Sociedad

  • |

    Unidad en el peronismo bonaerense: Kicillof presidirá el PJ con Magario como vice

     

    El justicialismo de la provincia de Buenos Aires confirmó este sábado 7 de febrero de 2026 un acuerdo político de unidad interna que termina con semanas de tensiones y negociaciones y define la nueva conducción del Partido Justicialista (PJ) bonaerense.

    Por la Redacción de NLI

    Acuerdo estratégico para consolidar la unidad partidaria

    Tras intensas conversaciones entre los principales sectores del peronismo provincial —liderados por el gobernador Axel Kicillof y el espacio kirchnerista representado por Máximo Kirchner— se logró un entendimiento que evita la disputa interna prevista para el 15 de marzo, cuando debía realizarse la renovación formal de autoridades.

    En ese marco, Axel Kicillof encabezará la lista de unidad como presidente del PJ bonaerense, cargo clave para ordenar al peronismo en la provincia más grande del país. La vicegobernadora Verónica Magario ocupará la Vicepresidencia primera, replicando la dupla que conduce el Ejecutivo provincial.

    Estructura de poder y reparto de cargos

    El acuerdo no solo consagra la dupla Kicillof–Magario al frente del PJ bonaerense, sino que también configura un esquema de integración que busca contener a todos los sectores internos:

    • Axel Kicillof, presidente del PJ bonaerense.
    • Verónica Magario, vicepresidenta primera.
    • Federico Otermín, vicepresidente segundo.
    • Mariano Cascallares, secretario general.
    • Leonardo Nardini, presidente de la Junta Electoral.
    • Máximo Kirchner, presidente del Congreso partidario.

    El armado refleja un equilibrio político interno entre los distintos espacios del peronismo bonaerense, con representación territorial e institucional.

    Significado político y proyección hacia 2027

    La decisión de avanzar con una lista de unidad evita una interna que podría haber generado desgaste y expone una voluntad clara de consolidación partidaria en un contexto nacional complejo.

    Con Kicillof al frente del PJ bonaerense, el peronismo ordena su estructura en el distrito más determinante del mapa electoral argentino y refuerza su conducción política con vistas a los desafíos que se proyectan hacia 2027.

    Una etapa de consolidación interna

    El entendimiento alcanzado entre los principales referentes del espacio abre una nueva etapa en el Partido Justicialista provincial, con el objetivo de articular gestión y conducción política.

    La conducción compartida entre Axel Kicillof, Verónica Magario y Máximo Kirchner busca transmitir una señal de cohesión y fortaleza interna frente al escenario nacional, donde la organización territorial y la unidad estratégica vuelven a ocupar un lugar central en la agenda del peronismo.

     

  • La Ciudad desalojó dos viviendas usurpadas en pleno Palermo

     

    La Ciudad desalojó dos propiedades usurpadas en pleno Palermo que estaban tomadas desde hace 30 y 13 años. Desde diciembre de 2023, el gobierno porteño recuperó 579 viviendas.

    Una de las propiedades está ubicada en Guatemala al 5000 y estaba tomada desde hace 30 años y desde 2014 había un juicio por desalojo.

    «En Buenos Aires se había naturalizado convivir con propiedades usurpadas. Y con posturas complacientes, se perjudicaba a los vecinos. Nosotros tomamos una postura bien clara: hacer cumplir la ley. No vamos a permitir que la Ciudad se transforme en el Conurbano», dijo Jorge Macri.

    El procedimiento fue realizado por la policía porteña junto con personal de Emergencias, Red de Atención y Bomberos. El jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, supervisó los operativos.

    La Ciudad arranca con una mega obra para conectar Belgrano y la Costanera

    Otra de las propiedades que volvió a manos de sus dueños es un edificio de tres pisos donde había funcionado una clínica, ubicada en Honduras 5648, frente al canal América.

