Los líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firmaron un comunicado conjunto en donde expresan la voluntad de avanzar en un proceso de autodeterminación del Reino Unido y reclaman la vuelta de estos tres países a la Unión Europea.
El comunicado plantes que Plaid Cymru de Gales, el Partido Nacional Escocés (SNP) y Sinn Féin de Irlanda del Norte «se unen para reafirmar nuestro compromiso de trabajar constructivamente unos con otros en defensa de los intereses compartidos de nuestros pueblos. Compartimos la convicción de que las naciones y comunidades que representamos merecen mayores ambiciones, mayores oportunidades económicas y una voz más fuerte a la hora de determinar su propio futuro».
El texto sostiene que «el escenario político en estas islas está cambiando. Por primera vez, los habitantes de estas islas tienen primeros ministros en Escocia, Gales e Irlanda del Norte que están comprometidos con la independencia del Reino Unido. Para quienes observan lo que ocurre en estas islas -y para quienes lo hacen desde todo el mundo- no podría haber una señal más clara de que la era de Westminster está llegando a su fin».
«Creemos que existe una alternativa mejor: naciones que trabajen juntas como iguales, compartiendo ideas y conocimientos, y construyendo relaciones basadas en el respeto mutuo y los intereses comunes. El impulso está detrás de nuestros movimientos; creemos que se avecina un cambio constitucional. Por lo tanto, nos comprometemos a fortalecer la cooperación entre nuestros partidos e identificar áreas prácticas en las que el trabajo conjunto pueda generar una diferencia real», agregó.
Entre las propuestas se incluyen «una economía más fuerte y más justa: compartir ideas y experiencias sobre cómo construir economías productivas y prósperas que creen buenos empleos, combatan la desigualdad y garanticen que la riqueza y las oportunidades se distribuyan de manera más justa».
Rechazamos el modelo económico quebrado de Westminster y, en su lugar, construiremos economías que promuevan la justicia social y reduzcan la desigualdad en nuestras naciones
«Rechazamos el modelo económico quebrado de Westminster y, en su lugar, construiremos economías que promuevan la justicia social y reduzcan la desigualdad en nuestras naciones», apuntan.
Otro de los ejes propuestas es «ampliar nuestros propios recursos energéticos, particularmente nuestros vastos recursos de energías renovables, para reducir las facturas de las familias y las empresas. La riqueza energética de nuestras naciones debe estar al servicio de las necesidades de nuestros pueblos».
El Brexit ha perjudicado nuestras economías y limitado las oportunidades para nuestros pueblos. Europa es nuestro hogar común y creemos que el futuro de nuestras naciones está dentro de la Unión Europea
Uno de los puntos fuertes de la declaración es la intención de estos tres países de volver a al Unión Europea. «El Brexit ha perjudicado nuestras economías y limitado las oportunidades para nuestros pueblos. Europa es nuestro hogar común y creemos que el futuro de nuestras naciones está dentro de la Unión Europea», afirman.
«Queremos trabajar juntos para reconstruir y fortalecer esas relaciones europeas, generando mayores oportunidades para el comercio, la inversión, la cultura y la cooperación. Nuestras naciones tienen derecho a la autodeterminación», enfatizan.
Por último, Escocia, Gales e Irlanda del Norte destacan que «ningún gobierno de Westminster tiene derecho a bloquear la democracia ni a socavar el principio de que nuestros pueblos deben decidir su propio futuro».
«Reconocemos que nuestros partidos tienen diferentes posiciones constitucionales y que cada nación determinará su futuro a su manera y en su propio momento», concluyó.
En el kirchnerismo esperan un guiño de la ONU a Cristina Kirchner antes del 17 de octubre para lanzar su candidatura presidencial.
Los nuevos abogados de Cristina que llevaron el caso al Comité de Derechos Humanos de la ONU dijeron que en octubre ese órgano podría aceptar el reclamo y se entusiasman con una «cautelar» que le permita presentarse a las elecciones del año que viene.
