Javier Milei elevó la tensión con Mauricio Macri luego de correr al hombre que pedía en el súper ente que controlará todas las empresas de energía.
Al líder del PRO le habían prometido uno de los cinco cargos que se crearon en el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrge), un organismo clave porque tendrá a cargo los tarifazos, subsidios y obras de expansión del sistema eléctrico.
Macri pedía por la continuidad del ingeniero Alberto Casares, el actual interventor del Enargas. Pero finalmente no lo dejaron entrar ni como vocal en la nueva estructura.
Los cinco nuevos cargos serán ocupados por ex radicales convertidos en libertarios que ya cobraban salarios del Enargas pese a que trabajaban para el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo. El presidente del Ente será Néstor Lamboglia, el actual interventor del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (Enre).
El vice será Vicente Serra Marchese, que estuvo en el Enre y es presidente de Intelligence Energy Solutions. Los vocales serán Marcelo Nachón, Griselda lambertini y Hector Falzone. Falzone es Gerente Comercial y Combustibles en Central Puerto, la compañía vinculada a Nicolás «Nicky» Caputo, primo del ministro. Ahora tendrá a cargo la regulación de empresas como la que gerencia.
LPO adelantó que Milei también oficializó una serie de cambios en la conducción argentina de Yacyretá y desplazó a Macri en detrimento de Toto Caputo.
Gabriel Bornoroni decidió marcar territorio y lo hizo con un gesto político de alto voltaje simbólico: dejó afuera a Rodrigo de Loredo de la comitiva invitada al Festival de Jesús María, donde este fin de semana se mostrará Javier Milei.
El jefe del bloque libertario en Diputados eligió no convocar al referente de la UCR cordobesa y exsocio parlamentario clave del oficialismo nacional, y en cambio sí invitó a la ex diputada radical Soledad Carrizo, tropa de Alfredo Cornejo.
El movimiento no pasó inadvertido en el ecosistema político cordobés. En un contexto donde Milei intenta ordenar su armado territorial y Bornoroni busca consolidarse como el principal candidato opositor en la provincia, la exclusión de De Loredo fue leída como un mensaje directo: la lapicera libertaria no se comparte y las alianzas se administran desde Buenos Aires, no desde el radicalismo local.
Milei aprovechará el evento para reforzar su vínculo con el interior productivo y con el electorado tradicionalista, mientras Bornoroni se muestra como el anfitrión político del Presidente en Córdoba. En ese esquema, De Loredo quedó corrido de la escena principal.
Como Plan B, De Loredo viajará igual a Jesús María acompañado por intendentes radicales del interior, en una jugada que apunta a mostrar volumen político propio y anclaje territorial, dos atributos que Bornoroni todavía no logra exhibir fuera del paraguas presidencial.
El desplante tiene antecedentes. En el entorno libertario vienen repitiendo en voz baja que De Loredo «juega a dos puntas», que busca capitalizar el vínculo con Milei sin pagar los costos del ajuste y que mantiene abiertas sus conversaciones con el peronismo cordobés de Martín Llaryora.
La decisión de excluirlo del evento fue, en ese marco, una forma de bajarle el precio a su rol de socio estratégico en el Congreso. El episodio vuelve a poner sobre la mesa la discusión de fondo: quién lidera la oposición en Córdoba y quién capitaliza el vínculo con el Presidente.
Bornoroni apuesta a un armado puro, sin intermediarios y con control total de la marca Milei. De Loredo, en cambio, cree que él es el mejor candidato y el único que tiene chances matemáticas de ganarle al peronismo, una cuenta que hace sobre la base de una encuesta que no muestra.
El dirigente social y diputado nacional Juan Grabois encabezó un masivo encuentro político en Villa María, Córdoba, donde convocó a fortalecer la organización popular frente al ajuste y a construir una alternativa de justicia social con anclaje territorial y protagonismo juvenil.
Por Roque Pérez para NLI
El encuentro se realizó en el Teatrino del Parque de la Vida y reunió a más de 500 personas, entre militantes, vecinos y vecinas de la ciudad. Sin estructura política local y con una convocatoria impulsada casi exclusivamente desde redes sociales, el espacio Argentina Humana volvió a mostrar capacidad de movilización en el interior del país.