    Desde la asunción de Jorge Macri, el gobierno porteño desalojó 579 viviendas ocupadas en desalojados en Belgrano, Constitución, San Telmo, Flores, Parque Avellaneda, San Nicolás y Palermo.

     

  • El gobierno analiza completar la obra del Belgrano Sur para que llegue a Constitución

     

    Nación analiza terminar la obra del FFCC Belgrano Sur para que llegue hasta la estación Constitución. El proyecto fue interrumpido por Milei en 2024.

    El viaducto cuenta con créditos de la CAF y de FONPLATA y tenía un avance de obra cercano al 68% cuando Nación decidió frenarla: solo continuaron los proyectos que tenían más del 80% de ejecución.

    Se trata de una obra clave para los 65 mil pasajeros diarios que transporta el Belgrano Sur, que llega desde Merlo y atraviesa La Matanza hasta la terminal Sáenz en Pompeya. 

    El tren corre elevado en su tramo final y el proyecto de ampliación contemplaba hacer un viaducto de 4 kilómetros para la conexión con el Roca en Constitución. Si se concreta, la obra permitirá eliminar 8 pasos a nivel y abrir 15 calles que se interrumpen por las vías.

    La Ciudad reorganiza Constitución y moverá las paradas de colectivos para acortar los trasbordos

    El viaducto avanzó, pero se interrumpió en la calle Brandsen y dejó una estructura inutilizable que molesta a los vecinos del barrio. En Twitter lo llaman el «Elefante Blanco del Belgrano Sur».

    A pesar de la parálisis, el gobierno nacional nunca rescindió el contrato con la empresa DYCASA, que en los últimos meses pasó a manos de IEB Construcciones.

    Además, a principios de 2026, Transporte adjudicó a la empresa PKF Audisur una auditoría externa del ejercicio 2024 del proyecto para unir Sáenz con Constitución, según informó En el Subte. La auditoría es parte del convenio del gobierno con la CAF y FONPLATA.

     El viaducto quedó interrumpido a menos de un kilómetro de Constitución y para terminarlo harían falta 50 millones de dólares.

    «En Nación están analizando retomar el proyecto, pero hay algunas complejidades que resolver. De todas formas las urgencias de los trenes están en otro lado», confió a LPO un especialista en transporte. 

    Mientras tanto, el gobierno avanza con la privatización de los trenes de carga, aunque hasta ahora no logró resolver los planteos de las empresas interesadas.

     

  • Kicillof acordó con Máximo y será el presidente del PJ bonaerense

     

    Finalmente, Axel Kicillof aceptó la propuesta de Máximo Kirchner y será el presidente del PJ bonaerense. A horas del plazo para presentar listas, el peronismo llegó a un acuerdo para sortear la interna y presentar una lista de unidad.

    A fines de enero, Máximo Kirchner sorprendió con una propuesta audaz: proponer a Kicillof para presidir el partido. De inmediato, voceros del gobernador negaron cualquier que eso pueda ser una salida para un consenso. Sin embargo, con el correr de los días la idea fue ganando fuerza.

    El acuerdo se selló este mediodía con un reparto de poder equilibrado entre el axelismo y el kirchnerismo. Además de Kicillof en la presidencia, Verónica Magario quedó como vice primera y Federico Otermín (cercano a Cristina) como vicepresidente segundo.

    El acuerdo Máximo-Kicillof por el PJ incluye un guiño a su candidatura presidencial

    El asiento de secretario General fue para Mariano Cascallares, el líder de Almirante Brown que forma parte del armado político del gobernador. Leonardo Nardini, un intendente muy cercano a Máximo, quedó como presidente de la Junta Electoral (asiento que ocupa desde hace cuatro años), mientras que el propio Máximo quedará como presidente del Congreso del partido.

    No se comunicó hasta el momento la conformación del Consejo del partido. Son cuatro representantes por cada una de las secciones electorales, más cuatro cada una de las ramas: Gremial, Mujer y Juventud. El axelismo venía advirtiendo que pelearía por tener preminencia de leales al gobernador en esos escaños bajo la premisa de que el partido tiene que estar alineado con el gobernador.

