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Campaña de los 1000 árboles: comenzó su entrega

En el marco de la campaña de forestación impulsada por la Dirección de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Municipalidad de Villa Regina, se comenzó con la distribución de las estacas de sauce llorón y de podos de rosas a juntas vecinales e instituciones de la ciudad.

En la mañana de este jueves, el Secretario de Coordinación Ariel Oliveros junto al Director del área Hugo Curzel procedieron a la entrega de los mismos en loteo de la Asociación Civil ‘Hogar’, ARA San Juan, El Frutillar, La Unión, Antártida, Tierra del Fuego, Businelli, Nuevo, Melipal, Don Bosco, 86 Viviendas.

En total se distribuyen más de 1000 plantas, entre sauce llorón y rosas.

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    BOMBEROS ATR

    Hace unos días en Villa Regina ocurrió un gran incendio en el aserradero Tapatá ubicado al pie de la barda norte, en la zona del Parque Industrial reginense, según nos contó Carlos Llanquimán, bombero especializado, fue uno de los incendios más grandes que le tocó vivir en sus 22 años de experiencia en la ciudad….

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  • Tapia denunciará a Jony Viale por emitir en TN un video en el que se habla de «violar» a Nico Paz

     

    Claudio «Chiqui» Tapia denunciará este lunes a Jony Viale por emitir en su programa de TN un video hecho con inteligencia artificial en el que aparece el titular de la AFA con el de la FIFA, Gianni Infantino hablando de «violar» a Nico Paz, uno de los jugadores de La Scaloneta.

    En la edición del programa «¿La ves?» del pasado 23 de julio, cuatro días después de la final del Mundial, se transmitió un video que se burlaba de las teorías conspirativas en torno a la derrota de la selección argentina.

    En el video, el Infantino hecho con IA embosca junto a Tapia a Leonel Messi y el resto de los jugadores. «Bueno, hasta acá llegaron. Si ganan, el Chiqui va preso… y violamos a Nico Paz», dice el Infantino fake.

    Cuando termina el video, Jony Viale ríe a carcajadas y su colega Franco Mercuriali, entre risas incómodas, le exige explicaciones. «¡No! ¿Por qué pones lo de Nico Paz? Yo pensé que no ibas a poner eso», dice Mercuriali, revelando que sabía que había de antemano que el contenido del video.

    Fuentes de la AFA dijeron a LPO que Tapia denunciará a Viale por la emisión de ese video. El abogado de Tapia, Gregorio Dalbón, lo confirmó en Twiiter.

    «Poner al aire un video hecho con IA donde se acusa de corrupción a personas reales y hasta se habla de VIOLAR a Nico Paz es una locura. Pero hay algo todavía peor: se reían», dijo Dalbón. «No todo vale por un punto de rating. No todo es humor. Y la inteligencia artificial no es una zona liberada donde se puede decir cualquier barbaridad y después mirar para otro lado», agregó el abogado.

    «Después veremos si Jonatan Viale y los responsables de TN se ríen igual cuando tengan que sentarse delante de un juez y explicar qué fue lo que les causó tanta gracia. En TN se rieron. En Tribunales van a tener que responder», advirtió Dalbón.

    El periodista Eduardo Feinmann reveló en A24 que habló con el entorno familiar del propio Paz y que también van a presentar una denuncia contra Viale y TN. «Es un hecho muy grave, realmente sorprendente, uno de los jugadores de la selección nacional yendo contra un canal de televisión y un periodista», dijo Feinmann. 

     

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  • «La gente que votó a Milei no se siente traicionada»

     

    Marcelo Matzkin llegó a poder en Zárate en 2023, en una de las peores elecciones del PRO a nivel nacional y provincial. En diálogo con LPO, el intendente que responde a Cristian Ritondo, dice que buscará la reelección el año próximo y asegura que si lo consigue, será su último mandato.

    Matzkin elogia la política económica de Javier Milei pero no esquiva marcar contrapuntos con el armado libertario en los territorios locales. «No existe una evolución en Zárate de lo que sucedió entre el PRO y La Libertad Avanza a nivel nacional y provincial. Me parece que La Libertad Avanza necesita un ordenamiento en algunos municipios», dice.

    Zárate es una de las ciudades que integran la llamada «nueva industria provincial», un cordón fabril que se destaca por la industria automotriz y siderúrgica. En mayo, Mercedes Benz inauguró una planta automotriz que produce buses y camiones.

    Matzkin explica que la llegada de la empresa se logró con una exitosa política de exención de tasas. «La fábrica que Mercedes construyó en Zárate es la primera que se construye en el país desde hace décadas», dice.

    -En Zárate están ubicadas dos centrales nucleares. ¿Qué representa eso para la ciudad tanto en términos económicos como sociales?

    -Dos cosas: primero, que las centrales son un empleador de calidad muy importante para el vecino Zárate. Segundo, esas plantas le dan la identidad a una ciudad como Lima. Lima es nuclear y orgullosamente nuclear.

    Lo que pasaba en Zarate es que durante muchos años se mal aprovechó esa interrelación entre el operador nuclear que es Nucleoeléctrica Argentina y el municipio.

    -¿En qué sentido se mal aprovechó?

    -No había coordinación entre la empresa y el municipio. Nucleoeléctrica utilizaba su responsabilidad social empresaria para hacer lo que creía que tenía que hacer y el municipio miraba de costado.

    Creo que no es sólo ir a pedir plata. Los intendentes tenemos que trabajar con los recursos que tenemos. Nosotros, sin sumar recursos, vamos a tener en Lima un hospital intermedio que incluso Axel Kicillof prometió en la campaña de 2023 y nunca lo incluyó en el presupuesto provincial.

    Nosotros lo primero que hicimos con Nucleoeléctrica fue sentarnos a la mesa y establecer según ordenanza lo que tenía que pagar de tasas municipales. Y, por fuera de eso, les exigimos que todo lo que hagan por responsabilidad social empresaria lo debían coordinar con nosotros. Les pedimos maximizar el esfuerzo. Que no pongan plata donde el municipio consideraba que no era estratégico.

    ¿Qué nos permitió eso? Hoy Lima está construyendo su primer hospital. Porque no puede ser que una ciudad como Lima, con dos centrales nucleares y con una tercera en desarrollo, no tenga un hospital.

