La Municipalidad de Villa Regina informa que la Cooperativa Río Negro brindará información y asesoramiento para todos aquellos interesados que no poseen viviendas y deseen interiorizarse del Plan 150 viviendas anunciadas por el gobierno provincial.
La convocatoria es a partir de la semana próxima, de martes a viernes de 8,30 a 13,30 horas en instalaciones de la Cooperativa La Hormiga Circular.
Se les solicita a quienes asistan respetar las medidas de prevención en el marco de la pandemia por COVID-19, como el uso obligatorio de tapabocas y el distanciamiento social.
La Municipalidad de Villa Regina y el Movimiento Evita informan que el viernes 21 y sábado 22 de 10 a 16 horas estarán en la ciudad los camiones de salud comunitaria para atención oftalmológica y odontológica. Los mismos se ubicarán en el predio del polideportivo Cumelen. Se otorgarán aproximadamente 120 turnos diarios en oftalmología y…
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski celebró «grandes logros» tras una reunión bilateral en Mar-a-Lago este domingo con su homólogo estadounidense, Donald Trump, quien insistió en que la guerra de Rusia contra Ucrania debe terminar pronto.
Zelenski dijo a los periodistas en Florida que las garantías de seguridad de EEUU para el país, un punto clave antes de que se pueda finalizar un acuerdo de paz, han sido «acordadas al 100%» y un plan económico para revitalizar la economía ucraniana está «casi finalizado».
«Tenemos grandes logros, el plan de paz de 20 puntos está acordado al 90% y las garantías de seguridad entre Estados Unidos y Ucrania están acordadas al 100%», declaró Zelenski a la prensa. «Las garantías de seguridad de EE.UU., Europa y Ucrania están casi acordadas. La dimensión militar está 100% acordada».
Trump dijo que las conversaciones con Zelenski y la delegación ucraniana continuarán el lunes. Aunque saludó una reunión productiva, el presidente estadounidense reconoció que la cuestión más delicada -la posible partición de territorios – sigue sin resolverse. «Puede que parte de esa tierra esté en juego», dijo Trump. «Van a tener que limar eso. Pero creo que se está avanzando en la dirección correcta».
Cuando se le preguntó específicamente por el Donbás , en el este de Ucrania -la zona formada por Donetsk y Lugansk, a la que Ucrania se ha opuesto a renunciar porque recompensaría a Rusia, que ha ocupado partes de ella-, Trump concedió: «Es un tema muy difícil». Sin poner una fecha límite ni señalar un calendario, Trump dijo que «veremos en unas semanas» si el plan de paz funciona.
Trump dijo que Europa será responsable de una parte significativa de la futura estructura de seguridad de Ucrania, pero añadió que EEUU «ayudará», sin dar más detalles. Ucrania ha defendido en repetidas ocasiones que las garantías de seguridad estadounidenses deben formar parte del acuerdo final.
Tenemos grandes logros, el plan de paz de 20 puntos está acordado al 90% y las garantías de seguridad entre Estados Unidos y Ucrania están acordadas al 100%
Los dos presidentes mantuvieron una llamada telefónica con los líderes europeos, que duró más de una hora, durante su reunión del domingo. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que en la reunión se establecieron «buenos progresos» y que Europa seguirá «trabajando con Ucrania y nuestros socios estadounidenses para consolidar estos avances», añadió en un post en X tras la llamada.
Von der Leyen subrayó que «lo primordial para este esfuerzo escontar con garantías de seguridad férreas desde el primer día» para poner fin a una década de agresiones por parte de Rusia. Los líderes de Finlandia, Francia, Polonia, Reino Unido, Alemania, Italia y Noruega, y el secretario General de la OTAN, Mark Rutte, se sumaron a la llamada el domingo.
Se espera que en enero del año que viene se celebre en Washington otra ronda de negociaciones conjuntas entre Ucrania, los líderes europeos y Estados Unidos. Los europeos han intentado volver a sentarse a la mesa de negociaciones tras haber sido marginados por Estados Unidos en las conversaciones directas con Moscú. En respuesta a las preguntas de los periodistas, Zelenski dijo que espera que todos los documentos estén finalizados y aprobados en el próximo mes. Antes de la reunión, el presidente ucraniano declaró que «muchas cosas» podrían decidirse antes de Año Nuevo.
