Esta mañana el Intendente Marcelo Orazi recibió a Fernando Gatti y Alejandro Mackielo pertenecientes a la Brigada de Fiscalización del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Nación, quienes arribaron a la ciudad para coordinar aspectos vinculados al funcionamiento de las maquinarias correspondientes al equipamiento para la gestión de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU).
También estuvieron la Secretaria de Ambiente, Desarrollo Sustentable y Cambio Climático de Río Negro Dina Migani, Judith Jiménez perteneciente a la Secretaría; el Secretario de Coordinación del Municipio Ariel Oliveros y el Director de Ambiente y Desarrollo Sustentable Hugo Curzel.
En la oportunidad se abordó el tema de las capacitaciones para el manejo de la retroexcavadora y el autoelevador eléctrico al personal que operará los mismos. Además hubo un intercambio de cuestiones respecto a las políticas ambientales a desarrollar entre Nación, Provincia y Municipio.
Se prevé que en la segunda quincena de marzo el Municipio contará con la totalidad del equipamiento.
Los referentes del Ministerio junto a las funcionarias provinciales y municipales estuvieron en la Plaza de los Próceres donde se dispuso de uno de los puntos limpios recibidos y el camión que arribó hace unas semanas y luego visitaron el polideportivo Cumelen donde se encuentran la trituradora de vidrio, la guillotina de neumáticos, la chipeadora de ramas y un carrito recolector para los recicladores urbanos.
“En Nación están muy conformes con el trabajo que venimos realizando en conjunto, con el gobierno provincial y el municipal, lo cual ratifica las acciones que venimos desarrollando en el marco de la política ambiental de la gestión del Intendente Orazi”, indicó el Director de Ambiente Hugo Curzel.
El próximo domingo a partir de las 18 horas se podrán apreciar algunos de los talleres que ofrece la Escuela Municipal de Arte para este año. En el espacio denominado ‘Escuela Abierta’, la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina propone a los vecinos disfrutar, en este caso, de canto, piano, ukelele, guitarra,…
Maximiliano Pullaro volvió a dar señales a favor del dirigente del PRO como candidato a la intendencia de Rosario por Unidos. El gobernador le otorgó un lugar central en las primeras jornadas de los Juegos Suramericanos, relegando al actual intendente, Pablo Javkin, de la comunicación del gobierno provincial.
Los Juegos se convirtieron en el acontecimiento más importante de la gestión de Pullaro de cara a la campaña de 2027. El gobernador construyó alrededor del evento una narrativa clara: hace tres años Rosario contaba muertos y ahora cuenta medallas.
El gobernador le otorgó a Angelini un lugar central en las primeras jornadas de los Juegos Suramericanos, relegando al actual intendente Pablo Javkin
Si bien, Santa Fe fue elegida como sede durante el gobierno de Perotti, Pullaro encaró las obras, el financiamiento y los créditos internacionales para hacerlo tras la recuperación de los índices de homicidios que bajaron significativamente en Rosario.
En ese contexto, Pullaro eligió a Angelini como principal vocero del gobierno provincial en Rosario. El exdirigente de Patricia Bullrich acompañó al gobernador en las actividades oficiales y ganó una visibilidad que contrasta con el papel secundario que el equipo de pullaro le reservó a Javkin que casi no aparece en la comunicación oficial del evento.
Conferencia de prensa del balance de la inauguración y primera jornada de los Juegos
Este lunes, se relizó el primer balance del imponente acto de apertura a los pies del Monumento a la Bandera y de la primera jornada de competencias. En Unidos sostienen que Pullaro aprovecha a la competencia como una plataforma para instalar a su propio candidato en la ciudad más importante de la provincia.
El gobernador siempre buscó construir una figura propia en Rosario. En un primer momento alentó a Federico Lifschitz pero el concejal nunca consiguió levantar el perfil. Incluso recibió fuertes críticas después de presentar un proyecto contra el nepotismo en el Estado siendo hijo del ex gobernador socialista que falleció en pandemia, Miguel Lifschitz.
