Sociedad

  • Formar un cuerpo

     

    Huellas en la arena

    Todo empieza con una caminata a orillas del Mediterráneo, donde el mar y la playa se encargan de no dejar rastros. Las olas y el viento borran todo tipo de marca que quede sobre la arena. Dejar huellas en el mar, como canta García, se sabe, es tarea de locos. En las playas de Valencia, con su agua cristalina, su arena blanca, sus palmeras, sus pececitos de colores y sus turistas extranjeros, dos tipos en apariencia muy cuerdos, empezaron a construir la selección argentina que dejaría la gran huella de este siglo. Tiran nombres, barajan posibilidades, piensan futuros. Son los últimos días de julio de 2018. Hace menos de dos semanas terminó el mundial en Rusia. La participación argentina, mucho antes, en octavos de final contra Francia. El mundial fue caótico. Formaciones difíciles de explicar, futbolistas con pocas ganas de entender, discusiones al interior del cuerpo técnico, negociaciones entre los jugadores y el entrenador en los días previos al último partido de la fase de grupos. Lo que vino después también fue difícil de entender: un partido ante Nigeria —donde el único resultado posible era ganar— que se terminó ganando sobre la hora; octavos de final contra Francia —un equipo visiblemente superior— al que por un instante se le nubló el futuro de campeón cuando, en la última jugada, Argentina casi empata el partido cuatro a cuatro.

    Hay dos elementos que unen a ese artefacto extraño llamado Scaloneta con esa selección caótica e inmediatamente anterior: el corazón y la presencia de Lionel Scaloni. Es uno de los dos tipos que camina por la playa de Valencia recitando nombres como quien los memoriza antes de rendir un final. El otro es entrenador de las selecciones juveniles y se llama Pablo Aimar. Ambos están en esa región de España dirigiendo al seleccionado sub-20 que compite en el torneo de L’Alcudia, el primero para una selección argentina después del caos de Rusia. De ahí, de ese agujero negro que pareció devorarse todo —hasta la expectativa de poder ver alguna vez a Messi feliz con la camiseta argentina —, surgió la tercera estrella. “Cuando todo era nada, el principio”, canta Vox Dei. “Una nueva esperanza”, dicen los rebeldes de la guerra de las galaxias. Las grandes creaciones devienen del caos. La Scaloneta no es la excepción.

    Scaloni y Aimar fueron los encargados de unir los restos del naufragio argentino de 2018. La propuesta de dirigir a la Selección les llegó durante L’Alcudia. El equipo necesitaba un cuerpo técnico para los partidos amistosos a disputarse en el segundo semestre de 2018. Allá lejos, al otro lado del Océano Atlántico, empezaba a armarse el Ministerio de la Alegría que nos haría felices en Argentina todos estos años. Sin dudarlo, Scaloni aceptó la propuesta. Le propuso a Aimar encarar el proyecto juntos. La respuesta de Pablo César pareció guionada: “Vos estás loco”, le dijo y, obviamente, aceptó.

    Salieron entonces, a las horas de aceptar, a caminar por la orilla del Mediterráneo y pimponear nombres que conformarían la primera de las tres listas que darían de ahí hasta el fin de ese año. Piensan en un interinato y en probar jugadores para ofrecerlos como material a disposición del técnico que venga después. Un tiempo casi sin presiones, para inventar sin buscar resultados inmediatos. Veinte días más tarde sale la lista y Scaloni da su primera conferencia de prensa. Nadie lo nota porque no lo toman en serio, pero hay una frase que sienta las bases de lo que luego será su ciclo: “El chico que debuta ahora, que se pone la camiseta por primera vez, que intente no sacársela más”. Muchos futbolistas de esas primeras listas —Paredes, Lo Celso, Palacios, entre otros— le harán caso. 

    Como en el cuento de Hansell y Gretel, Scaloni va dejando miguitas de pan. Mojones que marcarán el camino de su ciclo. En su segundo partido, curiosamente en el mismo estadio donde la selección perderá la final del mundial 2026 con España, un familiar de Paulo Dybala twitteó en contra del cuerpo técnico por la ausencia del jugador entre los titulares. Después del partido, Scaloni habla en cámara abrazado con el futbolista. Si hay una virtud importante para manejar un grupo es poder solucionar los problemas internos con rapidez. Otra vez, en ese mismo primer semestre, Eduardo Coudet declara que es una falta de respeto que Scaloni sea el técnico de la selección. Cuando le preguntan por esa declaración, Scaloni dice que ya habló con el técnico y estaba todo solucionado.

