Además de la música de los artistas reginenses, el próximo Domingo de Plaza también contará con una propuesta solidaria que tiene como objetivo recolectar útiles escolares para luego armar kits que serán entregados en el comedor Jesús de barrio La Graava.
“Todos soñamos con una educación de calidad y para que sea posible es necesario contar con herramientas”, manifestaron desde la agrupación ‘Soñar está bueno’ que impulsa la iniciativa.
Los vecinos que se acerquen a la Plaza de los Próceres el domingo, podrán dejar su colaboración en las urnas que se ubicarán cerca del escenario.
Por otro lado, hay un número disponible al que pueden contactarse: 2984274160.
El Intendente Marcelo Orazi participó de la actividad en la que se hizo entrega de un presente a los voluntarios y las voluntarias de seguimiento de contactos estrechos de pacientes de COVID-19, en reconocimiento al trabajo realizado. También estuvieron presentes el Ministro de Gobierno y Comunidad Rodrigo Buteler y el Ministro de Desarrollo Humano y…
En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, se inauguró el equipamiento del Área Mujer y Diversidad de la Municipalidad de Villa Regina adquirido con fondos del programa provincial ‘Consolidarnos’. De esta manera, la oficina quedó equipada con una PC de escritorio completa, una netbook, una impresora, dos escritorios, entre…
El día lunes 17 de enero asumirán dos nuevos funcionarios en el Gabinete Municipal. La nueva Directora de Turismo, Profesora María Luján Musso y el nuevo Director de Cultura, Martín Betancourt. El Intendente Marcelo Orazi agradece a Silvia Alvarado y Katerina Iogna por el trabajo y compromiso que han tenido en sus tareas. Convencido que…
Si de algo sirve un hecho movilizador es saber que a partir de ahí la identificación de los comunes es el resultado más esperanzador de una civilización. Platicar, debatir y decidir de espalda a los comunes es un acto muy lejano a la democracia. Peor aún, si quienes están ahí fueron definidos en su representación…
Una obra urbana rutinaria terminó en un hallazgo extraordinario: tres barriles de roble perfectamente conservados, enterrados hace cuatro siglos, que permiten reconstruir con precisión cómo se construía y se vivía en la Europa del siglo XVII.
Por Alcides Blanco para NLI
No es habitual encontrar restos de hace 400 años como unos barriles, que se supone deberían estar casi desintegrados, y además en suelo urbano. Gary Chalker
Lo que empezó como una intervención técnica más en una ciudad de Noruega terminó convirtiéndose en un descubrimiento que fascina a historiadores y arqueólogos por igual. En pleno avance de obras urbanas —vinculadas a infraestructura moderna—, los trabajadores se toparon con algo que parecía menor, pero que rápidamente captó la atención de especialistas: tres barriles de roble enterrados, intactos pese al paso de más de 400 años.
Lejos de tratarse de simples recipientes abandonados, los barriles revelaron un contenido revelador: materiales de construcción de la época, cuidadosamente preservados por las condiciones del suelo. La combinación de humedad, temperatura estable y aislamiento permitió que la madera no se degradara, generando una especie de cápsula del tiempo que hoy permite observar el pasado con una nitidez poco habitual.
Un hallazgo que reconstruye la vida cotidiana
El valor del descubrimiento no reside solo en la antigüedad de los objetos, sino en lo que cuentan. Los barriles, utilizados en el siglo XVII, formaban parte de prácticas habituales en la logística de obra: transporte, almacenamiento y conservación de insumos esenciales. Esto permite entender con mayor precisión cómo se organizaban los trabajos urbanos en aquella Europa preindustrial, en un momento donde las ciudades comenzaban a expandirse con mayor complejidad.
Los especialistas destacan que este tipo de hallazgos aporta algo que los grandes monumentos no siempre logran: una mirada concreta sobre la vida cotidiana. No se trata de palacios ni de figuras de poder, sino de los materiales, las herramientas y las prácticas de trabajadores anónimos que construyeron las ciudades que hoy conocemos.
Pero la historia no termina ahí. Debajo de los barriles aparecieron restos aún más antiguos, que se remontan al siglo IX, lo que sugiere que el sitio fue utilizado durante siglos con distintos fines. Este dato amplía el valor del descubrimiento y convierte al lugar en un punto clave para entender la continuidad histórica del asentamiento humano en la zona.
Cuando el pasado emerge en medio del presente
Este tipo de hallazgos pone en evidencia una tensión cada vez más frecuente: el avance de las obras modernas sobre territorios cargados de historia. Cada excavación urbana en Europa es, en potencia, una excavación arqueológica. Y en muchos casos, como este, lo que emerge obliga a repensar lo que se creía sabido sobre determinadas épocas.
En un mundo atravesado por la velocidad y la lógica de lo inmediato, estos barriles enterrados durante siglos funcionan como un recordatorio material: el pasado no está muerto ni enterrado del todo, sino esperando el momento —a veces casual— para volver a la superficie.
Lo ocurrido en Noruega no es solo una curiosidad arqueológica. Es una escena casi literaria: trabajadores excavando el futuro que, de pronto, tropiezan con el pasado. Y en ese cruce, la historia deja de ser un relato abstracto para transformarse en algo tangible, concreto y profundamente humano.
Durante el mediodía de este viernes se realizó el sorteo de la bicicleta mountain bike entre los contribuyentes que abonaron la boleta mensual por tasas retributivas del mes de octubre y también aquellos que había efectuado el pago anual. La ganadora fue Gregoria Pinto, contribuyente N° 02179, domiciliada en barrio San Martín. El sorteo se…
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