Política

  • |

    Kicillof cruzó el modelo económico de Milei, lo vinculó con la dictadura y llamó a defender la democracia

     

    El gobernador bonaerense advirtió sobre las similitudes entre el rumbo económico actual y el aplicado durante la última dictadura cívico-militar, y convocó a la sociedad a sostener la memoria y los valores democráticos frente al ajuste.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    En el marco de las actividades por un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó un fuerte mensaje político al repudiar el modelo económico impulsado por el gobierno nacional, al que vinculó directamente con las políticas implementadas durante la última dictadura.

    Durante su intervención, Kicillof sostuvo que el rumbo económico actual no es novedoso, sino que responde a un esquema histórico que ya mostró sus consecuencias en el país. En ese sentido, remarcó que se trata de un modelo que prioriza la especulación financiera, el endeudamiento externo y la concentración de la riqueza, en detrimento de la producción y el trabajo.

    Un paralelismo con la dictadura

    El mandatario bonaerense fue contundente al establecer un paralelismo entre el presente y el pasado: recordó que la política económica de la dictadura estuvo marcada por el endeudamiento récord, la valorización financiera y el beneficio a sectores concentrados, con un fuerte costo social para las mayorías .

    En esa línea, advirtió que las medidas actuales repiten esa lógica, con ajuste sobre los sectores populares, desfinanciamiento del Estado y debilitamiento del entramado productivo.

    Kicillof planteó que no se trata solamente de una discusión económica, sino de un modelo de país en disputa, donde se enfrentan dos proyectos: uno que prioriza al mercado y otro que pone en el centro a la sociedad.

    Defensa de la democracia y la memoria

    En un discurso atravesado por la fecha simbólica del 24 de marzo, el gobernador llamó a defender activamente la democracia, señalando que los derechos conquistados no son permanentes y pueden retroceder si no se sostienen con participación y compromiso social.

    En ese marco, insistió en la importancia de la memoria histórica para comprender el presente y evitar que se repitan experiencias traumáticas. Según expresó, el vínculo entre modelo económico y deterioro institucional no es casual, sino parte de una misma lógica de exclusión.

    Además, convocó a distintos sectores políticos y sociales a construir una alternativa que enfrente el ajuste y recupere una perspectiva de desarrollo con inclusión.

    un mensaje con proyección política

    El posicionamiento de Kicillof no solo se inscribe en la conmemoración del golpe, sino también en el escenario político actual, donde el peronismo busca reorganizarse frente al avance del oficialismo nacional.

    En ese sentido, el gobernador viene consolidando un discurso crítico del rumbo económico de Milei, al que ya había caracterizado como un modelo que “solo cierra con deuda” y que implica una transferencia de recursos hacia sectores concentrados en detrimento de las mayorías .

    La intervención de Kicillof, entonces, no solo recupera la memoria histórica, sino que la proyecta hacia el presente como herramienta política: una advertencia sobre los riesgos de repetir recetas del pasado y un llamado a defender la democracia en un contexto de fuerte conflictividad social.

     

  • |

    El poblamiento de América bajo revisión: cuando la evidencia obliga a reescribir la historia

     

    Un estudio reciente publicado en la revista científica Science vuelve a poner en discusión uno de los grandes relatos de la humanidad: cómo y cuándo llegaron los primeros seres humanos al continente americano. Lejos de cerrar el debate, la nueva investigación introduce dudas profundas sobre uno de los sitios más emblemáticos y obliga a repensar décadas de consenso académico.

    Por Alcides Blanco para NLI

    Mapa del área de estudio.
    (A) Ubicación del sitio Monte Verde (estrella amarilla) en la región de los Lagos del sur de Chile, en relación con las morrenas terminales de la última glaciación (gris claro) y las llanuras de outwash (gris oscuro) asociadas a ellas. Las ubicaciones de la sección 1 (S1) y la sección 2 (S2) se indican con puntos negros. Los puntos blancos señalan localidades cercanas.
    (B) Mapa geológico del área del sitio Monte Verde que muestra las principales unidades geomorfológicas y las áreas del sitio identificadas por los investigadores originales en el valle de Chinchihuapi. El mapa base es un modelo digital de elevación generado mediante fotogrametría con drones.