    Por eso yo creo que no es sólo ir a pedir plata. Los intendentes tenemos que trabajar estratégicamente con los recursos que tenemos. Nosotros, sin sumar recursos, vamos a tener en Lima un hospital intermedio que se prometió en tantas campañas anteriores y que incluso Axel Kicillof lo prometió en la campaña de 2023 y nunca lo incluyó en el presupuesto provincial.

    -¿Y qué posición tiene respecto a la privatización de casi la mitad de la empresa NASA?

    -Para mí el juego del privado dentro de la inversión nuclear está bien. Siempre la soberanía nuclear tiene que ser nacional. ¿Cómo lo hacés? Con la mayoría y con la decisión política de qué hacer.

    Ahora, yo escucho muchos que dicen «No a la privatización». Pero lo que no dicen es que las dos centrales nucleares que tiene Zárate las hicieron empresas privadas extranjeras. Las dos: una canadiense y otra alemana.

    ¿Pero cuáles son motivos para privatizar? ¿Qué es lo que funciona mal con una empresa 100% estatal?

    Te lo hago al revés: ¿Hay motivos para no aprovechar la inversión privada? ¿Por qué la inversión privada es mala? ¿Por qué tenemos que presuponer que la inversión privada siempre viene a destruir?

    ¿Pero por qué tenemos que suponer que la privatización de una parte de la empresa va a atraer inversión privada?

    Bueno, la privatización o la venta de una parte supone el ingreso de capital privado. Si hay algo que nos enseña esta realidad es que el Estado no puede hacer todo. Cuando el Estado hizo todo terminamos donde terminamos: con déficit fiscal, con una inflación incontenible, con un dólar que se disparaba todos los días.

    Entonces, la plata está en poder del privado. Y el privado, o por impuestos o por inversión, se la transfiere al Estado. El Estado no es un generador de riqueza de por sí.

    El juego del privado dentro de la inversión nuclear está bien. Siempre la soberanía nuclear tiene que ser nacional. ¿Cómo lo hacés? Con la mayoría y con la decisión política de qué hacer. Muchos que dicen «No a la privatización». Pero lo que no dicen es que las dos centrales nucleares que tiene Zárate las hicieron empresas privadas extranjeras: una canadiense y otra alemana.

    El Estado genera dividendos o genera plata si emite. Pero la emisión incontrolada no se puede. Y hoy creo que todos los sectores políticos entienden el valor del déficit fiscal cero.

    Entonces, cuando el Estado argentino tenga la posibilidad de emitir y con eso hacer obra estratégica, bueno bienvenido sea. Mientras tanto, si hay un capital privado que viene, pero vos conservás la decisión estratégica sobre la central nuclear, para mí está perfecto. Yo estoy de acuerdo.

    -¿Qué análisis hace respecto del gobierno de Milei? ¿Es optimista? ¿Ve algunas alertas? ¿Le preocupa el impacto de la crisis?

    -Yo creo que Milei tomó decisiones que toda la política sabía que había que tomar, pero que no se tomaban. También Milei tomó decisiones que la sociedad, en el momento de su candidatura presidencial, estuvo dispuesta a tomar.

    -¿Cómo es eso?

    -Cuando el PRO gobernó, la tolerancia social para determinadas medidas no estaba. Recordemos que cuando Mauricio Macri asumió discutíamos si el fútbol tenía que ser gratis para todos o no. Hoy ya no se discute eso.

    Entonces, creo que Milei vino con un temperamento de tomar las decisiones sin importarle la visión política del otro, y también con una sociedad dispuesta a soportar esas decisiones. La mayoría votó a Milei pidiéndole que tome estas decisiones.

    La discusión que la sociedad tiene hoy con Milei tal vez pasa más por su forma de hablar que por sus decisiones políticas. La gente que lo votó no se siente traicionado por las decisiones tomadas por el Presidente.

    La discusión que la sociedad tiene hoy con Milei tal vez pasa más por su forma de hablar que por sus decisiones políticas. La gente que lo votó no se siente traicionado por sus decisiones. El que lo votó reconoce que está haciendo lo que me dijo que iba a hacer.

    Y cuando hablás con los políticos por fuera de las cámaras, todos reconocen que si Argentina no tomaba esta decisión explotaba. Explotaba. No se podía sostener más.

    -Pero existe una contracara que tiene que ver con lo que está atravesando la gente. Incluso los mismos intendentes plantean que en sus municipios hay niveles muy grande de endeudamiento de los vecinos. ¿Usted no lo ve en Zárate?

    -Eso lo veo y lo vi antes también. Yo escuchaba al ministro de Economía que decía que hay gente que la está pasando mal y que eso ocurre ahora, peor también ocurría antes.

    No podemos decir que el índice que mide la pobreza ahora es malo y antes era bueno. Es el mismo índice. Entonces, los problemas estructurales que tiene Argentina no se van a solucionar en dos años.

    ¿Hay gente que la pasa mal? Sí. ¿Es obligación del Estado ver cómo le solucionamos el problema a esas personas que la pasan mal? Sí. Obviamente que sí. Yo no soy de los que creen que la situación actual sea más negativa que la que teníamos antes. ¿Antes qué discutíamos? Que no te alcanzaba la plata porque te aumentaban los costos: la inflación.

    Argentina tiene un problema estructural y tiene que salir adelante. Pero no podemos hacer políticas generando ese fantasma de que todo está mal. Hay sectores que no están mal y hay sectores que sí están mal. Es un cambio de paradigma político de la macroeconomía. Un cambio que es difícil, pero hay que sobrellevarlo.

    Argentina tiene un problema estructural y tiene que salir adelante. Pero no podemos hacer políticas generando ese fantasma de que todo está mal. Es un cambio de paradigma político. Un cambio que es difícil, pero hay que sobrellevarlo.

    -¿Y cómo va a hacer el PRO, en el marco de esta alianza con La Libertad Avanza, para sostener su identidad de cara a lo que viene?

    -El PRO no tiene que ser ni distinto, ni igual a La Libertad Avanza. El PRO tiene que ser el PRO. Si el PRO está de acuerdo con lo que hace Milei, lo tiene que decir. Y si cree que hay cosas que se deberían hacer de otra manera también lo tiene que decir. Eso es lo único que mantiene la identidad.

