Sociedad

  • El gobierno teme conflicto social en La Rioja y Tierra del Fuego y las incluye en el reparto de fondos de las provincias aliadas

     

    El gobierno de Javier Milei publicará en las próximas horas un adelanto de coparticipación que llegará a unas 12 provincias. La medida supone reconocer la crisis económica que atraviesan los gobernadores en sus territorios y también la preocupación ante la posibilidad de un conflicto social.

    La medida será oficializada por decreto y consiste en un fondo total de $400.000 millones, un monto que en principio servirá sólo para paliar la situación por unos meses.

    Se trata de partidas que, a diferencia de los discrecionales Aportes del Tesoro Nacional (ATN), les corresponde a los distritos por ley, pero que el Gobierno otorgará antes de tiempo con un interés cercano al 15 por ciento.

    El los fondos llegarán a Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán. Afuera quedaron Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, las tres provincias más importante en cuanto a cantidad de habitantes.

    Kicillof advirtió a los intendentes que les espera un año durísimo: «la provincia perdió la mitad de su presupuesto»

    En el listado se ponderan las provincias aliadas. Sin embargo llama la atención la inclusión de La Rioja y Tierra del Fuego, dos provincias que están quebradas y que no pueden afrontar el pago de salarios de los trabajadores estatales.

    Quintela jugó fuerte en La Rioja y emitió una cuasimoneda -los Chachos- que no tuvieron éxito porque ni siquiera eran aceptados por la totalidad de los comerciantes ni los proveedores de la provincia.

    Luis Caputo no quiere saber nada con que el resto de las provincias sigan esa línea. El ministro de Economía sabe que si las provincias caen terminará impactando en el discurso del gobierno atravesado por la normalización de la macroeconomía. Es difícil explicar al mercado que la macro funciona perfecta mientras las provincias explotan.

    En el decreto no se detalla cuánto recibirá cada provincia. El texto dice que eso se determinará conforme a la capacidad de repago cada distrito sobre la base de su participación en la recaudación de impuestos nacionales.

    No hay ninguna precisión de la fecha en la que las provincias recibirán la ayuda. Apenas se detalla en el artículo 1: «dispónese otorgar en el Ejercicio Fiscal 2026». Esto puede presentar un riesgo toda vez que el gobierno puede atrasar esa ayuda y al tiempo pedir a los gobernadores que muestren sintonía con el gobierno.

    Todo ocurre en la antesala de nuevos debates en el Congreso, donde los libertarios necesitarán el respaldo de los mandatarios para avanzar con las reformas.

    La suba de tasas y la inflación por la guerra amplifican las fragilidad del modelo de Caputo

    El escenario es oscuro para todas las provincias. En los últimos días la posibilidad de que los estados sub nacionales tomen deuda sumó un nuevo escollo cuando el riesgo país llegó a 623 puntos básicos, rozando así un nuevo récord anual.

    El riesgo país determina el precio a pagar al momento de contraer deuda. Ese índice se conforma a partir de la tasa de interés de la Reserva Federal de los Estados Unidos, más los puntos que suponen el riesgo país de Argentina. Hoy la tasa de interés de la Reserva Federal está entre 3,75 y 4,0%.

    Una tasa de interés de cuatro puntos, más un riesgo país para el caso de Argentina de 600 puntos supone una tasa de endeudamiento del 10% en dólares para el país.

    En tanto, en las últimas horas se conocieron los datos de las transferencias automáticas de recursos del Estado Nacional hacia las provincias, donde volvió a reflejarse una nueva retracción en términos reales. Si bien los envíos totales alcanzaron los $5.050.838 millones, esto representa una caída del 4,3% al descontar el efecto de la inflación.

    De acuerdo con el último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), esta baja se produce a pesar de un incremento nominal del 26,4% respecto al mismo mes del año anterior, cuando se enviaron $3.995.000 millones. La persistencia del proceso inflacionario -estimado en un 3% para marzo en el análisis- terminó por licuar el poder adquisitivo de los fondos transferidos.

