53 personas se capacitan en diferentes oficios a través de los cursos que brinda el Instituto Crecer. Esto es posible a partir del convenio que en marzo pasado firmó el Intendente Marcelo Orazi con la institución que contempla el otorgamiento de becas para capacitaciones destinadas a personas en situación de vulnerabilidad y la posibilidad de acceder a los cursos que brinda la institución tanto a beneficiarios de programas sociales como a no beneficiarios.
La Secretaría de Desarrollo Social, a través del Área Mujer y Diversidad, coordinó la elaboración de los listados de las personas beneficiadas.
Kicillof, Massa y Máximo Kirchner se reunieron junto a gobernadores y legisladores peronistas para defender las PASO y comenzar a reconstruir la unidad opositora.
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
El peronismo dio este miércoles una señal política que, hasta hace apenas unas semanas, parecía difícil de imaginar: Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner volvieron a compartir una mesa, acompañados por gobernadores, senadores y diputados de distintos sectores del justicialismo. El encuentro, realizado en un hotel de Retiro y extendido durante más de tres horas, tuvo un objetivo concreto: construir una posición común frente al intento del Gobierno de Javier Milei de eliminar o suspender las PASO. Pero detrás de esa discusión electoral aparece una cuestión mucho más profunda: la posibilidad de que el peronismo empiece a reconstruir una unidad capaz de disputar el poder en 2027.
La escena tiene un peso político que excede largamente la defensa de un mecanismo electoral. Durante más de un año, las diferencias entre el kicillofismo, La Cámpora, el massismo y distintos sectores del PJ se profundizaron hasta convertir la interna en una disputa que amenazó con quebrar definitivamente al principal espacio opositor. Kicillof y Máximo Kirchner habían quedado enfrentados luego del cierre de listas de las elecciones legislativas, mientras Sergio Massa reconstruía su propio espacio y varios gobernadores reclamaban una conducción que pudiera trascender las peleas internas. Ahora, esos mismos sectores volvieron a encontrarse ante un adversario común.
Una foto que hace unos meses parecía imposible
La importancia de la reunión no reside solamente en quiénes estuvieron, sino también en quiénes lograron sentarse juntos después de meses de enfrentamientos. Además de Kicillof, Massa y Máximo participaron Gildo Insfrán, Ricardo Quintela, Sergio Ziliotto, Gerardo Zamora y Gustavo Melella, junto con los jefes de bloque del peronismo en el Congreso, José Mayans y Germán Martínez. La convocatoria buscó reunir a prácticamente todas las terminales del peronismo que mantienen una posición de oposición frente al Gobierno nacional.
No se habló de candidaturas. Y esa ausencia probablemente sea uno de los datos políticos más importantes del encuentro. En una fuerza atravesada por dirigentes con aspiraciones presidenciales, comenzar una discusión sobre nombres habría significado volver inmediatamente al terreno de la disputa interna. En cambio, la decisión fue concentrarse en una cuestión institucional y electoral: impedir que la reforma impulsada por el Gobierno termine eliminando una herramienta que podría permitirle al peronismo ordenar democráticamente sus diferencias.
Las PASO, en este contexto, son mucho más que una elección previa. Para una fuerza que hoy contiene distintas corrientes, desde el kirchnerismo hasta el massismo y el kicillofismo, pasando por los gobernadores y sectores sindicales, una primaria puede funcionar como mecanismo de resolución de las diferencias sin necesidad de una ruptura. Eliminarla, en cambio, obligaría a construir acuerdos de candidaturas antes de que esas diferencias hayan encontrado un mecanismo legítimo para resolverse.
Por eso el argumento utilizado por los dirigentes reunidos en Retiro fue directo. Según trascendió, uno de los participantes planteó que quienes acompañen la eliminación o suspensión de las PASO deberán hacerse responsables de “ayudar a Milei a tener 4 años más”. La frase expresa una definición estratégica: para una parte importante de la oposición, la discusión sobre las primarias no puede separarse de la disputa por la sucesión presidencial.
El Gobierno quiso ordenar la oposición y consiguió el efecto contrario
La paradoja política es evidente. El Gobierno busca modificar las reglas electorales antes de la próxima gran disputa nacional, mientras el peronismo interpreta esa iniciativa como una amenaza a su capacidad de competir unido. La reforma electoral, entonces, empieza a funcionar como un factor externo de cohesión para una fuerza que hasta hace poco parecía incapaz de encontrar un punto de encuentro.