    La historia que creíamos conocer

    Durante buena parte del siglo XX, el poblamiento de América fue explicado a partir de un modelo relativamente claro: grupos humanos provenientes de Asia habrían cruzado hacia el continente a través de Beringia —la franja de tierra que unía Siberia con Alaska durante la última glaciación— hace unos 13.000 o 14.000 años. Desde allí, se habrían desplazado progresivamente hacia el sur, ocupando el resto del territorio americano en un proceso relativamente rápido en términos históricos.

    Ese esquema, conocido como el modelo “Clovis primero”, comenzó a resquebrajarse con el correr de las décadas, especialmente a partir de hallazgos en América del Sur que sugerían una presencia humana mucho más antigua. Entre ellos, el caso más emblemático fue el de Monte Verde, en el sur de Chile, que durante años fue considerado una prueba sólida de ocupación humana de más de 14.500 años de antigüedad.

    Monte Verde no era solo un sitio arqueológico: era, en muchos sentidos, una pieza clave para sostener la idea de un poblamiento temprano y posiblemente más complejo, con rutas alternativas —incluso costeras— que desafiaban la visión tradicional centrada exclusivamente en el paso por el norte.


    El estudio que vuelve a abrir la discusión

    La nueva investigación publicada en Science propone una revisión profunda de ese escenario. A partir de un análisis detallado del contexto geológico y de las capas sedimentarias del sitio, los autores plantean que parte de la evidencia que sostenía la gran antigüedad de Monte Verde podría haber sido mal interpretada.

    El sitio arqueológico de Monte Verde y el arroyo Chinchihuapi, escenario del debate sobre la antigüedad del asentamiento.
    Imagen: Todd Surovell/AP Photo/picture alliance

    Según el trabajo, varios de los materiales que se consideraban asociados a actividad humana antigua no se encontraban en su posición original, sino que habrían sido desplazados por procesos naturales —como corrientes de agua o movimientos del terreno— y redepositados en niveles más antiguos. Este fenómeno habría generado una “superposición engañosa” entre restos humanos y sedimentos mucho más antiguos, alterando la lectura cronológica del sitio.

    Como resultado, la nueva datación ubica la ocupación del sitio en un rango considerablemente más reciente, entre aproximadamente 4.000 y 8.000 años atrás, muy lejos de las cifras que lo ubicaban como uno de los asentamientos humanos más antiguos del continente.


    Lo que está en juego: más que una fecha

    La revisión de Monte Verde no es simplemente un ajuste cronológico. Lo que se pone en juego es la estructura misma del relato sobre el poblamiento americano. Si uno de los principales argumentos a favor de una presencia humana muy temprana en el sur pierde solidez, todo el modelo general debe ser reconsiderado.

    Esto no implica un regreso automático a las viejas teorías, pero sí reequilibra el debate. La idea de una expansión desde el norte vuelve a ganar peso, en línea con el ingreso por Beringia, mientras que las hipótesis de ocupaciones extremadamente tempranas en el sur quedan bajo mayor escrutinio.

    En este punto, el estudio también deja al descubierto una tensión propia del campo científico: la tendencia a consolidar ciertos hallazgos como verdades difíciles de cuestionar. Monte Verde había alcanzado un estatus casi intocable, y su revisión demuestra que incluso los consensos más firmes deben estar abiertos a la crítica.


    La ciencia como campo de disputa

    Lejos de la imagen de neutralidad absoluta, la ciencia también está atravesada por disputas, intereses y trayectorias. El poblamiento de América no es solo un problema técnico: es también una narrativa sobre los orígenes y sobre la construcción del pasado.

    Durante años, la búsqueda del “sitio más antiguo” funcionó como una carrera simbólica dentro de la arqueología. En ese contexto, el nuevo estudio introduce una advertencia clave: no alcanza con encontrar objetos antiguos, es imprescindible comprender su contexto geológico y su relación real con la actividad humana.

