53 personas se capacitan en diferentes oficios a través de los cursos que brinda el Instituto Crecer. Esto es posible a partir del convenio que en marzo pasado firmó el Intendente Marcelo Orazi con la institución que contempla el otorgamiento de becas para capacitaciones destinadas a personas en situación de vulnerabilidad y la posibilidad de acceder a los cursos que brinda la institución tanto a beneficiarios de programas sociales como a no beneficiarios.
La Secretaría de Desarrollo Social, a través del Área Mujer y Diversidad, coordinó la elaboración de los listados de las personas beneficiadas.
Entrevista a Mayra Torres, trabajadora de la cultura y muralista reginense. Qué bien le vendría a Regina más color en las calles, ¿no?. Pero más bien nos vendrían espacios de expresión para las nuevas generaciones. Espacios donde se pueda hacer política desde el Arte. Abrir canales de arte público, para todxs. En nuestra ciudad existe…
El secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, se presentará hoy a las 11 en el Juzgado de Lomas de Zamora para declarar en el marco de la causa que investiga el accionar de agentes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno del ex presidente Mauricio Macri. Así lo confirmó a…
La Dirección de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Municipalidad de Villa Regina solicita a los vecinos hacer un uso correcto de los Puntos Limpios distribuidos en distintos sectores de la ciudad. Al respecto, se recuerda que en estos contenedores se depositan, por separado: papel y cartón; plásticos; metal y vidrio. En los Puntos Limpios…
Tras poner en duda el apoyo a Reino Unido en la disputa por la soberanía de Malvinas y hacer que Javier Milei se subiera a la causa, Donald Trump mandó otro mensaje confuso al postear una foto con el rey del Reino Unido.
Trump hizo el sugestivo posteo junto al Rey Carlos en la Casa Blanca pocas horas después de la cadena nacional en la que Milei concretó la puesta en escena de su giro pro Malvinas, tras pasarse años elogiando a la criminal de guerra Margaret Thatcher.
La semana pasada, Trump dijo que podría «revisar» su postura sobre Malvinas, en un intento de presión al Reino Unido para aumente su presupuesto de defensa y apoye a Estados Unidos en la guerra con Irán.
Necesitado de cambiar la agenda mediática y tener un eje discursivo nuevo, Santiago Caputo aconsejó a Milei dar un giro total en el tema Malvinas, un mes después de haber criticado a los jugadores de La Scaloneta que reclamaron la soberanía de las islas en el Mundial.
«En el mundo corren vientos de cambio favorables a nuestro reclamo. Recientemente el presidente Trump declaró que los Estados Unidos están revaluando su posición histórica con relación a Malvinas. Esta amenaza no es inocua. Los Estados Unidos evalúan ese cambio de posición porque saben que en la Argentina tiene un socio confiable, alineado con los valores occidentales, en una posición de relevancia estratégica», se entusiasmó Milei en su discurso por cadena.
Pero se sabe que Trump no se caracteriza por tener posturas duraderas y pocas horas después posteó una foto con el Rey Carlos, en la que parece reafirmar la alianza histórica con Londres pese a su pelea con el gobierno británico.
«A esta altura deberíamos tener en cuenta que Trump se ha vuelto un líder poco previsible para tomar en serio sus declaraciones y no las del Departamento de Estado», opinó el analista político Lucas Romero sobre la foto posteada por Trump.
Un reciente fallo de la Corte Suprema disparó alarmas en los municipios del Conurbano que tienen como epicentro de su recaudación tasas que son cuestionadas por el Gobierno, que advierte ausencia de contraprestación.
La Corte revocó un fallo Tribunal Superior de Justicia cordobés que habilitaba al municipio de Córdoba a cobrarle al Banco Galicia una tasa que, según el Máximo Tribunal nacional, no indicaba contrapestación alguna.
«La contraprestación concreta, efectiva e individualizada de un servicio municipal es la clave de bóveda del sistema de distribución de competencias tributarias entre las distintas jurisdicciones», planteó el fallo firmado por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti.
Lo dictaminado cobra especial relevancia ante la posibilidad de que genere un efecto vinculante en la jurisprudencia de las Cámaras Federales Argentinas donde los bancos probablemente recurrirán para aplicar este último fallo.
