, el otro abogado que trabaja en el equipo que encabeza Carlos Beraldi, fue juez en la sala Contencioso Administrativa del Tribunal Supremo de España y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
La defensa de Cristina ya agotó sus reclamos en todas las instancias posibles de la justicia argentina y ese un requisito indispensable para poder presentarse ante la ONU. La otra restricción que tiene Naciones Unidas es que el expediente no sea presentado en ningún otro organismo internacional.
La agenda del 06 al 09 de enero prevé diversas actividades en la localidad balnearia y en distintos puntos de la provincia La inauguración del nuevo local del Mercado Artesanal se realizó ayer a las 20 hs en la Galería Antares. Allí, se exhibieron y se pusieron a la venta productos de artesanas y artesanos…
El Gobierno de Río Negro dispuso la obligatoriedad desde el lunes 13 próximo del uso de protectores faciales de distinto tipo, incluidos los de fabricación personal (denominados «tapaboca»), a todas las personas que circulen en la vía pública. La medida, dispuesta por decreto de la gobernadora Arabela Carreras, se fundamenta en la necesidad de reforzar…
En esta ocasión Fabian Mitidieri nos trae la semblanza de este rosado dulce natural de la familia Millaman que cuenta con su bodega y viñedos ubicados en cercanías a la capital rionegrina. La Bodega y viñedos de la familia Millaman se encuentran ubicados en San Javier a unos 30 km de Viedma y elaboran vinos…
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