    Scaloni y Aimar piensan que su paso por la selección durará seis partidos. En los últimos dos hubo más muestras gratis de lo que veremos en el futuro: después del primer amistoso, Scaloni dice: “Sabemos defender, sabemos sufrir”. Luego del último amistoso le preguntan cómo evalua su paso por la selección: tras ensayar una respuesta la voz se le quiebra y abandona la entrevista para irse a llorar tranquilo. Todavía es 2018. Ni nos imaginamos lo que vendrá.

    Un cuerpo

    El seleccionador de uno de los países más futboleros del universo parece vivir esperando el momento para escaparse, para volver a andar bici o entrenar a unos chicos de una escuelita en Mallorca. En un ambiente lleno de flashes, en el que la mayoría de los técnicos busca que lo destaquen y le pregunten cómo creó ese sistema de juego, una de las singularidades de Scaloni es su búsqueda del anonimato. Su liderazgo pasa por otro lado. Scaloni es un primus inter pares, el primero entre sus iguales. Sabemos el nombre de la mayoría de su cuerpo técnico, no solo porque muchos son ex futbolistas de selección, sino porque él se encarga de que tengan protagonismo. Al principio eran cuatro: Scaloni, Aimar, Martín Tocalli y Matías Manna. Antes de viajar a L’Alcudia, un preparador físico se acercó a la puerta del predio de AFA, era Luis Martín. Se presentó con Scaloni y empezó a trabajar con ellos. Durante 2018 se sumó Walter Samuel. En marzo de 2019, cuando ya los habían confirmado hasta la Copa América de ese año, se incorporó Roberto Fabián Ayala. El verbo incorporar tiene varios significados, me quedo con dos: “unir una persona o una cosa a otra para que haga un todo con ellas” y “agregarse a otras personas para formar un cuerpo”.

    Scaloni, Aimar, Samuel, Tocalli, Manna, Ayala y Martín conforman un cuerpo. “Mi cuerpo es como mi mundo”, canta Gabo Ferro. El mundo del cuerpo técnico de la selección es el que diseñó el nuestro en los últimos cinco años. Un mundo horizontal, llano, en el que Scaloni toma las últimas decisiones pero que escucha y permite el diálogo con el resto. Si quisiera, podría vivir de dar charlas sobre liderazgo por el resto de su vida. Nos perderíamos un gran entrenador pero quizás el mundo sería un lugar más habitable. Scaloni, Aimar, Samuel y Ayala comparten elementos biográficos: fueron futbolistas, jugaron en la selección, disputaron mundiales, empezaron en divisiones juveniles, no lograron ningún título en la selección mayor, los dirigió José Pekerman y —en el país unitario— ninguno nació en Buenos Aires: Scaloni es de Pujato; Aimar, de Río Cuarto; Ayala, de Paraná; Samuel, de Laborde —tierra del malambo—, aunque se crió en Firmat, Santa Fe. Incluso Matías Manna, también santafesino, es de San Vicente. Federalismo para la victoria. 

    Scaloni, Aimar y Samuel se conocen desde adolescentes: los tres fueron campeones del mundo juveniles en Malasia 97. Ayala, unos años más grande, fue parte del seleccionado que ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Entre los cuatro se puede trazar la línea que va de Messi a Maradona. De Francia 98 a Sudáfrica 2010. Ayala, Aimar y Scaloni compartieron el plantel con Messi en Alemania 2006. Cuando Scaloni sostiene que si el equipo pierde no pasa nada, que el sol sale igual, lo dice por experiencia de todo el cuerpo técnico. Porque la Scaloneta no solo se construyó en base a las frustraciones de Messi y su camada, sino de todas las anteriores también. Si usamos el método Pity Álvarez de causalidades —para destruir hay que hacer, para morir hay que nacer, para odiar hay que querer— en nuestra Selección para ganar hay que perder. Las finales que perdimos, cuantos años las lloré. Cuando las cosas salen como no las espero, la vida me hace más guerrero

