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AGENDA CULTURAL en La Tapa

¿Tenés planes para este finde largo? En La Tapa te contamos algunas de las actividades culturales programadas en nuestra ciudad. 

Un fin de semana repleto de espectáculos en locales gastronómicos de la ciudad, eventos privados junto con actividades en espacios abiertos que se conjugan para brindarnos varios días con muchas opciones para elegir. 

FESTIVAL REGINA AUDIOVISUAL 2021 

Viernes 19 y sábado 20 de noviembre continúa el FRAV en el estacionamiento del Anfiteatro Municipal Cono Randazzo.  El evento se puede seguir en vivo desde las redes sociales o desde el canal de YouTube del festival. En la web se pueden conocer la selección oficial de los cortometrajes festivalfrav.com, la entrada es libre y gratuita.

PEDALEANDO 24 HORAS POR UN SUEÑO, DÉCIMA EDICIÓN 

Esta actividad comenzará el sábado 20 de noviembre a las 18 horas en la Plaza de los Próceres y cierra el domingo 21 de noviembre a las 18 horas. Este año el evento se realizará en beneficio del Hospital Área Programa de Villa Regina, reconociendo a todas sus áreas de salud. Podés inscribirte para participar y colaborar en pedaleandoporunsueño.com.ar, la entrada es libre y gratuita. 

FOGÓN ESTUDIANTIL SOLIDARIO 2021 

Las familias reginenses y de alrededores vuelven a encontrarse este domingo 21 de noviembre en el Anfiteatro Cono Randazzo para vivir una noche inolvidable: una nueva edición del FOGÓN ESTUDIANTIL. Con una grilla cargada de artistas regionales y espectáculos, los fogoneros te esperan este domingo desde las 20:30 horas. Las entradas tienen un valor de $250 anticipadas y podés adquirirlas en diferentes puntos de la ciudad o contactándote con @fogonestudiantil2021

MR. BROWN: MÚSICA DE LOS 80´s y 90´s

Este sábado 20 de noviembre en el Cine Teatro Círculo Italiano se presenta en un espectáculo único e inolvidable la banda reginense Mr. Brown, nuevo repertorio con todos los clásicos de siempre y con muchos artistas invitados, ellos mismos te cuentan lo que se viene:  

Diego Ardenghi – Artista invitado
Matías Figueroa – Velvet Pro
Jere Barrera – Artista invitado

Las entradas anticipadas se consiguen en la boletería el Cine, en SaboreArte (Primera Junta 151) o a través de las redes de Mr. Brown o Stickers Producciones.

HORA LIBRE: 4 AÑOS DE PUNK

La banda reginense festeja sus cuatro años de trayectoria este sábado 20 de noviembre en el Club Social Resto Bar desde las 22 horas. Celebrando esta fecha se presentan también «The Bandidos» y «Los Gegenes de Gigena». La entrada es libre y gratuita.

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    «OTRO AÑO DE QUEBRANTO»

    Estamos promediando otro  año  de quebranto  para los pequeños y medianos productores. En conjunto: la devaluación, el endeudamiento, la falta de financiamiento y de rentabilidad, ponen al productor en una situación límite. Nos encontramos frente a un panorama macroeconómico que nos obliga a trabajar con costos altos en dólares, impuestos desmesurados, tarifas impagables, entre otros…

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  • Caputo aflojó la aspiradora de pesos y consiguió USD 150 millones de los bancos

     

     Cada licitación de deuda del Tesoro funciona como una encuesta en tiempo real sobre la confianza en el rumbo económico la Argentina. No se trata solo de renovar deuda: ahí se mide hasta donde el mercado acompaña el programa económico. 

    La última operación dejó un dato central: el Gobierno decidió empezar a soltar pesos. El Ministerio de Economía adjudicó $6,74 billones tras recibir ofertas por casi $8 billones. El resultado permitió refinanciar el 93,3% de los vencimientos.  

    Después de meses de absorción monetaria, el equipo de Luis Caputo empezó a mover el péndulo hacia el lado contrario. La lógica oficial es simple. Economía busca aumentar la circulación de pesos para aflojar el costo del dinero. «Están intentando bajar tasas sin decir que bajan tasas», sintetizó un operador financiero. 

    Caputo ignora el consejo de Brito para reactivar y seca la plaza 

    El comportamiento de los inversores mostró cautela. El 57% del total adjudicado se concentró en la Lecer más corta, confirmando que el mercado sigue refugiado en instrumentos de muy corto plazo. La preferencia es liquidez y cobertura inmediata contra la inflación. 

