Esta semana continuaron las distintas actividades propuestas desde la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina en el marco del programa ‘Sentite Turista’.
El miércoles se llevó a cabo una excursión especialmente organizada para un grupo de reginenses a fin de conocer uno de los emprendimientos de Turismo Rural: Chacra Arana. Fue la oportunidad de recorrer las actividades que se desarrollan en la chacra, como la producción de lúpulo, cría de ovejas, el sector cervecero y hostel.
Por otro lado, el viernes de la semana pasada se disfrutó de una caminata interpretativa del sector de Barda Sur cruzando el río en la balsa. El recorrido guiado estuvo acompañado por una especialista en geología quien dio detalles sobre las características de formación geológica del valle así como las diferencias paisajísticas entre la Barda Sur y la Barda Norte.
La Dirección de Turismo invita a vecinos y visitantes a acercarse a la oficina ubicada en Florencio Sánchez 817 o comunicarse al 2984 904350 a fin de conocer las próximas actividades que se llevarán a cabo durante la temporada estival, siempre bajo los protocolos establecidos.
Durante décadas, una acusación se repite con una seguridad que contrasta brutalmente con la fragilidad de sus pruebas: que la Argentina fue refugio del llamado “oro nazi”, que el Banco Central actuó como engranaje financiero del saqueo del Tercer Reich y que el país habría sido cómplice silencioso de uno de los mayores crímenes económicos del siglo XX. La afirmación circula como verdad revelada, pero cuando se la somete al examen de la documentación histórica, el relato empieza a resquebrajarse.
Eso es exactamente lo que demuestra la investigación “Transacciones del Banco Central de la República Argentina en oro y divisas con países del Eje y neutrales”, realizada por los historiadores Mario Rapoport y Andrés Musacchio en el marco de la Comisión para el Esclarecimiento de las Actividades del Nazismo en la Argentina (CEANA). No se trata de una defensa política ni de una opinión ideológica, sino de un estudio riguroso basado en archivos oficiales del Banco Central, balances contables, libros de oro en custodia, documentación diplomática argentina y extranjera y el cruce sistemático con los informes de las comisiones investigadoras de Suiza y de Estados Unidos. La conclusión a la que llegan es tan clara como incómoda para los cultores del mito: no existen evidencias documentales de que el Banco Central argentino haya recibido oro nazi.
El primer problema del relato conspirativo es conceptual. El llamado “oro nazi” no es una categoría homogénea. Puede referirse al oro saqueado a las víctimas del nazismo, a las reservas de los bancos centrales de países ocupados, a las fortunas personales de jerarcas nazis en fuga o a depósitos bloqueados en países neutrales. Rapoport y Musacchio parten de esa distinción básica —habitualmente omitida— y siguen el rastro del oro allí donde necesariamente debería aparecer si la acusación fuera cierta: en los registros contables del Banco Central de la República Argentina.
Lo que encuentran es exactamente lo contrario de lo que promete la leyenda. Entre 1942 y 1948, los libros de “oro en custodia” y “oro en barras” del BCRA muestran que la Argentina no fue receptora, sino expulsora de oro. Las principales operaciones con bancos de países neutrales, especialmente Suiza y Portugal —señalados durante años como intermediarios privilegiados del oro nazi— registran salidas de oro desde Buenos Aires hacia el exterior, en particular hacia la Reserva Federal de Nueva York o hacia las casas centrales de esos bancos. Si la Argentina hubiera sido un destino del oro nazi, los registros mostrarían ingresos físicos relevantes. No los hay.
El caso suizo es especialmente revelador. Contra lo que sugiere el imaginario popular, los datos de la propia banca helvética, analizados por la Comisión Bergier, indican que durante la guerra Suiza fue compradora neta de oro argentino y que las transacciones con la Argentina representaron una fracción ínfima del total de sus operaciones. Más aún: la Argentina no compró oro a Suiza durante el período bélico, lo vendió. Es decir, el flujo va en sentido inverso al que exigiría cualquier hipótesis de “lavado” de oro nazi.
Con Portugal ocurre algo similar. Los registros del Banco de Portugal muestran que las operaciones consistieron básicamente en compras de oro argentino para su posterior traslado a la Reserva Federal estadounidense. Tampoco aquí aparece la Argentina como receptora de oro, sino como país del que el oro sale. Ninguna de estas operatorias responde al patrón esperable de un país que está recibiendo oro malhabido.
Otro dato que incomoda a los defensores del mito es el comercio. Durante la Segunda Guerra Mundial, el intercambio entre Argentina y Alemania se interrumpió por completo. Sin comercio regular, Alemania no tenía razón económica alguna para transferir oro a la Argentina. La hipótesis de una triangulación sistemática a través de países neutrales también se derrumba: la investigación sólo encuentra episodios marginales de contrabando, de escala reducida y sin participación de las máximas autoridades del Estado argentino. No hubo comercio triangular regular y, por lo tanto, no hubo financiamiento sistemático mediante oro.