Incluso el PRO mantiene una posición que complica todavía más el escenario oficialista. Aunque todavía no definió su postura definitiva, dentro del partido consideran valiosas las PASO y algunos dirigentes comenzaron a explorar la posibilidad de mantenerlas pero convertirlas en voluntarias. Es decir, el Gobierno no tiene garantizado que su propuesta de eliminación encuentre un consenso amplio ni siquiera entre sus aliados o potenciales aliados.
La cuestión adquiere otra dimensión si se observa lo ocurrido recientemente en el Congreso. La derrota oficialista en el Senado alrededor de distintos capítulos de la legislación sobre tierras y manejo del fuego mostró que, cuando existen coordinación política y voluntad de negociación, la oposición puede reunir votos suficientes para bloquear iniciativas centrales del Ejecutivo. Según elDiarioAR, esa experiencia de trabajo conjunto fue uno de los factores que ayudó a generar las condiciones para el reencuentro entre sectores peronistas que venían enfrentados.
La unidad, por supuesto, todavía está lejos de estar consolidada. Una cena no borra un año de conflictos políticos, ni resuelve las diferencias entre Kicillof y el kirchnerismo, ni determina quién conducirá el espacio en los próximos años. Tampoco significa que las aspiraciones presidenciales de Massa, Kicillof u otros dirigentes hayan desaparecido. Lo que cambió es algo más elemental: por primera vez en mucho tiempo, distintos sectores aceptaron que necesitan volver a hablar entre ellos.
Y eso, en la política argentina, no es un dato menor.
La unidad como condición para 2027
El desafío que enfrenta el peronismo es considerable. No alcanza con resistir una reforma electoral ni con coincidir circunstancialmente en el Congreso. Para convertirse nuevamente en alternativa de gobierno deberá transformar una unidad defensiva en una propuesta política capaz de hablarle a una sociedad que atravesó un profundo cambio desde 2023.
Pero ningún proyecto opositor puede construirse si sus principales dirigentes se mantienen permanentemente enfrentados. La reunión de Retiro parece haber producido, al menos por unas horas, una tregua entre quienes representan tradiciones y electorados diferentes dentro del mismo universo político. El dato significativo es que Kicillof, Massa y Máximo Kirchner comprendieron que pueden seguir disputando liderazgo, pero que primero necesitan preservar el espacio donde esa disputa pueda resolverse.
El Gobierno de Milei, mientras tanto, pretende avanzar sobre las reglas electorales con la mirada puesta en su propia continuidad. El peronismo empieza a responder con otra lógica: conservar las herramientas que le permitan dirimir sus diferencias y evitar que la fragmentación termine convirtiéndose en una ventaja automática para el oficialismo.
Todavía no hay una candidatura, ni una conducción común, ni un programa de gobierno. Hay algo más modesto, pero políticamente decisivo: una mesa que volvió a reunir a quienes durante meses parecían destinados a competir entre sí antes que contra Milei.
Si esa mesa consigue mantenerse abierta, el encuentro de Retiro puede terminar siendo recordado no por las PASO, sino como el primer capítulo de una reconstrucción mucho más grande. Si vuelve a romperse, quedará apenas como una fotografía pasajera. La política argentina, una vez más, acaba de entrar en esa zona donde una tregua puede convertirse en alianza o terminar siendo apenas un paréntesis.
