Esta noche la primera edición del Festival Regina Audiovisual (FRAV) llega a su fin y así se completarán las cuatro jornadas a puro cine que vivimos en el estacionamiento del anfiteatro Cono Randazzo.
El programa para hoy es el siguiente:
*Videoclip: Yo no, Tiempo de explorar-Juan Nazar, No terminaré yanque, Kabra Parda ‘Parda show’.
*Corto patagónico: Allen, zona de sacrificio, Las vigilias de la noche, Distantes.
*Corto nacional: Anita anota, El antídoto, Distanciadxs, ¡El archiduque debe morir! y El acto.
Aproximadamente a las 23 horas se realizará la premiación de los ganadores de las distintas categorías en competencia.
Recordemos que el Festival es organizado por la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina con el apoyo y acompañamiento de la Secretaría de Estado de Cultura de Río Negro. Su Director es Esteban Vázquez.
La XVI Fiesta del Inmigrante, segunda de carácter provincial, tuvo su cierre en la noche del domingo con la danza y música de las distintas colectividades y la presentación de Mauro Guiretti. El polideportivo Cumelen se vistió de los colores representativos de los países que fueron parte de la celebración: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Cuba,…
Cristian Ritondo reveló que los libertarios le habían prometido la presidencia de la comisión bicameral de Inteligencia, pero le «mintieron» y al final Karina Milei impuso a Sebastián Pareja.
«A mi me lo ofrecieron», contó Ritondo sobre la presidencia de la Bicameral, un cargo clave del Congreso porque controla el accionar y los gastos de la Side. «Pero cambiaron de opinión», ironizó sobre la elección de Pareja.
Lo que había trascendido hasta ahora es que la designación de Ritondo en la presidencia de la Bicameral fue una idea de Santiago Caputo, que tiene buena relación con el diputado del PRO. Pero Karina rompió el acuerdo e impuso a Pareja, como una manera de controlar la SIDE que maneja Caputo. «Es un problema de ellos», se desligó Ritondo.
«El 10 de diciembre yo había pedido estar en la Comisión Bicameral como parte del PRO», detalló Ritondo, que aclaró que ese pedido no era para la presidencia sino un asiento en la comisión. «No es que lo pedimos, me lo ofrecieron, que es peor», dijo.
«Yo les dije que sentía que me habían mentido», afirmó Ritondo en una entrevista en TN. «No sólo en la política, en la vida cuando uno le miente a otro pierde la confianza», agregó el diputado, que respondió que «sin duda» los libertarios rompieron un acuerdo político.
No sólo en la política, en la vida cuando uno le miente a otro pierde la confianza
«Como cualquier relación, cuando se miente, cuando no se cumple con lo que uno dice u ofrece, falla en la palabra. Y cuando falla en la palabra, falta en la confianza. En general el más afectado es el que miente», lamentó Ritondo.
El diputado del PRO dijo además que «podía haber reunido más votos» que Pareja para quedarse con la presidencia. «Yo podría haber tenido votos de la oposición y del Senado, con lo cual podría haber ganado la presidencia. Pero yo no voy a robar una presidencia, el PRO no va a robar una presidencia», completó.
El Intendente Marcelo Orazi acompañó en la mañana del jueves al Ministro de Producción y Agroindustria de Río Negro Carlos Banacloy en un encuentro con empresarios del sector frutícola de Villa Regina. La reunión se realizó en el Salón Comahue de la Cámara de Comercio, Industria y Producción local y se analizaron temas como el…
Un equipo internacional de investigadores logró recuperar 42 páginas perdidas de uno de los manuscritos más antiguos del Nuevo Testamento, en un descubrimiento que no sólo impacta en la historia religiosa, sino también en la comprensión de cómo se formaron los textos bíblicos tal como hoy se conocen.
Por Alcides Blanco para NLI
Foto: Damianos Kasotakis
Un manuscrito destruido… y reconstruido siglos después
El hallazgo gira en torno al llamado Codex H, un manuscrito del siglo VI que contiene las cartas de Pablo. Este documento fue desarmado en la Edad Media, cuando sus páginas fueron reutilizadas como material para encuadernar otros libros en el monasterio de Gran Lavra, en el Monte Athos, Grecia.
Esa práctica —reciclar textos antiguos— era habitual en tiempos donde el pergamino era un recurso escaso. El resultado fue la dispersión del manuscrito: sus fragmentos quedaron repartidos en bibliotecas de distintos países europeos, desde Italia hasta Rusia.
Durante siglos, esas páginas parecían definitivamente perdidas.
Tecnología del siglo XXI para leer lo invisible
La recuperación fue posible gracias a técnicas avanzadas de imágenes multiespectrales, capaces de detectar restos de tinta invisibles al ojo humano. Los investigadores identificaron lo que llaman “texto fantasma”: marcas dejadas por la tinta en páginas enfrentadas, como una especie de eco del original.
