La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina informa que, en el marco de las medidas sanitarias, la Escuela de Arte lleva adelante el dictado de talleres en forma virtual en la medida que las características de los mismos lo permiten. Además, de acuerdo a lo manifestado por el coordinador de la Escuela de Arte Aníbal Lagos, los profesores están trabajando en la planificación de las clases para cuando se retome la presencialidad.
Mientras tanto, en las bibliotecas barriales y en otras dependencias no hay actividades culturales, tal lo establecido en las últimas resoluciones nacionales, provinciales y locales.
Facebook nació para dar a la gente el poder de compartir y hacer del mundo un lugar más abierto y conectado. Mark Zuckerberg Días atrás en Regina, una denuncia de desaparición de una persona (en este caso menor) mediante el uso de redes sociales. La imagen de la menor y el pedido de colaboración alcanzaron…
La Municipalidad de Villa Regina puso en marcha el concurso de precios N° 09/2021 para la provisión de hormigón elaborado en mixer H 17 para la obra de veredas en la plaza del barrio Belgrano. El presupuesto oficial es de $2 millones. La fecha de apertura será el 10 de septiembre a las 11 horas….
El Intendente Marcelo Orazi acompañó ayer domingo al Comisionado de Valle Azul Heber Trincheri, en el acto por el 50º aniversario de esa localidad. En la oportunidad, Orazi, acompañado por el Secretario de Coordinación Ariel Oliveros, transmitió los saludos de toda Villa Regina en esta fecha tan especial. “Como comunidad hermanas y vecinas, es mi…
Víctor Bronstein es ingeniero pero no mira la energía como un asunto técnico. Doctor en sociología, la mira como un mapa de poder. Donde otros ven barriles, gasoductos o balances de empresas, él ve geopolítica.
Su mirada se volvió relevante en este momento, cuando la guerra que sacude a Medio Oriente desborda las fronteras de la región y vuelve a poner a la energía en el centro de la disputa global.
– Hay dos lecturas respecto al impacto de la crisis del petróleo en la Argentina, por un lado sube el precio del barril, entonces favorece a las exportaciones. Pero por otro lado, vamos a importar inflación. ¿Cómo lo ves?
-Que las dos posturas son válidas. Por un lado, de corto plazo, obviamente el precio del petróleo. Porque la característica del petróleo es que es un insumo que está en casi todos los productos, incluso muchos de los servicios tienen petróleo atrás.
Fundamentalmente los alimentos. Los costos de los alimentos están muy asociado al petróleo. Hay estudios que se han desarrollado, hace algunos años en Estados Unidos, donde se decía que atrás de cada caloría de alimentos hay diez calorías de hidrocarburos. Entonces eso va a tener un impacto sobre la inflación en Argentina y en el mundo. Eso va a ser un fenómeno mundial.
En Argentina también, porque pega (además de en las naftas) en los precios de las cosechadoras, los tractores, los fertilizantes… Entonces, en el corto plazo vamos a sufrir eso.
– Ahora, a los que fabrican, por ejemplo urea, les conviene o no una suba del petróleo?
-Les conviene el precio de exportación, obviamente, pero a la vez les aumenta el costo la materia prima y hay que ver si se pueden trasladar los precios. A los que seguro les conviene la suba del precio del barril es a los que producen petróleo o gas.
Desde el punto de vista más estratégico, geopolítico, yo creo que Argentina le conviene porque esto demuestra que puede ser un proveedor seguro, que no está en una zona de guerra, un proveedor de energía segura para el mundo.
Desde el punto de vista más estratégico, geopolítico, yo creo que Argentina le conviene porque esto demuestra que puede ser un proveedor seguro, que no está en una zona de guerra.
-Podría ser el caso de PAE que todavía no termino las obras de su buque regasificador de Río Negro y el gobierno alemán ya los los fue a buscar y firmó un contrato a varios años, para asegurarse el suministro.
-Claro, porque a largo plazo ellos buscan proveedores seguros. Es lo que se le criticó a Angela Merkel, la falta de seguridad energética al apostar por el gas de Putin. Pero no es que Putin le falló, porque en realidad el gasoducto Nord Stream que llevaba gas a Alemania desde Rusia, se lo destruyeron los norteamericanos.