Una hora antes de reunirse con Zelenski en Mar-a-Lago, Trump también habló con el presidente ruso, Vladímir Putin. Tras la llamada, Trump dijo que el Kremlin no ha cambiado su postura, exigiendo el control total de las regiones orientales de Ucrania, que no controla militarmente en su totalidad tras casi cuatro años de guerra, así como la oposición de Moscú a un alto el fuego. «Él (Putin) siente que están luchando y parar, si tienen que empezar de nuevo, que es una posibilidad – él no quiere estar en esa posición», dijo Trump después de la llamada.
Las autoridades ucranianas han dicho que están dispuestas a un alto el fuego como muestra de buena fe. Preguntado por la central nuclear de Zaporiyia, ocupada por Rusia desde las primeras fases de la invasión a gran escala de Moscú, Trump dijo que Putin está «trabajando con Ucrania para que se abra» sobre la base de que Putin «quiere verla abierta» también. La ZNPP, que es la mayor central nuclear de Europa, ha sido fuertemente militarizada por las fuerzas rusas, lo que ha suscitado reiteradas preocupaciones sobre los riesgos de un accidente.
Preguntado por los objetivos de Putin, Trump se mostró convencido de que el presidente ruso quiere poner fin a la guerra total e incluso desea que «Ucrania tenga éxito» como país. Esto contrasta con las acciones de Moscú durante el fin de semana, que bombardeó Ucrania con un aluvión de drones y misiles, apuntando específicamente a la capital, Kiev.
Los ataques rusos contra infraestructuras civiles y energéticas han provocado apagones generalizados, dejando a millones de ucranianossin electricidad ni calefacción y afectando a la economía del país.
28 de junio: Día Internacional del Orgullo LGBTTIQ+ Un día de visibilidad y reivindicación de las diversidades, una lucha que debe seguir cada día del año. Hoy también reclamamos por la no violencia, el respeto de la diversidad sexual, la libertad para decidir sobre el propio cuerpo, el derecho a la identidad, la protección, el…
Hoy nos encontramos en medio de este conflicto. Una intención de imponer ideas de forma totalitaria con argumentos populistas sin respetar la tradición democrática actual de consenso.
El Gobierno anunció la entrada en vigencia de un nuevo régimen de subsidios energéticos focalizados, como le impuso el FMI, pero aun no ha sido implementado.
A una semana de la publicación del decreto que debía poner en marcha el nuevo esquema, siguen vigentes los precios mayoristas de gas y electricidad del régimen anterior. No hay nuevos cuadros tarifarios. Tampoco hay precisiones operativas. Las categorías por ingresos N1, N2 y N3 continúan activas, pese a que el discurso oficial ya las dio por superadas.
A fines de diciembre, la Secretaría de Energía que conduce María Tettamanti ajustó el precio estacional de la energía (PEST) un 3% y el precio del gas en el ingreso al sistema de transporte (PIST) apenas un 0,53%. Ambos movimientos se hicieron bajo los parámetros del esquema anterior.
Esos dos precios no son un detalle técnico. Son la base sobre la cual los entes reguladores calculan los cuadros tarifarios que llegan a las facturas. El argumento oficial fue que faltaba la norma que ordenara la instrumentación del nuevo régimen.
Esa norma llegó recién el 2 de enero, primer día hábil de 2025, cuando Javier Milei firmó el decreto 943/2025 de subsidios energéticos focalizados. Desde entonces pasaron seis días hábiles y Energía todavía no publicó los nuevos valores de PEST y PIST para usuarios residenciales, ni para los que recibirán subsidios ni para los que quedarán afuera. En la práctica, los hogares de mayores ingresos siguen percibiendo ayuda estatal en sus boletas de luz y gas, algo que el propio Gobierno dice querer eliminar.
Lo que están planteando es desarmar el Plan Gas como si fuera una resolución administrativa más, y no lo es. Son contratos firmados, con plazos, compromisos de inversión y garantías de abastecimiento. Romper eso sería romper contratos, así de simple.
Las demoras no son inocuas. Las distribuidoras tienen cada vez menos margen para adaptar sus sistemas de facturación. Se elimina una categoría. Se incorpora una bonificación adicional del 25% que rige este año y se va reduciendo hasta desaparecer en diciembre. Si el esquema no entra en vigencia este mes, todo el cronograma se corre y el ahorro fiscal prometido también, tal como calculó el portal especializado El Post Energético.
