Sociedad

  • Preocupado porque la economía no levanta, el gobierno quiere que los bancos reactiven los créditos hipotecarios

     

    El Gobierno avanza en el diseño de un nuevo esquema para reactivar el crédito hipotecario utilizando recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS como fuente de financiamiento de largo plazo. La iniciativa ya comenzó a discutirse con los principales bancos del sistema y busca resolver el principal problema que enfrenta hoy el mercado: la falta de fondeo para sostener préstamos a 20 y 30 años.

    El tema fue uno de los ejes de la reunión que mantuvieron la semana pasada en la sede de ADEBA el viceministro de Economía, José Luis Daza; el secretario de Finanzas, Federico Furiase; el subdirector ejecutivo de Operación del FGS, Raúl Osvaldo Benítez; y representantes de las principales entidades financieras. Allí comenzaron a delinearse las condiciones de un esquema que permitiría reducir el costo del financiamiento para la vivienda.

    La alternativa que hoy concentra el mayor consenso consiste en que el FGS licite depósitos a plazo fijo en UVA de largo plazo entre los bancos. El organismo ofrecería fondos a una tasa cercana a UVA más 4% anual, permitiendo que las entidades otorguen créditos hipotecarios alrededor de UVA más 6%, por debajo de los niveles actuales.

    La utilización del FGS como herramienta para expandir el crédito hipotecario comenzó a tomar forma públicamente durante la exposición BATEV, cuando el ministro de Economía planteó ante desarrolladores y empresarios de la construcción la necesidad de encontrar nuevos mecanismos de financiamiento para el sector. «Para los desarrollos, el crédito es fundamental y tenemos dos opciones: los bancos y el mercado de capitales. Estamos intentando con las dos», sostuvo en ese momento.

    Caputo analiza habilitar préstamos en dólares para reactivar los desarrollos inmobiliarios

    En aquella oportunidad, Caputo propuso que bancos y sociedades de bolsa conformaran un fondo destinado a financiar hipotecas y aseguró que el Gobierno buscaría potenciarlo con recursos de organismos multilaterales y del propio Fondo de Garantía de Sustentabilidad. «Júntense, armen un fondo inmobiliario entre seis o siete bancos o sociedades de bolsa. Si hacen eso, puedo conseguir multiplicarlo con plata de organismos multilaterales o del FGS», les dijo a los empresarios.

    El esquema que hoy negocia el equipo económico conserva ese objetivo de ampliar el financiamiento de largo plazo, aunque con una ingeniería diferente. En lugar de crear un fondo específico, la alternativa que ganó terreno consiste en que el FGS aporte directamente liquidez a los bancos mediante depósitos UVA de largo plazo, una herramienta que permitiría acelerar la implementación del programa y expandir nuevamente la oferta de créditos hipotecarios.

    Federico Furiase y José Luis Daza 

    La discusión representa un cambio respecto de las primeras alternativas que analizaba el mercado. Meses atrás se evaluaba que el FGS comprara carteras hipotecarias ya otorgadas para devolver liquidez a los bancos. Ahora, en cambio, Economía parece inclinarse por un mecanismo más simple: fondear directamente a las entidades para que vuelvan a prestar.

    El diagnóstico es compartido por el Gobierno y los bancos. El problema ya no pasa por la demanda de créditos sino por la escasez de recursos de largo plazo para financiarlos.

    «El crédito hipotecario empezó a crecer con la baja de la inflación, que es una condición necesaria pero no suficiente», explicó a LPO un especialista en crédito de uno de los principales bancos privados. «Además de una inflación más baja, también tienen que disminuir las tasas de interés. Como eso no ocurrió, muchas familias dejaron de calificar para acceder al préstamo», sostuvo.

    El mismo ejecutivo señaló que el principal cuello de botella es el fondeo. «Para crecer en préstamos UVA también tienen que crecer los depósitos UVA, y eso es difícil porque el plazo mínimo es de 90 días y los ahorristas no suelen elegir inversiones tan largas en pesos. Sin financiamiento de largo plazo, los bancos tampoco pueden prestar a 20 o 30 años», resumió.

