La Municipalidad de Villa Regina invita a participar de la capacitación sobre ‘Buenas prácticas de manipulación de alimentos y protocolos de COVID-19 para deliverys’ organizada por la Universidad Nacional de Río Negro.
La misma está destinada a personas que desarrollan la actividad en el Alto Valle y Valle Medio de la provincia. Contará de cuatro encuentros que se llevarán a cabo los días 18, 19, 25 y 26 de marzo de 9 a 11 horas mediante la plataforma Zoom.
Los interesados podrán inscribirse a través del siguiente link: https://bit.ly/3bVR5vL
Un emotivo acto de Bendición de Frutos marcó la apertura de las actividades de ‘Vendimia Celebra 2021’ que se extenderán hasta el domingo. El Intendente Marcelo Orazi y la Gobernadora Arabela Carreras encabezaron el acto que se desarrolló en el predio de la Oficina de Turismo y que contó con la presencia de representantes del…
El radicalismo en la provincia de Buenos Aires logró un acuerdo para evitar la interna y cerró una lista de unidad para una nueva conducción. El Comité Provincia será presidido por el ex diputado Emiliano Balbín, nieto del histórico dirigente radical.
Balbín responde al senador nacional Maximiliano Abad que ahora volverá a tener el control del partido, tras la gestión del ex intendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández, en la que el radicalismo atravesó largos meses de crisis institucional.
La unidad evitará la elección partidaria pautada para el 7 de junio. Durante todo el día se trabajó en una lista de unidad que sumó a Martín Lusteau y su espacio Evolución, a los alineados con el exintednente de San Isidro Gustavo Posse y también al espacio de Fernández. Este último consiguió ubicar como vice primero -un cargo creado especialmente para contener al sector- a Pablo Zubiaurre, ex intendente de Ayacucho.
Lusteau se quedó con la vicepresidencia del partido, un cargo que ocupará la ex diputada nacional Josefina Mendoza. En tanto, Matías Civale -de Evolución- ocupará la Secretaría General. Mientras que la Tesorería quedó en manos del espacio de Posse, cerrando así el reparto de los principales cargos entre las corrientes internas.
Lousteau se reserva además el derecho a poner el encargado a conducir la Convención Provincial, que será Pablo Nicoletti, con un vice del espacio de Abad, Posse y Daniel Salvador.
El partido quedó sin conducción firme tras la interna de 2024, cuando hubo denuncias cruzadas por fraude e irregularidades. Tras meses de conflicto se dispuso un comité de Contingencia que presidió Fernández y una convención de Contingencia que lideró Pablo Domenichini, un legislador que responde a Lousteau.
En 2025 el radicalismo apostó por una línea moderada con la que perdieron nada menos que 149 concejales en los distritos, incluidos todos los concejales del conurbano. En la Legislatura perdió 12 de los 14 legisladores que puso en juego.
Pero en los hechos el partido quedó fracturado. Fernández rompió con el sector de Abad y la interna lo enfrentó a Lousteau. El ex intendente de Trenque Lauquen quedó aislado, pero con el poder del comité de Contingencia.
Eso le permitió definir los acuerdos electorales el año pasado donde todo implosionó. Fernández apostó por llevar al partido a una línea moderada con la que perdieron nada menos que 149 concejales en los distritos, incluidos todos los concejales del conurbano. En la Legislatura bonaerense perdió 12 de los 14 legisladores que puso en juego.
Tras esa derrota, la presión del resto de los sectores para levantar el partido fue muy fuerte. Fernández -en tanto autoridad principal- informó que la elección interna sería en septiembre, algo que resultó inaceptable para el resto de los sectores del radicalismo bonaerense.
El Secretario de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina Francisco Lucero brindó detalles sobre los trabajos que se ejecutan en la calle Libertad, desde Belgrano hasta la Avenida General Paz. La obra a cargo de la empresa Quidel se puso en marcha en enero pasado y el ritmo que lleva actualmente hace…
La consultora Taquion realizó un sondeo en el país sobre 2.270 casos para analizar el índice de confiabilidad de los argentinos sobre nosotros mismos, nuestros representantes y personalidades argentinas reconocidas a nivel nacional y mundial; empresarios, comerciantes y fuerzas de seguridad. La encuesta fue realizada entre el 6 y el 11 de junio, previo al…
En plena dictadura militar, cuando cantar una consigna política podía terminar en cárcel, palazos o desapariciones, una tribuna del ascenso argentino decidió romper el miedo. El 24 de octubre de 1981, la hinchada de Nueva Chicago cantó la Marcha Peronista en un estadio de fútbol y desató una represión feroz. Cuatro décadas y media después, aquella escena sigue siendo uno de los episodios más potentes de resistencia popular nacidos desde una cancha.