Organización popular frente al ajuste
Durante su exposición, Grabois fue contundente: “frente al ajuste y la crueldad, es necesario construir una alternativa de justicia social”. El mensaje apuntó directamente contra el rumbo económico del gobierno de Milei, al que responsabilizó por el deterioro social y la falta de respuestas ante conflictos urgentes.
El diputado nacional por la provincia de Buenos Aires —electo en 2025— viene recorriendo distintas provincias con el objetivo de afianzar su construcción nacional, ahora bajo el nombre Argentina Humana, el espacio que antes se conocía como Patria Grande y que en las últimas legislativas integró Unión por la Patria, con Cristina Fernández de Kirchner como principal referencia.
En Villa María, Grabois estuvo acompañado por la referente provincial y local del espacio, Constanza “Coti” San Pedro, con quien coincidió en la necesidad de construir una fuerza política con identidad cordobesa para “dar la batalla contra el gobierno de Milei”.
Críticas a milei y recorrido federal
El acto comenzó cerca de las 20 horas. Grabois ingresó al Teatrino saludando con la V de la victoria, entre aplausos sostenidos, mientras dialogaba brevemente con la prensa antes de dedicar un largo tramo a hablar ante la militancia, en especial a los y las jóvenes.
En paralelo, el dirigente volvió a marcar posición en sus redes sociales con críticas directas al oficialismo. Por los incendios en el sur del país, denunció: “Destruyeron el Servicio Nacional de Manejo del Fuego y ahora boludean mientras se incendia la Patagonia”. También apuntó contra Milei por la situación del gendarme argentino detenido en Venezuela, cuestionando la política exterior del gobierno.
Grabois explicó que eligió Villa María porque la conoce desde chico y destacó el potencial productivo de Córdoba. En ese marco, recordó luchas históricas como el Cordobazo, subrayando que aquellas gestas populares fueron protagonizadas por trabajadores que hoy “cobrarían cerca de 12 palos”, en una crítica directa a la pérdida del poder adquisitivo.
Antes de cerrar, adelantó que continuará su recorrido federal por provincias como Santiago del Estero, Catamarca y La Rioja, con la mira puesta en consolidar un proyecto político de cara a 2027. Sin aparatos, con discurso coherente y presencia territorial, Grabois busca disputar de igual a igual dentro del peronismo y convertirse en una referencia central de la etapa que viene.
La Secretaría de Industria y Comercio abrió una investigación por presunto dumping en lavarropas importados desde China. Aunque el expediente se apoya en datos técnicos sólidos, la decisión despierta una pregunta inevitable: ¿protección de la industria nacional o señal política hacia Estados Unidos en medio de la presión de Donald Trump para aislar a Beijing?
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
El Gobierno nacional dispuso la apertura de una investigación antidumping contra las importaciones de lavarropas de origen chino, a partir de un pedido de la empresa Drean S.A.. La medida, formalizada a través de la resolución 10/2026 del Ministerio de Economía, se apoya en informes técnicos que detectan precios artificialmente bajos y una amenaza concreta de daño a la producción local.
Sin embargo, en el contexto político actual, la decisión no puede leerse de manera aislada ni ingenua. Mucho menos cuando proviene de una administración que ha demostrado escaso interés en defender la industria nacional y que ha hecho del alineamiento automático con Estados Unidos una de sus banderas internacionales.
Dumping probado y una amenaza en ascenso
Desde el punto de vista técnico, el expediente es consistente. La Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) determinó la existencia de un margen de dumping del 10,43 % en las exportaciones chinas de lavarropas hacia la Argentina. En términos simples, los productos ingresan al país a precios más bajos que los considerados normales, incluso por debajo de los valores del propio mercado chino.
Al mismo tiempo, la CNCE aclaró que todavía no existe un daño importante consumado a la industria nacional. Las dificultades atravesadas por la empresa solicitante se explican, en buena medida, por la caída del consumo interno y no exclusivamente por el ingreso de importaciones.
El problema aparece cuando se observa la dinámica reciente. China pasó de representar el 50 % del total importado en 2022 al 66 % en 2024, y durante los primeros nueve meses de 2025 los envíos hacia la Argentina se dispararon un 590 %. La amenaza ya no es teórica: es estadística.
Precios bajos, stocks acumulados y presión futura
China no es un actor más en el comercio global. Concentra casi la mitad de las exportaciones mundiales de lavarropas, posee una capacidad productiva descomunal y enfrenta medidas antidumping en otros mercados relevantes. En ese contexto, la Argentina aparece como un destino cada vez más atractivo para colocar excedentes a bajo precio.