Agosto 2026. Las últimas reuniones de los lunes de la Yihad contra las Corporaciones de la Distracción fueron con tela, aguja e hilo, pegamento y alambre. Entre los iniciales minutos dedicados al aburrimiento y las charlas políticas y personales se cosían trajes y se craneaba la acción directa que durante estas horas es comentada hasta en medios de comunicación europeo: un grupo de Gandalfs protestó en la mismísima puerta del tecnoligarca reaccionario Peter Thiel. La convocatoria fue por mail. Un correo extenso con indicaciones, horarios y un cancionero que además de la nueva letra, indicaba el nombre original para imaginar el ritmo:
Víctor Heredia – “Todavía Cantamos”
Peter Peter compadre la concha de tu madre Peter Peter compadre la concha de tu madre Vos querés Palantires para ver el futuro Mirate en el espejo para ver un boludo… Vas a ver un boludo
Víctor Heredia – “Sobreviviendo”
Peter es muy amigo de Caputito Le vende software caro y le chupa el pito Gemelo digital una tapadera Que rebotan gemelos contra su pera
Siguiendo las instrucciones del extenso correo, los y las Gandalf se juntaron junto al lago de la Plaza Sicilia. Rato después, debajo de unos árboles, ante una luz más mortecina de la que invade este invierno a Buenos Aires, armaron un aquelarre: sombreros, cofias, cinturones, anteojos de sol y trajes largos comenzaron a pasar de mano en mano. Entonces, tres decenas de magos grises repasaron el guión de la movida y se pusieron en marcha bajo miradas de sorpresa de paseantes y vecinos de El Rosedal y La Recoleta. Todo fue por correo. La Yihad contra las Corporaciones de la Distracción no tiene Instagram, ni X, ni Facebook. Solo en Substack tienen la publicación “Tiempo Yihadista” con ciento treinta suscriptores, allí publica desde hace poco tiempo un podcast y notas. Pero su historia es mucho más antigua.
Febrero 2025. Las paredes de Buenos Aires siempre dicen algo. Quizá algunos se pierdan que entre los grandes anuncios se luce una inmensa cartelería con mensajes de crítica cultural. La falta de atención no está solo en las aulas, sino también en las calles, los subtes, los bondis y hasta en las caminatas. Sacar la mirada del cazabobos de las pantallas es una experiencia que obliga a lecturas múltiples: directas y oblicuas. Gente revolviendo tachos de basura para comer, manifestaciones cada vez más frecuentes, saturación policial y modos de protesta experimentales en centenares de formas ¿Quiénes están detrás de esos stickers y afiches A4 impresos, hechos a mano y pegados en paredes, paradas de colectivos, barandales? Imposible saberlo porque generalmente no tienen “marca” ni quieren tenerla. Son el producto de iniciativas a la que el apuro sociológico suele denominar “micropolítica” (sic).
¿Micro? Detrás de cada una de esas intervenciones hay trabajo colectivo, paciente, autofinanciado y ocupa el lugar que los aparatos organizacionales abandonan una y otra vez en nombre de estrategias lejanas y del autoelogio identitario.
Es un día soleado y la ciudad se mece en su habitual ritmo. Esta vez la cartelería de tamaño comercial compite con otra en varios barrios porteños: “Sos adicto a twitter, pelotudo”, “¿Cuántos TikTok vas a ver hoy? La concha de tu madre” y “¿Tu novio usa TikTok?Felicitaciones, estás en pareja con un niño”. Todos los carteles en blanco y con letras negras están firmados por la Yihad contra las Corporaciones de la Distracción. Yihad: es decir, “esfuerzo”, “empeño” o “lucha” en el camino de Dios. Y este no tiene que ser el mismo para todes. Los comisarios de lo simbólico que olvidaron la hermosa dialéctica entre signo y realidad opinan con la velocidad scroll influenciada por el agite racista arabofóbico y censuran.
En el mismo cartel un código QR ofrece más información a quien sólo apunte su cámara. Algún desprevenido manifiesta temor a hacerlo, como si los “palantires” de las grandes corporaciones tecnológicas ya no los estuvieran monitoreando. El QR es el acceso a una declaración, recomendación de libros y del substack de Ted Gioia, quien elaboró un alarmante informe sobre el “estado de la cultura” en Estados Unidos. alertando de los efectos devastadores de los entornos digitales sin regulación sobre la subjetividad y los lazos sociales.
Pocos medios se hicieron eco de aquel amanecer. Antes de ese día inaugural la Yihad ya estaba en marcha y no hubo semana en que ellos y ellas no se reunieran.
Marzo 2026. Se puede leer en el Substack “Tiempo yihadista”:
“La Yihad contra las Corporaciones de la Distracción es un esfuerzo colectivo por hacer circular la percepción de que el modo de existencia que nos imponen hoy las plataformas estandariza nuestra experiencia digital, empobrece nuestra experiencia vital y daña nuestra capacidad de organización política.