    Si el eslabón perdido entre Menotti y Bilardo es José Néstor Pekerman —técnico campeón mundial en juveniles en 1995, 1997, 2001 y director técnico en Alemania 2006—, Scaloni, Aimar, Samuel y Ayala son sus apóstoles. Pekerman fue el camino que encontraron Scaloni y Aimar para refundar la selección argentina. Porque lo que hicieron fue volver a crear algo donde parecía que no quedaba nada, después de la salida espantosa de Sampaoli. Menotti fundó al seleccionado como una entidad en 1974, Bilardo consolidó el proyecto y construyó su casa —el predio de Ezeiza—, Maradona inventó el tipo ideal “futbolista de selección” y Pekerman los moldeó desde pibes. Scaloni, cinco décadas más tarde que Menotti, encabezó una refundación. Como en un círculo, el que le sugirió a Tapia que Scaloni y su cuerpo técnico debían continuar fue Menotti. Volviendo al Pity: Si lo sembrás, lo recogés. Y si esperás, vas a entender. Casi como Muchachos, en donde elegimos contarnos desde las finales perdidas, con la esperanza como bandera, como una plegaria, con la certeza de que las victorias nacen en las derrotas. 

    Vengo a ofrecer mi corazón

    Scaloni suspendió la última conferencia del mundial porque lo desbordó el llanto. Ya había contado antes que en el vestuario lo apodaron La Llorona. “El que no sabe de amores, Llorona. No sabe lo que es martirio”, canta Chavela Vargas. La canción no está dedicada a Scaloni, claro, pero esa línea podría ser el lema de su selección. Su equipo, ese que construyó a partir de 2018 y trajo hasta 2026. Ese que destacó después de Egipto, cuando dijo, entre lágrimas por supuesto, “Qué grupo de jugadores, hermano”. Ese que decidió sostener en la final a pesar que muchos no daban más físicamente. Ese que no nos iba a dejar tirados. Ese que, Scaloni sabe, será difícil de superar, no en el sentido de ser mejor, sino en uno mucho peor: en el de dejarlo atrás. Ese que juega con el corazón en la mano. Ese que te hace vivir como si tuvieras un nervio a la intemperie y con cada brisa el dolor te recordara que estás vivo. 

    La Scaloneta surgió en una época en la que es difícil encontrar alguien que te represente. Por eso a veces se les pide tanto, porque tiene que ocupar espacios y llenar vacíos que nos vienen de otros lados. La creación de Scaloni logró una forma de jugar que representa no solo por su estética, sino por su componente dramático. Y porque tiene esa cosa, medio Rocky, de dar vuelta instancias que parecen imposibles. De ahí que se la compare tanto con esa otra selección querida que es la de Italia 90. “Soy hincha de la selección, aliento con el corazón”, dice la canción de este año y refleja lo que ocurre dentro de la cancha. Pelota al piso, sí. Sufrimiento también. Nos gusta el tango, nos gusta contar que sufrimos y nos gusta sufrir para recordar que estamos vivos.

    En la serie documental El método Scaloni, los jugadores y el cuerpo técnico reconstruyen la charla previa a la final con Francia en 2022. El elemento del relato es el opuesto al de aquello que se recuerda. Todos se ríen mientras cuentan que Scaloni no pudo dar la charla previa porque se quebró. Que entonces le dio paso a Aimar, pero también fue vencido por las lágrimas. Lo intentó Walter Samuel, pero en la garganta se le hizo un nudo marinero. Lo fueron a buscar a Matías Manna, pero tampoco le hizo frente al llanto. La charla técnica fue esa, una secuencia de lágrimas por parte de los que debían estar serenos. En ese sentido Scaloni no se guarda mucho, llora puertas adentro y frente a las cámaras. De ahí el apodo y también una de las marcas de la identidad de esta Selección. Se puede perder. Se puede llorar. Se sigue con el corazón.