En el kirchnerismo están entusiasmados con que haya alguna novedad importante y esperan que llegue antes el Día de la Lealtad, para cuando están preparando un acto. Si hay algún guiño de la ONU, ese acto podría ser un lanzamiento de campaña.
En los tribunales argentinos repiten que un pronunciamiento del Comité de la ONU no tiene ninguna validez legal y que hay doctrina de la Corte Suprema que niega que exista una cuarta instancia internacional contra fallos locales.
Pero la jugada del kirchnerismo es política para meter a Cristina en la discusión de 2027 y , especialmente, presionar a Axel Kicillof. Como se reveló en el podcast A Sangre Fría de LPO, cerca de Cristina y en distintos sectores del peronismo están trabajando para unirse en una candidatura contra el gobernador bonaerense.
Fuentes cercanas a la expresidenta contaron a LPO que la ven muy lúcida, bien de salud, entrena todos los días, y está muy metida en las discusiones políticas. La justicia le permite recibir a 6 personas por semanas (por fuera de su círculo familiar y abogados) y las agota en reuniones políticas.
Eso sin contar a los «vecinos» políticos.
Un dato al respecto es que Cristina incluyó a Wado de Pedro entre sus abogados defensores para poder recibirlo sin limitaciones y hablar del armado político para 2027. El senador es, junto a Sergio Massa y Gerardo Zamora, uno de los anotados para la presidencial.
En esas reuniones a Cristina le suelen llevar encuestas para analizar el escenario electoral, pero la expresidenta responde que hay que mirar los datos económicos. Su análisis es que Milei va a perder la elección no por lo que dicen las encuestas si no por lo que muestran esos datos.
Los senadores peronistas analizan la posibilidad de presentar esta semana un proyecto de «Ficha Sana» para contrarrestar el impulso de los aliados al proyecto de Ficha Limpia, una iniciativa que se frustró el año pasado pero que el gobierno incorporó a la reforma política que empuja para eliminar las PASO.
Como informó LPO, Patricia Bullrich le indicó al fueguino Agustín Coto que convoque para este martes a la comisión de Asuntos Constitucionales con el objetivo de darle tratamiento a la iniciativa oficialista, contemplando las propuestas de los senadores del PRO Martín Göerling y Andrea Cristina y la chubutense Edith Terenzi sobre Ficha Limpia.
Aunque en el peronismo no creen que el gobierno tenga los votos para sancionar la reforma política, un grupo de senadores trabajó con hermetismo en un proyecto para neutralizar la discusión de Ficha Limpia, que consiste en prohibir la postulación de dirigentes políticos que hayan sido sentenciados por el Poder Judicial.
Fuentes parlamentarias comentaron a LPO que la idea de los legisladores liderados por el formoseño José Mayans sería que cualquier candidato que se postule a un cargo electivo tenga que pasar un test psicotécnico. «Si para cualquier trabajo cualquier ciudadano tiene que rendir un examen psicológico, para ser presidente, gobernador, legislador o intendente, también», dicen.
La idea estaría bastante avanzada. Uno de sus impulsores aclaró que se le daría intervención al equipo de psicólogos de la Corte Suprema, mueca o concesión del peronismo al Poder Judicial después de la discusión que se abrió en el bloque de senadores de UP por haber votado el pliego de Pablo Yadarola.
Como sea, Ficha Limpia fue una bandera del PRO, sobre todo de Silvia Lospennato en la Cámara de Diputados, que complicó a Javier ante su base militante. Como el proyecto se había ideado para inhabilitar la candidatura de Cristina Kirchner, los activistas libertarios deseaban con fervor que la iniciativa macrista se convirtiera en ley.
Silvia Lospennato, en Diputados.
Frente a esa postura de sus seguidores, el Presidente sobreactuó su furia contra el kirchnerismo y llegó a decir en un acto en Parque Lezama que «quería presa» a Cristina. Sin embargo, en noviembre de 2024 Martín Menem acordó con la bancada peronista en la Cámara de Diputados dejar sin quórum la sesión en que se le daría media sanción al proyecto de Ficha Limpia, a cambio de continuar como titular del cuerpo. Lospennato lloró en el recinto.