-¿Eso esta confirmado?
-Nunca va a estar del todo confirmado, pero fíjate cuánto GNL le vende Estados Unidos a Europa ahora. Pero hay evidencia que algo pudieron haber metido. Y esto que están haciendo ahora de bombardear instalaciones de petróleo, gas de Irán…
– ¿Eso no agrava el problema de la suba del combustible que ya está pegando en la economía norteamericana?
-Pero lo hacen como respuesta, porque ya no saben cómo atacar. O esa es la sensación que da.
– Pero sube el petróleo, sube la nafta y empuja la infalción y esto complica las chances electorales de Trump en las elecciones de medio término de noviembre…
-En un principio Trump calculó que el problema del estrecho de Ormuz, con su análisis un poco estrambótico, superficial y de creerse dueño del del mundo, no iba a ser un problema. Dijo, yo voy a garantizar que el estrecho de Ormuz quede abierto y voy pagar los seguros de los barcos petroleros, que las aseguradoras ya no querían cubrir y voy a escoltar a los buques con naves de la armada norteamericana.
Trump calculó que el problema del estrecho de Ormuz, con su análisis un poco estrambótico, superficial y de creerse dueño del del mundo, no iba a ser un problema. Dijo, yo voy a garantizar que el estrecho de Ormuz quede abierto. Pero no lo pudo hacer.
Pero no lo pudo hacer, porque no se puede hacer. Ormuz no está cerrado. oficialmente. Irán no lo cerró porque eso generaría cientos de disputas diplomáticas o políticas. Pero de hecho está cerrado. Los buques no salen. Nadie se anima.
-Irán apuesta de manera deliberada al caos económico global, para obligar a Trump a retirarse?
-Bueno, Irán se guardó otro arma: destruir la infraestructura petrolera de los otros países del Golfo. Arabia Saudita, Kuwait, Qatar.
Eso ya no solo cierra el estrecho de Ormuz, sino que destruye capacidades de producción petrolera a nivel global, que aunque se termine el conflicto, va a seguir dañada y hay que reconstruirla. No va a ser de un día para otro, lleva un tiempo.
Si el mundo consume hoy alrededor de 102, 103 millones de barriles por día, por el Estrecho de Ormuz pasan alrededor de 20 millones, entre barriles y productos elaborados. Es un 20% de lo que consume por día el mundo, muchísimo.
-¿Podríamos estar frente a una crisis del petróleo como la de 1973?
-Podría llegar a ser, pero el mundo hoy está mejor preparado. La del 73 nos tomó de sorpresa. Nunca había ocurrido una crisis sistémica de ese nivel. Y tuvo un impacto muy fuerte.
-Hay muchas estimaciones circulando sobre hasta dónde puede llegar el precio del barril. ¿Vos que pensás?
Hay que ver cómo sigue el conflicto, cuando más tiempo pase con el estrecho cerrado, más va a subir el barril. Porque fíjate, la semana pasada, cuando se inició el conflicto, el barril subió un 20%, pero no subió tanto.
Esto hay que enmarcarlo dentro de la disputa global entre Estados Unidos y China. rán forma parte del sistema geopolítico de China, el camino de Medio Oriente hacia Occidente. En 2021 China firmó un acuerdo con Irán por 400 mil millones de dólares en inversiones para infraestructura en caminos.
-¿Por qué?
-Porque no se sabía bien cómo venía el conflicto, cuánto duraría. Y ahora lo que ocurre es que ya los países se empiezan a quedar sin reservas. Entonces, cuanto más dura el conflicto, esto se agrava. Los países están teniendo dudas de cuánto puede durar este conflicto.
-¿Y qué papel juega China en todo esto?
-Coincido con los analistas que interpretan que el ataque es contra China. Esto hay que enmarcarlo dentro de la disputa global entre Estados Unidos y China. Trump sostiene y piensa que su enemigo es China, y que hay que tratar de de eliminar a China, si se quiere ser el único hegemón a nivel global.
Irán forma parte del sistema geopolítico de China, el camino de Medio Oriente hacia Occidente. El proyecto del Nuevo Camino de la Seda. En 2021 China firmó un acuerdo con Irán por 400 mil millones de dólares en inversiones para infraestructura en caminos.
