Sociedad

  • Gemelo Digital: desmantelar y vigilar

     

    Con frases que reflejan lo que una IA entiende como máximas pensadas para el bronce, el Gobierno nacional, a través del ministerio de Capital Humano, lanzó el viernes pasado el Gemelo Digital Social. “Argentina se adelanta al futuro, porque el futuro no espera”, tuiteó Milei, repitiendo la voz en off de un video institucional difundido en redes sociales, respaldado por la ministra Sandra Petovello y por el propio presidente. El anuncio oficial no especificó cómo se replicarán los datos individuales ni qué software será utilizado.

    El futuro, según reza la estética triunfalista del poder, es una cuestión de anticipación, de proyección. O tal vez de hiperstición, ese tipo particular de ficción que, a fuerza de ser enunciada y actuada, termina volviéndose real. Es una idea acuñada por Nick Land y la Cybernetic Culture Research Unit (CCRU) que plantea que ciertas narrativas especulativas trascienden la representación de un futuro posible para, de hecho, generar las condiciones de su propia materialización. Es un mecanismo que se vuelve especialmente relevante en el contexto actual, marcado por una convergencia entre economía financiera, tecnología digital y producción cultural que reconfigura la relación entre lo simbólico y lo material. Si tradicionalmente la ideología operaba organizando el campo de lo pensable dentro de un marco dado, la hiperstición introduce una lógica performativa que transforma las condiciones de lo posible, a través de un manejo específico de las redes de circulación y replicación.

    La hiperstición no es una profecía que se cumple porque alguien adivinó el porvenir, tampoco una falsa creencia que termina sublimándose en hechos (un rumor sobre la insolvencia de un banco que acaba por hacerlo quebrar). Es una idea que produce el futuro que dice estar describiendo. Opera como un bucle en el que primero se cuenta una historia sobre cómo va a ser el mundo, sabiendo que puede articularse con decisiones e inversiones que modulan miedos y deseos para que, finalmente, el mundo se parezca cada vez más a esa historia. La hiperstición implica una autoría, una voluntad que no distingue entre lo que es y lo que se dice en pos de que la ficción y la realidad colapsen en una misma sustancia.

    El sistema del Gemelo Digital Social, según se anunció, integrará en una base unificada datos de ANSES, salud, educación, trabajo, migraciones y territorio para construir un modelo predictivo. Podrá simular escenarios y optimizar decisiones públicas en tiempo real. Se trata, en el lenguaje del oficialismo, de un salto hacia el “Estado predictivo”, un Estado que ya no reacciona después de que los problemas ocurren, sino que los prevé y los administra antes de que se manifiesten. La ambición es total, como total es el sueño de control que anima a los tecnolibertarios.

    Un detalle: el video de presentación contenía un error ortográfico que resultó una especie de condensación involuntaria de todo el proyecto. Llegando al primer minuto, una leyenda en mayúsculas afirma que el Gemelo será “el primer sistema que ayuda a predicir el futuro”. Una falta elemental, que cualquier corrector automático modifica en un segundo. Lo que se suponía un manifiesto de alta tecnología aparecía como el trabajo apurado de quien ni siquiera puede deletrear su propia promesa. Al anunciar que la inteligencia artificial puede reemplazar el juicio de lo político, el anuncio del Gemelo Digital Social intenta afirmar por adelantado un futuro que se esfuerza por cumplir desfinanciando lo público mientras compra tecnologías híper marketizadas como salvación. El error ortográfico, más que un descuido, parece ser la marca de que están desesperados por hacer real una ficción que todavía no saben ni escribir.

    La ambición es total, como total es el sueño de control que anima a los tecnolibertarios.

    Las reacciones no tardaron. La oposición presentó pedidos de informes. Especialistas advirtieron sobre la ausencia de un marco legal para la protección de datos y el peligro de que el sistema derivara en un amplio esquema de vigilancia social. Aunque no fue una respuesta al lanzamiento del Gemelo, justo este lunes se conoció la primera encíclica del Papa León XIV, que pone especial énfasis en la falta de neutralidad moral de la IA y denuncia que el control de las plataformas, las infraestructuras y los datos está en manos de “grandes actores económicos y tecnológicos que, de hecho, determinan las condiciones de acceso”.