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  • Messi y otros jugadores no viajan a la Argentina y le pinchan el feriado a Milei

     

    Lionel Messi y otros integrantes de la Selección decidieron no volver a la

    Argentina

    tras la finalización del Mundial y le pincharon a Javier Milei la idea de un feriado nacional para los festejos.

    La AFA informó a última hora del domingo «algunos futbolistas partirán directamente hacia distintos destinos para reincorporarse a sus clubes o iniciar su período de descanso». «En tanto, una parte de la delegación, integrada por jugadores, cuerpo técnico y miembros del staff, regresará a la Argentina mañana (por este lunes), con arribo previsto alrededor de las 17:00», dice el comunicado. El horario de regreso ahora se estima que sería pasadas las 18.

    Messi y Rodrigo De Paul fueron los primeros en tomar la decisión de no venir a Argentina y viajaron a Miami. La MLS, donde juegan, se reanuda esta semana aunque todo indica que tendrán vacaciones.

    Tras la decisión del capitán, otros integrantes de La Scaloneta siguieron sus pasos. Julián Álvarez, Giuliano Simeone, Nahuel Molina, Cristian Romero, Gerónimo Rulli, Nicolás Paz, Lautaro Martínez, Juan Musso y Enzo Fernández son algunos de los que viajarán directo a Europa.

    Desorientado, Milei dijo que Scaloni y los jugadores definirán cuando es feriado

    Con este panorama, en la AFA se inclinan porque no haya festejos masivos, especialmente teniendo en cuenta que no estará Messi. También está descartada la posibilidad de ir a la Casa Rosada como propuso Milei, algo previsible después de los dichos del presidente la semana pasada cuando trató a los jugadores de «imprudentes» por mostrar la bandera de las Malvinas.

    Es decir que está descartado el feriado nacional que anunció anoche Milei sin ninguna precisión. El presidente dejó manos de Scaloni y los jugadores la definición sobre el día del feriado y la modalidad de los festejos. La falta de comunicación con la AFA de Chiqui Tapia fue evidente y mostró a un Milei sin ningún tipo de control sobre la situación.

    Como contó LPO, en el gabinete entraron en un estado de confusión por la falta de decisión de Milei, que dejó en manos de terceros la decisión de si habrá feriado en el país y sin siquiera especificar una fecha. La salida elegida para escapar del entuerto de haber filtrado un feriado cuando todavía no estaba el resultado desorientó al gabinete.

    Quedaría descartado el feriado nacional que anunció anoche Milei, aunque sin ninguna precisión. El presidente dejó manos de Scaloni y los jugadores la definición sobre el día del feriado y la modalidad de los festejos

    La desorientación del gobierno nacional es tal que el Ministerio de Seguridad armó este lunes a primera hora un mega operativo en la autopista Ricchieri y el predio de la AFA con más de mil efectivos esperando a una delegación que todavía no había despegado de Nueva York y sin ningún hincha a la vista.

    La sobreactuación del gobierno y la falta de comunicación con la AFA hicieron que los cientos de efectivos esperaran al costado de la autopista con un frío impiadoso a una delegación incompleta y sin ánimos de festejar. El operativo, además, provocó serias complicaciones para llegar al Aeropuerto en el inicio de las vacaciones de invierno.

    Milei dijo que los jugadores son «imprudentes» y Messi le recordó que «la gente no llega a fin de mes» 

    Por ahora se impone la idea que el grupo que vuelve desde Estados Unidos vaya al predio de la AFA (incluso se especula que podrían ir en helicópteros) y tengan un encuentro íntimo, para luego retirarse cada uno por su cuenta.

     

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    Feriado sin jugadores: la AFA confirmó que no volverá todo el plantel y deja en evidencia el anuncio apresurado de Milei

     

    La AFA confirmó que solo una parte del plantel de la Selección Argentina regresará al país tras la final del Mundial 2026. El comunicado choca con el anuncio de Javier Milei sobre un feriado para los festejos.

    Por Ignacio Elfratini para NLI

    Mientras el Gobierno nacional ya hablaba de un feriado para recibir y celebrar a la Selección Argentina, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) difundió un comunicado que modificó por completo el escenario: no todos los futbolistas volverán al país y varios viajarán directamente a sus clubes o lugares de residencia una vez finalizada la Copa del Mundo.