    Más que desacreditar investigaciones previas, lo que propone es una mirada más rigurosa, donde la evidencia no solo se mida por su antigüedad, sino también por la solidez de su interpretación.


    Un pasado que sigue en construcción

    El poblamiento de América continúa siendo un rompecabezas abierto, donde confluyen datos arqueológicos, genéticos y ambientales que no siempre encajan de manera simple.

    Lo que deja en claro este estudio es que la historia no está escrita en piedra. Cada nuevo hallazgo, cada revisión metodológica, puede alterar lo que creíamos saber y obligarnos a repensar los relatos establecidos.

    En definitiva, más que cerrar una discusión, este trabajo la vuelve a encender. Y en ese movimiento —incómodo pero necesario— es donde la ciencia encuentra su verdadera potencia.

     

  • |

    Monedas de oro, merchandising y negocios paralelos: nuevos chats complican al entorno de Milei

     

    Documentos extraídos del celular de Mauricio Novelli revelan que el empresario impulsaba proyectos para lanzar monedas de oro con la cara de Javier Milei y una línea de merchandising oficial. Los intercambios, que forman parte del expediente del escándalo cripto, muestran gestiones, reuniones en la Casa Rosada y hasta la intención de avanzar con negocios internacionales.

    Pôr Tomás Palazzo para NLI

    La trama que rodea al escándalo de la criptomoneda $LIBRA sigue sumando capítulos explosivos. Según reveló Página/12, nuevos documentos hallados en el celular de Mauricio Novelli exponen que el empresario no sólo operaba en el universo cripto, sino que también impulsaba negocios para monetizar directamente la figura presidencial de Javier Milei.

    Entre las iniciativas aparece una idea tan insólita como reveladora: la creación de monedas de oro con el rostro de Milei junto con el desarrollo de una línea completa de productos oficiales —desde indumentaria hasta objetos de uso cotidiano— con su imagen y consignas políticas.

    La “marca Milei” como negocio

    Los chats recuperados del teléfono de Novelli muestran con claridad la lógica que guiaba estos proyectos: convertir al presidente en una marca comercial global. En las conversaciones, uno de los socios propone avanzar sin dilaciones: “empujemos moneda y si no tenemos merchandising”, evidenciando que ambas iniciativas eran vistas como alternativas rentables dentro de un mismo esquema.

    El merchandising proyectado incluía una amplia gama de productos: remeras, gorras, mochilas, anteojos, billeteras e incluso motosierras, en línea con la estética libertaria que el propio Milei instaló en su discurso político.

    Lejos de tratarse de ideas aisladas, los documentos muestran que existían planes concretos para estructurar estos negocios con empresas radicadas en el exterior, particularmente en Uruguay, con el objetivo de reducir la carga impositiva.

    Reuniones en la Casa Rosada y contactos internacionales

    Uno de los aspectos más delicados del caso es que estos proyectos no se habrían quedado en el plano teórico. Según surge de los registros y chats, Novelli llevó a empresarios vinculados a bancos y firmas de metales preciosos de Suiza a reuniones en la Casa Rosada, donde fueron recibidos por Karina Milei.

    En esos encuentros se habrían presentado formalmente las propuestas, lo que sugiere un nivel de avance mayor al que inicialmente se conocía. La operatoria contemplaba incluso la firma de acuerdos formales (MOU) para dar inicio a los emprendimientos.

    Los documentos también dejan entrever tensiones internas: en un audio, Novelli reconoce que había resistencias dentro del entorno presidencial, aunque asegura que “J” —en referencia a Milei— estaba de acuerdo con avanzar.

    Del escándalo cripto a una red de negocios

    El dato más relevante es que estas iniciativas aparecen dentro del mismo universo que el caso $LIBRA, la criptomoneda que terminó en un escándalo internacional y que ya es investigada por posibles delitos financieros.

    Lo que surge ahora es que el esquema no se limitaba a un activo digital, sino que incluía múltiples líneas de negocios paralelos, todos atravesados por un mismo eje: capitalizar políticamente y económicamente la figura presidencial.

    Aunque los proyectos de monedas de oro y merchandising finalmente no se concretaron —al menos según la documentación disponible—, los registros dejan una evidencia contundente: existió una estrategia sistemática para explorar negocios privados utilizando la imagen del jefe de Estado.