    Y en el centro de las sospechas quedó un nombre que hace semanas tiene fascinada a la Argentina, como el flautista de Hamelin a sus ratones: Peter Thiel. El magnate tecnológico, cofundador de Palantir, dueño de una fortuna estimada en más de 23.000 millones de dólares, se reunió con Milei en la Casa Rosada a fines de abril. Pero no era su primer encuentro, ya que se habían visto en mayo de 2024 en Los Ángeles y en una visita anterior del empresario a la sede del gobierno argentino. La diferencia es que esta vez la llegada de Thiel a Buenos Aires fue mucho más aparatosa. Se instaló con su familia en una lujosa vivienda en Barrio Parque, se reunió con Santiago Caputo (el asesor estrella de Milei) y Federico Sturzenegger, y asistió al superclásico River-Boca en el Monumental. Palantir, vale recordar más allá de esa espuma, desarrolla sistemas de inteligencia y vigilancia utilizados por la CIA, el FBI y la NSA. Y el Gemelo Digital es, precisamente, uno de los tantos productos que ofrece la compañía. 

    Palantir desarrolla sistemas de inteligencia y vigilancia utilizados por la CIA, el FBI y la NSA. Y el Gemelo Digital es, precisamente, uno de los tantos productos que ofrece la compañía. 

    Pero Thiel no es una excepción ni un excéntrico solitario. Es, ante todo, la cara más visible de una élite tecno-solucionista que, desde Silicon Valley, ha diseñado y exportado al mundo una forma particular de entender el poder, la tecnología y el papel del Estado. Esta élite no constituye un monolito unificado, por el contrario, está atravesada por rivalidades personales, diferencias generacionales, disputas por el control de sus imperios y visiones enfrentadas sobre el ritmo de la innovación, el grado de alianza con el aparato estatal y el estado del mundo en general. Sin embargo, cuando se trata de leer el núcleo duro de sus proyectos (imponer la idea de que el avance corporativo y tecnológico debe primar sobre cualquier derecho colectivo, y que la democracia es un obstáculo para la eficiencia), empezamos a ver que funcionan como un proyecto de clase. La foto de la asunción del segundo gobierno de Trump con todo Silicon Valley detrás revela, justamente, que a pesar de sus rencillas internas, caminan juntos para que el derecho empresarial y el mercado se impongan como únicos horizontes posibles.

    Volvamos al caso concreto de nuestro país, donde la operación Gemelo encuentra un antecedente claro en un ensayo general que surgió hace más de un año y que (como todo ensayo) fue más torpe, más discursivo y menos operativo, pero ya contenía la matriz general. En 2025, el mismo ministerio de Capital Humano lanzó PAIDEIA, un pomposo programa para integrar inteligencia artificial en las aulas de todos los niveles y en toda la geografía del país. El término paideia representaba, en las ideas de Platón, el ideal griego de formación integral del ciudadano, un dispositivo cultural para pasar de potencia a acto las capacidades cognitivas individuales en favor del conjunto completo de la polis. El programa de la Secretaría (ex Ministerio) de Educación prometía exactamente lo contrario. En el proyecto se mencionan tres niveles (pensamiento computacional, aplicación de IA y desarrollo de IA) sin especificar jamás qué algoritmos se usarían, quién los auditaría, ni qué empresas estarían detrás. Pero mientras el programa se presentaba como la solución para la educación del futuro, el presupuesto educativo sufría una reducción real cercana al 50 por ciento, además del enorme desprecio por la investigación básica y el cierre de varios organismos fundamentales en el desarrollo científico nacional. 

    Entre PAIDEIA (que hasta ahora no se implementó) y el Gemelo digital  hay una diferencia crucial, que marca el pasaje entre ambas experiencias. PAIDEIA resultó ser principalmente humo. El Gemelo Digital, en cambio, ya tiene servidores y ya está cruzando datos sensibles, convirtiendo a los ciudadanos en variables de un modelo predictivo. Es posible pensar, entonces, que estamos ante un proyecto que va de la educación a las políticas públicas y que probablemente continuará hacia otros dominios como la salud, la seguridad y la justicia. En cada caso, la operación es similar y comienza con un debilitamiento de la institución, un anuncio de salvación tecnológica y la transferencia de poder, datos y dinero a manos privadas (a veces extranjeras, casi siempre opacas). 

