Intriga en el Edificio Centinela: ¿por qué el gendarme Nahuel Gallo no puede volver a su casa?

Intriga en el Edificio Centinela: ¿por qué el gendarme Nahuel Gallo no puede volver a su casa?

 

El gendarme Nahuel Gallo, recientemente rescatado de su cautiverio en Venezuela, visitó este jueves a Patricia Bullrich en su despacho. La puesta en escena fue un nuevo intento de la exministra por controlar el relato de su retorno al país, después que trascendiera que las gestiones fueron de Marcela Pagano, el exembajador Oscar Laborde, la AFA y la propia Delcy Rodríguez.

Fuentes al tanto de la situación dijeron a LPO que Gallo todavía no pudo irse a su casa y sembraron la sospecha que no se debe nada más que a la necesidad de practicarle estudios médicos para determinar su estado de salud. «Hace cuatro días que lo tienen encerrado en el Edificio Centinela y todavía no durmió con su mujer», graficaron.

En efecto, las imágenes que se divulgaron de la cena que compartió con la madre de su hijo se tomaron en una oficina del edificio de Gendarmería. «Limpiaron un escritorio y les pidieron milanesas con papas fritas», comentaron.

Frente al nerviosismo del gobierno por controlar la narrativa del regreso de Gallo, se expande la sospecha de que el uniformado tal vez no haya ido a Venezuela a visitar a su hijo y su exesposa, como pretendió siempre el discurso oficial. Un diplomático del gobierno anterior deslizó ante LPO que «Gallo dijo que iba a visitar a su mujer pero en la conferencia de prensa dijo que lo hizo por la patria, hay algo que no cierra».

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De hecho, Bullrich anunció en marzo de 2024 el envío de 8 gendarmes para custodiar la embajada argentina en Caracas, en medio de la tensión diplomática entre los gobiernos de Javier Milei y Nicolás Maduro. Por eso, también se espesa la inquietud con el ingreso de Gallo a través del paso fronterizo Francisco de Paula de Santander, un camino muy poco transitado que conecta Colombia con Venezuela.

Las preguntas que se hacen en las fuerzas de seguridad son por qué quiso entrar en diciembre de 2024 a escondidas si iba a visitar a su familia y por qué dijo en la conferencia de prensa de este miércoles que lo hacía por la patria. Peor aún, si le encomendaron una misión y no lo puede decir, la intriga podría derivar en un conflicto diplomático: «¿Qué conversaciones, qué fotos o videos habrán encontrado los venezolanos en el teléfono de Gallo? ¿Qué habrá firmado allá y qué no puede decir acá?», preguntaba un legislador del Congreso.

Gallo, al pie del avión.

En ese contexto, crece el rumor acerca de que el gendarme fue liberado en Venezuela pero volvieron a secuestrarlo en Argentina, por el extremo recelo político del gobierno. Acaso cobre relevancia el tuit que posteó y luego borró Victoria Villarruel a fines de 2024, cuando escribió que ella no hubiera enviado al gendarme. Bullrich estalló aquel día, le hizo captura de pantalla al mensaje y la tildó de cobarde.

Gallo, que dijo que no está «encerrado» y que siente al Centinela como su «casa», tal vez atraviesa una situación familiar complicada. Sus parientes reclaman que lo dejen ir a su hogar.

Antes de partir a Venezuela, cumplía funciones en Mendoza pero, durante su detención en la cárcel Rodeo 1, Bullrich trajo al país a la madre de su hijo y le dio trabajo en el Casino de Oficiales. La solución laboral, que paliaba la crítica situación económica de los parientes del gendarme, habría desembocado en una tensión con la madre de Gallo, que le reprochó a la mujer que su hijo estaba en un centro de detención por ir a verla a ella.

Como sea, Bullrich dijo este jueves ante la prensa que sintió «la emoción de Nahuel que haya venido» al Congreso. «Estuve charlando un rato largo», admitió. Gallo, por su parte, se fue en un auto oficial con la misma cara de desconcierto que tuvo durante la conferencia de prensa en la que no se admitieron preguntas de los periodistas.

 

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