Hace falta poner en valor, tomarse en serio la pregunta: ¿Podemos seguir viviendo así? ¿Podemos seguir haciendo política así?
Las plataformas de las Corporaciones de la Distracción están diseñadas para hacer que permanezcamos en ellas la mayor cantidad de tiempo que sea posible. Y mientras los cuatro o cinco tipos más ricos del mundo ganan guita secuestrando nuestra atención, vamos concediendo terreno a las lógicas de su imperio en el campo de la subjetividad y del contrato social. Cuanto más tiempo le dedicamos —regalamos— a las Corporaciones de la Distracción, menos le dedicamos a la conformación y reconocimiento de nuestra propia identidad y la identidad de nuestras comunidades.”
Este grupo —que puede superar la centena en los “Slam de discurso político”— está formado por jóvenes con una edad promedio que apenas araña los treinta años. De verba brillante y encendida, pueden armar un intertexto entre el manga, Mark Fisher, Perón, teóricos del aceleracionismo, Borges y saberes de alquimia. Laburantes y estudiantes. Autofinanciados hasta el detalle, sus reuniones son “sagradas”.
Respetan el orden del día de manera democrática. Toda reunión tiene una “cronodivergencia” permitida como horizonte. A todas llega siempre un núcleo persistente de miembros, pero también de sueltos que se acercan, prueban, amarren o no al grupo. Allí se experimenta más allá de los agotadores e interminables diagnósticos y sobrediagnósticos sobre los efectos de la cultura digital. Para los yihadistas contra las corporaciones, la política no sólo se dice, sino que se hace; se ensaya en todo encuentro que comienza con quince minutos de aburrimiento: una señal da comienzo a un tiempo en que nadie puede moverse, hablar, leer, ir al baño, ni tomar un mate. Silencio colectivo, mirada hacia adentro en una época donde la economía de la atención no supera los cincuenta segundos. Luego se tratan los temas de agenda y alguno que se sume. Antes de finalizar se hace una vaquita para comprar empanadas y varios sacan sus tupers. Todas y todos tienen un nombre elegido, el único que todos conocen es el de Lisandro Al-Gaib, el líder espiritual de la Yihad que firma todo lo que se comunica.
¿Qué es la Yihad contra las Corporaciones de la Distracción?,pregunto uno de los lunes de marzo de este año, un día de calor sofocante. Todos se miran entre sí, buscando respuesta y se arma una definición conjunta que llevaría la firma de “Lisandro Al-Gaib”.
—Somos un conjunto de experiencias militantes diversas. Entre nosotros hay gente con militancias políticas orgánicas y otros que nunca militaron. Esto lo hace interesante porque nos permite repensar la militancia sin que nadie se queme. Estamos orgullosos y orgullosas de que no se pueda responder una sola cosa. Nos unió una lectura de los síntomas de la actualidad y una preocupación concreta de un problema nodal-transversal de la época: la crisis de la imaginación política de cómo soñar, militar, compartir. Las corporaciones de la distracción están en la base de esta situación. La derecha nos acusa de “progres”, pero entre nosotros y nosotras hay muchas posiciones. Nuestro objetivo es terminar con las corporaciones de la distracción. El yihadismo no es solo una forma de militar, sino también de estar, que sale de la anomia política y sus tangentes. Nos juntamos frente a una crisis que es política y también de salud mental.
¿Y qué es lo que les permite estar juntos? Podemos identificar que en nuestra política hay amor y amistad. Sostener una grupalidad o un proyecto a partir del contagio es lo que nos permite esta insistencia. Estas reuniones son tres horas en las que estamos sin celular, algo que no se suele hacer ni en el trabajo ni cursando. Construimos confianza, una política del deseo sin paternalismos, en donde discutimos lo que pasa y nos pasa. En los “Slam de discurso político” hay distintas posiciones, hay debate, votamos al mejor.
