Llegó el último día de festejos, nada más y nada menos que el día del cumple de la ciudad. Regina comenzó a celebrar sus 97 años por la mañana con un emotivo acto protocolar en el que se rindió homenaje a los primeros pobladores y, luego, por la tarde con el desfile aniversario, que marcó el reencuentro, la posibilidad de disfrutar después de tanto tiempo y de agasajar a quienes día a día con su trabajo aportan al desarrollo de la ‘Perla del Valle’.
Y la última noche en el anfiteatro ‘Cono Randazzo’ fue el gran broche de la Fiesta. El escenario vibró al ritmo de los artistas que desplegaron su profesionalismo y calidad artística: Marea, Luz de Luna y Zule Vega, quienes dejaron preparado al público para el cierre de la noche.
El show de Karina la Princesita fue disfrutado de principio a fin no sólo por los reginenses, sino también por fans que llegaron desde distintos puntos de la región.
Así se bajó el telón de los festejos pero, sin dudas, el calor, la intensidad y las emociones vividas en estos días quedarán en el recuerdo de todos los reginenses.
La interna del gobierno por el rumbo económico pasó a jugar en la superficie. El dato de inflación expuso una fisura entre Javier Milei y Luis Caputo. Y en ese ruido, Federico Sturzenegger encontró terreno fértil para moverse.
El contraste fue inmediato y quedó plasmado en redes. Caputo salió primero. Publicó un hilo técnico en el que culpó a la guerra de Medio Oriente por la suba de combustibles, pero insistió que la inflación núcleo, excluyendo carnes, se mantuvo en 2,5% y que el proceso de desinflación sigue en pie.
Horas después, Milei eligió otro registro. «El dato es malo. No nos gusta», escribió. No hubo guiños al ministro. No hubo respaldo explícito.
La diferencia no es solo de tono. En un gobierno donde la comunicación suele estar alineada, la divergencia llamó la atención. Cuando se conoció el dato, Sturzenegger le dijo a Milei que eso no podía pasar y que la suba de la inflación era culpa de Caputo y de su socio y presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Las diferencias de tono entre Milei y su ministro de Economeia son cada vez más evidentes. Días antes de conocerse el dato de inflación, en la Bolsa de Comercio, Caputo prometió que comenzaban «los mejores dieciocho meses de la historia argentina». Un mensaje que pocos economistas comparten. Esa misma noche, en la Televisión Pública Milei pidió paciencia. Habló de un proceso más largo. Dos discursos para un mismo momento.
Federico suma puntos cada vez que Toto queda expuesto.
En ese desacople se metió Sturzenegger, que como nunca vio la oportunidad de cobrarse viejas cuentas con su colega del macrismo. Tiene historia con Caputo. Y no es menor. Ambos chocaron en el gobierno de Mauricio Macri por las metas de inflación y el control del dólar. Aquella disputa terminó con la salida de Sturzenegger del Banco Central y dejó una marca en el ministro desregulador.
Hoy, ese rencor encuentra una ventana. Sturzenegger se posiciona como el técnico confiable ante Washington. Su paso por el MIT le abre puertas. En el Fondo lo escuchan. En conversaciones privadas, Sturzenegger se adjudica haber destrabado el acuerdo con el FMI, que venía demorado desde enero.
No parece casualidad que al anunciar el acuerdo en Washington, la titular del FMI, Kristalina Georgieva, haya subrayado la suba de la inflación como un tema negativo. «Vamos a tratar el dato de la inflación en la reunión con Caputo», dijo Georgieva a la prensa.
«Federico suma puntos cada vez que Toto queda expuesto», afirmó a LPO un funcionario que conoce bien la dinámica del área económica.
De hecho Sturzenegger empezó a moverse con más intensidad en los últimos días. Mas allá del cerco mediático que impuso Karina Milei a los funcionarios del Gobierno, el ministro desrelugador multiplicó los contactos con periodistas de confianza. Llama, comenta, baja línea. Nunca en público. Pero busca instalar su mirada y, al mismo tiempo, marcar diferencias con el enfoque del Palacio de Hacienda sin exponerse directamente.
Javier Milei salió a festejar la difusión de un informe sobre las estrategias de distintos países para bajar la inflación que hicieron en Neura. Sin embargo, el autor de ese paper lo cruzó y le pidió que lea directamente el texto.
Las periodistas Julieta Tarrés y Malena de los Ríos desarrollaron el contenido de un paper de la Universidad de La Plata que explica la estrategia de 108 países para bajar la inflación.
Tarrés cerraba el bloque diciendo que Argentina debe seguir el camino de Chile y Colombia y que esos dos países lograron financiarse en el mercado de capitales y dejó de tener que emitir deuda o de financiarse en el mercado local con el Banco Central. «Ésto lo hizo en Argentina recientemente» dijo y reflexionó: «no digo que falten 11 años (como en los casos de Chile y Colombia), pero sí que en dos años se logró mucho más que lo que lo la mayoría de los países de la región lograron en una década».
Milei reposteó el video de Neura y lo calificó como una «tremenda clase empírica» y dijo que «se nota la diferencia entre los que trabajan seriamente, buscando datos y material riguroso y los brutos que opinan sin fundamento alguno».
«Una bestia decía que si la inflación sube por caída en la demanda de dinero es negar la naturaleza monetaria de la inflación y que es prueba de multicausalidad», dijo.