    Es claro que el PRO tiene una sintonía con el gobierno en temas como la macroeconomía, como no la tiene con el kirchnerismo. ¿Qué tenemos que hacer entonces? ¿Ser egoístas y generar tensión para sacar un rédito político? No. Tenemos que apoyar. Tenemos que entender que estamos en un momento histórico. Estamos más cerca de terminar el trabajo que empezó Milei que de arrancar otro modelo que ya fue perjudicial para la Argentina.

    Creo que estamos en el momento donde lo que se hizo empieza a dar una previsibilidad económica, que fue algo que nunca pasó. Y el PRO lo acompañó este proceso y cuando tuvo que decir que no estaba de acuerdo con algo lo dijo. Y no nos tiene que asustar la diferencia.

    -¿El candidato a gobernador tiene que ser Diego Santilli? Porque hay otros referentes del PRO que intentan construir una candidatura a partir de los intendentes.

    -Para mí, de los nombres que se mencionan, Santilli es el mejor candidato. Tenemos grandes figuras que pueden ocupar el lugar de gobernador en la provincia. Cristian Ritondo es uno, y Diego es otro. Pero hoy veo un trabajo que Cristian asume por fuera del ego político de decir «es Diego Santilli».

    Entonces, si tenemos una persona como Ritondo que entiende que el momento es de Santilli, me parece que todos tenemos que ir hacia ese lado. Diego es un muy buen candidato, es una persona que tiene experiencia. Se notó un cambio en Nación desde que está gestionando. Él tiene una visión más pausada de diálogo. Busca hablar con todos sin perder el objetivo.

    Creo que la provincia de Buenos Aires, con el nivel de despelote que tiene, la única forma de sacarla adelante es con una persona que hable con todos, pero teniendo un objetivo claro.

    Y creo que Santilli, con Ritondo, y con todo el equipo que tenemos alrededor es el único camino que tiene la provincia de Buenos Aires de dejar atrás años y años de no mirar la prioridad del vecino.

    Santilli es un muy buen candidato, es una persona que tiene experiencia. Se notó un cambio en Nación desde que está gestionando. Él tiene una visión más pausada de diálogo.

    -Las PASO están en discusión en el Congreso, pero también se especula con lo que puede ocurrir en la provincia de Buenos Aires. ¿Prefiere el sistema de primarias en la elección del año que viene?

    -Siéndote sincero, desde lo político-electoral, no tengo una visión que me lleve a decir todos los días lo mismo. Sin embargo, desde lo económico, desde el malestar de la gente de tener que ir a votar, me parece que tenemos que pasar a un sistema de PASO optativa.

    No puede ser que los partidos políticos estén obligados a ir a una PASO cuando tienen un solo candidato. Generás gasto, generás más apertura de mesas para votar, más fiscales. No tiene sentido. Me parece que el que tiene necesidad de dirimir una interna que vaya a una PASO, pero que se la autofinance.

    El sistema político no tiene por qué financiar a la interna de un partido. Ahora, ¿le podemos poner una fecha determinada? Sí. ¿Le podemos decir que tiene que votar en tal lugar? Sí, coordinadamente.

    Y lo otro que tenemos que hacer es pasar definitivamente a la Boleta Única en Papel en la provincia. Tenemos que dejar de este sistema de votación que es engorroso, que genera suspicacias, que genera un gasto tremendo, que está en la trampa del voto en cadena, que te cambio la boleta, que te la rompo, te pongo un color similar para arruinarte.

    No tiene sentido. Que vaya el vecino, agarre una boleta única y marque lo que quiera. Por ahí uno de un partido y por ahí otro de otro partido. El vecino sabe lo que tiene que votar, no se la compliquemos.

    -El año pasado fue la primera experiencia de esta alianza entre el PRO y la Libertad Avanza. Entiendo que el cierre de listas se ordenó bien los cargos más altos, pero hubo roce en las secciones y en los municipios. ¿Vos estás dispuesto a una interna en Zárate el año próximo?

    -Mirá, yo creo que un vaso de agua y una candidatura no se le niega a nadie. Cualquiera puede ser candidato. Yo no tengo por qué decir quién quiere ser candidato o no. Ahora, yo también puedo ser candidato para buscar una reelección.

    -¿Va a buscar la reelección?

    -Obviamente. El trabajo no lo terminamos. Después, verá la estructura partidaria qué resuelve. Ahora la relación entre La Libertad Avanza y el PRO en Zárate es desde hace un año dificultosa.

    No existe una evolución en Zárate de lo que sucedió entre el PRO y La Libertad Avanza a nivel nacional ni lo que sucede en la provincia de Buenos Aires. Me parece que La Libertad Avanza necesita un ordenamiento en algunos municipios, por ejemplo Zárate, donde hay que entender cuestiones lógicas.

    Un vaso de agua y una candidatura no se le niega a nadie. Cualquiera puede ser candidato. Ahora, yo también puedo ser candidato para buscar una reelección.

    -¿Qué serían esas cuestiones lógicas?

    -Así como nosotros entendemos la figura de Milei, ellos tienen que entender la figura de un intendente. No podemos ser aliados en un lugar y en otro no. No tiene sentido.

    -¿Dónde aparecen esas dificultades con La Libertad Avanza? ¿En el Concejo Deliberante?

    -En el Concejo Deliberante. Y eso que nosotros, cuando armamos la lista en la elección del año pasado, fuimos sumamente cautelosos con lograr una lista conformada por mitad del PRO y mitad de La Libertad Avanza. Nadie se impuso ante el otro.

    Sin embargo, lo que falta para mí en esta alianza es entender quién es el mejor candidato de la política local y discutirlo las puertas adentro. No se puede todos los días socavar lo que un municipio o lo que una intendencia construyó.

    Porque nosotros llegamos a esta gestión municipal ganándole a todos. Tenemos un mérito en ser el más votado. Por algo fuimos los más votados, por algo logramos gobernar un municipio, como también por algo lo logró Milei. Entonces, creo que la alianza no puede ser solamente donde le conviene a La Libertad Avanza.

    -¿El PRO mantiene su postura en contra de la reelección indefinida de los intendentes? ¿No existe una revisión de esa posición?