Así, consideró quee la norma tributaria en cuestión, «en lugar de determinar los servicios por los que se pretende cobrar la tasa que se crea, constituye una coartada para gravar actividades de los contribuyentes para quienes no se brinda ningún servicio o prestación»
Frente a eso, la Corte habló de «laxitud» del municipio cordobés a la hora de imponer su norma tributaria y concluyó que la tasa en cuestión -denominada «Contribución que incide sobre la actividad comercial, industrial y de servicios»- es un «tributo que la demandada carece de facultades constitucionales para crear».
Lo dictaminado cobra especial relevancia ante la posibilidad de que genere un efecto vinculante en la jurisprudencia de las Cámaras Federales Argentinas donde los bancos probablemente recurrirán para aplicar este último fallo.
En efecto, existen numerosos planteos judiciales del Banco Nación contra municipios (mayormente gobernados por el peronismo) en los que ponen en cuestión el cobro de tasas a sus sucursales.
Además de esos tributos relativos a entidades bancarias, en los intendentes también preocupa que el fallo impacte en la Tasa Vial, que varios municipios cobran a la carga de combustible y que es blanco de acusaciones de Toto Caputo.
También, en 2024 el ministro de Economía intentó prohibir el cobro de tasas municipales en las boletas de servicios, algo que afectaba puntualmente a la tasa de alumbrado público.
Eso fue judicializado por los intendentes, que habían advertido que no podrán pagar el alumbrado público si no cobraban las tasas en las boletas. En esas presentaciones, los municipios consiguieron fallos favorables pero la aparición del fallo de la Corte de este jueves reabrió la preocupación también por ese tributo.
Sanatorio Mater Dei, Palermo Chico, Ciudad de Buenos Aires. Miércoles 17 de junio de 2026. Apenas dos días después de haber recibido el alta, Samuel Chiche Gelblung fue reinternado de urgencia por un cuadro confusional y líneas de fiebre. Se había caído en su casa, se había golpeado el ojo izquierdo, había sido tratado por una trombosis en el tobillo durante casi un mes. La situación había empeorado hasta llegar a terapia intensiva y la colocación de dos stents en una pierna.
El 15 de junio, Chiche se presentó en los estudios de Crónica TV en silla de ruedas y con sus eternos tiradores. Sus compañeros lo recibieron con un brindis y aplausos. En Chiche en vivo por Net TV aseguró que se había recuperado. Y en su ciclo 70 20 Hoy por Canal 9 disparó ante su colega Mercedes Cordero las frases que lo devolvieron al protagonismo mediático: “Si había que perder el pie, lo perdía. El primer médico que me ve, me dice: ‘Estás golpeando las puertas del cielo’. Sentí que querían matarme. Le pregunté: ‘¿Vos me estás hablando de la vida o de una pierna?’ ‘No, te estoy hablando de la vida’”.
Cuando Cordero le preguntó por qué había vuelto a trabajar, Chiche respondió: “Porque me sentía en deuda… tenía que devolver todo el afecto que recibí… Yo ya estaba resuelto que si había que perder el pie, lo perdía. Antes de entrar al quirófano, yo le dije a mi mujer: “Yo creo que se va a perder el pie, pero si es el precio para que salgan las cosas bien, vamos”. Pero además se produjo una cosa insólita: era una batalla entre el cirujano vascular que estaba tratando de salvar el pie, y el traumatólogo que quería sacar el pie. Estaban decidiendo si era abajo de la rodilla, arriba de la rodilla. Eso no era al pie, era la pierna.”
Para un editor periodístico y alguien que también editó su propia vida y supo cortar y confeccionar como un sastre, la referencia al corte de pie o de pierna, dicha en plena euforia mundialista, remite necesariamente a la saga mística maradoniana. Chiche dijo todo eso a una semana de que se cumplieran los cuarenta años de La Mano de Dios, el comienzo de la sacralización de Diego Armando Maradona, que tuvo su correlato necesario en el antidoping positivo del Mundial 1994, cuando Diego lanzó su célebre frase: “Me cortaron las piernas”.
