Durante el fin de semana continuaron las propuestas de la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina.
El domingo se realizó la segunda visita a la granja ‘La Soñada’, emprendimiento de turismo rural que se dedica a la cría de animales, que es uno de los principales atractivos de los más chiquitos.
Con cupo limitado de 20 participantes, la actividad consistió en una visita guiada y merienda, aplicando los protocolos correspondientes a las actividades turísticas rurales.
Por otro lado, el domingo el centro se vistió de feria nuevamente con la Feria ReEmprender, que se ha convertido en un espacio de intercambio comercial y de promoción para emprendedores y artesanos locales.
En esta oportunidad, la Dirección de Turismo ofreció barbijos, alcohol en gel, folletería y cartelería con los cuidados necesarios ante el COVID-19. Cabe destacar que quienes participan de la Feria ReEmprender reciben todos los lineamientos protocolares.
Sobre la designación y la no designación de Martín Betancour como responsable del área de cultura en Villa Regina. El intendente reginense Marcelo Orazi confirmó mediante un posteo en redes que Martin Betancour no iba a asumir el cargo de Secretario de Cultura de la ciudad, luego de corroborar la sentencia firma del Ministerio de…
Mientras el discurso dominante insiste en culpar al peronismo de todos los males económicos, un repaso histórico frío y ordenado muestra otra cosa: el liberalismo —en sus distintas versiones— fue la política económica más aplicada en la Argentina desde el siglo XIX hasta hoy.
Por Alcides Blanco para NLI
Durante décadas, los voceros del poder económico repitieron que la Argentina “fracasa por culpa del populismo”. Sin embargo, al agrupar y analizar todas las gestiones presidenciales desde 1862 según su orientación económica, los números cuentan una historia muy distinta, y bastante incómoda para el relato oficial.
El liberalismo, el verdadero modelo dominante
Si se agrupan los gobiernos liberales, conservadores y neoliberales —desde el modelo agroexportador del siglo XIX hasta el ultraliberalismo actual— el resultado es contundente: el 46,5 % de las presidencias argentinas respondieron a políticas de mercado, apertura, endeudamiento y ajuste.
Ahí entran los gobiernos oligárquicos de la Generación del ’80, la Década Infame, las dictaduras cívico-militares con ministros formados en el credo del mercado, el menemismo, el macrismo y el experimento extremo que hoy encarna Milei. Casi la mitad de la historia argentina fue gobernada bajo recetas liberales, y es justamente ese período el que dejó como herencia la dependencia externa, la primarización de la economía y la deuda estructural.
El peronismo, mucho menos de lo que dicen
En el otro extremo del discurso hegemónico aparece el peronismo, señalado como si hubiera gobernado “eternamente”. Pero los datos desmienten el mito: los gobiernos peronistas y kirchneristas representan apenas el 25,6 % del total histórico.
Un cuarto de la historia, no más. Ahí se incluyen el peronismo clásico de Juan Domingo Perón, los intentos de reconstrucción productiva tras el desastre neoliberal y el ciclo kirchnerista, que apostó a la industria, el mercado interno, la redistribución del ingreso y la recuperación del rol del Estado.
Paradójicamente, el espacio que menos tiempo gobernó es el que más carga con las culpas, incluso por crisis que estallaron tras largos períodos de liberalismo financiero.
Radicales, desarrollistas y transiciones: el espacio intermedio
El 27,9 % restante corresponde a gobiernos que no encajan del todo en ninguno de los dos polos: radicales, desarrollistas y gestiones de transición. Yrigoyen, Illia, Alfonsín y Frondizi intentaron distintos equilibrios entre Estado y mercado, casi siempre condicionados por estructuras económicas heredadas, presiones externas o golpes de Estado.
No es un dato menor: cada intento de construir un camino propio fue interrumpido o asfixiado, casi siempre en nombre de “ordenar la economía”.
El gráfico que no muestran
Si esta historia se traduce en un gráfico de torta, el resultado es demoledor para el sentido común instalado:
Casi la mitad del círculo pertenece al liberalismo
Apenas un cuarto corresponde al peronismo y al kirchnerismo
El resto se reparte entre modelos mixtos y transiciones frágiles
No hay hegemonía populista. No hay exceso de Estado permanente. Lo que sí hay es una recurrencia sistemática del ajuste como política de fondo.