    Para crecer en préstamos UVA también tienen que crecer los depósitos UVA, y eso es difícil porque el plazo mínimo es de 90 días y los ahorristas no suelen elegir inversiones tan largas en pesos. Sin financiamiento de largo plazo, los bancos tampoco pueden prestar a 20 o 30 años

    Los datos muestran que el mercado perdió dinamismo. Luego de un mayo muy flojo, en junio los desembolsos hipotecarios mostraron una leve recuperación y alcanzaron alrededor de US$150 millones, equivalentes a unos 1.850 créditos, según estimaciones privadas. Sin embargo, el volumen todavía representa menos de la mitad del registrado en junio de 2025, cuando el mercado atravesaba su mejor momento desde la reaparición de este tipo de préstamos.

    El freno preocupa también por su impacto sobre la economía real. Según el Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda, Argentina registra un déficit habitacional cercano a los 5,74 millones de hogares, mientras que el Gobierno considera que una recuperación del crédito podría transformarse en uno de los motores de la construcción y del empleo durante la segunda parte del año.

    Se frenan las hipotecas y el mercado financiero ya mira los fondos de la ANSES para sostener los créditos 

    El proyecto, sin embargo, también abre interrogantes. Uno de ellos es por qué el FGS aceptaría colocar recursos a una tasa cercana al 26% anual cuando podría invertirlos en títulos públicos ajustados por inflación con rendimientos superiores, aunque a plazos mucho más cortos. Esa diferencia es uno de los aspectos que Economía todavía debe terminar de definir antes del lanzamiento.

    Entre quienes respaldan la iniciativa aparece el economista Miguel Kiguel, quien sostiene desde hace tiempo que el FGS es prácticamente el único inversor institucional argentino con capacidad para financiar activos de largo plazo. Según sus estimaciones, un fondo del orden de los US$5.000 millones permitiría financiar unas 72.000 hipotecas de US$70.000 cada una, generando un fuerte impulso sobre el mercado inmobiliario.

    No obstante, especialistas también advierten que el diseño deberá preservar el patrimonio del FGS, cuyos recursos pertenecen al sistema previsional. Cualquier esquema deberá evitar que el organismo termine absorbiendo riesgos excesivos sin una adecuada evaluación de los créditos financiados.

     

  • Irán ataca posiciones de EEUU en Medio Oriente y metió presión sobre el precio del petróleo

     

     En respuesta a la ofensiva de Estados Unidos, Irán atacó Baréin , Jordania y dos petroleros vinculados a los Emiratos Árabes Unidos que transitaban por el estrecho de Ormuz, causando la muerte de un marinero y heridas a otros ocho.

    Los Emiratos amenazaron con tomar represalias contra Irán, lo que podría arrastrar de nuevo al país -sede de Abu Dabi y Dubai- a un conflicto con Teherán.

    Según la agencia estatal de Jordania, Petra News, Amán interceptó y derribó cuatro misiles «que habían violado el espacio aéreo jordano desde territorio iraní la madrugada del martes», cuando la Guardia Revolucionaria de Irán ha reivindicado ataques a países aliados de Washington en Oriente Medio.

    Una fuente militar anónima citada por Petra News aseguró que los equipos jordanos de Defensa «se encargaron de los restos de los misiles en varios puntos, tomando todas las precauciones necesarias para asegurar las zonas y garantizar la seguridad pública», sin reportes de personas afectadas por estos hechos.

    EEUU ataca un puerto iraní y recrudece la tensión en el estrecho de Ormuz

    Por su parte, la agencia iraní Tasnim, vinculada a la IRGC, informó de la destrucción de un radar de control aéreo que supuestamente pertenece a la quinta flota naval de la Armada de EEUU en Baréin, que alberga bases militares estadounidenses. 

