Cristina Kirchner, Victoria Villarruel y Marcela Pagano salieron a reivindicar la causa Malvinas luego del triunfo de la selección contra Inglaterra y tras el intento del gobierno de Javier Milei de prohibir la defensa de la soberanía durante las semifinales del Mundial.
«Son Argentinas», fue el lema que se proyectó en la ventana de San José 1111, el departamento donde Cristina cumple la prisión domiciliaria.
La proyección incluye el «mapita» de las islas, tal como se refirió la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, en su intento de bloquear las manifestaciones en favor del reclamo por Malvinas.
Monteoliva dijo que llegó a un acuerdo que sólo beneficiaba a los ingleses porque tapaba el reclamo histórico de la Argentina sobre la soberanía de las islas. Una medida demasiado concesiva tomando en cuenta que el propio Milei confesó su admiración por Margaret Thatcher.
Villarruel se había referido a los ingleses como «piratas usurpadores» en la noche del martes, luego de la inclinación de la ministra de Seguridad contra la corona británica. Luego del triunfo del equipo de Messi, apuntó contra el propio gobierno libertario. «¡Las Malvinas son Argentinas! Prohibieron llevarlas a la cancha y se olvidaron que las llevamos en la sangre y el corazón», dijo la vicepresidenta.
La diputada Pagano, que es insultada de manera soez por el propio Milei en sus reuniones políticas, se desquitó del mismo modo contra la medida del gobierno, que fue burlada por los propios jugadores de la Selección. «No la arroben a @AleMonteoliva que aún cree que tiene autoridad!! #lasmalvinasargentinas #aguanteargentina #fueracipayos elquenosaltaesuncipayo Gracias selección por devolvernos la sonrisa!!!», tuiteó Pagano.
Pablo Quirno esperó que la Scaloneta gane de manera histórica contra Inglaterra en la semifinal de la Copa del Mundo para sacar un comunicado de repudio por el ingreso de un buque inglés en aguas argentinas.
La Selección sacó una bandera de reivindicación de la soberanía de las islas al finalizar el partido y expuso al Gobierno que se había alineado con la FIFAY el FBI y mandó a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, a repudiar la presencia de banderas reivindicativas de las Malvinas en el partido.
Además, como adelantó LPO, la Armada informó al ministro de Defensa de la presencia inglesa en aguas argentinas pero Carlos Presti decidió no decir nada al respecto.
En ese marco, el resultado del partido terminó obligando a la Cancillería a informar que se presentó una nota formal de protesta ante la Embajada del Reino Unido por los movimientos del patrullero HMS Medway hacia la costa continental argentina.
Según el Gobierno argentino, esos desplazamientos se realizaron desde las Islas Malvinas, cuya presencia británica considera ilegal, no fueron debidamente notificados, como establecen los acuerdos y declaraciones bilaterales vigentes e involucraron el tránsito del buque por el Mar Territorial argentino.
El comunicado sostiene que esta acción constituye una violación de los compromisos bilaterales asumidos por ambos países como la Declaración Conjunta del 25 de septiembre de 1991, sobre medidas de confianza, la Declaración de Madrid del 15 de febrero de 1990 y la actualización de esas medidas acordada en la Declaración Conjunta de Buenos Aires-Londres del 12 de julio de 1993, especialmente el apartado referido a las «Medidas de fortalecimiento de la confianza».
En otro tramo, el comunicado rechaza «con firmeza» esta incursión militar británica en espacios bajo jurisdicción argentina, considera que forma parte de una política sostenida de actos unilaterales incompatibles con las resoluciones de las Naciones Unidas y señala que esas acciones violan el deber de ambas partes de abstenerse de modificar la situación mientras la disputa de soberanía permanezca pendiente de solución.
El comunicado rechaza «con firmeza» esta incursión militar británica en espacios bajo jurisdicción argentina, considera que forma parte de una política sostenida de actos unilaterales incompatibles con las resoluciones de las Naciones Unidas y señala que esas acciones violan el deber de ambas partes de abstenerse de modificar la situación mientras la disputa de soberanía permanezca pendiente de solución
La Cancillería sostiene además que los movimientos del HMS Medway contravienen los acuerdos bilaterales sobre medidas de confianza militar, se suman a una serie de acciones unilaterales del Reino Unido que son incompatibles con la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que exhorta a ambas partes a no introducir modificaciones unilaterales en la situación de las Islas Malvinas mientras continúe la controversia sobre la soberanía.
