Emilio Pérsico quiere presentar una lista propia en la interna del PJ bonaerense y le mete ruido a la pelea entre La Cámpora y los intendentes que respaldan a Axel Kicillof.
Tres dirigentes del Movimiento Evita se presentaron en las últimas horas en la Junta Electoral para exigir una boleta para Mariel Fernández, la intendenta de Moreno.
Fuentes del Movimiento Evita dijeron a LPO que la Junta Electoral del PJ no quiere entregar el token que les dan a los apoderados para presentar lista. Esa es la primera de una serie de maniobras con las que creen que buscarán impugnar la boleta de Mariel.
Es un escenario similar al que padeció el riojano Ricardo Quintela cuando osó enfrentar a Cristina Kirchner a fines de 2024. El gobernador finalmente fue inhabilitado para competir y, tras amenazar con una apelación en la Cámara Electoral, se terminó bajando de la pelea.
Mariel Fernández junto a Mayra Mendoza, Axel Kicillof y Teresa García.
«Si llegamos hasta la elección los ponemos en jaque», dijeron a este medio en el Evita. «Y si les ponemos un fiscal en cada mesa, van a tener que ir a la elección», enfatizaron. Mientras La Cámpora y el MDF de Kicillof disputan por el padrón del partido, el sector de Pérsico pide competir en una interna abierta.
Kicillof ya fue informado de esta jugada, aunque en el Evita dicen que no se quiere meter. «Todos los gobernadores son presidentes del PJ, si Axel no quiere ser, cualquiera puede ser», dijeron a LPO en el movimiento.
Como anticipó LPO, la vicegobernadora Verónica Magario aparece como la principal candidata de Kicillof para presidir el partido. La presidenta del Senado se mantiene hiper activa. Acompaña a Kicillof en cada reunión política y de gestión en la Costa bonaerense y recibe en La Plata a referentes del peronismo.
«Es lo mismo de siempre, no convocan a todo el mundo y eligen el candidato en una pieza», protestan en el Evita.
El consumo masivo sigue sin dar señales de repunte. El Indec midió otro fuerte retroceso de las ventas en supermercados y mayoristas durante el mes de noviembre, mientras que en los shoppings el comportamiento fue dispar.
Los informes publicados por el Indec dan cuenta de una caída de las ventas en los supermercados del 2,8% respecto a noviembre del 2024 y del 3,8% contra octubre de 2025, el peor dato intermensual de los últimos dos años.
El único dato positivo para el gobierno es que el acumulado enero-noviembre de 2025 sigue dando un positivo de 2,2% respecto a igual período de 2024. Pero en el dato mes a mes, solamente hubo cuatro meses con variación positiva y de las últimas ocho mediciones solo octubre dio bien.
El deterioro también se sintió en los autoservicios mayoristas, donde las ventas cayeron en noviembre 8,3% respecto al mismo mes del año anterior. El dato es positivo es que mejoraron 1,3% respecto a octubre.
En los primeros once meses del 2025 el acumulado da una caída del 7,7% contra el mismo período del 2024.
Finalmente, en los centros de compras las ventas en noviembre disminuyeron 2,3% respecto a octubre, pero respeto a noviembre de 2024 hubo un salto del 17,3%. En lo que va del año, las ventas del sector acumulan una suba del 4,3%.
Javier Milei se vio con Donald Trump en Davos para sumarse a su Consejo de Paz, pero a los pocos minutos volvió a defender los acuerdos comerciales con China, el principal enemigo del estadounidense. Lo que parece una contradicción, es en realidad una necesidad: el presidente necesita que el gigante asiático le renueve el swap, como contó LPO.
En una entrevista con Bloomberg, Milei dijo que «China es un gran socio comercial» de la Argentina y que «implica un montón de oportunidades para expandir mercados».