    Una fuente militar anónima citada por Petra News aseguró que los equipos jordanos de Defensa «se encargaron de los restos de los misiles en varios puntos, tomando todas las precauciones necesarias para asegurar las zonas y garantizar la seguridad pública», sin reportes de personas afectadas por estos hechos.

    «La Guardia, mediante un ataque con misiles y drones contra la quinta flota naval del ‘Gran Satán’ (EE. UU.) en Baréin, prendió fuego a los depósitos de combustible de esa flota y alcanzó y destruyó un radar Patriot, así como un sistema de radar de alerta temprana», dice el comunicado de la IRGC citado por Tasnim.

    Ataque de EEUU a Irán .

    En las últimas horas, el Ministerio de Interior de Baréin ha informado en tres ocasiones de la activación de sirenas de alarma, con las que piden a los ciudadanos dirigirse a lugares seguros, sin reportes hasta ahora de víctimas mortales. 

    La Guardia, mediante un ataque con misiles y drones contra la quinta flota naval del ‘Gran Satán’ (EE. UU.) en Baréin, prendió fuego a los depósitos de combustible de esa flota y alcanzó y destruyó un radar Patriot, así como un sistema de radar de alerta temprana

    En la madrugada, Washington completó una nueva ola de ataques contra objetivos militares en Bushehr, Chah Bahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar Abbas, según confirmó en X el Comando Central estadounidense (Centcom). 

    La jornada de ataques, la tercera consecutiva , llegó horas después de que el presidente Donald Trump reactivara el bloqueo naval sobre la República Islámica, asegurara que el país sería golpeado «muy duro» y anunciara un cobro por la protección del estrecho de Ormuz .

    Con este cuadro de tensión, el precio del crudo Brent alcanzó el martes a primera hora su nivel más alto en un mes, superando los 84 dólares, aunque esta cifra sigue estando muy por debajo de los casi 120 dólares registrados en el punto álgido de la guerra, amenaza con elevar los costos a escala mundial.

     

  • Karina incómoda con Tecnópolis: tiene que elegir entre La Nación o Figoli o perder 1.000 millones por mes

     

     Con los Werthein fuera de carrera, el gobierno se enfrenta con un dilema por la concesión de Tecnópolis: entregarle el predio a dos grupos con los que está enfrentado o seguir pagando el mantenimiento que cuesta mil millones de pesos por mes.

    Todo indicaba que la productora Foggia, vinculada a Mara Gornin, la mano derecha de Karina Milei iba a quedarse con la licitación en sociedad con los Werthein, pero la familia dueña de DirecTV decidió bajarse de la compulsa, como reveló en exclusiva LPO.

    En pie quedaron las ofertas de La Nación y de el empresario Marcelo Fígoli. Ambos tienen una pésima relación con el gobierno libertario.

    Diego Santilli buscó acercar posiciones con La Nación y apuntala la oferta del grupo. Quiere mejorar la relación con sus dueños, rota desde que Milei echó a Fernán Saguier de la residencia presidencial luego de que el dueño de La Nación se negara a echar periodistas como le reclamó el presidente. «Me tiene que pedir disculpas públicamente», suele comentar Saguier, todavía molesto por el destrato presidencial.

    Los Werthein se quieren bajar de la licitación de Tecnópolis y Karina se queda afuera del negocio

    La licitación se volvió una pesadilla para el gobierno, que desembolsa mil millones de pesos mensuales para mantener cerrado el predio de 55 hectáreas. Hace algunos meses lo alquilaba a empresarios amigos, pero nunca llegó a cubrir el costo operativo.

    Diego Santilli buscó acercar posiciones con La Nación y apuntala la oferta del grupo. Quiere mejorar la relación con sus dueños, rota desde que Milei echó a Fernán Saguier de la residencia presidencial.

    Las dos ofertas que están sobre la mesa tampoco serían muy tentadoras. Al pliego de Fígoli le encontraron incumplimientos en diez de los ítems. El empresario dueño de Fénix había sido descalificado de la licitación, pero logró torcer la decisión en la Justicia.