    Una frontera difusa entre lo público y lo privado

    El caso abre interrogantes profundos sobre los límites entre función pública e intereses privados. La posibilidad de que se hayan evaluado negocios basados en la figura presidencial, con participación de actores internacionales y reuniones en dependencias oficiales, plantea un escenario que excede lo anecdótico.

    Más aún cuando todo esto surge en el marco de una investigación mayor que ya puso bajo la lupa la relación entre el poder político y operaciones financieras de alto riesgo.

    En ese contexto, lo que parecía un escándalo aislado empieza a perfilarse como algo más amplio: una red de iniciativas que buscaban transformar el poder político en una plataforma de negocios, con consecuencias que todavía están lejos de cerrarse.

     

  • |

    Blindaje en el Congreso: el plan libertario para proteger a Karina Milei y bloquear el control democrático

     

    Mientras avanzan las denuncias por el escándalo $LIBRA y los vuelos de lujo de Manuel Adorni, el oficialismo despliega una estrategia en el Congreso para frenar interpelaciones y evitar que las investigaciones alcancen al núcleo más cercano de Milei.

    Por Roque Pérez para NLI

    El Congreso de la Nación atraviesa una parálisis que lejos está de ser casual. Según reveló Nicolás Valdez en el portal En Orsai, el oficialismo libertario impulsa un verdadero “blindaje político” para evitar que las investigaciones por presuntos hechos de corrupción escalen hasta el corazón del poder: Karina Milei y el vocero Manuel Adorni.

    La maniobra no es menor. En un contexto donde crecen las sospechas por la estafa vinculada a la criptomoneda $LIBRA y los viajes en jets privados, el gobierno optó por bloquear herramientas básicas de control parlamentario, como las interpelaciones y la conformación de comisiones clave.

    Un congreso paralizado para evitar explicaciones

    De acuerdo a la información publicada por En Orsai, la estrategia oficialista consiste en dilatar el funcionamiento del Congreso y frenar cualquier intento de la oposición de llevar a Karina Milei o Adorni a dar explicaciones públicas.

    En ese marco, figuras del oficialismo en el Senado y Diputados rechazaron pedidos de interpelación, minimizando denuncias que ya tienen derivaciones judiciales. La decisión de postergar el armado de comisiones no sería una cuestión administrativa, sino una táctica deliberada para ganar tiempo y desactivar investigaciones incómodas.

    El trasfondo es evidente: evitar que el escándalo $LIBRA —que investiga posibles maniobras millonarias— y las sospechas sobre financiamiento de vuelos privados impacten de lleno en la cúpula del gobierno.

    El escándalo que el gobierno no quiere discutir

    Las denuncias en torno a $LIBRA ya no son un tema marginal. Se trata de una causa que apunta a un entramado de promoción financiera que habría generado pérdidas millonarias a inversores, con posibles vínculos con el entorno presidencial.

    A esto se suma el caso de Manuel Adorni, señalado por viajes de lujo que no logra justificar. La combinación de ambos episodios representa un golpe directo al discurso “anticasta” con el que Milei llegó al poder.

    Sin embargo, lejos de habilitar explicaciones, el oficialismo optó por cerrar filas. El Congreso, que debería funcionar como contrapeso institucional, aparece así convertido —según la caracterización de En Orsai— en un espacio de contención política para evitar que el escándalo avance.

    Ajuste, crisis social y silencio institucional

    El blindaje parlamentario no ocurre en el vacío. Se da en medio de una crisis social cada vez más profunda, con aumento del desempleo, caída del consumo y deterioro del poder adquisitivo.

    En ese contexto, la decisión de bloquear el debate legislativo también tiene consecuencias concretas: se postergan discusiones urgentes sobre jubilaciones, salarios y políticas sociales, mientras el oficialismo prioriza contener el costo político de los escándalos.

    La combinación es explosiva: ajuste económico, denuncias de corrupción y un Congreso paralizado.