    En los títulos dolar linked la demanda fue moderada, aunque el instrumento cortó con un rendimiento considerado atractivo. El mensaje implícito es que no hay expectativa inmediata de devaluación brusca, pero tampoco voluntad de abandonar completamente la cobertura cambiaria. 

    La principal novedad fue la primera colocación del nuevo bono en dólares con vencimiento en octubre del año próximo, que captó USD 150 millones a una tasa del 5,9%, inferior a la prevista. La operación forma parte de la estrategia de financiarse sin volver a Wall Street, donde el riesgo país sigue restringiendo el acceso. 

    La principal novedad fue la primera colocación del nuevo bono en dólares con vencimiento en octubre del año próximo, que captó USD 150 millones a una tasa del 5,9%, inferior a la prevista. 

    En las mesas financieras dan por descontado quiénes entraron: bancos locales con depósitos en dólares récord producto del blanqueo que pagan interés por esos fondos pero tienen dificultades para colocarlos. El bono del Tesoro apareció como destino natural para esos dólares inmovilizados dentro del sistema. 

    Otro dato relevante fue lo que no ocurrió. El Tesoro decidió no licitar instrumentos a tasa fija, como las Lecaps. La decisión buscó evitar convalidar rendimientos elevados y, al mismo tiempo, liberar liquidez para presionar a la baja las tasas del mercado secundario. 

    La imagen es la de un Gobierno que pasa de aspiradora a regulador de flujo. Durante meses retiró pesos para estabilizar precios; ahora necesita que vuelvan a circular sin perder el control nominal. 

    La licitación dejó además una conclusión política además de financiera. Sin financiamiento externo, el programa económico depende cada vez más del mercado doméstico. Cada subasta se vuelve un test de confianza. Y esta vez el mensaje fue claro: el Tesoro empezó a devolver pesos porque la economía ya no tolera seguir funcionando en modo sequía monetaria.

     

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  • Intensa actividad recreativa en la Isla 58

    Beach básquet, tejo, fútbol tenis y golf animaron la jornada del domingo en la Isla 58, con una excelente respuesta por parte de vecinos y vecinas que se acercaron al balneario. Las actividades fueron coordinadas por la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina y la Secretaría de Deportes de la Provincia de…

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    Ramón Carrillo: el médico que quiso curar la pobreza y terminó perseguido por haber puesto la salud en manos del Estado

     

    Nacido el 7 de marzo de 1906 en Santiago del Estero, Ramón Carrillo fue el cerebro sanitario del primer peronismo. Desde el Ministerio de Salud impulsó una revolución en hospitales, campañas sanitarias y medicina social que cambió la historia argentina. Pero su proyecto de salud pública chocó de frente con los intereses de las élites médicas, económicas y políticas. El resultado fue una campaña de odio que buscó borrar su legado.

    Por Walter Onorato

    El 7 de marzo de 1906 nació en Santiago del Estero un médico que cambiaría para siempre la historia sanitaria argentina. Ramón Carrillo no fue simplemente un funcionario más dentro del engranaje estatal: fue el arquitecto de una de las transformaciones más profundas del sistema de salud del país y, al mismo tiempo, uno de los blancos predilectos del odio político que desató el antiperonismo después de 1955.

    Neurocirujano prestigioso, formado en la Universidad de Buenos Aires y con reconocimiento académico internacional, Carrillo parecía destinado a una carrera científica brillante y tranquila. Sin embargo, eligió un camino mucho más incómodo: llevar la medicina al terreno de la política y convertir la salud pública en un derecho social.

    Ese giro se produjo cuando conoció a Juan Domingo Perón en el Hospital Militar Central en 1944. Perón quedó impactado por el pensamiento del médico santiagueño, que sostenía una idea radical para la época: las enfermedades no podían comprenderse sin analizar las condiciones sociales en las que vivía la población.

    Cuando Perón asumió la presidencia en 1946 lo convocó para dirigir la Secretaría de Salud Pública. Tres años más tarde, al elevar ese organismo al rango ministerial, Carrillo se convirtió en el primer ministro de Salud de la Argentina.

    Desde ese lugar desplegó un proyecto sanitario que rompía con décadas de abandono estatal. Hasta entonces, gran parte del sistema de salud argentino estaba basado en hospitales de beneficencia o instituciones privadas, donde el acceso dependía muchas veces de la caridad y no de un derecho garantizado.

    Carrillo propuso lo contrario: construir un sistema sanitario nacional que llegara a todos los rincones del país.

