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CAP. 6 «JUSTICIA» Estreno serie web

Allen, Zona de sacrificio

En 2013, fruto de la movilización de vecinos y chacareros, se sanciona una ordenanza anti-fracking para evitar que se realice esta actividad en Allen, sin embargo es derogada tres meses más tarde por el superior tribunal de justicia de Rio Negro. Desde ese momento se instalan pozos de fracking en zonas rurales y pegado a barrios humildes, forzando a vecinos y chacras a convivir con muy diversos malestares. Sin embargo establecer algún tipo de acuerdo o acción legal contra las empresas es muy difícil. En 2017 después de un gran derrame en una chacra, se logra que la justicia condene a YPF por contaminación por primera vez.

Luego de la realización del 1er cortometraje documental “ALLEN, ZONA DE SACRIFICIO” estrenado en el año 2019, el realizador Rionegrino Alejo Estrabou en embarcó en la realización de una serie web de 10 capítulos que se estrena en redes a partir dehoy 23 de Agosto. La publicación será de un capítulo estreno por semana.

Sinopsis de la serie:
En Allen, un pueblo productor de frutas se impone el fracking en 2013, a pesar de la oposición del pueblo y de conseguir una ordenanza anti-fracking, es derogada luego, por el superior tribunal de justicia de Rio Negro. A casi diez años de la llegada de las torres de fracking a la zona de chacras, la convivencia empieza a ser insostenible. Contaminación del agua, aire y tierra, ruidos molestos, enfermedades, tierra improductiva y un pueblo que económicamente agoniza.

Son diez capítulos que cuentan distintas temáticas de esta convivencia “forzosa” con el fracking a través del relato de vecinos, funcionarios, organizaciones sociales y material de archivo.

Desde 2013 que se instalan las torres, Allen fue cambiando, uno de los cambios significativos es que la gente dejó de consumir agua de red y de pozos, que antes tomaba sin problemas. Otro gran cambio se dio en su economía regional, la fruticultura, Allen es el mayor (o era) exportador de peras de Latinoamérica, cuando llegan las torres, se instalan sobre el terreno de los frutales. Desde el gobierno sostienen que puede convivir ambas actividades, sin embargo vecinos y fruticultores no están de acuerdo, porque ese terreno productivo queda “arrasado”. Otro cambio importante se produce en la vida cotidiana, las torres se instalan cerca de barrios y zonas habitadas, como es una actividad industrial intensiva trabaja las 24 horas del día. Produciendo ruido y vibraciones constantes. Los vecinos relatan la rotura de sus casas y que no pueden dormir de noche, además relatan enfermedades nuevas que aparecieron desde la llegada del fracking. El gobierno provincial y nacional, subsidian actualmente el fracking, en la búsqueda de dólares.
Allen es el primer lugar en territorio rionegrino, pero ya se licitaron grandes zonas para extenderlo al resto de la provincia, también en zona de valles, compitiendo con la economía regional que es la agricultura. Este documental se propone preguntarse que pasa con la llegada del fracking a un lugar. ¿Y qué pasa si se contamina el agua del Rio Negro que alimenta de agua a toda la provincia?.

@invitado-especial Alejo Estrabou

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    El sable corvo, San Martín y la política de los símbolos: cómo Milei busca apropiarse de la historia

     

    El presidente sigue jugando con el patrimonio histórico nacional.

    Por Alcides Blanco para NLI

    La trascendida decisión del gobierno de Milei de retirar el sable corvo del General José de San Martín del Museo Histórico Nacional para devolver su custodia al Regimiento de Granaderos a Caballo no es un simple gesto administrativo ni un acto de reparación histórica inocente. Es, ante todo, una operación política sobre los símbolos, una disputa por el sentido de la historia nacional y por quién tiene derecho a representarla.

    El sable corvo no es un objeto neutro. Nunca lo fue. Desde que San Martín lo empuñó en las guerras de independencia hasta hoy, su recorrido estuvo atravesado por conflictos, disputas ideológicas y lecturas políticas que reflejan las tensiones profundas de la Argentina.

    San Martín, el sable y la soberanía

    San Martín adquirió su sable en Londres, en 1811, antes de regresar al Río de la Plata. No era un arma ceremonial, sino un instrumento de guerra: sobrio, eficaz, sin ornamentos. Lo acompañó en el cruce de los Andes, en Chacabuco, Maipú y en la liberación de Chile y Perú. Pero su mayor carga simbólica llegó después de su muerte.