    El comunicado -difundido por La Cámpora- contiene algunos párrafos que son parte del discurso diario del gobierno de Kicillof. «La provincia asumió la responsabilidad de ser red y escudo: sosteniendo derechos, trabajo, producción, salud, educación y obra pública allí donde el Estado nacional deserta», dice.

    Máximo Kirchner.

    También hay un guiño a los intendentes, que cumplieron un rol clave en la búsqueda de consensos. El documento plantea que en el trabajo del gobierno provincial cumplen «un rol fundamental los intendentes, quienes, desde cada municipio, defienden a sus comunidades y sostienen servicios esenciales ante el daño que producen las políticas de Milei».

    En tanto, el kirchnerismo también tuvo su espacio en el texto del acuerdo con un repudio explícito del partido «a la injusta condena y detención de Cristina Kirchner, enmarcada en un clima creciente de autoritarismo, persecución política y ataque sistemático a las instituciones de la democracia».

    El peronismo avanza en una negociación «de abajo hacia arriba» para no complicar el acuerdo de Kicillof y Máximo

    LPO contó que el acuerdo entre Kicillof y Máximo incluía un guiño del líder de La Cámpora a la candidatura presidencial en 2027 del gobernador.

    En el kirchnerismo veían que la eterna pelea bonaerense terminaba empantanando la estrategia nacional. El peronismo se muestra de cara a 2027 sumido en internas y lejos de la gente.

    Ahora, tras el acuerdo, esperan que Kicillof tiene que empezar a trabajar en su candidatura nacional, lo que implica definir un discurso claro y recorrer el país.

    En el kirchnerismo preocupa la situación de Cristina. Ven que si el peronismo no consigue recuperar el poder no van a poder mejorar las condiciones de prisión. En su entorno reconocen cierta preocupación por su situación actual y porque no lograron ni siquiera que la Justicia acepte retirarle la tobillera o facilitar visitas.

    El acuerdo está cerrado. En las próximas horas seguirán negociando la conformación del Consejo del partido y la situación en los PJ locales donde una docena de distritos presentan dificultades para un acuerdo y podría haber internas.

    En el peronismo reconocen que la situación en los distritos es complicada toda vez que quedaron muchas heridas abiertas tras el cierre de listas de septiembre.

    El gobernador escuchó los primeros planteos para que se ponga al frente partido en enero en una cumbre de intendentes y ministros en Villa Gesell. Ese planteo fue más fuerte la semana pasada en Casa de Gobierno. Voceros de Kicillof desmintieron la propuesta. «Es un tema terminado hace rato», dijeron.

     

  • Romina Diez aprovecha el derrumbe del grupo de Iñaki y copa el palco para el acto de Milei en San Lorenzo

     

     La interna libertaria en San Lorenzo quedó al desnudo a horas del acto que encabezará Javier Milei por el aniversario del Combate de San Lorenzo. El colapso del armado local que respondía a Eugenia Rolón, la pareja del influencer presidencial Iñaki Gutiérrez, abrió una disputa feroz por el control del palco oficial que terminó con los sanlorencinos relegados y la militancia rosarina copando la escena.

    Rolón era hasta hace semanas la principal referencia de La Libertad Avanza en la ciudad, pero tras protagonizar un accidente de tránsito en la Costa Atlántica quedó completamente fuera de juego. Sin conducción clara, el espacio quedó a cargo de un dirigente casi desconocido, Walter Riquelme, incapaz de contener el enojo que se desató cuando la diputada nacional Romina Diez avanzó sin escalas sobre la organización del acto.