    La oferta de La Nación fue presentada de apuro después de que Clarín desistiera de participar como una unión transitoria de empresas.

    La Nación tiene un especial incentivo para ganar: Live Nation, que compró la mitad del Movistar Arena semanas atrás, les habría prometido a los dueños 20 millones de dólares extra si lograban imponerse en la licitación del codiciado predio de Vicente López, ubicado junto a la General Paz.

    Quienes analizaron el pliego de Tecnópolis en detalle aseguran que como a los mil millones de pesos para mantenimiento hay que sumarle al menos 650 millones mensuales de canon, no resulta tan seductor ganar la licitación, salvo que se construya un arena realmente importante.

    Teconópolis cuenta en la actualidad con una suerte de recinto cerrado, pero está lejos de ser un arena de clase mundial como el que podría construirse en el predio, ubicado en el límite de la Capital y sobre la autopista con mayor conectividad del área metropolitana.

    Pero esto debe pasar un filtro que hasta ahora permanece bajo el radar: cualquier reforma del predio o la organización de cualquier actividad como un recital o una feria debe contar con la autorización de Vicente López.

    Desde el municipio que gobierna Soledad Martínez por ahora no quieren ni oir hablar del tena y argumentan que no tienen nada que opinar sobre una cuestión que no depende de ellos. Los intereses en juego y el rol de la hermana del Presdiente acaso explican la prudencia extrema del municipio.

     

  • Las consultoras anticipan que pese a la baja de junio, la inflación volverá a acelerarse

     

    Mientras buena parte del país se encuentre abducido por la semifinal del Mundial entre Francia y España, el Indec dará a conocer este martes el Indice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a Junio. 

    La expectativa compartida es que el índice consiga perforar el 2%, tal como adelantó el vocero Adrian Ravier, en una declaración que quedó al límite de exponer una violación del secreto estadístico. 

    Sin embargo, el festejo podría durar poco. Las primeras mediciones de julio muestran que la desaceleración perdió fuerza y que los alimentos volvieron a traccionar los precios hacia arriba.

    Las consultoras privadas detectaron una aceleración en la primera semana del mes y coinciden en que el segundo semestre será más desafiante que el primero. A la presión de los alimentos se suma un dólar que volvió a moverse, mayores costos energéticos y la incertidumbre sobre la evolución de los combustibles. 

    El aumento del precio de la carne amenaza con recalentar la meta inflacionaria de Toto Caputo

    La señal más fuerte la dio LCG. La consultora registró una suba semanal del 2,4% en la canasta de alimentos y bebidas. Fue el mayor aumento en más de un año y cortó una racha de seis semanas consecutivas de estabilidad o variaciones marginales. De todos modos, el promedio móvil de las últimas cuatro semanas continuó descendiendo y quedó en 0,8%, gracias al arrastre estadístico de las semanas previas.

    La consultora LCG registró una suba semanal del 2,4% en la canasta de alimentos y bebidas. Fue el mayor aumento en más de un año y cortó una racha de seis semanas consecutivas de estabilidad o variaciones marginales.

    El salto tuvo dos protagonistas claros. Las verduras encabezaron los aumentos con un incremento del 5,7%, mientras que las carnes avanzaron 4,3% en apenas siete días. Entre ambos rubros explicaron cerca del 75% de la aceleración semanal. También subieron los productos de panificación, cereales y pastas, con un 2,3%, mientras que los lácteos y huevos aumentaron 1,2%.

    La carne aparece como uno de los focos de mayor preocupación hacia adelante. Salvador di Stefano, uno de los analistas económicos más cercanos al presidente Javier Milei y un habitual defensor de la política económica oficial, advirtió que el mercado ganadero atraviesa un proceso de retención de vientres que podría derivar en una fuerte suba de los precios durante el segundo semestre, especialmente a partir de septiembre.