Durante el período de sesiones extraordinarias inmediatamente posterior, los diputados terminaron dándole media sanción a la iniciativa y el tema pasó al Senado, pero el 7 de mayo de 2025, el día de Evita, los misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Omar Arce terminaron volteando el proyecto junto a la oposición, después de una negociación que habría incluido gestiones de Sergio Massa y Santiago Caputo con Carlos Rovira.
Ahora, los aliados del gobierno vuelven a la carga con la misma idea, pese a que Cristina cumple prisión domiciliaria en su departamento de San José 1111. El interbloque de José Mayans planea desactivar la jugada con un proyecto que desafía a Milei.
Santiago Muzio renunció a la Casa Argentina en París tras meses de polémicas por su gestión, memoria histórica y vínculos con sectores de ultraderecha.
Por Redacción de NLI
La renuncia de Santiago Muzio a la dirección de la Casa Argentina en París cerró, al menos por ahora, un capítulo incómodo para el gobierno de Milei. El funcionario, designado por la actual administración en 2024, dejó el cargo después de meses de cuestionamientos por su gestión, denuncias de residentes y polémicas que incluyeron el retiro de una placa en homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura y actividades vinculadas a sectores de ultraderecha. La salida, además, ocurre a pocas semanas de una nueva visita de Milei a Francia, en un contexto en el que el Gobierno habría buscado evitar que el escándalo siguiera creciendo y terminara salpicando directamente al Presidente.
La Casa Argentina funciona dentro de la Cité Universitaire de París y tiene una particularidad que vuelve especialmente sensible cualquier disputa sobre su conducción: no es simplemente una residencia para argentinos que estudian o investigan en Francia, sino también una institución vinculada con la presencia cultural y académica argentina en el exterior. Por eso, lo ocurrido durante la gestión de Muzio excede una discusión interna sobre administración. La controversia terminó involucrando memoria histórica, convivencia universitaria, política exterior y la orientación ideológica que el Gobierno pretende imprimirle a espacios que tradicionalmente estuvieron vinculados con la universidad pública, la cultura y la investigación.
Una gestión atravesada por denuncias y polémicas
Muzio había llegado a la conducción de la Casa Argentina durante el gobierno de Milei y su administración fue acumulando cuestionamientos. El funcionario enfrentaba denuncias y que el Gobierno terminó presionándolo para evitar que el conflicto adquiriera mayor dimensión política antes de la visita presidencial a Francia.
Uno de los episodios que mayor repercusión generó fue el retiro de una placa que recordaba a los desaparecidos durante la dictadura argentina. El hecho resulta particularmente significativo porque la memoria de los crímenes de lesa humanidad constituye una de las construcciones democráticas más importantes de la Argentina desde 1983 y porque la Casa Argentina se encuentra inserta en un ámbito universitario internacional donde esa dimensión histórica no puede separarse de la propia identidad del país.
La controversia se profundizó con cuestionamientos relacionados con residentes y con la realización o recepción de encuentros vinculados a sectores de extrema derecha. Distintos medios señalaron que la gestión de Muzio había quedado bajo observación por decisiones internas y por sus vínculos con ámbitos políticos de ese espacio ideológico.
La combinación es políticamente explosiva para un gobierno que hizo de la batalla cultural uno de los ejes centrales de su identidad: una institución argentina en París, estudiantes y residentes, una placa de memoria retirada y actividades asociadas a la ultraderecha. Todo ello en el marco de una administración que desde su llegada al poder modificó radicalmente el discurso oficial sobre derechos humanos, memoria y el papel del Estado.
La renuncia de Muzio no borra esos episodios. Apenas cambia el nombre que estará al frente de la institución.
Cuando el problema deja de ser administrativo
La salida adquiere otra dimensión si se observa el calendario. Muzio renunció a pocos días de que el escándalo pudiera convertirse en un problema diplomático y político para Milei en Francia. La prensa argentina informó que la salida se produjo en medio de la preocupación oficial por el impacto que la controversia podía tener sobre la visita presidencial y sobre la agenda vinculada a la Paris Week, prevista para fines de septiembre.