    Según fuentes al tanto del armado, Diez pidió 120 lugares para militantes de Rosario cuando el palco tiene capacidad para apenas 100 personas, lo que dejó directamente afuera a buena parte de los libertarios locales. San Lorenzo está a poco más de 20 kilómetros de Rosario, pero la cercanía geográfica no atenuó el malestar: «Coparon todo y nos dejaron mirando desde abajo», resumió un dirigente del espacio.

    Milei preocupado porque con la nueva caída de Los Iñakis pierde un millón de followers 

    La situación encendió las alarmas en la intendencia. Fuentes cercanas a Leonardo Raimundo aseguran que el intendente está «desesperado» y teme que el desorden político termine desbordando la organización del evento, que tiene una logística sensible por la presencia del Presidente.

    Coparon todo y nos dejaron mirando desde abajo.

    Milei participará este sábado 7 de febrero del acto por el 213° aniversario del Combate de San Lorenzo. No habrá discurso político: el Presidente llegará con la ceremonia iniciada, realizará el traspaso simbólico del sable corvo al Regimiento de Granaderos a Caballo y presenciará el desfile cívico-militar. 

    Presidencia ordenó además dividir el palco oficial en dos sectores: en las primeras filas estarán Milei, el gobernador Maximiliano Pullaro, el intendente Raimundo y ministros nacionales; detrás se ubicarán legisladores provinciales y funcionarios locales.

    Eugenia Rolón, líder libertaria en la localidad santafesina de San Lorenzo.

    En un intento por llevar calma, Riquelme escribió en el grupo de WhatsApp de la organización que aún faltaban definiciones «como Eugenia Rolón aclaró», pero el mensaje cayó pésimo. En el chat de militancia territorial el enojo fue explícito. «Romina confirmó que vienen 120 personas y el palco es para 100», lanzó un referente local, que sospecha que «ya tienen todo orquestado y nosotros seguimos en babia mirando el techo».

    Otro militante fue más duro: «Si esperamos la confirmación de Rosario, vamos a llegar tarde a todos lados». La discusión terminó de explotar cuando alguien avisó lo que muchos ya intuían: para los libertarios de San Lorenzo, el palco oficial ya estaba perdido.

     

  • «Queremos que la CGT vuelva a ser un factor de poder»

     

    Cristian Jerónimo es considerado entre sus pares uno de los dirigentes más lúcidos de la nueva generación de sindicalistas. Secretario General del Sindicato del Vidrio, recibe a LPO en su despacho en el tercer piso del mítico edificio de la CGT de la calle Azopardo. Una decena de trabajadores del gremio conversa bulliciosamente en la antesala, después del Consejo Directivo que resolvió la movilización al Congreso para el próximo miércoles, cuando el Senado debata el proyecto de reforma laboral.

    Jerónimo conversa con Omar Plaini, emblemático jefe de los canillitas, y otros dirigentes de la central que lidera desde el año pasado, en el triunvirato que comparte con Jorge Sola y Octavio Argüello. Suenan teléfonos, entran y salen dirigentes en medio del frenesí, ante el desafío histórico que el presidente Milei le planteó al sindicalismo argentino.

    Este joven líder sindical, advierte que la nueva conducción de la CGT no teme discutir la reforma laboral. «Lo que nosotros planteamos es que eso se tiene que dar dentro de un ámbito de negociación con las partes interesadas, que son el sector empresarial y el sector sindical y tenemos una herramienta estratégica para eso, que es el convenio colectivo».

    El plan de la CGT para desarmar la reforma laboral de Milei

    Finalmente, una compañera del sindicalista invita a pasar a su oficina a LPO, disculpándose por la demora en medio de la vorágine. «Es que Cristian no vino a calentar la silla», aclara.

    -¿Qué decisión tomó la CGT frente al inminente tratamiento de la reforma laboral?