– Pero la guerra no termina siendo funcional a China?, Porque Estados Unidos está liquidando su arsenal, enfrentado con Europa y con todo el mundo del Golfo que le dice que hiciste? Mientras China está como espectador comiendo pochoclo.
-Algunos dicen que China con esto está contenta porque Trump metió la pata atrás y quedan ellos como los adultos de la habitación. Circula mucha información que indica que China está dando inteligencia, misiles, está ayudando a Irán. Y muy posiblemente Putin hará un poco más.
– Volviendo a la Argentina, si uno de los efectos es que esta crisis provoca infalción como le pega eso a Milei justo cuando la inflación está picante, en torno al dos y medio, tres. ¿Cómo crees que le pega esto a Milei que prometió que en agosto la inflación empezará con un cero adelante?
-Yo soy muy incrédulo de ese pronóstico. Contradice toda la narrativa libertaria decir que vas a hacer un barril criollo como hubo durante el kirchnerismo para que los argentinos no pagasen la nafta a precio internacional.
Uno puede intentar, pero por poco tiempo. Después eso genera un montón de problemas.
Los beneficios para la Argentina como proveedor confiable son a mediano plazo pero la suba de precios es inmediata.
En energía siempre se habla de años, hay como una fantasía desvirtuada por toda la cuestión del mundo virtual donde las cosas ocurren inmediatamente. En el mundo real están limitaciones para construir. Lleva tiempo. No es un problema de dinero, aunque tenga todo el financiamiento, uno no puede construir mil kilómetros de gasoducto en una semana.
Los beneficios para la Argentina como proveedor confiable son a mediano plazo pero la suba de precios es inmediata.
Y además hay insumos, acero que hay que conseguir, hay que construir la infraestructura, hay que tener la mano de obra.
Pero la demanda está. Ahora, los centros de datos, de inteligencia artificial de Estados Unidos necesitan fuentes confiables, que no dependan de la aleatoriedad de las energías llamadas renovables, como la solar, eólica. Necesitan energía firme. Entonces la que está garantizando el suministro de estos desarrollos proviene de centrales térmicas a gas. Y ahora hay un déficit. Hay un cuello de botella en la fabricación de turbinas de gas. Los grandes fabricantes de turbina tardan entre dos y cinco años para entregarte una turbina. Ese es un ejemplo del cuelo de botella de la infraestructura física, no es sólo tener el financiamiento.
– Hay empresas nucleares nuevas de Estados Unidos que ya cotizan en Wall Street y todavía no tienen una central…
-Hay que volver a estudiar ciertas teorías económicas. Se están vendiendo burbujas. Otro ejemplo, ya están vendiendo en la bolsa empresas de fusión nuclear. La fusión nuclear todavía no se consiguió. Por ahí se consiguen dos 30 años, si consigue. Hace 50 años que la quieren conseguir y todavía no se sabe cuándo se va a lograr.
-Vuelvo al impacto local porque un gobernador petrolero me contaban que subió mucho lo que reciben por regalías gracias a la suba del barril y con eso compensa la baja de la recaudación…
-Y claro, por eso te dije que las ganadoras eran las empresas petroleras y las provincias petroleras.
-Y el gobierno nacional se queda con algo de esta suba del barril?
-Los derechos de exportaciones, las retenciones al petróleo fueron históricamente del 8%, pero las eliminaron para el crudo convencional. Ahora podrían aplicar retenciones si el precio del barril se dispara. En Noruega el 75% de la renta petrolera se la lleva al Estado.
-Sería interesante ver a Milei poner retenciones a las exportaciones petroleras (risas)…
-Sería contradictorio con su discurso, pero no hay que olvidar que el gran crecimiento de nuestras sociedades modernas se dieron fundamentalmente en el siglo XX gracias a la energía abundante y barata, como fue el petróleo. Es decir, el gran crecimiento de la posguerra tiene que ver con el petróleo.
Milei podría aplicar retenciones si el precio del barril se dispara o podría imponer un barril criollo, pero sería contradictorio con su discurso.