    La aclaración llegó apenas horas después de que Javier Milei anunciara en sus redes sociales que decretaría un feriado nacional el día que los jugadores decidieran realizar los festejos por la campaña en el Mundial. Incluso había dejado trascender que la fecha dependería de la decisión del propio plantel y del cuerpo técnico.

    El comunicado de la AFA cambia el escenario

    La AFA informó que solo una parte de la delegación aterrizará este lunes en Buenos Aires, con llegada prevista al predio de Ezeiza. Entre quienes no viajarán a la Argentina aparecen varias de las principales figuras del equipo, que partirán directamente hacia distintos destinos para reincorporarse a sus clubes o comenzar sus vacaciones.

    Entre ellos se encuentra Lionel Messi, quien viajaría directamente a Miami, al igual que otros futbolistas que militan en el exterior y tienen compromisos inmediatos con sus respectivas instituciones.

    De esta manera, la imagen de un plantel completo recorriendo las calles de Buenos Aires, similar a la vivida tras Qatar 2022, quedó prácticamente descartada.

    El anuncio del feriado quedó en el aire

    La decisión deportiva dejó en una posición incómoda al Gobierno. El mensaje de Milei planteaba que el Ejecutivo decretaría un feriado nacional para acompañar los festejos de la Selección, pero el comunicado de la AFA demuestra que ni siquiera existirá un regreso conjunto del plantel.

    La situación abre interrogantes sobre la viabilidad de una celebración multitudinaria. Si buena parte de los protagonistas no estará en el país, el motivo central del feriado pierde gran parte de su sentido.

    Además, el antecedente de Qatar 2022 resulta difícil de replicar. Aquella vez, la totalidad del plantel campeón regresó al país y protagonizó una histórica caravana que movilizó a millones de argentinos. En esta oportunidad, el calendario internacional y los compromisos de los futbolistas hacen imposible repetir aquella escena.

    Una decisión lógica desde lo deportivo

    La resolución de la AFA responde, en buena medida, a la realidad del fútbol moderno. La mayoría de los jugadores militan en clubes europeos o estadounidenses y cuentan con escasos días de descanso antes de reintegrarse a sus planteles.

    Por ese motivo, la dirigencia encabezada por Claudio «Chiqui» Tapia optó por organizar un regreso parcial, evitando prolongar innecesariamente un viaje que complicaría la planificación de los futbolistas.

    Así, el comunicado terminó chocando de frente con una iniciativa política anunciada antes de conocer cuál sería el verdadero operativo de regreso de la Selección.

    En definitiva, mientras el Gobierno proyectaba una jornada de celebración nacional, la AFA dejó en claro que el plantel no volverá unido al país, una definición que vuelve incierto el propio fundamento del feriado anunciado por Javier Milei.

     

  • Desorientado, Milei dijo que Scaloni y los jugadores definan si el lunes es feriado

     

    Javier Milei descolocó a su propio gobierno y a los argentinos tras dejar en manos de Lionel Scaloni y los jugadores de la Selección la decisión de si habrá feriado nacional este lunes para festejar el subcampeonato del Mundial.

    «Dada la inquietud sobre los festejos por el logro alcanzado por la Selección Argentina, comunico a la población que, en función de lo que decidan los Jugadores y el Cuerpo Técnico respecto al día para celebrar, el mismo será declararado feriado nacional», tuiteó el presidente.

    En el propio gobierno entraron en un estado de confusión por la falta de decisión del presidente, que dejó en manos de terceros la decisión de si habrá feriado en el país y sin siquiera especificar una fecha.

    En el gobierno tienen el dato de que la selección arribará a la Argentina este lunes luego de las 17. Decretar un feriado vespertino, para luego del cierre de los bancos, sería un suceso inédito para la historia argentina, tanto como decretarlo para celebrar un subcampeonato.

    El único feriado nacional decretado en relación con un Mundial de fútbol fue el martes 20 de diciembre de 2022, cuando el gobierno de Alberto Fernández decretó el feriado para recibir a los campeones de Qatar, en la movilización más multitudinaria de la historia argentina que convocó a millones de personas en la Ciudad y alrededores.