Una conclusión incómoda
La pregunta ya no es por qué la Argentina tiene problemas estructurales. La pregunta es por qué, después de más de 150 años de liberalismo recurrente, todavía se lo sigue presentando como una novedad salvadora.
Los números no opinan. Pero cuando se los ordena, desmienten el principal mito económico de la Argentina contemporánea.
Listado
Siglo XIX – consolidación del modelo agroexportador
Bartolomé Mitre (1862–1868) Liberal clásico – agroexportador, pro-británico
La crisis que desembocó en la salida de Paul Starc de la UIF esconde una compleja situación de la Argentina en materia de lavado y deja al país expuesto a sanciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
LPO anticipó en exclusiva que Starc era apurado por el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili, que lo acusaban de demorar la adecuación de las normas antilavado para que pueda aplicarse la ley de Inocencia Fiscal que el gobierno necesita para que los ahorristas saquen los dólares del colchón.
En la UIF dijeron a LPO que como la inocencia fiscal va contra la ley de lavado, Starc no quería modificar las resoluciones porque tenía al GAFI encima.
En octubre del año pasado, Argentina estuvo cerca de caer en la lista gris del GAFI y si bien se salvó, quedó en estado de «seguimiento». Eso significa que marcaron una serie de puntos que el gobierno debía mejorar, pero se hizo muy poco.
En la UIF aseguran que va a ser difícil muy difícil defender la posición Argentina en el plenario que el GAFI tendrá en febrero y en el que se va a tratar el caso argentino.
Con la salida de Starc también se produjo la del director de Coordinación Internacional, Eduardo Nazareno Muñoz, una traba burocrática a semanas del plenario del GAFI.
Pocos meses atrás se cambió por tercera vez al representante ante el GAFI y no es un tema menor que el procedimiento complejo de designación de las nuevas autoridades les va a llevar no menos de tres semanas.
Juan Sebastián Verón estuvo en una actividad en Ensenada en el marco de las celebraciones de Reyes Magos y llenó de elogios a Mario Secco, uno de los intendentes más cercanos a Axel Kicillof.
Fue un acto político que probablemente haya buscado despegar al presidente de Estudiantes de la cercanía con Javier Milei y el mundo libertario en que quedó tras su enfrentamiento con Chiqui Tapia.
Verón entiende a la perfección el juego de los intendentes y no esquivó la impronta popular que la imprime Secco a sus actos. Hubo un escenario, bombos y banderas. El propio club se ocupó de difundir una actividad un tanto extraña para Estudiantes pero muy cercana a la simbología de la política.
Verón definió a Secco como «un dirigente que piensa en la gente realmente» y destacó su presencia «en cada rincón de Ensenada».
La posibilidad de una candidatura de Verón asoma a la superficie en los primeros meses de cada año electoral. Sin embargo, hasta ahora, el presidente de Estudiantes se mantenía distante a la política partidaria.
Por lo pronto, semanas atrás, el intendente de Ensenada confió a su entorno que el propio Verón se acercó para decirle que quería colaborar con el proyecto de Kicillof, una jugada que puede generar un sismo en el equilibrio político de La Plata, Berisso y Ensenada.
Verón quedó en el centro de la escena por su enfrentamiento Tapia, el hombre fuerte del fútbol argentino. El presidente pincha le pidió a sus jugadores que den la espalda a sus pares de Rosario Central en el pasillo de honor en desacuerdo con el título que la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) decidió otorgarle al club de Ángel Di María.
Tanto Milei como sus funcionarios y los militantes libertarios se subieron a polémica en un fuerte respaldo a Verón. El Presidente mantiene con Tapia un duro enfrentamiento por las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), algo que el gobierno impulsa -son sin inconvenientes- y la AFA rechaza de plano.
Milei se mostró en su despacho con camisetas de Estudiantes y el mundo libertario festejó con ruido los dos títulos que el equipo de La Plata consiguió en 2025.
Verón impulsa la posibilidad de que capitales privados ingresen en el fútbol, no en la gestión integral de Estudiantes. Asegura que el club de La Plata tiene un techo en cuanto a crecimiento y que esos capitales pueden convertir a Estudiantes en un club más grande.