Pero en la industria miran otro frente. Afirman que la indefinición sobre el costo de la energía está íntimamente ligada a las dificultades para desarmar el Plan Gas.
La plata de Fortín de Piedra de Techint en Vaca Muerta.
«Lo que están planteando es desarmar el Plan Gas como si fuera una resolución administrativa más, y no lo es. Son contratos firmados, con plazos, compromisos de inversión y garantías de abastecimiento. Romper eso sería romper contratos, así de simple. Y cuando un Estado rompe contratos, el mensaje al mercado es devastador. Si el Gobierno quiere modificar el esquema, debería sentarse a renegociar, buscar una transición ordenada, no avanzar de hecho. Desarmarlo de un día para otro es jurídicamente muy difícil y económicamente peligroso. No es una perilla que se apaga: atrás hay inversiones, financiamiento y producción en curso», afirmó a LPO un importante empresario petrolero.
En rigor, el nuevo diseño del precio del gas natural introduce un cambio estructural: el valor será el mismo todo el año, sin diferenciar invierno y verano.
El nuevo esquema fija subsidios del 50% del costo del gas entre abril y septiembre, con volúmenes que dependen de la región, y suma la bonificación del 25% el primer año. Con esa lógica, el nuevo PIST debería ubicarse todo el año en 3,79 dólares por millón de BTU. El problema es que los cuadros hoy vigentes fijan 2,98 dólares para el verano. Mientras no se actualicen, los usuarios reciben un subsidio mayor al previsto.
Paolo Rocca, líder del grupo Techint que tiene en Vaca Muerta la operación de gas más importante en el área de Fortín de Piedra, fue y es un gran defensor de esa iniciativa del kirchnerismo.
Ese precio plano obliga a reformular el Plan Gas, que fue diseñado justamente con precios diferenciados por estacionalidad. Y ahí aparece el nudo político y económico. El Plan Gas fue, para las empresas, un negocio redondo. Paolo Rocca, líder del grupo Techint que tiene en Vaca Muerta la operación de gas más importante en el área de Fortín de Piedra, fue y es un gran defensor de esa iniciativa del kirchnerismo.
El Estado compró toda la producción hasta 2028, garantizando un precio dolarizado por encima de la referencia internacional. Además, el esquema incluye cláusulas de take or pay: aunque no necesite todo el gas contratado, el Estado debe pagar al menos el 75% del volumen acordado.
Para el Estado, el acuerdo también tenía una lógica. Le dio previsibilidad al sistema energético. El gas no es solo lo que llega por red o garrafa. Es el insumo clave de la generación térmica que explica buena parte de la electricidad del país.
Ahora el Gobierno busca desarmar ese andamiaje. Para eso, empezó a ofrecer «regalitos» a las petroleras para que acepten salir antes de los contratos. Eliminar el control sobre los planes de inversión. Quitar la obligación de destinar un 30% de la producción al sector industrial. Y pagar un 5% más de adelanto por los volúmenes inyectados, solo con declaración jurada y sin certificaciones.
En el sector deslizan que el «regalito» mayor todavía no se mostró. «Cuando aparezca, el costo no lo van a pagar las petroleras. Como casi siempre, va a terminar en la boleta», afirmó un especialista consultado.
Un artículo de Science traza un panorama inquietante sobre cómo ciertas intervenciones políticas profundas en el ámbito científico de Estados Unidos podrían dejar huellas duraderas en su ecosistema de investigación. Aunque gran parte del texto se centra en el contexto estadounidense, sus conclusiones ofrecen un espejo útil para analizar la situación de la ciencia en Argentina bajo el gobierno de Milei.
Por Celina Fraticiangi para NLI
Una tormenta política sobre la ciencia estadounidense
Un artículo de Science titulado “Which of Trump’s upheavals in U.S. science are likely to stick”, destaca que, tras la asunción de Donald Trump, el sistema científico de Estados Unidos entró en una fase de “sacudidas” que afectan estructuras, financiación y la libertad académica. Aunque algunos cambios pueden revertirse con futuros gobiernos, varias medidas profundas tienen potencial para arraigarse —como la reorientación de la financiación y la politización de los procesos de evaluación de proyectos científicos— lo que podría transformar la manera en que se hace ciencia en ese país.