Así, a los 82 años, Chiche Gelblung fue preparando el terreno para editar, acaso también, su paso a la inmortalidad. Él, su propio cirujano, ya no el vascular ni el traumatólogo, sino el periodista, relativiza el dolor, le quita peso al melodrama, parece decir: No lloren por mí. Yo no voy a llorar.
Pero hay algo más: las frases que Chiche repite en la entrevista más de una vez, antes de hacer una pausa y mirar a su colega, y que reitera en otras apariciones, tienen un efecto poderoso: van a ser viralizadas, y eso lo sabe alguien que fue mediático antes de que la expresión “ser mediático” existiera. Al decir “golpeando las puertas del cielo”, una frase bíblica hecha canción por Bob Dylan pero que la cultura pop y rockera de los 90 conoció en la versión de Guns N’ Roses, Chiche —que supo mucho sobre cómo llegar a la gente con golpes de impacto— musicalizó su propio drama. Tal vez atendiendo a lo que Raúl Urtizberea, su jefe en editorial Atlántida, donde dio sus primeros pasos en 1966, le dijo: “No sé si te irá bien en la letra, pibe. Pero vos tenés la música”. El pibe Gelblung tenía entonces 22 años, se había infiltrado en una reunión privada del entonces presidente Arturo Illia y obtuvo, “por izquierda”, su ansiada primicia. La música y el olfato. Pero no sólo eso, sino que parece haber escrito un guión al que sólo le faltaba el final.
Y el final llegó para recordarnos que nadie es inmortal aunque haya prendido mil velitas pidiendo seguir vivo para siempre; o, como él mismo dijo alguna vez, para vivir “doscientos años” (algo así como una larga procrastinación de la muerte). Llegó el miércoles 9 de septiembre de 2026, a los 82 luego de una nueva internación en el Sanatorio Los Arcos por un nuevo episodio respiratorio. La última. Fue lo que pudo un cuerpo.
Lo que sigue es un repaso por los mojones dispuestos en el camino de un hombre que fue “hacedor de sí mismo”, como se lee en su libro Manual Chiche. Llegó la hora de explicarlo todo (Ediciones B, 2006), escrito “con la colaboración de Fernanda Kersman”.
Allí escribió: “Estoy convencido de que hay que trabajar hasta el día que te mueras… El parar es un pasaporte a la muerte”.
Chiche Gelblung fue el hijo de un comunista industrial del cuero y una madre judía religiosa que sólo terminó la escuela primaria. El chico de 14 años que, como no soportaba más “el llanto de la abuela” que culpabilizaba al padre ”por todo”, dejó la casa familiar en el barrio de Villa Devoto para irse a vivir a un depósito de huevos podridos, feliz de forjar su propio destino. El que hizo de todo para sobrevivir y descubrió muy joven su gran poder de venta (vendió desde costureros hasta kits de fantasías para chicas) que luego aplicaría a su profesión deseada . El que se hizo cargo de su hermana menor Olga luego de la muerte de su hermano. El que se propuso seguir su pasión de “trabajar de periodista” y no paró hasta convertirse paulatinamente en testigo privilegiado, actor, transgresor de todos los límites, capaz de maltratar en vivo con evidente fastidio a periodistas de las nuevas generaciones, consciente de sus propios actos y de su capacidad narrativa, hábil constructor, gran vendedor de noticias, provocador, inventor de un modo de hacer periodismo — polémico, denostado y revalorizado— , infiel “serial” asumido y escandaloso. Fue también esposo, casado dos veces, primero con María Inés Velazco y luego con la modelo Cristina Seoane, hasta que la muerte los separó. Padre de tres y abuelo de siete. Humano, demasiado humano. Y algo excéntrico: coleccionista, acumulador, declaró que llegó a tener 3 mil lapiceras y mil corbatas. Se tatuó una estrella en el dedo índice de la mano izquierda. Lo hizo en vivo en diciembre de 2013 en su programa en C5N, de la mano del tatuador Mariano Antonio (fundador de American Tattoo). Quería hacerse un anillo, pero se lo desaconsejaron porque, dijo, su piel tenía capilaridad débil y sangraba mucho.