Después, en el pullarismo tantearon al ministro de Producción, Gustavo Puccini, uno de los hombres de mayor confianza de Pullaro. Sin embargo, el funcionario ocupa una cartera especialmente sensible en momentos en que la industria, el comercio y la construcción atraviesan una fuerte caída por el modelo económico de Milei. Además, dirigentes de Unidos dijeron a LPO que no lo veían entusiasmado con una candidatura a intendente.
A partir de allí, comenzó a crecer Angelini. Tras dejar el gobierno de Milei y sumarse al gabinete provincial, el exfuncionario de Bullrich recuperó protagonismo dentro del PRO y quedó integrado al círculo político de Pullaro.
Hoy, 4 de mayo, la Escuela Municipal de Arte ‘Eduardo Andreussi’ cumple 47 años de su fundación. “La institución le ha permitido a generaciones de reginenses acceder al arte y en muchos casos descubrir su vocación”, manifestó la Directora de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina Silvia Alvarado en declaraciones realizadas y publicadas en…
Desde hace un tiempito, cada vez entro a Facebook, recuerdo una famosa frase de nuestro candidato al Nobel de la Paz, Luisito D´elia: te odio… odio tu estética, odio tus sugerencias, odio tu publicidad invasiva, odio los pedidos de amistad de gente que no conozco… (No se gasten en proponer la solución ingenua, “si no…
Santiago Muzio renunció a la Casa Argentina en París tras meses de polémicas por su gestión, memoria histórica y vínculos con sectores de ultraderecha.
Por Redacción de NLI
La renuncia de Santiago Muzio a la dirección de la Casa Argentina en París cerró, al menos por ahora, un capítulo incómodo para el gobierno de Milei. El funcionario, designado por la actual administración en 2024, dejó el cargo después de meses de cuestionamientos por su gestión, denuncias de residentes y polémicas que incluyeron el retiro de una placa en homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura y actividades vinculadas a sectores de ultraderecha. La salida, además, ocurre a pocas semanas de una nueva visita de Milei a Francia, en un contexto en el que el Gobierno habría buscado evitar que el escándalo siguiera creciendo y terminara salpicando directamente al Presidente.
La Casa Argentina funciona dentro de la Cité Universitaire de París y tiene una particularidad que vuelve especialmente sensible cualquier disputa sobre su conducción: no es simplemente una residencia para argentinos que estudian o investigan en Francia, sino también una institución vinculada con la presencia cultural y académica argentina en el exterior. Por eso, lo ocurrido durante la gestión de Muzio excede una discusión interna sobre administración. La controversia terminó involucrando memoria histórica, convivencia universitaria, política exterior y la orientación ideológica que el Gobierno pretende imprimirle a espacios que tradicionalmente estuvieron vinculados con la universidad pública, la cultura y la investigación.
Una gestión atravesada por denuncias y polémicas
Muzio había llegado a la conducción de la Casa Argentina durante el gobierno de Milei y su administración fue acumulando cuestionamientos. El funcionario enfrentaba denuncias y que el Gobierno terminó presionándolo para evitar que el conflicto adquiriera mayor dimensión política antes de la visita presidencial a Francia.
Uno de los episodios que mayor repercusión generó fue el retiro de una placa que recordaba a los desaparecidos durante la dictadura argentina. El hecho resulta particularmente significativo porque la memoria de los crímenes de lesa humanidad constituye una de las construcciones democráticas más importantes de la Argentina desde 1983 y porque la Casa Argentina se encuentra inserta en un ámbito universitario internacional donde esa dimensión histórica no puede separarse de la propia identidad del país.
La controversia se profundizó con cuestionamientos relacionados con residentes y con la realización o recepción de encuentros vinculados a sectores de extrema derecha. Distintos medios señalaron que la gestión de Muzio había quedado bajo observación por decisiones internas y por sus vínculos con ámbitos políticos de ese espacio ideológico.
La combinación es políticamente explosiva para un gobierno que hizo de la batalla cultural uno de los ejes centrales de su identidad: una institución argentina en París, estudiantes y residentes, una placa de memoria retirada y actividades asociadas a la ultraderecha. Todo ello en el marco de una administración que desde su llegada al poder modificó radicalmente el discurso oficial sobre derechos humanos, memoria y el papel del Estado.
La renuncia de Muzio no borra esos episodios. Apenas cambia el nombre que estará al frente de la institución.