No es casual que el mito del “oro nazi” haya sido dirigido casi exclusivamente contra el peronismo. La acusación no nació de una investigación histórica, sino de una necesidad política: construir un Perón ilegítimo, inmoral y criminal, incapaz de ser derrotado en el plano social pero vulnerable en el plano simbólico. El gorilismo necesitó presentar al primer gobierno peronista no como un proyecto de justicia social y soberanía económica, sino como una anomalía oscura, vinculada al fascismo europeo y financiada con riquezas malhabidas. En ese marco, el “oro nazi” funcionó como un arma narrativa perfecta: imposible de probar, pero fácil de repetir.
El trabajo de Rapoport y Musacchio deja al descubierto ese mecanismo con claridad demoledora. Cuando se revisan los archivos del Banco Central, el relato se cae. No aparece el oro, no aparece el flujo, no aparece la complicidad. Lo que sí aparece es una operación política clásica del antiperonismo: transformar la sospecha en certeza y la mentira en sentido común histórico.
La investigación no elude los puntos grises. Analiza los depósitos de ciudadanos alemanes incautados por el Estado argentino, los fondos de la embajada alemana tras la ruptura de relaciones y el célebre depósito de 40 lingotes vinculado a la empresa SAFU de Fritz Mandl. En ninguno de esos casos se encuentran pruebas de que se trate de “oro nazi”. En algunos, el origen no puede reconstruirse con precisión, pero el criterio metodológico es claro: la falta de información no equivale a culpabilidad. La historia no se escribe con conjeturas.
¿Por qué, entonces, el mito del oro nazi en la Argentina sigue circulando con tanta fuerza? Porque es funcional. Permite simplificar la historia, demonizar un proyecto político popular, justificar odios de clase y evitar discusiones más profundas sobre soberanía económica, distribución del ingreso y poder real. Es más cómodo repetir una acusación que revisar archivos.
La investigación de Rapoport y Musacchio demuestra que cuando se abandona la mitología y se entra en el terreno de la documentación, el relato se desinfla. No hubo un Banco Central argentino actuando como lavadora del saqueo nazi. No hubo un flujo sistemático de oro nazi hacia la Argentina. Hubo, sí, una mentira persistente, útil y gorila, que durante años intentó reemplazar a la historia. Y que, una vez más, no resiste el archivo.
Los cuestionamientos llegan tras conocerse nuevos datos oficiales que confirman un escenario cada vez más desfavorable para la Argentina en el intercambio turístico internacional.
«Por cada un turista que viene a la Argentina se van dos. Eso si no es atraso cambiario no sé qué nombre tiene», dijo el gobernador, en referencia a un informe del INDEC que adelantó LPO y que muestra que en noviembre ingresaron 2,7% de turistas menos que el año pasado y salieron 763 mil, un 15,3% más que en 2024.
Este medio contó que Marco Lavagna escala la guerra con Daniel Scioli y volvió a publicar datos que dejan muy mal parado al ex candidato presidencial que está enojado porque los números que publica el INDEC no le gustan.
Por eso dejará de financiar los operativos del INDEC que sirven para medir cuántos turistas entran y salen del país y cuánto dinero gastan en la Argentina. Antes de romper, Scioli puso en duda la metodología de la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) y de la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH).
Kicillof aseguró que «es un desastre lo que están haciendo». El diagnóstico del mandatario provincial encuentra respaldo en los números difundidos por el Indec.
Para Kicillof, el problema no es coyuntural sino estructural y responde de lleno a la estrategia económica del Ejecutivo nacional. «No hay sectores económicos en la provincia de Buenos Aires al que le vaya bien: gastronomía, comercio, turismo e industria con una crisis gravísima y con algunos elementos difícil de revertir», advirtió. En diálogo con Radio 10, definió la política económica del Gobierno como «una improvisación permanente».
Además, sostuvo que «han cambiado 30 veces de política económica». El gobernador también apuntó al condicionamiento externo sobre la gestión libertaria. «Es una improvisación y un apriete del Fondo Monetario Internacional, de los acreedores extranjeros, que tratan de disimular como si fuera algo fantástico», sostuvo, en referencia al rol del Fondo Monetario Internacional.
En esa línea, recordó que tras las elecciones legislativas el respaldo de Estados Unidos se diluyó: «El Tesoro norteamericano dice ‘yo me corro, ahora hacéle caso al Fondo’ y ahí los tenés deslizando la banda cambiaria».