Es allí donde una renuncia aparentemente menor empieza a revelar algo más profundo sobre el funcionamiento del Gobierno.
La administración Milei ha construido buena parte de su política exterior alrededor de la exposición internacional del Presidente, sus encuentros con líderes extranjeros, sus intervenciones políticas y su particular estrategia de alineamiento con Donald Trump y otros referentes de la derecha global. En ese esquema, cualquier escándalo producido dentro de una institución argentina en el exterior puede dejar de ser un problema burocrático para transformarse rápidamente en una incomodidad presidencial.
Y la Casa Argentina en París no es un lugar cualquiera. Está en una de las capitales políticas, culturales y diplomáticas más importantes del mundo y dentro de un espacio universitario de enorme visibilidad internacional. Una controversia vinculada con derechos humanos, estudiantes y organizaciones de ultraderecha difícilmente podía permanecer encerrada entre las paredes de una residencia.
De allí que la renuncia de Muzio pueda leerse también como una operación de control de daños.
Antes que asumir públicamente el costo político del escándalo, el Gobierno optó por cambiar al funcionario cuestionado.
El problema de fondo: qué Argentina se representa afuera
La discusión plantea además una pregunta que excede el nombre de Muzio: ¿qué Argentina quiere representar el gobierno de Milei en sus instituciones culturales y académicas en el extranjero?
Durante décadas, las casas argentinas en distintas ciudades del mundo funcionaron como espacios de encuentro para estudiantes, investigadores, artistas y ciudadanos que construían su experiencia fuera del país. La política exterior cultural podía tener gobiernos de distinto signo, pero existía una continuidad vinculada con la universidad, la investigación, la cultura y la memoria democrática.
El modelo libertario introdujo otra mirada sobre el Estado y sobre las instituciones públicas. En su concepción, buena parte de esas estructuras son vistas como espacios atravesados por privilegios, burocracias o intereses políticos que deberían ser revisados, reducidos o directamente eliminados. El conflicto de París aparece así como una expresión pequeña, pero significativa, de una disputa mucho mayor por el sentido de las instituciones argentinas.
Porque quitar una placa de homenaje a los desaparecidos no es simplemente retirar un objeto de una pared. Tampoco lo es convertir una residencia universitaria en escenario de determinadas disputas ideológicas. Son decisiones que transmiten un mensaje acerca de qué acontecimientos se consideran dignos de memoria y qué sectores políticos son considerados legítimos interlocutores.
En una institución que lleva el nombre de la Argentina, ese mensaje trasciende al funcionario de turno.
Por eso la renuncia de Muzio no debería clausurar el debate. Si el Gobierno considera que hubo errores de gestión, deberá explicar cuáles fueron. Si existieron denuncias, deberá aclararlas. Y si la salida estuvo vinculada con la necesidad de evitar un costo político para Milei antes de su visita a Francia, también sería saludable que lo explicara.
Porque cambiar al director puede apagar momentáneamente los titulares, pero no resuelve las preguntas que dejaron los meses de polémica.
La Casa Argentina seguirá allí, en París, como una representación del país. Y el verdadero interrogante ahora será qué orientación tendrá esa institución después de la salida de Muzio y si el Gobierno pretende recuperar su perfil académico y cultural o profundizar la transformación ideológica que atravesó su gestión.
La renuncia puede cerrar una crisis de nombres. Lo que todavía no está resuelto es la crisis de sentido.
El libertario Agustín Coto convocó a la comisión de Asuntos Constituciones para este martes, con el objetivo de poner en tratamiento el proyecto de reforma política del gobierno, que tiene como objetivo eliminar o suspender las PASO. Para conseguir el apoyo de los aliados, el fueguino amplió el temario e incorporó las iniciativas de Martín Göerling Lara y Andrea Cristina del PRO, y la chubutense Edith Terenzi, sobre Ficha Limpia.