Estos cambios no surgen de manera aislada. En 2025, miles de científicos firmaron cartas de advertencia señalando la erosión de la ciencia independiente y la creciente interferencia política en decisiones académicas y de investigación; advierten que esta politización amenaza con “aniquilar” el ecosistema científico tal como ha existido en las últimas décadas.
Algunas de las principales transformaciones incluyen recortes y congelamientos en la financiación de organismos clave, revisión ideológica de proyectos de investigación, despidos masivos y purgas de datos científicos relacionados con temas como cambio climático, diversidad y salud pública.
¿Qué cambios podrían “pegar” y no revertirse?
Según la reflexión de Science y del seguimiento de analistas internacionales, algunos efectos de estas políticas podrían perdurar incluso si cambian las administraciones:
Reconfiguración de prioridades científicas: al condicionar financiamiento o investigación a criterios políticos, Estados Unidos corre el riesgo de institucionalizar sesgos que privilegian ciertos temas sobre otros, afectando la capacidad para generar conocimiento básico a largo plazo.
Daño institucional: agencias con décadas de historia y estructuras robustas como la National Science Foundation (NSF) y los Institutos Nacionales de Salud (NIH) enfrentan transformaciones que —si se consolidan— podrían debilitar su independencia científica.
Clima de incertidumbre académica: la politización del proceso de financiamiento y la inseguridad en el futuro de las investigaciones pueden desalentar a nuevas generaciones de científicos e impulsar la “fuga de cerebros”, un fenómeno ya observado en datos recientes de encuestas al personal científico.
La situación de la ciencia en Argentina bajo Milei
En Argentina, la ciencia también ha estado bajo tensiones crecientes desde la llegada de Javier Milei al poder. Aunque el contexto es distinto al estadounidense (diferente estructura institucional, financiamiento y cultura política), existen paralelos preocupantes:
Financiamiento en retroceso: la ciencia argentina viene enfrentando años de subejecución presupuestaria, depreciación de subsidios y pérdida de competitividad para atraer y retener talento investigador.
Politización y recortes: decisiones gubernamentales recientes han priorizado ajustes fiscales por sobre la inversión sostenida en investigación y desarrollo, debilitando programas estratégicos en áreas como energía, salud y agricultura.
Fuga de cerebros acentuada: jóvenes científicos y técnicos han emigrado para buscar oportunidades más estables en Europa y América del Norte, un fenómeno que recuerda a las preocupaciones expresadas por científicos estadounidenses frente al panorama de Trump.
A diferencia de Estados Unidos, donde una parte de la comunidad científica aún puede apoyarse en redes y fondos privados o institucionales amplios, en Argentina la ciencia pública tiene un rol central y fiscalizaciones orientadas por prioridades macroeconómicas pueden resultar en daños estructurales difíciles de revertir si no se sostienen políticas claras de apoyo a largo plazo.
¿Lecciones compartidas?
El análisis de Science nos recuerda que la ciencia no es un sector aislado: es una infraestructura social e intelectual que requiere estabilidad, financiamiento adecuado y autonomía respecto de ciclos políticos. La evidencia internacional —tanto en Estados Unidos como en Argentina— sugiere que cuando el conocimiento se subordina a lógicas exclusivamente ideológicas o de ajuste cortoplacista, el impacto no se siente solo en laboratorios, sino en generaciones de innovación, salud pública y soberanía tecnológica.
Si los cambios impulsados bajo administraciones como la de Trump o la de Milei arraigan profundamente, el retorno a prácticas de apoyo estable a la ciencia puede demandar años de reconstrucción y reconfiguración institucional.
El artículo de Science sobre las sacudidas en la ciencia estadounidense no es solo una advertencia sobre la situación de Estados Unidos, sino también un llamado de atención global: cuando la política invade la ciencia sin resguardar su independencia y sustentabilidad, las sociedades enteras pierden capacidad para enfrentar sus propios desafíos técnicos, sociales y productivos. Argentina, con una comunidad científica valiosa pero frágil frente a recortes y restricciones, debe tomar nota de que la defensa de la ciencia es también la defensa del futuro colectivo.
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.