El comunicado concluye que estas acciones profundizan las tensiones en el Atlántico Sur, desconocen el mandato reiterado de la comunidad internacional y obstaculizan los esfuerzos argentinos para avanzar hacia una solución pacífica y negociada de la disputa.
«La República Argentina reafirma sus legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía» sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, y cierra con la frase: «Por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas», concluye.
El kirchnerismo en el Senado bonaerense intentará mañana aprobar en el recinto las emergencias -alimentaria y sanitaria- presentadas por Mario Ishii y que generaron un fuerte roce con Verónica Magario en la última sesión.
En las últimas horas cerró el plazo para que los bloques pidan proyectos que requieren los dos tercios de los votos porque no pasaron por las comisiones de trabajo. Fuentes del Senado sostienen que el kirchnerismo pidió incluir los dos proyectos presentados por el líder de José C. Paz en los que enumera una serie de fallas de la gestión provincial.
Sergio Berni no cuenta con los votos para aprobar los proyectos con mayoría especial. Los senadores de Kicillof no avalan la movida de Ishii y la oposición pide cambios. Por caso, los libertarios lo acompañarían, pero si se eliminan de los textos las críticas al gobierno nacional.
Otros senadores, como Marcelo Leguizamón (Hechos-UCR), vienen pidiendo que los proyectos se discutan en comisión porque en definitiva que las emergencias le dan a Kicillof la facultad de reacomodar partidas presupuestarias.
Sin embargo, la jugada de avanzar con esas iniciativas en las reuniones previas a la sesión supone que tanto Ishii como Berni buscarán hablar del tema en la sesión del jueves.
A fines de junio, tanto Ishii como Berni chocaron fuerte con Magario por estos proyectos. «El gobernador no quiso que se trate sobre tablas», acusó directamente Ishii en esa sesión, que sostuvo que, con el giro a comisión de los expedientes, «esto se dilata» cuando «es un tema que no puede esperar».
Marcelo Leguizamón.
«Yo invité al gobernador a que camine un poco por el Conurbano, dos o tres veces, para que vea cómo están desbordados los hospitales y la falta de insumos que hay. No lo ha hecho», acusó Ishii.
Ahí, intervino Magario para informarle que se habían cumplido los cinco minutos establecidos para las exposiciones por temas que no fueron acordados en Labor Parlamentaria. «Sí, pero necesitaría hablar, son temas que nos competen a todos», dijo Ishii. «Se terminó el tiempo», insistió la titular del Senado.
«Esto es más importante que todos los proyectos que se han presentado», retrucó el paceño que había empezado a elevar el tono cuando Magario le cortó el micrófono.
En las últimas horas Ishii avanzó con un proyecto para que el ministerio de Seguridad de la provincia se haga cargo de los gastos en patrulleros y combustible que hoy afrontan los intendentes.
El proyecto plantea que cuando el Fondo Municipal de Fortalecimiento de la Seguridad resulte insuficiente deberá ser el gobierno provincial quien se haga cargo de los gastos para paliar la inseguridad «sin que pueda imponerse a los municipios la obligación de afectar recursos propios».
El texto sostiene que la seguridad pública es una competencia propia y exclusiva de la del gobierno de la provincia. Es la misma Constitución quien atribuye al Ejecutivo la conducción de la Policía. En tanto, la ley 12.154 establece expresamente que la seguridad pública es responsabilidad exclusiva del Estado provincial.
Mientras la Selección Argentina celebraba el histórico triunfo 2-1 sobre Inglaterra y la clasificación a la final del Mundial 2026, una imagen terminó sintetizando mucho más que una victoria deportiva. Giovani Lo Celso posó con una bandera que proclamaba «Las Malvinas son Argentinas», un gesto que despertó orgullo entre miles de hinchas y volvió a colocar la causa de soberanía en el centro de la escena internacional.