    La contracción de los recursos distribuidos por coparticipación neta, que excluye leyes especiales y compensaciones, fue aún más profunda que la del consolidado total, alcanzando un descenso real del 7,4%. El informe atribuye este fenómeno principalmente al desempeño de los dos pilares del sistema tributario argentino: el Impuesto a las Ganancias y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que en conjunto representan aproximadamente el 94% de la masa coparticipable neta.

     

  • Un «empate nuclear» entre Karina y Santiago traba la salida de Adorni

     

    La interna entre Karina Milei y Santiago Caputo llegó al punto de «empate nuclear», es decir la existencia de una situación que en caso de confrontación total asegura la destrucción mutua. Una pelea sin vencedores posibles. Al menos esa es la lectura que por estas horas circula en lo más alto del poder.

    «Karina pide la cabeza de Santiago, pero Milei sabe que la opinión pública pide que lo eche a Adorni», explicó a LPO un asesor libertario que conoce a los hermanos muy de cerca. La lectura del Presidente no es caprichosa, las encuestas revelan que más de 70% de los argentinos consideran que su jefe de Gabinete es corrupto.

    Pero la fuente explicó que nada de esto esto condiciona la defensa del jefe de Gabinete de la hermana presidencial, que no parece contar con los recursos internos para despegarse de la lógica más corrosiva de la pelea de poder. «Karina no soportaría que se vaya Adorni y se quede Santiago», agregó la fuente consultada, que en una sencilla frase explicó el drama que anida en el corazón del gobierno libertario: «Milei depende de Santiago para que no se lo coma la hermana». Un riesgo de canibalismo fraternal anticipado por LPO.

    Entre caníbales

    En este contexto, el sábado fue un buen día para las alicaídas Fuerzas de Cielo. En el entorno del asesor presidencial hubo euforia por el respaldo de Milei a Santiago Caputo, ante la versión publicada por la periodista Laura di Marco sobre una inminente salida del asesor, supuestamente decidida por la hermana. Un emocionado Caputo exageró el agradecimiento: «Nosotros servimos al Presidente de la Nación y a la sagrada causa de la Libertad».

    Karina pide la cabeza de Santiago, pero Milei sabe que la opinión pública pide que lo eche a Adorni.

    El sector del asesor ya venía agrandado porque creen que con la instalación del tema de la campaña de desinformación rusa, lograron mostrarle a Milei que son los únicos con ideas distintas y capacidad de incidir en la agenda pública, aún en momentos dificiles, como el que alimenta el escándalo fractal de Adorni, que suma propiedades y viajes lujosos, como si fuera un Rolling Stone.

    El tema de la operación low cost de los rusos no prendió mucho, pero le dio unas horas de respiro al Gobierno y un eje de trabajo en redes a Milei, que paso de protector de corruptos a víctima de Putín, un lugar más acorde al relato libertario.

    Pero bien mirada la tensión no es entre Caputo y Karina, es entre Milei y su hermana. El diputado Oscar Zago lo dijo clarito: «Si lo dejan elegir a Milei, Adorni no estaría mas». ¿Quién no dejá elegir a Milei? La respuesta empieza con K y termina con A.

    Esta tensión quedó en evidencia con el revelador tuit de este sábado de Milei, cruzando el comentario de Di Marco. «Creo que soy yo quién decide las personas que me acompañan en la gestión», tuiteó Milei. Más allá del «creo» que está para Lacan, la respuesta de Milei tiene un destinatario muy claro: su hermana.

    La respuesta presidencial incluye un agregado delicioso: Cuestiona a la periodista por revelar un aparente off de récord que tuvo con Karina Milei. Al pasar, Milei le reprocha a Di Marco que «habla de reuniones privadas» y acaso nervioso por el delicado lugar en el que estaba ingresando escribió «perosnas» en lugar de personas. Esa frase lleva a preguntarse si acaso el mensaje más que a la periodista no fue a su hermana.