El presidente respondió de esa forma a una pregunta sobre el pedido de Scott Bessent para que saque a China de Argentina. Milei dijo que el planteo del Secretario del Tesoro fue en clave geopolítica y «eso no está en conflicto». Y usó un argumento básico para defender los acuerdos al asegurar que Estados Unidos también comercializa con China.
«Mi plan es abrirme a la Unión Europea, abrirme a EFTA, abrirme a Estados Unidos y abrirme a China. Yo quiero una economía abierta. Mire el peso que tiene la economía china en el mundo y usted va a entender que tengo que tener comercio con China», agregó Milei, que también señaló que «no está probado» que China tenga una base espacial en Neuquén.
El problema de Milei es que, como contó LPO, a mitad de año se vence el swap por USD 18.000 millones que la Argentina tiene con China y que explican buena parte de las reservas del país. Si China decide no renovar ese acuerdo, la Argentina debería pagar entre USD 2.750 millones y USD 5.000 millones de un tramo que se activó. No hay dólares para pagarlo.
China ya tuvo un gesto con Milei y renovó el swap en 2024, pese a que el libertario venía atacando sistemáticamente a Beijing. Esa renovación tuvo una cláusula no escrita de que Milei deje de insultar a China, algo que cumplió. Pero no cumplió con otra condición que era su visita de Estado al gigante asiático.
El agravante para Milei es que el swap por USD 20.00O con Estados Unidos que se anunció en la campaña, nunca se concretó. Con esa cifra, el gobierno argentino podría acaso analizar una ruptura con China como exigió Bessent, pero sin esos fondos es imposible.
La urgencia de la renovación del swap también podría explicar el reciente «gesto» de un grupo de diputados libertarios que viajó a China casi en secreto para visitar el Partido Comunista y empresas emblemáticas como Huawei. El viaje fue pagado por los chinos.
Pese al asombro inicial, finalmente fue amable la participación de León Gieco en el cierre de Lollapalooza, en 2017, cantando “Todos los caballos blancos” frente al público de Lana del Rey. Lo mismo pasó después, cuando Pablo Lezcano compartió lineup con Liam Gallagher. Y, más acá en el tiempo, en el último show de Lali Espósito, cuando Sandra Mihanovich la tomó de la mano para corear “Soy lo que soy”. La industria musical cambió, y, como todos los rubros, también necesita generar sorpresas, espectáculo mediante. Este mandato tiene Lado B y es que muchos escenarios recuperan lo esencial de la música en vivo, de la zapada, de la experimentación: el encuentro. Lo analógico. Lo presencial. Tocar, cantar, sentir, compartir.
Y hay una música que es sinónimo de cruces permanentes: el folklore. Así, el Festival Nacional de Folklore de Cosquín 2026 vuelve a ser provocador y/o legitimador de encuentros, sin prejuicios, entre generaciones y audiencias. En el mismo escenario donde debutó Mercedes Sosa el 31 de enero de 1965 y donde, este año, La Sole festejará tres décadas de carrera, la sorpresa de la programación es la presencia de Cazzu y de Milo J. Muy gauchitos: dos referentes de la música urbana cuya manera de innovar en sus carreras es volver a nuestra música autóctona. Y a sus propias raíces personales.
En tiempos de celebración del individualismo extremo, el folklore propone diálogos con otros géneros y desarrollo colectivo.
Será otra noche memorable del Festival que nació en 1961, organizado por un grupo de vecinos en un pequeño escenario ubicado sobre la ruta 38, destinado a público y artistas de todo el país (mientras los porteños bailaban tango). Desde entonces, dura nueve noches en homenaje a la novena de la Virgen del Rosario. Por eso, Cazzu, la jefa del trap, llegará con sus coplas el domingo 25 de enero, en la Segunda Luna (y después de sorprender al público del Festival de Jesús María a pura chacarera), y Milo J pondrá en diálogo la música urbana con la zamba y el carnavalito el 1º de febrero, en el cierre, en la Novena Luna. ¡Adentro las nuevas generaciones!