    Los antecedentes de “estados predictivos” en el mundo

    Antes de que la Argentina descubriera este “Estado predictivo”, en otros países ya se habían ensayado versiones de esta misma lógica. Los resultados nos piden, como mínimo, mucha cautela. El mayor sistema de identificación biométrica del mundo se presentó como una herramienta de inclusión en India con el Aadhaar (que viene del sánscrito y significa “sustento”, “base”), un número único de 12 dígitos vinculado a los datos biométricos (incluyendo las huellas dactilares y el iris) de cada residente del país, que se obtiene voluntariamente y funciona como una llave de acceso a subsidios, cuentas bancarias y otros servicios estatales. La “Autoridad de Identificación Única de la India” (UIDAI) eligió este nombre deliberadamente para comunicar el rol del sistema como una infraestructura de identidad fundamental sobre la cual se pueden construir servicios públicos y privados. Pero sin una ley robusta de datos, el Estado terminó teniendo acceso a la biometría, los hábitos de consumo, los movimientos migratorios y las transacciones financieras de más de 1.300 millones de personas. Como resumieron algunas organizaciones de derechos digitales, el Estado del bienestar se transformó silenciosamente en un Estado observador. El problema es que cuando el sistema falla (todo sistema falla) miles de ciudadanos quedan excluidos de beneficios por un error que para cuando se arregla puede ser tarde.

    La operación comienza con un debilitamiento de la institución, un anuncio de salvación tecnológica y la transferencia de poder, datos y dinero a manos privadas (a veces extranjeras, casi siempre opacas). 

    Eso pasó en Países Bajos donde, en 2021, un escándalo masivo conocido como el “Toeslagenaffaire” provocó la caída del gobierno de Mark Rutte. La agencia tributaria neerlandesa utilizó un algoritmo, al que Amnistía Internacional llamó “xenófobo”, para detectar fraudes en los subsidios para guarderías infantiles, señalando desproporcionadamente a las personas de origen inmigrante. Hubo más de 26.000 casos de acusaciones injustas, lo que llevó a muchas familias a la ruina económica, al divorcio o a que les fueran retirados sus hijos. El impacto fue tan devastador que la investigación parlamentaria lo calificó como una “injusticia sin precedentes”. A diferencia de otros casos, la reacción ciudadana y política fue inmediata y demostró que lo que había de fondo no era un debate técnico, sino político.

    Por otro lado, en 2020 el gobierno británico implementó un sistema automatizado para detectar fraudes en el programa de beneficios universales que señaló a 200.000 personas como “sospechosas de fraude”. La investigación posterior mostró que sus modelos tenían sesgos sistemáticos por edad, discapacidad, estado civil y nacionalidad. Personas con enfermedades mentales fueron acusadas de mentir sobre su condición. ¿Les suena? La propia evaluación interna del gobierno admitió que la precisión del sistema era del 35 por ciento. El 65 por ciento restante fueron errores que recayeron sobre los más vulnerables.

    Argentina, claro, es diferente. No tiene una ley de protección de datos que regule el cruce de información entre agencias. No tiene un organismo de control independiente para la inteligencia artificial en el sector público. Y tiene un gobierno que ya ha mostrado que el cuidado de las mayorías no está entre sus prioridades. Más que adelantarnos al futuro, puede ser que estemos corriendo más rápido que nadie para repetir los errores de ayer con una fe religiosa milenaria. La diferencia es que en este suelo sagrado, cuando el algoritmo se equivoque no habrá contralor al que reclamarle.

    Argentina no tiene una ley de protección de datos que regule el cruce de información entre agencias. No tiene un organismo de control independiente para la inteligencia artificial en el sector público.

    El Gemelo Digital como un generador de angustia

    Hasta acá, la cuestión más extendida sobre los algoritmos, predicciones, empresas e ideologías. Pero falta una dimensión que suele quedar fuera del foco cuando se discuten estos temas:  la de los cuerpos de quienes habitamos en Argentina. Cuerpos que duelen, que tienen hambre y se cansan, que se enferman, se burnoutean y envejecen. Algo que en la jerga filosófica puede llamarse el “cuerpo somático” para distinguirlo de los conceptos que lo rodean o de sus espectros digitales.