    En su testamento, San Martín decidió legar el sable a Juan Manuel de Rosas, agradeciéndole explícitamente la defensa de la soberanía nacional frente a las potencias extranjeras. Ese gesto no fue casual ni anecdótico: expresa una concepción política clara del Libertador, que entendía la independencia no como un hecho cerrado sino como una lucha permanente contra el imperialismo.

    Ese solo dato alcanza para desmontar cualquier intento de convertir a San Martín en una figura vacía, despojada de contenido político.

    Tras décadas en manos privadas, el sable fue donado al Estado argentino y, en 1897, pasó al Museo Histórico Nacional, donde se consolidó como patrimonio público, accesible a toda la ciudadanía y contextualizado dentro de un relato histórico integral.

    Un objeto siempre disputado

    A lo largo del siglo XX, el sable corvo fue desplazado, ocultado, robado y recuperado. Durante la proscripción del peronismo fue sustraído por la Resistencia Peronista como símbolo de soberanía popular; durante la dictadura de Onganía fue retirado del museo y entregado a los Granaderos por decreto; y recién volvió a una lógica plenamente museística en democracia.

    Cada traslado respondió a una concepción distinta del pasado: militarización del símbolo, apropiación política, o restitución al ámbito civil. No hay neutralidad posible cuando se trata del principal emblema material del Libertador.

    Por qué Cristina llevó el sable al museo en 2015

    En 2015, el gobierno de Cristina Kirchner dispuso el traslado del sable corvo nuevamente al Museo Histórico Nacional. La decisión estuvo acompañada de fundamentos claros y explícitos.

    El argumento central fue que San Martín pertenece al pueblo argentino, no a una institución en particular. El sable debía estar en un museo público, bajo criterios profesionales de conservación, investigación y exhibición, y no en un ámbito castrense de acceso restringido. La idea fue desmilitarizar el símbolo, sin negar la dimensión militar de San Martín, pero incorporándolo a una lectura más amplia: la de un líder político, americanista y profundamente comprometido con la soberanía.

    Cristina también inscribió la decisión en una política de memoria coherente con su gobierno: los símbolos nacionales deben ser civiles, públicos y democráticos, no herramientas de construcción de autoridad ni objetos sacralizados fuera del debate histórico. El Museo Histórico Nacional permitía explicar el sable junto a documentos, contextos y contradicciones, evitando convertirlo en un fetiche.

    Fue, además, una definición política clara: la historia como patrimonio colectivo, no como recurso de legitimación del poder de turno.

    Milei, los granaderos y la apropiación emocional

    La decisión de Milei de revertir ese traslado no puede leerse aisladamente. Forma parte de una estrategia sostenida de construcción simbólica, en la que el presidente busca asociarse personalmente con figuras y cuerpos históricos de alta carga emocional.

    No es un dato menor que Milei haya cultivado una relación especial con el Regimiento de Granaderos a Caballo, incluyendo el episodio ampliamente difundido en el que los granaderos le entregaron un regalo por su cumpleaños, provocando una escena de llanto y exaltación emocional cuidadosamente registrada por las cámaras.

    Esa escena no fue espontánea ni inocente: construyó una imagen de investidura emocional, de validación histórica, de conexión directa con la épica sanmartiniana. La restitución del sable a los Granaderos profundiza esa narrativa: Milei se coloca simbólicamente bajo la sombra de San Martín, como si la autoridad del Libertador pudiera transferirse por proximidad, por escenografía o por decreto.

    Un cierre que incomoda

    San Martín nunca buscó el culto personal. Rechazó honores, se exilió, evitó la política facciosa y legó su sable no a un ejército, sino a un dirigente que —según su propio criterio— defendía la soberanía nacional frente a las potencias extranjeras.

    Usar su figura hoy para construir legitimidad personal, mientras se desmantelan políticas públicas, se ajusta al pueblo y se subordina la economía a intereses externos, no es un homenaje: es una contradicción histórica.

    El sable corvo no necesita ser “devuelto” a nadie. Pertenece a la historia del pueblo argentino. Cada vez que se lo mueve para reforzar una narrativa de poder, se lo aleja un poco más del sentido profundo que San Martín le dio en vida.

    Y la historia, tarde o temprano, suele pasar factura.