    Su programa partía de un principio que hoy parece obvio, pero que en aquel momento era profundamente disruptivo. “No puede haber política sanitaria sin política social”, sostenía. Para él, las enfermedades no eran meramente problemas biológicos sino el resultado de condiciones estructurales como la pobreza, la mala alimentación, la falta de vivienda digna o la ausencia de agua potable.

    Bajo esa lógica impulsó una política sanitaria integral que combinaba infraestructura hospitalaria, prevención, campañas de vacunación y educación sanitaria.

    El impacto fue inmediato.

    Durante su gestión se construyeron decenas de hospitales en todo el país y se multiplicó la cantidad de camas hospitalarias disponibles. Entre 1946 y 1951 se levantaron más de veinte grandes hospitales con unas veintidós mil camas nuevas, algo inédito en la historia sanitaria argentina.

    La expansión hospitalaria estaba acompañada por una red de institutos especializados y centros de atención que buscaban llevar la medicina a regiones que durante décadas habían estado completamente abandonadas por el Estado.

    Pero Carrillo no se conformó con levantar edificios.

    Su proyecto también incluyó campañas sanitarias masivas contra enfermedades que habían sido históricamente endémicas en la Argentina. El paludismo, por ejemplo, fue prácticamente erradicado en pocos años gracias a un agresivo plan de control epidemiológico.

    También se redujo drásticamente la mortalidad por tuberculosis y se combatieron epidemias como el tifus y la brucelosis. Las campañas de vacunación y los programas de prevención comenzaron a instalar una idea novedosa: la salud no debía limitarse a curar enfermedades, sino a evitar que aparecieran.

    Los resultados se reflejaron en los indicadores sanitarios. La mortalidad infantil descendió de manera significativa durante la década peronista y las tasas de mortalidad por enfermedades infecciosas cayeron de forma notable.

    Carrillo también impulsó iniciativas innovadoras para la época, como el Tren Sanitario, que recorría el país llevando atención médica, análisis clínicos y radiografías a poblaciones rurales que nunca habían tenido acceso a un médico.

    En paralelo promovió la producción estatal de medicamentos a través de una empresa pública destinada a garantizar remedios a bajo costo. La lógica era simple pero profundamente disruptiva: la salud no podía quedar subordinada a la lógica del mercado.

    Muchas de estas políticas se articularon con la Fundación Eva Perón, que construyó policlínicos, hogares para ancianos y centros sanitarios en todo el país. Mientras el Ministerio de Salud diseñaba la política sanitaria, la fundación ampliaba la red de asistencia social.

    El resultado fue una expansión sin precedentes del acceso a la atención médica para los sectores populares.

    Pero ese mismo proyecto que transformaba la salud pública generaba resistencias cada vez más fuertes en determinados sectores del poder.

    La derecha argentina nunca le perdonó a Carrillo tres cosas.

    La primera fue su convicción de que el Estado debía intervenir activamente en el sistema sanitario. Su modelo chocaba con los intereses de sectores médicos ligados a la práctica privada y con empresas que veían en la salud un negocio.

    La segunda fue su identificación política con el peronismo. Carrillo no era un técnico neutral: era un funcionario comprometido con un proyecto de justicia social que buscaba ampliar derechos para las mayorías.

    La tercera razón del rechazo fue más profunda. Su concepción de la medicina desafiaba directamente la estructura social argentina. Al afirmar que la enfermedad estaba ligada a la pobreza, Carrillo señalaba una verdad incómoda: la salud no podía resolverse sin transformar las condiciones de vida.

    Ese enfoque convertía la política sanitaria en una herramienta de transformación social.

    Cuando el golpe militar de 1955 derrocó a Perón, el nuevo régimen inició una ofensiva sistemática contra todo lo que oliera a peronismo. Carrillo, como uno de los símbolos del proyecto social del gobierno depuesto, quedó inmediatamente en la mira.

    Muchos de los proyectos sanitarios que había impulsado fueron abandonados o desmantelados. Obras hospitalarias quedaron inconclusas y programas de prevención se desarticularon.

    La persecución política y el clima hostil lo empujaron al exilio. Carrillo se instaló en Brasil, donde murió en 1956, apenas un año después del golpe.

    Murió lejos de su país, enfermo y prácticamente olvidado.

    Durante décadas su nombre quedó relegado en la historia oficial, víctima de la misma lógica de borramiento que el antiperonismo aplicó a buena parte de las políticas sociales del primer peronismo.

    Sin embargo, el tiempo terminó colocando su figura en el lugar que le corresponde.