La CNCE detectó además que los lavarropas chinos ingresaron al país a precios inferiores a los nacionales, incluso luego de su nacionalización. Esa subvaloración presiona directamente sobre la industria local, que compite en condiciones claramente desiguales.
Más inquietante aún es otro dato del informe: más del 60 % de los lavarropas importados desde China en 2025 no se vendieron, sino que quedaron acumulados como stock. Esto sugiere una presión latente sobre el mercado interno, con riesgo de caída de precios y deterioro de la producción nacional en el corto plazo.
Milei, Trump y el trasfondo geopolítico
Hasta aquí, los datos técnicos. Pero la política nunca es neutra.
La apertura de la investigación se produce en un momento en el que Donald Trump vuelve a presionar a terceros países para que limiten su vínculo comercial con China, y cuando el Gobierno argentino busca respaldo externo, financiamiento y aval político. En ese marco, activar un expediente antidumping contra China resulta funcional: no implica ruptura ni sanción inmediata, pero envía una señal clara.
La paradoja es evidente. Un Gobierno que promueve la apertura importadora, la desregulación y el repliegue del Estado termina habilitando una herramienta clásica de defensa del mercado interno. No lo hace desde un discurso industrialista ni desde la protección del empleo, sino desde una combinación de obligación técnica y conveniencia política.
La pregunta que queda flotando es incómoda: si el caso no involucrara a China, y si no existiera este contexto geopolítico, ¿la investigación se habría abierto igual? La experiencia reciente invita a dudar.
Portada: pintura de Samuel Hirszenberg – «Spinoza excomulgador» – 1907
En noviembre de 2021, el filósofo israelí Yitzhak Melamed solicitó a las autoridades de la Sinagoga de Ámsterdam autorización para visitarla: quería filmar allí una película sobre Spinoza. Pocos días después tuvo la respuesta del rabino de la comunidad, Joseph Serfaty: “Spinoza y sus escritos fueron excomulgados con la proscripción más severa, cuya vigencia se mantiene en el curso del tiempo y no puede ser anulada… Usted ha dedicado su vida al estudio de la obra proscripta de Spinoza y al desarrollo de sus ideas… Por consiguiente, deniego su solicitud y lo declaro a usted persona non grata en el complejo de la Sinagoga portuguesa”.
Algunos siglos antes, precisamente el 26 de julio de 1656, en esa misma Sinagoga había sido leída la excomunión contra Spinoza, tremenda en todos sus términos. Luego de las conocidas imprecaciones y maldiciones proferidas en ella, ordena finalmente a los judíos de todos los tiempos, donde quiera que estos se hallaren, abstenerse de “leer ningún papel hecho o escrito” por Spinoza (“advirtiendo que nadie puede hablar oralmente ni por escrito, ni hacerle ningún favor ni estar con él bajo el mismo techo ni a menos de cuatro codos de él, ni leer papel hecho o escrito por él”). Prohibición sorprendente y más bien premonitoria, habida cuenta de que hasta ese día de 1656 el joven Baruch no había comenzado aún a escribir su obra.
Sin embargo, la eficacia del mandato que ordenaba “no leer” nunca se concretó. La obra spinozista inspiró ininterrumpidamente amor y odio en las generaciones sucesivas del pueblo de Israel, interpelado por una anomalía cultural que algunos consideran el inicio del antisemitismo moderno -de lo que León Poliakov llamó “el antisemitismo racionalista o laico de los tiempos modernos”-, mientras otros, al contrario, consideran esa obra como la consecución de una antigua tradición judía alternativa al fariseísmo dominante, trasvasada en odres filosóficos.
La obra de Spinoza inspiró amor y odio en las generaciones sucesivas del pueblo de Israel.
En el contexto del debate acerca del revocamiento de la excomunión, que en la década de 1950 encabezó el primer ministro israelí David Ben-Gurión, Yitzhak Haleví Herzog, principal rabino de Israel en ese momento, remitió al Spinozeo de Haifa una carta referida a la validez futura de la prohibición de leer a Spinoza presuntamente contenida en el herem. En ella escribe: “He examinado el texto de la proclamación [el escrito de excomunión] y hallado que… la prohibición de leer las obras y composiciones de Spinoza ya no tiene vigencia”[1]. Sin embargo, la iniciativa de Ben Gurion por levantar la proscripción de Spinoza no prosperó y, como afirma en la carta arriba citada el rabino Serfaty, “mantiene toda su fuerza”.