Bullrich apuró la discusión del proyecto sin contar con los votos para la eliminación de las PASO, objetivo de Milei, pese que al interior del gobierno hay posturas encontradas sobre su conveniencia. Bullrich le ordenó a Coto que convoque a la comisión cuando se enteró que Terenzi, que responde al gobernador Ignacio Torres, pidió la preferencia para el tratamiento de su proyecto de Ficha Limpia, una jugada de los senadores dialoguistas que quieren llevarse un triunfo legislativo para la campaña en sus respectivas provincias.
LPO reveló la semana pasada que el gobierno está decidido a suprimir las PASO pero los gobernadores le exigen a Diego Santilli, el encargado de llevar las negociaciones con las provincias, «un aval firmado» con la Casa Rosada como compromiso de que no les plantarán listas violetas en sus distritos.
Por otro lado, la tensión entre los aliados y el oficialismo radica en el apuro del gobierno por cerrar el tema y sancionar la eliminación contra la especulación de los gobernadores, que preferirían aguardar hasta fin de año o febrero del 2027 para tomar la decisión mirando las encuestas de imagen de Javier Milei.
La tensión entre los aliados y el oficialismo radica en el apuro del gobierno por cerrar el tema y sancionar la eliminación contra la especulación de los gobernadores, que preferirían aguardar hasta fin de año o febrero del 2027 para tomar la decisión mirando las encuestas de imagen de Javier Milei.
Esas diferencias repercuten en la agenda parlamentaria, donde Bullrich tiene problemas para reunir quórum. El escándalo de Manuel Adorni, primero, y el fracaso con la extranjerización de la tierra, después, detonaron los puentes entre los bloques que habían formado una mayoría de 44 legisladores desde que asumió Bullrich.
El jefe de la bancada peronista, José Mayans.
Un senador peronista le dijo a LPO que «por ahora no tiene los votos el gobierno». Y explicó que votos buscarán los libertarios: «Kronerberger de La Pampa no acompaña, Göerling se manifestó en contra, Terenzi le responde a Nacho Torres y tiene una estrategia con el PRO, Maximiliano Abad y Flavio Fama de Catamarca están hablando pero no han fijado posición al respecto», precisó.
Incluso, apuntó a los gobernadores. «Si Sáenz, Jalil, Jaldo y Passalacqua no avalan la iniciativa del gobierno, se les complican los votos», dijo.
Si Sáenz, Jalil, Jaldo y Passalacqua no avalan la iniciativa del gobierno, se les complican los votos.
Como sea, esta semana Bullrich también va por la revancha con el proyecto de Biocombustibles, frenada por la rebelión del bloque radical, dos libertarios puntanos y el secretario de Coordinación de Energía, Daniel González, un funcionario que depende de Luis «Toto» Caputo. El oficialismo aspira a modificar el dictamen impulsado por Flavia Royón, Carolina Moisés y Beatriz Ávila en medio de la sesión, si logran abrir el recinto.
Pero, además, los senadores libertarios quieren incorporar a la discusión la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, dictaminada el miércoles pasado en medio de la polémica de Santiago Bausili con los senadores peronistas, a los que les mintió sobre el destino del oro de las reservas. El otro expediente que intentan incluir es el de Inocencia Fiscal II.
Pero todavía no hay certezas sobre la convocatoria a sesionar, en un Seando que sigue muy trabado para el Gobierno. El único asunto parlamentario que funcionó de forma aceitada fue el de los pliegos de los jueces, donde hasta el peronismo terminó contribuyendo a la aprobación de las designaciones. Juan Bautista Mahiques tuvo una muñeca de la que carecen Federico Sturzenegger y Karina Milei, comentan en las bancadas dialoguistas.
Gabriel Katopodis y Julio Alak entraron en las últimas semanas en la «lista corta» de Axel Kicillof en la pelea por gobernación bonaerense. El ministro de Infraestructura saca una luz de ventaja en los sondeos que manejan en Casa de Gobierno, pero lo sigue de cerca el experimentado intendente de La Plata, considerado un «primus inter pares» por sus colegas.