    -La decisión fue movilizar el 11 de febrero, a las 15:00 a la Plaza de los dos Congresos, repudiando este proyecto de ley de reforma laboral regresivo, que tiene un impacto negativo en el mundo del trabajo con quita de derechos colectivos e individuales. El Consejo Directivo de la CGT ratificó el plan de acción que había aprobado ya en diciembre, con la movilización a Plaza de Mayo y logrando la postergación del debate para febrero. En ese momento, el Gobierno decía que era un trámite exprés. Ahora se ratificó el plan de acción y, en la medida que vaya pasando el tiempo, iremos escalando en las acciones.

    El gobierno decía que la reforma laboral era un trámite express y con la movilización a Plaza de Mayo logramos que posterguen el debate para febrero, ahora vamos a movilizar al Congreso, en la medida que vaya pasando el tiempo, iremos escalando en las acciones.

    -En la reunión del Consejo Directivo debe haber habido diferentes posturas. Por ahí, algunos planteos de ir a un paro nacional, otros que pretendían un plan de lucha con medidas escalonadas. ¿Cómo fue esa deliberación?

    -Los dirigentes tienen responsabilidad institucional. Sabemos que, en este momento tan difícil que vive la Argentina, está claro que no todos pensamos de la misma manera y somos muy respetuosos de las posiciones y los pensamientos que tenemos los distintos compañeros. Por eso somos un cuerpo colegiado y tenemos un consejo directivo, en el cual las diferencias se plasman y se termina aprobando lo que acompaña la mayoría.

    -Y dada la gravedad que ustedes le atribuyen a la ley por la quita de derechos o por la regresividad de su contenido, ¿no sabe a poco simplemente una movilización sin paro?

    -No, yo creo que no, porque nosotros tenemos una estrategia, plasmada y desarrollada ya desde diciembre para acá. Digo, no es que es una movilización y nos vamos a quedar en eso solamente. Vamos a seguir trabajando para erosionar lo más posible ese proyecto de ley.

    -Estuvieron reuniéndose con legisladores y gobernadores de distinto signo político y la información que manejamos es que de parte de gobernadores del peronismo hay una demanda hacia ustedes de que agiten, muevan más y convenzan a los gobernadores que no son peronistas que manden a sus legisladores a rechazar la ley. ¿Qué sienten ustedes en esa conversación con los gobernadores peronistas?

    -Nosotros hablamos con todos y no desde ahora. Desde hace unos meses, cuando empezó todo esto, nos juntamos con todos los gobernadores y les hicimos el planteo y marcamos cuál era nuestra posición. Y también les generamos conciencia que lo que se estaba discutiendo era cuál es el impacto real que tiene esta reforma en el mundo del trabajo, que es negativo, que no va a generar nuevas incorporaciones. La realidad es que acá lo que no está funcionando es el plan económico de este gobierno.

    -¿Y qué les contestaron?

    -En su momento muchos de los gobernadores lo que nos plantearon era que ellos no iban a acompañar nada que no estuviese acordado y avalado por la CGT. Nosotros entendíamos que era la posición correcta. A medida que va pasando el tiempo (fueron cambiando), por una cuestión de intereses propios que tienen de su provincia y con algunas cláusulas maliciosas que tiene este gobierno dentro del proyecto de ley para persuadir o extorsionar de alguna manera que acompañen este proyecto… por ejemplo, el tema del impuesto a las ganancias en la coparticipación. 

    Acá lo que no está funcionando es el plan económico del Gobierno. La reforma no va a generar empleo y nosotros vamos a seguir trabajando para erosionar lo más posible este proyecto de ley.

    -Los gobernadores enfrentan una situación delicada de sus finanzas, comprometida aún más por la caída de la recaudación…

    -Sabemos que las arcas de las provincias están desfinanciadas, que tienen una situación difícil, pero me parece que alguna vez tiene que primar la convicción y no olvidarse que los que los votan son el pueblo y, dentro del pueblo, están los trabajadores. La gente no se olvida fácilmente cuando su dirigente político le da la espalda con una medida de esta magnitud, que flexibiliza y deja a los trabajadores desguarnecidos. Lo que plantean algunos sectores, o este gobierno, cuando te dice ahora la gente joven quiere ser monotributista, es una falacia. Todos quieren tener derechos, todos quieren tener movilidad social ascendente, poder vivir mejor, tener un buen salario. Esperemos que los gobernadores manden tanto a sus senadores como senadoras con las convicciones necesarias para que no las dejen en la puerta del Senado. Que tengan claro lo que van a votar.