En tiempos de retorno conservador y de celebración del individualismo extremo, el folklore (o, mejor dicho, la música de raíz folklórica) propone cruces, encuentros y diálogos con otros géneros: retoma gran parte de su espíritu de vanguardia y desarrollo colectivo. Si en la dictadura del ‘76 se prohibía “Zamba de mi esperanza” por proponer un aire de independencia -no del mercado, sino frente a la opresión-, cincuenta años después el folklore, cerca o lejos de Cosquín, busca vincularse con los públicos de otros géneros y demostrar que no son espacios bajo llave: se completan, unos a otros, constantemente. Y a nadie escandaliza ya que Milo J o Cazzu puedan estar en Cosquín: hay música para todos y todas. Así, el trap puede alimentar al folklore y, viceversa, los ritmos de tierra enriquecen a las letras urgentes de los chicos de ahora.
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—¿Qué es el folklore?
Es una tarde de mayo de 2025 y ya se enfrió el mate. Ahora circulan empanadas y vino en el patio de la casa de Mex Urtizberea: avanza el especial ¡FAlklore! del ciclo Esto es ¡FA! Soledad Pastorutti canta con Milo J la zamba “Cuando ya nadie te nombre”, de Horacio Guarany. Peteco y Cuti Carabajal interpretan a dúo la chacarera “Dejame que me vaya”. Chango Spasiuk y Teresa Parodi tararean el chamamé “Kilómetro 11”. A la peña se suman artistas más jóvenes: Maggie Cullen, Julián Kartun y Juan Gigena Ábalos, el director musical de la tertulia. La raíz es para todos.
Luna Monti y Maggie Cullen
¿Qué concepto pensaron Milo J y Mex, impulsores de esta juntada telúrica, para ¡FAlklore!? El especial, que oxigenó el ánimo social de 2025 y está disponible en YouTube, representa una reunión de artistas muy diversos —por estética, edad y trayectorias— y una manera abierta de entender el folklore para nuevos públicos: sin estereotipos. ¿Por qué? Durante décadas muchos concibieron al género como un sinónimo de cantores vestidos de gauchos con una visión ultra-nacionalista, patriarcal y machista. O como “tipos con quenas, bombos, charanguitos”, como dijo Pettinato en aquella frase que se viralizó, a mediados de 2025: muy por fuera de esta recuperación del género. Por eso, lejos de cristalizarse en una música estática que le canta a la patria y a sus paisajes con fanatismo tradicional, la raíz folklórica no sólo innova en arreglos y reversiones, sino que incluye discursos más abiertos, y hasta abarca a la musicalidad de la disidencia sexual con figuras como LeGon Queen y La Ferni.
El género contiene riquísimos matices, con exponentes muy distintos entre sí y discursos hasta contrapuestos, pero que pueden convivir. Entre los tradicionalistas y los innovadores hay una gran paleta de colores.
¿Cómo acortar esa distancia? Una respuesta posible está en ¡FAlklore!: “Buscamos acercarnos a las nuevas generaciones”, dijo Mex Urtizberea aquella tarde de mayo, en su patio. Y, para abrir el debate, tiró esa pregunta filosófica sobre qué representa este género. ¿Qué respondieron los invitados con mayor experiencia? ¿Qué se oyó decir en ¡FAlklore!?
—Es la afinación de este lugar en el mundo —dijo el Chango Spasiuk.
—A cada generación le corresponde un eslabón de la cadena. Es muy bueno relacionarnos de esta manera tan espontánea y hermosa —sumó Teresa Parodi.