Consciente de su poder camaleónico, escribió: “Toda persona que decida tomar las riendas de su vida debe hacerse cargo de componer el personaje que desea representar” y advirtió sobre el peligro de “transformarse en una caricatura de sí mismo, para impedir que el personaje se coma al titiritero”.
Acto I. Entre guerras
Tuvo una vida intensa, llena de peripecias y anécdotas para contarle a sus nietos y a una gran audiencia que lo siguió en distintos medios gráficos, radiales y televisivos. En 2025 recibió el Martín Fierro al mejor magazine por cable. Fue un total autodidacta y un “pillo”: fraguó un título secundario para estudiar periodismo y se reconocía un gran lector. No entendía por qué las nuevas generaciones no leían nada y les reclamaba la falta de perspectiva histórica. El hombre de la voz arrastrada que, ya a los 20, se sentía de 60. Como si hubiera estado cansado desde siempre.
Tenía 21 años cuando, con el seudónimo de Mariano Ovejero —con el que también cantó tangos en La botica del Ángel, de Bergara Leumann, antes de ser obligado a elegir entre el periodismo y el canto—, fue corresponsal de la Guerra de los Seis Días. El conflicto relámpago enfrentó a Israel con una coalición de repúblicas árabes conformada por República Árabe Unida (Egipto) Jordania, Siria e Irak, entre el 5 y el 10 de junio de 1967, que terminó con el triunfo de Israel y cambió para siempre la geopolítica de Oriente Medio. La postura de Chiche siempre fue de apoyo a Israel, un posicionamiento que se endureció luego del 7 de octubre de 2023.
En una entrevista con Padro Rosemblat para Gelatinaen noviembre de 2025, resumió los motivos de su postura: “Si a los veinte tenías 60, a los 80 qué te preocupa. Las mismas cosas: me molesta la pobreza, me molesta la incultura, me jode la injusticia. Todo eso no ha cambiado. Obviamente hay menos gente que se muera de hambre, el futuro de la gente gorda. Yo conozco África como si fuera la Argentina, y yo veía el hambre, veía a los chicos con las panzas hinchadas por el hambre, hoy no pasa eso, más o menos no pasa, pero siguen muriéndose, siguen matando, sigue habiendo la estupidez del antisemitismo”.
Había cubierto la Guerra de Biafra (1967-1970) y estuvo dos veces en Vietnam. “Pude escaparme en un avión de China Airlines, bajé del avión, nos cagan a tiros, conseguimos refugiarnos en un hotel abandonado. Cuando llegamos a Tailandia, no podía parar de llorar, toda la tensión que había pasado me llevó un día llorando”.
También participó de la búsqueda de los restos del Che Guevara y, según contó en una de sus últimas entrevistas, dejó de hacer esos viajes de riesgo cuando tuvo su primer hijo. “Antes de tener hijos sos invulnerable, después te volvés vulnerable. ya cuando tenés tu primer hijo, te empezás a cuidar”.
Ya hacía mucho tiempo que era abuelo y tenía 78 cuando, en un gesto que puede considerarse auto paródico y sin duda, de alto impacto, viajó a Ucrania para cubrir la guerra contra Rusia, donde destacó que se trataba de un conflicto “al viejo estilo”, en el que un país invadía al otro. «Nunca sale bien para el invasor”, destacó. Hubo memes en X mostrando algunas torpezas del periodista “grande”, pero que terminaban con mensajes cariñosos.
Acto 2. Gente y la campaña antiargentina
Chiche Gelblung dirigió la revista Gente en los años más duros de la última dictadura militar. Él mismo viajó a Francia para entrevistar a los organismos que denunciaban las violaciones a los derechos humanos y luego publicó una nota titulada: “Cara a cara con los jefes de la campaña antiargentina”, la denominación con la cual se intentó contrarrestar el peso de las acusaciones contra la Junta Militar en el exterior. Su postura no tuvo demasiadas variaciones en el tiempo. Un caso emblemático del uso que editorial Atlántida hizo de la figura de los desaparecidos fue el de Alejandrina Barry Mata. Sus padres fueron secuestrados y desaparecidos como parte de una serie de operativos en Uruguay y, en una causa por delitos de lesa humanidad, ella denunció a distintas publicaciones que la expusieron cuando aún era una adolescente y también falsearon información. Como esta nota de la revista Gente, donde se hablaba de sus padres como «dos asesinos».