Diciembre 2025. La Yihad convoca al “Cuarto Slam de discurso político”. El lugar de la cita es enviado previa inscripción. Llega otro mail: el encuentro será en Chacarita y la clave para ingresar es “Luigi Mangione”. Al traspasar la puerta hay un gran patio con parrilla para carnívoros y veganos. Todo es ofrecido a precio “anti corporación” y si borrás tu cuenta de Instagram te convidan un Fernet gratis. Las puertas del encuentro se cierran. Ya nadie podrá ingresar. Todos son invitados a aburrirse, una especie de oración en silencio. Sentados en sillones, sobre almohadones o directamente sobre el pasto, un centenar de jóvenes, y muy pocos post cuarenta, miran el cielo, el piso o la nada. Nadie rompe esa magia colectiva. Las reglas son claras: 1. No hay temática: el discurso puede hablar de lo que se quiera. 2. Se puede ser ultra coyuntural también. 3. Hay una sola regla formal: el discurso arranca cuando se sube a la tarima y los propios militantes dejan de cantar. 4. Hay límite de tiempo: entre 6 y 15 minutos dependiendo de cuántos dirigentes haya. Y un recordatorio: “A nadie le gusta perder, eso es todo.”
Cada slam consagra un ganador o ganadora. En su tiempo de exposición discurren sobre tópicos diversos: crítica a las redes, defensa de la dialéctica, llamados a proteger la industria nacional, el ambiente, los bienes comunes, la soberanía y la invitación constante a alimentar la imaginación política. Antes de votar se abren las alianzas por lo que los participantes votan siempre a un colectivo creado por afinidades y acuerdos. El Discurso Campeón del Primer Slam fue el de Ruina —no se premian personas sino concepciones— que en uno de sus mejores pasajes alerta: “Porque a las cosas hay que llamarlas por su nombre, porque es URGENTE que nos despojemos del cinismo y volvamos a vivir remitiendo al carácter ideológico de nuestra existencia. Porque necesitamos volver a hacer, pensar, sentir y callar por CONVICCIÓN y no para ser cancheros, para ser simpáticos, para ser exportables, para ser candidateables o adinerados. Porque tenemos que dejar de concederle a las corporaciones de la distracción y al embrutecimiento terreno en nuestra vida diaria, de darle la mano a la cultura de la decadencia moral, ética y estética. Porque no hay que negociar más con el cinismo, porque hay que volver a poner en valor la ternura y la conmoción verdaderas.”
Todos los discursos de slam posteriores (Lucho, el Partido Imaginario) insistieron con esta crítica, defendieron la educación pública, reivindicaron a los 30.000, criticaron la melancolía de la repetición y desarmaron las políticas liberticidas del actual gobierno. El Quinto Slam está llegando. Se amasó en las jornadas de costura y artesanía autofinanciadas, entre silencios, diálogos, telas grises y ensayo de cantitos para Peter Thiel y los tecnoligarcas.
Agosto 2026.
León Gieco – “Sólo le pido a Dios”
Sólo le pido a Dios Que se mueran los tecnoligarcas Que se mueran para siempre Todos esos amigos de Jeffrey Epstein
La caminata desde el improvisado aquelarre hasta la mansión de Thiel son veinte cuadras. Durante esos dos kilómetros las miradas y los celulares no paran de enfocar a los Gandalf que caminan guiados por el sonido de un silbato que indica cuándo bajar el ritmo. No hay selfies, sólo fotos de los transeúntes entre quienes prima la simpatía, como el de un ciclista de Avenida Libertador que festeja el paso de magos con una sonrisa y un “Argentina, no lo entenderías”. Durante la procesión en la Avenida el viento vuela algún que otro sombrero, el paso lento se combina con un andar rápido hasta llegar al Instituto Sarmantiniano. Es 17 de agosto, fecha de homenaje al prócer. De cara a la estatua del Libertador la troupe mágica se para y le dedica un minuto de aplausos con algunos gritos de “¡Viva la Patria!” y “¡Viva la Patria Grande!”. Mágicamente ese homenaje retrasa el tiempo para producir un cruce mágico: el Regimiento de Granaderos que venía de un acto oficial y el grupo de los Gandalf que comienza a aplaudir ante la mirada de algunos simpáticos y otros atónitos. No conformes con los aplausos, empiezan a tronar a pecho la Marcha de San Lorenzo, lo que arranca sonrisas a varios granaderos y hasta el corcoveo de algunos caballos. Entre ese fervor patrio y la mansión de Thiel sólo hay doscientos metros. La alegría y cierto cuidado se palpa en el aire.