LeGon Queen y Peteco Carabajal
Y aquella zapada sin barreras saltó de YouTube al Movistar Arena: apenas se anunció el primer show, las entradas se agotaron en dos horas. Por eso el 23 de diciembre hicieron un bis, en el que estuvieron Abel Pintos, Eugenia Quevedo, Lázaro Caballero, Rubén Rada, Nati Pastorutti, Sergio Galleguillo, Yamila Cafrune, Sele Vera, Radamel, Nahuel Pennisi, Agarrate Catalina, Raúl “Tilín” Orozco y Lito Vitale, entre otros. La zamba y la chacarera dejaron paso al chamamé y hasta hubo toques de rock argentino. La inclusión escénica fue la norma. Así, la tertulia devenida espectáculo de entrecasa, primero, y luego de estadio, hace que el folklore resulte la propuesta cultural que ofrece compañía y respuestas a estos tiempos aciagos. Y el retumbo de un bombo puede ser el llamado a compartir entre todos.
Milo J
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Esta renovación generacional se suma a la huella de las últimas décadas iniciada por artistas que llegan a la música de raíz folklórica desde la tradición, desde las academias populares o desde la intuición.
¿Qué aportar sobre Liliana Herrero que no se haya dicho ya? A los 77 años, la pionera que reinventa la raíz tiene un nuevo disco, Fuera de lugar. Con él exterioriza su desazón ante el dominio libertario y los discursos de odio, y da su propia versión del folklore interpretando a Charly García y a Spinetta. En las rupturas y quebraduras de su canto, Herrero sabe que no hace falta gritar para conectar con el pasado. Ella lo repiensa, siempre, y por eso va varios pasos adelante.
Liliana Herrero
Habitando el folklore al mismo tiempo que el jazz, el tucumano Juan Quintero formó Aca Seca Trío junto con Andrés Beeuwsaert en teclados y Mariano “Tiki” Cantero en percusión. Una apuesta musical de gran vuelo: un trío de jazz en ritmos de 6 x 8. Y aportaron temas de Quintero, quizá el compositor contemporáneo más importante, heredero de Juan Falú y Raúl Carnota. Pero, a la par, el abrecaminos que es Juan Quintero también refinó la música argentina sin fronteras con el dúo de guitarra y voces que formó con Luna Monti.
Aca Seca Trío
Muchas artistas femeninas abren sentidos clave, como Silvia Iriondo, Lorena Astudillo, Chiqui Ledesma, Luciana Jury, Mery Murúa, Paola Bernal, Mariana Baraj, Mavi Díaz, Milena Salamanca, Charo Bogarin y Sofía Viola.
Explorando discursos sonoros vinculados a la Música Popular Brasileña, el entrerriano Carlos “Negro” Aguirre es un polo de innovación y agudeza impresionista desde el piano, la composición y la voz. Suena solo, en tríos, quintetos y sextetos. Ve al folklore como un magma a explorar.
El folklore resulta la propuesta cultural que hoy nos ofrece compañía y respuestas a estos tiempos aciagos. Y el retumbo de un bombo puede ser el llamado a compartir entre todos.
Desde una concepción de rock, Duratierra enchufa al folklore con ductilidad. En septeto, con la voz al frente de Micaela Vita y las guitarras de Juan Saraco, ganaron el Premio Gardel 2025 en el rubro Mejor Álbum Grupo de Folklore con su disco A los amores – El folklórico Vol. 1. El anterior había sido La fuerza, con un discurso de crítica social y el abrazo a las identidades de género que adquieren cada vez mayor visibilidad.
Duratierra
Ahora en pausa, el octeto Don Olimpio —con Andrés Pilar en piano, arreglos y dirección— combina música de raíz y vanguardia versionando clásicos con autores contemporáneos. Aporta arreglos desafiantes y un proceso de trabajo de lo individual a lo colectivo. Con la voz de la catamarqueña Nadia Larcher, grabaron varios discos y dejaron su álbum final, registrado en vivo en el Teatro Margarita Xirgu a fines de 2023, como ejemplo de que la formación académica también puede motivar el baile peñero: La Olimpeña en vivo.