A partir de esas huellas, lograron reconstruir digitalmente las páginas desaparecidas. Además, estudios de datación por radiocarbono confirmaron que el pergamino pertenece efectivamente al siglo VI.
El resultado no es menor: cada página sobreviviente permitió recuperar múltiples páginas perdidas, ampliando considerablemente el conocimiento sobre el manuscrito original.
Qué dicen las páginas recuperadas
Aunque los textos recuperados corresponden a pasajes ya conocidos de las cartas paulinas, el valor del hallazgo no está en “nuevos versículos”, sino en algo mucho más profundo: cómo se leía, organizaba y transmitía el Nuevo Testamento en sus primeros siglos.
Entre los descubrimientos más relevantes aparecen:
Listas de capítulos muy diferentes a las actuales
Correcciones y anotaciones hechas por escribas
Evidencias del uso cotidiano del texto, con marcas y comentarios
Esto demuestra que la Biblia no fue un texto fijo desde el inicio, sino un corpus en construcción, intervenido por generaciones de lectores y copistas.
Los copistas también escribían historia
Uno de los aspectos más reveladores del estudio es la dimensión humana detrás del manuscrito. Lejos de ser un objeto sagrado intocable, el texto era trabajado activamente: los escribas corregían errores, agregaban notas e incluso dejaban oraciones o ejercicios de escritura en los márgenes.
Es decir, el Nuevo Testamento era también un espacio de práctica, aprendizaje y devoción cotidiana.
Este dato rompe con la idea de una transmisión perfecta e inalterada. Por el contrario, muestra que la historia del cristianismo está atravesada por decisiones humanas, interpretaciones y cambios.
Una pieza clave para entender la Biblia
Los especialistas coinciden en que el descubrimiento es “monumental”, no por cambiar el contenido del Nuevo Testamento, sino por aportar evidencia concreta sobre su evolución.
En particular, el Codex H permite observar un momento clave: cuando los textos cristianos comenzaban a organizarse en una forma más cercana a la Biblia actual, entre los siglos IV y VI.
En ese sentido, el hallazgo no reescribe la Biblia, pero sí reescribe la historia de cómo se construyó.
Entre la fe y la historia
El descubrimiento vuelve a poner sobre la mesa una tensión que atraviesa siglos: la diferencia entre el texto religioso como objeto de fe y como documento histórico.
Lo que surge de estos estudios no invalida creencias, pero sí aporta un dato incómodo para las lecturas más rígidas: los textos sagrados tienen historia, y esa historia está llena de intervenciones humanas.
Entender eso no los vuelve menos relevantes. Al contrario, los vuelve más complejos, más ricos… y profundamente humanos.
Patricia Bullrich fue el miércoles pasado a pedirle apoyo a uno de los senadores aliados para acelerar el trámite de los pliegos de los jueces que mandó el gobierno pero su colega la frenó en seco. La ex ministra se sorprendió con la respuesta que tuvo que escuchar: «ahora no vamos a avanzar con esto, esperemos», le contestó el legislador.
Bullrich, que camina por los pasillos del Senado pletórica y enérgica, se quedó en silencio pero comprendió la dificultad del oficialismo por el escándalo de Manuel Adorni, antes que el contratista revelara que el funcionario le pagó USD 245 mil para hacer las refacciones de la casa en el country de Indio Cuá.
Fuentes parlamentarias dijeron a LPO que los libertarios «están complicados» para juntar los votos que precisan en el recinto, algo que enciende las alarmas del ministro Juan Bautista Mahiques y una parte del Poder Judicial, donde se agolpan jueces y fiscales concursados para las más de 200 vacantes del sistema.
En rigor, los detalles sobre la cascada, el mármol travertino y el rumor de los sobresueldos detonaron la furia de los gobernadores, que ya venían masticando bronca por la falta de recursos en sus distritos y la intención de Javier Milei de eliminar las PASO. «Si no le mandan el telegrama de despido rápido, no habrá sesión por buen tiempo», dijo a LPO un legislador radical.
Otro integrante de la bancada de la UCR sostuvo que «el efecto Adorni está complicando mucho más que los pliegos». «Todo impacta en la gestión y la gestión necesita dar buenas noticias, por eso la falta de gestión del gobierno es tan negativa e impactante como la mala gestión», comentó.
El peronismo seguía deliberando al cierre de esta nota sobre la chance de judicializar la pelea por los lugares que le quitó Bullrich en las comisiones en general y la de Acuerdos en particular, donde se dictaminan precisamente los pliegos de los jueces. Pero el peso del interbloque de José Mayans, que cuenta con 25 miembros, se juega más que nada en el recinto: con solo 12 voluntades más, la oposición puede voltear los pliegos de los candidatos que mandaron Milei y Mahiques.
Juan Bautista Mahiques.
Ese cálculo inquieta a Bullrich. Los radicales son 10 pero, además, presta atención a los movimientos de aliados como Flavia Royón, Guillermo Andrada, Sandra Mendoza y Carolina Moisés. Los cuatro se mueven en tándem con los designios de los gobernadores Gustavo Sáenz, Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo.