    Una estrategia que tensiona la democracia

    Lo que está en juego no es solo un caso puntual, sino el funcionamiento mismo de las instituciones. El bloqueo de mecanismos de control y la negativa a dar explicaciones públicas abren interrogantes sobre el rumbo del sistema democrático.

    Porque cuando el Congreso deja de controlar al Ejecutivo, el equilibrio de poderes se rompe. Y cuando eso ocurre en medio de denuncias graves, el problema deja de ser político para convertirse en institucional.

    El “blindaje” libertario ya no es una hipótesis: es una práctica en marcha. Y sus consecuencias, tanto políticas como sociales, empiezan a sentirse mucho más allá de los pasillos del Congreso.

     

  • |

    Maxi Ferraro cargó contra Adorni y pidió su salida del Gobierno: “tendría que dar un paso al costado”

     

    El diputado de la Coalición Cívica cuestionó con dureza al jefe de Gabinete por irregularidades en su declaración jurada, viajes polémicos y la falta de explicaciones sobre su patrimonio. La presión política crece en medio de un escándalo que ya salpica al entorno del oficialismo.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    La crisis política que envuelve a Manuel Adorni sumó un nuevo capítulo en las últimas horas. Esta vez, fue el diputado nacional Maximiliano Ferraro quien salió a marcar la cancha y no dudó en exigir su salida: “tendría que dar un paso al costado”.

    La frase no fue al pasar. Se dio en el marco de una serie de cuestionamientos cada vez más graves sobre la conducta del funcionario, que ya venía siendo investigado por viajes, uso de recursos y presuntas inconsistencias patrimoniales.

    Un pedido de renuncia con argumentos concretos

    Ferraro, presidente de la Coalición Cívica, apuntó directamente a uno de los puntos más sensibles: la falta de transparencia en la declaración jurada de Adorni. Según sostuvo, el funcionario “no puede no tener su declaración jurada actualizada” y, además, habría omitido bienes vinculados a su entorno familiar.

    El foco está puesto en una propiedad de lujo a nombre de su esposa, Bettina Angeletti, que no habría sido informada como corresponde. Para el legislador, esto no es un detalle menor sino una posible violación a las obligaciones legales de los funcionarios públicos.

    Pero no se quedó ahí. Ferraro también denunció una “confusión entre lo público y lo privado”, señalando que este tipo de conductas erosionan la credibilidad institucional.

    Viajes, privilegios y sospechas

    El trasfondo de la polémica incluye además viajes al exterior que generan interrogantes. Entre ellos, un viaje a Nueva York junto a su esposa y otros traslados en vuelos privados, cuyos costos y financiamiento aún no fueron aclarados del todo.

    Estas situaciones alimentaron sospechas sobre el uso de recursos y el verdadero origen de los fondos utilizados, en un contexto donde el propio Gobierno promueve un discurso de ajuste y austeridad.

    El contraste entre ese discurso y las prácticas denunciadas es, justamente, uno de los ejes más fuertes de las críticas opositoras.

    El escándalo que no deja de crecer

    El caso Adorni ya dejó de ser un episodio aislado para convertirse en un problema político de mayor escala. Ferraro incluso vinculó estas irregularidades con otras investigaciones en curso que involucran al entorno de Javier Milei, como el escándalo de la criptomoneda $Libra y denuncias por manejo de fondos.

    En ese marco, desde el Congreso ya se impulsaron pedidos de informes e iniciativas para que distintos funcionarios, incluido el propio Adorni, den explicaciones públicas.

    Presión política en aumento

    El pedido de Ferraro no es un hecho aislado: forma parte de un clima creciente de cuestionamientos que empieza a atravesar distintos sectores políticos. Incluso dentro de la oposición más dialoguista, comienza a consolidarse la idea de que la permanencia de Adorni en el cargo es insostenible.

    Mientras tanto, el Gobierno guarda silencio o responde de manera fragmentaria, sin lograr despejar las dudas de fondo.

    La pregunta que empieza a sobrevolar es inevitable: ¿puede sostenerse un jefe de Gabinete bajo este nivel de sospechas?