    Según explicó, el valor del ternero alcanzó los 4 dólares por kilo, un nivel sin antecedentes, y todavía tendría margen para seguir subiendo. A eso se suma un escenario internacional de menor oferta de carne, que refuerza la presión sobre los precios locales. Di Stefano incluso alertó que el encarecimiento de la carne vacuna terminaría trasladándose también al pollo y al cerdo, los cortes que habitualmente funcionan como alternativa cuando el asado se vuelve inaccesible.

    EcoGo mostró un panorama más moderado, aunque también detectó un cambio de tendencia. La consultora observó una suba semanal del 0,5% en los alimentos consumidos dentro del hogar y, con esos primeros datos, proyecta que la inflación del rubro alimentos, incluyendo el consumo dentro y fuera del hogar, cerrará julio alrededor del 2,1%.

    Para EcoGo, además, el problema excede a los alimentos. Sebastián Menescaldi, director de la consultora, sostuvo que durante el segundo semestre habrá una oferta más reducida de divisas y una mayor demanda asociada al Mundial, las vacaciones de invierno y los pagos de importaciones energéticas. «El tipo de cambio va a ir al alza y probablemente eso haga que la inflación no baje tanto. Estamos previendo en torno al 2% en julio y los siguientes meses y probablemente por debajo del 2% recién en el último trimestre», afirmó.

    El tipo de cambio va a ir al alza y probablemente eso haga que la inflación no baje tanto. Estamos previendo en torno al 2% en julio y los siguientes meses y probablemente por debajo del 2% recién en el último trimestre.

    El diagnóstico encuentra un dato concreto. Durante junio el dólar avanzó cerca del 5% y volvió a superar los $1.500. Aunque el traslado a precios no es inmediato, las consultoras esperan que parte de ese movimiento cambiario se refleje en los bienes durante las próximas semanas.

    Otro frente de presión proviene de la energía. El último informe de la Organización Latinoamericana de Energía y Combustibles (OLACDE) mostró que la inflación energética interanual pasó del 2,12% en marzo al 4,52% en abril y alcanzó el 6,41% en mayo. El organismo vinculó esa aceleración con las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y la incertidumbre que todavía persiste sobre los mercados internacionales de hidrocarburos.

    Argentina fue el país exportador de energía de América Latina donde más aumentaron los combustibles desde marzo, con un alza promedio del 27%. Para la especialista Cledis Candelaresi, esa dinámica difícilmente se revierta en el corto plazo. «La no intervención estatal y la concentración del mercado hacen difícil que esos precios retrocedan tanto como subieron, aunque el petróleo volvió casi a valores de preguerra», afirmó. 

     

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    El «remo vikingo» que conquistó el Mundial 2026 revive una historia de mil años de cooperación, guerra y navegación

     

    Mientras miles de hinchas noruegos recrean en las tribunas el movimiento sincronizado de los antiguos remeros escandinavos, el Mundial volvió a poner bajo los reflectores una de las imágenes más poderosas de la historia de Europa. Detrás de ese festejo viral no hay una coreografía improvisada, sino el recuerdo de una organización social y militar que permitió a los vikingos convertirse en una de las mayores potencias marítimas de la Edad Media.

    Por Alcides Blanco para NLI

    El fenómeno comenzó como una celebración futbolera, pero rápidamente despertó la curiosidad de millones de espectadores. Cada vez que Noruega consiguió una victoria en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, miles de simpatizantes se sentaron en las tribunas para mover sus cuerpos al unísono simulando el avance de un enorme barco, mientras el grito de «Ro!» («¡Rema!») acompañaba el movimiento colectivo. La imagen recorrió el planeta y muchos la interpretaron simplemente como un homenaje a los vikingos. Sin embargo, detrás de ese gesto existe una historia mucho más profunda que ayuda a comprender cómo una sociedad relativamente pequeña logró dominar buena parte de los mares europeos durante casi tres siglos.