    Y como sus funcionarios parecen empeñados en arruinarle a Milei el merecido descanso de Semana Santa, también se tuvo que encargar de aclarar que el despido de su jefe de Gabinete que decidió Sandra Petovello, por haber pedido un crédito del Banco Nación, no fue por haber pedido un crédito del Banco Nación. No sea cosa que también tengan que echar a los halconcitos liberales de Economía, Federico Furiase y Miguel Nuñez, también beneficiados con créditos públicos de cientos de millones. La bala de Pettovello, que no se lleva bien con Karina Milei, entró. Pero Milei no está para perder a dos de los más activos defensores de un modelo económico, que cada vez enfrenta más cuestionamientos.

    Como sea, el episodio Pettovello es apenas otra muestra de la desorganización interna, el clima de salvase quien pueda, que está provocando el empate de poder que por estas horas traba al Gobierno, para el que hasta ahora Milei no ha encontrado una salida que evite la destrucción total.

     

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    LOS CONSERVADORES SOLO NECESITAN LÚMPENES

    Las restauraciones conservadoras en Argentina históricamente requirieron gobiernos de derecha o golpes militares para imponer un modelo agroexportador y financiero, a costa del salario popular y la industria nacional. Sin embargo, el ciclo actual prescinde de políticos de carrera, buena retórica y programas republicanos. Basta con una gigantesca inversión en propaganda y campañas en redes…

  • Pareja sale al cruce de los radicales y los acusa de «colgarse» de la Boleta Única

     

    Sebastián Pareja salió al cruce de la UCR por impulsar la Boleta Única en Papel en la provincia de Buenos Aires. «Hay sectores de la política bonaerense que pasaron décadas mirando para otro lado», dijo el líder de los libertarios sin nombrar al partido, pero en una referencia indirecta.

    Pareja buscará aprobar una reforma electoral en la Legislatura bonaerense y necesita aliados. Por eso resulta curioso que salga a cuestionar a sectores que impulsan la Boleta Única y que tienen bancas tanto en el Senado como en Diputados.

    «Hay sectores de la política bonaerense que pasaron décadas mirando para otro lado frente a un sistema electoral agotado, y ahora pretenden colgarse de una reforma que ya tiene autor», dijo Pareja y siguió: «La Boleta Única fue promovida por La Libertad Avanza cuando otros especulaban o eran funcionales al statu quo. Subirse ahora a esa agenda es querer reciclarse políticamente».

    El radicalismo en la provincia propone una reforma electoral que incluya Boleta Única 

    LPO había contado que el radicalismo en la provincia busca abrir una discusión a una reforma electoral de cara a la elección del año próximo.

    Aunque sin la fuerza legislativa que supo tener en otros años, el senador nacional Maximiliano Abad busca iniciar una discusión en la provincia que ordene la contienda electoral de 2027.

    La Boleta Única fue promovida por La Libertad Avanza cuando otros especulaban o eran funcionales al statu quo. Subirse ahora a esa agenda es querer reciclarse políticamente.

    Entre los temas figura la implementación de la Boleta Única, un financiamiento de los partidos, sostener las PASO aunque con reformas, y lo que denominan autonomía provincial, que en términos llanos supone consolidar el desdoblamiento de la elección bonaerense respecto de la nacional.

    Mientras tanto, en el gobierno de Axel Kicillof aseguran que pueden llegar a un acuerdo con Pareja para votar la Boleta Única Papel en la provincia a cambio de las reelecciones indefinidas para intendentes y legisladores.

    En el gabinete de Kicillof creen que pueden acordar con Pareja votar Boleta Única a cambio de las reelecciones indefinidas

    LPO había adelantado en enero la posibilidad de una negociación en ese sentido. Por ese entonces, el tema circulaba entre los legisladores libertarios. Sin embargo, ahora son segundas líneas del gabinete de Kicillof quienes se entusiasman con la estrategia.

    El problema es que Kicillof no puede garantizar los votos de todo el peronismo. Los bloques de Fuerza Patria están atravesados por la interna y Kicillof representa a un sector minoritario.

    En tanto, los senadores y diputados de La Libertad Avanza no tienen interlocutores claros con el peronismo en la Legislatura. No saben con qué sector negociar acuerdos.