    La investigadora Alejandra López Gabrielidis ha dedicado buena parte de su trabajo a pensar la tensión entre los cuerpos somáticos y los virtualizados. Su agudo diagnóstico parte de observar que lo que experimentamos como malestar en la era de la datificación no es solo una cuestión de vigilancia o de pérdida de privacidad, sino y sobre todo, una angustia de escala. Por un lado, al ser seres de carbono, estamos hechos de carne, metabolismos y ritmos biológicos, pero también de presencias compartidas y tiempos sinuosos para la digestión de lo vivido. Como forma de vida, los seres humanos hemos generado distintas formas de memoria exosomática: la capa de recuerdos, saberes y operaciones que depositamos fuera de nuestro cuerpo (en herramientas, pinturas, discos rígidos, algoritmos) y que luego actúa sobre nosotros como una especie de segundo sistema nervioso que modula lo que podemos pensar y hacer sin que lo decidamos conscientemente. Ese cuerpo de datos vive a una velocidad y en una topología radicalmente distintas a las de la carne, ya que son instantáneas, ubicuas, fragmentarias y teóricamente infinitas. El problema actual es que la aceleración a la que llegamos hace que el cuerpo somático ya no pueda seguirle el ritmo al datificado y, sin embargo, se le exige que lo haga (de ahí, muchas de las explicaciones sobre la depresión y la ansiedad como padecimientos colectivos, no individuales).

    El Gemelo Digital Social es una máquina perfecta para producir y explotar esa angustia. Porque lo que el sistema construye no es un “espejo” (como gustan de decir sus promotores), sino un molde. Toma nuestros rastros y ensambla con ellos una versión nuestra mucho más manejable que la original . Ese fragmento abstracto cobra vida como perfil que ya no necesita de nuestra presencia para existir y se puede convertir en el verdadero objeto de la gestión estatal. El cuerpo somático, mientras tanto, se queda afuera, subordinado a la exigencia de ajustarse y optimizarse. Eso es lo que López Gabrielidis ve como una carrera en la que el cuerpo de carne y hueso tarde o temprano pierde, salvo que se logren establecer canales de comunicación que compatibilicen las escalas. Pero esa salida requiere un requisito previo innegociable, que consiste en que el cuerpo de datos sea reconocido como algo que somos, no como algo que nos pertenece, o que puede pertenecerle a alguien, como una propiedad más. Al contrario, en el contexto del Gemelo Digital, ¿quién es dueño de ese otro yo que el Estado está construyendo sin debate (ni consentimiento) previo? El error ortográfico del video (“predicir”) quizás no venía tanto de predecir como de producir. Producir cuerpos clasificados y pre-optimizados.

    El error ortográfico del video (“predicir”) quizás no venía tanto de predecir como de producir. Producir cuerpos clasificados y pre-optimizados.

    Detrás de todo este artefacto con futuro incierto, y de todos sus parientes, hay siempre una pequeña frase, a veces dicha en voz baja, a veces en negritas con luces de neón: “There Is No Alternative” (conocida como TINA). En el caso del neoliberalismo clásico, la frase fue acuñada por Margaret Thatcher en 1979 para explicar que, frente al mercado, la privatización y el ajuste, el Estado sobra, salvo para poner la fuerza bruta que haga falta para que florezcan “en libertad”. Esta doctrina, que durante décadas justificó el desmantelamiento de lo público, ha encontrado en el tecnolibertarianismo actual una actualización perfecta. ¿Y qué aparece en el lugar de lo que se desmantela? Promesas de otro futuro. El Gemelo Digital, PAIDEIA, la “libertad educativa”, los vouchers, las criptomonedas salvíficas. Tecnologías que se anuncian con fuegos artificiales pero que resultan ser versiones opacas, sin auditoría, sin soberanía, sin mecanismos de apelación y casi siempre a favor de los mismos intereses. Que se horrorizan frente a la defensa de lo común o la exigencia de transparencia, previsión y rendición de cuentas. 

    Porque incluso si el Gemelo funcionara exactamente como promete, seguiría abierta una cuestión elemental: ¿qué problema político intenta resolver realmente? Porque si el objetivo es reducir enfermedades, abandono escolar o vulnerabilidad social, ¿no sería más directo (y hasta más barato) reconstruir hospitales, fortalecer la atención primaria, reabrir centros de salud mental, garantizar salarios dignos y ampliar redes de cuidado? Las políticas públicas nunca dependen solamente de la capacidad de procesar datos, sino de la idea de sociedad que organiza aquello que se decide construir.

    ¿No sería más directo (y hasta más barato) reconstruir hospitales, fortalecer la atención primaria, reabrir centros de salud mental, garantizar salarios dignos y ampliar redes de cuidado?