    Mucho más que guerreros: los hombres que movían los barcos de Europa

    La cultura popular suele presentar a los vikingos como guerreros brutales que desembarcaban para saquear monasterios y aldeas. Aunque esas incursiones existieron, la realidad histórica fue bastante más compleja. Los pueblos escandinavos también fueron comerciantes, exploradores, artesanos y colonizadores, capaces de establecer rutas marítimas desde el Ártico hasta el Mediterráneo y desde Rusia hasta América del Norte cinco siglos antes del viaje de Cristóbal Colón.

    Nada de eso habría sido posible sin sus embarcaciones. Los célebres drakkars, técnicamente conocidos como langskip, combinaban la navegación a vela con una extraordinaria capacidad de remo que les permitía desplazarse incluso cuando no había viento, remontar ríos poco profundos y sorprender a sus enemigos desembarcando donde ningún otro barco podía hacerlo.

    Contrariamente a una imagen muy difundida por el cine, los hombres que ocupaban los remos no eran esclavos encadenados, como ocurría en algunas galeras del Mediterráneo antiguo. La mayor parte de las tripulaciones estaba integrada por hombres libres, campesinos, pescadores o guerreros que respondían a un jefe local o a un rey y que, además de remar, combatían con espada, lanza o hacha cuando llegaban a tierra.

    Aquella organización tenía incluso un carácter institucional. En buena parte de Escandinavia existía el leiðangr, un sistema mediante el cual las comunidades debían aportar barcos, armamento y hombres cuando las autoridades convocaban una expedición militar. Remar era, por lo tanto, parte del deber colectivo y no un castigo reservado para los sectores subordinados.

    Eso no significa que la sociedad vikinga estuviera exenta de esclavitud. Los llamados thralls constituían una parte importante de la economía escandinava. Eran personas capturadas durante incursiones en Inglaterra, Irlanda, Escocia o los territorios eslavos y luego utilizadas como mano de obra doméstica o agrícola, o directamente vendidas en los mercados del norte de Europa. Muchos de ellos viajaban en los barcos como mercancía, pero la evidencia arqueológica e histórica indica que no conformaban habitualmente la fuerza principal de remo, ya que una maniobra naval exigía coordinación, entrenamiento y confianza mutua entre todos los integrantes de la tripulación.

    El verdadero significado del remo sincronizado

    Remar en un barco vikingo implicaba mucho más que realizar un esfuerzo físico. Cada hombre ocupaba un lugar determinado dentro de la embarcación, cuidaba sus armas, colaboraba con el mantenimiento del barco y compartía responsabilidades con el resto de la tripulación. La supervivencia dependía de que todos mantuvieran exactamente el mismo ritmo.

    Una descoordinación podía hacer perder velocidad, dificultar una maniobra o incluso comprometer el éxito de un combate. Por esa razón, la sincronización del remo terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más fuertes de la cultura escandinava: el individuo sólo alcanzaba su máximo potencial cuando trabajaba junto al grupo.

    Ese mismo concepto parece haber inspirado el festejo que hoy identifica a los hinchas noruegos. En lugar de exaltar la violencia asociada al imaginario vikingo, el «remo» pone el acento en la cooperación, la disciplina y el esfuerzo compartido, valores que también explican el sorprendente crecimiento deportivo de una selección que, liderada por Erling Haaland, logró convertirse en una de las revelaciones del Mundial.

    Del drakkar a las tribunas: un símbolo que sobrevivió mil años

    Quizás allí radique el verdadero éxito de esta celebración. En una época en la que buena parte de los rituales futboleros nacen para las redes sociales y desaparecen pocos meses después, el «remo vikingo» consiguió conectar una competencia global con una tradición que hunde sus raíces hace más de un milenio.