Otro caso fue el haber fraguado la noticia de la muerte de Norma Arrostito. Norma fue una de las fundadoras de Montoneros y había participado en el secuestro de Pedro Eugenio Aramburu. Gente publicó que la habían matado en diciembre de 1976, cuando en realidad había sido secuestrada, trasladada a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y asesinada en enero de 1978. Sin embargo, hasta el regreso de la democracia, no se supo que la noticia era falsa. Hoy Norma permanece desaparecida.
Chiche se defendió en una entrevista que le hizo Claudia Acuña para la revista Mu, en la que, entre otras cosas, dice no recordar haber participado de la edición de la nota sobre Barry. Reconoce que había presiones de la Armada y que sí había colegas que se reunían con militares y hasta presenciaban sesiones de tortura. Pero no él. Se despega.
También contó que el comandante de la Marina, Emilio Eduardo Massera, se la tenía jurada porque él había descubierto su relación con la escritora Marta Lynch y por eso sufrió “una persecución de la Armada hacia mí”: tres atentados con bombas en 1976 durante, como siempre denominó al período genocida, “el proceso”.
Pese a algunas confusiones sobre su participación como corresponsal en la Guerra de Malvinas o el haber estado al frente de la otra guerra mediática, la de la revista Gente que apoyaba al gobierno militar en el conflicto bélico, para 1982 Chiche ya no dirigía esa revista, sino La semana, de editorial Perfil. Según declaró, sus discusiones con integrantes de la Armada lo llevaron a un breve exilio entre 1982 y 1983.
Acto 3. La autopsia del extraterrestre
Casi veinte años después, en plenos 90, Chiche Gelblung debuta en Canal 9 con Memoria, un ciclo que al principio cocondujo con Silvia Fernández Barrio y en el que inauguró un estilo televisivo propio que iba a hacer historia: una combinación de hechos desopilantes y aprovechamiento de los avances tecnológicos, algo a lo que siempre estuvo atento.
En 1995 se convirtió en el autor de la primera fake news de la televisión argentina, aunque con un aditamento importante: la intención de aleccionar, de mostrar que la tecnología permite el engaño. Gustavo Yankelevich, por ese entonces dueño de Telefé, viajó a Estados Unidos para comprar un video en el que se mostraba la autopsia de un presunto extraterrestre, algo que “la CIA esconde”. El informe se emitió en el programa Siglo XX Cambalache, presentado por Fernando Bravo. Las imágenes en blanco y negro muestran a un extraterrestre que es abierto al medio y de quien se extraen las vísceras que luego Chiche explicará que consistieron en “tres kilos de menudos de pollo”. Antes de finalizar la emisión, la pantalla se torna en color, Chiche entra en el estudio y dice que todo era una puesta en escena.
Sin dudas, las cosas del espacio exterior lo atraían. Se mostró dispuesto a viajar a la Luna en un proyecto de la NASA. En 2023, entrevistó en Crónica TV a un Javier Milei candidato y le preguntó: “¿Vos sos un humano o un marciano?”. Indagó sobre el valor de las cosas, como el precio de un litro de leche o un viaje en colectivo: “¿Sabés cuánto vale una jubilación mínima?” “No”. Todas las respuestas fueron negativas. Fue uno de los pocos periodistas que dejó en offside a Milei y lo hizo aparecer avergonzado. Una cancha, la del set de televisión, que el periodista conocía de memoria y en la que llevaba, claramente, ventaja.
Acaso Gelblung haya leído El 18 brumario de Luis Bonaparte, de Karl Marx, y se le ocurrió aplicar en su trayectoria aquel principio de que la historia se repite dos veces, la primera como tragedia y la segunda como farsa. Así puede leerse la parábola de su vida. Acaso el títere “se comió” al titiritero. O quizás se hayan fusionado en un solo y auténtico “chiche”.