También en el Xirgu se grabó, en septiembre de 2024, otro proyecto que unió tradición y vanguardia entre generaciones: Carnota Presente. Producido por Lito Vitale, fue un homenaje a los diez años de la muerte del autor de la clásica zamba “Grito Santiagueño”. Los artistas invitados abrazaron chacareras, zambas, vidalas y más canciones de Raúl Carnota, las cuales destacan por su destreza sonora y su sensibilidad social.
Don Olimpio con invitados, Teatro Margarita Xirgu, 2023.
¿Carnota Presente habrá sido uno de esos conceptos que inspiraron la juntada de ¡FAlklore!? Muchos de quienes estuvieron en aquel escenario cantan hoy reunidos por Mex y Milo J. En el homenaje a Carnota estuvieron Juan Iñaki, Manu Sija, Verónica Condomí, Liliana Vitale y Matías Betti, Mono Izarrualde, La Bruja Salguero, Georgina Hassan, Maggie Cullen, Franco Luciani, Victoria Birchner y Minino Garay, Lidia Borda y Daniel Godfrid, Juan Pablo Di Leone, Lisandro Aristimuño, Suna Rocha, Willy González y Nadia Larcher.
—Les presento a la tinya, el tambor andino. Este instrumento une a los pueblos de la Cordillera de Los Andes desde América del Norte hasta el último rincón de América del Sur.
En junio de 2024, justamente, Nadia Larcher cantó unas coplas en el auditorio del Kennedy Center, en Washington. Presentaba el disco Tinya Raíz, su reivindicación de la herencia musical diaguita-calchaquí y de las piezas recopiladas por Isabel Aretz y Leda Valladares. Asimismo, en sus propios temas, Larcher expande sus líneas sonoras y se reafirma con interrogaciones profundas. “Esta música nos une en la humanidad, en el dolor, en el quejido, en la necesidad de expresar para sacar afuera lo que nos pasa adentro”, dijo Larcher, y quien también cantó “Vientito de Tucumán”, a dúo con Ricardo Mollo, en 2023, en el estadio de Vélez, en el festejo de los treinta y cinco años de Divididos.
Nadia Larcher
Fue otro cruce de generaciones y sonidos. El poder del rock, la poesía de Atahualpa Yupanqui y la raíz flotaron en la voz de Larcher, en su memoria y en su concepción artística hacia el futuro: mirar atrás es dar grandes pasos hacia adelante. Conectar con otros géneros es demostrar que el folklore es pasado, presente y vanguardia de la música popular argentina. ¿Cuántos nuevos públicos, en los tiempos que vengan, como los de Milo J o Cazzu, lo van a comprobar?
El Gobierno avanzó con una resolución que elimina obligaciones históricas del Estado
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
Bajo el argumento de la “modernización normativa”, el Gobierno avanzó con una resolución que elimina obligaciones históricas del Estado y borra del reglamento sanitario el tratamiento especial para los pequeños productores. La Resolución 62/2026 del SENASA, publicada hoy en el Boletín Oficial no crea reglas nuevas: directamente quita las que protegían a los sectores más vulnerables de la cadena agroalimentaria.
La medida fue publicada el 23 de enero y pasa casi desapercibida fuera del ámbito técnico, pero su impacto es profundo. Con una sola firma, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria derogó dos capítulos completos del Reglamento de Inspección de Productos de Origen Animal, vigente desde 1968, que cumplían funciones centrales: el asesoramiento estatal y la regulación específica para la agricultura familiar.
Menos Estado, más castigo
Uno de los capítulos eliminados es el Capítulo XXIX – Del Asesoramiento, que establecía la obligación del SENASA de publicar guías, materiales explicativos y normas de divulgación para que productores y elaboradores supieran cómo cumplir con los requisitos sanitarios.
La derogación implica un cambio de paradigma: el Estado deja de tener la obligación normativa de explicar cómo cumplir la ley, pero mantiene intacta su capacidad de controlar, sancionar y clausurar.