Pero a ese lote se puede sumar el nombre del correntino Carlos «Camau» Espínola, que colaboró desde el principio con las leyes importantes para la Casa Rosada pero figura ahora entre los que pondrían reparos. «Los dialoguistas miran mucho al oficialismo y, si comienza el desbande, no serán ellos los que entren a la tumba», deslizó una fuente al tanto de las conversaciones en el Congreso.
Si no le mandan el telegrama de despido rápido a Adorni, no habrá sesión por buen tiempo.
También es una incógnita la conducta que podrían adoptar los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, lo mismo que los misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Omar Arce.
Como sea, el plan del ministro de Justicia es avanzar con el envío de 30 pliegos más en estos días, mientras continúa el cronograma de audiencias públicas para los candidatos cuyos expedientes ya ingresaron a la comisión de Acuerdos. En total, Milei habrá remitido cuando culmine esta nueva tanda un centenar de pliegos pero Bullrich deberá sortear la dificultad de conseguir el respaldo de los senadores que responden a gobernadores cercanos a la Rosada, durante el casting de Karina para encontrarle un relevo a Adorni.
Documentos desclasificados revelan que la Secretaría de Inteligencia del Estado impulsó de manera deliberada una campaña clandestina para instalar uno de los discursos más funcionales al encubrimiento del terrorismo de Estado. Lejos de una interpretación espontánea del pasado, la llamada “teoría de los dos demonios” aparece ahora como una operación política diseñada desde las entrañas del aparato de inteligencia.
Por Alcides Blanco para NLI
La historia argentina vuelve a sacudirse con una revelación que confirma lo que durante décadas denunciaron organismos de derechos humanos: la disputa por la memoria no fue —ni es— inocente. Los archivos desclasificados de la SIDE muestran que la instalación de la teoría de los dos demonios no surgió como una lectura académica o social del pasado, sino como una estrategia deliberada de propaganda.
Según la documentación revelada, un funcionario identificado como “Subsecretario A”, perteneciente a la Dirección 8-Interior del organismo, ordenó directamente la elaboración de un material con fines políticos: un libro diseñado para difundir esa interpretación y legitimar un relato funcional al poder. La tarea no fue marginal ni improvisada: incluyó redacción, edición y distribución sistemática.
Una teoría construida desde el poder
La llamada “teoría de los dos demonios” sostiene que la violencia estatal desplegada durante la última dictadura cívico-militar es equiparable a la ejercida por organizaciones guerrilleras. Esa equiparación, sin embargo, fue históricamente rechazada por la Justicia y por los organismos de derechos humanos, que señalaron el carácter sistemático, planificado y estatal del terrorismo ejercido entre 1976 y 1983.
Lo que ahora aportan los archivos es una pieza clave: esa narrativa no solo fue discutida en el terreno político o mediático, sino que fue activamente promovida desde el aparato de inteligencia del Estado. Es decir, no fue una lectura posterior, sino parte de una política concreta de construcción del sentido.
El dato no es menor. Implica que el intento de relativizar el genocidio no fue una consecuencia espontánea del debate democrático, sino una maniobra diseñada para intervenir en la memoria colectiva y condicionar la interpretación histórica.
Memoria en disputa, ayer y hoy
La desclasificación de estos documentos se inscribe en un proceso más amplio de apertura de archivos que abarca el período 1973-1983 y que busca reconstruir el accionar del aparato estatal durante años clave. Sin embargo, también reabre un interrogante incómodo: qué se muestra y qué se oculta cuando el propio Estado decide qué parte de su pasado revelar.
El contexto actual no es ajeno a esa disputa. En los últimos meses, el gobierno nacional volvió a impulsar discursos que retoman elementos de la teoría de los dos demonios bajo la idea de una “memoria completa”, en abierta tensión con las políticas de Memoria, Verdad y Justicia construidas desde 2003.
La coincidencia entre los documentos del pasado y los discursos del presente no pasa desapercibida. Lo que ayer fue una operación clandestina hoy reaparece en formatos institucionales, mediáticos y culturales.
El sentido profundo de los archivos
Los archivos no son solo papeles: son pruebas de cómo el poder intenta moldear la historia. Que la SIDE haya intervenido activamente en la difusión de una narrativa destinada a relativizar el terrorismo de Estado revela hasta qué punto la batalla por la memoria fue —y sigue siendo— una batalla política.
En un país donde los juicios por crímenes de lesa humanidad establecieron responsabilidades concretas y donde la desaparición forzada fue reconocida como política sistemática, estos documentos aportan un elemento central: el intento deliberado de diluir esas responsabilidades no fue casual.
La historia, entonces, no solo se escribe en tribunales o en libros: también se fabrica en oficinas de inteligencia. Y cuando esos archivos salen a la luz, lo que queda expuesto no es solo el pasado, sino las continuidades incómodas del presente.
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