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
Cuando el fútbol expresa el sentimiento de un pueblo
Argentina eliminó nuevamente a Inglaterra en una Copa del Mundo. Como ocurrió en México 1986, el partido inevitablemente estuvo cargado de una enorme carga histórica, política y emocional. Aunque el fútbol y la diplomacia transiten caminos distintos, resulta imposible separar completamente un enfrentamiento entre ambos países de la memoria colectiva argentina.
En ese contexto, la imagen de Giovani Lo Celso sosteniendo una bandera con la inscripción «Las Malvinas son Argentinas» durante los festejos no apareció como una provocación gratuita, sino como la expresión de una convicción compartida por la inmensa mayoría de los argentinos.
La Constitución Nacional incorpora la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur como un objetivo permanente e irrenunciable del Estado argentino, siempre por medios pacíficos y respetando el derecho internacional. Desde esa perspectiva, el mensaje desplegado por el volante argentino no representa una consigna partidaria sino una reivindicación nacional.
El contraste con las restricciones impuestas por la FIFA
Durante la previa del encuentro trascendieron cuestionamientos y restricciones respecto del ingreso de banderas vinculadas con la causa Malvinas dentro de los estadios mundialistas. La FIFA mantiene desde hace años una política extremadamente rígida sobre la exhibición de símbolos que puedan ser interpretados como mensajes políticos.
Sin embargo, la bandera exhibida por Lo Celso apareció una vez terminado el encuentro, en medio de los festejos del plantel campeón de la semifinal, convirtiéndose rápidamente en una de las fotografías más difundidas del día.
Para gran parte de los argentinos, lejos de tratarse de un acto de confrontación, la escena representó la reafirmación de una posición histórica del país, sostenida por todos los gobiernos democráticos desde 1983 y respaldada año tras año por resoluciones de las Naciones Unidas que instan a ambas partes a retomar las negociaciones por la soberanía.
El gesto de Lo Celso también dejó en evidencia el contraste con la posición que había asumido la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien en la previa del encuentro confirmó que, por un acuerdo de seguridad coordinado con la FIFA y otras fuerzas internacionales, no se permitiría el ingreso al estadio de remeras, banderas o carteles con la leyenda «Las Malvinas son Argentinas», al ser considerados «contenido político». La decisión generó fuertes cuestionamientos por tratarse de un reclamo de soberanía reconocido por la Constitución Nacional y sostenido históricamente por el Estado argentino. En ese marco, la imagen de Lo Celso celebrando la clasificación con la bandera de Malvinas adquirió un significado todavía más potente: allí donde el Gobierno aceptó restringir una expresión de identidad nacional en nombre del reglamento de la FIFA, un futbolista de la Selección terminó reivindicando, ante los ojos del mundo, una causa que para millones de argentinos trasciende cualquier competencia deportiva.
Jugadores de la Selección Argentina desplegaron una pancarta con la leyenda «Las Malvinas son argentinas» tras derrotar 2-1 a Inglaterra en la semifinal del Mundial, pese a la prohibición de la FIFA sobre símbolos políticos. El gesto de Lisandro Martínez y Giovani Lo Celso en… pic.twitter.com/xBXCY39HjC
El fútbol argentino posee una relación inseparable con la historia de Malvinas. Desde el recordado Mundial de 1986 hasta la actualidad, cada cruce frente a Inglaterra despierta recuerdos que exceden los noventa minutos.
Por eso la imagen de Lo Celso adquirió una dimensión simbólica. No fue únicamente el festejo por un triunfo deportivo; fue también la manifestación de un sentimiento nacional que atraviesa generaciones y que continúa presente entre los jugadores y los hinchas.
Mientras millones de argentinos celebraban el pase a una nueva final del mundo, esa fotografía comenzó a multiplicarse en redes sociales acompañada por mensajes de apoyo, orgullo y reivindicación de la causa Malvinas.
La Selección volvió a representar algo más que fútbol
La Scaloneta ha construido en los últimos años una identificación muy fuerte con la sociedad argentina. No solamente por los títulos obtenidos sino por la manera en que sus futbolistas expresan pertenencia, cercanía y compromiso con distintos símbolos nacionales.
En ese marco, el gesto de Giovani Lo Celso fue interpretado por buena parte de la opinión pública como una continuidad de esa identificación con la historia y la identidad argentina.
