El Tribunal Primero de Sentencia Penal de Tarija dispuso una orden de aprehensión contra el expresidente Evo Morales, además de ratificar su declaratoria de rebeldía, tras su inasistencia a la audiencia del juicio oral en el que se lo acusa por el delito de trata de personas agravada.
El presidente del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ), Luis Esteban Ortiz, confirmó que el Tribunal Primero de Sentencia Penal ratificó ambas medidas contra los acusados. Asimismo, Ortiz informó que tanto el exmandatario como la madre de la presunta víctima cuentan con mandamiento de arraigo.
«Esta audiencia se suspendió sin fecha porque deben pasar dos circunstancias particulares, la aprehensión o comparecencia voluntaria al juicio oral para que inicie la audiencia», declaró el titular del TDJ de Tarija.
El Tribunal Primero de Sentencia Penal aclaró que esperó un tiempo prudencial la presencia de los acusados en la audiencia fijada para las 8:00 de este lunes; sin embargo, al no presentarse ni enviar a sus abogados para justificar su ausencia, se determinó su rebeldía y la emisión de las órdenes correspondientes.
Siguen las protestas en Bolivia y el gobierno denuncia un pacto secreto del vice con Evo Morales
La audiencia se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad, con fuerte resguardo policial en las afueras del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija. Además, se restringió el ingreso de medios de comunicación al edificio, permitiéndose el acceso únicamente a litigantes.
La causa investiga una denuncia que sostiene que Morales habría mantenido una relación con una menor de edad mientras ejercía la presidencia de Bolivia, con quien presuntamente tuvo una hija, además se le acusa de haber favorecido a la familia de la menor. En la causa también figura como investigada Idelsa Pozo Saavedra, madre de la presunta víctima.
Morales fue convocado a declarar en dos ocasiones anteriores, en octubre de 2024 y enero de 2025, pero no acudió alegando falta de garantías judiciales. Tras su segunda ausencia, el juez Nelson Rocabado, ordenó su arraigo, su aprehensión y la anotación preventiva de sus bienes.
Morales fue convocado a declarar en dos ocasiones anteriores, en octubre de 2024 y enero de 2025, pero no acudió alegando falta de garantías judiciales. Tras su segunda ausencia, el juez Nelson Rocabado, ordenó su arraigo, su aprehensión y la anotación preventiva de sus bienes.
La reapertura del juicio vuelve a poner el foco sobre varias polémicas que han marcado la trayectoria política de Evo, relacionadas con sus vínculos con mujeres jóvenes y disputas por paternidad. En 1997 y 2002, la Justicia lo obligó a reconocer a dos hijos, Álvaro Morales Peredo y Evaliz Morales Alvarado, tras denuncias por falta de manutención y precariedad económica. El reconocimiento llegó cuando los menores tenían 12 y 8 años, aunque posteriormente la relación familiar terminó consolidándose.
Tiempo después, durante su etapa en el poder, se dio a conocer su relación con Gabriela Zapata, entonces directiva de una empresa china que obtenía contratos millonarios con el Estado boliviano. El caso fue un escándalo por las versiones contradictorias sobre el supuesto hijo que ambos habrían tenido. Inicialmente, Morales y su entorno confirmaron su existencia, aunque después sostuvieron que el menor murió poco después de nacer y que el exmandatario nunca llegó a conocerlo.
El triste final del MAS en Bolivia
En 2020, tras la caída del Gobierno de Morales, comenzaron a circular fotografías de Morales junto a una joven con la que presuntamente habría mantenido una relación cuando ella aún era adolescente y él aún ejercía de presidente. Las imágenes y conversaciones filtradas apuntaban a un vínculo sentimental marcado por una diferencia de edad de 41 años.
Actualmente, Morales permanece escondido en la región cocalera de Chapare, en Cochabamba, donde vive desde septiembre de 2024 rodeado de seguidores que lo custodian de forma permanente para evitar su detención, mientras avanza el proceso judicial en su contra.