    -No me gusta la reelección indefinida. Creo en los equipos más que en las personas. Además, lo dije y lo vuelvo a decir: si tengo suerte de ser reelegido será mi último mandato.

    Me parece que una sociedad no puede vivir pendiente de una sola figura que le resuelva los problemas. Hay que generar equipos. No hay un mago en la política. Lo que hay es equipo, hay constancia, hay proyectos. Me parece que no sirve estar eternamente en el poder, para mí lo suficiente son seis años o dos mandatos. Siempre dije lo mismo.

    -En mayo, Mercedes Benz inauguró una planta automotriz en Zárate. ¿Cómo se dieron esa gestiones para que la empresa eligiera su distrito para instalarse?

    -Nosotros cuando llegamos al gobierno, en 2023, identificamos dónde nos podíamos hacer fuertes en cuanto a la atracción de industria. Tenemos tres sectores que son claves: el nuclear, el automotriz, y el alimentario, producto de las cerveceras.

    Nosotros llegamos en un momento donde no sólo el privado tenía que salir a competir, sino también los municipios tenían que ofrecer mejores condiciones que otros, porque ya no te alcanza solamente con la ubicación estratégica, cercana al puerto, o con el pasado automotriz que tenía Zárate.

    Entonces ahí salimos con una política muy agresiva de no cobrar el derecho de construcción, no cobrar derecho de habilitación y, a las automotrices otorgarles de 10 a 20 años de exención de las tasa vinculadas con la producción.

    Eso atrajo a Mercedes que ya había puesto el ojo en un predio en Zárate y logramos que se decidiera a hacer efectiva la construcción, no solo de su parte logística de repuestos, sino de la fábrica. La fábrica que Mercedes construyó en Zárate es la primera que se construye en el país desde hace décadas.

    -¿Pero eso nos son recursos que pierde el municipio?

    -Para la empresa tal vez no sea el punto más determinante, pero es lo que te determina el margen de ganancia. Y para un municipio es una apuesta a largo plazo.

    Soy de los que piensan que tenemos que dejar una buena recaudación para los que vienen después. En algún momento fue otro intendente quien logró que se instale Toyota, la automotriz que ya funciona en Zárate. Ese intendente no pudo disfrutar de la recaudación para hacer obras, pero esa recaudación la recibimos nosotros. Entonces, yo creo que cuando pase la promoción industrial y eso sea parte de la recaudación de Zárate, vamos a tener un Zárate totalmente distinto.

    Nuestra política de exención de tasas atrajo a Mercedes que ya había puesto el ojo en un predio en Zárate y logramos que se decidiera a hacer efectiva la construcción.

    -¿Cómo es la composición de ingresos de Zárate?

    -Hoy tenemos el 65% de los ingresos son recaudación propia. Los números que nosotros manejamos es que una vez que Mercedes y otras autopartistas que se instalaron estén aportando, el 80% de los ingresos de Zárate son recaudación propia.

    -Ahora, la producción de autos viene disminuyendo, los últimos informes hablan de una baja del 18%. ¿Eso tiene un impacto sobre Zarate?

    -Mercedes se dedica a camiones y buses y el año pasado tuvo récord en venta de camiones y buses. No tengo números de este año. Ahora bien, si deciden invertir en una nueva planta entiendo que es porque ven, más allá de lo coyuntural, una expectativa de venta y de producción grande.

    Te digo más: Toyota también analizando una posible ampliación. No quiero dar detalles porque es algo que lo tiene que decir la propia automotriz. Pero me parece que hay un mercado que prevé que, por fuera de lo coyuntural la expectativa es de crecer.

    -Entonces usted es de los que creen que la economía va a empezar a crecer de manera más extensiva y no sólo en minería, agro y petróleo…

    -Yo creo que todos somos parte de un reajuste de las variables macroeconómicas. Estamos en un proceso que nos implica reacomodarnos y soportar un parate, para el que tiene que comprar, para el que tiene que vender.

    Pero lo cierto es que cuando hablo con ellos las expectativas de lo que se viene tiene que ver con una macroeconomía acomodada. Y cuando esa macroeconomía empieza a volcarse hacia la microeconomía, la expectativa es de vender.

    Lo que falta es el acceso a un crédito más ágil para motorizar la venta de autos. Pero creo que eso es una consecuencia lógica de estabilizar lo más importante que es la macroeconomía.

    -El norte de la provincia cuenta con lo que se denominó como «nueva industria provincial», fábricas más modernas y dinámicas que las que se construyeron en el conurbano. ¿Cuánto influye la cercanía al río Paraná?

    -Tenemos varias cosas. Una de ellas es el puerto. Hoy las automotrices trabajan bajo un esquema llamado just in time por el cual no tienen que tener en sus depósitos cargados de autopartes, sino que trabajan con lo necesario para producir en 24 horas. Para eso es clave un puerto cerca y buenas rutas que permita estar conectados con autopartistas.

    Yo creo que se da un combo. También está la ruta que te vincula con el Mercosur, porque las exportaciones que no van por barco, van por el puente de Zarate Brazo Largo. Zárate propone lo contrario a lo que sería una planta en medio del Conurbano. Hoy el tiempo y la logística es un factor de reducción de costos muy importante.

    Después están los factores municipales. A Mercedes le pusimos un funcionario a disposición para acompañarlos en el proceso de habilitación. Porque habilitar una planta como la que ellos proyectaban en un menos de un año fue un esfuerzo municipal muy grande.

    -¿Entiendo que busca impulsar un desarrollo inmobiliario en la costanera?

    -Así como nos funciona la promoción de la producción automotriz, lo que queremos es fomentar la construcción. Zarate tiene una costanera que quedó muy linda pero tenemos un esquema tributario en el cual quien quiera invertir debe dejar al municipio entre el 30 y el 50% de su margen de ganancia. Y los desarrolladores no pueden invertir cuando el 30 y el 50% se lo lleva el municipio como plusvalía. No tiene sentido.

    El metro cuadro equivale casi a Puerto Madero. No es por la ubicación, no es por el valor del metro cuadrado de construcción, es porque el municipio se te queda entre el 30 y el 50% como plusvalía. ¿Qué pasó desde que se hizo la costanera hace algunos años? Que el proyecto no tuvo el acompañamiento inmobiliario.