En tiempos donde algunos sectores sostienen que el deporte debe permanecer completamente ajeno a cualquier referencia histórica o nacional, la imagen del mediocampista recordó que representar a la Selección también implica vestir una camiseta que simboliza a todo un país, con su historia, sus alegrías, sus heridas y sus reclamos permanentes.
La Libertad Avanza comenzó a instalar una candidatura de Diego Santilli o Patricia Bullrich en la Ciudad porque se quedaron sin cartas para negociar con Jorge Macri.
La debacle de Manuel Adorni complicó los planes de Karina Milei para la Capital. El ex jefe de gabinete ganó de manera sorpresiva las elecciones de 2025 y su candidatura aparecía como una amenaza para el PRO.
Tras el escándalo del ex vocero, en La Libertad Avanza salieron a desmentir un acuerdo con Jorge Macri. Cerca del jefe de Gobierno impulsan una primaria con LLA para el 2027. Karina, que el jueves se reunirá con los legisladores libertarios y los diputados del bullrrichismo, necesita mostrarse entera.
Para no ir a la negociación entregados, los libertarios lanzaron el nombre de Diego Santilli para jefe de Gobierno.
Patricia Bullrich, que está instalada como candidata nacional, ya no niega tan tajantemente como antes una postulación en la Ciudad.
En LLA evitan mostrar sus cartas y aseguran que no hay nada cerrado con Jorge Macri. «Es un acuerdo unilateral», bromeó un funcionario mileísta. «En la Ciudad están fogoneando eso, pero nosotros queremos tener un candidato propio», dijo.
El problema es que Santilli busca ser candidato en la Provincia, un territorio donde los libertarios también necesitan hacer pie. Otro inconveniente es que Pilar Ramírez tampoco competir como candidata a jefe de Gobierno.
Cerca de Karina sostienen que cualquier nombre que encabece la boleta libertaria en la Ciudad le complicaría los planes al jefe de Gobierno. «Si un candidato instalado estamos muy cerca de Jorge», dicen.
Un análisis parecido hacen en el PRO. Explican que una candidatura de Mauricio Macri le dificultaría la reelección a Milei. Además, recordaron que en la Ciudad es muy difícil ganar en primera vuelta y que el partido que llegue al balotaje con el peronismo tiene grandes posibilidades de victoria.
Javier Milei es uno de los presidentes peor valorados de la región. La última encuesta CB Global Data que Milei supo liderar, evaluó a 18 presidentes de América Latina y el libertario quedó entre los peores en el puesto 14.
El relevamiento lo lidera Nayib Bukele con el 64 por ciento de los votos y y última aparece la presidenta venezolana Delcy Rodríguez.
«Los tres presidentes mejor valorados en julio por sus ciudadanos son: Nayib Bukele de El Salvador, quien encabeza este mes con el 67,4% de imagen positiva; en segundo lugar se ubica Claudia Sheinbaum de México, con 65,1%; y completa el podio Laura Fernández de Costa Rica, con 55,5% de aprobación», dice la encuesta.
El trabajo sostiene «Delcy Rodríguez de Venezuela se ubica en el último lugar con 22,7% de imagen positiva; seguida por José María Balcázar de Perú, con 23%; y luego Bernardo Arévalo de Guatemala, con 30,8% de aprobación entre sus ciudadanos».
Los tres presidentes mejor valorados en julio por sus ciudadanos son: Nayib Bukele de El Salvador, quien encabeza este mes con el 67,4% de imagen positiva; en segundo lugar se ubica Claudia Sheinbaum de México, con 65,1%; y completa el podio Laura Fernández de Costa Rica, con 55,5% de aprobación
En cuanto a la variación de la imagen positiva respecto de la medición anterior, el presidente que registra el mayor crecimiento es Balcázar, con una suba de + 4,8 puntos porcentuales.
En contraste, Delcy Rodríguez presenta la mayor caída del ranking, con una disminución de – 6,8 puntos porcentuales respecto de la medición del mes pasado», agrega.
En el caso de Milei, sumó 36,8% de positiva con 61,3% de negativa y 19,1% de «no sabe / no contesta».
El apoyo se compone por 23,8% de valoración muy buena y 13% de buena; y el rechazo, por 50,8% de muy mala y 10,5% de mala.