Y si uno va a la raíz del concepto, el petróleo es un biocombustible. Como el biocombustible que obtenes del maíz o de la soja. ¿Cuál es la diferencia? Que es un un biocombustible que produjo la naturaleza cocinando a través de cientos de millones de años. Entonces, el petróleo es energía solar concentrada.
Cuando se liberó toda esa energía solar concentrada, se consiguió una cantidad de energía inédita hasta ese momento, que se transfirió a la sociedad y empezó el crecimiento, la civilización industrial, la modernidad.
– ¿Y como se salió de la crisis del petróleo del 73?
-Dedicándose a buscar ciertas formas de gastar menos energía, menos derroche energético. ¿No se si recuerdan esos autos que tenían motores de ocho litros de cilindrada? Todavía en algunos países existen. Se fue saliendo de a poco, llevó tiempo y generó inflación.
-¿Crees que puede haber una salida rápida de este conflicto?
-Depende de cómo y cuándo termine. Es decir que de qué manera y con qué infraestructura del sector petrolero y de gas terminemos. Si hay que reconstruir, lleva tiempo.
– ¿Hay alguna posibilidad de que esto termine beneficiando a Putin?
-La Unión Soviética sobrevivió una década más gracias a la crisis del petróleo, porque ya en la década del 70 la la economía soviética estaba muy mal. Estaba peligro de colapso. ¿Qué ocurrió? La crisis del petróleo que llevó el precio del barril de los 3 dólares que estaba en el 73 a casi 35 dólares a fines del de la segunda crisis del 80, permitió que durante la década del 80 la Unión Soviética pudiera continuar.
La Unión Soviética sobrevivió una década más gracias a la crisis del petróleo, porque ya en la década del 70 la la economía soviética estaba muy mal. Estaba peligro de colapso.
Por eso, una de las políticas que tomó Reagan en el 86 es hacer un acuerdo con el rey de Arabia Saudita para bajar el precio del petróleo, para que la OPEP deje de cumplir con las cuotas. Arabia Saudita inundó el mercado e hizo bajar el petróleo. Fue una de las armas que usó Reagan para destruir a la Unión Soviética.
– Si la energía barata fue una condición de posibilidad para el desarrollo, la industria y la era moderna, ahora con la crisis energética y la energía cara, ¿Qué pasa?
-Esto condiciona un cambio que ya venía sucediendo. Al mundo se le acabó la energía barata. Eso generó justamente los problemas de crecimiento. Si lo actualizamos por inflación, el petróleo previo a la crisis de 73 estaría hoy entre 12 dólares y 14 dólares.
-Es curioso como se dan las cosas, Trump estaba enfocado en bajar el precio del petroleo para que baje la inflación y la Fed pueda bajar las tasas y lo que hizo con esta guerra fue subirlo …
-Ahora Estados Unidos produce un poco más, pero hasta hace cinco años, Arabia Saudita, Rusia y Estados Unidos producían 10 millones de barriles de petróleo por día. Ahora Estados Unidos está produciendo 13 millones ¿Pero cual es la diferencia? Que Estados Unidos para producir esos 10 millones necesitaba 35.000 pozos de petróleo funcionando, Rusia 8000, y Arabia Saudita apenas 300. No es el mismo costo de producción.
– Además del petróleo esta el gas. Ahora juega a favor que Europa ya pasó el invierno. Pero pensando en que nosotros tenemos que importar justamente para pasar el invierno, ¿No sobrevuela el fantasma de desabastecimiento? Recordemos que el 60% de la generación eléctrica de Argentina se explica por combustibles líquidos…
-Lo que planteas es correcto. En la temporada invernal tenemos que importar algo de GNL. El precio del GNL, hoy es mucho más caro. El año pasado se importó por 500, 600 millones de dólares. Ahora vamos a pagar el doble o el triple.
-Entonces con estos precios ahora puede ser que finalmente vengan inversiones extranjeras a Vaca Muerta?
-Es un un tema interesante porque hasta ahora no han venido las inversiones de afuera. Es más, se han ido. Las petroleras internacionales tienen estrategias globales. Entonces de pronto venden un activo en un lado, lo compran en otro.