Por Alcides Blanco para NLI
La Argentina de 1981 era un país atravesado por el terror estatal. Aunque la Junta Militar comenzaba a mostrar signos de desgaste, la maquinaria represiva seguía intacta. Había censura, persecución política y control sobre cualquier manifestación pública. En ese contexto, entonar la Marcha Peronista equivalía a desafiar directamente al poder militar.
Y eso fue exactamente lo que ocurrió en Mataderos.
Aquella tarde, Nueva Chicago enfrentaba a Defensores de Belgrano en el viejo estadio República de Mataderos por el campeonato de Primera B. El equipo verdinegro marchaba rumbo al ascenso y el barrio respiraba clima de fiesta. Bombos, banderas y tribunas repletas convivían con una tensión permanente: la Policía controlaba cada movimiento porque el fútbol también era vigilado como espacio político.
Entonces ocurrió lo impensado.
Desde la popular comenzó a escucharse la melodía prohibida. Primero tímidamente. Después con fuerza. Miles de hinchas empezaron a cantar la Marcha Peronista en plena dictadura militar, en un país donde todavía funcionaban centros clandestinos de detención y donde el aparato represivo seguía activo sobre sindicatos, universidades y barrios populares.
La tribuna obrera que enfrentó el miedo
Nueva Chicago no era cualquier club. La identidad del barrio de Mataderos estaba profundamente ligada al movimiento obrero y al peronismo histórico. Desde mediados del siglo XX, el club había construido una mística popular asociada a los trabajadores de frigoríficos, mercados y fábricas de la zona oeste porteña.
Por eso, lo ocurrido en 1981 no fue solamente un canto futbolero. Fue una demostración política nacida desde abajo, desde una tribuna popular que decidió desafiar el silencio impuesto por los militares.
La reacción policial fue brutal e inmediata.
Efectivos armados ingresaron a la tribuna con palos y comenzaron una represión feroz. Hubo corridas, golpes y decenas de detenidos. Según reconstrucciones posteriores, 49 hinchas terminaron arrestados y varios fueron obligados a correr esposados por las calles de Mataderos porque los patrulleros no alcanzaban para trasladarlos.
La imagen de los “presos al trote” apareció en diarios de la época y se convirtió en una postal insólita del final de la dictadura: un régimen militar aterrorizado por una canción.
Peor todavía: nueve hinchas fueron enviados a la cárcel de Devoto acusados de infringir disposiciones sobre reuniones deportivas. Uno de ellos permaneció preso durante más de un mes. Todo por cantar en una cancha.
El “Arroz con leche” que humilló a la Policía
La historia no terminó allí. Una semana después, Chicago jugó contra Atlanta y la tensión seguía intacta. La Policía esperaba una nueva provocación y preparó un operativo especial para reprimir otra vez el canto prohibido.
Pero la hinchada tenía preparada una respuesta tan simple como genial.
Desde la tribuna comenzó nuevamente la introducción musical de la Marcha Peronista. Los policías avanzaron desesperados, convencidos de que volverían a escuchar el cántico peronista. Sin embargo, cuando llegó el momento de la letra, miles de gargantas explotaron con otra canción:
“Arroz con leche, me quiero casar…”
La maniobra descolocó completamente al operativo policial. Mientras los efectivos quedaban expuestos al ridículo, la tribuna estallaba de risa y celebración. La hinchada había encontrado una forma perfecta de burlarse de la dictadura usando una canción infantil.
La escena quedó inmortalizada como uno de los episodios más creativos de resistencia cultural durante los años oscuros del terrorismo de Estado.
Mucho más que fútbol
Con el paso del tiempo, aquella jornada adquirió una dimensión histórica mucho mayor. Lo sucedido en Mataderos demostró que el fútbol argentino nunca estuvo aislado de la realidad política y social del país. Mientras muchos dirigentes miraban para otro lado frente al horror dictatorial, sectores populares encontraron en las tribunas un espacio de identidad y resistencia.
La hinchada de Chicago hizo política cuando hacerlo podía costar la libertad. No hubo dirigentes pronunciando discursos ni estructuras partidarias organizando actos. Hubo trabajadores, vecinos e hinchas desafiando el miedo colectivo desde una popular.
A 45 años de aquella tarde, el episodio sigue funcionando como una marca profunda en la memoria futbolera y política argentina. Porque en uno de los momentos más oscuros de la historia nacional, una tribuna demostró que incluso bajo represión, censura y amenazas, todavía había quienes estaban dispuestos a cantar.
En el marco de la celebración de la fiesta Provincial de la Vendimia, el Hospital desarrolló distintas actividades de prevención y promoción de Salud, en los tres días de celebración, invitados por el Municipio local. Tuvieron participación el área de Epidemiología e infecciones, Vacunación y desde la organización El Garage, se realizaron Test rápido de…
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