    Por ese motivo, los libertarios mantienen silencio sobre el tema y esquivan dar una definición pública. Temen dar una señal en favor del acuerdo y que luego sea la interna del peronismo la que impida consolidar el acuerdo.

     

  • Por primera vez Milei desautoriza a su hermana y respalda a Santiago Caputo

     

    En un posteo escrito con bronca y despecho, Javier Milei terminó desautorizando por primera vez a su hermana Karina públicamente y hasta reveló una reunión entre la Secretaria General de la presidencia y la periodista Laura Di Marco.

    «Mirá lo que me vengo a enterar de esta operadora roñosa. Además habla de reuniones privadas. Creo que soy yo quién decide las personas que me acompañan en la gestión», escribió el Presidente en X.

    El detonante del tuit incendiario de Milei fue la posible salida de Santiago Caputo del gobierno. El Presidente cruzó a Di Marco por asegurar que el asesor presidencial se iría del gobierno. «Te vas a ir y lo sabés. Vos mismo lo anunciaste en reuniones privadas», escribió la periodista y agregó que es Karina quien lo quiere afuera del gobierno.

    Entre caníbales

    Milei salió al cruce de esas afirmaciones. No desmintió las conversaciones de Karina con Di Marco, pero cuestionó a esta última por -de algún modo- mencionar esas reuniones.

    La reacción de Milei deja expuesta a la interna por el poder dentro del gobierno toda vez que el Presidente reacciona con furia a un posteo que jerarquizaba el poder de Karina dentro del gobierno y lo daba a Caputo como derrotado.

    En los últimos días, el asesor presidencial sufrió una presión extrema por parte de Karina que quiso descabezar a la cúpula de la SIDE, el área más importante controlada por Caputo en el gobierno.

    Mirá lo que me vengo a enterar de esta operadora roñosa… además habla de reuniones privadas… creo que soy yo quién decide las perosnas que me acompañan en la gestión.NOL$ALP. https://t.co/nhjAtJhlBS

    — Javier Milei (@JMilei) April 4, 2026

    Durante el viaje de regreso de Hungría, Karina convenció a su hermano de avanzar con cambios en la agencia de inteligencia. La hermana del Presidente entró en un estado de paranoia con las filtraciones de las últimas semanas que hundieron a Manuel Adorni con su historial de propiedades y viajes, y acorralaron a ella y al Jefe de Estado con las nuevas revelaciones del caso Libra.

    Karina señala directamente a Santiago por esas filtraciones. Se sabe que el asesor tiene el joystick de la SIDE por medio del contador de su familia, Cristian Auguarda.

    Cuando parecía que Auguarda tenía las horas contadas, Caputo logró reunirlo nada menos que con el jefe de la CIA, John Ratcliffe, en el cuartel general de Langley. Allí, el funcionario norteamericano le reconoció al argentino sus esfuerzos en la lucha contra el terrorismo.

    Petovello echó a su jefe de Gabinete por los créditos del Nación y expuso a Caputo y Adorni

    El gesto en medio de la avanzada de los Menem para desplazar a Auguadra revela los contactos que mantiene Santiago en la administración de Trump. No es una señal menor, que acaso no consigue ningún funcionario libertario, que en medio de la guerra en Irán, nada menos que el jefe de la CIA haya hecho lugar en la agenda para recibir al jefe de la SIDE argentina.

    Más tarde, Caputo hizo otra jugada de impacto al atribuirse el fallo favorable a YPF en los tribunales norteamericanos. Una maniobra que le sirvió para contrarrestar la embestida de Karina.

    Apenas había trascendido el fallo que salvó a la Argentina de pagar más de 16.000 millones de dólares, las cuentas de X del propio Caputo y su grupo más cercano salieron a reivindicar a María Ibarzábal, la secretaria Legal y Técnica que supuestamente formó parte del equipo que siguió el litigio.