Las inversiones en Vaca Muerta han recaído en YPF fundamentalmente y en petroleras nacionales como PAE, Pluspetrol, Pampa Energía y otras. Exxon se fue, Shell todavía está, pero no terminan de poner. Total, está ahí diciendo que se va.
Es decir, por ahí puede haber una reconfiguración de los activos globales de las grandes petroleras y pueden venir, pero se tiene que mantener este precio y no lo ven todavía estabilizado.
La Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad de Villa Regina informa a las personas mayores de 60 años y de riesgo que no han podido inscribirse en la página oficial de la Provincia para recibir la vacuna contra el COVID-19 que pueden acercarse a la oficina del área mencionada en Uspallata Sur 169 o…
La comparación entre la causa que derivó en la condena de Cristina Fernández de Kirchner y otros expedientes recientes que involucran a funcionarios del actual gobierno expone una tensión cada vez más evidente: mientras en un caso bastó con una presunción interpretativa —“no podía no saber”—, en otros, con abundancia de indicios y documentación, la reacción judicial y mediática parece notablemente más tenue.
Por Ramiro C. Ferrante para NLI
La historia judicial argentina ofrece múltiples ejemplos de selectividad, pero pocos tan paradigmáticos como el contraste entre la denominada “causa Vialidad” y las investigaciones que hoy rodean a distintos funcionarios del gobierno de Javier Milei. En el primer caso, el eje de la condena a Cristina Fernández de Kirchner giró sobre un razonamiento que excede la prueba directa: la idea de que, por su investidura, “no podía no estar al tanto” de las irregularidades atribuidas a la obra pública en Santa Cruz.
Esa formulación, que en términos jurídicos tensiona principios básicos como la responsabilidad penal individual y la necesidad de prueba concreta, fue sostenida tanto por sectores del Poder Judicial como por buena parte del sistema mediático dominante. Sin embargo, cuando se observan expedientes actuales —donde aparecen transferencias, vínculos contractuales, decisiones administrativas documentadas o movimientos patrimoniales verificables— la vara parece desplazarse hacia un estándar mucho más laxo.
La lógica de la presunción: el caso Vialidad
En la causa que culminó con la condena de Cristina Fernández de Kirchner, uno de los aspectos más controvertidos fue la ausencia de evidencia directa que acreditara su participación personal en maniobras ilícitas. No se incorporaron registros de conversaciones, correos electrónicos, transferencias bancarias ni documentos firmados por la exmandataria que vincularan de manera concreta su accionar con los hechos investigados.
La construcción acusatoria se apoyó, en cambio, en una inferencia estructural: que la entonces presidenta debía necesariamente conocer lo que ocurría en la asignación de obra pública. Esta interpretación, si bien puede tener peso político, abre un debate jurídico profundo sobre el alcance de la responsabilidad por jerarquía y sobre los límites entre presunción y prueba.
En términos estrictamente legales, la doctrina penal exige certeza basada en evidencia. Sin embargo, el fallo incorporó un razonamiento más cercano a la sospecha estructural que a la demostración empírica, lo que fue celebrado por sectores mediáticos que durante años instalaron la idea de culpabilidad como sentido común.
ANDIS, $LIBRA y otras causas: cuando la prueba no moviliza
En contraste, investigaciones recientes como las vinculadas a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), el denominado caso $LIBRA o las denuncias por enriquecimiento que salpican a figuras del oficialismo presentan un cuadro distinto: aquí sí aparecen elementos materiales, registros administrativos y circuitos financieros que permiten trazar relaciones más concretas.
Sin embargo, la respuesta institucional no ha tenido la misma intensidad. En el caso de ANDIS, por ejemplo, se mencionaron irregularidades en la asignación de fondos y contrataciones que derivaron en cuestionamientos internos, pero sin avanzar con la celeridad que se observó en otras causas de alto impacto político.
Algo similar ocurre con el entramado de $LIBRA, donde la existencia de documentación, decisiones administrativas y posibles beneficiarios identificables no logró instalar en el debate público la misma noción de escándalo estructural que sí se construyó en torno al kirchnerismo.