    -¿El objetivo de la CGT sigue siendo frenar o voltear la reforma laboral o ya hay en marcha algún plan B como modificarla o atenuarla?

    -La CGT rechaza de plano esta ley, como lo dijimos el primer día. Estamos trabajando para tratar de conseguir la mayoría de los votos para que sea rechazada y no nos resignamos hasta último momento. En el caso que no sea así, tenemos una estrategia distinta para encarar y ver cómo hilamos y rompemos la matriz de este proyecto de ley, que tiene ciertos artículos que tienen un impacto muy regresivo.

    -Hay dirigentes, incluso de la CGT, que plantean en voz baja que sostener la negociación por rama antes que por empresa, mantener la ultraactividad de los convenios o también la cuota sindical podría verse como un triunfo del movimiento obrero contra el Gobierno. ¿Compartís esa mirada?

    -Nosotros no queremos resguardar solamente lo colectivo, que es el financiamiento de las estructuras sindicales y que es la fortaleza para poder defender los derechos individuales. Ahora, si rompen las instituciones sindicales, ¿desde qué lugar vamos a defender los derechos individuales? Hay que tener muy claro y estar con la cabeza muy fría, que a la hora de definiciones tenemos que tratar de salir lo mejor posible con un proyecto que realmente no haga el daño que ellos aspiran a hacer, porque tiene una carga muy ideológica la redacción de este proyecto. A la Argentina la quieren llevar a parecerse, sin calificar a ningún otro país… Pero, digo, veamos cómo funciona en Perú, con el 80% de su población trabajadora en la informalidad, con salarios por abajo de la línea de pobreza. 

    -El gobierno dice que bajó la pobreza…

    -Sin ir más lejos, el escándalo que acaba de pasar con el índice inflacionario, digo, terminan marcando una realidad que nosotros lo venimos planteando hace un tiempo, que no es la realidad (lo que muestra el Indec), no tiene impacto real en la economía de los trabajadores.

    -¿Con qué índice van a ir a negociar paritarias este año?

    -Nos vamos a poner a trabajar con equipos técnicos y estamos hablando con algunos sectores académicos para poder construir nuestro propio índice de inflación.

    Nosotros no queremos resguardar solamente lo colectivo, que es el financiamiento de las estructuras sindicales y que es la fortaleza para poder defender los derechos individuales. Ahora, si rompen las instituciones sindicales, ¿desde qué lugar vamos a defender los derechos individuales?

    -¿Te parece que el Gobierno ganó una pulseada al instalar públicamente que la discusión pasaba por la negociación del capítulo de ganancias con los gobernadores y no, por ejemplo, con lo referido a indemnizaciones y lo que le capturan al ANSES?

    -Creo que también distorsionan un poco, ¿no? Este fin de semana salieron en los medios diciendo que tenían los votos como para que se genere un ambiente de frustración, pero nosotros en diciembre del año pasado, un día antes que se discutiera la aprobación, estuvimos en el Senado y daban como un hecho que al otro día se aprobaba y no sucedió. Hasta el miércoles, hasta la hora que se sienten, nosotros vamos a seguir trabajando para que esto no pase.

    -¿El Gobierno dice a los periodistas que tiene los votos, pero en algún canal de comunicación con ustedes, sugiere que no es tan así?

    -No existen los canales informales. El gobierno, hacia afuera, demuestra que ellos están dispuestos a negociar, pero a la hora de la verdad nunca generan el ámbito de negociación.

    -Pero había un canal formal de diálogo con el Gobierno. ¿Eso se rompió?