    Entonces, ahí tenemos que tomar una decisión. Estamos esperando que el Concejo Deliberante se digne a tratarlo. Algunos no lo entienden. Yo planteo que recaudar sobre cero es cero. Recaudar una tasa del 50% sobre cero es cero. La mejor muestra sobre eso es que hace 10 años que no se construye nada.

    Yo creo que los municipios tienen que tener una policía de prevención municipal con facultad de usar un arma de fuego. ¿Qué es una policía de prevención municipal? No puede tener inteligencia, no puede recolectar pruebas para la Justicia, pero puede aprehender a una persona hasta que venga la policía a pedido de la fiscalía para llevárselo.

    -Kicillof viene trabajando con la provincia en algunos proyectos relacionados con la seguridad que suponen mayor cercanía con los intendentes, entre ellos el regreso de la Policía Municipal.

    -Nosotros estamos de acuerdo con la creación de la Policía Municipal. Es más, mandamos un proyecto de ordenanza del Concejo Deliberante, que todavía no se movió ni un casillero, que es dejar todo lo interno preparado para cuando llegue el momento.

    Yo creo que los municipios tienen que tener una policía de prevención municipal con facultad de usar un arma de fuego. ¿Qué es una policía de prevención municipal? No puede tener inteligencia, no puede recolectar pruebas para la Justicia, pero puede aprehender a una persona y tenerla en la vía pública hasta que venga la policía a pedido de la fiscalía y llevárselo.

    No tenemos que suplir a la policía de la provincia de Buenos Aires. Lo que tenemos que lograr es una herramienta más para la prevención.

    -¿Cómo es su diálogo con Kicillof? ¿Por ser un intendente del PRO se siente ignorado por el gobernador?

    -No, para nada. Yo tengo diálogo y es fluido en la medida de las necesidades. Por supuesto que no me va a preguntar algo político a mí, ni yo se lo voy a preguntar algo a él. Pero cada vez que tuvimos una necesidad de diálogo la tuvimos en forma sensata, aún con diferencias. Y tengo que decir que no veo una acción de la provincia en contra de Zárate.

    Pudimos firmar un leasing con el Banco Provincia y con el gobernador para comprar maquinaria y fuimos incluidos. Nos separan un montón de diferencias políticas, pero nunca rompimos el diálogo. Por lo menos de mi parte no se va a romper nunca porque le estaríamos generando más problemas a las vecinos.

     

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  • Todos me miran, me miran, me miran

     

    A lo largo y a lo ancho está disponible en librerías y también se puede descargar de manera gratuita acá. Compilado por Ernesto Meccia, escriben Gustavo Ariel Cabana, José Ignacio Larreche, Agustín Liarte Tiloca, Hernán Manzelli, Maximiliano Marentes,  Ernesto Meccia, Paolo Paris, Jorge Luis Peralta, Hugo H. Rabbia, Ana Laura Reches Peressotti, Manuel Riveiro, Alejandro D. Rojas, Matías Sbodio, Fabián Vera del Barco, Leandro Wolkovicz, Nicolás Zucco.

    Apuntes sociológicos para pensar la vida los gays en el interior

    Regresando a Buenos Aires desde Concordia (provincia de Entre Ríos), empecé a ensayar títulos y subtítulos. El subtítulo lo tuve claro desde el principio. En cambio, los títulos que iba imaginando los enviaba por whatsapp a colegas y amigos para saber cómo resonaban. Me gustan los títulos marketineros y los subtítulos analíticos. En ese intercambio, mientras el ómnibus avanzaba por la ruta 14, recibí un mensaje de la escritora Liliana Viola con una propuesta superadora: “A lo largo y a lo ancho”.

    Sin embargo, me sentía un panoptista medio grotesco, aunque con buenas intenciones. En realidad, me había hecho daño la pregunta de un amigo que, tal vez, malinterpreté:

    —O sea: ¿vos querés hacer una radiografía de los gays en Argentina?

    —No, yo busco algo más tranquilo. Me gustaría mostrar, hacer ver. Que la gente se imagine que es un dron y que, viendo su ciudad desde arriba, como si fuera un plano, me cuente cómo es la vida gay ahí, cómo es su vida, por donde se mueve.

    Otras veces me veía como un voluntarista ingenuo que trataría de acomodar en un volumen ladrillo tras ladrillo para armar el rompecabezas de una población a la que pertenezco y que sé, por cientos de experiencias propias y ajenas, que no se puede acomodar a nada. Habito un mundo plural, amable, lúdico, desordenado, imprevisible que difícilmente pueda asemejarse a un algo con forma, tamaño y peso específico. De ninguna manera quiero decir que el orden social no condicione la vida de los gays pero sí que los dedos de una mano me sobran si me pongo a pensar en otros segmentos sociales que estén tanto adentro como afuera del orden.

    Justamente es esa ubicuidad, sumada a la ubicuidad que impone el deseo perentorio de encontrar sexo con otros hombres, lo que no permitiría que la forma adquiera contornos

    estándares. Algunos colegas lograron aterrorizarme por el subtítulo: “Estudios sobre sociabilidad gay en Argentina”.

    —Vos estás cerrando sentidos. ¿Cómo vas a hacer con la gente que se autopercibe “marica”, “queer”, “trolo”, “puto”?

    —Mirá, yo puedo poner “gay” en general para hacer la convocatoria para las entrevistas y esperar a que la gente luego se desmarque de esa categoría si lo siente necesario. No creo que me dé resultados poniendo todo lo que me decís. Pienso que hasta puede llegar a ser contraproducente para que se acerque gente fuera de nuestros círculos de universidad y militancia.

    Fuera de esa cuestión pragmática, recuerdo que había visto un video en Youtube donde Oriana Junco manifestaba con un tono patriótico y corporativo que los “putos” somos todos de una sola “raza”, exhortando a bajar un cambio con las categorizaciones exhaustivas.

    Pensando el libro, también afronté un debate que, primero, fue interno. Yo quería referirme a las personas que dan vida a los capítulos como los gays del “interior” o de las “provincias”,

    sabiendo que en el contexto del habla argentino eso trae reminiscencias centralistas. Ensayé otras formas de nombrarlos y ninguna me convencía; me parecía que iba a terminar usando tecnicismos que les borrarían la cara.