Katopodis y Alak fueron mencionados en las últimas semanas como los candidatos más fuertes del axelismo, en una lista nutrida que incluye a Jorge Ferraresi, muy respetado por su gestión pero de persistente perfil bajo en los medios. «Ferraresi quiere ser el gran ministro de Obras Públicas de Kicillof presidente», afirmó a LPO uno de sus colegas.
También se menciona en La Plata a Carli Binaco y Andrés «Cuervo» Larroque. Se trata, por supuesto, de los candidatos propios de Kicillof, que luego deberán ir a una negociación interna con los postulantes de Cristina Kirchner y Sergio Massa.
Semanas atrás, en una cumbre del Movimiento Derecho al Futuro, la línea interna de Kicillof en el peronismo, el gobernador les pidió a los cinco que salgan a recorrer la provincia sin generar fricciones entre ellos.
Katopodis tiene a su favor las herramientas que le dan su gestión como ministro de Obras Públicas bonaerense y antes de Alberto Fernández en la Nación. Esa tarea le permitió y le permite capitalizar el reparto de obras a los distritos con fotos con los intendentes en cada punto de la provincia.
Katopodis y Alak fueron mencionados en las últimas semanas como los candidatos más fuertes del axelismo, en una lista nutrida que incluye a Jorge Ferraresi, muy respetado por su gestión pero de persistente perfil bajo en los medios.
En tanto, Alak y Ferraresi son candidatos que miden bien en sus zonas de influencia y arrastran una larga militancia peronista que nadie les discute . Alak tiene fuerte injerencia en la capital provincial y en los distritos cercanos como Berisso, Ensenada y Magdalena. Logró además poner en valor la capital provincial con un shock de obras, luego de la deslucida gestión del macrista Julio Garro.
Julio Alak, Axel Kicillof y Florencia Saintout.
Algo similar sucede con Ferraresi. Sus números vuelan en Avellaneda y también en Quilmes y Lanús. Pero por fuera de esos distritos del sur del conurbano el conocimiento sobre su figura pública se diluye.
Ferraresi renunció a la intendencia para buscar nuevos rumbos y abocarse de lleno a la campaña a gobernador. Al frente del municipio quedó su esposa Magdalena Sierra quien tendrá algo más de un año para instalarse como la sucesora.
Sin embargo, ahora podría volver en breve al gobierno municipal como jefe de asesores en una jugada que sorprende porque su deseo era abocarse de lleno a su instalación como candidato. Desde Avellaneda confirman que su regreso es una posibilidad aunque desmienten que el motivo de esa vuelta sea un pedido de los funcionarios del gabinete.
En cuanto a Alak, el intendente de La Plata encaró una campaña similar a la que le permitió recuperar la capital provincial: juntar a la vieja guardia el peronismo y consolidar poder desde allí. Ya hizo algunos actos con Eduardo Duhalde y reunió a ex intendentes y legisladores de la Quinta Sección.
Jorge Ferraresi.
En cuanto a Larroque y Bianco, en el peronismo creen que sus candidaturas son parte de una jugada para darle más opciones a Kicillof en la negociación final, en la que podrían aparecer otros candidatos que hoy aparecen por el medio, como los que integran la flamante Liga de Intendentes, entre los que se menciona a Federico Otermin y Federico de Achaval. O algún «independiente» como el intendente de Malvinas, Leo Nardini.
Bianco fue designado por Kicillof como armador bonaerense y en ese rol estuvo este sábado en un plenario en el interior bonaerense, donde reclamo a los distintos referentes del axelismo que empiecen a unificar la representación por distrito, para ir más ordenados a la negociación o pelea final con el kirchnerismo.
«Si hay negociación y Kicillof termina siendo el candidato a presidente del peronismo, va a poder condicionar la elección del candidato a gobernador, tal vez vetando a un ultra cámpora como Mayra Mendoza, pero no va a poder elegir el candidato», afirmó a LPO un intendente que sigue de cerca las negociaciones.
Una negociación en la que nadie se atreve a descartar que sobre el final aparezca Sergio Massa como el candidato a gobernador de la unidad, aunque por ahora el ex ministro de Economía asegura que lo tienta más la pelea presidencial.