    Ahí es donde TINA y la hiperstición se dan la mano. Alternativas hay. Pero con el camino del monocultivo y la monotecnología se están produciendo activamente las condiciones para que desaparezcan. Desfinanciar la universidad pública no es una consecuencia inevitable de la crisis, sino una decisión. ¿Cómo leer, entonces, al Gemelo Digital? Sobre todo, cuando se presenta como una tecnología de cuidado, como una decisión disfrazada de oportunidad. 

    Lo que está en juego, al final, no es si un algoritmo puede predecir el futuro (puede, dentro de ciertos márgenes, como lo puede en márgenes aún más acotados la macroeconomía liberal). Lo que está en juego tampoco es si la tecnología es “buena” o “mala”, es quién tiene el poder de imaginar el futuro. Porque en definitiva la imaginación (justamente, la facultad que ningún gemelo digital tiene) es la única herramienta que tenemos para construir mundos que no sean una repetición de este presente. Argentina se adelanta al futuro. ¿A cuál de ellos? Ya lo veremos, la cuestión está aún abierta. Un buen comienzo sería recuperar la capacidad de decir “no” cuando nos prometen que no hay alternativa. 

    La entrada Gemelo Digital: desmantelar y vigilar se publicó primero en Revista Anfibia.

     

  • El peronismo organiza un frazadazo en el Congreso para evitar que el Senado elimine la Zona Fría

     

    Dirigentes de la Costa Atlántica tomaron la posta y comenzaron a organizar un frazadazo en el Congreso para frenar la votación que buscará eliminar el régimen de subsidios al gas que impacta en 94 municipios de la provincia de Buenos Aires.

    Un grupo de dirigentes se reunieron este martes en Villa Gesell y resolvieron llevar a la Cámara Alta las declaraciones de los Concejos Deliberantes y las firmas de vecinos pidiendo el mantenimiento de la Zona Fría.

    La zona Atlántica es una de las más frías de la provincia. Intendentes y concejales sostienen que la eliminación del régimen tendrá un «impacto catastrófico» sobre miles de vecinos y hogares bonaerenses en un contexto marcado por la caída del poder adquisitivo y el aumento sostenido de alimentos y servicios públicos. En la Villa Gesell llegaron dirigentes de Mar del Plata, Tandil, General Madariaga, Balcarce, Maipú, Lobería, Pinamar, Dolores, Mar Chiquita y Necochea.

    Milei tuvo el apoyo de los gobernadores del norte, el PRO y la UCR para recortar los subsidios al gas

    Gustavo Barrera, Intendente de Gesell y convocante de la reunión, dijo que la ciudad balnearia cuenta con alrededor de 12.000 medidores de gas y que actualmente más de 7.000 hogares presentan problemas para pagar, con deudas y avisos de corte.

    «Si a esto se le suma un incremento mayor a la tarifa, va a ser catastrófico. La situación es realmente preocupante. Hay aumentos constantes y muchas familias ya no llegan. Por eso creemos que tiene que haber la fuerza necesaria para que esta quita, que ya tiene media sanción, no se apruebe en el Senado», dijo Barrera.

    En tanto, el concejal Gustavo Pulti propuso conformar una red de municipios y ciudades en defensa de la Zona Fría, así como impulsar acciones conjuntas, entre ellas presentaciones judiciales y campañas de juntada de firmas.

    También estuvo la diputada nacional Jimena López quien repudió la medida que significa una nueva quita de derechos por parte del Gobierno Nacional y alertó que «aproximadamente 1.300.000 bonaerenses vamos a perder el subsidio».

    López dijo que el sentido de la Zona Fría es que los bonaerenses tienen más días de frío y consumen más metros cúbicos de gas. Mientras que un vecino de la CABA tiene mayores consumos durante casi 3 meses, los bonaerenses consumen esa misma cantidad durante 8 o 9 meses.

    En el documento difundido tras la reunión, los dirigentes señalaron que «la modificación del régimen de Zona Fría representa una decisión profundamente injusta, insensible y centralista» y sostuvieron que «defender este beneficio significa cuidar el bolsillo de los vecinos y proteger la vida social, productiva y económica de nuestras comunidades». 

     

  • Zamora acelera su acercamiento a LLA y consigue el apoyo libertario a su rendición de cuentas en Tigre

     

    Julio Zamora profundiza su acercamiento con los libertarios, que este martes le facilitaron votos determinantes para conseguir la aprobación de la rendición de cuentas en Tigre, el único municipio gestionado por un peronista en el que concejales de La Libertad Avanza (LLA) avalaron los números del ejercicio 2025.