    -No, no existe. Una cosa es dialogar y otra cosa es que ese diálogo no lleve a ninguna definición concreta. Los diálogos se tienen que dar en la medida que se puedan definir cosas concretas que nosotros estamos pidiendo, que el gobierno tiene que recepcionar.

    -¿A qué pedidos te referís?

    -A que nosotros no decimos que no hay que discutir una modernización laboral. No estamos en desacuerdo con sentarnos a discutir con la contraparte natural, que son los sectores empresariales, sobre este nuevo mundo de trabajo. El trabajo, tal cual como lo conocíamos, ha mutado. Lo que nosotros planteamos es que eso se tiene que dar dentro de un ámbito de negociación. Ahí tienen que estar las partes interesadas, que son el sector empresarial y el sector sindical, y hay una herramienta que para nosotros es estratégica, que hasta acá funciona y funcionó muy bien, que es el convenio colectivo de trabajo. Nunca tuvieron la predisposición realmente de sentarse a discutir un proyecto que esté asociado a la realidad de lo que necesita la Argentina. Porque tampoco nos olvidemos que estamos en un país que tiene arriba del 50% de informalidad laboral. Entonces, si este gobierno plantea que este proyecto, tal cual como está redactado, va a incorporar a todos los trabajadores, que empiece por no perder todos los días arriba de 10 o 20 mil puestos de trabajo.

    -A propósito de la informalidad laboral, el peronismo supone que la mejor reforma laboral es la creación de condiciones económicas para que se generen puestos de empleo y eso incorpore trabajadores registrados, pero durante la década kirchnerista persistió un nivel de informalidad también alto, incluso con crecimiento a tasas chinas.

    -Creo que se han cometido errores en el mejor momento del país. Cuando tuvimos la oportunidad de dar discusiones mucho más profundas, muchas veces por la propia comodidad de la política… En la Argentina hay una deuda que no se pudo saldar desde el 2001 para acá, cuando el país tocó fondo y un montón de trabajadores y trabajadoras se cayeron del sistema. Nunca realmente se dio una política para pensar cómo se hacía estratégicamente para incorporarlos. También, en alguna medida, se sobregiraron con la famosa economía popular y los planes sociales, entendiendo que eso terminaba siendo un ordenador social y, para los que abrazamos y reivindicamos la causa del peronismo, el ordenador social es el trabajo con dignidad, con cobertura, salud.

    Si este gobierno plantea que este proyecto, tal cual como está redactado, va a incorporar a todos los trabajadores, que empiece por no perder todos los días arriba de 10 o 20 mil puestos de trabajo.

    -Por más que sea clara tu identificación con el peronismo y la de la CGT, o por más que históricamente se haya dicho que el movimiento obrero era la columna vertebral del peronismo, ¿podemos decir que hoy la central obrera se ha quedado sin proyecto político por la crisis del peronismo?

    -Yo creo que el movimiento obrero sigue siendo la columna vertebral del peronismo. Muchas veces las vanidades y los egos de algunos dirigentes no permiten transitar la construcción de un proyecto más amplio que vuelva a representar y vuelva a interpelar a la sociedad argentina, que vuelva a sentirse que ese proyecto político le va a volver a dar la dignidad necesaria y la esperanza a la que muchos aspiran. Lo que se ve en Argentina es un grado de frustración muy grande y de poca previsibilidad. La gente termina apostando a un proceso político que la arrincona hacia un abismo. 

    -Por qué el peronismo no logra articular un liderazgo alternativo a Milei?

    -Desde el peronismo habrá que tener la capacidad suficiente, con nuevos actores, nuevas caras. Soy muy respetuoso de todos aquellos que han pasado por un proceso en la Argentina dentro del peronismo. Porque, para mí, el 2003-2015 fue un proceso virtuoso. No creo que haya sido malo todo lo que se le quiere endilgar, que no hubo movilidad social ascendente. Se generaron casi 2 millones de puestos de trabajo, hubo un montón de conquistas que sucedieron del 2003 al 2015, tanto con Néstor Kirchner como con Cristina Fernández de Kirchner, y yo creo que desde el 2015 para adelante había cosas que corregir. 