    Hoy Ramón Carrillo es reconocido como uno de los grandes fundadores del sanitarismo argentino. Su visión de la salud como derecho social anticipó conceptos que décadas más tarde se convertirían en principios fundamentales de la salud pública moderna.

    La paradoja es evidente.

    El médico que dedicó su vida a demostrar que la enfermedad no puede separarse de la injusticia social terminó convertido en un enemigo político por haber intentado curar algo más profundo que las dolencias del cuerpo: la desigualdad estructural de la sociedad argentina.

     

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  • Tapia y Toviggino mostraron su poder en una cumbre con más de 2 mil dirigentes en Córdoba

     

    Tal vez en lo que fue su semana más conflictiva desde que preside AFA, Claudio ‘Chiqui’ Tapia encontró en Córdoba el operativo clamor que necesitaba. No sólo él, sino también su número dos, el tesorero de la entidad, Pablo Toviggino.

    En pocas horas, Tapia se reunió con los dirigentes del fútbol local -incluso con el propio presidente de Talleres, Andrés Fassi-, anunció un nuevo torneo, dejó conforme a los clubes del interior y minimizó la salida de River del Comité Ejecutivo de AFA. Es más, consultado acerca de que podían sumarse otros equipos a la movida de Stefano Cozza Di Carlo devolvió un: «ah, ¿son más? No lo sabía».

    El arribo a Córdoba se definió el mismo martes de la confirmación del paro del fútbol como rechazo a los llamados a indagatorias y a horas de la gestión que trajo de nuevo al país al gendarme Nahuel Gallo. Situaciones ambas, sobre todo la segunda, que desató una fricción absoluta con el Gobierno nacional que apenas moderó con la designación de Juan Bautista Mahiques en lugar de Mariano Cúneo Libarona al frente de Justicia.

    Mahiques echó a los jefes de los organismos que investigan a la AFA 

    En suelo cordobés, Tapia se mostró cercano al hombre fuerte de la Liga Cordobesa de Fútbol, Emeterio Farías, además de su estrecha amistad con el presidente de Instituto, Juan Manuel Cavagliatto; y con los presidentes de Belgrano y Racing de Córdoba, Luifa Artime y Manuel Pérez, respectivamente.

    En tanto, el encuentro con Fassi fue a solas. En un hotel cercano al Aeropuerto y en buen clima. El titular de Talleres no se mostró cerca de la gran convocatoria en Instituto, y menos aún de la reunión más íntima en horas del mediodía con Cavagliatto como anfitrión.

    La semana pasada, el presidente de Talleres criticó los paros en general al decir: «nunca un paro es lo mejor» y evitó referirse al momento de su relación con la conducción de AFA.

    Tapia minimizó la salida de River del Comité Ejecutivo de AFA y respondió con ironía cuando le consultaron si podían sumarse otros equipos a la movida de Stefano Cozza Di Carlo: ‘ah, ¿son más? No lo sabía’

    No obstante, en la reunión a solas de poco más de media hora hablaron del proyecto para el estadio de Talleres, de la organización de un congreso del fútbol y no mucho más. La relación entre ambos está en un momento de respeto mutuo, aunque el esquema libertario, sobre todo el que lideran Las Fuerzas del Cielo se sigue tentando con la irrupción en la política del presidente de Talleres. Algo que desde el club desestiman por completo.

    En tanto, y sobre lo que fue el gran acto en cancha de Instituto, sobresalió, además del anuncio del nuevo torneo, una perlita del anfitrión, Farías. El hombre fuerte del fútbol en Córdoba, históricamente ligado al peronismo, disparó con todo en contra de Guillermo Tofoni, el empresario al que apuntan por estar detrás de la desestabilización de Tapia.

    Lo acusó de «mentiroso serial» y le recordó que «dejó varias cuentas» en la provincia de Córdoba.

    Por su parte, el anuncio del torneo Argentino del Interior fue un fuerte guiño a la dirigencia que se muestra siempre como la red de contención de Toviggino. Y el argumento, en este caso por parte de Tapia a la hora de anunciar la competición con 64 equipos estuvo en la federalización del fútbol. 

     

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  • Se hizo entrega del monopatín eléctrico

    La Secretaria de Desarrollo Social, Luisa Ibarra, entregó el monopatín eléctrico en el marco del sorteo realizado el 12 de enero entre los contribuyentes que abonaron las boletas por tasas retributivas de los meses de octubre, noviembre y diciembre, como así también a los que efectuaron el pago anual. El ganador fue Rubén Alberto Bertín,…

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