     

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    LO QUE DEJÓ LA ASAMBLEA

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    Tras las quejas de desarrolladores urbanos por las demoras de expedientes, Karina Burijson dejará la Secretaría de Desarrollo Urbano y asume en su lugar Agustina Olivero Majdalani, hija de la ex número dos de la SIDE macrista y cercana al Tano Angelici.

    «Hay mucha bronca, hay expedientes que llevan un año parados. Es inconcebible con la crisis de la construcción actual», le dijo a LPO un hombre vinculado al desarrollo inmobiliario, uno de los principales motores económicos de la Capital. 

    Lo curioso es que Burijson llegó a la Ciudad proveniente de la gestión en Vicente López de Jorge Macri, que tuvo un impactante desarrollo inmobiliario, sobre todo sobre la avenida Libertador. Pero en los últimos meses, Burijson quedó atrapada en una puja cruzada de muy alto nivel, en la que se menciona a Mauricio Macri y Angelici.

    Bronca en Puerto Madero: la hija de Majdalani nombró 7 subgerentes en una empresa de 30 empleados

    Tras la aprobación del nuevo código urbano porteño, Burijson reemplazó a Álvaro García Resta en Desarrollo Urbano. García Resta había logrado un excelente vínculo con uno de los sectores más poderosos de la Ciudad, especialmente con el estudio BMA, que consiguió decenas de excepciones al código durante el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta.

    Hay mucha bronca, hay expedientes que llevan un año parados. Es inconcebible con la crisis de la construcción actual.

    Junto con Burijson, y también proveniente de Vicente López, desembarcó Cristina Giraud en la Dirección de Interpretación Urbanística, el lugar más delicado de Desarrollo Urbano. Giraud reemplazó a Sandra Tuya y es señalada como la funcionaria que maneja el poder real en la Secretaría.

    Por sus manos pasan los pedidos de excepciones y Giraud decide si se amoldan o no al Código. Es un espacio de enorme discrecionalidad y que mueve la balanza en el sector inmobiliario, donde los metros cuadrados extra hacen la diferencia a la hora de calcular la rentabilidad de un proyecto.

    La todavía secretaria de Desarrollo Urbano, Karina Burijson.

    Ahora, Giraud deberá vérselas con Agustina Olivero Majdalani, hija de Silvia, la ex número dos de la SIDE, que llega con el respaldo de Angelici, muy gravitante en la gestión de Jorge Macri.

    Majdalani dejará la Corporación Puerto Madero porque debe ceder la presidencia a la Nación. Antes, pasó sin demasiado éxito por la vicepresidencia de la obra social de los empleados porteños.

    Pero su escaso dinamismo no es necesariamente una mala noticia para el sector. «Agustina es alguien de la política, no esperamos que haya sorpresas», dijo a LPO un importante desarrollador.

     

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  • Caputo pone a un hombre de Macri a manejar la obra pública

     

    Toto Caputo confirmó que el macrista Carlos María Frugoni es el nuevo secretario de Coordinación de Infraestructura, la oficina que maneja la obra pública, como había anticipado LPO el mes pasado.

    La designación de Frugoni fue publicada este viernes en el Boletín Oficial y de esta forma se confirma que reemplaza a Martín Maccarone, el «secretario fantasma» que manejaba desde hace meses la secretaría de Infraestructura sin haber sido nombrado oficialmente.

    Frugoni es un hombre de Mauricio Macri que hasta marzo del año pasado presidió AUSA, la oficina encargada de las autopistas porteñas. El flamante funcionario libertario trabajó desde 2008 en AUSA y fue ferviente militante del PRO, donde participó en las campañas de Horacio Rodríguez Larreta y Jorge Macri.

    Para manejar la obra pública, Toto Caputo piensa en un hombre de Macri echado de AUSA tras un escándalo

    Como contó LPO, Frugoni como titular de AUSA le entregó un millonario negocio a los hijos de Nicky Caputo con un terreno top en Barrio Parque por 2 mil dólares hasta 2049 y fue el artífice de la polémica adjudicación del Paseo del Bajo, donde resultó favorecida la constructora de Ángelo Calcaterra.  

    Frugoni, ex alumno del Newman como Macri y los Caputo, llegó al gobierno libertario en agosto del año pasado tras el acuerdo entre el PRO y LLA para las elecciones de octubre. En ese momento fue nombrado titular Agencia de Control de Concesiones y Servicios Públicos de Transporte, el organismo que absorbió la ex CNRT y también las concesiones de rutas nacionales.

     

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