Pero quien salió a cruzar a Milei fue Fernando Morra, economista y autor del informe en el que se basaron las conductoras de Neura. «Estimado Presidente. Como autor del paper, la evidencia muestra algo más complejo que ‘sólo monetario’: desinflaciones exitosas combinaron tipo de cambio inicial, dinámica externa, políticas de ingresos con aumentos de salarios y crecimiento. Quizás valga la pena leerlo», le respondió.
El paper llevá como título «Inflación crónica: patrones macroeconómicos y procesos de desinflación» y fue la tesis doctoral de Morra, quien luego fuera viceministro de Economía de Javier Guzmán.
El texto analiza 108 países de los cuales 76 tenían inflación moderada entre 1960 y 2011. De esos, el 54% logró bajar la inflación de forma gradual, el 31% sufrieron reversiones breves y un 15% derribó el índice de precios al consumidor en corto plazo. Además, marca que los casos a tener en cuenta para la Argentina son Chile y Colombia.
Durante el texto se analiza la distribución, magnitud y duración de los estados de inflación crónica desde la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad.
Además, se analiza con mayor precisión los procesos inflacionarios de 11 países de América Latina. Allí se destacan algunos patrones que suelen considerarse conceptualmente relevantes para estas situaciones como la naturaleza del proceso inflacionario, la asociación de las fluctuaciones cambiarias con los precios internos y las interacciones entre la política monetaria y la política fiscal. A través de estos patrones, se analizan los procesos de desinflación a lo largo de la historia de estos países con el fin de establecer elementos comunes en las transiciones.
Más adelante se realiza un estudio de caso sobre cinco procesos de desinflación donde se observan estrategias graduales, con el fin de observar posibles elementos comunes entre las mismas.
Para disfrutar de buenas películas al aire libre, este fin de semana comienza el ciclo ‘Cine en mi barrio’, una propuesta de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina. El cronograma inicia este viernes en Santa Rita, continuando el sábado en Don Rodolfo y el domingo en Villa Alberdi. En todos los…
La Municipalidad de Villa Regina solicita a los vecinos no ingresar a barrio El Sauce por el paso a nivel donde la Secretaría de Obras y Servicios procedió a la colocación de un paño de hormigón con badén lateral que evitará la acumulación de agua los días de lluvia. En este sentido se recuerda que…
El presidente Mauricio Macri oficializó mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) la creación de la Agencia de Deporte Nacional (ADN), en reemplazo de la Secretaría de Deportes, y estará bajo la órbita de la Secretaría General de Presidencia de la Nación, el decreto cosechó controversias incluso antes de publicarse. Esta conversión no sólo…
La inflación pulveriza los salarios. Ya son seis meses consecutivos de caída real en el sector formal. El dato se repite en distintas mediciones. La mejora nominal no alcanza. El poder de compra retrocede .
Los números son concretos. En febrero, los salarios registrados del sector privado subieron 1,6% nominal, pero con una inflación de 2,9% implicaron una caída real de 1,3%. Con eso, quedaron 3,5% por debajo del nivel de noviembre de 2023, tal como publicaron desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
El informe del CEPA agrega otro dato relevante. En el caso del empleo público nacional, la caída es más pronunciada: en febrero los salarios retrocedieron 2,2% mensual en términos reales y acumulan una baja de 37,2% frente a noviembre de 2023. Si se corrige la inflación con una canasta actualizada la pérdida de poder adquisitivo llega al 18,3%.
Desde otra orilla ideológica, el economista Gabriel Caamaño coincide con los datos y el diagnóstico. Camaño señaló que el índice de salarios del sector privado formal subió 1,6% en febrero, pero implicó una caída real de 1,3%. Fue la sexta baja consecutiva. En ese período, el retroceso acumulado es de 3,5% y el nivel actual quedó por debajo del de noviembre de 2023.
El índice de salarios del sector privado formal subió 1,6% en febrero, pero implicó una caída real frente a la inflación del 1,3%. Fue la sexta baja consecutiva.
Pero el problema no es sólo el salario. También aparece el frente del empleo. Ahí se abre una discusión interesante. El filo oficialista Fernando Marull destacó que, según datos del INDEC, los empleos totales crecieron en 113 mil entre el cuarto trimestre de 2023 y el cuarto trimestre de 2025. Pero ese número es engañoso si se lo pone en contexto.
Daniel Schteingart, de Fundar, salió a cuestionar esa lectura. Señaló que ese aumento representa apenas un 0,6%, mientras que la población en edad de trabajar creció cerca de 2%. Además, remarcó que en 2025 no se crearon puestos netos pese a la recuperación de la actividad. «Primera vez en el siglo XXI que la economía crece sin crear empleo», sintetizó Schteingart
El cruce suma otro dato clave. En dos años, esos 113 mil empleos equivalen a poco más de 56 mil por año, muy por debajo de los ritmos de creación de empleo de gestiones anteriores. Con Mauricio Macri se crearon 280 mil por año y con Alberto Fernández 440 mil.
La composición también cambió: se destruyen puestos formales en sectores como industria y construcción, con una caída de 228 mil puestos, mientras crecen ocupaciones más precarias en sobre todo en plataformas, que explican un aumento de 341 mil.
En el Gobierno relativizan el impacto. Sostienen que la nominalidad todavía está acomodándose y que la baja de la inflación debería recomponer ingresos más adelante. «Primero se ordenan los precios y después los salarios», dicen cerca del equipo económico.
Pero los datos actuales muestran otra cosa. El ajuste se está procesando sobre los ingresos laborales. Y sin una recomposición sostenida del salario real, el rebote de la actividad queda limitado.
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.