    El dato cobra relevancia en un contexto donde Karina Milei, a través de su armador bonaerense Sebastián Pareja, dio la orden de no apoyar proyectos sensibles girados por intendentes peronistas y sobre todo marcar el rechazo en casos como los tratamientos presupuestarios, fiscal-impositiva y rendición de cuentas.

    Tan rigurosa fue esa instrucción que semanas atrás, durante un zoom, Pareja les anunció a los concejales libertarios la conformación de una comisión de seguimiento para controlar cómo vota y qué proyectos presenta cada edil de LLA.

    Al momento, los libertarios votaron en contra en más de una quincena de municipios al mando del peronismo donde ya se trató la rendición de cuentas. Eso sucedió en La Matanza, Quilmes, Brown, La Plata, Pilar, Hurlingham, Ituzaingo, San Martín y otros.

     Tigre fue una excepción a la regla de Karina Milei, por lo que se abren especulaciones políticas sobre el futuro posicionamiento electoral de Zamora que, con el apoyo de cinco concejales libertarios logró aprobar la rendición por mayoría (15 a favor y 7 en contra). 

    Incluso rechazaron la rendición en municipios como Rosales (Punta Alta), donde hay quienes advierten que los libertarios suelen aprobarle proyectos al axelista Rodrigo Aristimuño. Ahí, el bloque LLA no se animó a contradecir la orden de Karina en la simbólica rendición, pero luego le aprobó a Aristimuño la compensación de gastos.

    Así, Tigre fue una excepción a la regla que abre especulaciones políticas sobre el futuro posicionamiento electoral de Zamora que, con el apoyo de cinco concejales libertarios logró aprobar la rendición por mayoría (15 a favor y 7 en contra).

    Zamora se acerca a los libertarios, que lo apoyaron en el rechazo al freno de las torres en Tigre

    El rechazo vino de los cinco concejales del bloque Fuerza Tigre que comanda el massista Luis Samyn Duccó y de dos concejales libertarios de extracción PRO que, al desmarcarse de la mayoría del bloque LLA-Tigre, evidenciaron una crisis interna que persiste en el armado libertario.

    En concreto, los concejales LLA que aprobaron la rendición de Zamora fueron Sofía Bravo y Ximena Pereyra (que responden a Segundo Cernadas), Milagros Rodríguez (que reporta a Nicolás Scioli), Diego Avancini y Claudio Baumgarten, éste último que dejó recientemente la coordinación distrital, luego de encabezar las últimas dos listas locales de LLA.

    Los Menem intervienen la Anses de Tigre y agravan la interna libertaria

    El apoyo de los concejales de Cernadas a proyectos de la gestión Zamora ya se dio en sesiones previas, como aquella en la que votaron juntos el rechazo a la suspensión de habilitaciones para la construcción de todo tipo de torres en el distrito.

    Sin mayoría propia en el Concejo, Zamora está forzado a construir acuerdos. Es ahí donde viene reforzando en los últimos tiempos entendimientos con Cernadas y otros sectores de la interna libertaria, por lo que algunos creen el intendente continuará con su deriva hacia los libertarios a 2027. 

     

  • El gobierno porteño habilita locales gastronómicos en los principales parques y plazas de la Ciudad

     

    El gobierno porteño habilitará locales gastronómicos en 16 de los principales parques y plazas de la Ciudad. El canon base es para el Parque Thays, ubicado en la zona más cara de la Capital, es de 1500 dólares.

    Hernán Lombardi desempolvó un proyecto que había sido aprobado en medio de una enorme controversia en 2014. La Ley 4950 habilita cafés en plazas y parques siempre y cuando tengan más de 50 mil metros cuadrados.

    Sumando ítems como baños, espacio para elaboración de alimentos, sector de sillas cubierto, descubierto y bicicletero, los locales no pueden superar los 200 metros cuadrados. Están obligados a tener baños de uso público y gratuito.

    El espacio La Isla de la Paternal tiene uno de los cánones base más bajos, tan solo 1,1 millones de pesos, menos de 800 dólares por mes, mientras que, frente a los lagos de Palermo, en el Parque Ernesto Jaimovich, la base quedó en 2,38 millones de pesos.

    La Ciudad habilita hasta 8 pasajeros por taxi y exigirá licencia profesional para los Uber

    Según publicó Tiempo, el espacio en Plaza Scicilia cotiza a 2,38 millones como base, en Parque Chacabuco 1,1 millones y en la Plaza Club Alemán de Equitación 2,10 millones.