Según el informe oficial, en noviembre ingresaron al país 491.400 turistas extranjeros, lo que representa una caída interanual del 2,7%. En contraste, la salida de argentinos al exterior volvió a acelerarse con fuerza: creció un 15,3%, alcanzando los 763.800 viajeros. El saldo negativo fue de 272 mil personas. Si se incluyen también los excursionistas -visitantes que permanecen pocos días- el total de ingresos desde el exterior fue de 795 mil personas, un 7% menos que en noviembre del año pasado.
Brasil encabezó el ranking de países de origen con el 19% de los turistas, seguido por Europa (18,7%) y Uruguay (14,4%). Aun así, el flujo no alcanza para compensar la salida de divisas que genera el turismo emisivo.
En el equipo de Marcelo Lewandowski admitieron a LPO que el senador no descarta competir por la intendencia de Rosario en 2027 aunque aclararon que todas las opciones serán evaluadas en su momento. «No descarta nada», repiten cerca del ex periodista deportivo donde evalúan distintos escenarios.
Falta una eternidad, dicen en ese espacio pero saben que el peronismo requiere que se ordene para enfrentar la próxima elección en la que se elige desde el gobernador, la Legislatura, intendentes y concejos municipales además de la elección nacional en la que Santa Fe renovará sus tres senadores.
Lo cierto es que Lewandowski suena para competir por la intendencia y calienta la interna peronista donde Juan Monteverde de Ciudad Futura es candidato puesto, aunque hay sectores del peronismo que relativizan el tema, es muy prematuro suponer que el candidato del peronismo va a ser Monteverde, dicen para abrirle la puerta a una interna.
Minutos del cierre de lista de diputados nacionales cuando Lewandowski se enteró que su espacio quedaba afuera le habría dicho a Monteverde; «¿así que quedamos afuera? ok, no vemos en dos años en la interna por la intendencia».
Sin embargo, tanto en el entorno del senador como en otros sectores del PJ coinciden en un planteo claro: no quieren que los candidatos vuelvan a elegirse a dedo. La exigencia de una interna aparece como condición para cualquier armado y como respuesta a un proceso de cierre de listas que dejó malestar.
De hecho, en el peronismo provincial circuló una anécdota que habría sucedido a minutos del cierre de lista de diputados nacionales cuando Lewandowski se enteró que su espacio quedaba afuera le habría dicho a Monteverde; «¿así que quedamos afuera? ok, no vemos en dos años en la interna por la intendencia».
La bronca se activó con la lista que encabezó Caren Tepp como candidata a diputada nacional, un armado que también dejó afuera a otros sectores del peronismo y alimentó el malestar interno.
Juan Monteverde
La bronca se activó con la lista que encabezó Caren Tepp como candidata a diputada nacional, un armado que también dejó afuera a otros sectores del peronismo y alimentó el malestar interno.
La chance de que Lewandowsky vuelva a jugar fuerte en Rosario reactualiza el debate sobre una carrera política marcada por avances rápidos y retrocesos fuertes. Su salto desde el periodismo deportivo fue veloz: llegó al Senado provincial de la mano de Omar Perotti y en poco tiempo se convirtió en una figura central del armado.
La apuesta mayor fue en 2023, cuando encabezó la fórmula a gobernador. La derrota frente a Maximiliano Pullaro fue amplia y dejó expuestas limitaciones del armado, sobre todo en el territorio. El salto posterior al Senado nacional lo reubicó en un lugar institucional, pero no cerró la discusión sobre su proyección.
Ahora, Rosario vuelve a aparecer como un escenario posible. Lewandowski volvería a revalidar su caudal electoral en su distrito y una eventual interna con Monteverde reordenaría el mapa del peronismo. Por lo bajo, en el PJ admiten que la pelea está abierta. Lewandowsky no se lanza, pero tampoco se baja. Y en un peronismo sin conducción clara, nadie quiere quedar afuera antes de que empiece la disputa real.
Solíamos hablar de grieta, pero ahora, ¿no hay más? ¿Se cubrió con bellas palabras? ¿Está camuflada por intereses políticos? ¿Se la tapó con ese pétreo cemento del poder? O, ¿sufrió una metamorfosis y en realidad no sabemos bien a dónde se encuentra? Para empezar a vislumbrar algunos de estos interrogantes, vayamos a la definición de…
A través del Decreto 172/21, la Municipalidad de Villa Regina otorga plazo hasta el 29 de diciembre de este año a los familiares de los fallecidos que figuran en el listado que se adjunta en la publicación a fin de que den a los restos un destino diferente en los términos del artículo 211 de…
La Municipalidad de Villa Regina informa que ha presentado en la Superintendencia General del Departamento Provincial de Aguas de la provincia de Río Negro, Balances Municipales del ejercicio 2020 e Informe Anual por el servicio de Agua Potable y Desagües Cloacales correspondiente al año 2020, cumpliendo así con los requerimientos establecidos en la Ley Provincial…
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