    Lo cierto es que la defensa argentina estuvo a cargo del estudio Sullivan & Cromwell, contratado por el kirchnerismo en 2021 durante la gestión de Carlos Zannini en la Procuración del Tesoro, que fijó una línea de defensa que mantuvo el gobierno de Milei. Sin embargo, Las Fuerzas del Cielo enviaron un mensaje hacia adentro de la interna con elogios a Ibarzábal, a quien Karina y los Menem querían reemplazar. 

     

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    La doble vara judicial: cuando la sospecha condena y la prueba no alcanza

     

    La comparación entre la causa que derivó en la condena de Cristina Fernández de Kirchner y otros expedientes recientes que involucran a funcionarios del actual gobierno expone una tensión cada vez más evidente: mientras en un caso bastó con una presunción interpretativa —“no podía no saber”—, en otros, con abundancia de indicios y documentación, la reacción judicial y mediática parece notablemente más tenue.

    Por Ramiro C. Ferrante para NLI

    La historia judicial argentina ofrece múltiples ejemplos de selectividad, pero pocos tan paradigmáticos como el contraste entre la denominada “causa Vialidad” y las investigaciones que hoy rodean a distintos funcionarios del gobierno de Javier Milei. En el primer caso, el eje de la condena a Cristina Fernández de Kirchner giró sobre un razonamiento que excede la prueba directa: la idea de que, por su investidura, “no podía no estar al tanto” de las irregularidades atribuidas a la obra pública en Santa Cruz.

    Esa formulación, que en términos jurídicos tensiona principios básicos como la responsabilidad penal individual y la necesidad de prueba concreta, fue sostenida tanto por sectores del Poder Judicial como por buena parte del sistema mediático dominante. Sin embargo, cuando se observan expedientes actuales —donde aparecen transferencias, vínculos contractuales, decisiones administrativas documentadas o movimientos patrimoniales verificables— la vara parece desplazarse hacia un estándar mucho más laxo.

    La lógica de la presunción: el caso Vialidad

    En la causa que culminó con la condena de Cristina Fernández de Kirchner, uno de los aspectos más controvertidos fue la ausencia de evidencia directa que acreditara su participación personal en maniobras ilícitas. No se incorporaron registros de conversaciones, correos electrónicos, transferencias bancarias ni documentos firmados por la exmandataria que vincularan de manera concreta su accionar con los hechos investigados.

    La construcción acusatoria se apoyó, en cambio, en una inferencia estructural: que la entonces presidenta debía necesariamente conocer lo que ocurría en la asignación de obra pública. Esta interpretación, si bien puede tener peso político, abre un debate jurídico profundo sobre el alcance de la responsabilidad por jerarquía y sobre los límites entre presunción y prueba.

    En términos estrictamente legales, la doctrina penal exige certeza basada en evidencia. Sin embargo, el fallo incorporó un razonamiento más cercano a la sospecha estructural que a la demostración empírica, lo que fue celebrado por sectores mediáticos que durante años instalaron la idea de culpabilidad como sentido común.

    ANDIS, $LIBRA y otras causas: cuando la prueba no moviliza

    En contraste, investigaciones recientes como las vinculadas a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), el denominado caso $LIBRA o las denuncias por enriquecimiento que salpican a figuras del oficialismo presentan un cuadro distinto: aquí sí aparecen elementos materiales, registros administrativos y circuitos financieros que permiten trazar relaciones más concretas.

    Sin embargo, la respuesta institucional no ha tenido la misma intensidad. En el caso de ANDIS, por ejemplo, se mencionaron irregularidades en la asignación de fondos y contrataciones que derivaron en cuestionamientos internos, pero sin avanzar con la celeridad que se observó en otras causas de alto impacto político.

    Algo similar ocurre con el entramado de $LIBRA, donde la existencia de documentación, decisiones administrativas y posibles beneficiarios identificables no logró instalar en el debate público la misma noción de escándalo estructural que sí se construyó en torno al kirchnerismo.

    El patrimonio y las explicaciones: el caso Adorni

    El caso de Manuel Adorni resulta ilustrativo en este esquema comparativo. Las discusiones sobre su patrimonio, operaciones inmobiliarias y financiamiento de adquisiciones abrieron interrogantes que, en otro contexto político, probablemente habrían derivado en investigaciones más profundas y en una cobertura mediática sostenida.