    En el caso de los subcampeonatos (como en Italia 1990 o Brasil 2014), aunque el plantel fue recibido por miles de hinchas e incluso por autoridades nacionales en el predio de la AFA o la Casa Rosada, no hubo feriado nacional.

    Ahora, la confusión en el gobierno, que rápidamente se trasladó a los trabajadores y empresarios, es si se habrá feriado el lunes o el martes.

    El anuncio de Milei se da días después de que trató a los jugadores de «imprudentes» por mostrar la bandera de las Malvinas en la cancha en la que vencieron a Inglaterra por las semifinales.

     

  • Chiqui refuerza su alianza con Kicillof y anuncia que el estadio de La Plata es «la nueva casa de la selección»

     

    Mientras crecen las especulaciones y versiones en torno a la recepción que se le hará a la scaloneta y las actividades que hará el seleccionado una vez que aterrice su avión en el país, la AFA difundió un video que expone la alianza que mantiene con el gobierno de Axel Kicillof.

    Se trata de los avances de las obras en el Estadio Único «Diego Armando Maradona» de La Plata, al que la AFA le agregó la denominación «Tricampeones del Mundo». «¡La nueva Casa de la Selección Argentina!», anunció la entidad comandada por Claudio «Chiqui» Tapia.

    Como contó LPO, al calor de las gestiones para el regreso de Tapia a la Ceamse, a finales de 2024, la AFA avanzó en un acuerdo para manejar el Estadio Único a cargo del Estado bonaerense.

    Siguen las obras y mejoras planificadas para la puesta en valor del Estadio Único de La Plata – Tricampeones del Mundo ¡La nueva Casa de la Selección Argentina! pic.twitter.com/bN5I2IKA8Q

    — AFA (@afa) July 19, 2026

    El acuerdo se anunció la intención de transformar ese escenario como «La Casa del Fútbol Argentino» e implica llevar partidos de la Selección, de la Copa Argentina y copas internacionales.

    Ahora, se agregó el rótulo «Tricampeones del Mundo», en una alusión directa a la scaloneta. El mensaje fue leído en el ámbito político como una señal de la AFA a Kicillof, de cara a los preparativos para recibir a la selección.

    Tapia apura su regreso al Ceamse y firma el acuerdo para que La Plata sea la sede de la Selección

    La puesta en valor y obras en proceso de ejecución que avanzaron en esta etapa tienen que ver con un estudio estructural de techo dele estadio para colocación de cubierta, obra de campo de juego, nuevo sistema de drenaje espina de pescado, obra de iluminación LED de campo de juego.

    También, se comenzó con la puesta en valor de instalaciones en accesos, de baños y vestuarios, del sistema de presurización de agua potable. Además, un nuevo sistema de acción ante incendios, de riego automático, carros de iluminación para el campo de juego y césped natural big rolls. 

     

  • Pasado el Mundial, la CGT inicia un plan de lucha por jubilados y crisis laboral

     

    La CGT confirmó en las últimas horas una batería de protestas contra el gobierno de Javier Milei apenas finalice el Mundial. Se trata de un plan de acción en sintonía con las dos CTA y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (Utep). En tanto, analizan poner fecha a un nuevo paro general.

    La primera movilización será el próximo míercoles al Congreso, en apoyo a la ya tradicional protesta de jubilados.

    La intención de la central obrera es abrir una agenda programada de conflictividad durante la segunda mitad del año y en la que buscan exponer una foto de unidad total de las organizaciones sindicales y la economía popular.

    La segunda movilización se prevé para el viernes 7 de agosto, día de San Cayetano, patrono del trabajo, momento en que se buscará exponer el alto grado de desempleo y precarización laboral en tiempos de Milei.

    Por otro lado, se analiza otra marcha cuando el Gobierno convoque a la reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). Además, se habló de una cuarta movilización para finales de agosto que tendría como objetivo el Ministerio de Economía a cargo de Toto Caputo.

     La intención de la central obrera es abrir una agenda programada de conflictividad durante la segunda mitad del año y en la que buscan exponer una foto de unidad total de las organizaciones sindicales y la economía popular. 

    En ese cronograma de protesta, fuentes de la central obrera señalaron que está en análisis la convocatoria a un nuevo paro general.