    Los miles de noruegos que hoy simulan impulsar un barco desde las tribunas no representan a esclavos obligados a remar, sino a aquellas tripulaciones de hombres libres que hicieron posible una de las mayores expansiones marítimas de la Edad Media. El Mundial 2026 terminó transformando ese viejo símbolo de navegación en una metáfora deportiva: ningún barco llega lejos si cada remero avanza por su cuenta, del mismo modo que ningún equipo puede aspirar a la gloria sin una idea colectiva que marque el ritmo de todos.

     

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    De La Forestal a las apps: cien años después, la explotación laboral cambió de tecnología, pero no de dueños

     

    Mientras los peones rurales y los hacheros de principios del siglo XX eran obligados a comprar en las proveedurías de las empresas que los empleaban mediante vales y fichas, miles de repartidores argentinos del siglo XXI terminan endeudados con las propias plataformas para las que trabajan. Separados por un siglo de historia, ambos modelos revelan una misma lógica: trabajadores cada vez más dependientes de empresas extranjeras que convierten el salario en un mecanismo de control.

    Por Alcides Blanco para NLI

    Cuando el salario dejó de ser libertad

    Hay escenas de la historia argentina que parecen haber quedado definitivamente enterradas en los libros escolares. La Patagonia Rebelde, entre 1920 y 1922, y las huelgas de La Forestal, entre 1919 y 1922, suelen recordarse por la brutal represión que sufrieron los trabajadores. Sin embargo, detrás de aquella violencia existía un sistema económico cuya esencia resulta sorprendentemente familiar para la Argentina de 2026.

    Los peones rurales patagónicos trabajaban jornadas que podían extenderse entre 10 y 16 horas, mientras que los hacheros que desmontaban los quebrachales para la compañía británica The Forestal Land, Timber and Railways Company Limited, conocida simplemente como La Forestal, sobrevivían con salarios miserables y condiciones de vida extremadamente precarias. En ambos casos, la dependencia respecto del empleador iba mucho más allá del trabajo cotidiano.

    En numerosos establecimientos, especialmente en La Forestal, una parte importante del salario no se entregaba en dinero sino mediante vales, bonos o fichas emitidos por la propia empresa. Aquellos papeles solamente podían utilizarse en las proveedurías de la compañía, donde los productos solían venderse a precios superiores a los del mercado o donde los vales eran reconocidos por un valor inferior al nominal. El trabajador cobraba de su patrón y, casi inmediatamente, ese mismo dinero regresaba al patrón.

    Aquella práctica no solo reducía el poder adquisitivo de los obreros. También impedía que pudieran ahorrar, elegir dónde comprar o abandonar fácilmente el empleo. El salario dejaba de representar independencia para convertirse en un instrumento de subordinación.

    La tecnología cambió, pero la lógica permanece

    Un siglo después, la Argentina vuelve a exhibir un fenómeno que, aunque adopta formas digitales, reproduce mecanismos sorprendentemente similares.

    Miles de repartidores que trabajan para plataformas de delivery comenzaron a recurrir masivamente a préstamos ofrecidos por las propias aplicaciones o por empresas financieras asociadas, en un contexto de caída del poder adquisitivo, precarización laboral y escasez de crédito tradicional.

    Según un informe difundido en los últimos días, la deuda promedio ya ronda el millón de pesos, mientras que algunos créditos alcanzan costos financieros equivalentes a tasas cercanas al 700% anual, cifras que transforman el préstamo en una pesada carga para trabajadores cuyos ingresos dependen de jornadas cada vez más extensas.

    El mecanismo presenta diferencias formales respecto del sistema de fichas de hace cien años, pero comparte un rasgo fundamental: el trabajador vuelve a quedar económicamente atado a la empresa para la que presta servicios.

    Ya no recibe un vale de papel para comprar alimentos en la proveeduría. Ahora obtiene un préstamo digital cuyo cobro suele descontarse directamente de los ingresos que genera trabajando para esa misma plataforma. La dependencia deja de materializarse en una ficha de cartón y pasa a expresarse mediante algoritmos, aplicaciones móviles y débito automático.