    Sin embargo, la reacción predominante fue la relativización o la rápida disipación del tema en la agenda pública. La diferencia no es menor: mientras en la causa Vialidad se construyó una narrativa de culpabilidad sin prueba directa, en estos casos la existencia de elementos verificables no alcanza para generar una presión equivalente.

    El rol de Karina Milei y las sospechas de intermediación

    Otro punto que alimenta la discusión sobre la doble vara es la aparición de versiones vinculadas a presuntos esquemas de intermediación o retornos —como el denominado “3%”— que involucran a Karina Milei. Si bien muchas de estas denuncias requieren aún confirmación judicial, lo cierto es que el tratamiento mediático ha sido, en general, más prudente o marginal.

    En términos comparativos, basta recordar cómo hipótesis mucho menos documentadas en el pasado fueron amplificadas durante meses hasta consolidarse como verdades instaladas.

    A diferencia de lo ocurrido con Cristina Fernández de Kirchner, donde la centralidad del cargo fue utilizada para inferir conocimiento y eventual participación, en el caso del actual presidente parece imponerse la lógica inversa.

    Créditos del Banco Nación y decisiones administrativas

    Las operaciones crediticias otorgadas por el Banco Nación a determinados actores también ingresan en este análisis. La existencia de expedientes, montos y condiciones específicas ofrece un terreno fértil para la investigación judicial. No obstante, nuevamente, la intensidad de la respuesta institucional dista de la observada en otras etapas políticas.

    El contraste no implica necesariamente afirmar culpabilidades, sino señalar una diferencia en el estándar de exigencia: lo que en un caso se interpreta como indicio suficiente, en otro parece no alcanzar ni siquiera para activar mecanismos de investigación robustos.

    En este punto aparece un elemento particularmente revelador: la forma en que el propio Javier Milei queda sistemáticamente por fuera de las hipótesis de responsabilidad. A diferencia de lo ocurrido con Cristina Fernández de Kirchner, donde la centralidad del cargo fue utilizada para inferir conocimiento y eventual participación, en el caso del actual presidente parece imponerse la lógica inversa. Aun cuando los hechos investigados involucran áreas sensibles del gobierno o funcionarios de su máxima confianza, la interpretación dominante —tanto en ciertos sectores judiciales como mediáticos— tiende a considerar plausible que Milei “no esté al tanto”. Esta asimetría no es menor: mientras en un caso la jerarquía implicaba necesariamente conocimiento, en el otro habilita una presunción de desconocimiento que lo excluye preventivamente del análisis de responsabilidades.

    Medios, justicia y construcción de sentido

    El punto de convergencia entre todos estos casos es el rol de los medios de comunicación en la construcción de sentido. La condena de Cristina Fernández de Kirchner fue precedida por años de cobertura sistemática que instaló una narrativa de corrupción estructural, incluso en ausencia de pruebas directas.

    En cambio, las causas que hoy afectan a funcionarios del oficialismo no han logrado —o no se ha buscado que logren— ese mismo nivel de penetración en la opinión pública. La diferencia no es sólo cuantitativa, sino cualitativa: cambia la forma en que se interpreta la evidencia y el peso que se le asigna.

    Una justicia bajo sospecha

    La comparación deja al descubierto una pregunta incómoda pero inevitable: ¿existe un criterio uniforme en la administración de justicia o las decisiones están condicionadas por el contexto político y mediático?

    Cuando una condena puede sostenerse en una presunción y otras investigaciones con mayor volumen de pruebas no avanzan con igual firmeza, la percepción de doble vara se vuelve difícil de refutar. Y esa percepción, más allá de las posiciones partidarias, erosiona uno de los pilares fundamentales del sistema democrático: la confianza en la justicia.

    En definitiva, el problema no es sólo jurídico, sino institucional. Porque una justicia que parece medir distinto según el acusado deja de ser justicia para convertirse en un instrumento de disputa política. Y en ese terreno, la verdad —con pruebas o sin ellas— corre siempre el riesgo de quedar relegada.