El patrimonio y las explicaciones: el caso Adorni
El caso de Manuel Adorni resulta ilustrativo en este esquema comparativo. Las discusiones sobre su patrimonio, operaciones inmobiliarias y financiamiento de adquisiciones abrieron interrogantes que, en otro contexto político, probablemente habrían derivado en investigaciones más profundas y en una cobertura mediática sostenida.
Sin embargo, la reacción predominante fue la relativización o la rápida disipación del tema en la agenda pública. La diferencia no es menor: mientras en la causa Vialidad se construyó una narrativa de culpabilidad sin prueba directa, en estos casos la existencia de elementos verificables no alcanza para generar una presión equivalente.
El rol de Karina Milei y las sospechas de intermediación
Otro punto que alimenta la discusión sobre la doble vara es la aparición de versiones vinculadas a presuntos esquemas de intermediación o retornos —como el denominado “3%”— que involucran a Karina Milei. Si bien muchas de estas denuncias requieren aún confirmación judicial, lo cierto es que el tratamiento mediático ha sido, en general, más prudente o marginal.
En términos comparativos, basta recordar cómo hipótesis mucho menos documentadas en el pasado fueron amplificadas durante meses hasta consolidarse como verdades instaladas.
A diferencia de lo ocurrido con Cristina Fernández de Kirchner, donde la centralidad del cargo fue utilizada para inferir conocimiento y eventual participación, en el caso del actual presidente parece imponerse la lógica inversa.
Créditos del Banco Nación y decisiones administrativas
Las operaciones crediticias otorgadas por el Banco Nación a determinados actores también ingresan en este análisis. La existencia de expedientes, montos y condiciones específicas ofrece un terreno fértil para la investigación judicial. No obstante, nuevamente, la intensidad de la respuesta institucional dista de la observada en otras etapas políticas.
El contraste no implica necesariamente afirmar culpabilidades, sino señalar una diferencia en el estándar de exigencia: lo que en un caso se interpreta como indicio suficiente, en otro parece no alcanzar ni siquiera para activar mecanismos de investigación robustos.
En este punto aparece un elemento particularmente revelador: la forma en que el propio Javier Milei queda sistemáticamente por fuera de las hipótesis de responsabilidad. A diferencia de lo ocurrido con Cristina Fernández de Kirchner, donde la centralidad del cargo fue utilizada para inferir conocimiento y eventual participación, en el caso del actual presidente parece imponerse la lógica inversa. Aun cuando los hechos investigados involucran áreas sensibles del gobierno o funcionarios de su máxima confianza, la interpretación dominante —tanto en ciertos sectores judiciales como mediáticos— tiende a considerar plausible que Milei “no esté al tanto”. Esta asimetría no es menor: mientras en un caso la jerarquía implicaba necesariamente conocimiento, en el otro habilita una presunción de desconocimiento que lo excluye preventivamente del análisis de responsabilidades.
Medios, justicia y construcción de sentido
El punto de convergencia entre todos estos casos es el rol de los medios de comunicación en la construcción de sentido. La condena de Cristina Fernández de Kirchner fue precedida por años de cobertura sistemática que instaló una narrativa de corrupción estructural, incluso en ausencia de pruebas directas.
En cambio, las causas que hoy afectan a funcionarios del oficialismo no han logrado —o no se ha buscado que logren— ese mismo nivel de penetración en la opinión pública. La diferencia no es sólo cuantitativa, sino cualitativa: cambia la forma en que se interpreta la evidencia y el peso que se le asigna.
Una justicia bajo sospecha
La comparación deja al descubierto una pregunta incómoda pero inevitable: ¿existe un criterio uniforme en la administración de justicia o las decisiones están condicionadas por el contexto político y mediático?
Cuando una condena puede sostenerse en una presunción y otras investigaciones con mayor volumen de pruebas no avanzan con igual firmeza, la percepción de doble vara se vuelve difícil de refutar. Y esa percepción, más allá de las posiciones partidarias, erosiona uno de los pilares fundamentales del sistema democrático: la confianza en la justicia.
En definitiva, el problema no es sólo jurídico, sino institucional. Porque una justicia que parece medir distinto según el acusado deja de ser justicia para convertirse en un instrumento de disputa política. Y en ese terreno, la verdad —con pruebas o sin ellas— corre siempre el riesgo de quedar relegada.
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