     

  • |

    SIN PALABRAS: Adorni dispuso un auto oficial para que utilice su esposa y el servicio doméstico para ir a hacer las compras

     

    El Jefe de Gabinete continúa sumando escándalos que lo acercan a una renuncia.

    Por Roque Pérez para NLI

    El escándalo que rodea a Manuel Adorni suma un nuevo capítulo explosivo: según reveló el periodista Fabián Waldman en Futurock, el jefe de Gabinete habría dispuesto un vehículo oficial para uso personal de su esposa, Bettina Angeletti, que incluso sería utilizado por empleadas domésticas para realizar compras. La denuncia, de extrema gravedad institucional, se inscribe en una cadena de episodios que vienen poniendo bajo la lupa el uso de recursos públicos por parte del funcionario.

    Lejos de tratarse de un hecho aislado, la acusación aparece en un contexto donde el propio Adorni ya venía siendo cuestionado por mezclar lo público con lo privado de manera sistemática.

    De los vuelos oficiales al uso personal del Estado

    El antecedente más inmediato es el escándalo por el viaje a Nueva York durante la llamada “Argentina Week”, donde Angeletti participó de la comitiva oficial sin tener cargo público. El episodio generó fuertes críticas porque el propio Gobierno había establecido límites al uso de aeronaves oficiales para fines particulares.

    La situación se volvió aún más delicada porque Adorni había defendido previamente restricciones para evitar privilegios de funcionarios y familiares, lo que dejó al descubierto una contradicción evidente entre discurso y práctica.

    A esto se suma otro dato clave: el funcionario también fue cuestionado por viajes en vuelos privados a Punta del Este, cuyo financiamiento nunca quedó del todo claro, alimentando sospechas sobre el origen de los fondos.

    En ese marco, la nueva denuncia sobre el uso de un auto oficial para tareas domésticas no hace más que profundizar la percepción de abuso de recursos del Estado.

    La trama económica detrás de la familia Adorni

    El nombre de Bettina Angeletti no aparece solo en estas polémicas. En los últimos días, fue denunciada judicialmente por posibles conflictos de intereses vinculados a su consultora privada, que habría tenido contratos con empresas relacionadas al Estado.

    Según la presentación judicial impulsada por la diputada Marcela Pagano, existiría un entramado de relaciones comerciales que podría implicar beneficios indirectos para el entorno del funcionario, incluyendo contratos millonarios por servicios de consultoría.

    En paralelo, también se pidió investigar la evolución patrimonial de la familia, ante la sospecha de que los niveles de gasto —viajes internacionales, vuelos privados y estilo de vida— no se condicen con los ingresos declarados.

    Un patrón que se repite

    Lejos de ser episodios aislados, distintos informes periodísticos coinciden en señalar un mismo patrón:
    uso de recursos estatales, beneficios para el entorno familiar y explicaciones poco consistentes.

    El caso del viaje a Estados Unidos fue paradigmático: no solo generó críticas de la oposición, sino también cuestionamientos por posibles violaciones a la Ley de Ética Pública, que prohíbe expresamente utilizar bienes del Estado para beneficio personal o de familiares.

    Ahora, con la denuncia difundida en Futurock, el foco se traslada a un aspecto aún más cotidiano pero igualmente grave: la utilización directa de bienes públicos —un auto oficial— para actividades privadas y domésticas.

    El relato del ajuste frente a los privilegios

    Todo esto ocurre en un contexto político donde el gobierno de Javier Milei construyó su legitimidad sobre la promesa de terminar con “los privilegios de la casta”. Sin embargo, los hechos que involucran a Adorni parecen ir en sentido contrario.

    Desde el avión presidencial hasta los vuelos privados, pasando ahora por el presunto uso de vehículos oficiales para compras familiares, el caso empieza a configurar algo más que una serie de polémicas: un esquema de privilegios que contradice el discurso oficial.

    La revelación de Waldman no solo agrega un nuevo elemento escandaloso, sino que plantea una pregunta de fondo:
    ¿hasta dónde llega el uso personal de los recursos del Estado por parte del jefe de Gabinete y su entorno?

    Por ahora, el silencio oficial frente a esta última denuncia no hace más que aumentar las sospechas.