Una sombra incómoda
La filosofía spinozista de la necesidad y la ética de la alegría que establece el modo de vida más propio de la afirmación filosófica, insubordinada del ideal ascético y las retóricas de la humillación, revela su significado más profundo desde y ante la devastación. Y sería incomprensible sin la historia del pueblo hebreo que el joven Baruj había aprendido muy bien, al igual que la lengua hebrea, en la escuela amstelodana Ets Haim (El árbol de la vida), junto a la Sinagoga del barrio judío donde una mañana de 1635 toda la comunidad se congregó a llorar la muerte de Abraham Núñez de Bernal, quemado en Córdoba por la Inquisición. Esa historia por la que la nación de los judíos había sido invariablemente perseguida y diezmada a lo largo de los siglos ha dejado su vestigio en la obra spinozista, a la que pertenece la redacción de un Compendio de gramática de la lengua hebrea, extraña opción para un filósofo en plena madurez, que había escrito ya sus libros fundamentales. Considerado como libro de la buena memoria, quizá se trata de un gesto político de pietas hacia una lengua -y por tanto hacia un sentido del mundo- en extinción, debido a las “calamidades” y “persecuciones” de las que sus hablantes fueron objeto.
Entre algunos de los principales teóricos y filósofos judíos es posible trazar una línea de denostación de Spinoza -que en rigor se remonta hasta la publicación misma del Tratado teológico-político-, a la que pertenecen autores como Hermann Cohen, Leo Strauss, Emmanuel Levinas, Benny Lévy o, más recientemente, Jean-Claude Milner. Conforme esta persistente comprensión, el autor de la Ética no habría producido un universalismo emancipatorio y libertario sino más bien habría abierto la vía del antisemitismo moderno. Según Cohen, en efecto, “Spinoza conservó todo su rencor por el anatema en su contra, para derramarlo en este escrito [el TTP]”, que concibió con “insensible crueldad” y solo motivado por “venganza”. La investigación filológica de la Biblia por “el genio maligno de Spinoza” habría tenido por único propósito “la destrucción del concepto judío de religión”, lo que “deja al descubierto su alma” mostrando el carácter “demoníaco” de su intención y la deshonestidad de su trabajo. Considerado por el filósofo de Marburgo como “el gran enemigo”, “Spinoza constituye para la historia moderna del judaísmo la más grande dificultad”.
Su filosofía de la necesidad y la ética de la alegría revela su significado más profundo desde y ante la devastación.
En igual sentido, para Milner, el propósito último del programa spinozista -animado asimismo por resentimiento hacia su pueblo- sería el de “borrar el nombre judío” de la memoria humana. Según él, Spinoza habría teorizado una “técnica de persecución hacia los judíos” desapasionada y fría; un borramiento cuyo “único límite” sería la “masacre”, la “efusión de sangre” y los “asesinatos en masa”. Milner la llama “persecución perfecta”, que por una ironía de la historia ha sido considerada como un alegato por la libertad de creencia y su autor como un ícono de la tolerancia. La “solución final” spinozista -es la tesis fuerte de Milner- sería la conversión de los judíos al Islam, y su maniobra consistiría en alabar la política del imperio turco respecto de los convertidos, bajo la máscara de la alabanza -por lo demás ficticia- de la política de España respecto de los judíos conversos. Haría esto por prudencia, pues los turcos eran los mayores enemigos del mundo cristiano, encriptando su verdadero propósito en desplazamientos y contra-verdades conforme un “arte de escribir” necesario por la “indecencia” del contenido que se formula. La apostasía voluntaria y consiguiente conversión al Islam de Sabbatai Tsevi -sin embargo nunca mencionado por Spinoza en ninguno de sus escritos- sería pues lo que define su programa: que el nombre “judío” desaparezca -por apostasía generalizada- para siempre de la memoria de los hombres.