    La licitación que lanzó Desarrollo Económico tiene algunos puntos llamativos: los concesionarios se ahorran de pagar el canon hasta que hayan recuperado su inversión en infraestructura.

    La ley prohíbe «la construcción de instalaciones para cocción de alimentos mediante el uso de gas leña o carbón» y admite la «venta de emparedados, golosinas, productos de confitería u otros alimentos, envasados en origen y que provengan de fábricas autorizadas».

    El lanzamiento de la licitación, cuya apertura de sobres está prevista para dentro de un mes, sorprendió a la oposición porteña. Si las concesiones son menores a cinco años, el proyecto no debería pasar por la Legislatura.

    Un aliado del PRO vaticinó que habrá presentaciones judiciales para frenar la licitación, mientras que desde el peronismo dijeron que están estudiando el proyecto, que se publicó pocas horas atrás.

     

  • Trump recibió a Flavio Bolsonaro en la Casa Blanca pero evitó apoyar su candidatura

     

    La búsqueda de una foto con Donald Trump se convirtió en la nueva apuesta internacional de Flávio Bolsonaro. El hijo mayor de Jair Bolsonaro desembarcó en Washington con la expectativa de concretar una reunión en la Casa Blanca que le permita reposicionarse políticamente en medio de una campaña golpeada por sus vínculos con el dueño del Banco Master acusado de estafador, escándalos financieros y una caída estrepitosa en las encuestas.

    El encuentro fue impulsado por su hermano Eduardo Bolsonaro, quien mantiene vínculos con figuras cercanas al trumpismo en Estados Unidos y hace casi un año que se encuentra exiliado en Washington operando contra la economía brasileña para perjudicar al gobierno de Lula. 

    Un dato importante que marcan en los medios brasileños es que hasta este martes la agenda oficial de la Casa Blanca no incluía ninguna referencia a una reunión entre Trump y Flávio Bolsonaro, lo que alimentó incertidumbre dentro del propio comando político del senador.

    Lula aprovecha la crisis de imagen de Flavio Bolsonaro y estira su ventaja

    Bolsonaro necesitaba una ofensiva internacional de estas caracteristicas para dar vuelta un momento delicado para su candidatura sobre todo tras quedar envuelto en la crisis del Banco Master y conocerse conversaciones con el banquero Daniel Vorcaro, investigado por una presunta megafraude financiera. 

    Bolsonaro necesitaba una ofensiva internacional de estas caracteristicas para dar vuelta un momento delicado para su candidatura sobre todo tras quedar envuelto en la crisis del Banco Master y conocerse conversaciones con el banquero Daniel Vorcaro, investigado por una presunta megafraude financiera

    El senador admitió haber negociado millones de dólares para financiar una película sobre su padre, aunque negó irregularidades. El episodio impactó en su imagen pública y deterioró su competitividad electoral frente a Lula. 

    En ese contexto, el bolsonarismo apuesta a reconstruir centralidad política con una postal internacional. La eventual foto junto a Trump aparece como un intento de revivir la asociación ideológica entre ambos espacios, que marcaron la relación entre Brasil y Estados Unidos durante los gobiernos de Bolsonaro y Trump entre 2019 y 2021. 

    De acuerdo con versiones publicadas en Brasil, Flávio Bolsonaro pretendía además discutir con funcionarios estadounidenses temas vinculados al combate contra organizaciones criminales como el PCC y el Comando Vermelho, buscando que sean clasificadas como organizaciones terroristas, algo que Lula rechazó en el encuentro bilateral que mantuvo con Trump la semana pasada. 

    Lula a Trump: «Quiero que Estados Unidos vuelva a ver a Brasil como un socio estratégico»

    Otra de las agendas que llevaron los bolosonsaro a la reunión con Trump es un respaldo en torno a la «libertad de expresión» en redes sociales, una bandera central del trumpismo y del bolsonarismo en la actual campaña electoral brasileña y que Lula pretender avanzar en regulaciones con el apoyo de la Corte Suprema de Justicia. 

    Trump vive horas turbulentas en lo que respecta a su política internacional. La guerra contra Irán que duraría 4 o 5 semanas ya está cerca de cumplir tres meses y no hay indicios de un acuerdo inminente. Esto dejó la visita de Flavio Bosloanro en un tercer plano de importancia para la Casa Blanca. 