    -¿Qué fue lo que pasó?

    -No es que estaba todo bien, había que cosas que corregir. En algún momento, quedaron un poco encerrados en algún relato que se había construido. La realidad es que hoy se ve que en la Argentina se fueron miles de empresas, se perdieron miles y miles de puestos de trabajo. Si nosotros no volvemos a generar certidumbre, seguridad jurídica, seguridad política, quién puede venir a invertir en Argentina. Todas las políticas y las modificaciones que hizo este Gobierno diciendo que iban a atraer las famosas inversiones, nunca llegan.

    -Entonces, ¿por qué creés que lo sigue apoyando una parte de la sociedad, si no ve un horizonte promisorio?

    -Yo creo que la gente está desencantada con la política tradicional, que se cansó del status quo. Como no se construya otra cosa que hable un idioma muy parecido a lo que quiere escuchar la gente, va a ser muy difícil. Milei es un outsider, pero no deja de ser una consecuencia de errores del pasado. Por errores que ha cometido la política en el pasado se terminó instalando y posicionando a un outsider de la política.

    Desde el peronismo habrá que tener la capacidad suficiente, con nuevos actores, nuevas caras. Para mí, el 2003-2015 fue un proceso virtuoso con Néstor y Cristina, pero en algún momento, quedaron un poco encerrados en algún relato que se había construido.

    -¿Qué pasa si sale la reforma laboral?

    -Primero, confiamos en que no va a salir y, en el caso de que salga, que salga con el menor daño posible para el mundo de trabajo. Lo vamos a trabajar hasta el último minuto para que esto no salga, ¿eh? Y la realidad es que después de la reforma laboral en la Argentina, al otro día se va a estar discutiendo otra cosa. Acá, lo que tenemos que tener claro es que hay un plan económico que ya fracasó. Está a la vista de todos, se pierden todos los días puestos de trabajo, la gente no llega a fin de mes, cierran empresas. Entonces es fácil tapar el fracaso del proceso económico con un proyecto de ley que supuestamente viene a transformar la vida de las personas. Hoy te ponen esto en agenda, mañana inventarán otra cosa para que seguir distrayendo, pero yo creo que estamos ante un momento muy sensible y puede ser bisagra. Sabemos lo que pasa a lo largo y a lo ancho del país y que la sociedad un día es muy así y, por cualquier cosa, cambia de opinión.

    -¿Y qué pasa si no se logra aprobar y fracasa el intento de la reforma laboral?

    -Y si no sale, nosotros lo vamos a celebrar y lo vamos a festejar mucho, pero vamos a estar siempre resguardando que mañana no vengan con otra embestida contra el mundo del trabajo.

    -La pregunta es si serviría eso como un punto de acumulación para los sectores populares y construir una alternativa a Milei…

    -¿Pensando de cara al 2027? A mí algunas veces me dicen que soy demasiado optimista y si nosotros no somos optimistas…

    -¿Te dicen optimista porque creés que Milei no va a revalidar en el 27?

    -No, nosotros no nos podemos quedar en lo que ellos van a hacer, sino en lo que vamos a hacer nosotros. Si vos me decís ‘che, cuál es la oposición a este gobierno’, está fragmentada en mil pedazos, nunca tenés claro realmente cuál es y quién le puede discutir desde un lugar de fortaleza.

    -Entonces, ¿cuál sería el camino?

    -Queremos que la CGT vuelva realmente a ser un factor de poder, que sea protagonista y que, por sobre todas las cosas, vuelva a tener la centralidad de la discusión política de la Argentina de cara a los laburantes. Que los laburantes la vean como una representación genuina.