Originalmente expuestas en el Instituto de Estudios Levinasianos de Jerusalén en 2010-2011, las tesis de Milner no disimulan que en la discusión académica y política en torno al “problema Spinoza” (misma expresión que la empleada por Rosenberg al confiscar la biblioteca del filósofo durante la ocupación nazi de Holanda) lo que hay en juego es la cuestión palestina. En la perspectiva de Milner, el proyecto spinozista de conversión masiva de los judíos al Islam para que desaparezca el nombre “judío” de la memoria de los hombres no obstante la persistencia de la circuncisión [recordemos que esta se extiende a todo el mundo islámico], presenta -como marca Iván Segré- un claro correlato anacrónico en la actualidad. Si se aplicara hoy en Israel / Palestina la política “liberal” de Spinoza -que sea posible vivir juntos en un mismo territorio manteniendo la libertad religiosa de cada uno-, el “Estado judío” implosionaría. La propuesta de un “Estado común” desde el Jordán hasta el mar no sería otra cosa que un ardid para que esa desaparición se produzca. Según esto, un Estado común de Israel / Palestina para todos los habitantes, sean judíos, musulmanes o cristianos, significaría en poco tiempo -es el argumento del actual gobierno israelí y tácitamente de Milner- la conversión del Estado judío en un Estado islámico. Y cualquiera que afirme el bien común entre los diferentes sería un antisemita encubierto[2].
La herencia malversada
El espíritu y la letra de la filosofía spinozista nada tiene que ver con esta línea de lectura y sí mucho que contribuir a la construcción de una paz, que es siempre obra de lo común –entendido no como algo ya dado a lo que se pertenece (un territorio, una religión, un libro, una lengua) sino como algo en lo que se entra, una composición de las diferencias, la tarea de ser con otros, el vivir juntos como porvenir.
En sintonía exacta con esta deriva posible para Oriente Medio y para la humanidad toda, el músico argentino-israelí-palestino Daniel Barenboim escribió en 2003 un bello artículo en el que relata la influencia de la lectura de Spinoza cuando era niño en su manera de vivir la música (en particular el principio spinozista de la inseparabilidad de emoción y razón), y afirma su importancia para el actual conflicto palestino-israelí. Su relevancia -dice Barenboim- radica en que su filosofía “nunca se basó en la premisa del ser judío como minoría. Por eso su filosofía es tan contemporánea, ahora que el pueblo judío tiene su propio Estado, es decir no es más una minoría…”, y se halla frente a otra minoría: el pueblo palestino. La democracia israelí “no ha resuelto hasta ahora el problema de un Estado donde las minorías son suprimidas”, por lo cual “… el restablecimiento de la filosofía de Spinoza en Jerusalén [contra la ortodoxia religiosa y la derecha política que determinan actualmente el clima espiritual] es esencial si quiere lograrse un progreso en el conflicto de medio oriente”.
¿Por qué el viejo topo spinozista resplandece siempre en los momentos de peligro?
Si es verdad que “Spinoza constituye la más grande dificultad” para el judaísmo actual, lo es porque sostiene un universalismo que tiene profundas raíces en la cultura judía y no porque haya procurado su destrucción ni la desaparición del “nombre judío”. Spinoza tendrá mucho que decir siempre que el exterminio reemprende su obra. Lo que tiene por decir puede ser comprendido por cualquiera: por hombres y mujeres simples -como Yakov Bok en la novela El reparador de Bernard Malamud-; por soñadores refinados e inquietos que no permiten que se desvanezca la interrogación vital sobre todas las cosas -como Azarías Gitlin en Un descanso verdadero de Amós Oz-, o por sabios estudiosos -como el viejo Nahum Fischelson en el cuento de Isaac Bashevis Singer El Spinoza de la calle del mercado-, todos ellos spinozistas judíos que aspiran a producir una conciencia de la humanidad, apremiados por la pregunta urgente acerca del sentido de ser con otros. O por artistas como Daniel Baremboin, cuyo texto antes citado concluye con simplicidad y precisión: “Con la Ética de Spinoza Israel podría desarrollarse como un verdadero estado democrático, en el que cada parte de la comunidad defina sus valores éticos y el fin último de la humanidad”.
A través del arte, la literatura, la filosofía, la religión o la política, por fuera de cualquier tentación sacrificial y sin nunca desviar la mirada de la destrucción en potencia o en acto que se abate sobre la vida humana, el viejo topo spinozista resplandece siempre en los momentos de peligro, hereda a las generaciones su insistencia de paz, procura componer las diferencias de los seres humanos para transitar el tiempo que les ha tocado.