En otras palabras, menos acompañamiento y más castigo. Una lógica coherente con el espíritu de la Ley Bases, que atraviesa toda la resolución como marco político general.
Agricultura familiar: de régimen especial a la intemperie
Más grave aún es la derogación del Capítulo XXXIII – De los productos provenientes de la agricultura familiar. Ese apartado reconocía algo elemental: no es lo mismo un frigorífico industrial que un pequeño productor artesanal.
El capítulo contemplaba:
Diferencias de escala
Modalidades productivas específicas
Volúmenes reducidos
Condiciones territoriales y sociales propias
Al eliminarlo, el SENASA borra del reglamento cualquier tratamiento diferenciado y somete a la agricultura familiar al mismo esquema normativo que rige para grandes empresas del complejo agroindustrial.
El resultado es previsible: más exclusión, más informalidad y más presión sobre los eslabones más débiles de la cadena.
Modernización sin reemplazo
La resolución justifica las derogaciones en la necesidad de “actualizar” normas obsoletas y acompañar los avances tecnológicos. Sin embargo, hay un dato central que el texto no puede disimular: no se dicta ninguna norma nueva que reemplace lo eliminado.
No hay:
Nuevo régimen para agricultura familiar
Nuevo esquema de asesoramiento digital
Nuevas herramientas de acompañamiento técnico
Solo hay vacío normativo.
Responsabilidad individual y retirada estatal
La Resolución 62/2026 se apoya reiteradamente en la Ley 27.233, que establece la responsabilidad primaria de los actores de la cadena agroalimentaria. Pero al mismo tiempo, reduce el rol activo del Estado a su mínima expresión.
El mensaje es claro: cada productor debe arreglárselas solo, aun cuando las condiciones de partida sean profundamente desiguales.
Bajo el discurso de la eficiencia y el reordenamiento normativo, se consolida un modelo de Estado que controla pero no acompaña, sanciona pero no explica, exige pero no reconoce diferencias.
Una decisión técnica con consecuencias políticas
Aunque redactada en lenguaje administrativo, la resolución tiene una consecuencia política nítida: debilita a la agricultura familiar y fortalece un esquema pensado para grandes actores.
No es una simplificación inocente. Es una decisión que reconfigura quién puede producir, quién puede cumplir y quién queda afuera del sistema formal.
Y como suele ocurrir, el ajuste normativo no cae sobre los poderosos, sino sobre quienes producen en pequeña escala, sostienen economías regionales y garantizan alimentos en condiciones adversas.
La crisis que desembocó en la salida de Paul Starc de la UIF esconde una compleja situación de la Argentina en materia de lavado y deja al país expuesto a sanciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
LPO anticipó en exclusiva que Starc era apurado por el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili, que lo acusaban de demorar la adecuación de las normas antilavado para que pueda aplicarse la ley de Inocencia Fiscal que el gobierno necesita para que los ahorristas saquen los dólares del colchón.
En la UIF dijeron a LPO que como la inocencia fiscal va contra la ley de lavado, Starc no quería modificar las resoluciones porque tenía al GAFI encima.
En octubre del año pasado, Argentina estuvo cerca de caer en la lista gris del GAFI y si bien se salvó, quedó en estado de «seguimiento». Eso significa que marcaron una serie de puntos que el gobierno debía mejorar, pero se hizo muy poco.
En la UIF aseguran que va a ser difícil muy difícil defender la posición Argentina en el plenario que el GAFI tendrá en febrero y en el que se va a tratar el caso argentino.
Con la salida de Starc también se produjo la del director de Coordinación Internacional, Eduardo Nazareno Muñoz, una traba burocrática a semanas del plenario del GAFI.
Pocos meses atrás se cambió por tercera vez al representante ante el GAFI y no es un tema menor que el procedimiento complejo de designación de las nuevas autoridades les va a llevar no menos de tres semanas.