    En la campaña de Lula tomaron con tranquilidad el encuentro y afirmaron a LPO que forma parte de un juego lógico en una elección pareja que va a definirse por aspectos locales. «Se fue a Estados Unidos  para no dar explicaciones a la justicia de Brasil y los jubilados estafados por el Banco Master», afirmó un funcionario de Lula. 

     

  • Karina no logra imponer la conducción de Adorni en la mesa política: «Lo escuchan, pero no le dan bola»

     

    Karina Milei empezó a pagar el costo de sostener al frente de la mesa política del gobierno a Manuel Adorni. «No maneja nada», dijeron desde el entorno de uno de los funcionarios que compartió el encuentro de este martes con la hermana presidencial y el jefe de Gabinete.

    El fastidio por las reuniones en ese ámbito de la Casa Rosada, donde la secretaria general de la Presidencia delega la conducción en Adorni, empieza a expandirse. Uno de los miembros del selecto grupo habría deslizado en su oficina que el jefe de Gabinete es apenas «un espantapájaros», en referencia a que está plantado en medio de los cultivos de maíz para que los cuervos lo picoteen a él pero no arrasen con la cosecha de la administración libertaria.

    Cerca de un diputado libertario hasta se mofan compartiendo por WhatsApp la canción de la película infantil «Trapito», el clásico de la filmografía argentina realizado por Manuel García Ferré en 1975, cinco años antes que naciera el propio Adorni. La historia de ese dibujito animado representa las peripecias de un espantapájaros que se siente solo y busca su identidad, en medio de las inclemencias climáticas. Cualquier parecido de la pieza enviada por un libertario con la realidad tal vez no sea mera coincidencia.

    Se vuelve a reunir la Mesa Política, pero Patricia aclara: «No sirve para nada» 

    En la cita de este martes, por caso, Adorni profundizó en la agenda parlamentaria, mientras Martín Menem y Patricia Bullrich, autoridades del oficialismo en ambas cámaras del Congreso, lo escuchaban solo por decoro. «Lo escuchan, pero no le dan bola», dijo un funcionario del gobierno a LPO.

    A la mesa se sentaron, además de Adorni y Karina, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; su primo Lule Menem; la jefa de la bancada de LLA en el Senado, Patricia Bullrich; el ministro del Interior, Diego Santilli; el asesor Santiago Caputo y el subsecretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.

    Santiago Caputo

    El jefe de Gabinete planteó la importancia de darle curso al tratamiento del proyecto de Super RIGI, una nueva versión del régimen aprobado con la ley Bases en 2024 y cuyo alcance fue insuficiente hasta para la tropa libertaria que lo defendió en las maratónicas sesiones de entonces. También quiere darle impulso a la ley de Lobby, ludopatía y etiquetado frontal, todo mientras Karina padece la rebelión de los senadores para la aprobación de los pliegos de jueces que mandó Juan Bautista Mahiques y los gobernadores se resisten a eliminar las PASO.

    Las victorias legislativas de Menem con la media sanción para la ley Hojarasca y la reducción drástica del alcance de zonas frías para hogares beneficiarios de un alivio en la tarifa de gas no implican, según legisladores de los bloques colaborativos con Javier Milei, que continúe la luna de miel del período extraordinario. Esa ventana de tiempo del verano, cuando se aprobaron el Presupuesto 2026, la reforma laboral y la modificación a la ley de Glaciares, parece haberse cerrado.

    Ahora es el momento conveniente para darle salida a Adorni. Tiene que ser antes que lo citen a indagatoria y ahora que la espuma bajó en la gente.

    En tal contexto, un legislador libertario sacaba cuentas respecto de que «ahora es el momento conveniente para darle salida a Adorni». «Tiene que ser antes que lo citen a indagatoria y ahora que la espuma bajó en la gente», especulaba.

    En Comodoro Py comentaron a LPO que la citación a indagatoria es un paso casi obligado para Ariel Lijo, en base a la prueba reunida. De hecho, deslizaron que el fiscal Gerardo Pollicita, de licencia hasta la semana próxima, iba a dejar escrito el pedido para que el magistrado solo tuviera que habilitarlo.

    Hasta que se reincorpore Pollicita, lo releva en su cargo Franco Picardi, el fiscal que lleva adelante la investigación de las coimas de Andis, otra causa sensible para el gobierno. Al cierre de esta nota, no había novedades sobre la situación judicial de Adorni pero tampoco se aflojaba la tensión por su permanencia en el gobierno.