Ya en la puerta de la mansión del tecnoligarca fascistoide se despliega el cartel mitad en inglés, mitad en castellano: “You shall not pass. La concha de tu madre”. De una de las ventanas de Thiel una mujer se asoma y saca una foto rápidamente. Las cámaras que cuidan al magnate obviamente están encendidas y el intercomunicador de su puerta se enciende. El cancionero es repasado una y otra vez entre bailes y algún pogo. Los pocos que pasan se detienen, filman y hasta un auto de alta gama frena en la esquina y festeja la movida mientras filma con su celular algunas de las imágenes que hoy recorren el mundo.
Antes de finalizar, se hace una ronda y se canta el himno con coro final a puro salto. El encuentro se cierra con un aplauso y se desanda el camino. Se vuelve a aplaudir al Libertador cuando se pasa ante su imagen, se camina por la Avenida con su nombre, se responde las preguntas de algún transeúnte y de nuevo se junta el aquelarre que entre saludos, comentarios y algún mate comienza a planificar el próximo encuentro obligado de todos los lunes y el Quinto Slam. Como si no hubiera un antes y un después, porque entre vivir y hacer política no hay límite posible.
El Intendente Marcelo Orazi y la responsable del Área Mujer y Diversidad Fabiola Parra participaron esta mañana de la presentación del programa provincial ‘Consolidarnos’ que busca fortalecer las áreas de género y diversidad municipales, a través de capacitación, asistencia técnica y financiamiento. El acto fue encabezado por la Gobernadora Arabela Carreras, acompañada por el Ministro…
El Vaticano confirmó que el papa León XIV visitará la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, en la que será la primera visita de un Sumo Pontífice al país en casi cuarenta años.
El viaje fue confirmado por el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, que detalló que «León XIV realizará un Viaje Apostólico a Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre 2026.
El Papa visitará las ciudades uruguayas de Montevideo, Paysandú y Florida del 6 al 8 de noviembre; luego vendrá a Buenos Aires, Córdoba y Luján del 8 al 11 de noviembre; y finalmente partirá a Perú para visitar Lima, Chiclayo, Cuzco y Pucallpa del 11 al 17 de noviembre.
LPO informó en junio que en el gobierno de Córdoba tenían una confirmación extraoficial del Vaticano y ya estaban trabajando en la coordinación de la visita de León XIV, que es amigo del arzobispo cordobés Ángel Rossi. Como antecedente, la provincia exhibía la visita de Juan Pablo II en 1987, cuando celebró una misa ante 400 mil personas en el Área Material Córdoba, sede de Fadea.
La visita del Papa se dará en un momento político clave para la campaña electoral 2027, que en muchas provincias ya estará en marcha. Por ejemplo en Córdoba donde se descuenta que los comicios serán en los primeros meses del año.
También Javier Milei aprovechará para tener la foto que no pudieron tener ni Cristina Kirchner, ni Mauricio Macri ni Alberto Fernández con el papa argentino Francisco. La visita a Luján también podría darle la oportunidad de la foto a Axel Kicillof.
Es por eso que la visita de León XIV era anhelada por varias provincias, como Santiago del Estero que era una de las primeras opciones que se barajó pero terminó siendo descartada por el Vaticano.
El anuncio fue celebrado por el gobierno argentino. «La visita del Santo Padre constituye un acontecimiento de enorme trascendencia espiritual e institucional para nuestro país y para todos los argentinos», sostuvo la Oficina del Presidente en un comunicado. «Una visita histórica para todos los argentinos», agregó Milei en un tuit.
También Jorge Macri dijo que lo «llena de orgullo» poder ser parte «de un momento histórico» para el país. «Será un honor abrirle las puertas de una Ciudad que hace del encuentro, el respeto y la convivencia una forma de vivir», sostuvo el jefe de gobierno.
El fracking hace un uso intensivo de los recursos, agua, suelo, aire, generando gran cantidad de residuos, estos se llaman “pasivos ambientales”. El control de estos “pasivos” lo hace el gobierno provincial con la “secretaría de medio ambiente”.
La Municipalidad de Villa Regina recuerda la vigencia de la Ordenanza 10/2009 que reglamenta el arbolado urbano y establece el procedimiento para la autorización de extracción de árboles, los criterios de plantación y el sistema de multas para quienes infrinjan la presente normativa. En este sentido, se informa que multará a los frentistas que no…
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