Hoy les hablo desde mis conocimientos como consteladora familiar. Unos de los primeros y principales trabajos del constelador es poder reconocer, en el sistema del consultante, el excluido o lo que esté excluido. Y luego se procede a una sucesión de procesos reparadores. Y me puse a pensar desde un lugar macro, cómo todas éstas…
El gobierno de Milei avanzó un paso más en la entrega de las áreas sensibles del Estado a los intereses privados: designó al ahora ex CEO de OSDE como máxima autoridad de la ANMAT, el organismo encargado de controlar medicamentos, vacunas, alimentos y tecnologías sanitarias. Un nombramiento que despierta serias sospechas por los conflictos de intereses y los antecedentes del sector.
Por Celina Fraticiangi para NLI
La decisión quedó formalizada este lunes con la publicación del Decreto 3/2026, mediante el cual Milei aceptó la renuncia de Nélida Agustina Bisio y designó a Luis Eduardo Fontana como nuevo Administrador Nacional de la ANMAT, un organismo clave dentro del sistema de salud pública. No se trata de un cargo menor: la ANMAT tiene bajo su responsabilidad el control y la fiscalización de medicamentos, vacunas, alimentos, productos médicos y tecnologías sanitarias, funciones que quedaron especialmente bajo la lupa tras el escándalo del fentanilo.
La elección de Fontana, de 71 años, no es inocente ni técnica. Fontana es el reciente CEO de OSDE, una de las principales prepagas del país, beneficiada de manera directa por la desregulación del sector impulsada por el propio Milei a través del DNU 70/23. En otras palabras, el gobierno colocó a un representante del negocio privado de la salud a controlar un organismo que debería actuar como contrapeso y garante del interés público.
El Estado regulador en manos del mercado
Con este nombramiento, el Ejecutivo refuerza una lógica que ya es marca registrada de la gestión Milei: vaciar al Estado desde adentro y ponerlo al servicio de las corporaciones. La ANMAT no solo autoriza medicamentos y vacunas, sino que define estándares de seguridad, evalúa riesgos sanitarios y puede frenar productos peligrosos. Entregar ese poder a alguien con intereses directos en el sistema privado de salud rompe cualquier principio de independencia regulatoria.
La preocupación no es teórica. OSDE fue protagonista central de los aumentos desmedidos en las cuotas de la medicina prepaga durante el primer semestre de 2024, con subas de hasta 400%, habilitadas por la desregulación total del sector. En ese contexto, una jueza federal, María Caccioppoli, falló a favor de las personas afiliadas y ordenó la devolución de los incrementos, además de pedir que se investigara un posible accionar delictivo de los directivos de OSDE.
OSDE, negocios cruzados y causas judiciales
El fallo de Caccioppoli fue incómodo para el poder económico. Tanto, que la jueza terminó siendo apartada de la causa luego de que OSDE la recusara. Según denunciaron abogadas que representan a personas afiliadas, el apartamiento estuvo directamente vinculado con su decisión de enfrentarse a la corporación y proteger, en su mayoría, a personas jubiladas afectadas por los aumentos.
Detrás de OSDE hay una estructura que dista mucho de la imagen de “prepaga solidaria” que intenta mostrar. Aunque se presenta como empresa de medicina prepaga, OSDE tiene la figura jurídica de una obra social sin fines de lucro, lo que le permite no pagar impuestos como Ganancias o Ingresos Brutos. Sin embargo, administra un presupuesto mensual cercano a los 360 millones de dólares y funciona como un “financiador puro” del sistema, contratando prestaciones a empresas privadas muchas veces vinculadas a sus propios directivos.
En ese entramado aparecen sociedades compartidas, clínicas, prestadoras y empresas de importación de tecnología médica donde se repiten los mismos nombres: directivos de OSDE que, a la vez, son proveedores del sistema. Fontana no es ajeno a ese esquema, y su desembarco en la ANMAT despierta alertas inevitables.
Un mensaje político claro
El mensaje del gobierno es contundente: el control estatal es un obstáculo a remover, no una herramienta para cuidar a la población. Colocar al ahora ex CEO de una prepaga en la conducción del organismo que debe regular medicamentos y tecnologías sanitarias no es una casualidad ni un error de cálculo. Es una definición ideológica.
Mientras Milei habla de “libertad”, el Estado queda capturado por los mismos actores que deberían ser controlados. La ANMAT, una institución clave para la salud pública, pasa a estar conducida por alguien con intereses directos en el negocio sanitario privado. Una decisión peligrosa, que expone hasta qué punto este gobierno está dispuesto a subordinar la salud de la población a las reglas del mercado.
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