    Un día, en casa, le pedí a un muchacho misionero que no se vaya. Quería compartirle un documental corto, que se llama “Marchar. La manifestación del interior”, de Verónica Eseberri (2014), que muestra la Marcha del Orgullo en la ciudad de Olavarría, provincia de Buenos Aires. Se ven muy pocas personas marchando en condiciones climáticas adversas y la directora va insertando testimonios. A Gastón le encantó y me dijo que el título estaba bueno porque “si vos sos del interior de una provincia, para marchar, primero tenés que hacer un viaje por tu interior”. Había nacido en Candelaria, una pequeña ciudad cercana a Posadas y se estaba refiriendo a la marcha que se hace allí. Él no se había animado a ir.

    El “interior” como espacio físico, pero también como “espacio biográfico” (Arfuch, 2002) se entrelazaban de un modo tal que no era posible separarlos. Entendí que tenía enfrente una persona que estaba tratando de poner en valor una travesía identitaria que era más osada y difícil para quienes viven en lugares pequeños. Sentados juntos frente al televisor, sentí como si me pidiese que no olvidara esa circunstancia. ¿Cómo podría, entonces, evocarla si quitaba la palabra “interior”? Hacerlo me parecía un sinsentido: pensaba que sentiría algo parecido si acaso escribiera una semblanza biográfica de Marx y cada vez que alejara mi vista de la pantalla buscando inspiración, lo recordara sin barba. Más adelante, el recuerdo de Gastón hizo que decida: usaría las expresiones gays del “interior” o de “las provincias”, aunque tampoco abusaría de ellas.

    (…)

    En agosto 2014 me contactó Florencia Magnaterra 2 , una integrante de “Colectiva por la Diversidad de Olavarría”. Quería que viajara a cerrar la XXIII Muestra del Libro con una charla sobre la salida del armario de familiares de personas LGTBIQ+.

    Me contó un poco de su historia intensa. Oriunda de Olavarría, había vivido unos cuantos años en Buenos Aires, donde estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires e hizo un proceso de exploración personal e involucramiento en el mundo lesbiano. De regreso a Olavarría sintió un impulso irrefrenable para activar la visibilización de lesbianas, gays y trans. Primero fundó “Olavarrara” y luego la “Colectiva”, organización que gestó la primera Marcha del Orgullo en la ciudad y la región del centro de la Provincia de Buenos Aires, en 2009.

    En Olavarría había 111.700 habitantes en 2010. No era cualquier ciudad para mí, tenía rasgos inquietantes. Había crecido a la sombra de la cementera Loma Negra de la familia Fortabat y también la registraba por la amplia actividad que habían cumplido las fuerzas represivas durante la última dictadura militar. Como si fuera poco, Florencia me invitaba a conversar de la salida del armario de los familiares que vivían en ese medio urbano, no de los propios disidentes. Me parecía una convocatoria audaz: ¿cuántas madres? ¿cuántos padres irían a escucharme?

    Mientras escuchaba a Florencia era imposible no reconocerme, aunque nuestras historias fueran en algunos puntos contrastantes: como ella yo me había mudado a la ciudad de Buenos Aires (aunque nunca regresé a mi comarca); General Las Heras es mucho más chica que Olavarría (cerca de 15.000 habitantes en 2010) pero la cantidad de detenidos-desaparecidos en relación con su población también es alta. Por último, cuando conocí a Lía (la mamá de Florencia que marchó junto a ella) no pude sino recordar el pesar con que mis padres sobrellevaban el hecho de tener un hijo gay notoriamente amanerado en ese pueblo con miradas de cejas altas y lenguas largas. Tengo memoria: cuando en la calle nos encontrábamos con alguien y se daba la conversación, papá miraba a la otra persona atento menos a lo que decía y más a la forma en que me miraba a mí.

    Partí para Olavarría al mediodía en un colectivo de larga distancia de cuarta categoría. Sentí una pena enorme por no poder haberlo hecho en tren. Creo que había pasado por la estación de Olavarría cuando tuve que trasladarme a Punta Alta, en 1986, para hacer el nefasto Servicio Militar Obligatorio. Llovía torrencialmente a medida que nos acercábamos al destino. Adentro del colectivo la humedad era insoportable, había olor a pis. La última parada fue en la terminalde Azul. Llegamos. Divisé a Florencia en la plataforma, me llevó al hotel.

    Más que un hotel parecía una casa grande con un primer piso, en cuya planta baja habría funcionado algún comercio. Entré a una habitación modesta y despojada, preparada como para un monje, limpia, y con aspecto a viejo, con un mínimo mobiliario y un pequeño velador. Por suerte daba a la calle. Lo recuerdo perfectamente: ni bien subí la cortina de madera encontré una imagen que me sorprendió, aunque al principio no sabía por qué: el pequeño hotel estaba en una avenida que era muy ancha, enfrente se veían edificaciones antiguas de la misma altura; las veredas, bañadas por la tempestad que no terminaba, estaban como impecables y podían verse, entre largos intervalos de distancia, árboles pequeños que primero me parecieron escuálidos. Me quedé viendo el panorama como embobado. Pensaba en quienes podrían jugar a las escondidas en esa avenida ancha y despojada, expuesta, desnuda, podría decir, con esos arbolitos esqueléticos que no alcanzaban a tapar ni a un perrito.

    Tenía hambre. Pregunté en la planta baja por un restaurante y, amablemente, si me prestaban un paraguas. Me dijeron que no.

    A la mañana siguiente la lluvia había cesado, hacía mucho frío. En la ducha había un sobrecito de champú de marca desconocida con letras estilo cursiva y bajé a la recepción a pedir uno extra. La señora que había traído el café con leche me dijo que no, que tenía que esperar a la mucama, que no había llegado. Pregunté si había un maxikiosco cerca. Me dijeron que sí. Salí (mañana helada) y cuando llegué a la esquina tuve una sensación parecida a la de la noche: di a una calle ancha de aspecto pelado que enseguida atribuí a la ausencia de árboles; miraba hacia el horizonte y encontraba la misma apariencia despojada. Parecía como si en esa ciudad todo estuviera para ser visto; no lograba imaginar recovecos, alguna sinuosidad.