Cuando el problema deja de ser administrativo
La salida adquiere otra dimensión si se observa el calendario. Muzio renunció a pocos días de que el escándalo pudiera convertirse en un problema diplomático y político para Milei en Francia. La prensa argentina informó que la salida se produjo en medio de la preocupación oficial por el impacto que la controversia podía tener sobre la visita presidencial y sobre la agenda vinculada a la Paris Week, prevista para fines de septiembre.
Es allí donde una renuncia aparentemente menor empieza a revelar algo más profundo sobre el funcionamiento del Gobierno.
La administración Milei ha construido buena parte de su política exterior alrededor de la exposición internacional del Presidente, sus encuentros con líderes extranjeros, sus intervenciones políticas y su particular estrategia de alineamiento con Donald Trump y otros referentes de la derecha global. En ese esquema, cualquier escándalo producido dentro de una institución argentina en el exterior puede dejar de ser un problema burocrático para transformarse rápidamente en una incomodidad presidencial.
Y la Casa Argentina en París no es un lugar cualquiera. Está en una de las capitales políticas, culturales y diplomáticas más importantes del mundo y dentro de un espacio universitario de enorme visibilidad internacional. Una controversia vinculada con derechos humanos, estudiantes y organizaciones de ultraderecha difícilmente podía permanecer encerrada entre las paredes de una residencia.
De allí que la renuncia de Muzio pueda leerse también como una operación de control de daños.
Antes que asumir públicamente el costo político del escándalo, el Gobierno optó por cambiar al funcionario cuestionado.
El problema de fondo: qué Argentina se representa afuera
La discusión plantea además una pregunta que excede el nombre de Muzio: ¿qué Argentina quiere representar el gobierno de Milei en sus instituciones culturales y académicas en el extranjero?
Durante décadas, las casas argentinas en distintas ciudades del mundo funcionaron como espacios de encuentro para estudiantes, investigadores, artistas y ciudadanos que construían su experiencia fuera del país. La política exterior cultural podía tener gobiernos de distinto signo, pero existía una continuidad vinculada con la universidad, la investigación, la cultura y la memoria democrática.
El modelo libertario introdujo otra mirada sobre el Estado y sobre las instituciones públicas. En su concepción, buena parte de esas estructuras son vistas como espacios atravesados por privilegios, burocracias o intereses políticos que deberían ser revisados, reducidos o directamente eliminados. El conflicto de París aparece así como una expresión pequeña, pero significativa, de una disputa mucho mayor por el sentido de las instituciones argentinas.
Porque quitar una placa de homenaje a los desaparecidos no es simplemente retirar un objeto de una pared. Tampoco lo es convertir una residencia universitaria en escenario de determinadas disputas ideológicas. Son decisiones que transmiten un mensaje acerca de qué acontecimientos se consideran dignos de memoria y qué sectores políticos son considerados legítimos interlocutores.
En una institución que lleva el nombre de la Argentina, ese mensaje trasciende al funcionario de turno.
Por eso la renuncia de Muzio no debería clausurar el debate. Si el Gobierno considera que hubo errores de gestión, deberá explicar cuáles fueron. Si existieron denuncias, deberá aclararlas. Y si la salida estuvo vinculada con la necesidad de evitar un costo político para Milei antes de su visita a Francia, también sería saludable que lo explicara.
Porque cambiar al director puede apagar momentáneamente los titulares, pero no resuelve las preguntas que dejaron los meses de polémica.
La Casa Argentina seguirá allí, en París, como una representación del país. Y el verdadero interrogante ahora será qué orientación tendrá esa institución después de la salida de Muzio y si el Gobierno pretende recuperar su perfil académico y cultural o profundizar la transformación ideológica que atravesó su gestión.
La renuncia puede cerrar una crisis de nombres. Lo que todavía no está resuelto es la crisis de sentido.
CONOCÉ TU ESTADO Esta tarde en el marco del Día mundial de la lucha por VIH, SIDA e ITS el equipo del EL GARAGE estará con su stand en el Paseo de la Juventud realizando los test rápidos.A partir de las 18:00 hs hasta las 21:00 hs estarán acompañando las diferentes actividades que queremos compartir con…
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.