Tras el daño infinito inferido por el actual gobierno de Israel al tesoro cultural legado por el pueblo judío a todas las generaciones, será paradójicamente un filósofo expulsado del judaísmo quien provea al pueblo de Israel ideas que serán fundamentales para recuperar esa herencia tan fundamental para la humanidad toda. Pero eso será después. Mientras el genocidio en la franja de Gaza siga abierto, Spinoza es un amigo del pueblo gazatí, y de los judíos y las judías de todo el mundo que claman: “no en mi nombre”.
[1] Transcripta por Yirmiyahu Yovel en Spinoza, el marrano de la razón, Anaya & Muchnik, Madrid, 1995, p. 211.
[2] En favor de un Estado común, Eyal Sivan realizó un hermoso film: Estado común entre el Jordán y el mar (2013). Una lúcida crítica de la tesis de Milner puede leerse en el libro de Iván Segré, Le manteau de Spinoza, La Fabrique, Paris, 2014.
La líder de la Coalición Cívica deberá presentarse mañana ante la Justicia luego de que el fiscal Germán Camafreita denunciara haber sido intimidado tras ordenar allanamientos en una causa sensible. El expediente expone audios, llamados y un patrón de aprietes que vuelve a poner a Carrió en el centro de la escena judicial.
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
La Justicia citó para este martes a Elisa Carrió para que dé explicaciones luego de la denuncia presentada por el fiscal Germán Camafreita, quien aseguró haber sido amenazado por la exdiputada nacional tras los allanamientos al domicilio de Matías Yofe, en el marco de una causa que investiga a una presunta banda dedicada a denuncias falsas y extorsiones.
Según consta en el informe elevado por el funcionario judicial, Carrió lo llamó telefónicamente el 2 de enero, pocas horas después de los procedimientos realizados en una vivienda ubicada en Pilar, y lanzó una serie de advertencias que quedaron asentadas en el expediente.
“No sabés en qué te estás metiendo”
De acuerdo al relato de Camafreita, durante esa primera comunicación Carrió le dijo que “no sabía en qué me estaba metiendo”, que “iba a terminar preso” y que ella avanzaría “en forma despiadada” contra él. Incluso, según el fiscal, la exlegisladora aseguró que al día siguiente sería “portada de todos los medios nacionales”.
En el mismo llamado, Carrió cuestionó el allanamiento, afirmó que “se violaban derechos fundamentales” y sostuvo que se trataba de una “causa armada”, en un tono que el fiscal describió como intimidante.
Minutos después, siempre según el informe judicial, la dirigente de la Coalición Cívica volvió a comunicarse, esta vez a los gritos, para advertirle que lo denunciaría en el Juzgado Federal.
Llamados, disculpas a medias y nuevas amenazas
El episodio no terminó ahí. Dos horas más tarde, luego de que se le facilitara el número de expediente para que pudiera interiorizarse formalmente de la causa, Carrió volvió a llamar. En esa comunicación ensayó una especie de disculpa, pero inmediatamente retomó el tono confrontativo.
Camafreita dejó asentado que la exdiputada le dijo que Prefectura Naval Argentina radicaría una denuncia por el allanamiento ilegal, insistiendo en la supuesta irregularidad del procedimiento y reforzando la presión sobre el fiscal interviniente.
Denuncia formal y un posible “modus operandi”
La escalada derivó en una presentación formal. La semana pasada, la Fiscalía de la Unidad Funcional de Instrucción N°3 de Pilar denunció a Elisa Carrió y a la abogada Albana Zoppolo ante el Tribunal de Disciplina del Colegio de Abogados de San Isidro, por las amenazas y presiones sufridas durante el desarrollo del procedimiento judicial.
En el oficio, el fiscal puso a disposición todas las actuaciones labradas para que el Colegio evalúe la conducta profesional de ambas letradas durante los hechos denunciados.
En paralelo, en tribunales se investiga algo todavía más delicado: la posible existencia de un “modus operandi” por parte de dirigentes políticos que, ante causas que los incomodan, recurrirían a amenazas, aprietes y denuncias cruzadas para condicionar el accionar de fiscales y jueces.
La citación judicial a Carrió abre un capítulo incómodo para una dirigente que construyó su figura pública enarbolando banderas de ética y transparencia. Esta vez, sin discursos ni micrófonos, deberá responder ante la Justicia.