    Florencia pasó a buscarme en auto.

    —Acá te sentís sobre expuesta. (…). Sí, es así: hay pocos árboles. (…) Con el tiempo lo manejás pero es agobiante. A veces, los fines de semana me iba a Azul o a Tandil para descansar. (…). Acá es como que te dan ganas de descansar del registro permanente de todo.

    Empezó a hablar de la Marcha. Le pedí si podíamos hacer el recorrido de la manifestación con el coche. Accedió con entusiasmo. Sentí que tocaba el cielo con las manos porque, sin

    planificación mediante, tendríamos una gran conversación mientras dábamos un gran paseo; estaba por hacer, como decía el antropólogo James Spradley (1979), una entrevista “grand tour”. Fue uno de los momentos más lindos de aquel viaje.

    Concentraban en Brown y Colón, luego caminaban por Brown hasta Dorrego, y después tomaban por Rivadavia (la arteria principal de la ciudad) y llegaban al centro, donde se detenían en la plaza central con la bandera en alto frente al Municipio. Hay un documental del que hablé más arriba: “Marchar, la manifestación del interior” de Verónica Eseberri (2014), que muestra a no más de 25 personas marchando. Sobre el final se desata un chaparróny el grupo se refugia en el Cine Teatro Municipal donde leen documentos de programática política.

    —Qué mala suerte, cómo les arruinó la lluvia la Marcha.

    —No, al contrario: fue increíble. (…). Vos sabés que mientras organizábamos la primera Marcha se corrió el rumor de que en Tandil estaban organizando una contramarcha.

    Dimos la charla sobre la salida del armario de los familiares de los disidentes sexuales en la Muestra del Libro. El salón estaba lleno, aunque, a diferencia de lo que me había sucedido en tantas charlas que venía dando, prácticamente nadie se acercó cuando terminamos.

    Regresé de Olavarría prometiéndome volver. El micro salió cerca de la medianoche. Compré bebida. Sabía que debería encarar el apuro por el razonamiento sociológico que, a no dudar, me asaltaría durante el trayecto. Era evidente que me perturbaba la configuración del espacio que había visto. Ensayé unas cuantas conjeturas mecánicas, que hubieran decepcionado a Michel Foucault, del tipo: esa ciudad se parecía a un panóptico perfecto, su trazado era una cuadrícula, la falta de árboles colaboraba para que la vigilancia fuera más eficaz, así lo habrían dispuesto los Fortabat, cuánto obstáculos, entonces, para la vida de los gays, pobrecitos, qué extraño que Florencia haya decidido regresar y muchos espasmos más, que se alineaban en mi pensamiento espontáneo, entre lastimoso y victimista. Para colmo, la terminal de ómnibus estaba al lado de la vieja estación de ferrocarril y escuché el silbatazo de un tren, que no imaginé llegando sino partiendo. Era evidente que la imagen de la huida del panóptico comunitario era para mí el desenlace sociológico por antonomasia, como en unos cuantos relatos literarios argentinos que había leído cuando era joven.

    Tiempo después empecé a arrepentirme y a sentir que era un poco injusto: ¿cómo podían justificarse mis representaciones victimistas si me habían invitado, justamente, a hablar de orgullo LGTBIQ+ en un evento oficial y si, además, por esas calles que me parecían tenebrosas pasaba la Marcha del Orgullo? Por ahí, los relatos literarios que había devorado ya no eran adecuados para pensar los desenlaces actuales de los disidentes que viven en ciudades como Olavarría; ahora tendrían más recursos para no anhelar el desplazamiento residencial: ¿no había interactuado, acaso, con gente que no había emigrado y que estaba poniendo el cuerpo para que eso no suceda?

    La entrada Todos me miran, me miran, me miran se publicó primero en Revista Anfibia.

     

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    Cerimedo y un Gobierno que intenta tapar el sol con las manos: 13 ingresos a la Casa Rosada durante la presidencia de Milei

     

    El vínculo que el Gobierno niega.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    El discurso oficial intenta presentar a Fernando Cerimedo como una figura definitivamente alejada de Milei desde el final de la campaña electoral de 2023. Sin embargo, los registros oficiales de acceso a la Casa Rosada reconstruidos a partir de la información de la Secretaría General de la Presidencia muestran una secuencia muy diferente: el consultor ingresó al menos 13 veces a Balcarce 50 entre el 11 de diciembre de 2023 y el 5 de junio de 2024, cuando Milei ya llevaba casi seis meses como Presidente. No se trata, por lo tanto, de una presencia vinculada exclusivamente con la campaña, sino de una serie de visitas distribuidas durante el primer semestre de la gestión libertaria y autorizadas por funcionarios de distintos sectores del Gobierno.

    El dato adquiere una dimensión política particular en el contexto de la detención de Cerimedo en Bolivia, donde permanece acusado por su presunta participación en el ataque contra su expareja Nadia Beller, y de las denuncias que volvieron a poner bajo la lupa su recorrido como operador político y digital de la nueva derecha latinoamericana. La discusión ya no pasa solamente por determinar qué relación tuvo con Milei durante la campaña de 2023, algo que el propio Cerimedo exhibía públicamente, sino por establecer hasta cuándo mantuvo canales de acceso al poder una vez que La Libertad Avanza llegó a la Casa Rosada. Y en ese punto, los registros oficiales aportan una cronología difícil de compatibilizar con la idea de una ruptura inmediata.

    Trece ingresos, seis meses de Gobierno y varios nombres del poder libertario

    La secuencia comienza el 11 de diciembre de 2023, apenas ocho días después de la asunción de Milei. Ese primer ingreso fue autorizado por Lisandro Catalán, entonces secretario del Interior, y tuvo como destino el Ministerio del Interior. El 15 de enero de 2024 Cerimedo volvió a entrar, nuevamente autorizado por Catalán, y el 30 de enero repitió la visita. El 20 de febrero se produjo un cuarto ingreso, otra vez con autorización de Catalán y hacia la misma área. La reiteración es relevante porque muestra que no se trató de una visita protocolar aislada inmediatamente posterior al cambio de gobierno, sino de un vínculo de acceso que continuó durante los primeros meses de la nueva administración.

