HIPÓCRITA: Mientras pide a la gente que saque los dólares del colchón Caputo los tiene en el exterior
El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a pedir públicamente que los argentinos saquen los dólares que guardan fuera del sistema financiero y los vuelquen a la economía. Sin embargo, su propia declaración jurada revela que buena parte de su fortuna está radicada en el exterior, lo que expone una fuerte contradicción entre el discurso oficial y las prácticas personales del funcionario.
Por Roque Pérez para NLI

El pedido de Caputo a los ahorristas
En medio de las dificultades para atraer divisas y sostener el esquema económico del gobierno de Milei, Caputo volvió a apelar al ahorro privado de los argentinos. Durante una intervención ante empresarios y sectores financieros, el ministro insistió en que los ahorristas deberían sacar los dólares “del colchón” e incorporarlos al circuito formal para financiar inversiones y crédito.
Según el funcionario, mantener los dólares guardados fuera del sistema implica una pérdida tanto para los ahorristas como para el país. En esa línea, defendió el programa económico del gobierno libertario y aseguró que la nueva legislación busca dar garantías para que esos fondos ingresen a bancos o al mercado financiero.
La idea central del planteo es clara: el gobierno necesita que los dólares que los argentinos guardan fuera del sistema vuelvan a circular para sostener el esquema económico.
Pero el discurso oficial choca con un dato incómodo.
La fortuna de Caputo, mayormente en el exterior
De acuerdo con la declaración jurada presentada ante la Oficina Anticorrupción, el ministro informó un patrimonio de más de 11.800 millones de pesos, lo que lo ubica entre los funcionarios más ricos del gabinete nacional.
Lo más llamativo es la composición de esa fortuna: casi dos tercios de sus bienes están radicados fuera de la Argentina, incluyendo cuentas bancarias y acciones en el exterior.
Sólo en cuentas fuera del país declaró el equivalente a unos 5.900 millones de pesos, además de participaciones en empresas y otros activos financieros internacionales.
El contraste entre su discurso público y su estructura patrimonial abre un interrogante evidente:
si el propio ministro no confía en el sistema local para mantener sus ahorros, ¿por qué los argentinos deberían hacerlo?
El antecedente de las offshore
La relación de Caputo con estructuras financieras offshore tampoco es nueva. Antes de llegar al gobierno ya había estado vinculado a fondos de inversión registrados en paraísos fiscales como las Islas Caimán, donde funcionaba el Alto Global Fund, un vehículo financiero del que fue administrador.
Las Islas Caimán son conocidas como uno de los principales centros offshore del mundo, utilizados habitualmente para gestionar capitales fuera de los sistemas fiscales nacionales.
Ese antecedente vuelve a cobrar relevancia ahora que el ministro pide confianza en el sistema financiero argentino.
Un mensaje que expone la contradicción del modelo
La paradoja es evidente:
el mismo funcionario que reclama a los ciudadanos que vuelquen sus dólares a la economía local mantiene buena parte de su patrimonio fuera del país.
La contradicción no es sólo simbólica. También refleja una lógica histórica de las élites financieras argentinas: exigir confianza al público mientras resguardan su propio capital en el exterior.
En un país marcado por crisis recurrentes, devaluaciones y fugas de capitales, el mensaje del ministro parece enfrentar un problema básico de credibilidad.
Porque si quienes diseñan el modelo económico prefieren mantener su dinero lejos de la Argentina, la pregunta se vuelve inevitable:
¿por qué el resto de los argentinos debería hacer lo contrario?