    En ambos casos, el empleador no solamente organiza el trabajo. También condiciona el modo en que el trabajador administra su economía personal.

    Truck System

    En la historia del trabajo existe incluso un nombre específico para este tipo de mecanismos: el truck system. Así se conocía al sistema mediante el cual los empleadores pagaban total o parcialmente los salarios no con dinero, sino con vales, fichas, mercancías o créditos que únicamente podían utilizarse en comercios pertenecientes a la propia empresa o vinculados a ella. Muy extendido durante la Revolución Industrial en Gran Bretaña y luego replicado en distintos países, este esquema permitía a los patrones recuperar buena parte de los salarios abonados mediante la venta de productos con sobreprecios, generando un círculo de dependencia económica que impedía a los trabajadores disponer libremente del fruto de su trabajo.

    La gravedad de este mecanismo fue tal que numerosos países comenzaron a prohibirlo desde fines del siglo XIX mediante las denominadas Truck Acts británicas y otras legislaciones similares, que establecieron como principio básico que el salario debía abonarse en dinero y quedar bajo el control exclusivo del trabajador. Más de un siglo después, las plataformas digitales no pagan en fichas ni obligan a comprar en una proveeduría, pero cuando el trabajador termina financiándose con créditos otorgados por la propia empresa o por entidades asociadas, cuyos descuentos se realizan directamente sobre sus futuros ingresos, vuelve a aparecer una lógica muy parecida: el empleador deja de limitarse a organizar el trabajo y pasa también a controlar, en buena medida, la economía personal de quien trabaja para él. La tecnología cambió, pero el principio que el truck system buscaba imponer —mantener cautivo al trabajador mediante la dependencia económica— encuentra hoy nuevas formas de manifestarse.

    De los capitales británicos a las plataformas globales

    Existe otro elemento que vuelve especialmente sugestivo el paralelismo histórico.

    La Forestal era una empresa de capitales británicos que llegó a controlar millones de hectáreas, ferrocarriles, pueblos enteros, puertos y hasta fuerzas parapoliciales propias para defender sus intereses económicos. Su poder excedía ampliamente la producción de tanino: construía un verdadero Estado dentro del Estado argentino.

    Las principales plataformas de reparto que hoy dominan el mercado argentino también responden a grandes corporaciones internacionales, cuyos centros de decisión se encuentran fuera del país y cuyos modelos de negocios son diseñados para maximizar rentabilidad a escala global.

    Naturalmente, las diferencias históricas son enormes y nadie podría equiparar mecánicamente las condiciones de violencia física que caracterizaron a La Forestal o a la Patagonia Rebelde con la realidad contemporánea. Sin embargo, la comparación permite observar una continuidad inquietante: la subordinación económica de trabajadores argentinos frente a grandes empresas extranjeras que concentran el poder de fijar condiciones laborales, ingresos y mecanismos de dependencia financiera.

    El escenario tecnológico cambió radicalmente. Donde antes había obrajes, hoy existen aplicaciones. Donde antes había fichas impresas, hoy aparecen créditos digitales. Donde antes un capataz vigilaba el rendimiento, hoy lo hace un algoritmo que asigna pedidos, califica desempeños y determina ingresos.

    Pero la concentración del poder económico conserva una estructura reconocible.

    Las luchas obreras de comienzos del siglo XX surgieron precisamente para cuestionar un modelo que transformaba al trabajador en un engranaje completamente dependiente de la empresa. Cien años después, el desafío parece regresar bajo nuevas formas, impulsado por la economía de plataformas, la financiarización del trabajo y la pérdida progresiva de derechos laborales conquistados durante décadas.

    Quizá la mayor diferencia entre ambas épocas sea que la explotación ya no necesita alambrados ni fichas de cartón. Ahora cabe en el bolsillo, dentro de un teléfono celular, y puede administrarse mediante una aplicación que promete flexibilidad mientras convierte el salario futuro en garantía de una deuda cada vez más difícil de cancelar.