    Marzo fue el mes de mayor actividad. El 7 de marzo, Cerimedo ingresó autorizado por Eduardo “Lule” Menem hacia la Subsecretaría de Asuntos Políticos; el 18 de marzo volvió a ingresar, nuevamente con autorización vinculada al entorno de Menem, esta vez hacia la Subsecretaría de Gestión Institucional. Al día siguiente, el 19 de marzo, fue habilitado por Catalán y el 20 volvió a ingresar, esta vez con autorización del propio Guillermo Francos, entonces ministro del Interior. En apenas veinte días, los registros contabilizan cuatro ingresos, con presencia en áreas vinculadas tanto al Ministerio del Interior como a sectores de la estructura política de la Casa Rosada.

    Hay, además, un episodio particularmente significativo dentro de esa cronología. El 20 de marzo de 2024, según los registros citados por distintos medios, Francos recibió a Cerimedo junto con otras cuatro personas en una reunión vinculada con “posibles inversiones para Argentina”. Entre los asistentes figuraban dos ciudadanos rusos y un ciudadano ucraniano, en un encuentro que había sido gestionado en representación del denominado Grupo de Inversión YCRT y que estaba relacionado con la situación de posibles inversiones para la central termoeléctrica de Yacimientos Carboníferos Río Turbio. Es decir, uno de los ingresos de Cerimedo durante el gobierno de Milei no aparece simplemente como una visita informal a un viejo conocido: está documentado en una reunión con un ministro del Poder Ejecutivo y potenciales inversores.

    Durante abril continuó la circulación. El 18 de ese mes Cerimedo ingresó autorizado por Catalán hacia el Ministerio del Interior y el 22 volvió a hacerlo, esta vez habilitado por Lule Menem y con destino a la Secretaría General. En mayo se registraron otras dos visitas: el 22, nuevamente con autorización de Catalán, y el 29, con destino a la Secretaría General. La última entrada documentada se produjo el 5 de junio de 2024, cuando Cerimedo ingresó a las 14.11 por Balcarce 24 y permaneció hasta las 15.20. Pero ese último movimiento tiene un elemento político adicional: la autorización correspondió a Santiago Caputo, uno de los principales operadores políticos y estratégicos del mileísmo.

    La totalidad de los registros permite reconstruir una fotografía bastante precisa del recorrido: Catalán autorizó buena parte de los ingresos; Lule Menem intervino en otros; Guillermo Francos aparece directamente vinculado a uno de ellos y Santiago Caputo autorizó el último registrado. Al mismo tiempo, no figura ningún ingreso de Cerimedo a la Quinta de Olivos durante 2024, 2025 ni 2026 en los registros consultados, por lo que el dato debe ser leído con precisión: las visitas comprobadas corresponden a la Casa Rosada y no permiten afirmar que Cerimedo haya mantenido encuentros personales con Milei en cada una de esas oportunidades.

    La cronología que contradice la versión del “vínculo terminado en 2023”

    La diferencia entre la versión política difundida tras la detención de Cerimedo y los registros de acceso constituye el núcleo de la cuestión. Desde el Gobierno se sostuvo que Milei había dejado de tener relación con Cerimedo en 2023, una afirmación que puede interpretarse como una referencia al final de la campaña presidencial. Pero los registros muestran que el consultor continuó entrando a la sede del Poder Ejecutivo durante los primeros seis meses de la presidencia libertaria, con autorizaciones provenientes de funcionarios ubicados en diferentes espacios de la estructura gubernamental.

    Esto demuestra, sin dudas, que la maquinaria institucional del Gobierno continuó habilitando su acceso a la Casa Rosada mucho después del supuesto corte de 2023. Y esa distinción es fundamental, porque una cosa es afirmar que el Presidente dejó de reunirse personalmente con un consultor y otra muy diferente es sostener que el consultor dejó de tener cualquier vínculo operativo o político con el entorno gubernamental.

    La última visita, además, se produjo el 5 de junio de 2024, más de un año antes de que los audios atribuidos al exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, colocaran a Cerimedo nuevamente en el centro de la escena política argentina. En septiembre de 2025, Cerimedo declaró ante la Justicia y negó haber sido quien grabó y filtró esos audios, mientras que posteriormente las declaraciones de Nadia Beller volvieron a ubicarlo dentro de una trama de relaciones políticas que alcanza a distintos actores de la derecha regional.

    La importancia de reconstruir estos movimientos no reside entonces en transformar un registro de ingresos en una conclusión que los documentos no permiten sostener, sino exactamente en lo contrario: poner límites a la versión política y dejar que los datos establezcan hasta dónde llegó el vínculo. Cerimedo no aparece en Olivos, pero sí aparece trece veces en Casa Rosada; no todos sus ingresos fueron autorizados por las mismas personas, pero entre quienes habilitaron su entrada aparecen nombres centrales del primer gobierno de Milei; y la última visita no ocurrió en diciembre de 2023, sino seis meses después, con Santiago Caputo como autorizante.

    En política, los registros administrativos suelen tener una virtud que las declaraciones públicas no siempre conservan: permiten reconstruir la secuencia de los hechos. Y en el caso Cerimedo, esa secuencia muestra que la historia del operador que supuestamente quedó afuera del Gobierno con el cierre de la campaña de 2023 no coincide exactamente con lo que ocurrió en Balcarce 50. Durante el primer semestre de 2024 siguió entrando a la sede del Ejecutivo, fue recibido por funcionarios de primera línea y participó incluso de reuniones vinculadas con posibles inversiones. El último ingreso quedó asentado bajo la autorización de Santiago Caputo. Después, efectivamente, desapareció de los registros. Pero para entonces habían pasado seis meses desde la llegada de Milei al poder y ya existía una historia de acceso institucional que los discursos posteriores no pueden borrar.

     

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    “ME INSPIRAN LAS IMÁGENES DEL SUBCONSCIENTE”

    Martin Frullani (44), es arquitecto y escultor reginense. Es el creador de las obras  de «La Manzana” en General Roca y hace unos días inauguró la obra «El Ciclista” en Allen. Dos trabajos artísticos de relevancia en la provincia. Las dos miden más de 5 metros de altura y en conjunto suman más de 5…

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